Disclamer: personajes de JK. Rowling
Bueno señores y señoras, esto llegó hasta aquí. Espero que lo disfruten tanto como se divirtieron, lloraron y gritaron en el trascurso del fic. Ha sido un honor escribir para ustedes. Agréguenme al twitter soy: arroba josblack , espero verlos por allí.
Banda Sonora: Soundtrack de Gladiator y New York Girls de Finbar Furey (bájenla que gozaran con esa canción, la reconocerán porque sale en la cuarta película de Harry Potter, cuando los gemelos celebran el resultado del Mundial de Quidditch y también sale en la película Gans of New York, es una canción folklórica irlandesa-americana muy famosa, me pareció perfecta incluirla y ya verán el porqué)
Capitulo 42 El mejor verano de nuestras vidas.
"Lo que hacemos en la vida tiene su eco en la eternidad"
Maximus Decimus Meridius "Gladiator"
Harry, Ron y Hugo subieron a toda velocidad las escaleras que conducían a lo alto de la Torre de Astronomia en cuanto los muertos con los que luchaban en el tercer piso del colegio, cayeron inmóviles en el piso. Luego de reorganizar a los aurores, contar las bajas y constatar visualmente desde las ventanas que los centauros estaban ganando su batalla con los guardias humanos del Trinvuriato en los patios del castillo, decidieron ir a ayudar a Malfoy y Scorpius.
Harry estaba inquieto, supuso acertadamente que la energía mágica que le dio "vida" a esos cadáveres se había retirado abruptamente y eso solo podía significar alguna de dos cosas: o Malfoy había ganado o Nott agrupaba todos sus poderes para vencerlo finalmente. Cualquiera de las posibilidades era válida y Harry no quería jugar con su suerte. El plan inicial fue que solo el Hechicero Walpurgis enfrentaría a Nott , otro humano no tendría ninguna oportunidad, de hecho, en realidad, Malfoy tenía muy pocas probabilidades. Todos se aferraban a la esperanza de una leyenda y la magia de una espada sobrenatural porque si lo que decían era cierto, Nott tenía los poderes de un Dios inmortal. Harry no ponía en duda la habilidad mágica de Malfoy ni su talento pero subirían a ayudarlo, tanto le gustase o no.
Cuando llegaron a la gran puerta, que estaba cerrada, no pudieron moverla. Al parecer, también estaba bloqueada. No escuchaban ningún sonido en el interior, lo cual era raro, Harry al menos esperaba oír algún grito o una explosión o algo que evidenciase la lucha que se llevaba a cabo dentró de la sala. Pero no se escuchaba nada. Eso terminó de confirmar sus temores. Algo malo sucedía.
-No puedo moverla- dijo Hugo empujando con todas sus fuerzas- lo mejor será que le lancemos un bombarda.
-Atrás- dijo Ron, quien estaba bastante nervioso, quería saber qué rayos sucedía con Rose. Hugo y Harry se apartaron. Ron conjuró el hechizo y la puerta salió de sus goznes, dejándolos frente a un montón de piedras apiladas.
-Déjame encargarme de esto- dijo Harry y empezó a levitar piedras hasta despejar la entrada.
Finalmente lograron entrar al lugar, lo primero que observaron fue la completa y absoluta destrucción del lugar, ya no existía la cúpula y hasta el telescopio estaba afectado, al seguir caminando, lo siguiente que vieron fue un cadáver decapitado en el piso, Hugo notó la cabeza de Nott a cierta distancia del cuerpo. Inmediatamente lo reconocieron. Harry, Hugo y Ron suspiraron aliviados, habían ganado…contra todo pronóstico.
Buscaron con la mirada a sus compañeros, entonces se fijaron en Rose echada en el piso abrazando a Scorpius Malfoy quien parecía gravemente herido y a Draco Malfoy totalmente inmóvil mirándolos.
Harry, Ron y Hugo comprendieron enseguida lo que sucedía. Scorpius no respiraba y Rose no dejaba de llorar.
-Está muerto- afirmó Hugo abriendo los ojos desmesuradamente.
-¡Dios mío!- dijo Ron hizo el intento de acercarse pero Harry lo jaló del brazo.
-Espera-dijo Harry cauteloso- algo está pasando en el muro.
Ron y Hugo dirigieron la mirada al lugar que señalaba Harry.
Draco estaba inmóvil, temblando de pies a cabezas, no podía apartar sus ojos de la pálida cara de Scorpius. No lo creía, todo su cuerpo y su mente se resistían a la idea, su hijo, su precioso muchacho, el niño que cuido toda su vida, al que salvó de una muerte segura ganándose su desprecio, la razón de su existencia. Ahora ese chico estaba muerto, asesinado por salvarlos a todos.
Agrias lágrimas salieron de los ojos de Draco, su corazón en ese momento se partió en mil pedazos. Miró al cielo, visible debido a la fractura de la cúpula de la torre y vio como las nubes negras se apartaban para darle espacio a un brillante sol y a un cielo tan prístino y azul como jamás nadie vio ni nunca observarían de nuevo. Sintió el cambio en la sustancia fundamental del universo, señalándole que estaban de nuevo en el mundo real, por la ventana observó el Bosque Prohibido volviendo a la vida, sus árboles reverdeciendo, las bandadas de pájaros regresando a sus nidos. El Guardián, Rubeus Hagrid pronto estaría restablecido y continuaría su sacra tarea de proteger la naturaleza por cientos de años más. Se cumplió la profecía, el guerrero Mäel retornó, luchó a favor de los humanos contra un Dios y ganó. La oscuridad de nuevo había sido vencida y rechazada. Pero desgraciadamente, lo que vivieron fue solo una batalla más en la eterna guerra de los cielos. El bien y el mal siempre estarían enfrentados, con los humanos en medio como carne de cañón. Draco estaba seguro de que al ganar esa escaramuza, al menos tendrían una época de paz. Pero tanto el Oscuro como El Heraldo eran seres inmortales, quizás tardasen otros mil años en encontrar la forma, pero seguramente volverían a intentar subyugar a los humanos. Entonces, seria la misión de otros, ya no la él, salvar al mundo de nuevo de esa amenaza. Su pesimismo no era de gratis, quien mejor que él, un Walpurgis, sabía que la rueda del tiempo, giraba eternamente y repetía todo de nuevo.
Pero al final nada, nada de eso importaba, Draco no encontraba consuelo, estaba consumido en la desolación de ver muerto a su único hijo.
Que amargo resultó el sabor de la victoria.
Que diferente pudieron ser las cosas entre él y Scorpius, si se hubiese mostrado más abierto o tolerante con él o quizás si le hubiese hablado de forma franca explicándole sus razones para salvarlo cuando fue mordido por un warg.
Pero no, él era Draco Malfoy, un hombre de hechos y pocas palabras, su soberbia lo condenó. Su chico nunca pudo entender porque no pudo dejarlo morir, porque él no se lo explicó, eso sembró la semilla de la ruptura en su relación. Ambos se negaron a dar el brazo a torcer y se enfrascaron en su punto de vista sobre el mismo asunto. Scorpius lo acusó de egoísmo, Draco estaba de acuerdo, fue egoísta, porque no quiso ver morir a su único hijo, al chico que fue su razón de vivir desde el día en que nació. Cuando Scorpius se convirtió en padre, finalmente lo entendió. Era un amor fuerte e incondicional, no el apasionado que se siente por alguna mujer, era un cariño instantáneo e imperecedero el que existía de un padre hacia su hijo, no obedecía a ningún razonamiento o lógica y un padre era capaz de arrasar con el mundo por un hijo. Si, él cometió errores, se equivocó muchísimo, incluso pecó de pensamiento en contra de los intereses de su hijo, Draco Malfoy, a pesar de ser la sabiduría que le confería ser un Walpurgis, también humano, con debilidades de hombre, nadie podía acusarlo de no querer a su hijo…nadie, porque por amor a Scorpius, se hizo de lado y dejó pasar la oportunidad de tomar como suya la mujer que el destino le puso en el camino.
Todo lo que se juró darle, todo lo que tenía pensado ofrecerle y todo quedaba en nada…. Draco pensó que tendría el tiempo, el momento justo. En esa guerra, conoció mejor a Scorpius como hijo y como hombre, se asombró con su determinación, se enorgulleció por su nobleza y su coraje. Su hijo, era un ser muy especial, y no era porque era suyo, simplemente, el chico tenía un aura tan limpia, un corazón tan puro, era abierto emocionalmente, dispuesto a amar y a perdonar incluso al padre que tanto daño le hizo, fue un líder natural, una persona excepcional, que inmediatamente se ganaba la simpatía y la incondicionalidad de todos aquellos que lo conocían. Draco pensaba esperanzado que el destino le daría una oportunidad para enmendar sus errores y disfrutar de su hijo. Pero no iba a poder ser…..nunca iba a poder ser.
Draco bajó el rostro, una lágrima corrió solitaria por una de sus mejillas al recordar al bebé rubio que se enredaba en sus piernas suplicándole que lo alzara en brazos para seguir jugando. El dolor era demasiado para que su cuerpo pudiese contenerlo. Su niño….su pequeño….estaba muerto
De pronto, una luz diferente a la del sol inundó la amplia estancia de la torre de Astronomía, un vórtice apareció en uno de sus muros, su apariencia era como si fuese el interior de una ola, agua dando vuelta sobre sí misma, formando una especie de túnel. Del lugar emergió una hermosa mujer de cabellos blancos, ella vestía una túnica tornasol y sus pies estaban descalzos, caminó directamente hacia el cadáver de Nott y sacó el anillo con la Piedra de la resurrección de su mano.
-Esto, no pertenece a este mundo- dijo la mujer admirando el anillo. Ella lo apretó con el puño y cuando lo abrió, el anillo y la piedra se habían convertido en polvo.
Luego se levantó y dirigió su mirada a Draco.
-Lo hiciste bien Walpurguis…El Heraldo desapareció, de nuevo está encadenado a la puerta del cautiverio de su oscuro señor- dijo la mujer.
-¿Quién eres?- preguntó Draco aunque dentro de él sabía perfectamente la respuesta.
-Soy Sorcha- dijo ella y caminó hasta donde yacía la espada con su nombre y la tomó en su mano, la espada brilló y Sorcha sonrió, luego caminó arrastrando el filo del arma. Miró con benevolencia hacia donde estaban Rose y Scorpius, se acercó a ellos y acarició la cabeza de Rose, quien la miró por un segundo antes de centrar su total y absoluta atención al cuerpo de su amado.
