¡Hola! ¡Aqui yo de nuevo x3! Espero les guste el nuevo capi, me cotó mucho hacer el final [Al final, terminé haciendolo todo de nuevo, porque no me había quedado como queria DD:]
¿Me demoré mucho? xD No sé~ Diganme y me golpearé contra la pared U_U! Ok no xD
Sin más, el capi~ [Creo que me salió algo largo u_u]
Advertencias: Gender Bending. OOC. Lenguaje fuerte (?
Disclamer: Inazuma Eleven no me pertenece, es propiedad de Level-5. Si me perteneciera, Midorikawa ahorita estaría en Inazuma JAPAN.
Summary: ¡Oh no! ¡Oh no! ¡Esto no puede estar ocurriendo! ¡Esto es ilógico, totalmente estúpido! '¿¡Pero qué demonios es esto! ?' '¡Me estoy desangrando!' 'Por kami, por kami, mis pechos…' '¿S-Somos chicas?' Era una pesadilla.
We aren't girls!
Cap. 1: ¡Pidamos ayuda!
Otonashi Haruna iba alegremente a su escuela. Era lunes, y aunque ella odiara esos días, aún así debía mantenerse animada, como les había enseñado el buen amigo de todos Endo.
Mientras caminaba, podía sentir la mirada de muchos sobre ella.
Y no era para menos, porque Haruna era la más bonita de las managers del equipo de fútbol y tal vez de la escuela, solo Natsumi le 'ganaba'. Y es que Haruna había cambiado. Demasiado. Ya no era la misma niña de antes, su cuerpo se había desarrollado, transformándola en toda una señorita de 15 años.
Y a veces odiaba eso. Ya que podía notar la mirada de los chicos sobre ella y, eso la ponía nerviosa e incómoda, sin contar a hermano muy celoso. Ella tenía buen gusto, lo sabía, pero no era una chica superficial o material; solo le gustaba salir de compras como cualquier chica normal y verse bien.
Suspiró. Las miradas las estaban poniendo nerviosa, tan sólo quería llegar a la escuela lo antes posible, sólo es—
El sonido de su celular la sacó de sus pensamientos.
—¿Moshi Moshi? —contestó la chica.
—¿H-Haruna-chan? —Escuchó una voz de mujer, pero nunca antes la había oído. Al otro lado de la línea, se podía escuchar claramente golpes y cosas romperse— ¡S-Soy Kaze-! ¡Midorikawa deja de votar las cosas!
—¡Kya! ¡Kazemaru-san, Midorikawa-san me quiere mataaaar! —se escuchó otra voz, y luego un sollozo.
—Vamos, Tachi-chan. Solo quiero divertirme un poco…—decía una voz, siniestramente.
—¡NOO!
—¡Tranquilícense de una vez! ¡Midorikawa deja en paz a Tachi y-! ¡Fubuki metete al baño de nuevo, nadie quiere verte así!
—¡Pero me desangro!
—¡Que te metas! … Ejem… —Haruna tenía un gotita tras su nuca— Como decía, Soy Kazemaru
—¿Kazemaru-san? ¡Pero tu voz…! —Trató de decir Haruna sorprendida, pero fue interrumpida por Kazemaru.
—Si, a eso llamaba Haruna-chan… ¡Por favor ayúdanos! ¡Ven a mi casa ahora! ¡No puedo soportar estar rodeado de estos locos!
—Pero… las clases… —Trató de decir. Se le hacía muy raro hablar con este 'Kazemaru'.
—¡Es una emergencia! ¡Por favor!
—Está bien, Kazemaru-san —Suspiró— Voy para allá, pero… ¿qué sucede?
—¡Gracias Haruna-chan! —Su tono alegre, le decía que estaba sonriendo— P-Pues… no creo que sea conveniente explicarte por teléfono… ¡P-Pero por favor trae un poco de ropa tuya! ¡Ya sabrás a que me refiero!
