Hola ¡hola mis queridas seguidoras! Espero todas anden de lo mejor en este viernes de aroma ¡que disfruten el fin de semana! Acá tienen ¡otro capi de la historia!.
Hay Izaack, uno de los mas difíciles de hacer, pero no imposible, espero de verdad les guste.
¡déjeme saber su parecer!¡con un muy buen RVIEW!.
Saint seya, es propiedad de Masami Kurumada, yo solo, les regalo historias para entretenerlas.
Kraken, las caras del espejo.
Izaack estaba temblando como una hojita, parecía un pollito resfríado, no quería pensar en lo malo que había sido con Hyoga, con su maestro, como Kanon influenciado por Ares les hizo creer esas cosas de los santos de bronce, como lastimó a Hyoga por creer que lo había dejado a su suerte, como maldijo a Camus de Acuario por no haber ido por el, como se contrarió cuando le explicó Antoin que en realidad, Camus creía que había muerto y que el pertenecía al mar y que si no era así, Mauricio no iba a dar con el, como se molestó cuando su maestro lo dejó, lo abandonó a su suerte, después de haberle jurado que nunca se iría, como se sintió de rechazado en el colegio por su ojo de cristal, como había odiado a Hyoga, como se había sentido traicionado.
-fue mi culpa, me dejé llevar por mi ira y mi odio, fue mi culpa, todo mi culpa. Dijo Izaack con calma, escuchó una risa que lo hizo aguantar el aire.
-eso es cierto. Dijo su sombra con calma, Izaack se spantó ¡tenía sus 2 ojos! Aterradoramente ideal, las 2 orbes azules, lo miraban con burla y desprecio, inconscientemente, se pasó el dedo índice por su orbe de cristal y por la cicatrizz que le había quedado como recuerdo de su accidente.
-Izaack de Kraken, el reencoroso, el vanidoso, si Kassa tuvo miedo, no se que te espera a ti, mi burlón e inconforme yo real, que le tienes rabia a Hyoga por tu discapacidad, sinsabor bien, que fue lo que la provocó. Dijo su sombra.
- ¡cállate!. Exclamó Izaack, se lanzó por su sombra, pero en comparación, se movía lento y su flanco izquierdo, al no tener vista, le jugaba malas pasadas por el interés de su sombra, de mantenerse de ese lado y pelear hacia la izquierda, para dificultarle las cosas.
-no se por donde vamos a comenzar Izaack, dime tu ¿por cual de todos tus errores quieres iniciar?preguntó su sombra socarrona.
- ¿Qué te parece por destajarte lentamente?. Le preguntó Izaack con falsa calma, su sombra rió esquivando el derechazo.
-ah, no creo que puedas hacerlo querido Izaack, te sientes tan poca cosa, pero comencemos por el principio, vamos a ver ¿Qué tal si comenzamos por cuando caíste en el santuario de Poseidón? Entraste a la sala de las armaduras y viste la armadura de Kraken, cuando te descubrieron Mauricio y Antoin, te quedaste líbido, en un principio lo confundiste con Camus ¿y como no? Si son idénticos. Izaack apretó los puños.
- ¡ ¡barco de bandidos!. Lanzó el kraken a su sombra –te tranquilizaste, cuando lo viste bien ¿lo recuerdas? Te dolía el ojo o mejor dicho... la cuenca, sangrabas mucho. Dijo su sombra con malicia.
- ¡odiaste a Hyoga!¡con todas las fuerzas de tu alma!¡lo maldijiste!. Izaack rugió, su sombra lo esquivó.
-si Izaack, yo lo sentí, todos habían llegado bien menos tu, la vida estaba definitivamente en tu contra. Dijo su sombra.
- ¡cállate!. Exclamó Izaack enojado - ¿Por qué? Si es verdad, dejas a tu madre, tu padre y tu patria, te vas al otro lado del mundo con un hombre especial y un chico espléndido, comienzas a entrenar por una armadura de bronce, te atiende otro hombre especial, un día, con tu mejor amigo, nadando, para estar seguro de que estaba bien, te vas hacia el barco y te atrapa la corriente, vagas el océano y pierdes tu ojo por y cuando estás a punto de morir, oh si ¡tu criatura te salva!¿por que no lo hizo tu maestro?¿por que no lo hizo tu bien amado Camus?¿por que Antoin no le dijo donde estabas? Yo te lo diré, tu maestro no te quería, eras solo otra carga para el, una boca mas que alimentar. Dijo la sombra.
- ¡no es cierto!¡mi maestro Camus me quería!. Exclamó Izaack con dolor, su sombra rió.
-si claro. Dijo con sarcasmo –tanto te quería que no te buscó. Agregó maliciosa –eso fue porque Hioga. Comenzó Izaack.
-aunque sea, debió haberse tomado la molestia de buscar tu cadáver. Dijo la sombra.
- ¡con nosotros estaba Cristal!. Exclamó Izaack lanzándole un rayo sencillo que su sombra esquivó hasta con Pereza, Izaack sonrió con aparente diversión.
