Lagrima congelada
Summary: Luego del accidente, perdí mi memoria, Rose y Alice siempre me han ocultado cosas, pero no me intereso hasta que aparecieron ellos-¡Edward Masen!-¿Masen? De donde salió eso, de pronto la realidad me llego de golpe... Engaños, Secretos, Odio, Amor NEW SUMMMY
Disclaimer: Los personajes no son míos, son de la maravillosa S.M. solamente la locura es mía… por lo que queda prohibida su reproducción parcial o total sin mi consentimiento.
Puro dolor
Capitulo quince
Las lágrimas son la sangre del alma.
Anónimo
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-¿de dónde has sacado eso Bella?- me pregunto Edward, se poso delante mío y tomo mi rostro entre sus manos, no nos parecíamos nada, nada, éramos como dos piedras opuestas, el era un zafiro y yo una piedra pómez. Le mire a los ojos… parecía como si quisiera ocultarme algo.
El no podía ser mi hermano.
Mi sexto sentido me decía que no.
Era una loca idea el tan solo pensarlo.
¿No?
-emm- dije torpemente, dirigí mi vista a donde Emmett y Rosalie se besaban apasionadamente dentro de la fuente… ¿Dónde estaba Anthony?, me levante rápidamente del columpio si importar el dolor que me produjeron las heridas y me solté del agarre de Edward, moví mi vista frenéticamente mientras corría por el pequeño parque. Allí en el fondo solamente había un frondoso árbol.
-¿Anthony?- grite, eleve mi vista, para encontrarme con el pequeño sobre la rama de un árbol, Tony estaba mirándome con sus mejillas bañadas de lágrimas. -¿Cómo has hecho para llegar hasta allá?- pregunte, me acerque mas al árbol, si extendía mis brazos podía llegar a cogerlo, Anthony se tiro sobre mí y lo sostuve fuertemente a pesar de que por unos instantes perdí el equilibrio, mi pequeño pesaba un poco y me causaba ardor en las heridas… a pesar de ellas, lo apreté más contra mí y limpie sus mejillas. –Corazón ¿cómo has podido escalar el árbol?- pregunte mientras le revisaba, tenia varios raspones y arañazos en sus brazos, nada que no pudiese curar.
-mami- me dijo hipando, yo le dirigí mi más tierna sonrisa. En ese momento Edward apareció.
-Bella- me dijo mientras se acercaba a nosotros, vio a Tony en mis brazos y me dirigió una tierna mirada –déjame tomarlo- me pidió a tiempo que tomaba su bracito.
-no- dije, el me observo con una ceja alzada y yo fruncí el seño, -no quiero- repetí.
-Bella, Anthony es grande, de seguro te esta lastimando, déjame cargarlo o deja que camine- yo entrecerré los ojos y empecé a caminar el sendero. El soltó un bufido. Cuando estábamos a punto de llegar Alice me miro con reproche.
-Isabella Swan- dijo moviendo su pie rítmicamente en el suelo, vio a Tony y me lo arrebato, ¿Cómo se atrevía a quitarme a mi hijo? ¿Quería ser igual a Rosalie?
-¡ALICE DAMELO!- grite, sabia que me comportaba de forma caprichuda pero no quería que me lo quitaran, era mío, mi hijo. Ella me vio con miedo, mientras intentaba quitárselo.
-Bella- dijo Edward tomándome en brazos.
-dile que me lo de- hable con aparente calma pero aun así no quite la mirada.
-Bella, es Alice, no te quitara a Anthony, nadie te lo quitara nunca más- dijo apretándome fuertemente nunca mas, repetí sus palabras en mi mente, mi mirada se suavizo y sentí culpa, me comportaba como una niña.
Edward me llevo hasta el automóvil, y me ubico en el lado del copiloto, recibió en brazos a Tony y lo coloco en la parte trasera donde el comenzó a dormirse, Edward subió a mi lado y arranco en un silencio incomodo.
-Bella, Alice jamás podría quitarte a nuestro hijo- dijo, mientras trazaba círculos sobre mi mano, fruncí el seño aun sintiendo la culpa sobre mi.
