Disclaimer: Yu-Gi-Oh! (遊 戯 王, Yūgiō;?, lit.: «El rey de los juegos») , es un manga creado por Kazuki Takahashi, que ha dado lugar a una franquicia, además de múltiples series de anime, juegos de cartas y numerosos videojuegos.
N/A: Advertencia 1: Para entender el inicio de este manuscrito es necesario haber visto primero la última película de la franquicia: Yu-Gi-Oh!: The Dark Side Of The Dimensions, si aun así deseas leerlo al principio te vas a llevar por delante no solo un tremendo Spoiler, sino que además es del FINAL de la película. Si aún no la has visto en la página web: AnimeID. Puedes encontrar la película subtitulada al español. Advertencia 2: Esto contiene Lemon. Advertencia 3: Lenguaje soez, temática religiosa, política y científica, modificaciones cronológicas leves, esto es un escrito que se maneja sin ánimos de ofender al lector. Recordemos que la trama se desarrolla en el antiguo Egipto y uno de los protagónicos no solo es de la actualidad, sino que mentalmente esta adelantado varios siglos en lo que respecta a la vanguardia.
Dimensión Distorsionada
…
Época Actual. Estación Espacial de Kaiba Corp.
― ¡Señor Seth! ― Seth acababa de abrir los ojos, y lo primero que escucho fue la dulce voz de Mokuba hablándole a su persona, seguía conectado a la silla pues, solo el mayor de los Kaiba sabia el comando para retirar los cables del interior de su cuerpo, además si estos eran retirados el enlace ya no sería estable y eso no le convenía ni a Seth ni al Kaiba mayor― ¿Esta bien? Estábamos hablando y cerró los ojos como por tres minutos y no lograba hacerlo reaccionar…― Seth sonrió paternalmente, quizá hubiese pasado una noche entera en el plano donde estaba Seto pero en la época actual habían pasado solo tres minutos, delante del Sacerdote estaba Mokuba, el mismo tenia esas dos semanas en persona en la Estación Espacial, tuvo que ir apenas se enteró de lo del cambio de cuerpos.
―Estoy bien querido― le sonrió muy amablemente y Mokuba sonrió nervioso y comenzó a jugar con sus pulgares― Disculpa, Mokuba… ¿Pero, podrías llamarme como acordamos…por favor? ― sonrió tiernamente Seth en el cuerpo de Kaiba y Mokuba casi explota del sonrojo avergonzado.
―Este…si― el menor se sobo la nuca― ¿Te encuentras bien…padre? ― Mokuba sintió el roce paternal de Seth alborotando su cabello con su mano derecha.
―Sí, solo estaba hablando con tu hermano mayor― volvió a sonreír.
― ¡¿Mi hermano?! ¡¿Cómo se encuentra él?! ― salto de su silla que estaba delante de la anti-gravitatoria donde estaba el cuerpo de su hermano ahora Seth temporalmente, el menor realmente lucia muy preocupado.
―Sí, está en perfectas condiciones, allá ha pasado solo un día― se sumió de hombros el milenario espíritu en el cuerpo de Seto, la expresión preocupada de Mokuba no se hizo esperar― Tranquilo, lo conoces mejor que nadie sabes que él estará bien…
―Sí, es solo que…― Mokuba volvió a tomar asiento― Me preocupa usted también…eh padre― volvió a sonrojarse y vio al suelo como si fuera lo más interesante del universo― Aunque me haya explicado que: Mientras tenga el Cetro del Milenio puede durar despierto durante mucho tiempo sin cansarse y también estar sin comida y…― el menor sintió como le alborotaban el cabello de nuevo y cerró los ojos riendo divertido.
―Te preocupas mucho por Seto, mi querido Mokuba. Él es el hermano mayor, él debe cuidar de ti no al revés…― Seth hablaba con mucha sucinteria, elegancia y comprensión. Mokuba no iba a negar que se estaba aprovechando de la situación, Seth dejaba que se sentara en sus piernas y le hablara de todo lo que planeaba para su futuro, o de los diseños que quería mostrarle a Kaiba para la nueva generación de Duelo de Monstruos o simplemente como se sentía, o como le había ido ese día en el trabajo, era un sueño hecho realidad que su ídolo y prácticamente padre lo dejara hacer eso y abrazarlo cuando quisiera, sabía que no era Seto realmente pero era demasiado bueno como para no aprovechar.