-tu solo eres un reflejo de mi. Dijo –así es, pero soy el reflejo que sabe todos tus obscuros secretos, Antoin nunca te devolvió con tu verdadero maestro, tu debiste haber sido el caballero del cisne, no ese llorón de Hyoga. Izaack negó.
- ¡no!¡esa armadura nunca fue mía!. Exclamó - ¿ah si? Entonces, dime una cosa ¿por que fuiste convocado a la armadura del cisne y no a la escama del kraken?. El peliverde se quedó callado, su sombra rió.
- ¡tentáculos asfixiantes!. Invocó, una sombra del kraken apareció y comenzó a asfixiar a Izaack, que gimió.
-si, tu nuevo maestro fue fabuloso, mucho mejor que Cristal, se abocó a ayudarte y tus nuevos compañeros fueron muy amables, pero, en realidad estabas celoso, todos llegaron de inmediato a donde tenían que ir y tu, diste vueltas de manera impresionante. Dijo su sombra.
-perdiste un ojo, a tu amigo, todo, nadie lo entendió. Izaack negó.
- ¡la señorita Anfitrite lo notó!. Exclamó ahogadamente –ah si…Anfi, la querida Anfi que murió junto al bastardo de tu maestro. Dijo su sombra, los tentáculos apretaban mas.
-no…insultes…a…mi…maestro. Dijo Izaack con voz ahogada, su sombra rió.
-el hombre que te dejó solo, que se inmoló junto a su mejor amigo para que pudieras vivir, el que debió haber dejado a Kanon en su lugar, porque Kanon era un maldito bastardo y que tenía que morir. Izaack encedió su cosmos y deshizo los tentáculos.
- ¡no hables mal de mi maestro!¡maldito engendro!¡aurora boreal!. Lanzó Izaack.
-pero si era lo que pensabas, culpa mía no es que tus pensamientos hayan enfocado eso. Dijo su sombra regocijada con su sufrimiento.
Julián apretaba los puños de indignación –en su defensa, eso de que se perdiera y el mensajero no pudiera ir por el. Comenzó Crisna.
¡como iba a ir el mensajero si estaba en peligro mortal!¡maldita sea!. Exclamó Julián.
-eso es un buen punto. Dijo Byan, Eo suspiró.
-entiendo el deseo de Izaack en aquella pelea, yo hubiera dado lo que fuera, para que mi maestro hubiera sido el que nos hubiera criado. Crisna asintió.
-mejor hubiera sido, que ninguno hubiera muerto ninguno de nuestros maestros. Todos asintieron, Julián encendió su cosmos.
-Izaack, recuerda todo lo que hablaste con Hyoga aquella vez, recuerda a tu maestro, eso fue producto del miedo que pasaste, pero no fue real, no fue verdad. Dijo el dios con su cosmos azul rodeándolo.
-Izaack, eres bueno por lo que eres, demostraste que aunque fueras tuerto, no era impedimento para poder hacer lo que debías, al igual que Ashmita de virgo, fuiste un ejemplo que mientras sea posible y haya cosmos, las discapacidades solo son barreras que te ayudan a ampliar los sentidos, no te dejes derrotar. Dijo Julián.
-mi, mi señor. Dijo Izaack con dificultad desde su cosmos.
-vamos inbécil, no te rindas. Dijo Byan –Izaack no lo va a lograr dijo Eo circunspecto.
- ¡como te atreves a decir eso!. Exclamó Kassa –esa fue una herida que quedó, que le tiene que ayudar a sanar el maestro Toin, incluye todo lo que vivimos en el colegio y demás, si el no lo hace, no va a sanar. Crisna unió su cosmos al de Julián.
- ¡Izaack!. Exclamó el guardián del tercer pilar junto a su dios.
Izaack escupía sangre, estaba malherido, su sombra reía.
-ah, Izaack, eres el mas patético de todos, Kassa lo logró, Crisna lo logró y tu, estás a punto de morir en mis manos. Dijo la sombra riendo, Izaack lo miró con su único ojo, cuando escuchó una flauta, su sombra se agarró el pecho de repente, abrió mucho los ojos sorprendido.
-Antoin. Dijo anonadado –ma, maestro. Dijo Izaack.
-yo te diré que fue lo que pasó contigo Izc. Dijo el peliazul con calma –no interfieras. Dijo la sombra apretando los dientes.
-ma…es…tro. Dijo Izaack, Antoin se acercó al muchacho, mientras su sombra, seguía tratando de retrasar los efectos del bolero del Volcán.
-como sabes tu, las corrientes de Ciberia son muy fuertes cuando Hyoga dijo que te habías perdido, se supuso que habías muerto, como el gemelo de Camus, no estaba autorizado a decirle ciertas cosas, por lo cual, aparte de la pelea, me callé que seguías vivo, pues, el Kraken que viste, en realidad era Mauricio y se te dejó ver la armadura, para que te convencieras por ti mismo de no estar muerto, los patriarcas debido a su cargo saben quien es portador de cada armadura, escama, sapuri u otra denominación, fue por eso, que Ares envió por ti, yo no podía decir nada sin ponerte en evidencia, porque lo mas probable, era que Ares te matara si se daba cuenta que yo sabía algo, esperé el momento y cuando te sentí en el mar, le dije a Mau que fuera por ti, no esperamos que la corriente te atrapara, casi te matara y perdieras el ojo, lo sentimos muchísimo. Dijo Antoin bajando la cabeza.