-Igual que Rosalie ¿no?- El soltó un suspiro.
-Rosalie solo quería protegerte-
-¿ocultándome a mi hijo?-
-no- dijo, soltó mi mano y aumento la velocidad –alejándote de mi- respondió en un gruñido.
No quería comenzar una pelea pero sabia muy bien que era su culpa, no era rencorosa pero el orgullo me había cambiado… tampoco intentaría calmarlo con mentiras, quizás antes lo hubiese hecho, pero hoy solamente me quedaría callada.
-¡papá!- dijo Tony colocándose en medio de ambos – ¿Cómo se conocieron?- Edward pareció paralizarse.
-nosotros… nos conocemos desde bebes-
-pero… ¿como?- insistió el pequeño.
-emm… pregúntaselo a mamá- Tony dirigió su vista hasta mí-
-corazón- dije, un suspiro salió de mi boca y una lagrima por la tristeza que sentía al no poder recordar –no... -lo sé- dije en un susurro. El pequeño deposito un beso en mi mejilla, lo que me robo una sonrisa.
Edward entro por su gran mansión ¿Qué hacíamos aquí?, yo quería ir a mi apartamento.
-Edward… creo que te olvidaste de mi- su sonrisa fue triste.
-jamás podría olvidarme de ti-bajo del auto y le abrió la puerta a Tony, el salió corriendo, mientras saludaba a una señora regordeta. Luego dio la vuelta y me abrió la puerta, se coloco de cuclillas mientras me empezaba a quitar el cinturón.
-espera- dije –quiero ir a mi apartamento- hable con voz demandante.
-¿Quién te cuidara allí?- yo no necesitaba a nadie que me cuidase… no era una niña pequeña, debía ir a trabajar ahora mismo. El aliso mi seño y me comenzó a colocar los zapatos.
-no necesito que nadie me cuide, necesito mi auto para poder ir a trabajar- el rodo los ojos y poso su mano bajo mis rodillas.
-¡Edward!- exclame ya enojada mientras alejaba sus manos de mí. El se paro.
-bien- lanzo un suspiro –en todo caso sal tu sola del auto- asentí mientras sacaba mis piernas, el se coloco al lado por si acaso caía, entendí mi brazo y se produjo un pequeño dolor en mi torso pero lo ignore, Edward extendió sus manos con preocupación, yo negué. Utilice la mayor fuerza que tenia para empujarme, logre sostenerme durante algunos segundos pero mis piernas perdieron su fuerza, cerré mis ojos para no ver el impacto pero eso nunca llego; abrí un ojo temerosa, Edward me observaba preocupado, me acuno en sus brazos nuevamente.
-¿cómo te encuentras?- me pregunto en un susurro, yo asentí, el depósito un beso en mi cabeza y me llevo hasta la mansión.
Edward me llevo cargada hasta el segundo piso y entro en una habitación. La cama era totalmente cómoda y estaba decorada con tonos dorados.-sabes… -me dijo, -esta habitación la habías decorado tu, decías que tu madre nos vendría a ayudar con los gemelos… claro que eso no ocu… ocurrió- el lanzo un suspiro y cerro los ojos –luego la usaríamos de huéspedes, incluso dijiste que Tanya también estaría aquí- el abrió los ojos y sonrió -¿quieres dormir aquí o en mi habitación?- la duda me invadió, y ¿la nuestra?... sabia muy bien que por los malos recuerdos el no me la ofrecería… pero que ocurría con ella, la utilizaría kate, "acá" respondí, el asintió –bajare un momento, todos te conocen en esta casa así que no tengas pena, duerme mi Bella durmiente, yo estaré aquí cuando despiertes- dijo mientras me daba un beso en los labios y yo me dejaba caer en el suave colchón.
Edward me apretó fuertemente la mano, caminamos atreves de lapidas y estuve a punto de tropezar a causa del dolor, dos años habían pasado de la muerte de nuestros padres y nosotros no podíamos haberlos visitado.
Continuamos caminando y parecía que llovería, mordí mi labio en un intento de retener las lágrimas, esperaba nunca más tener que visitar un cementerio.
