¡Hola! ¡Como prometí, actualización rápida y supuesto capitulo largo :D! ¡Disfrutenlo!
Disclamer: Inazuma Eleven / GO no me pertenece, es propiedad de Level-5. Si me perteneciera, lo convertiría en una serie yaoi (:.
Summary: ¡Oh no! ¡Oh no! ¡Esto no puede estar ocurriendo! ¡Esto es ilógico, totalmente estúpido! '¿¡Pero qué demonios es esto! ?' '¡Me estoy desangrando!' 'Por kami, por kami, mis pechos…' '¿S-Somos chicas?' Era una pesadilla.
We aren't girls!
Cap. 6: Salimos de una, entramos en otra
Saginuma Osamu no era del todo responsable. Cuando era pequeño, solía olvidarse de hacer sus deberes y prefería jugar fútbol con sus demás amigos. La única persona que lo hacía cambiar de opinión y trabajar, era Hitomiko. Y no era como si sintiera algo por ella, no claro que no, tan solo era el respeto hacia aquella mujer que le dio un lugar donde vivir. No es como si alguna vez le haya regalado un gran ramo de flores y creyera que era la mujer más hermosa que haya visto en la vida. Bien ¿A quién engañaba? Estaba enamorada de su onee-san. Pero ella, claro está, lo seguía viendo como un hermanito.
Y por ello era que había aceptado vivir con esos cuatro adolescentes hormonales, para demostrarle a Hitomiko que él ya era todo un hombre. Si, un hombre que aún seguía durmiendo con su osito de peluche…
En fin, era por eso que ahí estaba él, llegando a casa luego de un largo día de trabajo como dependiente de una tienda. No era normal que llegase a esas altas horas de la noche, es solo que su jefe le pidió que lo ayudara con el inventario y por eso se le hizo muy tarde. Tan solo quería dormir ya que mañana tenía que ir a la universidad. Que horrible era estudiar y trabajar.
Entró a la casa dando un suspiro. Suponía que todos ya estarían durmiendo –o eso esperaba-. Pero no se esperó aquello…
Nagumo estaba amarrado a una silla con un calcetín en la boca, con la cara pintada con maquillaje: sus mejillas sonrosadas, labios pintados, sombra en los ojos y pestañas largas. Parecía que ya se había resignado hace rato, ya que cuando vio a Osamu entrar comenzó a moverse inquieto.
Osamu se acercó corriendo hacia él y le quitó el calcetín de la boca para que hablara. Haruya comenzó a toser.
—¿Pero que te pasó? —Preguntó mientras comenzaba a desatar sus pies de la silla. Al mirarle la cara no pudo evitar soltar una risa.
—¡¿Qué que me pasó? —Preguntó indignado— ¡Pues no mucho! ¡Solo que un mocoso me atacó!
—¿Mocoso? —Preguntó extrañado, ya habiendo terminado de desatarlo. Nagumo se levantó.
—¡La cosa esa está aquí! ¡Y se ha apoderado de la casa! —Señaló hacía el pasillo que dirigía hacia las habitaciones.
Osamu le miró extrañado. El único niño que podía hacerle eso a Nagumo estaba muy lejos como para…
'Osamu-kun ¿Podrías cuidarlo por unas semanas?'
El pelinegro se sintió un estúpido por no recordar algo tan importante como eso. ¡Como lo había olvidado! Hitomiko le había pedido que cuidara de…
Un estruendo llamó la atención de ambos jóvenes. Sin hacerse esperar, corrieron hacia donde provenían los golpes: la habitación de ambos pelirrojos. Nagumo de una patada abrió la puerta, sintiendo horror con lo que vio.
—¡AAAAH! ¡Mis posters de Miss Inazuma! ¡Mis revistas! —Cascaditas caían de sus ojos al ver su habitación destrozada, pero sintió su mundo desvanecerse al ver lo que eso trataba de hacer…— ¡MI GUITARRA NO!
Nagumo saltó sobre el niño peliazul que sostenía la guitarra y trataba de romperla; rodaron por el suelo y la guitarra salió volando de entre las manos del más pequeño cayendo al suelo sin ningún rasguño.
—Eso estuvo cerca —Soltó un suspiro, levantándose y tomando del cuello de la polera al mocoso ese— Oye tú, ¿Por qué has hecho esto? ¿Y qué mierda haces aquí?
El niño se removió incómodo. Sus ojos marrones miraban con cierto odio al pelirrojo.
—No le voy a contestar a un cabeza de tulipán como tu —se cruzó de brazos y le sacó la lengua. Nagumo tenía un tic nervioso y apretó más fuerte el agarre que mantenía.
—Tu…
—Nagumo, suéltalo —ordenó el pelinegro tocando su hombro para que se tranquilizara. El pelirrojo chasqueó la lengua y soltó al niño, haciendo que este cayera al suelo de sentón.
—¡Hey! —Se quejó, sobándose la parte afectada.
Osamu soltó un suspiro.
—Kariya ¿Cuándo llegaste? —Preguntó Osamu tranquilamente.
Kariya Masaki era un niño de seis años que vivía en Sun Garden. Tenía el cabello verde azulado y sus ojos eran marrones. Los cinco dueños del departamento lo habían conocido hace un par de años cuando había llegado. Era un niño muy bipolar y engañoso.
