Lagrima congelada

Summary: Luego del accidente, perdí mi memoria, Rose y Alice siempre me han ocultado cosas, pero no me intereso hasta que aparecieron ellos-¡Edward Masen!-¿Masen? De donde salió eso, de pronto la realidad me llego de golpe... Engaños, Secretos, Odio, Amor NEW SUMMMY

Disclaimer: Los personajes no son míos, son de la maravillosa S.M. solamente la locura es mía… por lo que queda prohibida su reproducción parcial o total sin mi consentimiento.

Una oportunidad que no es una

Capitulo catorce

No hay melancolía sin memoria ni memoria sin melancolía.

Will Rogers

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-lo lamento Bell's, no llegue a tiempo, dime… ¿Quién es él?- pregunto tranquilamente, la serenidad que irradiaba me contagio y con los últimos suspiros que me quedaban, respondí: -es el Alice, es él quien me secuestro- todos callaron, pero las lágrimas no cesaron –es él quien me… - no pude terminar, mi boca pareció dormirse, mis parpados comenzaron a pesar… Emmett lanzo los últimos puñetazos y tres policías se llevaron a Royce.

Me permití caer en la inconsciencia…

..

.

Bip, Bip, Bip, Bip, Bip, "tengo miedo" pensé, ese sonido parecía una bomba, tenía miedo, mucho miedo, parecía a un auto a punto de explotar, no quería un ¡BANG!

NO, NO, NO, NO, NO… -¡NOOOO!- grite sentándome de golpe y asustando a todos los presentes, era solamente el palpitar de mi corazón, lleve el torso de mi mano para quitar los restos de sudor en mi frente, sentí un pinchazo en mi mano y desistí al recordarlo todo…

Edward me miraba espesante, Alice, Jasper y Emmett me observaban desde el fondo de la habitación con la duda en el rostro y una señora rubia junto al que supuse seria su esposo estaban del lado contrario de Edward .

-pequeña, me tenias asustada- dijo una la señora mientras pasaba sus manos por mis cabellos –ahora dejemos a los tortolitos solitos- dijo guiñándome un ojo ¿tortolitos?, ¿Quién era esas señora que me resultaba extrañamente familiar? Todos salieron cerrando la puerta suavemente. Lo único que me consolaba era conocer un poco a Edward y no estar sola con un desconocido.

-nos has dado un buen susto- dijo colocando un mechón de mi cabello tras mi oreja, cerré los ojos al sentir el tacto de su mano sobre mi mejilla. –Te amo- susurro; sentí unos cálidos labios sobre los míos, abrí los ojos desesperada, el beso fue pequeño, suave, tierno… ¿el… me ama?, ¿Cómo podría amarme?... yo no le amo ¿verdad?, Edward paso lentamente sus manos sobre mi frente, alisando mi seño y me regalo una pequeña sonrisa –dame una oportunidad… yo se que puedes volver a amarme, que con migo podrás recordar y…

-mi mente lo ha bloqueado, era demasiado triste para que yo lo soportase; prefiero estar así- dije cerrando mis ojos y dejando caer mi cabeza sobre la mullida almohada.

-Bella yo te amo, tenemos un futuro juntos, una familia…

-corrección, teníamos; si se ha perdido ha sido por tu culpa…

-escúchame- dijo desgarradoramente, aquellos ojos verdes tan vacios me hipnotizaron hasta el punto que no pude opinar–acepto que cometí un error pero… yo pensé que tú me estabas engañando…

-¿y no esperaste a comprobarlo?- que escusa más patética pensé.

-Bella… tenía miedo era perderte…

-¿y por eso te acostaste con Katia?-

-Kate…

-¡VES! Hasta tu nombre te sabes…

-tengo que soportarla a diario- de repente callo -estas celosa- dijo moviendo sus cejas subjetivamente, ¿WAF? Yo celosa… y ¿de Edward?

-Edward- dije calmadamente, mientras alzaba una ceja -¿Cómo podría estar celosa? No te conozco- vi dolor en su mirada y me arrepentí de haberlo dicho tan groseramente.

-se que las razones no fueron las correctas, e incluiré que me encontraba ebrio y desesperado, pero… perdóname- dijo hincándose.