Edward de repente paro y como si estuviese atada a él, yo también me detuve, sus ojos se dirigieron a dos hermosas lapidas, parecían sobresalir sobre el montón, tenían flores talladas a mano, los nombres de nuestros padres se leían desgastados, Hacia tanto tiempo que no me permitía recordar sus rostros, mi madre… Elizabeth, del cabello caoba y ojos verde oscuro, mi padre castaño con ojos azules, Pill, Edward cayó de rodillas y yo me quede allí, parada leyéndolas una y otra vez con la mirada sombría, quizás pasaron horas mientras Edward continuaba tirado en la grama llorando… mientras yo solo pensaba "¿de qué me sirve llorar tantos años después?" ellos no podían verme.
Esa fue la única vez que vi a mi Edward tan débil.
Desperté sudando frio, sentía que era un sueño tan vivido, tan triste; escuche unas voces fuera de la habitación y me levante con las piernas temblorosas, extrañamente salvia donde se encontraba cada cosa, al fondo la habitación de Edward o la "nuestra", del primer lado del pasillo, la habitación de la bebe, al lado la de Anthony y de mi lado, izquierdo, esta habitación y una de al dado, las escaleras para el tercer nivel se encontraban en el mismo sitio, es decir a la par de las que nos guiaron al segundo nivel, arriba habían cuatro habitaciones mas y lo que restaba era el área de juego, ese parte recordaba que estaba vacía.
Me pregunte que habría en la habitación de mi lado, algo me hiso caminar hasta ella, supuse que seria la de Edward, sabía que no debía entrar, pero… como dicen la curiosidad mato al gato. Moví ligeramente la manija y en ese momento escuche una voz de mujer "Edward" le llamaba con voz sensual; abrí la puerta completamente solo para encontrarme a Kate en su cama, ella estaba con lencería, tenia la habitación solamente iluminada por velas y no me detuve a observar mas, mis manos temblaban de la furia contenida, esta vez no la dejaría en mi lugar, quise sonreír como boba… mi lugar, me sentía como una completa pervertida pensando en ello; regrese mi vista a la golfa que seguía viéndome recostada sobre cama.
-¿Qué esperas para largarte?- hable con voz mas elevada de lo que esperaba, intentaba aparentar la tranquilidad que no tenia.
-es mi lugar, tara…
-¡a mí no me hables así puta de mercado!- le llame entrando a la habitación y sacándola de la cama -¡EDWARD SACA A ESTA GOLFA DE AQUÍ YA!- le grite mientras intentaba empujarla yo misma. Edward apareció y le tomo del brazo, la llevo a rastraba por las escaleras y solo pude escuchar un "¡NO VUELVAS!" y un portazo.
-mami al fin se fue- voltee a ver a mi pequeño, ya tenía sus heridas curadas; le sonreí en una mueca –estas mas pálida- afirmo mi pequeño. Tenia razón debía guardar reposo, camine sintiendo mis piernas débiles, Tony entro con migo a la habitación y me asegure de colocar el serojo antes de desplomarme en la cama a pensar…
-Bella- me llamo Edward del otro lado de la puerta -¿estás bien?-
-mjmm-masculle, mientras jugaba con el indomable cabello de mi hijo.
-Anthony- le llame, el dirijo sus hermosos ojos hacia mi -¿Por qué llamas a Emmett tío?-sabia que la pregunta no tenía que ver con el momento pero la duda no se me iba; el frunció el ceño como si fuera una pregunta obvia.
-porque él es tu hermano- me dijo mientras se recostaba en la cama y empezaba a jugar con mi mano.
-¿Quién te dijo eso?-
-tía Rosalie- contesto ¿Rosalie?... seguro fue porque no quería explicarle que salía con Emmett, porque él y yo no teníamos nada en común, excepto el cabello, algo normal al ser castaño.
