Lagrima congelada
Summary: Luego del accidente, perdí mi memoria, Rose y Alice siempre me han ocultado cosas, pero no me intereso hasta que aparecieron ellos-¡Edward Masen!-¿Masen? De donde salió eso, de pronto la realidad me llego de golpe... Engaños, Secretos, Odio, Amor NEW SUMMMY
Disclaimer: Los personajes no son míos, son de la maravillosa S.M. solamente la locura es mía… por lo que queda prohibida su reproducción parcial o total sin mi consentimiento.
Media naranja
Capitulo nueve
Los celos no son corrientemente más que una inquieta tiranía aplicada a los asuntos del amor.
Will Rogers
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-Llegamos- dijo; estábamos en el estacionamiento, al lado de un volvo.
Jacob abrió lentamente la puerta, salí del lujoso auto sintiendo el frio de la noche.
-no tienes que acompañarme hasta arriba, ya es muy tarde- asintió… decepcionado; Jacob era el hombre perfecto, carismático, alegre sobre todo, era sin duda alguien por el cual yo suspiraría.
Levanto la mirada, sentía como sus ojos café me traspasaba, aunque esperaba unos verdes, eran igualmente cálidos; coloco sus manos al redor mío, pero de eso ni fui consciente, solamente miraba sus carnosos labios, deseaba probarlos, quería saber si eran tan suaves como aparentaban, acerque mi rostro al suyo, sin ser consciente de que el carro de al lado bocinaba estrepitosamente, el acerco el suyo, nuestros labios estaban a centímetros, y… se unieron, estaban juntos, era un beso de lo más pasional, pero a la vez suave, en medio del beso Jacob suspiro, duro tan solo unos segundos, no mas; separo sus labios de los míos con los ojos cerrados y sonrió, yo también lo hice; abrió los ojos y en ellos había pasión, pero sentía que a su beso faltaba algo.
El nuevo pitido del automóvil del lado, me despertó.
-te llamo mañana- dije, el se despidió, mientras tomaba rumbo hacia el pequeño asesor de la esquina.
El volvo pasó rápido y casi atropellándome.
-¡FIJATE!- le grite al conductor, este continuo en su camino y yo con el mío.
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Tanya pov
Escuchaba los gritos de Heidi, desde la habitación de Cayo y Atenedora. Heidi era la amante de él, bueno el la obligaba, en todo caso se podría decir que siempre era violada. Al igual que yo.
Atendedora se encontraba en el rincón, tirada en el suelo, al lado de ella un café, e intentaba mantenerse despierta; En la televisión pasaban pornografía; Demetri , el hijo de Aro y Suplicia, tomaba varias cervezas; era una competencia entre él y Feliz, el hijo de Cayo y Atenedora, mientras el hijo de Aro y Renata, Santiago, parecía tener sexo con la televisión.
En el comedor podía ver a Marco, contemplando el retrato de su esposa, dídima, ya muerta, su hijo, Alec, hacia lo mismo, se podía decir que eran los únicos buenos de "la familia Vulturi"; Marco tenía dos hijos, Alec y Jane; y esta ultima parecía el mismísimo diablo, jugaba con Kate en la esquina; Kate Denali, la supuesta amante de Edward.
En la pequeña mesa Chelsea, Corin y Afron, comían las sobras de una pizza, eran algo así como acogidos, ellos habían venido aquí por su voluntad junto con Kate, podían largarse a la mierda cuando quisieran, pero no lo hacían, comprendía a Kate, era una maldita ninfómana, pero a los demás no, ni tenía intenciones de averiguarlo.
Y aquella silla vacía perteneció a Jesica, ahora muerta, a ella le habían encargado la misión de matar a Bella; ¿quién diría que sería al revés?
Renata pasaba contantemente por la habitación, parecía que quisiese hacer una zanja, la amante de Aro que intento engatusarlo con un hijo, la más bruta, porque no había logrado ni mierda, Aro continuaba con su esposa Suplicia, disfrutando de lo lindo su nuevo colchón, bueno Aro disfrutaba violando a su esposa.
Ese era el lugar donde vivía, una mismísima mazmorra, donde la violación se pasaba por alto y las putas ninfómanas se juntaban en la esquina a jugar cosas del mismísimo Satanás, donde podías ver a todos masturbándose frente a la televisión con un centenar de botellas alrededor y parecía que el sonido de esta rompiéndose los excitara más.