-yo no puedo perdonarte, no recuerdo todo… así que no puedo, te permitiré acercarte… pero tampoco puedo decirte que será una oportunidad-

-con ello me basta- dijo mientras depositaba un beso en mi coronilla.

Unos pequeños golpes en la puerta hicieron cambiar la dirección de nuestras miradas, Jacob entro con un arreglo de globos, ooh… ¡JACOB! Mierda, ¡Jacob Black estaba aquí y yo le acababa de dar una oportunidad a mi esposo!, el entro con una sonrisa su sonrisa Colgate; dejo las cosas en la pequeña salita y se dirigió hacia mí, hasta ese momento no me había dado cuenta de que le seguían Emily junto con Seth… ambos me saludaron, Jacob se acerco hasta mi me beso en la comisura de mis labios, escuche un quejido Edward pensé, le había dado una oportunidad y… Jacob también lo estaba intentando, sabía que nunca podría convencerme a mi misma de que Jacob era el hombre indicado, Edward era el hombre indicado para mí, pero nuestra relación… sería muy diferente, yo no sabía si estaba lista para algo tan serio, y no podría decidir entre ninguno, a pesar de lo poco que conocía a Edward estaba segura de que mi amor por él era inmenso aunque no lo quisiese reconocer… pero yo me había transformado en una persona demasiado orgullosa y era casi imposible perdonarlo.

-¿Cómo te acabaste así?- me pregunto Jacob sentándose a mi lado y tomando mi mano llena de agujas entres las suyas, ¿podría decirle la verdad? ¿Tenía la suficiente confianza en él?... no, no le tenía pero yo era una pésima mentirosa, solo quedaba trastornar la verdad….

-emm… recuerdo que una amiga me trajo- ¿una amiga? ¿Tanya era mi amiga? ¡SI! Ella había salvado mi vida y en muchas otras ocasiones… ya recordaba nuestros momentos juntos, podía decir que recordaba cuando nos conocimos, no sabía dónde, pero yo le había ofrecido un dulce y ella un abrazo… ya sentía mucho cariño hacia ella, la recordaba lo suficiente. Mi corazón empezó a acelerarse.

-Bella, ¡BELLA! ¿Qué te ocurre?- pregunto Jacob mirándome a los ojos, en su desesperación estuve segura de que iba a llamar a la enfermera, esos significaban: sedantes igual a agujas chille de terror. Edward entro a la habitación, no había notado su partida e hiso que todos salieran de ella, ciérrala susurre, no quería que nadie entrara, nadie.

Al verme mucho más tranquila, se ubico a mi lado y paso su mano por mi frente.

-¿Qué ha pasado?- pregunto viéndome a los ojos.

-Ella… ella, La he recordado- el me miro con asombro y se ubico en el espacio que había dejado Jacob, tomo mi rostro entre sus manos y me vio serio.

-¿a quién has recordado Bella?- sonreí.

-a Tanya, a mi mejor amiga, Tanya- El… el… se limito en mantenerse unos segundos totalmente quieto, como una estatua, cerré mis ojos ¿Qué pensaba? Quizás el odiaba a Tanya por alguna razón, quizás Tanya… diablos no lo sé, ¿estaría celoso de que la hubiese recordado primero? No, el no podía estarlo, ¿por qué seguía con los ojos cerrados?, de pronto sentí unos suaves labios sobre los míos, eran suaves, cálidos, demostraban alegría y amor, no dude en corresponder su beso, por una vez me sentí realmente querida… que realmente alguien me amaba. El se separo de mí.

-me alegro- susurro, no me había dado cuenta de lo cansada que me encontraba, allí viendo sus ojos, me permití… dormir.

-odio matemáticas- dije golpeando mi cabeza contra el escritorio, mi compañero de atrás se rio.

-puess… puessss… PUESSSS- me llamo Tanya al lado, levante la vista para ver que ella me mostraba su examen, lo copie rápidamente…

-Isabella deme su examen- me dijo el profesor extendiéndome su mano y componiendo sus anteojos con la otra. Garabatee torpemente las ultimas respuestas y le entregue el examen con una sonrisa, Tanya me sonrió y elevo sus pulgares desde su lugar, yo le sonreí y masculle un gracias.

Al salir de la clase de nuestro maestro "favorito", nos dirigimos juntas hasta la cafetería, Rosalie, Jasper y Edward nos esperaban ya en la mesa y este último con un beso.