-No me dejes sola- sollozó Rose besando la cara de Scorpius mientras abrazaba su cuerpo- Te necesito….Ángela y yo te necesitamos.
A Rose no le interesaba quién o que estuviese con ellos en ese momento, no le importaba que fuese Sorcha, la primera hechicera Walpurgis, ella solo quería ver a Scorpius vivo….nada más. Sorcha no pareció ofendida ni sorprendida por el hecho de que Rose la ignorara, después de todo, Walpurguis o no, estaba sometida a las emociones humanas. Sintió su pena y se condolió por ella.
-Es una gran pérdida- dijo Sorcha caminando hacia Draco, dirigiendo sus palabras a él- pero al parecer, debía ser así. Mäel y yo le dimos fuerza a través de la espada, que lo aceptó sin condiciones, después de todo, Scorpius Malfoy, por medio de ti, es sangre de nuestra sangre, mi descendiente. Pero existen secretos en la magia que ni aun nosotros podemos controlar, mi maldición una vez hecha encontró caminos distintos para cumplirse. Y Nott fue el medio que consiguió. La espada no podía ser tocada por nadie más que tú, que asumiste la función del Guerrero y la Hechicera en este tiempo. Nunca he lamentado tanto más que hoy, el día que en un momento irreflexivo de rabia, condené a la muerte a todo aquel que no fuese el Guerrero Walpurguis si tomaba la espada en sus manos - Sorcha hizo una pausa, realmente estaba conmovida- Tu hijo murió con valentía y coraje, luchando por quienes amaba. Su nombre no será olvidado y su alma será un precioso tesoro que guardaré hasta que le llegue el momento de reencarnar. Después de todo, yo soy la guardiana de los Walpurguis y de alguna manera, tu hijo es uno de nosotros. La sangre, tu sangre que le corría en las venas, hicieron esto posible.
Harry, Ron y Hugo miraban la escena asombrados y temerosos, ninguno de los tres se atrevía a moverse o si quiera respirar. La mujer que había parecido derrochaba belleza y majestad. Sus cabellos platinados se movían solos, los mechones de cabello se retorcían detrás de su espalda, sus ojos eran grises, pero tan brillantes que parecían hechos de mercurio. Su vestido tornasolado era tan diáfano que exhibía más de lo que ocultaba todas las suaves curvas de su cuerpo. Toda ella era magnética y su voz, tan cristalina y suave, envolvía con su acento cálido.
-No merecía morir- dijo Draco apretando los puños.
-Cierto, pero son muchos los que mueren sin merecerlo pero entregan su vida a un fin mayor. Haz cumplido tu trabajo Walpurguis- dijo Sorcha inclinando su cabeza en señal de respeto al Hechicero que era su descendiente- larga vida a la orden.
La mujer se retiraba por el vórtice, entonces Draco cerró los ojos y la llamó mentalmente.
"Ofrezco mi alma y mi vida a cambio de la de mi hijo….si tienes ese don….haz eso por mí, es lo único que pido"
Sorcha se detuvo y ladeó su cabeza, lo miró crípticamente.
"Las cosas no funcionan así y lo sabes Draco Malfoy"
"Me atengo a la ley del equilibrio del Universo….una vida por otra"
"Eres sabio Walpurgius….y a la vez….un gran tonto….no sabes a lo que renuncias" Sorcha dirigió su mirada a Rose. Draco entendió lo que quiso decirle y se llenó de indignación solo al pensarlo. La tentación era fuerte, pero el amor hacia su hijo era más fuerte aun.
"No estoy renunciando a nada, su cariño lo tengo, yo la quiero y ella me quiere, así será para siempre, pero los dos amamos mucho mas a una sola persona" respondió Draco "mi ofrecimiento es sincero…mi vida no tiene ningún sentido si mi hijo muere".
"¿Estás seguro?" preguntó Sorcha.
"Eso ni tienes que preguntarlo" respondió Draco hosco.
"Eres un gran hombre Draco Malfoy…más que un poderoso hechicero…. eres un humano digno de llamarse como tal….Mis respetos bien merecidos…..Si has tomado tu decisión….así será" dijo Sorcha levantando su mano hacia el hombre. Draco dedicó una última mirada a Scorpius y luego por un instante a Rose. "Vive bien y sé feliz" fue su último pensamiento dirigido a la mujer que nunca pudo amar con libertad.
Draco cerró los ojos y trató de hallar en su interior la calma suficiente para no claudicar y ceder a su instinto de supervivencia. No importaba el dolor o el sufrimiento, irá a la muerte tranquilo y en paz, porque su hijo viviría por él.
Rose miró estupefacta como de pronto Scorpius abría los ojos, el hombre se levantó desconcertado y examinó su pecho, no había herida alguna, hasta la sangre había desaparecido. Miró a Rose incrédulo y luego…en la distancia, notó el cuerpo inmóvil de su padre tirado en el piso. Rose también lo vio y ambos corrieron hacia Draco y se arrodillaron alrededor de él.
Sus ojos estaban cerrados y la expresión de su rostro era pacifica, parecía que dormía, pero Rose y Scorpius sabían que no era así, puesto que no respiraba ni sentían su corazón latir, ambos empezaron a llorar desconsolados.
-Draco….Draco- ella acariciaba su rostro llorando a mares- ¿Qué te pasó Draco?
-Papá- Scorpius agitaba el cuerpo de su padre- Papá despierta.
-El Walpurguis entregó su vida a cambio de la tuya Scorpius Malfoy- dijo Sorcha muy seria- aprovecha este regalo- dicho esto, finalmente ella se desapareció.
-Papá- Scorpius abrazó el cuerpo de su padre, dejando que su cara se apoyara en su pecho, lo rodeaba con fuerza con sus brazos y se balanceaba con él- Padre….Dios padre…¿Por qué lo hiciste?- enseguida empezó a llorar con todas sus fuerzas. Scorpius se sentía tan culpable, tan devastado, nunca pudo demostrarle a su padre cuanto lo amaba, por orgullo, por unas diferencias que ahora le parecían puras estupideces. Y él, le había demostrado todo su cariño incondicional, intercambiando su vida por la suya.
-Te amo padre….siempre te amé- dijo Scorpius.
Rose tomó la mano de Draco entre las suyas y le besó el dorso con profundo respeto y amor, luego depositó un ligero beso en sus labios. A sus pies, yacía el hombre que sacrificó su vida para que su hijo pudiese estar con quienes amaba, el noble hombre que tendría un pedazo de su corazón y su alma para siempre.
0o0
Cinco años después…..
Rose revisaba frenética todas las cacerolas repletas de guisos, que ordenadamente dispuestas, descansaban sobre la estufa de la gran cocina de La Madriguera, mientras tanto Ángela coloreaba con creyones las hojas de un block, perfectamente concentrada en su trabajo. Rose iba a volverse loca ese día, definitivamente planear una boda era un asunto de grandes proporciones.
Vivía en la Madriguera desde el final de la guerra, al parecer nadie tuvo problemas en permitir que ella heredase el ancestral hogar de los Weasley´s. Era un sitio que despertaba su más profunda nostalgia, cada rincón le recordaba a sus queridos abuelos, pero también ese lugar fue un hogar lleno de amor y cariño, la esencia de Arthur y Molly Weasley se respiraba en el sitio, era como si ellos la abrazaran todo el tiempo. Su agudizada intuición Walpurguis sabía que sus abuelos de alguna manera permanecían con ella, vigilando a su familia. Por eso quiso mudarse allí de inmediato, se sentía protegida. Era el sitio ideal, lo suficiente cerca del pueblo para que Ángela fuese a la escuela y lo bastante lejos de la civilización para que su singular familia no atrajera miradas indeseadas. La cercanía de un frondoso bosque era un detalle de suma importancia en este caso.
Después de la última batalla, las cosas no fueron nada fáciles para el mundo mágico en general, si bien todos los brujos regresaron al mundo real, sin que se rompiera el estatuto del Secreto, gracias al hechizo de Draco Malfoy, ni tuvieron que reconstruir de algunas ciudades (curiosamente, los edificios y lugares destruidos durante la guerra con el Oscuro, no resultaron afectados en la realidad), empezaron los cuestionamientos acerca de las causas que originaron la situación. Muchos sangre-pura fueron a juicio, Azkaban y Nunmengard estaban repletos a desbordar. El gobierno mágico estableció un régimen de facto, aun cuando Kingsley seguía siendo nominalmente el primer ministro, era Harry Potter, en su calidad de comandante de los aurores quien mantenía el poder y lo hacía con puño de hierro.
Rose estaba segura de que la situación mejoraría con el tiempo, pero era difícil superar el trauma que había constituido el enfrentamiento con Nott, muchos se quedaron sin nada, los Weasley´s perdieron a queridos miembros de su familia. Era difícil acostumbrarse a la idea de que Fred, Albus, Emily y los abuelos no estaban entre ellos. Otros también murieron y su ausencia significó grandes cambios en las personas amadas que dejaron atrás. La muerte de Gustav golpeó fuerte a James, quien se convirtió en un hombre callado y taciturno. Abandonó la profesión de auror para convertirse en rompedor de maldiciones, siempre estaba viajando, vagando por los lugares más inhóspitos de la tierra, en una especie de peregrinación. La mayoría del tiempo, sus padres no sabían dónde estaba. Rose esperaba que algún día James encontrase la calma que tanto buscaba. Ella sabía perfectamente lo que se sentía ver morir a un ser amado, de hecho lo experimentó dos veces.
Su situación con Scorpius fue debatida en todas las altas esferas de poder mágicas y wargs. Fue considerado un asunto político, después de todo, la mayoría reconocía que Rose Weasley era la bruja más poderosa del planeta, aunque se dedicase a ser ama de casa. Los Walpurguis ya no eran ningún secreto, pero ella intentaba mantener bajo perfil. La prohibición de unirse a él en matrimonio finalmente ganó, sentaba un mal precedente. Hermione pudo rebatir algunas leyes excluyente en relación con los wargs, finalmente fueron considerados una especie con todos sus derechos, pero habían firmes protestas entre los magos para evitar mezclarse con ellos, igual entre los wargs, quienes un año después de terminada la guerra, vivieron con alegría la llegada de la primera camada en más de mil años, nadie quería oír hablar de bodas entre wargs y humanos. No pudieron casarse, al igual que tampoco pudieron hacerlo Marina Merrey y Walter, el cuervo fue expulsado del consejo por cerca de dos años por unirse con una humana, pero al final fue reintegrado. En común acuerdo, los miembros del consejo, bajo la influencia de Scorpius quien seguía como jefe vitalicio de todos los wargs, decidieron que era una necedad prescindir de sus servicios. El caso de Scorpius era diferente, era el jefe, nadie lo condenaría por vivir con su mujer, pero no podría casarse con ella, estaba sometido a un juramento bajo pena de muerte. Walter y Marina vivían en lo más profundo de Siberia, con Robert, el niño que Marina Merrey le parió a Nott.