Ambriosa pov
Hice que la puerta se abriera a mi nuevo cliente, la atmosfera de mi departamento cambiaba cuando trabajaba; solamente el más valiente, el que tuviese verdadera necesidad o un tonto se atrevería a entrar. Cualquier humano que entrase no pudiese ver nada, solamente se guiaría a la ultima habitación y así fue como lo hiso ese hombre, el entro lentamente, sabía que tenia un gran poder… pero como cualquier ser inferior no podía evitar sentir miedo; Abrió la puerta y al verme se ubico en la única silla que había, enfrene de la mesa y yo atrás de ella; tenía varias estanterías llenas de libros y otras de especies, a mi lado un cofre donde guardaba todo lo que cobraba, atrás de mi una ventana cubierta por una cortina morada… a veces llegaba a abrirla, cuando deseaba hacer una limpieza, de esa forma el mal se iba . Supongo que él estaba impresionado, esperaba encontrarse a una gitana y su bola de cristal, cartas y un desorden de cosas hippie. Mi apariencia cambiaba con cada cliente, hoy era una pelirroja, muy hermosa, de cuerpo escultural y ojos negros como el carbón, llevaba una falda y un top que dejaba al descubierto un pequeño piercing en forma de estrella de seis picos.
Aro Vulturi era mi cliente, el dirigía una mafia de contrabando de drogas y era el segundo heredero de una gran fortuna, la fortuna de los Cullen, ambos hijos de Vladimir y sobrinos de Stefan, Carlisle Cullen el hijo menor era el destinado a heredar por ello Aro había cambiado su apellido, la única salida que el tenia era evitar cualquier primogénito en esa familia… por eso venía hacia mí.
-dime Aro ¿Qué necesitas?- su postura se torno más firme y coloco los brazos sobre la mesa viéndome fijamente.
-quiero tener yo la herencia- hablo con voz melosa y ambiciosa.
-y… ¿Cómo me pagaras?- le dije alzando una ceja.
-te daré dos millones-
-de euros- el frunció el seño.
-un millón y medio de euros- ¿creía que podía negociar con migo? Estaba demasiado equivocado.
-dos millones y medio- le dije, el gruño –tu alma y la de tus hijos-
-para que quieres almas-
-Aro, lo que pides es demasiado, dame una buena razón- para que yo los traicione hable para mí misma.
-no poseo dos millones de euros-
-buen intento- hable con voz calmada, tomado un cigarro –dije dos millón medio, sigue así y lo subiere a cuatro-
-eres despiadada-
-Soy "usted" y regresa cuando tengas el dinero…
-puedo conseguirlo- dijo enojado -¿qué les hará para que no tengan descendencia?-
-quedaran infértiles y si desean adoptar terribles desgracias caerán sobre ellos-
-conseguiré el dinero y le daré mi alma, pero debe matar al niño que ya existe-
-dame las almas y te daré lo que deseas- dije inhalando de mi cigarrillo- quiero las tuya y las de tus hijos, DemetriAlexanderVulturiy Santiago Fernando Vulturi - me recosté sobre el respaldo del sofá ya exasperada.
-mira estúpida no te daré…
-¡calla!- exclame –a mi no me llamaras por groserías, entiende que es tu única oportunidad- le dije acercándome a su rostro –aprende animal a dominar tus instintos- lo desate de mis cadenas invisibles y el pudo respirar de nuevo –escucha Aro Cullen- el se sorprendió al que supiera su verdadero nombre – consigue el dinero y dame las almas que deseo, recuerda solo eso- como yo quería que fuese, el abandono el pequeño cuarto y salió del edificio. Una pequeña parte de mi deseaba que no consiguiese el dinero o la maldición caería sobre Jasper y por consiguiente mi Alice, pero era imposible que yo me resistiese a tres almas… tres almas que eran mi supervivencia.
Bella pov
Ya había bajado el sol, eran las cinco de la tarde y yo me había quedado dormida. Me levante de la cama, quite el cerrojo y salí con pasos pequeños de la habitación, los recuerdos de ese terrible día me azotaban, quería regresar a mi casa… con mi hermana, no quería estar aquí, ahora podía darme cuenta del verdadero miedo que había creado, tenía miedo que Edward quisiera que cumpliese mis responsabilidades como esposa, era demasiado miedo, baje temerosa las escaleras… por los pasillos resonaba la voz de Edward, hablaba con la mujer que una vez me había abierto la puerta.