—Hum… Está bien —Haruna se extrañó un poco. ¿No sería que ellos…?
—¡Gracias nuevamente! ¡Te esperamos! —Y colgó.
Y sin más, comenzó a correr hacia su casa por algo de ropa. No podía evitar preocuparse por los chicos ¿Qué demonios les había ocurrido?
Kazemaru suspiró cuando terminó de hablar con Haruna. No había sido tan difícil, pensó de que tal vez Haruna lo tachara como pervertido por pedirle su ropa, ¡pero era una emergencia!
Cuando volteó para decirles a los chicos que la ayuda ya venía en camino, deseo nunca haberlo hecho.
—¡Kyaaa! ¡Midorikawa-san aléjate! —Tachimukai se encontraba en una esquina acorralado por un loco y desquiciado Midorikawa. La noticia le había afectado mucho— ¡Por favor, no más!
—¡Vamos Tachi! —Midorikawa sonreía perturbado— Sólo quiero saber… —su tono de voz era suave— … ¿¡Por qué tienes menos que yo! —Gritó para luego toma uno de los pechos de Yuuki y estrujarlo con su mano— ¡Es injusto! ¡Sólo te cortamos el cabello y puedes volver a ser chico de nuevo!
Tachimukai estaba muy sonrojado ante el contacto de Midorikawa, y no podía evitar soltar uno que otro gemido. Después de todo, ya se había dado cuenta de que era una parte muy sensible.
—¡Midorikawa! —Regañó Kazemaru, al mismo tiempo que lo empujaba, haciéndolo caer al suelo y soltar al pequeño e inocente Yuuki— ¿Estás bien Tachi? —Preguntó preocupado.
—No… —contestó Tachimukai, mientras se abrazaba sus rodillas y ocultaba su rostro entre ellas. Un aura oscura lo cubrió. Kazemaru solo pudo sonreír nervioso, con una gotita en la cabeza.
Ichirouta sintió como alguien tiraba de nuevo las cosas al suelo.
—¡Midorikawa! ¡Tranquilízate de una buena vez! —Ya estaba harto, ¡Midorikawa no era el único!
—¿¡Que me tranquilice! ¿¡Cómo me voy a tranquilizar si soy una chica! ¡Una chica! —Ryuuji se acercó a Kazemaru amenazante— ¡Todo esto es tu culpa! —Acusó.
Kazemaru ya no se encontraba de humor para escuchar las quejas del peliverde.
—¡¿Mi culpa?
—¡Sí! ¡Te dije que el trabajo lo dejáramos para después! ¡Pero no! ¡Tuviste que insistir e insistir! ¡Si no hubiera sido por ti, ahora estaría durmiendo plácidamente en mi cama!
—¡Eso no tiene nada que ver idiota! —Gritó exasperado. Ichirouta cerró los ojos y soltó un suspiro, tratando de tranquilizarse— Mira Midorikawa, vamos a encontrar una menera para regresar a la normalidad ¿Entendiste? —Abrió los ojos, esperando la contestación de Ryuuji.
—Hum… Está bien —soltó, mirando hacia otro lado. Pero no duró mucho, ya que posó su mirada curiosa sobre Kazemaru— ¿Qué esto? —Preguntó mientras tocaba uno de los pechos de Ichirouta y luego uno de los suyos— Jo… Tenemos lo mismo, al menos pude haber tenido un poco más que tu —Murmuró decepcionado, ante la sorpresa de Kazemaru y de Tachimukai (el cual ya había salido de su depresión y había estado observando la escena desde hace rato).
El defensa no se hizo esperar y le propinó un fuerte golpe a Ryuuji en la cabeza, apartándolo de él.
—¡Eres un… un… pervertido! —Acusó el pobre chico, más que sonrojado.
—¡Hey, no es para tanto! Somos chicas ahora ¿no? —Contraatacó Midorikawa— No pasa nada.
El chico no pudo evitar mirarlo como bicho raro tras sus palabras.