-oye Bella ¿Dónde está tu cadenita de la amistad?- me pregunto Tanya viendo mi cuello, lleve mi vista a allí y efectivamente no estaba. Me levante torpemente de mi lugar y comencé a buscar con la mirada, me metí debajo de la mesa, pero Edward me saco de allí.

-¿Bella que haces?- me pregunto sentándome en su regazo.

-es que no la encuentro- respondí con un puchero.

-hay Bell's- me dijo Tanya –me extendió la cadenita de plata con la pequeña insignia de BF4E, al lado había una carita feliz formado por varios diamantes, sonreí mientras me tiraba sobre ella y le daba un gran abrazo.

Luego de nuestro incidente en la cafetería, y me refiero a incidente ya que al tirarme sobre Tanya había hecho que ella callera, botando una gran fila de alumnos que venían con sus almuerzos en mano, conclusión: estábamos manchadas de pies a cabeza y el director nos había mandado a llamar.

-Señoritas- nos llamo pasándose por el salón, teníamos prohibido tomar asiento por nuestro aspecto y no quería que sus "amadas sillas" estuviesen manchadas, así que ahora ambas nos encontrábamos en el suelo. –Estoy muy decepcionado- continuo, Tanya estaba jugando con su zapato y este término en la "amada" silla, llenándola de salsa y ¿un chicle?, el director se coloco de mil colores y parecía estar a punto de explotar, cuando mi celular sonó, "sácame del bolsillo, sácame del bolsillo…" empezó el tono, mi rubor no tardo en aparecer.

-contesta- me susurro en el oído Tanya, yo no dude en hacerlo.

-¡Bella!- era Rosalie -¿Qué tal el viejo?- pregunto, sabía que tenía todo el volumen, ya casi no escuchaba pero dudaba que el director desde allí pudiese… extrañamente se puso más rojo de la cólera, alzo las manos y su peluquín se movió de lugar.

-¡SUSPENDIDA, DOS SEMANAS!- grito sacándonos de su oficina junto con el zapato. No pude evitar pensar que con Tanya este tiempo pasaría volando.

Abrí los ojos lentamente, nadie se encontraba en la habitación, alcance el control de la televisión, no encontraba nada más que hacer, pase constantemente los canales hasta que pare en noticias "durante los últimos años Spenc's company, se mantuvo como una empresa baja, luego de que los dueños murieran y quedase a cargo de sus hijos adoptivos; ha renovado sus productos, lanzándose nuevamente en el mercado, Spark's es lo último en moda… al parecer el hijo mayor ha empezado a ocuparse de la compañía, luego de trabajar tres años para su propia competencia, su nueva familia adoptiva, empieza a dedicarse en la herencia…" deje de escuchar al ver que un pequeño entraba en la habitación.

-¡Tony!- exclame, el pequeño me dio un besito en la mejilla.

-mami, ¿Cómo estás?- pregunto mientras posaba sus bracitos detrás.

-bien corazón, pero te he estado extrañando- respondí revolviendo su cabello y pasando mi mano por su lindo rostro, se parecía tanto a su padre… Edward entro detrás, con un globo enorme "Mami, mejórate pronto" se leían con grandes letras plateadas, me ofreció su hermosa sonrisa la cual yo correspondí. Edward coloco el montón de globos sobre una silla y luego observo la televisión, imágenes de él allí salían dando conferencias, le había quitado el sonido, pero…

¿Qué hacia Edward allí?

¿Edward era el heredero?

¿Quién era él?

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Emmett pov

No podía creer que a Bella se le hubiese ocurrido jugar, ella se columpiaba mientras Alice se encargaba de empujarla, realmente parecía una niña, con su chaqueta y sandalias, Alice no parecía importarle y ¡MIERDA! No sé cómo podía concentrarme en mi hermana, sentía el peso de la pequeña caja en mi pantalón, era como si el mismo se estuviese burlando de mí.

Rosalie jugaba con Tony mientras este intentaba cruzar un puente, con cada paso que el daba el puente temblaba y Anthony tomaba fuertemente la mano de Rose.

Me dirigí hacia ellos, debía proponerle matrimonio ya o moriría de los nervios, mientras me dirigía no vi la roca, me tropecé y caí en la fuente.

El agua estaba fría y empecé a temblar.