El pequeño peliazul, levantó la cabeza para observar al más alto.
—Llegué en la tarde —Contestó a la pregunta— Se suponía que tú debías recogerme de la estación Osamu-san ¿Acaso no te lo dijo nee-san? —preguntó alzando una ceja.
Claro que se lo dijo, es sólo que se entretenía más escuchar el tono de voz de Hitomiko a prestarle atención a lo que decía. Si no mal recordaba, lo único que había escuchado de Hitomiko era que lo cuidara por unas semanas o algo así.
El niño prosiguió con su explicación.
—Y ya que no llegabas, decidí buscar la casa sólo —Dijo, como si fuera muy normal que un niño de seis años caminara sólo por la ciudad.
—¿Solo? ¿A estas horas? —Preguntó alarmado Osamu. Hitomiko lo mataría.
—Sip, tomé un taxi—Se encogió de hombros, restándole importancia.
Osamu ya podía sentir casi lo que haría Hitomiko con él. Mientras tanto Nagumo se acercó receloso al menor.
—¿Y cuanto tiempo te vas a quedar, mocoso? —Kariya levantó su mirada almendrada, observando al mayor con burla.
—Eso no te importa —Contestó insolente como siempre— Y que lindo te ves con tanto maquillaje encima, onee-san —Se burló el niño.
—¿Maquillaje? —Preguntó extrañado— ¡Niño, no me digas que tu…! —Y sin más, se fue corriendo al baño para ver con horror que tenía toda la cara pintada— ¡OSAMU! ¿¡Por qué no me dijiste nada! —Ese grito sacó de su ensoñación al pelinegro.
—Pensé que ya lo sabías, Burn —contestó tranquilo. Escuchó una maldición y luego se oyó la puerta del baño cerrarse con fuerza.
Y así ambos se quedaron solos.
—Contestando la pregunta de ese idiota —Dijo Kariya— Nee-san dijo que llamaría para recogerme en unas cuantas semanas —Contestó cruzándose de brazos.
Osamu suspiró.
—Bien, entonces te quedarás en la habitación de Hiroto y Nagumo —Ni bien terminó esa frase y Nagumo ya estaba a su lado, con una toalla en su mano y ya desmaquillado.
—¡El niño no se queda en mi habitación! —Se quejó.
—¡Yo quiero dormir junto a Suzuno-san! —Exclamó Kariya, sabiendo que eso molestaría al pelirojo. A Nagumo le dio un tic nervioso al escuchar la protesta del menor.
—¡Tu no duermes con Suzuno!
—Entonces que se quede en tu habitación —Contestó Saginuma, ya harto de todo eso.
—¿Por qué no se queda en la tuya si fuiste tú el que lo aceptó aquí? —Preguntó el pelirojo alzando una ceja.
—Porque soy el mayor y yo mando —Contestó Osamu, dando por terminada la conversación. Al menos por fin servía para algo que lo hubieran puesto a cargo de esos cuatro adolescentes hormonales. Nagumo gruñó y miró de mala gana a Kariya, quien también estaba enojado.
—Bien, mocoso, vete a dormir a la cama de Hiroto antes de que venga —Ordenó señalando la cama del otro pelirojo— Y no te acerques a mi cosas ni menos a mi ¿Entendido?
—Como digas —Rodó los ojos y se acercó a la cama de Hiroto para dormir.
Osamu sabía que algo de eso saldría mal, tenía un mal presentimiento.
—Por cierto Osamu —llamó Nagumo, mientras ordenaba su habitación que estaba hecho todo un desastre— Suzuno me dijo que se quedaría a dormir en casa de Kazemaru junto a Midorikawa —Le dijo, acordándose de la conversación que había tenido con el pelibalnco.
—¿Otra vez? —Suelta un suspiro— Está bien
—¿Are? ¿No están Suzuno-san ni Midorikawa-san? —Suelta un largo suspiro decepcionado— Entonces no será divertido —Dice mientras se acuesta en la cama. Haruya lo mira enojado.
—No te acerques a Suzuno, te lo advierto —Haruya no podía ser más tonto ¿ponerse celoso por un niño?
—Yo hago lo que quiera, Nagumo-baka —le contestó. Y así comienza una pelea de insultos entre ambos.
Osamu sale de la habitación, dejando a ambos 'niños' pelearse. Y al momento de entrar a su habitación, su celular comenzó a sonar. Lo sacó y vió que tenía un mensaje de Hiroto.
"Osamu, surgió un problema y me quedaré en casa de Goenji" 11:13 pm. Kiyama Hiroto.
El pelinegro aún extrañado decidió contestarle.
"Está bien pero aquí también surgió un problema. Mañana hablamos" 11:15 pm. Saginuma Osamu.
No tardó mucho en recibir respuesta.
"Ok. Buenas noches" 11:16 pm. Kiyama Hiroto.
Dejó el celular en la mesita de noche que tenía y luego se hecho en su cama. Estaba muy cansado, ya ni tenía ganas para cambiarse de ropa. Dormir, eso es lo que quería… cerró los ojos dejándose llevar por el dios de los sueños.
—¡MOCOSO, TE HE DICHO QUE NO TOQUES ESO!