—Simplemente no te entiendo —suspiró pesadamente— Hasta hace un rato gritabas como loco diciendo que quería volver a ser un chico, además de que quejabas de Tachimukai por tener menos que tu —Lo miró extrañado— Eres raro, Midorikawa.
—¡Ya te lo he dicho Kazemaru! —Se escuchó una voz desde el baño— ¡Es un alien!
—¡Te he oído Fubuki! —Ryuuji le propinó una fuerte patada en la puerta del baño, donde se ocultaba Fubuki.
—¡Esa era la idea! —contestó. Midorikawa gruñó, decidió no darle mucha importancia y regresó a la habitación.
El pequeño Tachimukai, observó a sus dos compañeros de equipo desde el Sr. Rincón (Ya se había encariñado con esa esquina, que hasta nombre le había puesto). Se sentía intimidado e incómodo al estar en la misma habitación que esos dos. Midorikawa no dejaba de quejarse de que Kazemaru tenía lo mismo que él o algo así; Kazemaru simplemente lo ignoraba olímpicamente, mientras lo obligaba a ordenar su habitación que ya estaba hecha un desastre. Yuuki no pudo evitar pensar de que sus amigos eran más bonitas que él. Tenían el cuerpo más desarrollado y sus cabellos eran largos y sedosos (Por un momento se olvidó de que siempre lo habían tenido así). Se miró a sí mismo, su cabello le llegaba hasta un poco más abajo de los hombros y, como había dicho Midorikawa, su pecho no era muy desarrollado. Les tenía envidia. ¿¡Por qué demonios él no podía tener un cuerpo como el de ellos?
Mientras el pequeño portero se mataba las neuronas tratando de descubrir el porqué de su falta de curvas, Midorikawa y Kazemaru trataban algo mucho más importante.
—¡¿Podrías dejar de tocarme? —Preguntó exaltado Kazemaru. Desde hace ya un rato, Midorikawa no dejaba de decir que ambos tenían el mismo tamaño de pechos. Eso lo estaba perturbando, sentir la manos del peliverde presionar sus pechos no era muy relajante que digamos.
—Pero es que tienes lo mismo que yo —Repitió por décima vez en el día Midorikawa. ¡Era tan injusto! ¡Al menos le pudieron haber dado un mejor cuerpo que Kazemaru! ¡Así lo podía dejar en ridícula, pero no! ¡Le dieron las mismas medidas! Ahora nunca podría fastidiar a su mejor amigo de toda la vida, porque eso eran, mejores amigos que se ayudan en las buenas y en las malas; aunque Midorikawa a veces se pasaba un poco con Ichirouta, haciéndolo enojar.
Kazemaru ya hastiado, hizo algo que nunca esperó hacer. Apretó con sus manos los pechos de Midorikawa, como él había hecho con los suyos. Ryuuji se sonrojó de golpe, mientras soltaba un gemido de la sorpresa.
—¡Suéltame, depravado!
—¡Debiste pensar antes eso! —Sonrió como malicia Kazemaru, haciendo más presión. Ryuuji no se quedó atrás e hizo lo mismo con los pechos de Kazemaru— ¡S-Suéltame! —Se quejó.
—¡No! —Ambos se miraron con rivalidad, mientras hacían más presión con sus manos. Estaban tan concentrados que no se dieron cuenta cuando una chica de cabellos plateados le propinó un golpe a cada uno.
—¡Hey!
—Ya cálmense de una buena vez —Frunció el ceño, enojado— Se comportan como niños.
Ninguno de los dos dijo nada, sólo miraban a la chica frente a ellos fijamente. Fubuki se extrañó ante la mirada de ambos.
—¿Qué suce-? ¡Ah! —No pudo terminar su oración, porque dos manos diferentes dueños ahora se encontraban estrujando cada uno de sus pechos.
—¡Mira Kazemaru, tiene más que nosotros! —Exclamó Midorikawa.
