Hola ¡hola mis queridas seguidoras! Espero todas anden bien ¡acá hay!¡otro capi de la historia!.

Nos faltan 2 capis para decir bye bye, espero este fic les haya gustado, yo disfruté mucho escribiéndolo.

¡muchas gracias por leer!.

¡déjenme saber su parecer!¡con un fabuloso REVIEW!.

Saint seya, es propiedad de Masami Kurumada, yo solo, quiero darle mas protagonismo a el y a sus marinas.

Sirena, las caras del espejo.

Sorrento suspiró, suspiró de conmoción y frustración, pensado y pensando, en todas las batallas, en el ro que tuvo, en todo lo que pasaron sus compañeros, en todo aquello.

-no voy a sobrevivir. Dijo el general de sirena –no lo voy a hacer. Escuchó una risa detrás de el, Sorrento vio a su maestro.

-maestro ¿Por qué se ríe de mi?. Preguntó el joven –porque estás dejando que el miedo te domine, no debes hacerlo, tu sabes bien que no debes hacerlo. Sorrento bajó la cabeza.

-es verdad, pero… comenzó el chico cuando escuchó su propia voz.

-pero te sientes tan manchado como el que mas, porque has sido un idiota ególatra y soberbio. Antoin y su discípulo se dieron la vuelta, para enfrentar la sombra de Sorrento.

-Sorrento Roderey. Dijo su sombra riendo –el superviviente, el chico que prefirió dejar pasar a los santos de bronce, por considerar a su maestro indigno. dijo la sombra.

- ¿Qué no lo era?. Preguntó Sorrento –no, no lo era, pero siempre Es mas fácil mirar los defectos De los demás, sin preguntarse el porqué de la situación que los llevó a eso, si supuestamente conoces como actúan y demás ¡prisión de coral!. Lanzó la sombra, Sorrento gritó y se hechó al suelo, pero la sombra rió.

-querido Sorrento, esa no era para ti. Dijo con risas, los ojos de Sorrento se abrieron al ver a Antoin atrapado, tratando de soltarse.

-de esta prisión, solo pueden salir los vivos, un fantasma como tu maestro, no puede hacer nada. Dijo la sombra, Sorrento apretó los puños.

-maldito desgraciado ¡llamado de criaturas marinas!. Invocó Sorrento, comenzó a tocar la flauta, su cosmos ocre se volvía azul, en el cual, comenzaban a formarse criaturas marinas, la sombra rió, dio una nota en si y el efecto se desplomó.

-tonto, no puedes derrotarme con tus técnicas ¡las conozco todas!¡lamento de la sirena!. Lanzó la sombra, los 7 colores comenzaron a mostrarse.

-eres un estúpido, un soberbio que no pudo medir mas allá de su rabia. Sorrento hizo una nota en fa,que detuvo los colores.

-eres la vergüenza de tu maestro, eres el peor de todos, vendiste a a tu maestro por rabia, lo dejaste solo. Sorrento lo miró.

-dejó que mataran a mis amigos, utilizó a mi señor. Dijo - ¿y que hiciste tu para ayudarlo a que no lo hiciera? Lo dejaste solo, frent a los santos de bronce. Sorrento se estremeció.

-eres tan poca cosa, quieres mirar a todos por encima del hombro, quieres hacer creer que eres perfecto, cuando en realidad, no eres mas que Otro ser defectuoso, peor que todos los demás, porque simplemente no aceptas tus defectos ¡ahogo de la sirena!. Sorrento gritó al ver el mar de energía, su sombra rió.

-lo usaste con Camus y Mu ¿verdad?¡pero seguro nunca lo probaste!. Exclamó mientras Sorrento era halado al interior del mar, donde las sirenas, comenzaron a asfixiarlo, una de ellas, lo besó al el chico abrir la boca para respirar, Antoin por su parte, seguía intentando soltarse desesperadamente.