Rose no los veía con frecuencia, sobre todo a Marina, a quien le gustaba permanecer alejada, metida en su precaria casita en la tundra, pero sus diferencias con la mujer habían sido saldadas hacía mucho tiempo, incluso se ofrecía eventualmente a cuidar de Robert si así se lo pedían. Igual ya es estaba encargando de Theo Jr, quien irá a la universidad ese año, el chico vivía con ellos mientras no estaba en el colegio. Qué ironía, ella cuidaba y protegía a los hijos de su peor enemigo, el hombre que la violentó y que movió cielo y tierra para matarla, sin embargo, los niños no tenían la culpa y a Rose le encantaba encargarse de ellos.
Fue una curiosa familia la que formaban, un hombre que era más lobo que otra cosa, una hechicera poderosa, una bebé traviesa y un adolescente hosco que hablaba menos de lo necesario, pero poco a poco se adaptaron. En cuanto al pequeño hijo de Marina, era adorable, se la llevaba perfectamente bien con Ángela, eran compañeros de juegos porque más o menos tenían la misma edad, Robert era un hermoso niño rubio de ojos verdes, que desmentía cualquier parentesco con el que todos sabían era su verdadero progenitor, pero nadie….nadie hablaba sobre eso. Así como nadie mencionaba el increíble parecido que tenia Theo Jr. con su padre, eran dos gotas de agua. A veces Rose se encontraba mirándolo un rato fijamente, con todo el cuerpo temblando debido a sus atroces recuerdos, entonces Theo Jr. se giraba y le decía comprensivamente: "Calma, yo no soy él".
El chico era un Walpurguis y demostró ser bastante observador y sensitivo, además de un mago bastante talentoso, Rose se encargaba de su educación, después de todo era su Maestra, pero jamás compartió con él el nexo mental que la unió a Draco Malfoy, quien fue el Walpurguis más poderoso que existió después de Mäel y Sorcha, Hugo, quien se encargaba de la biblioteca y el cuidado del Castillo de Duhm, habiendo revisado los antiguos registros, así lo afirmaba, escribía una crónica sobre las gestas de Draco Malfoy para que los Walpurguis del futuro lo conocieran. Theo Jr. por su parte, prometía bastante como miembro de la orden, tenía una habilidad especial con la magia oscura, asunto que Rose manejaba con suma cautela, ella sabía que ese talento provenía más que por su herencia, del hecho de que el chico todavía no superaba la rabia que le generaba el hecho de ser hijo de quien era, Theo enfrentaba el desprecio de muchos por llevar ese apellido, pero era un chico bastante dispuesto a lanzarle un puñetazo a quien intentara insultarlo. Aun así, si bien muchos Weasley´s lo aceptaban en la familia, Percy Wesley cortó cualquier contacto con su hija y el chico, de hecho, Molly estudiaba y vivia en Francia, específicamente en Beuxbattons.
Theo Jr. nunca hablaba de ella, pero Rose un día mientras aseaba su habitación, descubrió algunas fotografías de la chica recortadas de la crónica social de unos periódicos franceses. Molly, era una joven muy popular en la sociedad parisina, su personalidad avasallante y su belleza salvaje y arrebatadora, la convirtió en la chica de la temporada. Le llovían ofertas de agencia de modelos. Theo al parecer estaba bien consciente de eso. Rose siempre lamentó que esa amistad terminase tan abruptamente, intentó convencer a Percy, pero se cansó de discutir con él, no quiso intervenir mas, para no desairar a su tío, después de todo, él era el padre de Molly.
Visto que no podrían casarse, situación que fue recibida con gran desilusión por parte de Scorpius, Rose dispuso que vivieran juntos en La Madriguera, por ella no había ningún problema pero Scorpius seguía inconforme, no le agradaba la posibilidad de ser más longevo que ella y verla morir a ella, a su hija y a sus nietos. Rose lo notó inquieto e incomodo en ese entonces y hacia dos años, una noche le dio el susto de su vida.
Llamaron a su puerta muy tarde. Ella permanecía sola en la casa con Ángela porque Theo Jr. estaba en Hogwarts y Scorpius cazaba esa noche, era frecuente que se alejase y se internase en el bosque por días, incluso que se trasladase a Siberia. Rose comprendía que él mantenía sus responsabilidades como jefe warg y necesitaba "estirar las patas de vez en cuando" para referirse al hecho de que su forma base era animal y como lobo necesitaba corretear las anchas llanuras de la tundra siberiana en compañía de seres como él.
Lo cierto fue que al abrir la puerta, se encontró con su tío Bill y Fenrir Grayback llevando a hombros a Scorpius, quien estaba cubierto de sangre de pies a cabeza, Rose ahogó un grito de espanto y los dejó pasar, los hizo llevarlo hasta la cocina donde lo tumbaron en la mesa del comedor. Walter se apareció poco después, entre los dos le quitaron la ropa y limpiaron sus heridas. Scorpius temblaba de la fiebre que tenia, su cuello estaba desgarrado, como si hubiese sido mordido por un animal, él la miraba con expresión culpable. Ya antes Rose lo había atendido herido, después de alguna pelea en Siberia, los wargs no podían mantenerse quietos mucho tiempo, de vez en cuando alguien desafiaba a Scorpius y él tenía que hacerle frente. Era una vida muy peligrosa y Rose no estaba conforme con ello. Pero a Scorpius tampoco le gustaba su trabajo como Walpurguis y se habían prometido no intervenir en los asuntos del otro.
-¿Qué sucedió?- preguntó Rose. Ninguno de los presentes habló- Por lo menos díganme que le dio una paliza al otro lobo.
Fenrir Grayback disimuló una carcajada apenas con una tos y Bill Weasley le dio un codazo en el abdomen. Rose frunció el ceño y le acarició la cara a Scorpius.
-Cuando te cures….seguro que voy a matarte con mis propias manos por esto- dijo Rose dándole un beso en la frente.
-Nena….todos nuestros problemas están resueltos- dijo Scorpius, luego agregó dudoso- espero.
Rose no entendió absolutamente nada, miro a Walter encogiéndose de hombros, de pronto Bill y Fenrir Grayback intercambiaron miradas. Ella no era tonta y se olió algún asunto extraño. Scorpius estaba ardiendo en fiebre, cosa bastante rara porque él siempre estaba caliente, pero ahora su piel de verdad parecía estar en llamas. Rose estuvo a punto de sopesar la posibilidad de que hubiese contraído alguna enfermedad animal.
-¿Tendré que llamar al veterinario ? Tiene fiebre pero la herida se ve limpia, no parece infectada…Scorpius luce más bien como si estuviese enfermo- dijo Rose mientras le colocaba paños templados sobre su frente, intentando bajarle la temperatura- ¿Por qué no usaron sus habilidades para curarlo?
-Por qué no podíamos hacerlo- dijo Bill
-Scorpius no tiene ni moquillo ni parvo….rabia quizás…pero en su caso es crónica- dijo Fenrir quien se ganó una mirada fulminante de Rose. Bill le dio un manotón en la cabeza que acompañó de un gruñido, advirtiéndole que no bromeara.
-Es cierto. El condenado muchacho estuvo a punto de abrirme el estomago de un zarpazo- explicó Fenrir.
-¡Peleaste con Scorpius!- exclamó Rose tomando su varita, dispuesto a hechizar a Fenrir-¿Cómo te atreviste?
-Alto niña…no es como tú piensas- dijo Fenrir retrocediendo con las manos arriba.
-Entonces espero una buena explicación….maldeciré tus huesos….te arrancaré la piel y la pondré de felpudo en la sala de esta casa- dijo Rose, quien estaba furiosa- ¿Qué diablos le hiciste a Scorpius?
Walter se puso detrás de Rose y la tomó por la cintura alejándola de Fenrir. Ella peleó un rato intentado deshacerse.
-Fenrir lo mordió….porque él se lo pidió- dijo Walter. Rose dejó de pelear y se congeló en el acto.
-La mordida de un hombre-lobo es venenosa para un warg y viceversa- dijo ella conteniendo el aliento- Scorpius va a ponerse muy enfermo ¿Se volvieron locos?
-Explícale tú….porque yo no quiero que me maldiga- dijo Fenrir arrastrando una silla y sentándose al revés.
-No te maldeciré, simplemente llamaré a Sheila para que te ponga en tu sitio- dijo Rose. Grayback se encogió ante la amenaza.
-No te atreverías- dijo Fenrir. Grayback era conocido por no temerle a nada ni a nadie…con la excepción de su propia mujer.
-Ponme a prueba- dijo Rose tomando su teléfono celular y enseñándoselo en lo alto.
-Walter…explícale a Doña Perfecta el asunto antes de que mi esposa venga acá y el apocalipsis se desaté sobre mi pellejo- dijo Grayback y luego agregó- Ah ….y retiró lo dicho hace dos meses….Rose….no me agradas para nada.
-A mí tampoco me gustas mucho ahora Fenrir- dijo ella. Algunas cosas jamás cambiarían y ellos dos echándose puyas mutuamente era una de esas- Walter, ustedes están muy tranquilos y Scorpius está herido de gravedad…perdóname si me siento un poco ofendida. ¿Qué rayos sucedió?
-La mordedura de un warg es venenosa para un hombre-lobo, no podemos morderlos porque les duele muchísimo, pero la mordida de un hombre-lobo es otro asunto. Debido a que la licantropía es una infección y puesto que nuestros primos los hombres lobos así es que trasmiten la maldición, pensamos que quizás…quizás….podríamos infectar a Scorpius, si Bill o Fenrir lo mordían- dijo Walter.
Rose le lanzó una mirada asesina a su tío.
-¿Tú también estabas de acuerdo con esto?
-Hey, hey …ya te explicamos que lo hizo Fenrir, a mi me lanzó a cincuenta metros cuando intente morderlo- dijo Bill- el chico se disculpó, fue un reflejo inmediato, pero por respeto a mis viejos huesos no volví a intentarlo. Le dejé el trabajo a Fenrir, todo el mundo sabe aquí como le gusta morder a la gente.
-No hacía falta que lo mencionaras….Weasley- dijo Grayback mortalmente serio.
-Pero para ¿Qué? Él ya es un lobo….con todas las de la ley, no un simulacro de licántropo como Fenrir- dijo Rose. A Grayback no le gustó el comentario de Rose y le enseñó los colmillos. Ella hizo caso omiso de su amenaza.