—¡Te lo tenías bien escondido ¿No Fubuki? —Preguntó Kazemaru. Fubuki Shirou se encontraba rojo de la vergüenza.
—¡P-Paren par de depravados!
—¡Pero Fubuki, mira este par de melones! ¡Son muy blanditos!
—¡K-Kyaaaa! ¡Suéltenme! ¡Tachi, ayuda! —Rogó el chico, pero Yuuki aún se encontraba perdido en sus pensamientos.
—¡Jo, que envidia, Fubuki, cualquier chica desearía ese cuerpo!
—¡Cállense par de degenerados! —Y sin más, Shirou regresó a la protección del baño de Kazemaru— ¡Son unos pervertidos!
—No debiste salir Fubuki —Cantureó Midorikawa. Kazemaru sólo asintió divertido.
—Cállense —Escucharon decir— A todo esto… ¿Saben cómo nos convertimos en mujeres? —Ante la pregunta Midorikawa y Kazemaru se pusieron serios. Tachimukai salió de su mundo y se centró en el tema— Esto no es normal chicos, de un día para otro no podemos convertirnos en chicas.
—Ya lo sabemos, pero… —Kazemaru miró a sus dos amigos— ¿Qué pudo causar esto?
—Tal vez alguna reacción secundaria al meteorito —Comentó Midorikawa, pensativo— Pero… —observó a sus amigos— Los únicos que fuimos expuestos, fuimos Kazemaru y yo… —Murmuró— ¡Mierda! ¡No sé que nos ocurrió!
Una gotita apareció en las cabezas de sus amigos.
'Nadie sabe, Mido-chan' Suspiraron.
—Veamos —Kazemaru habló tratando de recordar— ¿Qué hicimos ayer?
Todos se quedaron pensativos.
—El trabajo, nada más —contestó Ryuuji restándole importancia.
—¿Antes de eso?
—Pues… en la mañana fuimos a entrenar por pedido del obsesionado de Endo, pero no ocurrió nada en particular…—Midorikawa comenzó a relatar el día— … sin contar que Endo casi besa a Kazemaru —Ante lo ultimo Tachimukai y Fubuki (este ultimo asomándose por la puerta, para evitar otra escenita como la anterior) miraron curiosamente a Ichirouta, quien se había sonrojado.
—¿Casi te besa? —Se atrevió a preguntar Fubuki. Kazemaru se sonrojó aún más (si es que era posible).
—¡N-NO! ¡Nos tropezamos y él cayó encima de mí! ¡Nada más! ¡Sólo estuvimos muy cerca! —contestó nervioso, moviendo sus brazos de un lado a otro de una forma cómida. Tachi y Fubuki sólo levantaron una ceja extrañados— ¡Midorikawa idiota, prometiste no decirlo! —le regañó a su amigo.
—Lo siento, se me escapó —sonrió avergonzado. Luego suspiró y comenzó a recordar el día anterior— Luego, fuimos a comer helados —Les mandó una mirada asesina, para que no hagan comentarios sobre 'ese' peinado— Y por ultimo venimos a casa de Kazemaru —quedó en silencio unos momentos— Es oficial… ¡Tu casa trae mala suerte! —Señalando a Kazemaru.
—¡Cállate! —Gritó hastiado Kazemaru. Luego se centró en lo importante— ¿Qué hicimos aquí?
—Ya te dije, el trabajo
—¿No hicimos nada más? —Trató de recordar. Midorikawa también estuvo muy pensativo.
—Sólo comimos ese pastel… —Contestó Yuuki sin darse cuenta.
—...
Silencio.
3
2
1
—... ¡Voy a matarlo! ¡¿Donde mierda está?
El grito de Midorikawa se escuchó por toda la cuadra.
—¡Achu! —estornudó el chico— Seguro alguien está hablando de mi —Dijo sin darle mucha importancia, mientras se levantaba de su cama. Ya se le había hecho tarde para ir a clases, pero no le importó mucho.