De la nada Aro salió de la habitación con una llorosa Suplicia, llamo a Afron y a mí. Como malditos perros nos arrastramos hasta "su majestad".
-Jacob Black e Isabella Swan…- me tense al escuchar su nombre –saldrán esta noche una "cita"- recalco las comillas en el aire, mientras todos se burlaban – bueno, deben saber que esto nos conviene, si funcionara, claro, pero como sabes que esa maldita cita no funcionara, o eso pienso, quiero que vallan a vigilarlos- dijo dándonos un folleto de un lujoso restaurante.
-Kate- la llamo, la aludida se paro espontáneamente, quizás pensando en que sería su nueva amante –préstale algo elegante a Tanya- el desagrado se asomo a la cara de la puta y quise reírme en ese mismo momento.
Así la maldita me dirigió a nuestra habitación, si, Kate, Renata, Heidi, Chelsea y yo compartíamos la misma mazmorra.
-ten. Dijo lanzándome un vestido largo, rojo, strapless; seguramente ella ya no lo usaba, era bastante "decente". Me tiro unos zapatos amarillos y una chalina azul; si, eran baratijas que ella ya no quería.
Camine hasta las cajas llenas de ropa y tome mis tacones dorados y una chalina dorada; no era gran cosa, pero sin duda sería lo mejor que podría tener.
Me lo coloque, y con un simple labial, salí de la habitación no me importaba mi aspecto; el estúpido Afron me esperaba con su traje, en la salida, mi salvación.
Tropecé con una botella, una botella de tequila.
Flash back
-Tanya, ¡Dios!; nos tenias tan asustados, hace dos años que habías desaparecido- Edward me estrecho entre sus brazos, leves sollozos salían de él y unas cuantas lagrimas resbalaban por mi cuello.
-Edward tranquilo- dije sintiendo un nudo en la garganta, yo era una maldita pero debía hacerlo.
-pasa por favor, tu mamá te ha buscado por todo el mundo, entra para que les avise que apareciste- Dijo jalando mi mano fuertemente; use todo mi autocontrol para no revelarle la verdad, para no entrar en aquella acogedora mansión y saltar a los brazos de mi mejor amigo.
-Tani ¿Qué esperas?- pregunto mientras me levantaba y me echaba sobre sus hombros, como un costal de papas. Empecé a llorar y me abrase a él, llorando desgarradoramente como hace mucho no me lo permitía. Me sentó en un cómodo sillón y una señora regordeta me tendió un té. Lo acepte.
-Eddwaaard- procure pronunciar las palabras adecuadas, y más calmada hable –se que Isabella es mi amiga, pero…- dolía llamarla así, pero quitaba un poco del dolor. Edward también se extraño de que la llamase así, pero no dijo nada.- Ella, te engaña- vi la mueca de horror más grande en mi vida, como sus ojos se obscurecían, y su boca se contorsionaba en una extraña línea, su ceño se arrugo y el color del rostro se fue, parecía que su corazón había dejado de latir, apretó las manos dejando los nudillos totalmente blancos.
-NO- dijo levantándose –no es cierto, ella me ama, ella espera a nuestros hijos- dijo con frustración apretándose el puente de la nariz. –TU- me llamo, dolió –TU, ¿cómo lo sabes?, ¿acaso los has visto?- su mirada dolía, baje la cabeza para no ver los ojos verde esmeralda, que ahora contenían lagrimas.
-Edward, crees que si fuese mentira vendría a arruinar su matrimonio y las dos vidas de los nuevos Cullen- había practicado, debía hacer que el viese que tenía la culpa si intentaba echármela a mi.- quizás tú has hecho algo, o…
- me engaña porque ya no me ama; se dio cuenta de que ella es maravillosa y yo un cualquiera- dijo mientras ocupaba nuevamente su lugar en el sillón, y dejaba caer sus lagrimas. Quise bofetearlo, quise gritarle que yo era la mentirosa, quise, quise muchas cosas, pero no lo hice; yo no era una amiga. –Se aburrió de mi, estamos juntos desde los trece años, se aburrió de mi, quiso probar otros labios- dijo llorando mas.
-Edward tranquilo, te traeré algo para que…- me corto nuevamente.
-tráeme ese tequila, dijo señalando el montón de botellas del fondo- "no lo hagas" repetía mi conciencia, la ignore.
-Edward seguro que el tequila, mejor un agua- dije como le explicaba una madre a su hijo pequeño.