Esa sería una muy larga noche…
Minutos antes, en casa de los Goenji.
—¿Y cómo está? —Preguntó Endo, viendo a uno de sus mejores amigos recostado en la cama, con una venda en la cabeza, banditas por toda la cara y sin su típico peinado en picos. Katsuya, el padre de Goenji, lo volteó a ver.
—No te preocupes, va a estar bien pero quizás no recuerde nada de lo que ocurrió —Contestó, tranquilizando a los cinco presentes. Hiroto y Kurimatsu –quien ya había sido tratado- junto a Endo habían traído a Goenji como pudieron a casa del afectado para que su papá lo viera, ya que era más cerca de ir que al hospital. Al llegar, la nana de Goenji los atendió y al verlo en ese estado, corrió a llamar al señor Goenji. Luego Yuuka bajó y al ver a su hermano así, pensó que estaba muerto y comenzó a llorar. La nana de Goenji tuvo que calmarla, diciéndole que solo estaba desmayado. Después de eso, el padre de Goenji bajó y lo llevaron a su cuarto para así curarlo.
—¿Qué le sucedió a onii-chan? —Preguntó Yuuka a los tres futbolistas.
—No lo sabemos, lo encontramos así en los botes de basura —Contestó Hiroto, omitiendo el hecho de que Endo lo había golpeado con una tabla de madera en la cabeza.
—Quizás también fueron los de tercer año —Dijo Kurimatsu, al recordar que él ya había sido golpeado por ellos.
—Bueno, no importa, lo bueno es que esté bien —Dijo el señor Goenji al ver a su hijo.
—Igual llamaré a la policía para que registren la zona —Propuso la nana, el padre de Goenji asintió.
—Pobre onii-chan… —Yuuka observó con pena a su hermano.
—Déjenlo descansar —dijo el señor Goenji— Para mañana debe de estar despierto.
—¿Puedo dormir con él? —Preguntó la pequeña castaña. Su padre le sonrió levemente, poniendo su mano sobre su cabeza suavemente.
—Está bien, pero primero muéstrales las habitación de huéspedes a nuestros invitados —Los tres futbolistas se miraron extrañados— No voy a dejar que se vayan a casa solos a esta hora —Aclaró el papá de Goenji.
—Muchas gracias señor —Hiroto hizo una pequeña reverencia, sonriendo agradecido— Pero…
—Nada de peros, se quedarán aquí —Sonrió el hombre. Los chicos asintieron agradecidos— Será mejor que llamen a sus padres para avisar.
—¡Hai!
Después de que Hiroto le enviara el mensaje a Osamu y que tanto Endo como Kurimatsu llamaran a sus casas, fueron a dormirse.
Nadie imaginaba lo que al día siguiente ocurriría.
Después de esa agitada noche que ciertos alumnos de Raimon habían tenido, el sol aparecía en la ciudad, alumbrando todo a su paso. Con lo primero con que se encontró Sakuma al abrir sus ojos no fue nada más ni nada menos que con el rostro dormido de uno de sus mejores amigos, Genda. La ahora chica, trató de separarse de él pero no pudo ya que el castaño la tenía presa en sus brazos. ¿Cómo ese idiota había osado a tocarla? Pues quién sabe, el chico era suicida.
Sakuma sintió sus mejillas arder, al sentir que las manos de Genda bajaban por su cintura mientras la apegaba más a su cuerpo. La peliceleste no resistió más…
—¡GENDA! ¡MALDITO PERVERTIDO! ¡SUELTAME!
Y con ese grito Genda despertó tirado en el suelo. Levantó la mirada y observó a Sakuma que aún seguía sonrojada mirándole con recelo.
—¿Sakuma? ¿Qué sucede? —Preguntó extrañado, ya que no entendía porque Sakuma estaba tan enojado.
—¡Tu…! ¡Maldito pervertido! ¡Puedes engañar a cualquiera con esa cara inocente pero a mí NO! —Acusó Sakuma mirando furioso al portero.
—En serio Saku-chan, no te entiendo —Le dijo— ¿Estás en tus días? —Preguntó el castaño. El peliceleste comenzó a emanar un aura negra y malvada.
—¡NO ME LLAMAS SAKU-CHAN QUE SIGO SIENDO UN HOMBRE! ¡Y NO ESTOY EN MIS DIAS! ¡LARGO DE AQUÍ, BASTARDO! —Sin más, el peliceleste sacó a patadas al castaño de la habitación cerrándole la puerta en su cara.
Sakuma se sentó en su cama, refunfuñando. Como odiaba que Genda supiera ahora la verdad, seguro estaría aún más sobreprotector que antes. Lo había tomado bien –demasiado bien para su gusto- y se había quedado a dormir con él como siempre pero no le permitiría que se aprovechara ahora que era una chica. Suspiró. ¿Por qué simplemente no pudo golpearlo con un palo o algo? Ah sí, era su mejor amigo, por eso.
El lado bueno era que Genda guardaría su secreto, y claro está le ayudaría en su venganza contra Fudou. Seguro se preguntaran como es que Sakuma sabe que ha sido Fudou, pues simple, él es el ser más despreciable que ha conocido en su vida y el único depravado que haría algo como eso.