Se acercó al espejo de cuerpo completo que tenía para poder vestirse. Abrió los ojos pesadamente y lo que vio no le gustó para nada.
Lo único que se pudo escuchar en la casa de Terumi Afuro, fue un grito desgarrador.
Llegó a la casa de Kazemaru después de ir a su casa por la ropa que le habían pedido. Ya se había hecho una idea de que es lo que les pasaba.
Tocó el timbre de la casa, escuchó pasos en su interior, y luego la puerta se abrió, dejando ver a una chica muy parecida a Kazemaru.
—¿K-Kazemaru-san… eres… tu? —Preguntó al chica sorprendida, examinando al chico (ahora chica) con la mirada. Cualquier diría que seguía igual, pero se notaban los cambios que tenía el chico. Sus facciones eran más finas, tenía unas bien formadas curvas y su pecho aunque no era tan grande, le quedaba perfecto a ella.
—¡Haruna-chan! —Por acto impulso el (¿o la?) peliazul la jaló dentro de la casa para que nadie lo viera. Haruna aún seguía en shock, y no notó eso.
—Así que estaba en lo correcto… —comenzó Haruna cuando ya se había recuperado de shock— ¡Son chicas!
Kazemaru asintió con la cabeza gacha y con un aura depresiva rodeándolo. Haruna solo pudo darle pequeñas palmaditas en la espalda, con una sonrisa nerviosa.
—¡Haruna-chaaaan! —Otra voz, también femenina, se escuchó por toda la casa. Y sin dar tiempo a Haruna decir algo, una chica peliverde ya la tenía abrazada. Por lo que se veía, ya se encontraba mejor.
—¡Midorikawa, ya suéltala! ¡La estas asfixiando!
—Lo siento, lo siento —se disculpó, separándose.
Otonashi ahora si pudo contemplar mejor a Midorikawa. Al igual que Kazemaru, no había cambiado mucho, su cabello seguía del mismo largo. Pero al igual que el otro chico, sus facciones eran más finas y tenía unas bien formadas curvas. También se podría decir que tenían el mismo tamaño de pechos.
—¿No saben cómo ocurrió esto? —Preguntó contemplándolos, preocupada— ¿Y Tachi-kun?
—Arriba, dice que le da pena bajar —contestó Midorikawa. Haruna suspiró, su querido amigo Yuuki era muy tímido.
—Vamos arriba —propuso Kazemaru— Tienes que ayudar a Fubuki, él se está…
—Sí, oí algo así por teléfono —contestó la chica, luego miró a ambos— ¿Es que acaso no han tenido clases de sexualidad?
Los colores se le subieron a ambos.
—Nunca las creí importantes —contestó Midorikawa mirando hacia otro lado. Kazemaru asintió. Haruna solo sonrió divertida y siguió subiendo las escaleras.
Las tres chicas llegaron a la puerta de la habitación de Kazemaru, que estaba cerrada.
—Tachi… —Llamó la chica, tocando suavemente la puerta— Ábreme
—¡NO! —Se apresuró a decir el (¿o la?) portero— ¡No voy a salir! ¡Es muy vergonzoso!
—¡Pero Tachi! —Trató la chica.
—¡NOOO!
—¡Tachimukai Yuuki! ¡Ábreme la puerta en este mismo instante! —Gritó la chica, enojada. Dentro de la habitación, Tachimukai tembló.
—E-Está bien —se escuchó un clic dentro de la habitación, y por la puerta se asomó una cabeza castaña— H-Haruna-chan…
Haruna suspiró y abrió la puerta del todo, dejando ver a 'Tachimukai'. Una linda chica de cabello castaño claro hasta un poco más abajo de los hombros se encontraba en el lugar de Tachimukai. Tal vez no era tan desarrollada como Kazemaru o Midorikawa, pero era linda.
—¿T-Tachi, eres tú? —preguntó, aún sin salir de su asombro.