-Emmett, amor ¿estás bien?- Rosalie ya se encontraba a mi lado y me tiraba de la mano aunque fuese imposible que ella me lograra mover un solo musculo.

-sss si- dije tartamudeando.

-ay Emm- dijo ella depositando un beso en mis labios, paso su mano sobre mis cabellos empapados y yo sonreí, ella era tan hermosa, su cabello brillaba como nunca, era tan preciosa… amaba sus hebras doradas, sus ojos azules mostraban amor y felicidad, no podría burlarse de mí… ella era tan perfecta.

-Tío Emmett- me llamo Tony, mire los ojos de Bella, ella mostraba duda al ver que me llamaba de esa forma, ella no sabía que teníamos la misma sangre, y yo no podía decirle la verdad.

-que pasa campeón- el me extendió la pequeña cajita, ¡la cajita!, inconscientemente lleve mi mano a mi pantalón, efectivamente allí no estaba. Rosalie la tomo entre sus manos, era negra… pero ¿y si la abría?, no quería ser abusivo, tampoco era un caballero… pero aggg ¿Qué debía hacer?, Rosalie me vio a los ojos… estos contenían ¿lagrimas?, lleve mi mirada a sus manos y efectivamente ya la había abierto.

-emm… ¿Rosalie Hale, te casarías con migo?- le pregunte, ella solamente se lanzo a mis brazos y ambos caímos al agua.

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Victoria pov

Había dejado a Riley con la niñera, nunca lo había hecho, y sentía como si lo hubiese abandonado.

Entre al atolondrado restaurante, no había almorzado y eran las cuatro de la tarde, Bella estaba en el hospital y su nueva secretaria paso todo el día haciendo citas. Rosalie casi ni se ha presentado, estaba cuidando a su sobrino y esperaba que pronto se repusiese. El mesero se acerco para tomar mi orden, yo lo le preste atención, estaba demasiada metida en mis pensamientos.

-señorita- repitió el mesero con voz cansada. Voltee a verlo, su rostro mostraba exasperación, sin embargo el volvió a repetirlo –mi nombre es Michael y seré su mesero, ¿puedo tomar su orden?- asentí embobada, el ¡woo! Era ¡woo! Tan guapo… creo que parecía una tonta porque no cerraba la boca, admitía que James era muy guapo, incluso más que el desconocido pero el… era guapo, se veía como el tipo que sería romántico no como mi ex esposo que solamente era un seductor. No, a él podía catalogarlo "cara de bebe", su ojos eran azules, como el cielo, su cabello perfectamente ordenado como hacía muchos años era rubio, usaba un smoking, como todos los demás meceros… ¿Qué hacia el aquí si podía ser modelo?, de repente recordé que yo había tenido un mejor amigo llamado: Mike, en segundaria, era mi amor secreto, se parecía mucho al mesero, había dejado de hablarle al "enamorarme" de James y partir a la universidad, el había hecho su vida, solamente sabía que tenía el sueño de ser exitoso.

-te conozco- pregunte acercándome más a él, olía exactamente a mi amor adolecente. El me miro inquietadoramente.

-¿Victoria?, ¿Victoria Ramos?- me pregunto dejando su formalidad por un lado.

-¡Newton! ¿Cómo puedes dudar de mi?- pregunte con falsa tristeza, aunque no era del todo mentira. Me pare dejando la servilleta de un mesa y le di un gran abrazo, sentí sus brazos corresponderme en tan solo unos segundos –oye, no te he visto hace más de seis años ¿y quién diría que estábamos en la misma ciudad?- dije muy animadamente.

-estoy trabajando, pero salgo dentro de cinco minutos- me respondió, viendo detrás de mí, voltee mi rostro disimuladamente, el gerente nos observaba de brazos cruzados, ¡diablos!, yo podía hacer que le despidieran.

-claro- respondí –te espero afuera- dije tomando mi cartera.

-no comerás- pregunto. Le regale una sonrisa.

-sigo siendo anoréxica- conteste, el asintió serio; ya podíamos tomarlo con una broma; era cierto, al conocer a James yo quería ser más hermosa para él, mi ex esposo tenía demasiadas mujeres que le perseguían y él, como un "caballero" no las iba a rechazar… no sé en qué momento mi trague tantas tonterías, había hecho de todo para estar junto a él, incluso fumar, drogarme, hasta convertirme en una ramera, yo quería traer su atención a toda costa… y lo logre, nos casamos y sabia que él no era romántico, pero esperaba que cambiase, no lo hiso , nuestra relación se basaba en el sexo, lo descubrí engañándome pero muy en el fondo sabia que él no podía pertenecerle a ninguna mujer.