Así que en palabras simples, era su intuición de pingüino.
Dejando esos pensamientos de lado, se observó en el espejo que tenía. Su cabello celeste estaba como siempre, pero ya no tenía el parche que siempre usaba. Milagrosamente su ojo había sanado y podía ver normal sino fuera por el mechón de cabello que lo tapaba. A simple vista parecía frágil, ya que era menudita y su pecho no era tan grande. Y con la pijama de pingüino que usaba en ese momento la hacía ver adorable.
Se dio media vuelta y se acercó a su ropero sacando ropa al azar. La verdad le daba igual que ropa usara, todo lo que tenía era ropa de hombre como debía ser… excepto por ese estúpido traje de la señora Santa que le regaló Afuro para su cumpleaños y que ni aunque estuviera ebrio usaría.
No es como si fuera a usar vestidos y toda esa basura femenina ahora que era una mujer…
—¡SAKU-CHAN! ¡Mira lo que traje! —El castaño abrió la puerta de golpe. Sakuma al ver lo que el castaño tenía entre sus manos, le dio un tic nervioso. Era un vestido acampanado corto de color negro con rayitas blancas y de tirantes, con una cinta blanca en la cintura— ¡Y mira, combina con estos zapatos! —Enseñándole unos zapatos de tacón negro. ¿Qué de donde había sacado todo eso? Quién sabe.
—…
—¿Saku-chan?
—Genda, no usaré eso…
—¿Entonces uno naranja está bien?
—¡NO ME PONDRÉ UN ESTÚPIDO VESTIDO! … ¡NO, NO TE ME ACERQUES! ¡KYAAAAAAA!
Ya al menos entendía porque había estado tan tranquilo…
Cuando Kazemaru despertó esa mañana, supo que algo andaba mal. Si no recordaba mal, lo último que recordaba antes de dormir era que estaba en su casa con sus amigos… no en una habitación obscura amarrado en una silla junto a ellos.
Volteó la cabeza hacia sus demás amigos, Midorikawa tenía la boca tapada con cinta y parecía que estaba despierto desde ya rato, Fubuki y Tachimukai aún seguían durmiendo y Suzuno seguía impasible.
—Suzuno ¿Dónde estamos? —Suzuno volteó a verlo. Ninguno de los dos tenía cinta, en realidad sólo la tenía Midorikawa.
—No lo sé —Contestó, dando un suspiro— No nos quisieron decir.
—¿Y qué le pasó a Midorikawa? —Al ser mencionado, Ryuuji volteó a verlos a ambos.
—Los guardias le pusieron la cinta porque se puso histérico —Contestó, recibiendo sonidos de quejas como '¡Humm! ¡Hum!' del peliverde.
—Ah…
Ninguno de los dos siguió hablando. No tenían tema de conversación. Al rato, Tachi y Fubuki también despertaron pero estaban algo aturdidos.
En eso, la puerta se abrió dejando pasar a tres figuras, dos altas y una más baja. Los tres ya despiertos demoraron en acostumbrarse a la luz.
—Qué bueno que ya estén despiertos, chicos —Habló la silueta más baja, la voz se le hizo familiar.
—¡Natsumi! ¿Tú nos haz secuestrado? —Kazemaru la miró asombrado. Ninguno podía creerlo.
—¡Hum! ¡Hummm! ¡Hum! —Trató de hablar el peliverde. Natsumi le hizo una seña a una de las otras sombras –que eran dos hombres vestidos de negro- para que le quitara la cinta a Ryuuji. El hombre sintió y le quitó la cinta— ¡Auch! ¡Ten más cuidado!
Natsumi observó a ambos hombres.
—No se preocupen, puedo hacerlo sola a partir de ahora —Sonrió la pelinaranja— Gracias por todo.
—Hai, como diga Natsumi-sama —Ambos hicieron una reverencia y se fueron dejando sola a las seis chicas.
En la habitación reinó el silencio.
—¿Y bien? —Preguntó Suzuno, rompiendo el silencio, algo raro— ¿Qué dirás en tu defensa?
—Haruna-chan tenía razón cuando decía que eran muy lindas —Comentó observando a las cincos chicas— Aunque ya de por sí eran lindos cuando eran hombres —Sonrió divertida.
—Natsumi…
—¡Ya, ya! ¡No se enojen! —Suspiró— Bueno, sé que me preguntarán dónde estamos así que… —Se tapó los oídos con las manos— Estamos en la escuela.
—…
Estamos en la escuela. En la escuela está el club de futbol. En el club de fútbol están todos sus amigos y conocidos. Escuela. Club de fútbol. Amigos.
Escuela. Club de fútbol. Amigos.
Escuela. Club de fútbol. Amigos.
Escuela. Club de fútbol. Amigos.
Escuela. Club de fútbol. Amigos.
Escuela. Club de fútbol. Amigos.
Escuela. Club de fútbol. Amigos.
…
Sobrecarga de información.
—¿¡QUE¡? —El grito se escuchó por toda Inazuma Town.
En cierto salón de tercero…
—¿Qué fue ese grito? —Preguntó Tsunami a su compañero, Tobitaka.
—No lo sé, parecían de chicas —Contestó el pelimorado. Ambos le restaron importancia y siguieron con lo suyo.