-¡NO MUJER!; pásame el maldito tequila, hará que olvide – no sabía que efectos tendría con el tequila, pero me arriesgue era mi libertad, y la quería; no deseaba terminar como Heidi; saque el frasquito y vacié el polvo dentro de la copa con tequila. Edward lo tomo con demasiada impaciencia, como si las mentiras pudieran cambiarse con aquella alcohólica bebida.
-me iré en un taxi- dije despidiéndome temerosa, el no era mi amigo que siempre se mantenía racional; la curiosidad surgió de pronto – ¿mamá vive en el mismo lugar?- solo esperaba que me digiera que estaban felices.
-si Tanya; toma las llaves de mi auto o dile a mi chofer que te lleve- dijo mientras servía otra copa, al ver que no salía rápido la tiro al suelo, estallando en miles de pedazos, empezó a beber de la botella. –quédate si quieres- quise gritarle que no continuara bebiendo, que no enloqueciera, que era una mentira, que Bella lo amaba, que se recompusiera; pero la parte malvada de mi solamente gritaba "libertad".
-No te preocupes muero por ver a mamá- la única verdad que decía esta noche; pronto este acogedor hogar seria un verdadero infierno. Sin despedirme camine hacia la puerta, dejando pasar a la que sería su amante, Kate; mi trabajo ya estaba hecho, solo esperaba que Bella fuese racional para ver totalmente el estado de Edward, que estaba drogado y no salir corriendo, porque entonces moría.
Cerré la puerta tras de mí, y me prometí no querer.
Fin del flash back
Puse los ojos en blanco, y seguí caminando, mientras Afron me seguía.
En el camino nadie hablo, las calles pasaban rápidamente, entre ellas un hospital.
Flash back.
Había logrado escapar de Aro durante algunas horas, alegando que necesitaba más coca, él como siempre había sonreído sínicamente asintiendo, no era tan dependiente de esta como él creía, solamente la probaba cuando ellos me obligaba, luego unas dos veces más, querían que yo fuera igual a ellos, no lo seria, aunque hubiese encerado a la dulce Tanya, estoy segura de que allí estaba, pero… aquí sobrevivía el más apto y yo estaba dispuesta a sobrevivir.
El griterío de escuchaba frente mío, Jasper acusaba a Alice; la acusaba de ser "bruja" y que ella sabía que esto sucedería.
-Jasper, ¡no me llames bruja!- exclamo con lagrimas en los ojos.
-no te hagas la inocente, tu lo sabías, sea por tus "visiones" o por el diario de tu estúpida mamá- el sin duda se había metido en terreno peligroso.
-NO MENCIONES A MI MADRE- grito pegándole una cachetada, esta era una de esas "peleas de pareja" el cual era crucial para el destino de Bella.
-como no hacerlo, ella es la bruja que desde chiquitos hiso nuestro destino, que hiso que Bella perdiera sus padres, tan pequeña, y lo sabes. Tu mamá es una bruja egoísta que solo miraba su bienestar, ¡BELLA ES COMO MI HERMANA!, la conozco desde antes que a ti, es mucho más importante para mi ella que…
-ya lo sé T A R A D O- dijo separando cada una de las silabas y de pronto un pequeño anillo reboto contra la cabeza de Jasper, resplandeciendo el lugar, de un diamante, era su anillo de compromiso. No se dirigieron mirada.
-Alice, Jasper siéntense- dijo Rosalie parándose en el centro –ya que como yo soy la hermana de Bella, creo que es mi deber tomar la decisión…
-Rose, Bella es mi hermanita- dijo Emmett desde la esquena con sus ojos anegados de lagrimas, Rosalie se enterneció.
-No seas tonto Emmett, Bella no creció contigo- dijo Edward desde la esquina; su rostro pálido y con unas ojeras violeta; parecía un muerto en vida. –yo también fui hermano de Bella- dijo Edward, Rosalie rodo los ojos.
- por si no sabes, esto es tu culpa, si no te hubieras metido con Kate, nuestra vecina, no tendríamos…
-Bella me engañaba- Rosalie no daba crédito al pequeño susurro que salió de los labios de Edward.
- ¡¿Qué?- grito en medio del hospital, se recompuso – y tu ¿por qué piensas eso?- Edward volteo a verme, creo que ni preste atención, me llamaba con la mirada, yo también estaba preocupada, mi mejor amiga estaba adentro, conectada a cientos de tubos, luchado por su vida.