—Sabía que soy horrible —se tapó la cara con sus manos, avergonzada— ¡Esto es tan vergonzoso, yo-! —fue interrumpida por la chica, que se lanzó a abrazarla.
—¡Kyaaa! ¡Eres tan linda! ¡Te ves tan adorable, Tachi-chan! —dijo la joven, haciendo sonrojar a la alagada.
—¡H-Haruna-chan! ¿M-Me puedes soltar? Me… estoy asfixiando —La joven Otonashi lo soltó y cuando estaba a punto de disculparse, un grito se oyó desde el baño.
—¿¡Podrían ayudarme de una buena vez? —Oh, se habían olvidado de Fubuki. Rápidamente las cuatro chicas corrieron al baño, abriendo la puerta de golpe— ¡Ah! ¡No era necesario que vinieran todos!
Si antes se había sorprendido con Tachimukai, con Fubuki era un desmayo seguro. Su largo cabello platinado le llegaba hasta la cintura, sus facciones eran las más femeninas y era la más desarrollada, y eso se podía notar solo con ver su pecho.
—¿Por qué estás tan irritado? —se aventuró a preguntar Kazemaru.
—¡No estoy irritado!
—Sí, si lo estas —contestó Midorikawa, cruzándose de brazos. Fubuki lo mató con la mirada.
—Eso es fácil chicos —Todos voltearon a ver a Haruna— Es por su período.
—¿Periodo? —Preguntaron los cuatro a la vez. Haruna suspiró.
—Sí, viene cada mes y… —la chica comenzó a explicar todo lo que necesitaban saber sobre 'el periodo'— Y eso es.
—Creo que escuché algo de eso antes… —Kazemaru murmuró, a su lado Midorikawa asintió.
—¿Y eso nos va a venir a cada uno? —Preguntó temeroso Tachimukai. Haruna solo le sonrió nerviosa— ¡No!
—No se ve tan malo…
—¡Es malo! —gruñó Fubuki. Todos suspiraron. Otonashi se dirigió hacia Fubuki.
—Te voy a ayudar, Fubuki-kun —buscó en su mochila algo en particular— ¿Dónde está? ¡Aquí está! … Toma, Fubuki-kun —le entregó un pequeño paquetito.
—¿Qué es eso? —Preguntó mientras lo tomaba entre sus mano. Todos los demás lo miraron con curiosidad.
—Es una… toalla… —sintió sus mejillas rojas— C-Cámbiate de ropa interior y… —No pudo terminar porque fue interrumpida por Shirou.
—Ah… ¡Kazemaru, préstame unos bóxers! —Pidió mirando al ex –velocista. Haruna sintió como una pesada roca caía sobre su cabeza.
—Oh… Claro Fubuki —Ichirouta hizo ademán de irse, pero fue detenido por Haruna— ¿Qué sucede?
—¡No puedes usar bóxers, menos los que pertenecieron a un chico! —gritó abochornada.
—Pero si siempre hacemos eso… —Los demás asintieron como si fuera lo más obvio.
—Pero ahora son chicas… —Los 'chicos' quedaron de piedra al oírla— Hay una gran diferencia entre chicos y chicas.
Un gran silencio incómodo los rodeo. Haruna tenía razón, ahora eran chicas.
—Y ahora… ¿Qué hacemos? —se atrevió a romper ese gran silencio incómodo Tachimukai.
—Por ahora les prestaré mi ropa —Respondió Haruna nerviosa— Pero solo por hoy…
—¿Por hoy? —La chica asintió— Pero… ¿Qué haremos después?
Una gran sonrisa apareció en el rostro de la Otonashi.
—¡Iremos de compras! —sus ojos brillaron emocionados. Los cuatro chicos afectados tragaron saliva duro— Ahora ¡A cambiarse! ¡Que será un día largo! —Todos asintieron de mala gana.