-Scorpius estaba muy preocupado por la posibilidad de vivir más que tú y además quería casarte contigo. Si lograba infectarse, pensamos que sería un hibrido entre hombre lobo y warg. No existen reglas ni leyes relativas a sujetos así…puesto que nunca han existido- dijo Walter- el hombre lobo en general no ataca a un warg y si lo hace es con la intensión de matarlo y no convertirlo.
-¿Por qué no me dijo nada?- preguntó Rose todavía sin podérselo creer.
-Porque sabía que jamás lo permitirías- dijo Walter- conlleva un riesgo. Estamos jugando con las probabilidades, existe el peligro de que se convierta en una bestia indomable. Pero él no quiso escuchar razones.
Rose se cayó sentada en una silla de la impresión. Miraba a Scorpius y a Fenrir…su mente trabajaba a mil por hora ¿Sería posible?
-Por supuesto, a menos que ocurra algo inaudito, no será más el jefe de los wargs. No podría de ninguna manera- dijo Walter.
-¿Se pondrá bien?- preguntó Rose apretando la mano de Scorpius.
-Ahora solo nos queda esperar…es un asunto peligroso….no sabemos a ciencia cierta qué va a pasar. Como te dije esto es un caso único en la historia. El despertar de un hombre lobo no suele ser agradable- dijo Walter- escogimos esta noche por ser luna llena, durara al menos tres noches más. Sería conveniente que fueras con Ángela a casa de tus padres. Nosotros tres nos quedaremos con Scorpius, si se despierta malhumorado vamos a tener una situación delicada aquí.
-Llamaré a mamá para que venga por Ángela. Yo me quedo también con él- dijo Rose. Scorpius abrió los ojos un momento, ella le acarició la cara- Eres tan idiota….tan idiota…¿Cómo se te ocurrió hacer algo así? Draco debe estar furioso donde quiera que esté.
-Fue por nosotros….para que tengamos una verdadera familia- dijo Scorpius- papá sabia esto desde hace años, Walter y Fenrir lo consultaron con él, sabia los riesgos pero dio el visto bueno. Él dijo que era posible y yo siempre confiaré en su palabra. Cuando te prometí que lo arreglaría no fue un juramente en vano, ya tenía un plan. Yo solo esperé a que Ángela estuviese un poco más grande….por si algo salía mal.
-Te amo- dijo Rose besando sus labios, conmovida por el amor que su compañero le tenía y por su nobleza de espíritu.
Fueron cuatro días y cuatro noches infernales, donde Scorpius luchó por su vida y su cordura, alternaba su forma de lobo, con la de humano y con la de un monstruoso hombre lobo muy parecido a Grayback. Rose estuvo sosteniendo su mano todo el proceso, ella era inmune al miedo y estaba segura de que él, aun en la inconsciencia, no la dañaría. Y estuvo en lo cierto, Scorpius intentó atacarlos a todos, menos a ella. Dos días después, convertido en un hibrido de warg y hombre-lobo, pero perfectamente controlado y racional, él estaba libre de su juramento con los wargs y se casaron sin mucho alboroto en el registro civil del pueblo. Fue una mera formalidad, él y ella convivían como marido y mujer desde hacía años, aun cuando nadie, excepto familiares y amigos lo aprobaba.
0o0
Dos años después, ella se encontraba haciendo los preparativos de la boda de Hugo y Lily, quienes después de bastantes contratiempos, finalmente iban a casarse. Era demasiado gracioso, casi una tragi-comedia, siempre que planeaban una fecha, algo sucedía, tenían tres años intentando casarse. La última vez, el vicario se fracturó una pierna y no pudo llegar a la ceremonia. Rose no lo decía en voz alta, pero viendo la cara de satisfacción de Harry cada vez que la boda se echaba a perder durante todos esos años, Rose juraría que su tío estaba detrás de tanta mala suerte. Había aceptado su relación, pero se la mantenía protestando porque eran demasiado jóvenes todavía y ella no terminaba la universidad. Rose esperaba que ese día no lloviera o cayese un rayo a la carpa donde iba a ser la boda. Lily lloró bastante la última vez.
Unos golpes a la puerta la sacaron de sus pensamientos.
-Ángela…no te acerques a la estufa….el fuego quema okey- dijo Rose advirtiendo a su diablillo particular. Ángela ese día parecía una desconocida, Rose no sabía que bicho le picó, pero estaba tranquila dibujando en lugar de estar trepando por los muebles o las escaleras. La herencia warg de la niña era muy fuerte, Ángela era demasiado hiperactiva. Y rápida….si no fuese porque Scorpius era más rápido que ella, de veras hubiese sufrido de pequeña algún accidente domestico importante. Por eso era que a Scorpius no le gustaba dejarlas solas, estaba consciente de que la niña en los últimos tiempos, era un trabajo muy pesado, sobretodo en la situación de Rose.
-Si mami- la chiquilla la miró asintiendo y se dedicó a sus dibujos.
Rose abrió la puerta y estuvo a punto de ser atropellada por una avalancha de pelirrojos.
-Hola Rose- Lily entró cargando una gran caja de cartón blanca donde se suponía estaba el vestido de novia.
-Hermana….estás a punto de estallar- dijo Hugo abrazándola y tocándole la panza. Rose le dio unas palmaditas cariñosas a su abdomen. Llevaba el cabello suelto y sus mejillas estaba sonrosadas por el calor de la cocina, haciendo que sus ojos azules luciesen más brillantes que nunca.
Bueno, eso fue lo mejor de que Fenrir Grayback mordiese a Scorpius. Nunca estuvieron seguros de que funcionaria, hasta que ella se embarazó.
Ahora tenía ocho meses, más o menos por sus cuentas, aunque el obstetra muggle insistía que tenía nueve…Rose rebatía sus argumentos una y otra vez, tenía ocho meses y punto ¿Qué sabría él? Rose estaba segura que ella mejor que nadie sabría exactamente cuando salió embarazada. Fue esa noche que hicieron el amor a la luz de la luna en medio del bosque….fue tan maravilloso que de seguro su nuevo bebé fue concebido en esa ocasión.
-Rose….años sin verte- dijeron Dominique y Louis al verla. Las dos chicas eran tan bellas como su hermana y su madre, pero versión cabello rojo.
-¿Donde están Teddy, Victoire y la pequeña Dora?- preguntó Rose animada de que su familia hiciese acto de presencia para ayudarla.
-Estarán aquí para la ceremonia- dijo Lily- Todos vendrán….incluso James.
-No se lo perdería por nada del mundo- dijo Hugo.
-Hugo ¿revisaste las predicciones meteorológicas para hoy?- preguntó Lily nerviosa escribiendo en una libreta de notas, repasando los preparativos. Rose casi lanza una carcajada, al parecer Lily también había pensado lo mismo que ella.
-Tres veces desde ayer, no habrá lluvia, ni tornados, ni nieve, a menos que lluevan perros y gatos, todo está controlado- dijo Hugo con pasmosa tranquilidad, en contraste con los nervios de Lily- también tengo dos sacerdotes a la espera de una llamada de emergencia.
-No te olvidaste de invitar a alguno de los sanadores de San Mungo solo por si alguien se infarta antes de la ceremonia ¿cierto?- preguntó Lily, quien en esa ocasión previó cualquier eventualidad posible.
-Sí y tengo invitado a todo mi regimiento de aurores por si alguno de los presentes se pone belicoso o aparece alguno de tus numerosos amantes para impedir la boda- bromeó Hugo y Lily le sacó la lengua.
-Bien….entonces que sea lo que Dios quiera- dijo Lily- y Hugo, si no logramos casarnos, igual mañana me mudo a tu departamento y me importa un rayo lo que digan mis padres.
-De acuerdo nena….como tú quieras- dijo Hugo guiñándole el ojo a Rose conspiradoramente. Su hermana sabia que Hugo no permitirá a Lily dejar su casa hasta que estuviesen casados. Se lo prometió a su tío Harry y lo cumpliría. Pero ese día no le llevaría la contraria a Lily bajo ninguna circunstancia, no fuese que le echase el maleficio de los mocomurcielagos por pura frustración.
-Solo quisiera que estuviesen los abuelos, Albus y Fred con Emily- Lily se enjuagó las lagrimas. Todos de pronto se silenciaron.
-Ellos de seguro saben lo que va a pasar hoy y están contentos con nosotros- dijo Hugo ofreciéndole un beso en la mejilla.
-Claro que si- dijeron Dominique y Louis sacando varias botellas de vino- vamos a brindar por ellos.
Todos, excepto Rose, quien se sirvió un vaso con agua, entrechocaron sus copas con vino en memoria de sus seres queridos. Pronto empezaron las risas y bromas de nuevo.
-¿A que tanto alboroto?- Theo Jr. entró a la cocina con un el pantalón de un pijama que escasamente se sostenía en sus caderas, el pecho desnudo y el cabello negro revuelto.
-Hola Theo- saludó todo el mundo al unisonó.
-Hola Theo- una voz se diferenció del resto. Era Molly quien fue la última en entrar a la cocina. Estaba vestida con jeans y una camiseta rosa bastante pegada al cuerpo. Había crecido mucho y convertido en una adolescente preciosa, su largo cabello rojo le caía en ondas en la espalda. Ya no tenía pecas y dos pares de ojos azules grandísimos adornaban su cara.
Theo Jr. sintió como el color le abandonaba la cara, la miró fijamente luego se miró las fachas que vestía y salió en estampida subiendo las escaleras como alma que lleva el diablo totalmente avergonzado.
-¿Y eso que fue?- preguntó Rose extrañada.
-Pura inseguridad adolescente. Te aseguro que no le gustan que le vean los vellos en el pecho- bromeó Hugo. A Dominque y Louis se les caía la baba de la boca, ¡Por Merlín! Dominique estudiaba en Hogwarts y sabía que el joven era guapo pero nunca vio tanta piel expuesta de él en el colegio. Ese chico tenía muy buenos abdominales, se podía hacer la colada encima de ellos, no solo eso, él estaba caliente como el infierno. Las dos chicas empezaron a cuchichear entre ellas y hacer planes para conseguir un baile con el joven en la boda.
Molly estaba totalmente ruborizada, tenía tiempo que no lo veía, aproximadamente cinco años…..su padre era verdaderamente un necio, pasaron muchos meses antes de que a escondidas le enviase cartas, al principio Theo no le respondía, pero luego lo hizo y siguieron su amistad por correo en el más absoluto secreto. Pero de un tiempo a la fecha, esa correspondencia había menguado. Y Molly estaba en Francia inquieta porque no sabía a qué se debía esa actitud tan distante de Theo, así que a pesar de los gritos de su padre, puesto que era mayor de edad, decidió ir a verlo después que terminase el colegio. La boda de Lily fue la excusa perfecta….pero lo cierto es que no pensó encontrárselo medio…casi… desnudo.