Regresando con los secuestrados…
Natsumi se destapó los oídos, escuchando los insultos y maldiciones del grupo de chicos.
—¡Silencio! —Mandó a callar a todos, quienes le hicieron caso.
—¡…Y es por esto que Endo prefiere a Kazemaru! —Pero cierto chico peliverde siguió hablando.
—¿Dijiste algo Midorikawa? —El tono que había usado Natsumi hizo estremecer a Midorikawa.
—N-No nada, Natsumi bonita, y-yo no dije nada
—Bien, será mejor que así haya sido —Sonrió, haciéndole temblar— Bueno, ahora que se calmaron ¿me dejaran hablar? —Los demás asintieron a regañadientes— Haruna-chan me pidió este favor muy grande, tuve que secuestrarlos porque seguro iban a huir pero ahora no tienen escapatoria —Los miró malévolamente, asustando a los pobres chicos. Otra vez la puerta se abrió, revelando a dos figuras más, una peliverde y otra peliazul.
—¡Natsumi-san, conseguimos la faldas! —Haruna exclamó emocionada. Aki, detrás de ella, sonreía divertida.
Y ahí fue cuando todos se dieron cuenta de la triste realidad.
—¡NO! ¡TODO MENOS LA FALDA!
Lo siento Midorikawa, tus suplicas no podrán ser escuchadas…
Pasaron las horas y para ese momento, sus amigos ya estaban al tanto del extraño accidente de Goenji –quien por asombroso que parezca, estaba vivo y en buen estado, solo que no recordaba del todo que es lo que le había pasado el día anterior- y que los de tercero habían hecho de las suyas con Kurimatsu –y como Goenji no recordaba nada, los culparon a ellos-. La relación entre los de tercero y segundo año era muy tensa. Todo comenzó el año pasado cuando unos del curso superior se metieron con los menores. Desde ahí las broncas comenzaron, pero todos pensaron que ese año tal vez iba a ser distinto pero lo que había ocurrido la noche anterior confirmaba que tan sólo estaba comenzando ese año. Sólo habían tres personas que no se metían en ese grupo de brabucones por obvias razones, y esos eran Tobitaka, Tsunami y Terumi.
En fin, la campana ya había sonado dando fin al día escolar. Como siempre, Endo ya estaba en la cancha esperando al resto del equipo. Estiraba sus brazos, cuando algo llamó su atención. Una cabeza verde y otra azul se movían entre los arbustos. Estaba por acercarse pero aquellas dos personas debieron darse cuenta porque desaparecieron. Eso extraño a Endo ¿Quiénes podrían haber sido?
—¡Hey Endo! —Se giró y observó ya la mayoría de sus amigos ahí. Al parecer el tiempo había pasado rápido— ¡Ya estamos listoS!
—¡Bien chicos! ¡Comencemos! —Y así comenzó el entrenamiento de ese día.
Midorikawa y Kazemaru suspiraron aliviados. Para alivio del peliazul, el capitán no los había visto.
—¿Qué vamos hacer ahora? ¡La loca de Natsumi puso seguridad por todos lados! ¡Ella sabía que intentaríamos escapar! —Se quejó Midorikawa.
—Tranquilo, Midorikawa —Puso una mano en su hombro— Saldremos de esta.
—Me pregunto si los demás estarán bien… —Dijo el peliverde. Kazemaru hizo una mueca, seguro el par de shotas ya estarían vistiendo ese condenado uniforme y Suzuno ya debía de haber matado a uno de los guardias para escapar.
Llevaban horas huyendo del trío de locas. Primero habían huido los cinco juntos, como los amigos que son. Pero luego, Suzuno se fue por su cuenta y ya no lo volvieron a ver. Tachi cayó en la histeria y fue al primero que se lo llevaron, no pudieron hacer nada por él. Y por último Fubuki había desaparecido misteriosamente hace unos cuantos minutos y ya lo daban por muerto.
Ellos eran los únicos sobrevivientes de esa guerra contra ese estúpido uniforme.
—Deberíamos quedarnos acá un rato —Sugirió el peliazul sentándose en el pasto, en verdad estaba cansado. Estaban detrás de unos arbustos— Tengo sueño —Con todo eso que habían tenido que pasar, no habían podido dormir bien.
—Tengo hambre —Dijo Midorikawa también sentándose, pero esta vez sí tenía sentido su hambruna, ya que no habían comido nada desde el día anterior.
Suspiraron y cerraron los ojos. Pero unos pasos acercándose llamaron su atención.
Y ahí los vieron. A sus tres amigos caídos, con la blusa y la chaqueta de Raimon… y con esa condenada falda puesta. Era oficial, habían caído al lado obscuro.
—Faldas… faldas… faldas… —repetían los tres chicos como si fueran zombies. ¿Qué les habrían hecho?
Ambos pelilargos se abrazaron entre ellos, mirando con miedo a sus amigos.
—Kaze-chan… disculpa por toda las cosas malas que te hecho pero sabes que a pesar de todo yo… te quiero —Confesó el peliverde.
—Mido-chan ¿recuerdas a Pepe, tu gallina? —El peliverde asintió— Tengo que confesarte que Endo no fue el que se lo comió… fui yo…
—¿¡Fuiste tú! —El peliverde más que miedo, ahora hervía en cólera pero todo eso se esfumo cuando sintió una mano en su hombro. Ya era demasiado tarde.