-no sé qué hacía allí- decía la mujer temerosa.
-¡alguien la tuvo que dejar entrar!- exclamaba Edward exasperado. Camine hasta el teléfono que había en la sala y marque el numero de Rosalie, deje su mensaje después del tono, colgué y marque el celular de Alice, me respondió al primer timbrazo. "Alice" le dije entusiasmada "¿Qué ocurre Bella?" respondió.
-necesito que vengas a traerme, por favor- dije suplicando "sabía que era mala idea" la escuche murmurar.
-ahorita llego, no te preocupes por tus cosas; luego las recogeré… acércate lo mas que puedas al portón- colgó. Me acerque a la puerta principal con mis
pasos que parecían no avanzar, gire la manija, y la deje abierta, no me moleste en cerrar la puerta, en la esquina Kate seguía sentada con un cigarro, no le preste importancia, ella podía regresar, pero yo no estaba lista, de pronto recordé a mi hijo… ¿podía dejarlo?, ¿Qué debía hacer?, sin esperar la respuesta a mis calcinaciones, regrese a la mansión corriendo, entre presurosamente ignorando el dolor, Tony acababa de levantarse, estaba a mitad de las gradas, le agradecí a Dios el que se hubiese despertado, lo cargue entre mis brazos y eche a correr con él.
-BELLA- me grito Edward detrás de mí, el también corría y a pesar de que era mucho más rápido yo llevaba mas ventaja, el portón estaba cerrado, pero sabía que yo cavia en medio de ellos, baje a Toni y lo metí atreves, luego no sin cierta dificultad pase yo, Alice tenía el auto estacionado y se bajo a traer a Anthony, lo metió en la parte de atrás y yo con pequeños pasos y sudando logre entrar en el haciendo de copiloto, Alice cerro mi puerta. Y detuvo a Edward con la mano, a pesar de que el pudo haberla apartado, no lo hiso.
-te dije que era mala idea traerla… te advertí que no debías hacerlo-
-déjate de tus estúpidas visiones- hablo con voz agria.
-a mi no me insultes tonto, tú la has perdido; te he dicho que ha sufrido un trauma y no podía estar tan cerca de alguien- hablo molesta Alice.
-no ha sido por eso-
-entonces corrígeme- dijo poniendo las manos en sus caderas.
-Kate estaba en mi havit…
-en todo caso es ¡peor!, ¿como piezas que a mi amiga le ha sentado eso?, ¿Cómo crees que se sintió ella que la llevaras a la casa, a su casa?, ¡donde tenias a tu amante!- Edward se encogió.
-yo no he hecho eso, yo la sigo esperando, no me acostare con otra mujer nunca más, solo fue una vez ¡y estaba borracho!- la realidad me cayó como balde de agua fría, solo había sido una vez… aun así no podía estar cerca de el, el solo pensar en que su mano me tocara, en que su mano tocara mi piel hacia que me estremeciera y tuviese miedo y asco de el, quería alejarme de ellos de esos seres con fuerza descomunal, Edward rodeo a Alice y se coloco frente a mi ventana, la ventana estaba abierta. Grite de verdadero terror alejándome lo más que podía de Edward.
-¡NOOOOOOOOOOOOOO!- continuaba gritando. -¡ALEJATE YA!- él se alejo. Alice subió en el asiento del piloto y arranco. Coloque la mano sobre mi pecho intentando calmarme, cuando lo logre voltee a ver a mi pequeño, llevaba los ojos abiertos de pánico y se sujetaba de los sillones, le di un beso en la frente y me hice una promesa mi misma: intentaría no actuar así de nuevo, debía resistir, al menos no frente a Tony, no frente a mi hijito.
Alice aparco en el estacionamiento y bajo a Tony, me abrió la puerta, caminamos a mi ritmo hasta el elevador. Al entrar en el apartamento me sentí nuevamente en casa, camine hasta el sofá donde me senté.
-mami- hablo mi pequeño sentándose a mi lado -¿Quién vive en este lugar?- pregunto mientras lo observaba maravillada.