-Edward, mira quizás lo hiciste por despecho; pero estoy seguro de que Bella no te engañaba, era su aniversario, planeaba darte un hermoso reloj, ella te amaba, de eso no había duda, casi solo hablaba de ti y tu le pagaste revolcándote con otra- dijo Alice mientras abrazaba su cuerpo con sus delgados brazo, ella se sentía sola, al igual que yo, la abrase, quizás no ayudase demasiado pero para mí sentirme abrazada era algo que hacía muchos años no pasaba.
-bueno pero aparte soy su mejor amigo- replico Edward –y su esposo-
-El traicionero- contesto Emmett, ya le había dado sus buenos golpes a Ed, pero estoy segura de que volvería hacerlo.
-soy su mejor amiga- contesto Alice, a mi lado.
-Eso no importa, es irrelevante- dijo Rosalie fríamente.
-yo también soy su mejor amiga- mi voz hace mucho que no salía, ellos me miraron asombrados no era común que yo les dirigiera la palabra y más si ahora mi voz sonaba amarga y fría.
-sabes Tanya que eso no me importa estuviste desaparecida dura…
-Eso no te incube Rosalie Hale, pero de lo que estoy segura es que yo tengo más derecho que tu sobre esto, ella es mi mejor amiga, hasta en pañales, que te quede claro y si me secuestraron fue porque yo cubría a Bella para que no fuera ella, porque a diferencia de ti yo si doy mi vida por ella- dije ya enfrente suya.
-Tanya tu opinión no sirve aquí…
-Rosalie Lillian Hale, ELLA ES MI HERMANA TAMBIEN- dije elevando la voz.
-no es cierto y para tu información soy Rosalie SWAN- Jasper se encogió en su asiento.
-NO ERES SU HERMANA- ella estaba roja de furia, parecía que quería pegarme y lo hiso.
-APUESTO QUE TÚ TIENES QUE VER CON LA MUERTE DE RENEESME, TU QUERÍAS ESTO, PORQUE NO SÉ DÓNDE HAS ESTADO; ELLOS TE LAVARON EL CEREBRO, TU NO ERES MI AMIGA TANYA, ¡DIABLOS! TU LE DESEAS EL MAL A BELLA- grito, era cierto pero no me dejaría caer frente a ella, no demostraría que era la culpable, podría terminar en la cárcel.
-solo recuérdalo: ustedes no llevan la misma sangre- eso le dolió más que nada, eso no se borraría nunca de su mente.
Fin del flash back.
El restaurante era lujoso, no acostumbraba a pasar por aquí, más bien era el restaurante donde Edward amaba celebrar su cumpleaños; Bella estaba parada en la puerta, junto a Jacob Black, muchos hombres la veían, y Jacob intentaba no colocarse celoso, sonreía falsamente y la abrazaba a tal punto que yo pensaría que la estaba asfixiando.
Afron abrió mi puerta, llevaba su mano sobre mi cintura y extrañamente no me hacía sentir incomoda. Luego nos pasaran a la mesa donde Aro había reservado, podía observar perfectamente a la pareja de enamorados, hablaban animadamente y reían, era tan extraño, los ojos de ellos se alumbraban y el sonrojo de Bella aparecía.
-Tanya, ¿Bella es tu amiga?- pregunto Afron que al igual que yo miraba la plática.
-Era, mi mejor amiga-
-te puedo hacer una pregunta- voltee a verlo, me miraba con duda.
-claro- me asombre de mi respuesta, yo no era tan abierta, y no entendía porque mi rostro llevaba una sonrisa.
-¿Por qué estas con Aro?- que directo, pensé; normalmente yo jamás hubiese respondido aquella pregunta, pero hace mucho que no hablaba realmente con alguien y con Afron no me sentía tan insegura ni acechada.
-ellos me secuestraron- vi en su mirada sorpresa, no quería su lastima, mire hacia otra dirección –fue hace mucho tiempo, no recuerdo si tenía diecisiete o dieciocho años; había ido con Bella al viejo edificio de Ballet, donde Aro tiene su "guarida", íbamos con la intención de recordar los viejos tiempos, en ese momento yo ya comenzaba con mi carrera de actriz, Rosalie era la capitana de las porristas, Bella amaba el baile y Alice una gimnasta, también era la presidenta; nunca llegue a socializar demasiado con Alice, me secuestraron antes de que eso sucediera; pero yo tenía una vida, una familia, claro, era adoptada, pero aun así la tenia y ellos me la arrebataron pensando solamente en sus beneficios- voltee a verlo, no me miraba.