—¡AHHHHHHHHHHHHHHHHHH!
Kido ese día en vez de quedarse al entrenamiento, ahora se dirigía a casa de Aphrodi. Necesitaba respuestas y sabía que el chico se las daría. Tsunami le había dicho que él también había estado faltando a clases. Algo debía de haberle pasado.
Ese día ni Genda ni Sakuma habían ido a clases. Genda le había dicho que iría a ver a Sakuma pero luego no supo nada de él. Y Sakuma no era de los que faltaban por tonterías. Kido no pudo evitar pensar de que tal vez le había ocurrido lo mismo que a los demás… Por ahora dejaría ese tema de lado, ya que ya había llegado a la casa de Terumi.
Tocó el timbre y esperó. A los segundos, la puerta se abrió dejado ver a una hermosa y sexy rubia de ojos rubí, vistiendo un corto vestido rojo pegado al cuerpo y dejando mucho a la imaginación. Kido no pudo evitar sonrojarse.
'Debe ser la hermana de Aphrodi… ¡No, espera! ¡Aphrodi no tiene hermana!' Pensó el de rastas.
—A-Aphrodi ¿eres tú? —preguntó Kido sorprendido. La rubia, como si fuera lo más normal le sonrió coquetamente.
—¡Por supuesto que soy yo, Kido-kun! ¿A quién más esperabas?
—¿¡Cómo puedes estar tan tranquilo en una situación como esta! —Preguntó alterado el castaño, no dando crédito a como se comportaba Terumi.
La rubia se encogió de hombros para luego jalar a Kido dentro de la lujosa casa.
—¿Quieres algo de té? —El de rastas aún aturdido y confuso, asintió. Terumi fue a la cocina y regresó con dos tazas de té. Se sentaron en los sillones, uno frente al otro, solo eran separados por una mesa y un platito con galletitas.
Ambos guardaron silencio.
—Y bien, Kido-kun ¿a qué has venido? —Preguntó sonriente Afuro, tomando un sorbo de su té.
—Bueno… no sé si sabrás pero… —Kido no pudo negar que se sentía algo incómodo hablar con la nueva Aphrodi— cinco personas te culpan por haberles dado un misterioso pastel que los transformó en chicas —Al tan solo terminar la oración, Aphrodi escupió todo el té que había estado tomando en la cara del pobre castaño.
—Perdón —Murmuró el rubio, pasándole una servilleta a Kido, quien la tomó con gusto— pero… ¿¡POR QUE ME CULPAN A MI SI TODO LO HA COMENZADO ESE ESTÚPIDO DE MOHICANO!
—Cálmate Aphrodi, sabía que tu podías haber… Espera… ¿has dicho mohicano? —Terumi asintió aún enfurruñado. Kido frunció el ceño— ¡Ese estúpido de Fudou! ¡Ya verá cuando lo encuentre! —Estaba por salir de la casa del dios para ir a buscar al otro estratega, pero se detuvo a tomar un par de galletas de la mesa y comérselas— ¡Están buenas Aphrodi! Bueno, ahora si me voy ¡Nos vemos luego y gracias! —Y se fue, dejando sola a la rubia.
Terumi inclinó la cabeza levemente hacia un lado, mirando por donde se había ido Kido.
—¿Debería de haberle dicho que esas fueron galletas que me dio Kageyama? —Se lo pensó un momento— Nah, seguro lo descubre mañana —Y sin más, tomó las galletas que había dejado en el olvido en esos dos días, para esta vez sí votarlas a la basura.
Sabía que Kido luego buscaría al culpable pero no tenía porque enterarse ¿cierto?
—Son unos traidores —Decía Midorikawa en una esquina, con un aura negra a su alrededor. Kazemaru estaba a su lado. Y si, ambos tenían el uniforme.
—Lo sentimos, nos dejamos llevar —Se disculpó Shirou. Suzuno rodó los ojos y Tachi solo sonrió avergonzado.
—Ya no importa —El peliverde se levantó— Aquí la traidora es otra —Dijo mirando acusadoramente a la Otonashi.
—Mido, tranquilo…
—¡Tu calla, mal amigo! ¡Te comiste a Pepe! ¡Ella no te hizo nada! —Midorikawa se cubrió el rostro con ambas manos, soltando un par de lagrimitas por su gallinita muerta.
Todos tenían una gotita en la cabeza.
—Haruna-chan ¿Por qué has hecho esto? —Preguntó el peliazul, ignorando los sollozos del peliverde.
—Chicos, tuve que hacerlo ¿No habrán pensando en quedarse todo ese tiempo en casa, cierto? —Los cincos chcios estaban por decir algo pero Haruna los interrumpió— ¡Mejor no contesten!
—Está bien… pero ¿Por qué a ese par? —preguntó Midorikawa ya más calmado señalando a la peliverde y a la pelinaranja.
—Son mis amigas y no se preocupen, no les van a hacer daño —Contestó Haruna, soltando un suspiro— Para eso está Fuyuka… —Dijo lo último por lo bajo, peor todos lograron escucharla.