-tu tía Rosalie, la tía Alice y tu mami- el continuo observándolo.
-¿Cuál es tu cuarto?-
-el ultimo del pasillo- él se levanto y camino hasta mi habitación. Alice remplazo su lugar.
-¿Cómo te sientes?-
-¿Cómo debería sentirme?-
-no lo sé- dijo abrazándome –no lo sé- repitió.
-¿Alice? El solo ver sus manos me da asco- le dijo colocando mis manos sobre mis ojos, ella paso su mano constantemente sobre mi espalda.
-¿quieres ver a un sicólogo?- asentí aun cubriendo mi rostro.
-que sea mujer- masculle.
-duerme un rato, tengo que trabajar… pero regresare dentro de una hora, ¿quieres que me lleve a Anthony?- negué, ella quito las manos de mi cara y limpio mis lagrimas –ya no llores ¿sí?- asentí. Ella tomo su abrigo y me lanzo una mirada triste. –conseguiré el sicólogo, ya lo veras- hablo antes de cerrar la puerta. Me levante torpemente y encendí la televisión
Veinte minutos después…
Dirigí la mirada hacia el reloj… hacia 15 minutos que debía tomar mis pastillas, debía, tomarlas, me levante del sillón… iba en busca de ellas, en ese momento recordé que las había dejado en la casa, camine al teléfono para llamara a Edward y pedirle que me las trajera. Le llame una vez, no me respondió, segunda, tercera, cuarta… decima, ya estaba agotada, sentía que todo me daba vueltas, onceaba el teléfono al que usted margo esta fuera de servicio, pip, colgué nuevamente, me levante penumbrosa, quería la agenda para llamar a su casa, estaba segura que allí debía de estar apuntado el numero, al levantarme mis piernas empezaron a temblar, todo daba vueltas, me sostuve fuertemente del respaldo de un sofá, sentí todo mi cuerpo demasiado pesado y la gravedad atrayéndome hacia el suelo.
Anthony pov
Me desperté sobre una rica cama, de color turquesa, era el color que mi papi me había enseñado la semana pasada. El cuarto de mami olía muy bien, "agárrala" escuche que decía alguien afuera, no conocía esa voz, me baje de la cama y asome mi cabecita en el hueco de la puerta, allí habían tres señores y dos señoras rubias, una de ellas le gritaba a los demás y la otra señora miraba detenidamente hacia algo en el suelo "no me importa ni un bledo, mejor inconsciente, agárrala que ya vienen" el señor se agacho y cuando se levanto pude distinguir a mi madre entre sus brazos ¡mi mamá! Me levante del suelo y corrí hacia los hombres
-suéltenla, suéltenla- grite constantemente, uno de ellos me pego un manotazo en la boca haciendo que callera en el sillón, llevándome de paso un florero.
-déjalo- hablo la señora rubia que aun veía tristemente a mi mami entre sus brazos - Aro solamente pidió que la llevásemos a ella- todos me observaron enojados pero aun así salieron muy rápido, y cerraron la puerta.
Corrí en busca del teléfono, papi me había dicho que debía llamarlo si algo malo ocurría… siempre me lo decía.
Diez minutos después.
Lo observe arriba de una librera, era demasiado alto para que yo lo alcanzase, en ese momento comenzó a sonar y entre tanos zumbidos logro caer en mis manos, conteste.
-Bella…- era la voz de mi papá.
-papá- le dije conteniendo las lágrimas con la voz quebrada.
-¿Tony que…
-unos señores vinieron, tres hombres y dos mujeres, se llevaron a mamá desmallada… dijeron que no me llevaban porque Aro no les había dado esa orden-finalice, papá se quedo callado y luego un rechinido se escucho.
-voy para allá, escóndete Anthony- me dijo y colgó, hice lo que papá me dijo y me dirigí al cuarto de mamá, allí me escondí debajo de la cama.