-mi padre me vendió, era hijo único, el era rico pero… se había metido en la mafia, ellos querían dinero, el, él no estaba dispuesto a darlo, prefirió venderme a mi; mi madre intento tantas cosas que al ver que me había vendido se suicido una semana después, y varios años después lo mataron me alegro, se lo merecía; yo logre escapar, Aro me acogió- el estaba solo, es decir… yo tenía una madre aunque fuese adoptiva que seguía buscándome, tenía una mejor amiga que pronto, cuando recuperase la memora, me perdonaría; igualmente tenía un padre, mi papá.
El estaba solo.
-lo lamento- fueron las únicas palabras que pude encontrar, pero realmente nosotros no sentíamos el dolor, vivíamos con él, no podíamos diferenciarlo.
-no lo sientas, porque yo no lo hago- teníamos corazones duros, llorábamos pero no sentíamos nada, había leído tantas veces que al llorar la gente sentía ahogarse en lagrimas, yo no las sentía; veía todo normal, todo mi alrededor lo era, la gente fuera vivía en su mundo de fantasía, donde entregaban cariño, un mundo tan tonto, tonto en verdad, creían que no estaban solos, pero que equivocados estaban.
-te ves muy hermosa esta noche- abrí los ojos sorprendida por su cambio tan brusco de tema, y uno que incluyese a la sucia Tanya: hermosa; no supe que decirle, no sabía responder esos comentarios, no sabía responder los comentarios, pensé que quizás si devolvía el cumplido fuese la manera correcta.
-tú también, es decir te ves muy emm… guapo- su risa musical hiso cálido el ambiente y mi sonrojo apareció, donde hace años no estaba.
-nunca te había visto sonrojar, te hace ver aun más linda- se acerco a mí, el rojo de mis mejillas no podía encenderse más, y extrañamente junto sus labios con los míos, miles de descargas me recorrieron hasta la punta de los dedos , le correspondí el beso, era suave, lento y acompasado; nuestros labios encajaban cómos si fuesen perfectos rompecabezas.
Es el, pensé.
Era como los viejos cuentos que leíamos en la noche, donde Bella y yo suspirábamos, cuando Ben gritaba que era asqueroso, y Rosalie secuestraba al pequeño Edward diciendo que como su príncipe azul no aparecía, el lo remplazaría; Angela se tiraba sobre la cama a suspirar después de leer el cuento y Tayler jugaba con el cabello de Angela; Ben se ponía rojito de los celos, igual que Bella por su Edward, se hacían compañía con sus celos.
Se separo de mí, y susurro "te quiero" no sabía cómo pero sabía que era cierto, yo también lo quería, le correspondí en un susurro.
-ya se fueron- voltee a ver a la mesa de Isabella; era cierto.
-vámonos- dije, tomo mi mano y salimos de aquel elegante lugar.
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Regresamos a la mazmorra, Aro gruño enojado por la poca información que pudimos obtener: según nosotros era una perfecta cita, alegre y él se comportaba muy galante, pronto se fue a desquitar con su amante, aunque en cierto modo contento.
Esa noche fue la mejor de mi vida, el durmió con migo, cuidándome.
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Eran las cuatro de la mañana, CUATRO, y el despertador no paraba de sonar, lo tire al suelo, tenía que trabajar hoy, hace mucho que no lo hacía; TRABAJAR =DISEÑOS = DESPEDIDA= ¡CASTIGO!
Chille mientras me levantaba presurosa, tome un pantalón de mestilla ,una ramera, un suéter y unas bufanda junto con unas bailarinas y el cabello en una cola de caballo, hicieron mi vestuario de aquella mañana tan helada, corrí como loca y luego de lanzarle un beso en el aire a mi querido Afon , me dirigí hacia mi trabajo. Estaba vacío tenía ocho diseños para hacerlos en siete horas.
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Eran las nueve y con mi poca experiencia iba por el segundo; en ese momento Bella entro, insegura y se acerco a mi escritorio.
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¡Queridas! Aquí está el capitulo ^^' si les gusto díganmelo, sino también.
Espero que les guste este que está narrado de la perspectiva de Tanya, si les gusto quizás haga otro; en el próximo capi prometo revelar una cosa MUY importante… haha; bueno cuídense. Gracias por pasarse a leer :)
… y si dejan un review les mandare un adelanto!
Roxii Cullen