Luego llego Riley, deje de hacer tantas tonterías, James nunca supo de la existencia de su hijo, seguro que intentaría quitármelo luego de tremendo lio que había armado a nuestro divorcio, lo había dejado solamente con lo necesario para vivir, era bastante vengativa y él me conocía lo suficiente para saber que lo haría.

Los cinco minutos habían pasado. Mike salió, con una camisa azul oscuro, y el mismo pantalón, me regalo su sonrisa, de la misma que me había enamorado. Me ofreció su mano y yo solo reí.

-¿segura que no tienes hambre?- me pregunto, yo asentí muy segura hasta que mi estoma rujio. Mike mi miro nuevamente pero con el miedo en sus ojos -aja- me dijo en forma de reproche – ¿segura de que no eres anoréxica?- yo sonreí al ver su preocupación.

-nop- respondí muy orgullosa de mi misma –de hecho… no desde que tuve a Riley - me sentí muy contenta de poder mencionarlo, necesitaba contárselo.

-¿Riley?- Le mire a los ojos.

-mi hijo- pude sentir el amor que mi voz brotaba al mencionarlo, lo sentí tensarse.

-sigues con James ¿he?- su voz mostraba dolor.

-no- respondí aturdida por los recuerdos –lo mejor que ha sido es divorciarme de él- agrega, necesitaba contarle todo, sabía que aunque seguía amándole en lo profundo, seguro el ya estaba casado. – ¿Y tú?- pregunte cambiando de tema.

-llegare soltero hasta la tumba- ambos reímos, el había dicho lo mismo desde los siete años que le conocía, me resultaba extraño que lo siguiese -¿y cuando me presentas a pequeño?-

-¿enserio quieres conocerlo?- pregunte muy entusiasmada, el frunció el ceño.

-como no chiva a querer hacerlo, hace mucho que no miro a mi mejor amiga- me respondió, eso literalmente me quebró… yo seguía siendo la estúpida mejor amiga.

-pues… emm, cuando quieras-

-¿lo has dejado solo?- pregunto al ver dentro de mi auto, negué- pensé que eras una mejor madre- me dijo, sonreí, sabía que no le decía en serio –me llevaras- insistió.

-claro-

Subimos juntos al auto, tenía mucha hambre, pare en el autoservicio de McDonals.

-un combo cuatro- respondí, voltee a verlo transmitiéndole con la mirada si quería algo.

-debería de invitarte- me dijo en forma de reproche.

-he sido yo quien te ha sacado de tu trabajo, déjame una vez- el sonrió y negó con la cabeza. –Solamente- respondí al intercomunicador.

Tome la pequeña bolsa que me entregaban y entregue el dinero.

-¿cómo es el pequeño?- me pregunto al tiempo que yo le daba una mordida a mi hamburguesa. Sonreí aun masticando.

-tiene el cabello rojizo- dije viéndolo, -los ojos café como mi padre, y es blanquito, blanquito- bebí un poco de mi soda -se llama Riley Saul- El asintió, hubo una pequeña pausa.

-¿a qué te dedicas?-

-soy gerente de una empresa de decoración… ¿y tú?-

-soy doctor… pero… larga historia, deje mi trabajo y conseguí uno más sencillo- miro por la ventana, sabía que lo hacía para evadirme.

-tengo tiempo, sabes-

-bien… mi ex novia, Jessica, murió mientras intentaba salvarla- su… ex novia, no sabía si alegrarme o estar triste, tenía el campo libre, aunque diciendo esto parecía más una perra al acecho; seguro no ha podido olvidarla.

-te doy mi más sincero pésame- el me miro a los ojos y nuevamente observo hacia el frente.