Nadie reparó en el rubor de Molly, todos empezaron a arreglar la casa y el pabellón para la fiesta. Ella disimuladamente se escabulló de la familia y subió las escaleras para buscar la habitación de Theo. A Rose le dolía un poco la espalda pero no prestó mucha atención mientras se ocupaba de preparar la comida.
Hugo se quedó con ella en la cocina ayudándola a mover las ollas.
-¿Dónde está Scorpius?- preguntó él.
-Está con Tío Bill en Siberia….asuntos de wargs. El jefe es Cesar Prime, pero Scorpius sigue siendo miembro del consejo puesto que conservó todas las manadas del este.
- dijo Rose- pidieron que los excusaran de la boda. Ambos prometieron emborracharse contigo en cuanto llegues de tu luna de miel.
-Es normal que siempre falté alguien, Tío Percy no va a venir, pero la tía Audrey si- comentó Hugo- Y son puras habladurías de Scorpius, él jamás se emborracha.
-Por supuesto que no lo hace- dijo Rose- porque sabe que si le noto algún aliento alcohólico, lo pongo a dormir en la casa del perro.
0o0
Molly dudó un segundo antes de tocar la puerta de Theo Jr., ella sabía que él dormía en la que fue la antigua habitación de los gemelos Fred y George Weasley. Estuvo a punto de irse, cuando la puerta abrió. Theo estaba en el marco, con el cabello un poco más arreglado y una camiseta puesta.
-Hola Molly- dijo él sin quitarle la vista de encima. Vaya, ella estaba preciosa, mucho más que en las fotos que guardaba bajo siete llaves.
-¿Puedo pasar?- preguntó ella.
-Si…pero espera un segundo- Theo cerró la puerta y Molly pudo escuchar sonidos como si estuviese arrastrando cosas o echando objetos dentro de un closet. Luego le abrió y le permitió pasar.
Molly caminó hasta el centro de la habitación. Habían dos camas, una al cada lado de la pared, una biblioteca llena de libros, con su respectivo escritorio y las paredes estaban cubiertas de afiches de bandas de rock mágicas y Quidditch….también tenía un televisor pantalla plana de 41 pulgadas conectado a un Play Station. Molly sonrió al ver el televisor.
-Recuerdas que cuando nos conocimos prometí regalarte un Televisor para navidad- dijo ella.
-Si….-dijo Theo obligándose a sonreír tímidamente, se pasó la mano por el pelo, despeinándoselo de nuevo. Era guapo, extremadamente atractivo y alto, sus facciones eran hermosas y su sonrisa torcida….definitivamente sexy. Tenía dieciocho años y ya era un hombre, en septiembre empezaba la universidad igual que ella, ambos estaban atrasados porque perdieron dos años de colegio en la guerra- ese fue el día que empezamos Hogwarts, te caíste de tu bote, Scorpius te salvó y yo te presté mi capa para que no te enfriaras….como siempre, no me prestaste atención en toda la noche, solo tenias ojos para Scorpius, tu héroe.
La sonrisa de Molly decayó.
-¿Estas reclamándome algo? Perdóname Theo pero no entiendo-dijo Molly.
-Olvídalo….es una tontería- dijo Theo bastante serio y fue hasta la puerta- Creo que es hora de que te arregles para la boda, yo todavía tengo que ayudar a Rose….nos vemos al rato…quizás te invite un baile…fue bueno verte Molly.
-¿Me estás echando de aquí?-ella estaba bastante contrariada. Theo bufó y entonces cerró de nuevo la puerta.
-¿Qué rayos quiere que te diga Molly? Es bastante incomodo hablar con una persona que tienes cinco años que no ves y que de pronto se aparece como si nada hubiese sucedido.
-Yo te escribí todo ese tiempo, no me dejaban verte- chilló ella-además tú tampoco quisiste verme.
-No quería meterte en problemas- dijo Theo- Tu padre me odia, por buenas razones.
-La muerte de mis abuelos no fue tu culpa- dijo ella.
-Al final eso no importa- dijo Theo- intentaba alejarme de ti, porque era lo correcto y entonces tú empezaste a enviarme esas estúpidas cartas.
-Te escribí porque te extrañaba- dijo ella dolida- te extrañaba mucho…..eras mi mejor amigo.
-Por supuesto…era tú amigo….el amigo tonto que se dejaba llevar por ti….no sé por qué rayos yo pensaba otra cosa- exclamó Theo en voz alta sin ocultar su frustración- nunca me viste de otra forma más que como el compinche para tus travesuras o el experimento para el primer beso y otras cosas más.
Molly enrojeció hasta la medula al recordar ciertos asuntos bastante comprometedores entre ellos. Durante años estuvo tratando de explicar que era realmente lo que sintió por Theo, que seguía siendo el chico que más había avanzado con ella, en todo ese tiempo, jamás se echó un novio, porque no podía olvidar al chico de cabello negro que le enseñó a besar. De pronto se dio cuenta de que estaba enamorada, quizás de manera infantil e inocente, porque esa era la explicación de que pensara en él todo el tiempo.
-¿Y qué me escribías? Todas tus aventuras y viajes en Europa con tus nuevos amigos, hojas y hojas contando lo feliz que eras- dijo Theo-eso fue suficiente prueba de que mejor estabas sin mí, el execrado social de Hogwarts.
-Tú no eres ningún relegado social-chilló Molly- Dominique se la mantiene comentando de que tienes un montón de amigos y casi a todas las chicas del colegio detrás de ti, incluso que sales con dos al mismo tiempo.
-Solo tengo amigos en Slytherin- dijo Theo – y en cuanto a las chicas….eso es un rumor malintencionado.
-¡Ah sí!- dijo Molly poniéndose las manos en las caderas, roja de la furia y los celos.
-Pues si- contestó Theo sorprendiéndola con su voz firme y tajante- hasta donde sé, no soy novio de ninguna.
-Tú tampoco me escribías nada importante- dijo Molly volviendo al punto original, antes de demostrar que estaba muriéndose de los celos- solo me contabas como te iba en el colegio y todas las travesuras de Ángela. De hecho…hace tres meses que no recibo una carta de ti.
-¿Y qué propósito tiene seguir con esto sino estamos llegando a nada?- gritó él- tú tienes tu vida y yo la mía, nos separamos y no podemos hacer nada para retroceder el tiempo.
-No sabes cómo he peleado con mi padre todos estos años intentando verte- dijo Molly bajando la mirada- de hecho….creo que nuestra relación está bastante fracturada. Sin embargo pienso que debí escaparme o algo así. Pero tenía miedo…miedo de que fueras a rechazarme, me ignoraste mucho tiempo.
-No Molly….no te ignoré, solo hice lo que pensé era mejor para ti- dijo Theo- no quería provocar más problemas en tu familia.
-¿Por lo menos dime que eres feliz ?- de pronto Molly parecía a punto de llorar.
-Dentro de lo posible estoy bien- dijo Theo- Rose y Scorpius me han hecho parte de su familia. Si…estoy contento.
-Se que fui caprichosa y majadera- dijo ella- insoportablemente mandona y quizás no demostraba lo suficiente lo que sentía ni te daba las gracias. Pero éramos unos niños…yo tardé en entenderlo.
Theo levantó la mirada sorprendido por esa declaración
-Yo siempre te quise…..solo que me porté como una estúpida por no darme cuenta- dijo Molly- Fuiste mi único sostén durante un tiempo, sin ti, no sé que hubiese sido de mí. Me protegiste, cuidaste de mi…eso nunca lo olvidaré. Te quiero Theo….han pasado cinco años y yo siento lo mismo por ti. Ahora somos mayores de edad, iremos a la universidad y yo estaré libre del control de mi padre. Vine hasta aquí solo para preguntarte: ¿Me sigues queriendo? ¿Existe alguna oportunidad de que intentemos algo?
Theo le dio su respuesta inmediatamente, la jaló de un brazo, la rodeó con los suyos y le clavó un intenso beso que estremeció todo el cuerpo de Molly.
0o0
Hermione y Ron llegaron con el pastel de bodas una hora después. Rose sonrió al verlos y Ángela inmediatamente corrió a los brazos de su abuela, para regar besos por toda su cara.
-¿Cómo va todo?- preguntó Ron dejando el pastel sobre la mesa.
-Viento en popa- dijo Rose.
Una lechuza entró volando por la ventana y depositó un paquete. Rose miró la tarjeta, sonrió y abrió el paquete, dentro había una finísima ropita de bebé.
-Es de mi suegra- dijo Rose, leyó la carta en voz alta- me informa que está reprogramando sus vacaciones en Montecarlo con su marido para estar en Inglaterra cuando nazca el bebé. Se traerá un ejército de elfos domésticos con ella para ayudarme con Ángela. Mientras tanto, compró algo de ropa en la boutique infantil de Christian Dior. Vaya… ¡que detalle!
-Rose…nunca debiste haber dicho nada- dijo Ron rodando los ojos. De nuevo…el mismo tema otra vez.
-Esa mujer cree que con ropa cara se ganará el cariño de mis nietos. Debería dejar el jet set y pasar una tarde con Ángela- refunfuñó Hermione- Además, elfos esclavos….eso es indignante, deja que vea a Astoria, las dos tendremos una charla sobre eso.
-Madre…déjalo por favor- dijo Rose. Era un hecho….a pesar de que su trato era medianamente cortés, Astoria Malfoy y Hermione Granger no se la llevaban bien. Cierto, ambas mujeres tenia personalidades muy diferentes, Hermione era una abuela dedicada y Astoria fue una madre despreocupada y seria una abuela distante también, ella vivía en su propia nube llena de lujos y comodidades, pero Rose jamás dudaría del cariño que le tenía a su familia, simplemente era su forma de ser.
Pero la verdadera causa de tanta discordia, nadie lo decía en voz alta, pero era demasiado obvio. Aun después de muerto y con ambas mujeres casadas en felices matrimonios además de compartir una nieta en común, Draco Malfoy era una espina difícil de sacar. Astoria acusaba a Hermione de destrozar su primer matrimonio, y Hermione se disgustaba porque le parecía una insensatez que la acusara de algo en lo que ella no era culpable directamente. Rose que debido al nexo, sabía exactamente lo que sintió y no sintió Draco Malfoy por ambas mujeres, decidió no tomar partido por ninguna, ambas tenían razón y al mismo tiempo no lo tenían, además siendo ella el tercer factor oculto en esa infernal ecuación amorosa, mas le valía mantener la boca cerrada. A duras penas, mantenía un precario equilibrio entre las dos mujeres, incluso evitaba invitarlas a ambas a las mismas reuniones. Pero estaba empezando a fastidiarle.