Caminaba por las calles de Inazuma Town apresuradamente, dirigiéndose a casa de alguien en especial: Kazemaru Ichirouta. Muchas personas lo volteaban a ver, pero le importaba una mierda lo que pensaran los demás. Sus fríos ojos azules se movían de un lado a otro, buscando la casa del mencionado.
¡Todo era culpa de ellos! ¡Pero el primero en caer sería Ichirouta!
—H-H-H-Haruna-chan —Balbuceaba nervioso Tachimukai— ¿C-C-Como me pongo esto? —Dijo, enseñando entre sus manos un sostén de color blanco. Haruna enrojeció.
—¡Fácil Tachi! ¡Te lo pones así! —Estúpidamente, Midorikawa tomó la misma prenda que tenía entre sus manos y como si fuera lo más normal del mundo, se lo colocó en la cabeza— ¿Ves? —Sus amigos no pudieron pensar cuan estúpido podría ser.
—Midorikawa, quítate eso de la cabeza… Me perturbas —Regañó Kazemaru, mientras se terminaba de poner una polera de color morado. Era el único que se había podido vestir correctamente. Nadie dio comentarios al respecto, estaban muy concentrados en su labor.
Ryuuji resopló, sacándoselo de la cabeza.
—Que aburridos son —Murmuró. Iba a agarrar unos jeans, cuando notó que lo único que quedaba era una condenada falda. ¡Falda!— ¡No usaré eso!
—¿Qué cosa Midorikawa-san? —Haruna se acercó a él luego de ayudar a un avergonzado Yuuki ponerse el sostén. Ryuuji señaló la falda como si fuera un vil criminal— Oh, creo que por accidente la agarré —sonrió nerviosamente.
—¡¿Por accidente? ¡No usaré una falda! —Haruna suspiró y volteó a ver a Kazemaru, como pidiéndole ayuda para que se la ponga. Al parecer Ichirouta captó el mensaje y agarrando la falda se acercó al peliverde.
—Midorikawa, ponte la falda —Ordenó mientras se acercaba más a él— No quiero hacerlo por las malas…
—¡No lo haré! —Negó rotundamente— ¡Inténtalo si puedes! —Retó, mirándolo desafiante.
—Si tú insistes… —Y se lanzó sobre el pobre Ryuuji con la falda en mano— ¡No te muevas tanto!
—¡Noo! ¡Suéltame!
—¡Auch! ¡No me patees!
—¡Kyaaaa!
Mientras Kazemaru trataba de ponerle la falda a Midorikawa, Haruna terminaba de arreglar a Tachimukai.
—Listo —sonrió la chica— Te ves adorable —Halagó, haciendo sonrojar a Tachi.
—G-Gracias, Haruna-chan —sonrió tímidamente. Fubuki se acercó a ellos, también ya cambiado. Haruna tuvo que prestarle uno de sus sostenes más grande que tenía para el pobre peliplata. ¡Menos mal que le quedó!
—Y díganme… —Miró a ambos— ¿Cómo es que…? —Fubuki la interrumpió.
—Creemos que fue el pastel que traje —Haruna lo miró confundido— Me lo dio Terumi-san —Aclaró.
—Aún así, esto no tiene sentido —Contestó suspirando— Pero no entiendo ¿Qué ganaría Terumi-san con esto?
—¡Hacernos sufrir! —Contestó Midorikawa, enojado. Tenía la condenada falda puesta.
—Te queda bien la falda, Mido-chan —Se burló Fubuki. Midorikawa gruñó en respuesta.
—Tranquilos chicos, ya verán que regresaran a la normalidad —Trató de animarlos.
—Eso esperamos —suspiró Kazemaru— No es por ofender, pero… dudo mucho adaptarme con ser mujer… —Todos asintieron.
—Además, está el club de fut…bol —Yuuki calló al notar lo que había dicho. Todas abrieron los ojos de par en par. ¡El club de futbol! ¿Y ahora que harían? ¡No podían aparecer de la noche en la mañana y decir que eran ellos!