-no lo sientas, yo estaba a punto de terminar con ella, la amaba… pero me amaba más a mí mismo y no estaba dispuesto a continuar con alguien que trabajaba para la mafia-

-¿enserio?- pregunte con miedo – ¿nunca te viste involucrado?-

-no- el lanzo un suspiro –a ella… le gustaba, Jesica amaba la acción, había cumplido todas las misiones que le habían sido encargadas, matar a las personas, la ultima que intento debía hacerlo en una tarde de lluvia, colisionar un auto contra el otro, pero salir en el último momento y lo hizo, pero callo golpeándose la cabeza y un auto paso arroyándola, sabía muy bien el daño que se podía causar, pero estaba lo suficientemente segura de que no los sufriría, aun así había contemplado que yo fuese su médico- apretó los puños fuertemente –llegue tarde, había estado haciendo una carta para terminar con ella y el tiempo se me había ido, si hubiese llegado dos segundos antes… seguiría con vida, y el bebe que llevaba con dos meses de vida… formaría mi familia- a pesar de la tristeza de su voz, necesitaba saber algo.

-tú… ¿la intentaste sacarla de la mafia?-

-si- su respuesta fue corta y supe que no quería que siguiese preguntando, pero era importante para mí hacerlo.

-¿Cómo?- un suspiro de resignación salió de su boca varios minutos después.

-hable con su "Jefe" un hombre… que daba miedo el solamente ver su figura. Intente pagarle con todo lo que tenia para que la dejase libre, ella era su esclava, pero también le gustaba… cuando ella matase a cien personas conseguiría su libertad, no parecía traumada por las personas que había aniquilado, ella sabía que eran ellos o su propia vida, eso era lo único que la mantenía a la tierra y… yo, también la lleve con sicólogos, pero era como una… piedra, no les hablaba, ellos le temían sabiendo a cuantas personas había asesinado. Su tía la había echado a la calle al morir su madre, era bastarda, tenia doce, y Aro le "ayudo", Su madre había muerto de cáncer, ella ya lo tenía, debía… -estacione el auto y baje apresuradamente, no quería seguir escuchando, tampoco era abusiva para cortarlo mientras él se portaba tan abiertamente con migo, pero yo no me sentía lo suficientemente fuerte para escucharlo, también había sufrido… no tanto, pero había sufrido, lo admiraba por seguir mostrado una sonrisa.

Al tiempo que incrustaba la llave en la cerradura el ya estaba a mi lado, Mike me comprendía.

Mi casa era pequeña, era un casa de un dos niveles, entramos y la sala y el comedor estaban juntos, una pequeña chimenea estaba en medio, el baño a la derecha, más a fondo la cocina y la puerta la pequeñísimo jardín, lo guie hacia arriba, habían tres puertas y un baño, la primera estaba vacía, ahora que prácticamente estaba yo sola la casa siempre estaba vacía, al lado la habitación de Riley y la ultima la mía, mi pequeño no dormía solo, de hecho casi siempre pasaba en mi habitación la noche, la casa estaba adornada de forma simple, no habían fotos… La niñera sostenía en brazos al pequeño, yo le sonreí y me acerque a tomarle en brazos. El pequeño se acurruco a mi costado y abrió sus ojos, miro a Mike y extendió sus brazos, el pareció muy complacido de tomarlo.

-señora Victoria- me llamo la niñera, Zafrina, si mucho tenia dieciséis años -¿me puedo retirar?-

-muchas gracias por cuidarlo Zafrina, ha sido muy amable de tu parte… ¿Cuánto te debo?-

-dos dólares la hora y fueron cinco… son diez dólares- asentí y le entregue el dinero. Entre nuevamente a la habitación de Riley, el reía a causa de las cosquillas que le producía Mike. Sonreí al ver la escena, moriría de celos cuando el consiguiera otra novia, el sería el mejor padre del mundo, el padre que a mí me gustaría para mis hijos… solté un suspiro.

-Mike no quiero sonar inoportuna pero Riley debe dormir- dije, el acuno al pequeño en su brazos y exclamo un "¡No!", Riley comenzó a reírse y aplaudir con sus manitas, le quite al pequeño y lo acosté en su cuna, Mike apago la luz, aun se podía ver el ocaso iluminando la habitación.

-No puedo creer que sea tu hijo- me dijo colocando mi cabello detrás de mi oreja, continúe viendo al pequeño como cerraba sus ojitos, Mike chiva a pasar detrás de mí pero extramente su torpeza hiso presencia, caíamos a la alfombra el sobre mí, se sostuvo con sus codos, su nariz topo la mía, allí en medio de su brazos quise pensar que su torpeza era real, pero hasta yo sabía la gran mentira y me permití formar esperanzas… allí mientras la luz del ocaso atravesaba la ventana… el unió nuestros labios.