Unos minutos después, escuche como se abría la puerta, temblé de miedo, algo removió las sabanas, era un señor, lo supe por sus zapatos, levantaron las mantas que eran lo único que me protegía de la luz y el rostro de un hombre apareció, suspire con alivio, era el de mi padre. Salí de allí tan rápido como me fue posible y lo abrace, el me tomo en brazos de allí y empezó a llamar a muchas personas, yo no le prestaba atención, solo le rezaba a Dios para que alguien bueno ayudase a mi mami, para que Diosito colocara un ángel en su camino.
Tanya pov
-déjalo, Aro solamente pidió que la llevásemos a ella- dije colocándome en medio del pequeño, seguía sin quitar la vista de mi amiga, Jane me miro con furia en los ojos, observo su reloj y pareció estresarse, teníamos muy poco tiempo, Demetri salió con el cuerpo de mi amiga en brazos, yo cerré la puerta dándole la última mirada al pequeño Cullen, que sangraba de su labio inferior.
-No toquen nada- decía Jane mientras bajábamos por las gradas de emergencia, al llegar al lobby salimos corriendo y subimos a la camioneta negra, Demetri tiro a Bella en el baúl y Santiago piso el acelerador a fondo.
Esperaba que alguien encontrara a Tony. Al llegar Felix cargo a Bella como si fuese un costal de papas, Aro sostenía el teléfono y hablaba por el…"no se las daré, lo hare por mis propios medios; y vera que todo saldrá mucho mejor" colgó y observo a Bella, sonrío de forma endemoniada al momento en que mi mejor amiga callo a sus pies.
-¡DESPIERTENLA!- grito, Chelsea apareció con un balde de agua el cual se lo des vacio a Bella, ella despertó agitada observando todo su alrededor, tembló al ver a Aro tan cerca de ella, Aro se agacho para quedar a su altura y atrajo tomándola del cuello, Bella se quedo por un momento petrificada, con los ojos desorbitados como si estuviese a punto de desmayarse… luego se comenzó a remover desesperada aunque se notaba que no tenia energías, empuñe mis manos de la rabia –que hermosa eres- le dijo pasando la otra mano en su mejilla. En un intento desesperado ella le dio un cachetazo que resonó por todo el sótano, hice una mueca en el rostro, Aro se levanto lentamente todavía tomándola del cuello hasta que sus pies no pudieron tocar el suelo, y la aventó donde estaba la mesa de cristal haciendo que se rompiera en mil pedazos –enciérrenla, quiero que muera lentamente- dijo alejándose. Afron la tomo con excesivo cuidado y la llevo a la misma celda donde había estado… él sabía que no debía colocarla allí, pero lo hiso y nadie se dio cuenta -¡Tanya!- me grito Aro antes de entrar en su habitación –consígueme un látigo y una navaja- asentí, era lo único que podía hacer.
Solamente habían dos látigos uno de cuero y el otro que parecía ser de plástico… decidí que el de plástico le sería menos doloroso y… las navajas eran todos iguales, así que intente quitarle un poco de filo. –TANYA- me llamo nuevamente Aro, esperaba de todo el corazón que no le doliera demasiado.
Aro me empujo a la celda y entro él solo, me dio un arma para que la sostuviera y despertó Bella de un latigazo.
-¡Isabella!- le grito, ella soltó un alarido de dolor y se mareo al ver su sangre, yo cerré los ojos por mi propio dolor… era tan duro ver a la persona que le tenía más afecto, a mi hermana… porque si Isabella Swan a pesar de no compartir mi sangre, ni mi aspecto físico era mi hermana… mi hermana del alma, los gritos nuevamente me desconcertaron y las risas que Aro soltaba me causaban rabia y repulsión, de pronto vi la pistola como si brillara por ella misma ¿Cómo debía ayudarla? ¿Cómo ayudaría su hermana a otra?, sentí el arma liviana y supe lo que tenía que hacer… no me importaba en lo mas mínimo condenar mi alma, desierta forma pensaba no había nada peor que esto. Sin mas vacilaciones apunte al estomago de Aro Vulturi y le dispare. Bella abrió los ojos desorbitada, tire el alma al suelo sintiendo asco de mi misma, pero no arrepentimiento… lo volvería a hacer. Jale a Bella como pude y la coloque sobre mi espalda con mucha dificultad, escuche otra bala, voltee a ver y era Aro Vulturi disparando hacia Bella con sus últimas fuerzas -¡NOOOO!- grite con voz ronca de la cual ni yo misma me reconocía. De pronto el cuerpo de Bella me dejo de pesar y salí corriendo de allí… en ese momento supe que todo lo que había aprendido aquí me serbia… y si moría por alguien que amaba era la muerte perfecta, la que yo realmente esperaba.