-no fue, su culpa, maestro, hicieron, lo mejor que se les ocurrió. Dijo el muchacho.
- ¡no le creas!. Exclamó la sombra tratando de liberarse, Antoin sonrió.
- ¡cabello de la sirena!. lanzó para dejarlo inmovilizado porque, el efecto de la técnica había cesado gracias a la acción del cosmos de la sombra.
-no quise quitarte a tu maestro, pero el líder debía huir con ustedes, no fue nada personal, además, Mau y yo, por ser de la misma edad y muy buenos amigos, nos complementamos muchísimo y por eso, el se quedó las lágrimas resbalaban por el rostro de Izaack.
-lamento mucho haber malpensado todo. Dijo –me enteré cuando Nico…Cristal me dijo, que te habías perdido, que el e Hconmigo. Yoga habían deciido buscar tu cadáver y al ver que no llegabas, se dieron cuenta de la alta posibilidad de que se hubiera perdido en el mar. Izaack asintió.
-maestro. Dijo con calma - ¡no le creas!. Exclamó su sombra.
-lamento todo el bullien que soportaste Izaack, pero cada quien debe aprender a tener resistencia al dolor, tolerancia a la frustración, decepción y otras, son parte de la vida, no se pueden ignorar, hay que aprender a vivir con ellas y bueno, menos mal que Kanon, la señorita Anfitrite y yo t conseguimos ese ojo de cristal ¿no?. Preguntó Antoin guiñando el ojo.
-si maestro. Dijo el, Antoin sonrió.
-entonces, no te dejes vencer, el señor Poseidón te quiere como seas, el no te limita, no te limites tu. Izaack se levantó por fin, imbuido de majestad.
- ¡no lo hagas!¡eres un parásito!¡un maldito resentido!. Exclamó su sombra.
-todos somos resentidos de algo, pero la diferencia está en si nos quedamos o adelante, seguimos yo, en lo personal, prefiero seguir adelante, porque sentí todo eso por ira y dolor ¡pero no fue real!¡no lo fue!¡entrega del corazón!. El corazón de la sombra de kraken, comenzó a escapar de su pecho, el de inmediato, profirió en gritos, haciendo eco del dolor de su cuerpo, del cosmos de Izaack, un barco se manifestó, Antoin sonrió.
-así se hace Izc. Dijo con calma.
-muchas gracias maestro, no me dejaré comer por mi miedo, lo enfrentaré y lo derrotaré. Dijo el guardián del pilar con calma, Antoin asintió y desapareció, el corazón de la sombra, escapó del pecho de su dueño y se dirigió en veloz carrera hacia el barco.
- ¡maldito!. gritó la sombra de Izaack justo antes de xplotar, el muchacho sonrió.
- ¡lo logré!. Exclamó al tiempo, que Titis se acercaba a el.
-vamos, no pierdas tiempo ¡debes romper tu pilar!. Exclamó la rubia.
-pero ¿Qué estás diciendo?. Exclamó el peliverde.
- ¡vamos!¡maldito seas!¡vamos!. exclamó Titis, Izaack no perdió tiempo en obedecer y se cuadró.
- ¡gran barco!. Exclamó Izaack, alrededor de su pilar, se formó un barco que explotó de una manera vistoza, al despejarse el humo, se vio por un momento, el tridente de Poseidón.
-no lo creo. Dijo Izaack anonadado.
-pues, créelo. Dijo Titis –andando, ve a la casa principal ¡de prisa!. Izaack asintió y no dijo mas, corrió hacia la sala principal mientras agradecía al cosmos de Poseidón por su cariño, amor y entrega.
Kanon suspiró, de temor, tenía que hacerlo bien, de verdad, debía hacerlo bien, a lo lejos, miró la cilueta que venía caminando.
-Poseidón, protégeme. Dijo con suavidad –lo mas probable es que no sobreviva. Dijo compungido, se compuso casi enseguida.
-no debo dejarme derrotar, no dejé que Saga lo hiciera, no debo hacerlo yo. Dijo mientras clavaba la mirada en la cilueta que se acercaba que como el mismo destino, era inevitable.
-yo no dejaré que lo hagas. Dijo Saga saliendo de las sombras, Kanon lo miró, Saga le sonrió.
-somos hermanos, no puedo volver a dejarte solo cuando mas me necesitas, ya no. Saga abrazó a Kanon, se palmearon.
-gracias hermano, será duro, escucharás mis secretos mas sucios. Dijo el dragón marino, géminis sonrió.
-no le tengo miedo a un poco de mugre, tu te ensuciaste por mi, yo lo haré por ti. Dijo Saga convencido de su afirmación, Kanon se relajó y le apretó las manos a su gemelo por un momento, con el a su lado, podría enfrentar lo que se le viniera.