—Seguro lo entienden… —Trató de decir Haruna— No será tan malo…
—¡Pero Haruna-chan! ¡Se burlaran de nosotros! —contestó Kazemaru.
—Pero tampoco lo pueden ocultar —Haruna los miró seriamente— No es tan difícil saber que son ustedes… ellos los conocen de años, los descubrirán —Haruna tenía mucha razón, pero se sentían muy inseguros al ir a contarles a los chicos. Trataban de encontrar una solución, cuando el timbre sonó.
Se sobresaltaron. ¿Quién podría ser?
—Que vaya Kazemaru —Propuso Midorikawa.
—¿Y por qué yo? —Lo miró de mala gana.
—Porque eres el dueño de la casa —Contestó Fubuki. Kazemaru suspiró y se dirigió a la planta baja, seguido de las chicas.
'Cobardes' Pensó de mala gana. Caminó hacia la puerta, pero antes de abrirla, vio como la persona al otro lado comenzaba a patearla con fuerza. Kazemaru se sobresaltó.
—Vamos Kazemaru, nosotros estamos aquí —Susurró Midorikawa, oculto tras una mesa junto a los demás. Ichirouta le envió una mirada asesina.
Cuando vio que aquella persona ya se había calmado, abrió la puerta. Lo primero que sintió fue una fuerte patada en el estómago y luego como alguien lo tomaba del cuello para estrangularlo.
—¡Oye suéltalo! —Salió en su defensa Midorikawa, pero al ver quien era esa persona y como estaba, se quedó estático— P-P-Pero… ¡¿Q-Qué haces aquí?
—No puedo creerlo —Fubuki también ya había salido de su escondite, junto a Haruna y Tachimukai, quienes miraban sorprendidos a aquella persona.
Aquella persona, que no era más que una linda chica albina y de ojos azules, soltó a Kazemaru, quien se había quedado inconsciente de una manera muy cómica (con los ojitos en espiral y con la lengua afuera). Se preparó para lanzarse sobre Midorikawa quien, al ver sus intenciones, trató de calmarla.
—¡E-Espera! ¡Todos estamos igual que tú! ¡No cometas una locura!
—¡A la mierda! ¡Van a pagar uno por uno por lo que me hicieron! ¡No me importan sus excusas! ¡Voy por ti Reizer! —Y sin más se lanzó sobre Midorikawa. Tachimukai, Fubuki y hasta Haruna tuvieron intervenir para que no matara al pobre de Ryuuji.
Y entonces, no solo descubrieron que no habían sido los únicos afectados, también descubrieron que Suzuno Fuusuke no tenía pudor alguno. Porque, no les sorprendió tanto verlo con el cabello algo largo y con unas bien pronunciadas curvas. No, lo que les sorprendió fue verlo con solo una toalla cubriendo lo necesario.
Y lo repito…
¡¿Qué demonios les había pasado?
Ah~ Pobre de los chicos x'DD! Ahora las dudas ¿Que le habrá pasado a Terumi? ¿Por que Suzuno apareció con sólo usa misera toalla? ¿Por qué cree que los culpables de su desdicha son Kazemaru y los demás? ¿Quien es el culpable de todo esto? ¡Descubrandolo en el siguiente capi! ¡Ahí veremos la verdad de Suzuno x'DD!
Ya en serio, el proximo capi se centrará en Suzuno x3! Suzuno se me hace tan cute *O*! Me base en las imagenes de zerochan de Suzuno~ Si las quieren ver diganme, aunque seguro ya las han visto x'DD! Con el cabello desordenado *O*!
Se me hizo cómico escribir cuando Midorikawa comparaba el tamaño de sus pechos, él me cae tan genial x'DDD. Pobre Fubuki, abrá quedado traumado x'DD~
Haruna tiene razón, Tachi es tan cute *O*
Espero les haya gustado el capi x3!
Sin más, me despido~! Bye~!
¡FELIZ AÑO NUEVO~!
¿Review?
v
v
v
v