Bella pov
Duerme mi niña, duerme mi amor, que si no duermes…
-mami, mami- gritaba un niño de rizos castaños, la señora rubia dirigió la vista a su hijo y le regalo una sonrisa.
-¿Qué pasa corazón?- le dijo cerrando el pabellón para que nada le ocurriera a la bebe.
-¿Cómo se llamara mi hermanita?- La señora se agacho, tomo en brazos a su hijo y se dirigieron al sofá de diferentes dibujos de muñequitas, lo siento, abrió un poco la puerta que daba al balcón para que el lugar se refrescara y regreso con su hijo.
-¿cómo quieres que se llame?- el pequeño coloco un dedo en su barbilla como signo de duda.
-ella es muy bella, así que "¡BELLA!"- exclamo levantando los brazos; el padre del niño entro en ese momento y pregunto "¿Bella?" el niño asintió.
-me gusta- hablo dirigiéndose a su hijo que tenía sus mismos ojos.
-y si le ponemos Isabella y le llamamos Bella-hablo la madre, el padre sonrió con verdadera felicidad y la tomo de la cuna.
-oíste mi pequeña tienes tu nombre de princesita, Isabella Swan- entre los sueños Bella soltó una sonrisa.
Cerré los ojos al sentir el dolor… en ese momento me arrepentí de haberme alejado de mi verdadero lugar, al lado de Edward… ¿Por qué siempre tenía mala suerte y hacia lo incorrecto?, la bala entro en lo más profundo de mi espalda, fruncí el seño y mordí mi labio por el dolor… la sangre resbalaba por todas partes de mi cuerpo, aun podía sentir la navaja en mi pierna… Aro la había metido hasta el fondo al ver que no tenia filo, los latigazos que habían recibido en mi piel se sentían aun palpitantes, dolía como mil demonios y a pasar de que quería que me mataran no podía pedirlo, por mi hijo, por el debía seguir… necesitaba sobrevivir, no me importaba de qué forma, quería tener a mi hijo, quería cargarlo, esperaba que no le hubiesen hecho nada… mi corazón se estrujaba de dolor al pensar que podía llegar a dejarlo… esa fue la primera vez en mucho tiempo que recé, recé para que Dios perdonara todo lo malo que había hecho y que al menos me diera un poco mas de vida para estar con mi hijo, con mi pequeño… con la pequeña parte de mi que seguía esperándome, porque él me necesitaba y yo no podía dejarlo… no después que tanto tiempo.
No había notado hasta ese momento hasta ese momento que iba en la espalda de alguien pero no podía pensar, el calor que se creaba en el interior me impedía respirar, sentía como jadeaba en busca de aire, en ese momento me sentí caer, mi estomago sufrió el mayor impacto junto con mi cabeza, aun así logre abrir los ojos… dolía demasiado, de verdad que lo hacía. A lo lejos se veían luces de color azul y rojo, vi unos zapatos negros corriendo hacia mi… allí no pude contenerme, el dolor creció, no conseguí nada de aire, abrí la boca y grite… gaste todo mi arme, mi chillido resonó a puro dolor.
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:OO' chicas, pobre Bella, creo que le hago esto porque tengo resentimiento hacia ella… es decir tiene a mi Edward. Haha.
Ps al menos Tanya le disparo a Aro, wajaja…
Ya sé que el capi está más pequeño :/ pero es que no podía soltar todo de un solo…
Pronto Bella recordara todo ¿Cómo será su reacción?
Recuerden:: Rewiew=adelanto, pídame si quieren algo en especial… enserio, hoy me siento caritativa… haha.
Me voy chicas cuídense ¡felices vacas!
Roxii Cullen