—Fuyuka seguro le hubiera cortado el cabello a Kazemaru —Comentó Natsumi. Ichirouta bajó la cabeza, sabía del resentimiento de Fuyuka hacia él pero no creía que pudiera llegar a tanto ¿cierto?.
—Natsumi, no digas eso —La reprochó Aki— Fuyuka solo aún no quiere aceptarlo —Soltó un suspiro, seguida del resto.
—Bueno, dejemos de hablar de eso… —Llamó la atención de todos Haruna— ¡Ahora es tiempo de que vayan al club de fútbol a mostrar sus cuerpecitos a ese grupo de hormonas!
—¿¡Ah! —El trío los empujo con quien-sabe-que-fuerza hacia las canchas donde estaban sus amigos, dejándoles abandonados. De un rápido movimiento, los cinco se escondieron detrás de unos arbustos donde podían ver todo lo que ocurría.
—Miren, ahí está Goenji-kun —Señaló feliz al peliparado que parecía matar a balonazos a Endo— Y parece estar bien.
—¿Ves? Te dije que solo fue un inofensivo golpe —Dijo Suzuno, ganándose una mirada fea de Fubuki.
—¿Y ahora qué hacemos? Todo la escuela está protegida por esos sujetos de negro —Dijo Tachimukai— Y no nos dejarán en paz hasta que vayamos donde ellos…
—Pues ni modo, es ahora o nunca —Suspiró Shirou— Menos mal que no hay nadie por aquí
—Solo ellos se burlarán de nosotros —Suzuno cerró los ojos, dándose ánimos.
—¿Ya están dándose por vencidos? ¿Incluso tú, Suzuno? ¡No puedo creerlo! ¡Kazemaru, di algo!
—Midorikawa tiene razón, no podemos hacer esto…
Y así el grupito comenzó una discusión sobre qué hacer.
Mientras, en la cancha…
—¡Goenji que dejes de tirarme balonazos! —Gritó ya harto de recibir los tiros en la cabeza.
—No hasta que sientas lo mismo que yo, Endo —Contestó. El pelicrema tenía un par de recuerdos borrosos sobre la noche anterior como una grupo de chicas y una linda albina –pero lastimosamente no llegaba a verle el rostro-, y luego un perro grande persiguiéndole. Pero lo que recordaba claramente el goleador de fuego era el fuerte golpe que Endo le había metido con una madera y ahora quería venganza.
—¡Goenji! —Volvió reclamar pero tan sólo recibía más y más balonazos.
Fudou estaba inquieto y aún más cuando no veía a Kido por ninguna parte. Sentía que en cualquier momento ocurriría algo contra su persona. Tal vez su pequeña jugarreta no era tan brillante como pensó…
Regresando a los arbustos…
—¡Que no! —Midorikawa y Kazemaru no estaban dispuestos a salir y enfrentar la humillación total.
—¡Que si! —Suzuno y Fubuki ya estaban hartos de todo eso y querían terminar ya.
—¡Que decida Tachi! —propuso Fubuki. Los cuatro centraron su atención en el más pequeño que había estado en silencio en la discusión.
—Yo… eh… Yo… —Tachi sentía la presión y que en cualquier momento se desmayaría.
—Vamos, Tachi di que no
—Midorikawa no les digas que decir, además es obvio que dirá que si
—Mira quién habla Suzuno, seguro lo extorsionarás
El arbusto comenzó a moverse y los gritos comenzaron a subir sin darse cuenta. Tanto era el alboroto que llamó la atención de los de Raimon, que se agruparon frente al 'arbusto ruidoso'. Ninguna de las chicas notó esto.
—¡Yo no extorsiono a nadie!
—¿Y qué me dices del heladero?
—¡Eso es diferente! ¡Además tu lo has hecho más veces que yo!
—¡No es cierto!
—¡Oigan, nos estamos saliendo del tema!
—¡El mata-osos tiene razón!
—¡Que no me digas mata-osos!
—¡Chicooooooooooos! ¡Cálmense!
Entre empujones, insultos y demases los cinco chicos cayeron hacia adelante quedando a la vista de los de Raimon.
—¡Maldito helado parlante! ¡Me has golpeado la cara con tu pie!
—¡No es mi culpa! ¡Maldito emo, quítate de encima que pesas!
—¡No puedo porque cierto mata-osos está que me aplasta con sus melones!
—¡Te dije que no dijeras eso! ¡Tachi, no toques ahí!
—¡L-Lo siento!
Los de Raimon no podían creer lo que tenían frente a ellos. Eso era lo más bizarro que habían visto desde que Kido, Goenji y Endo se habían emborrachado en la fiesta de navidad y habían cantado 'Baby'. Ver a cincos chicas, más específicamente a cinco de tus compañeros y amigos de toda la vida vistiendo el uniforme femenino de Raimon, peleandose e insultandose tiradas en el suelo una encima de la otra… era algo que no veías todos los días.
Midorikawa estaba de cara al suelo, sintiendo todo el peso de las demás; encima de ella estaba Kazemaru siendo aplastada por Fubuki, quien tenía todo su cabello hacia adelante y no la dejaba ver; luego estaba Suzuno quien jalaba del pelo de Midorikawa como podía y por último Tachimukai, quien se dio cuenta de las miradas del equipo.