Los 6 generales que estaban con Poseidón, lo miraron, Julián había golpeado el trono, en señal de frustración.

-todos nos hemos sentido como unos inbéciles. Dijo Kassa –pero creo que Sorrento se siente el peor de todos. Dijo Kanon.

-bueno, ser el chico perfecto siempre se le dio bien. Dijo Izaack –eso yo no lo sabía. Dijo Crisna.

-lo están juzgando duramente. Dijo Kanon –todo eso fue mi culpa. Agregó.

-maestro ya pasamos por esto y aunque así haya sido, fue ocasionado por Ares, no por usted en si mismo. Dijo Byan, Eo asintió dándole la razón a su amigo, Julián encendió su cosmos.

-Sorrento, escúchame, se que eso fue lo que pasó, pero no fue en si tu culpa, te dejaste guiar por la rabia y el dolor, tenías que haberlo hecho mejor, pero es que se aprende viviendo, no te dejes sepultar por tus errores, algo eso debes salir adelante, yo te ayudaré, después de todo, te quedaste conmigo para cuidarme y eso, habla mucho. Dijo Julián con su cosmos encendido.

Sorrento se ahogaba, cuando el cosmos de Julián, rompió la técnica - ¡maldito!. Exclamó la sombra lanzando un rayo de melodía con su flauta

Que fue directo hacia Julián, quien gritó de dolor, Kanon corrió a ayudarlo.

-no se para, Julián está mal. Dijo Izaack - ¡que poder es!. Exclamó Crisna.

- ¡muerte por dolor. Dijo Kanon, todos lo miraron.

-bien, hay que ayudarlo. Dijo Kassa, Kanon negó.

-el poder está siendo emitido desde el pilar de Sorrento, se enfadará mucho si interferimos en su pelea. Los demás lo miraron.

-lo que podemos hacer, es atenuar los efectosde la técnica. Dijo Kanon, los demás, se pusieron manos a la obra.

Sorrento estaba horrorizado, no solo su señor estaba en peligro, si no que su maestro estaba atrapado en la prisión de coral, indefenso y sin posibilidad de hacerlo.

-no, maestro, no Julián. Dijo Sorrento –están perdidos, perdidos como tu, morirás Sorrento y ellos contigo, ahh…verdad, tu maestro ya está muerto, solo dejará de existir. Dijo con una potente risa, Sorrento apretó los puños, se lanzó por su sombra con artes marciales, de todos tipos, de todas clases, se daban con todo lo que conocía, puños, patadas, patadas voladoras, patadas voltereta, de todo, kombos, llaves, de todo, pero se movía décimas mas lentas que la sombra.

-no lo entiendo, soy mas fuerte que tu, no lo comprendo. Dijo Sorrento, repentinamente, abrió mucho los ojos, ya se le había ocurrido algo.

-es verdad, soy un fracaso, me la qise dar de perfecto y abandoné a mi maestro Kanon, sin entender los motivos, sin comprender porqué habá hecho eso, me chocó que quien me cuidó de niño, hubiera traicionado todo lo que me había enseñado, me ofendió que ese hombre que yo consideraba santo, hubiera sido el mas grande pecador de todos,me ofendió que hubiera manchado la memoria de mi maestro y de los otros maestros. la sombra se ralentizó un poco.

-es verdad, es tu culpa, todo tu culpa ¡coro de sirenas!. Invocó, Sorrento hizo círculos con su flauta, para defenderse del coro de las sirenas, que se pulverizaron en una lluvia de burbujas.

-sentí ravia y mucha indignación, porque a mi señor aparentemente no le importaba la muerte de mis compañeros y a mi nuevo maestro, menos que menos. La sombra lo miró.

- ¡deviste haber hecho mas por ellos!. Exclamó la sombra - ¡pérdida de la voz!. Lanzó Sorrento, eso silenció a la sombra y la dejó sin cosmos, Sorrento sonrió.