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Bella pov

El doctor o más bien, Carsalie, como me había pedido que le llamase, me acababa de dar alta. Me sentía muy contenta y me moría de ganas por salir de esta habitación. Edward estaba empacando mis cosas o más bien mis obsequios y Alice me había cambiado, llevaba una bata que parecía chaqueta y unas sandalias. Ella insistía en peinarme el cabello, pero yo no quería.

Un señor entro con una silla de ruedas, Edward le pidió Cortez mente que se retirarse, yo lo mire ceñuda… ahora debía caminar.

Me levante de la cama con la ayuda de Alice y Edward le entrego todas mis pertenencias a Jasper y Emmett, ambos salieron… hacia una hora que Tony se había marchado con Rosalie. Edward se acerco hasta mí.

-ven- me llamo, el paso su brazo por debajo de mis piernas y coloco el otro brazo sobre mi espalda, mordí mi labio para evitar un chillido.

-pero… ¿pero qué haces?- le pregunte aferrándome a su camisa.

-te llevo, no es obvio- respondió saliendo de la habitación. No es que dudase de él, simplemente me había tomado desprevenida, nadie me había tomado en brazos como él.

Las personas se nos quedaban viendo extraño y yo preferí enterar mi rostro en su cuello.

Sentí como los rallos del sol tocaban mi piel, saque mi rostro y efectivamente era un día soleado.

-Tía Rosalie- escuche a mi pequeño gritar, moví la vista frenéticamente hasta que lo encontré bajando de de un resbaladero y Rose lo recibía en brazos.

-Edward- le llame mientras observaba a mi pequeño jugar. A lado de ellos habían varios columpios.

-¿qué ocurre?- me pregunto mientras recostaba su barbilla en mi cabello-

-quiero- mordí mi labio, me sentía como una niña –ir a los columpios- El sonrió y me llevo hasta un columpio color azul, allí me dejo.

-ya regreso, iré a dejar las cosas al carro- asentí, Alice se coloco detrás de mí y comenzó a mecerme suavemente.

-¿cómo te sientes Bell's?- pregunto.

-no sé cómo sentirme, Edward me pidió…- Ella sonrió tontamente.

-lo sé, ya lo he visto- asentí.

Mi vista bajo por el pequeño parque hasta detenerse en Emmett, parecía un león enjaulado, caminaba de un lado hacia el otro. De repente se coloco como una estatua y camino hasta Rosalie pero se tropezó y cayó en la fuente, quise levantarme para ver cómo estaba pero mis piernas pesaban demasiado, Rosalie fue mucho más rápida y llego corriendo hasta Emm, estaban demasiado lejos para que pudiese escucharlos, pero el nerviosismo de Emmett era evidente.

-Tío Emmett- grito mi pequeño Anthony, su mirada se encontró levemente con la mía ¿tío Emmett? ¿Porque le llamaba así?… quizás por ser el novio de Rosalie, si eso debía ser. Él le extendió una pequeña cajita negra, voltee a ver a Alice y ella me lo confirmo, era un anillo de compromiso, Rosalie lo abrió y quedo estupefacta, Emmett le dijo algo y ellos cayeron sobre la fuente. Mi pequeño Tony comenzó a reír.

Observe el aparcamiento Edward hablaba animadamente con Jasper.

-oye y ¿Carsalie es el verdadero padre de Edward?- le pregunte a Alice, ella pareció dudar un poco al responderme.

-por ahora, lo es- ¿por ahora? Que significaba eso.

-supongo que no debo preguntar- dije, ella asintió y continuo columpiándome.

- Edward es algún político o algo por el estilo- ella parecía indecisa de contarme pero finalmente cedió.

-Edward es dueño de una importante compañía… el es emm… adoptado- las palabras de la televisión sonaron en mi mente… luego de que los dueños murieran y quedase a cargo de sus hijos adoptivos; ha renovado sus productos, lanzándose nuevamente en el mercado, Spenc's es lo último en moda… al parecer el hijo mayor ha empezado a ocuparse de la compañía, luego de trabajar tres años para su propia competencia, su nueva familia adoptiva, empieza a dedicarse en la herencia… entonces realmente era él.