Oh, rayos.
—Eh… chicos —Las llamó pero ni caso— ¡Chicos! —Nada— ¡Chicos! —Otra vez nada. Una venita apareció en la cabeza de la castaña— ¡CHICOS, HAGANME CASO DE UNA %#$ VEZ! —Todos la miraron entre sorprendidos y asustados— Y-Yo… —Sus mejillas se sonrojaron de la vergüenza, más al sentir la mirada de cierto moreno— ¡Aaah! —Y salió huyendo.
—¡Tachi, espera! —Trató de detenerla Kazemaru pero con todo el peso de las albinas no pudo ni levantarse y la pobre castaña se encontró de lleno con el suelo.
—Que adorable aprendiz tengo…
—¡No es momento para que digas eso Suzu-! —Levantó la mirada para reprochar a Suzuno, pero con lo primero que se encontró fue con unos ojos jade que la miraban sorprendidos— H-Hey chicos… miren hacia adelante —Dijo.
Las tres restantes, que habían estado más ocupadas discutiendo entre ellas, hicieron caso a la peliverde… llevándose una gran sorpresa.
Se hizo el silencio en el lugar, la típica bolita de paja rodaba por la cancha, dándole un efecto dramático. El peliverde fue el que rompió todo ese silencio incómodo.
—Eh… jejeje ¿Hola?
Otro silencio los iba a rodear si no fuera porque cierto pelirojo habló.
—¡Ja! ¡Se los dije! ¡Suzuno era una mujer!
La peliblanca se dio un facepalm. Nagumo tenía que ser.
—Cierra el pico, Nagumo —Tanto los chicos que antes no le creyeron como las cuatro chicas tiradas en el suelo mandaron a callar al pobre pelirojo.
Los chicos tenían algo muy en claro, la próxima vez le creerían a Nagumo.
Continuará...
¡Hola otra vez :D!
Bien, como decía arriba, he actualizado antes de los dos meses YAY! Es un milagro! ¡Y es un capitulo largo, creo xD! 14 páginas para mi es un lorgro xD. Se supone que iba actualizar ayer y que iba a ser más corto -se suponía que quedaba en la parte donde eran secuestrados- pero no se como pero decidí escribir más y... salió esto xDD.
No me quedó como quería, asdf pero bueno :B. Espero les guste :3!
Por cierto, hay una aclaración que tengo que hacer sobre las voces de los chicos D:! Bueno, la mayoría de nuestros queridos ukes tienen seiyus de mujeres, así que no hay mucho cambio xD, exepto por el de Fubuki, Tachimukai y Kazemaru [Me ohí su character song y a pesar de que su seiyuu es mujer su voz era tan masculina que me sorprendió o_o pero gracias a MidorikawaxRyuuji -en serio me ayudas bastante x3-, se que cuando su seiyuu hace de mujer es muy linda x3], así que Midorikawa se la hizo a Suzuno xDD.
En fin, regresando al fic :3. Seguro nadie se esperaba lo de Kariya xD, pero es que AMO a ese niño *O*! Me he enamorado de él desde que salió x3! ¡Amo su estilo, su pareja con Kirino, amo su TODO *¬*! Asdf, bueno les hará la vida imposible a nuestros aliens en especial a ciertos pelirojos xDDDDD. Se que entró a Sun Garden cuando tenía 11, pero aqui en mi fic entró antes y conserva su personalidad de IEGO :3. En este fic tendrá 6 años ;D!
Kido ya descubrió todo y Fudou va a sufrir xDDD... Y para las que no le quedaron claro, Kido si se convertirá xD, es que ya me animé gracias a MidorikawaxRyuuji x3! Ah~, deben de ver sus dibujos, están hermosos *-*!
Genda se lo ha tomado muy bien xDD y ahora usará al pobre de Sakuma de muñeca LOL! Y Aprhodi está muy sexy xDD. Por cierto, tengo una duda existencial... por el orden del nombre de Aprhodi, se supone que el apellido es Afuro y el nombre Terumi ¿cierto? Asdf, es que es confuso D:
Jajajaja, la gallina de Midorikawa. Sep, es una gallina hembra de nombre Pepe xD. Muy pronto sabrán su historia y por que se la comió Kazemaru xDD.
Oh dios, Natsumi, Haruna y Aki se han salido con la suya xDD. Y sep, Fuyuka será 'mala' u_u...
¡Y Goenji está vivo! ¡Aleluya! ¡Y está que golpea a Endo con balonazos xDD! Y parece ser que recuerda algo, esperemos que recobre sus recuerdos al ver de nuevo a cierta albina :3.
Y ya fueron descubiertos xDD, ¿a donde se habrá ido Tachi? ¿como reaccionarán los chicos? ¿la proxima vez le creerán a Nagumo xD? ¿Por que Kazemaru se habrá comido a Pepe? ¿Sakuma se salvará del vestido? ¿Goenji recordará todo?
Jajaja, en fin. Pronto pondré la conti de mi otro fic :3 y este -como siempre- demorará un poco :S! Pero trataré de tenerlo antes del mes ;D!
¡Cuidense! ¡Y agradezco a todos por los reviews y ánimos que me dan x3! ¡Bye~!
¿Review?
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