- ¡rayo de luz!¡guía del marinero!. Lanzó la invocación desde su flauta liverando a Antoin.

-es cierto que fallé, al dejarme guiar por eso, pero sin embargo, tube un punto a mi favor, me quedé con mi señor, para cuidarlo, hasta que volviera a despertar, eso ya es bastante, es verdad que fui un maalgradecido y un soberbio, al juzgar a mi maestro Kanon, sin ver la situación primero, quizás pensé que yo nunca podría hacerlo, pero el hecho es que, si yo hubiera pasado por su misma situación, habría hecho lo mismo. Sorrento se coloró un poco.

-supongo que hasta peor. Julián pudo levantarse, cuando la pérdida de la voz impactó a la sombra.

-se fue, la técnica paró. Kanon sonrió –Sorrento lo logró. Dijo –disculpe maestro, pero la sombra aún sigue en pie. Dijo Eo.

-yo decía neutralizar la técnica, no lo otro. Dijo Kanon –con respecto a lo otro, está a punto. Agregó el dragón marino con alegría.

-he sido un completo idiota. Dijo el muchacho –cuanto lo siento, pero eso no volverá a pasar. Antoin asintió.

-desde luego que no, Sorrento. dijo llevándose la flauta fantasmal a sus labios, hizo lo propio, la sombra Sorrento aterrorizada, trataba inútilmente de encender ssu cosmos.

- ¡adagio de un amor!. Invocaron al tiempo por cosmos, maestro y discípulo, la niebla rosada, fue haciéndose presente enseguida, Titis, que había llegado, miró deslumbrada ese espectáculo, esa hermosa canción a 2 voces y la niebla, que poco a poco, se transformaba en un corazón rosado perlado, cuando toda hubo formado el corazón que latía, al final de la melodía, en un momento, dio un latido titubeante y luego, se ffragmentó en miles de pedazos, Sorrento le sonrió a su maestro.

-mi trabajo aquí, está hecho. Dijo –maestro, muchas gracias. Dijo Sorrento.

-sean lo que siempre estubieron llamados a ser, amigos y familia, los queremos un mundo. Dijo Antoin desapareciendo, Titis miró la lágrima fresca que rodaba por la mejilla de Sorrento, el aludido se la limpió.

-no quisiera molestar. Dijo la sirena un poco avergonzada.

-pero debes destruir el pilar o tu sombra se regenerará. Señaló la rubia los pedazos negros, que como pedacitos de plastilina, iban pegándose una vez mas, Sorrento asintió, puso sus manos en las piernas, como si sostubiera una cola.

- ¡coletazo de la sirena!. Lanzó, se vio una cola hecha de cosmos ocre, que golpeó al pilar de lleno y lo hizo caer, se vio el sello del Olimpo dibujado con cosmos, a continuación, este se fragmentó en colores y se dirigieron hacia todas direcciones, Titis sonrió, corrió hacia Sorrento y lo abrazó.

- ¡lo hiciste!¡muchas felicidades!. Exclamó, Sorrento le devolvió el abrazo.

-muchas gracias. Dijo feliz, Titis rió.

- ¡debemos ir al templo principal!¡andando!. exclamó, Sorrento asintió y se fueron hacia el templo principal, llenos de alegría y esperanza.

Eris, que había estado todo ese tiempo, encerrada en el soporte principal, sintió uno a uno, la destrucción de los pilares, su poder morado, se desvaneció, como si fuera niebla, dejó de emanar de los dragones.

¡maldición!¡maldición!. exclamó la peliceleste - ¡no puede ser!¡no puede ser!¡malditos sean!¡como lo descubrieron!. Excamó la diosa de la discordia molesta, Eris bufó.

-maldita sea, los voy a matar a todos, los mataré a todos. Dijo saliendo del soporte principal, mortalmente enfadada pero dispuesta a cercenar cabezas.