¿Quién era su otro verdadero hermano?

Flashback

-¡Edward!- gritaba mientras buscaba por los pasillos. El salió de su habitación con solamente una toalla –donde esta mi peine- el rodo los ojos.

-¿crees que yo lo utilice?- pregunto. Era tan egocéntrico, tan orgulloso… tan perfecto… tan guapo ¡diablos! Bella, que te pasa.

-pensé que tal vez por obra y gracia del espíritu santo habías decidido peinarte- respondí sarcásticamente. El entrecerró los ojos.

-ahora que lo pienso no sabía que tenías un peine-

-¡tonto!- exclame pegándole en el pecho y entrando en su habitación totalmente ordenada. Empecé a abrir gaveta por gaveta.

-Bella deja de hacer eso- me reprocho con voz aparentemente calmada.

-vivir contigo es un ¡estrés!- dije lanzándome sobre la cama, el se sentó a mi lado.

-yo tampoco quiero pelearte contigo, eres muy buena amiga- me dijo, cerré los ojos por el dolor que se produjo en mi pecho.

-siempre serás mi amigo- dije dándole un abrazo. Me levante pero accidentalmente pise algo resbaloso -AHHHHHHH- grite, Edward me sostuvo entre sus brazos.

-deberías de tener más cuidado- dijo a punto de reírse, mis mejillas se sonrojaron. Mi vista bajo pare encontrarse con mi peine. Le mire nuevamente con una ceja alzada y lo recogí.

-¿quisiste peinarte?- pregunte en tono de burla, el sonrojo que cubrió sus mejillas me lo confirmo y me largué a reír.

-cállate, eres solo una niñita- sabía que no lo decía enserio, pero a mi si me molestaba.

-tienes la misma edad que yo- respondí altanera.

- por tres meces-

-cállate- dije nuevamente –querías peinarte ¿Por qué no me pediste ayuda?- pregunte cariñosamente pasando la mano por su cuero cabelludo, el se relajo y cerró los ojos.

-te hubieses reído- otra sonrisa se asomo por mis labios.

-pero te hubiese ayudado-

-eres más pequeña que yo- dijo recostándose sobre la cama, yo rodé los ojos.

-los dos tenemos trece años- dije.

-lo sé- me dijo. Apreté el puño fuertemente pera evitar votar mi peine, separe mis manos de su cuero cabelludo y el abrió los ojos rápidamente.

-¿a dónde vas?-

-a arreglarme-

-¿iras con nosotros a montar?-

-claro que si hermanito- respondí, casi siempre evitaba pronunciar esa palabra, me dolía demasiado.

Fin del flashback

¡¿HERMANO?

¡¿EDWARD CULLEN MI HERMANO?

Cálmate Bella, eso sería imposible, imposible, no puede ser, ere recuerdo debe de estar demasiado mal, ¡demasiado!

El y yo no nos parecíamos en nada, ¡NADA!

-¿el y yo tenemos algún grado de consanguinidad?- le pregunte a Alice, ella se quedo quieta.

-¿Qué has recordado?- no podía contarle la verdad, sabía que mi vida era un despelote, aparte… yo había conocido a Alice mucho mas tarde y ella de cualquier forma no podría saber.

-¿de dónde has sacado eso Bella?- me pregunto Edward, se poso delante mío y tomo mi rostro entre sus manos, no nos parecíamos nada, nada, éramos como dos piedras opuestas, el era un zafiro y yo una piedra pómez. Le mire a los ojos… parecía como si quisiera ocultarme algo.

El no podía ser mi hermano.

Mi sexto sentido me decía que no.

Era una loca idea el tan solo pensarlo.

¿No?

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Chicas lamento enserio la tardanza, como algunas han visto, no se podía publicar… ¡que cólera! hace bastante que lo tenía ¬¬'

Gracias por los reviews anteriores :3 , por su apoyo y comprensión.

En el próximo capítulo Anthony le dirá a Bella que Emmett es su hermano y por eso le llama tío… más revoltijo para la pobre :/

Hehe

Espero que les allá gustado este :) estoy muy feliz porque Bella le medio dio una oportunidad a Edward… es tan lindo ¿no les encanta Riley y Tony?

Las quiero… cuídense

PD: recuerden que les sigo enviando un adelanto

Roxii Cullen