-Astoria es la madre de Scorpius y la abuela de tus nietos mamá- dijo Rose- por favor….no me metas en problemas con ella.
Hermione bufó disgustada. Ron se hizo el que no estaba escuchando absolutamente nada, a él tampoco le caía bien Astoria Greengrass, era una mujer muy altiva.
Luego entró otra lechuza, el animal sorprendió a todos por su belleza y distinción. Llevaba dos paquetes lujosamente envueltos. Rose se acercó a tomar la tarjeta de los paquetes.
-Es un regalo de bodas para Lily y Hugo- dijo Rose- La tarjeta está dirigida al Tío Harry.
-¿Quién lo envía?-preguntó Ron cada vez más curioso. Los regalos de la boda se amontonaban en la sala de La Madriguera.
-Narcissa Malfoy- dijo Rose. Nadie reclamó nada ni hizo ningún comentario al respecto, por todos era conocido el aprecio que le tenía Harry a la anciana Sra. Malfoy y era reciproco- también envió algo para mi bebé. Me ofrece disculpas, pero ella no puede viajar a Inglaterra para el nacimiento debido a motivos de salud.
-Esa mujer es fuerte como un roble- comentó Hermione- lo más probable es que el Sr. Malfoy esté agonizando.
-Lucius Malfoy lleva muriéndose veinte años- respondió Ron- no creo que vaya a suceder ahora. De todas maneras, esos dos están muy ancianos para moverse de su casa, son muy mayores, Lucius Malfoy debe tener casi ochenta años. ¿Conoces al abuelo de Scorpius?
-Solo lo he visto una vez, cuando le llevamos a Ángela para que la conociese- dijo Rose- no le gusta que lo vean, está en silla de ruedas y no puede hablar, como entenderás, no sale mucho. Conozco eso si muy bien a los abuelos Greengrass , siempre nos andan invitando a Irlanda. Traerán toda la tropa con ellos cuando nazca el niño, madre ¿puedo alojarlos en tu casa? Aquí no caben todos.
Ron y Hermione temblaron de solo imaginárselo. Los Greengrass eran una tribu peor que los Weasley, sin contar a Astoria, eran diez hijos, veinte nietos y cuatro biznietos, sin contar los conyugues de cada uno….lo peor de todo…..siempre viajaban juntos y como todos los irlandeses, eran bulliciosos y desordenados.
-¿Por qué no alquilan Hogwarts y se hospedan allí? Después de todo, seguro que podrían hacerlo, dinero es lo que les sobra- dijo Ron.
-¡Padre!-reclamó Rose.
-Rose, deberías sentarte un rato, no es bueno que te esfuerces tanto- dijo Hermione echándole un vistazo al abdomen de su hija. Tenía la impresión de que su barriga estaba más baja que la última vez que la vio, hacía dos días.
-El médico me recomendó bastante ejercicio, yo solo sigo sus indicaciones- dijo alegremente Rose, de pronto, sintió una especie de corrientaso que fue desde su espalda hasta su bajo vientre, tan intenso que se inclinó. De pronto, sintió correr un líquido entre las piernas.
-Abuela, mami se hizo pis- dijo Ángela señalando el charco a los pies de su madre.
-Rose- dijo Hermione abriendo desmesuradamente los ojos- ¿te sientes bien?- Rose asintió con dificultad para que después otra contracción hiciera que respirara por la boca.
-Creo que rompí aguas- dijo Rose riéndose entre dolor y dolor. Eso era lo último que le faltaba, Scorpius lejos en el fin del mundo, ella preparando una boda con toda su familia invadiendo su casa y entonces, se le ocurría entrar en trabajo de parto. Al parecer el condenado médico tenía la razón y estaba a término.
-Esto no puede estar sucediendo- dijo Hugo meneando la cabeza de un lado a otro sin poder creérselo- Lily va a chillar, es la cuarta vez que intentamos casarnos.
Hermione dejó a Ángela en los brazos de Ron para ayudar a sentarse a su hija.
-¿Cuántas horas llevas con dolor?- preguntó Hermione sirviéndole un vaso con agua.
-Desde esta mañana- dijo Rose- pero pensé que era un dolor de espalda sin importancia, he estado de pie preparando la comida todo el día.
Hermione bufó, eso eran más o menos ocho horas.
-Voy a estrangular a ese chico con mis propias manos ¿Cómo se le ocurre dejarte sola?
-Papá…no te metas con Scorpius- dijo Rose- además yo estaba con Theo.
-Otro que morirá hoy, como se les ocurre dejarte trabajar así- dijo Ron
-Basta Ron, ya sabes cómo es Rose de inquieta, no iba a hacerle caso a ninguno de los dos ¿Por qué no me llamaste?-preguntó Hermione.
-No pensé que fuese importante- dijo Rose- yo no recuerdo como es esto, estaba en coma con Ángela.
-¿Cada cuanto viene el dolor?- preguntó Hermione.
-Desde que rompí fuentes, todo el maldito tiempo- chilló Rose jadeando en medio de otra contracción.
-Ron avísale a todo el mundo que la boda se suspende ….que pongan a hervir agua y busquen mantas limpias….muchas mantas- dijo Hermione- Hugo encárgate de que Lily no se ponga histérica y empiece a lanzar maldiciones a diestra y siniestra, pero antes ve a la habitación de Theo Jr. para que se traslade a Siberia y busque a Scorpius. Mientras, yo llamaré a San Mungo y pediré un sanador….no hay tiempo de llevar a Rose al hospital, creo que este bebé va a llegar rápido.
-Hay dos sanadores invitados a la fiesta. Sin duda llegaran pronto- dijo Hugo.
-¡Ron!-gritó Hermione- ayúdame a llevar a Rose hasta su habitación
-Calma mujer, no puedo hacer cuatro cosas al mismo tiempo- dijo Ron mientras cargaba en brazos a su hija.
0o0
Todo el mundo empezó a correr por toda la casa, Ángela daba saltos de alegría gritando que la cigüeña llegaría esa noche con su hermanito.
Hugo entró a la habitación de Theo sin tocar.
-Ew….!Por Dios! Voy a quedarme ciego- dijo Hugo evitando mirar a Theo y Molly que en ese momento estaban acostados en la cama completamente desnudos, acariciándose mutuamente de manera bastante escandalosa.
-¡Rayos!-Theo buscó rápidamente una sabana para cubrirlos a ambos, mientras maldecía en voz baja su mala suerte. Estaba a punto de anotar y lo interrumpían…de nuevo.
-Hugo…no es lo que crees- dijo Molly bastante contrariada.
-No soy imbécil Molly, así que no juegues conmigo, no diré nada a nadie, pero señorita, usted y yo vamos a tener una conversación bien larga… ¡como rayos se te ocurre seducir a Theo en medio de una reunión familiar!- dijo Hugo tapándose los ojos con una mano. Molly bufó disgustada, como siempre, ella era la femme fatale. Theo Jr. no tuvo más remedio que sonreír, después de todo, Hugo no estaba tan lejos de la realidad, la chica literalmente se le tiró encima. Le encantaba la energía y el apasionamiento de Molly, más le gustaba el hecho de que la chica al parecer era la misma persona que conoció, por eso era que estaba prendado como un idiota de ella.
- Ahora gente….ropa…rápido….operación bebé Malfoy en curso-dijo Hugo.
-Rose va a tener el bebé… ¡ahora! Pero si le falta un mes- dijo Theo jr.
-Vístete y busca a Scorpius en Siberia- dijo Hugo para después cerrar la puerta. Theo y Molly se miraron las caras, al parecer su destino siempre era ser sorprendidos con las manos en la masa, de pronto estallaron a carcajadas. Cuando oyeron los gritos de Lily quien estaba poniéndose el traje de novia cuando Hugo llegó a informarle que no habría boda, siguieron desternillándose de la risa.
0o0
Scorpius llegó cerca de la media noche junto con Bill y Theo Jr. , cuando apareció en los terrenos de La Madriguera se encontró que en el pabellón de la boda, solo estaba la familia, dando cuenta de la comida, el pastel y toda la bebida. Lily estaba sentada en una silla al lado de Hugo, vestida de novia, descalza, con el pelo suelto y llorando abrazada con su ramo de novia. Si no estuviese tan preocupado, hubiera reído un rato después de ver esa imagen. Le recomendaría a Hugo, que se la llevase a una prefectura y se casase con ella a escondidas, a ver si dejaban atrás su mala suerte nupcial.
Cuando entró en la casa, sorprendió a Ron, Harry y Ginny quienes estaban en la sala.
-Por fin llegaste….ya todo acabó aquí y por supuesto, tú no estabas al lado de mi hija- Ron se levantó y en tono beligerante se acercó a Scorpius.
-Buenas noches Sr. Weasley- Scorpius ya era inmune al mal humor de su suegro. Obviamente estaba tan nervioso como él y además por alguna circunstancia, a Ron todavía le disgustaba que él tuviese la osadía de preñar a su hija de nuevo. En la mente de Ron, Rose todavía era una niña no una mujer casada hecha y derecha.
-Había una tormenta en Siberia, no podíamos desaparecernos con ese mal tiempo- explicó Bill.
Scorpius no perdió tiempo y subió la escalera para ver a su mujer. Abrió la puerta y se encontró con Rose acostada en la cama con un pequeño bebé rubio en brazos. Scorpius enseguida sonrió, se adelantó unos pasos pero fue interceptado por Hermione . La sonrisa de Scorpius se convirtió en estupor cuando vio lo que su suegra cargaba en los brazos.
-Eran dos- Scorpius miró atónito a Rose quien soltó una carcajada al ver su cara de sorpresa.
-Dos por uno, al parecer estaban en oferta este año- dijo Hermione dándole el bebé- nacieron hace seis horas, pero la madre y los bebitos están perfectamente bien, están un poco pequeños, pero eso es normal en los mellizos. El pediatra ya se fue y comentó que nunca vio a dos niños prematuros tan sanos.
-Pero ¿Cómo?- Scorpius estaba totalmente asombrado mirando a Rose, el bebé y el otro bebé que tenía en los brazos.
-Bueno, eso es fácil de explicar- dijo Rose mientras acariciaba la cabecita rubia-nos acostamos, nos desnudamos, una cosa llevó a la otra, tuvimos sexo y me embaracé.
