Epilogo.

Abro los ojos lentamente, sintiendo como la luz me encandila y el murmullo de las personas irrumpe la paz y tranquilidad para que yo pueda seguir durmiendo.

¿Cuánto tiempo mas estare aquí?

He sido una tonta, una estúpida.

¿Cómo pude haber perdido el avión de regreso a Tokio?

Ahora por mi estupidez tendre que estar aquí esperando por tres horas mas hasta que otro avión con destino salga para Tokio y entonces pueda regresar al lado de mi familia y tratar de sacar a Diamante de mi corazón y de mi mente.

"¡Serena!" Escuchó de pronto la voz de Diamante llamándome y esbozó una sonrisa cargada de tristeza.

¿Cómo es posible que aun estando lejos de Estados Unidos me parezca que sigo escuchando su voz?

Creo que esto es un indicio de que me será difícil olvidarlo.

¿Por qué no pudo amarme?... ¿Por qué cuando fue por mi al aeropuerto no me dijo que me quedara por que me amaba?

Soy una tonta, no me dijo que me ama porque no lo siente.

"¡Serena, mi amor!" Escuchó de nuevo su voz y entonces lo veo a mi lado y me pongo de pie, sin tiempo de decir nada, pues él me estrecha fuertemente entre sus brazos. "No sabes cuanto temi perderte. Gracias a dios estas bien. Te amo y esta vez no quiero dejarte ir."

"Diamante." Balbuceó sintiendo mi corazón golpear contra mi pecho. "¿Qué haces aquí?... Mi amor, mi Diamante."

"Te amo tanto." Me dice. "No se que hubiera hecho sin ti. Perdoname si me bese con Mina, perdona si no te dije lo que querias escuchar, perdóname si no te dije un condenado te amo, pero te amo Serena Tsukino, te amo y no quiero perderte."

Las lagrimas empiezan a correr por mis mejillas, mezcla de emoción y alegría, no se en que momento el llegó aquí, pero se que me ama y antes de que yo pueda decir algo estrella sus labios en los mios, dándome un beso profundo, tierno y pasional que me roba el aliento.

"Te amo."

"¿En verdad?"

"Con toda mi alma Serena."

Nos quedamos asi largo tiempo, no se si minutos, no se si segundos, pero entonces él interrumpe nuestro silencio.

"Cuando llegue a Londres y te vi, sentí que el alma me volvia al cuerpo, que mi vida de nuevo tenia sentido." Dijo Diamante. "Pero es tiempo de que nos comuniquemos con tu familia para que sepan que estas bien y por supuesto también con mis papás y Lita."

Lo miro con extrañeza, no comprendo lo que trata de decirme y entonces me comienza a contar que al parecer, el avión que debía tomar aquí en Londres para ir a Tokio se ha estrellado y todos los pasajeros han muerto.

¿Acaso debo estar agradecida con dios por haber perdido el avión?

Seguro que si. Estoy agradecida con dios por salvar mi vida, por haberme permitido nacer en una familia que me adora y por tener a un hombre que amo.

"Te amo Serena. Nunca lo dudes." Me dice él mientras nos dirigimos a la salida del aeropuerto. "Te amo."

Fin.

N/A: Mis queridas Paty y Ana, este fic ha llegado a su fin, saben que lo escribí por ustedes y para ustedes y espero les guste.

¿Algún día dije no escribir de Serena?

Sí, lo dije, pero bueno, por mis amigas bien valió la pena hacerlo. Las quiero a las dos mis Serenitas, gracias a las dos por ser mis amigas, por su apoyo, por las conversaciones tan chidas que tenemos por msn y por supuesto también gracias a todas aquellas chicas que me apoyaron a lo largo del tiempo que escribi esta historia: Iron, Princessnerak, Suge Kou, Stern-Rosenkreuz, Marie mademoiselle Chiba y por supuesto también a Jovidess.

Gracias chicas.

Atte

Mademoiselle Rousseau.