Scorpius recuperó la sonrisa al notar que ella estaba bromeando. Lucia bastante bonita y muy saludable y sobretodo absolutamente feliz.
-Ven acá- Rose estiró su mano, Scorpius la tomó y se la besó.
-Gracias por este regalo- dijo Scorpius conmovido hasta las lágrimas- No puedo creer que todo nos salga bien, tengo miedo de que la buena suerte se nos esfume algún día.
-Sufrimos mucho para llegar a esto- dijo Rose- solo es nuestra justa recompensa.
-Alguien allá arriba nos quiere bien- respondió Scorpius. Rose asintió segura de lo mismo.
- Ese que tienes en tus brazos…es un hombrecito- dijo Rose- y aquí yo tengo….a esta delicada señorita, su gemela.
Scorpius estaba tan contento que no podía dejar de sonreír. Miraba a los dos bebés alternativamente, los dos eran rubios, con facciones bastante finas y aunque eran niño y niña, se parecían bastante.
-El medicó dijo que solo había uno….las ecografías ¿Qué rayos sucedió?-preguntó Scorpius- es imposible…nos dijeron que solo era un niño.
-Los dejo solos por un rato- dijo Hermione- luego traigo a Ángela para que conozca a sus hermanos.
Scorpius aprovechó que su suegra se retiró de la habitación y le ofreció un candente beso a Rose.
-Se suponía que era uno solo- dijo Rose luego de recuperarse del apasionado beso que compartió con su esposo- pero yo percibía dos corazones latiendo. Era extraño…pero el médico….los médicos insistía que solo había uno.
-Recuerdo que me comentaste lo de los latidos- dijo Scorpius- pero ellos explicaron que probablemente escuchabas tu corazón y creías que eran dos latidos.
-Yo también terminé por creerlo- dijo Rose- pero entonces, sorpresivamente nació ella, la vi y entendí lo que sucedió, digo comprendí en parte, porque es algo difícil de asimilar…..la nena se estaba escondiendo, es tímida, no le gustaba el sonido de las ondas del ecografo, la asustaba y su hermano la protegió todo el embarazo. Pero lo importante, es que ella, siendo un feto, bloqueó con su magia lo que le incomodaba. Por eso no podíamos verla.
-¿Cómo puedes saber lo que piensa? ¿Cómo puede un niño ser tan poderoso?- preguntó Scorpius. A veces Rose lo desconcertaba cuando salía con esas cosas Walpurguis.
-Desde que la vi por primera vez, puedo entender sus pensamientos y además…está este detalle- dijo Rose y luego le enseñó la manita de la bebé, tenía una marca roja en forma de estrella. Entonces Scorpius lo entendió completamente.
-Pensaba que el asunto Walpurguis no se transmitía de padres a hijos- dijo él un poco consternado.
-No necesariamente- dijo Rose- pero esta niña es el producto de varias generaciones de Walpurguis, la misma sangre de Fabian Prewett corre por mis venas, la de Draco por las tuyas, por ende la de Sorcha y yo misma soy miembro de la orden. Viéndolo bien, suena lógico. Además en mi familia abundan los gemelos. La bebé será la discípula de Theo…en un día bien lejano…espero. Me parece que existe una especie de regla no escrita de que siempre tienen que haber varios walpurguis vivos en la misma época.
-No me gusta nada el asunto- dijo Scorpius- pero al parecer no tengo poder de decisión en esto. Si la niña es un Walpurguis, bienvenido sea.
-Eso mismo pensé que dirías- dijo Rose sonriéndole.
-Bueno ahora parece que somos cinco en esta familia- dijo Scorpius sonriendo- gracias a Dios, tenemos suficiente dinero para gastarlo en dos vidas. Porque si intento conseguir un empleo, tendré que poner en el curriculum que soy un mago medio hombrelobo, mitad warg que no fue a la universidad. Dudo que aplique para algo decente, excepto de guardia en Azkaban.
-Scorpius, estoy asustada- dijo Rose- parece demasiada responsabilidad para los dos. En serio…tengo miedo….si atiendo a uno más que a otro, sin contar con Ángela. No quiero ser una mala madre.
-Tu padre me comentó una vez cuando llegamos a vivir aquí que en esta habitación y en esta cama nacieron él y sus hermanos- dijo Scorpius tomando su mano- al parecer hemos sido bendecidos con el don de la fertilidad de tu abuela o quizás es algo mágico en el colchón-Rose rió de buena gana- Si los Sres. Weasley lo hicieron, y criaron una gran familia, no veo porque nosotros no podremos. Te prometo que no viajaré más hasta que los niños estén mayores. Wargs y hombres-lobos tendrán que esperar. No puedo dejarte todo esto a ti sola, no sería justo y no quiero.
-Le puse a la nena Sorcha, pero dejé el nombre del niño para ti- dijo Rose. No eligieron el nombre de antemano, porque con Ángela ya lo habían hecho. Decidieron ver la cara del niño cuando naciese para ver cual le cuadraba mejor. Solo que ahora eran dos.
-Draco….lo llamaremos Draco- dijo Scorpius mirando a su pequeño- no sé si te diste cuenta, pero el bebé se parece mucho a papá. De hecho, los dos se parecen a mi padre.
-Entonces serán Sorcha y Draco Malfoy- asintió satisfecha Rose.
De pronto, empezaron a escuchar música proveniente del exterior. Scorpius le dejó el otro bebé a Rose y se asomó por la ventana.
-¿Qué sucede? –preguntó Rose.
-Al parecer decidieron continuar con la fiesta, sin boda- dijo Scorpius. En eso llegaba Hermione con Ángela, quien fue directo a la cama con su madre. La niña miraba extasiada a sus hermanos y los tocaba con la punta del dedo.
-Si quieres les digo que terminen el alboroto- dijo Hermione.
-No, más bien insonoriza la habitación- dijo Rose- termino de alimentar a los bebés y creo que me dormiré.
-Me imagino que tu familia querrá conocer a los niños, pero creo que Rose está muy cansada…mejor lo dejamos para mañana- comentó Scorpius.
-Ya te perdiste el desfile de hace una hora- dijo Hermione- todo el mundo ya los vio. Pero de seguro están esperando a que anuncien los nombres.
-Siempre llego de ultimo- dijo Scorpius con algo de amargura- al parecer, estoy condenado a que todos vean a mis hijos antes que yo.
-No te quejes tanto- dijo Hermione- ahora…ve a avisar a todo el mundo que las visitas están restringidas por una semana. Nosotras aquí tenemos asuntos de mujeres de los cuales ocuparnos. Regresa al rato, pero por ahora no te quiero aquí.
Scorpius salió al patio de La Madriguera, todo el mundo se acercó a felicitarlo. Scorpius recibió todos los buenos deseos con una parca sonrisa. Sus sentidos de lobo lo hacían muy cauteloso y huraño, solo se ponía sentimental con Rose. Hasta su suegro lo abrazó, aunque no sabía sin contarlo como un gesto de buena voluntad, porque Ron estaba algo ebrio…pero no…algo en su mirada le dijo que no estaba en absoluto tan ebrio.
Bill le revolvió el cabello y le propinó un espaldarazo que lo dejó sin aire. El lobo en Scorpius casi estuvo a punto de echarlo encima de una mesa, pero el humano le dijo que lo dejase pasar.
-Me enteré de que tienes toda una camada de cachorros allá arriba- dijo Bill- al parecer eres del tipo de lobo vigoroso. Lo lamento por mi sobrina.
-Soy el aterrorizado padre de dos niñas y un niño- dijo Scorpius- ahora si puedo decir con propiedad que tengo las garras llenas.
Bill detuvo la música y reunió a sus hermanos. Estaban George, Ginny, Ron, Percy que finalmente fue arrastrado a regañadientes a la boda por su esposa y Charlie.
-Queremos decirte algo- dijo George.
-Estamos muy agradecidos…- empezó Percy bastante solemne, pero Bill lo interrumpió.
-Soy el hermano mayor y me toca el discurso- dijo el hombre-lobo enseñando los colmillos.
-Yo cuento por dos, el viejo Fred y yo- dijo George-más bien tres, mi hijo Fred también va en la colada, pero le cedo el derecho de palabra a Bill.
Ginny le dio un beso en la mejilla a George, todos allí recordaban a los dos Fred´s.
- Scorpius, estamos muy agradecidos de que tú y Rose convirtieran esta casa de nuevo en un hogar- dijo Bill- Amargamente hemos sufrido la ausencia de nuestros queridos padres, fue una injusticia lo que los pasó. Pero al mismo tiempo, todos aquí estamos seguros de que ellos estarían felices de vernos a todos los Weasley´s reunidos de nuevo celebrando y sobre todo, al ver que la casa estará llena de niños alborotadores otra vez. Así como en cada esquina de La Madriguera sigo viendo a mis padres, no me imagino mejor lugar para que tú y los tuyos prosperen. Gracias a ti, a tu padre y a Rose, ganamos esa guerra. Muchas gracias por devolvernos nuestra familia y nuestro hogar.
-Los nombres de los niños por favor- solicitó George.
-Son Draco y Sorcha- dijo Scorpius mirando a Ron temeroso de desairarlo, pero el padre de Rose asintió conforme.
-Brindemos por Draco y Sorcha….Weasley- George le guiñó el ojo a Scorpius y él rió de buena gana por la broma. Ni modo, era imposible evitar que la familia de Rose se adueñase de los niños. Todo el mundo alzó las copas.
-Malfoy…son Sorcha y Draco Malfoy- dijo Ron y le tendió la mano a Scorpius- creo que a tu padre le hubiese agradado la elección de nombre. Felicidades
-Lo hice en su honor- dijo Scorpius.
Pronto todos se dispersaron y entonces Bill y George volvieron a tomar los violines. Así que la música la tocaban ellos dos. Scorpius sonreía, jamás se lo hubiese imaginado, menos de Bill que era bastante serio, pero al parecer el brandy los tenía bastante eufóricos. Pero la sorpresa mayor llegó cuando Charlie empezó a cantar.
Rose siempre le contó que Charlie Weasley era el excéntrico de sus tíos. Pero lo que nunca le dijo era que era un cantante con toda las de la ley. Y un bromista empedernido también.
El domador de dragones era un pelirrojo bonachón de imponente estatura. De hecho era tan corpulento y robusto, que parecía un oso. Su tez bronceada y el hecho de que tenia cicatrices de quemaduras en los brazos, demostraban que vivía para su trabajo. Permanecía todavía soltero, pero los rumores decían que le llovían las mujeres. Vivía en Rumania desde hacía muchos años. Su visita a Inglaterra despertó excitación en toda la familia, sin excepción cada vez que Charlie aparecía, las pocas veces que lo hacían, ocurrían buenas cosas. Era como el talismán de la buena suerte de la familia.
Charlie hizo parar a Lily de su silla y la puso en medio de una ronda formada por sus padres, sus tíos y primos. Luego agarró a Hugo quien trataba de escaparse y lo ubicó al lado de la novia.
-¿Tío Charlie pretende avergonzarnos?- dijo Lily a Hugo en el oído.
-¿Qué rayos se propone?- preguntó Hugo.
-Podemos intentar huir- dijo Lily.
-Demasiado tarde, ya nos atraparon- respondió Hugo.
Entonces empezaron a tocar New York Girls y la gente empezó a aplaudir. Era la canción favorita de Arthur Weasley. Los Weasley´s crecieron oyendo al abuelo cantar la canción y bailarla con la abuela. Todos los días.
"To me a-weigh, you Santy, My dear Annie
Oh, you New York girl , Can't you dance the polka?"
Lily empezó a sonrojarse cuando Charlie empezó a cambiarle la letra por una mas subida de tono. Algo referido al calor entre las piernas de Annie, faldas cortas y cosas por el estilo. Era una guarrada, pero a todos le encantaba.
Scorpius miraba admirado como todo el mundo coreaba la canción al unisonó, entrechocando jarras llena de whiskey de fuego. Obviamente Charlie había pasado el cambio de letra a los presentes. Bill y George destrozaban los violines, tocando con energía y de vez en cuando interrumpiéndose alternativamente para beberse un trago a fondo blanco.
En una esquina vio a Theo medio escondido con Molly, abrazados y comiéndose a besos sin ningún tipo de disimulo. Vaya, al parecer Theo dejaba la timidez cuando se trataba de la chica que le gustaba. Scorpius se sintió feliz por ellos y esperaba que Percy Weasley no los descubriese, pero al parecer Percy estaba muy ocupado en ese momento bailando torpemente con su esposa.
Cuando la música terminó. Charlie tomó la mano de Lily, caballerosamente se la besó y la unió con la de Hugo.
-No te haré la amenaza Weasley de costumbre en las bodas mocoso. Después de todo, al parecer, esta vez, todo quedó en familia- dijo Charlie, quien por lo visto, era el alma ebria de la fiesta.
-La cuidaré bien-dijo Hugo abrazando a su novia.
Luego Charlie tomó su varita y pronunció el encantamiento nupcial, para sorpresa de los jóvenes, quienes ya despedido el sacerdote, pensaban que la boda seria para otra ocasión.
-Y yo los declaro marido y mujer….hasta que la muerte o el alcohol los separe- Hugo y Lily se fundieron en un beso y todo el mundo aplaudió entre risas.
-¿Esto es un matrimonio valido?-preguntó Hugo.
-Como si importase….a celebrar….mañana la novia no podrá caminar derecha- dijo Charlie, Harry frunció el ceño al escuchar el comentario, Charlie se apresuró a corregirlo- de bailar tanto…cuñado…el baile…el baile- Charlie hizo un gesto con una botella en la mano arengando a la gente y empezó a bailar con Fleur Delacour.
Que nadie dudara por un segundo que el Tío Charlie era todo un personaje.
James posó sus brazos alrededor de los hombros de sus padres que estaban a su lado. Ginny le besó la mejilla y Harry le palmeó la espalda. Era bueno tener al hijo prodigo de vuelta.
La fiesta continuó por horas. Scorpius estaba seguro que esa fue la mejor noche de verano de su vida. O por lo menos, fue el día más loco de su vida.
0o0
Draco Malfoy abrió los ojos de pronto y la luz lo encandiló. De pronto se sentó y se dio cuenta de que estaba posado sobre una hierba alta de color dorado. Miró extrañado a su alrededor, estaba en una especie de pradera, pero era un lugar extraño, la luz provenía de todo los lugares no solo del cielo. Cuando se levantó, se percató de una cosa de lo más extraña, sus manos eran pequeñas, se palpó el cuerpo, de hecho, todo él era pequeño.
De pronto vio a una pareja acercándose, caminaban tomados de la mano, era un hombre pelirrojo y una chica adolescente de largos cabellos negros y ojos verdes. Draco enseguida los reconoció, no supo cómo, pero lo hizo, eran Felicia y Fabián.
Poco a poco sus recuerdos volvían y el conocimiento de algunas cosas inundaba su pensamiento.
-Pensé que no ibas a despertar….te tardaste bastante, sin embargo nos dijeron que necesitabas descansar, tu trabajo fue arduo. Bienvenido a tu nuevo mundo pequeño Draco- Felicia le hizo un guiño al hombre con una apariencia de un niño de ocho años y le ofreció unos globos de colores. Draco los tomó en su mano y enseguida empezó a distraerse con los intensos colores. Al parecer no solo era un niño físicamente, porque aunque conservaba todos sus recuerdos intactos, parte de sus pensamientos eran los de un chiquillo.
-¿Cómo?- preguntó Draco.
-Eres un niño aquí….porque todos somos un poco más viejos que tú….además esa fue la forma en la que tu alma quiso despertar, con toda la inocencia de un niño - dijo Felicia- Vamos a pasear….creo que te gustará el recorrido.
Draco sintió unas irresistibles ganas de correr y explorar todo el lugar, después de todo, cuando chico, él fue un niño curioso e inquieto, ahora era igual….empezó a correr a toda velocidad, Felicia se arremangó las faldas y tanto ella como Fabián lo siguieron.
Draco miraba todo a su alrededor, el sitio era de una belleza celestial, altas montañas, praderas interminables y un cielo donde se veía la luna a pesar de que fuese de día…. ¿Estaba en el cielo? No lo sabía, pero igual no le importaba, se sentía liviano y contento y lo más importante, libre de las culpas que cargó sobre los hombros toda su vida. De pronto lo supo, que este era el lugar donde descansaban los antiguos miembros de su orden. Al parecer ese beneficio no lo decía el contrato, pero que bueno ¿no?
Vio un dragón volando para posarse cerca de una mujer bellísima de cabello plateado….Sorcha la bienamada le hizo una inclinación de cabeza dándole la bienvenida al mundo que ella gobernaba. También observó dos guerreros afilando sus espadas y hablando animadamente, uno de ellos era Mäel quien lo saludo alegremente con la mano. El otro guerrero era Gideon Prewett, también estaba allí, era fácilmente reconocible porque era el doble de Fabian. El dragón era Octavius sin duda, Sorcha abrazaba su cuello, al parecer esos dos accedieron al lugar, porque aunque no fueron Walpurguis, de alguna manera sirvieron a la orden.
Finalmente se cansó de correr y se detuvo, soltó los globos, que lejos de salir volando, siguieron suspendidos cerca de su mano. Draco maravillado, los miraba sin poder creerse ese desafío a la gravedad. Felicia y Fabián ser acercaron a él y lo rodearon.
-Tienes mucho que aprender y conocer. El camino de los Walpurguis no termina con la muerte, me atrevería a decir que la diversión apenas acaba de empezar- dijo Felicia.
-Rose, Scorpius….mi familia..¿Están bien?- preguntó Draco.
-Te extrañan…pero son felices- dijo Felicia- todo lo felices que se puede ser en el plano mortal.
-¿Puedo verlos?-preguntó Draco inquieto- ¿puedo volver?
-No…no puedes verlos….pero puedes sentirlos- dijo Fabian sentándose con él en la hierba- o enviarles un mensaje…si en algún momento de la eternidad se decreta que vuelvas al mundo para alguna misión lo harás, pero no en tu época ni tampoco en mucho tiempo. Primero necesitas aprender aquí.
-De acuerdo- dijo Draco, asombrándose de sí mismo por su rápida conformidad- ¿En serio puedo enviar un mensaje?
-Puedes- dio Felicia.
Draco se inclinó hacia unos capullos de rosas que aparecieron con solo desearlo, levantó su mano y entonces estos empezaron a abrirse, pero no solo florecieron, sino que se volvieron completamente azules. Y una sonrisa se dibujo en su cara, la más brillante y esplendida sonrisa de todas.
Rose se despertó tarde en la madrugada inquieta. De pronto….en sueños…sintió una presencia muy conocida para ella. Miró a su lado en la cama, Scorpius dormía profundamente abrazado con Ángela. Se levantó de la cama y empezó a observar su alrededor. Si no fuese porque sabía que no era posible…juraría que…
Se acercó a la cuna donde sus dos retoños dormían uno al lado del otro. Intentaron ponerlos en cuna diferentes, pero empezaron a llorar a gritos, al parecer, por los momentos, iba a ser imposible separar a los gemelos. Rose se asomó para contemplarlos y contuvo un gemido de sorpresa.
A los pies de los niños, yacía un ramo de rosas azules. Recogió el ramo y lo olió, esa esencia era inconfundible. Era Draco, lo sabía desde el fondo de su alma…quizás las flores tuviesen una explicación más racional…pero el olor….era el de él. Una oleada de amor la llenó, su corazón empezó a palpitar con fuerza. Draco, donde quiera estuviese, no quiso perderse también la celebración.
Rose cerró los ojos y apretó las rosas contra su pecho.
-Gracias por todo…Draco- dijo Rose- por ti, es que toda esta felicidad es posible. Te queremos…te quiero.
Rose sintió otra oleada de cariño, como un cosquilleó que fue desde sus pies a su cabeza.
-Los cuidaré a todos por ti, lo prometo- dijo ella y convencida hizo una promesa – y volveremos a vernos….pero todavía no…..todavía no.
FIN
0o0
MUCHAS GRACIAS
QUISE UN FINAL FELIZ Y QUIZAS UN POCO DULCE PORQUE EN ESTE FIC SE SUFRIÓ MUCHO
DESEE BALANCEAR LA HISTORIA Y REIRME UN RATO, RECORDANDO
LOS BUENOS CHISTES QUE ESCRIBI AQUÍ y LOS MOMENTOS MEMORABLES
COMO SE IMAGINAN, NO HABRÁ EPILOGO, NO ME GUSTAN y EN ESTE CASO ES COMPLETAMENTE INNECESARIO
TERMINE CON LA FRASE FINAL DE LA PELICULA "GLADIATOR" PORQUE SIN ESA EXPECTACULAR BANDA SONORA, ESTE FINAL NO HUBIESE VISTO LUZ.
SI LES GUSTÓ DEJEN REVIEWS
NOS LEEMOS EN WANTED