― ¡Mi hermano siempre se preocupa por mí! ― soltó alegremente y con las manos empuñadas― Él me quiere mucho…solo que su manera de expresarlo es única, por suerte la entiendo a la perfección... ― Mokuba había aprendido a leer a su hermano como a un libro abierto con los años, pero aun así siempre quiso que este fuera más amoroso con él, aunque sabía que el haber tomado el puesto de Presidente a los doce años había echo de Seto un hombre, asesinando su niñez y adolescencia de tajo, no podía exigirle. Seto se esforzó porque Mokuba jamás fuera débil que supiera que tenía un futuro que era apreciado que nunca lo iban a abandonar y la sobre-protección radical y neurótica de Seto dejaba al descubierto que lo adoraba y que no quería que nada ni NADIE le pusiera un dedo encima a su mayor tesoro― Por eso…me esfuerzo tanto en hacerlo sentir orgulloso de mi― asevero vehementemente y Seth agrando los ojos el recuerdo de Keops a esa misma edad le vino de súbito. La imagen de su hijo diciéndole con todo el porte de un militar y digno heredero al trono que quería ser tan bueno como el cuándo fuera el Faraón casi hacen que Seth derrame lágrimas de alegría― ¿Le dijo algo interesante mi hermano, padre? ― Mokuba había accedido a llamarle padre a Seth, solo por dos motivos, uno: Siempre había visto a Seto como su padre y dos: Era divertido, más cuando se enteró de que en otra vida fue precisamente hijo de su actual hermano. El Sacerdote debía extrañarlo mucho ya que le comento que él estaba con Atem para ayudarlo a terminar su reinado, el espíritu del Faraón Keops no había vivido en la época donde Atem había sido asesinado, por lo tanto su espíritu estaba en otro plano dimensional.
―Pues, digamos que esta fuera de su zona de confort en un lugar donde no existe ni siquiera la energía eléctrica y está empeñado en vengarse de mi Faraón― Seth intento reprimir la risa pero esta pudo más que él, Mokuba rio por lo bajo con recato, no se extrañaba ni le molestaba que Seth y Atem tuvieran una relación, después de lo que paso con Seto y Yugi nada lo iba a sorprender, además su mente era mucho más abierta que la del CEO mayor en muchas cosas, algo que Seto le inculco sin querer fue comprender las emociones ajenas a la perfección― ¡Jajajajaja! ¡Hay que ver que tú hermano mayor es vengativo!
―No tiene una idea…― la sonrisa forzada y la ceja tiritante de Mokuba lo evidenciaban, además de ponerse casi tan purpura como su cabello― ¿Cuándo volverá mi hermano?
―La conexión del cubo Quantum se perderá en un mes y medio de este plano…― cruzo las piernas y ladeo la cabeza pensando en que sería muy aburrido estar sentado todo ese tiempo.
― ¡Oh! ― Mokuba choco su puño contra su palma con una cara digna de haber tenido una epifanía― ¡Computadora!
―/ ¿Si señor Mokuba?/ ― respondió la computadora maestra.
―Prepara el tablero, necesito preparar algunos comandos― dijo muy emocionado el menor.
―/Enseguida señor Mokuba/
― ¿Qué piensas hacer? ― Seth lo veía ir y venir de un lado para el otro, movía la cabeza como viendo un juego de tenis, ese pequeño sí que tenía energía y entusiasmo.
― ¡Pues! ― comenzó a explicarse el menor mientras teclas surgían rastreando el patrón de sus huellas dactilares y comenzaba a teclear― Se me ocurrió que podría crear extensiones lo suficientemente largas y de densidad controlada que puedan hacer que los cables que tiene en el cuerpo le permitan moverse por la Estación― le sonrió mientras las luces teñían su rostro de colores― Ya lo había pensado pero este nuevo software lo acaba de crear mi hermano…no se mucho sobre el pero estoy seguro de que lograre infiltrarme y hacer algo productivo ya estudie las bases y la nomenclatura estructural del tanque de análisis molecular, también se cómo funciona el cubo Quantum pero no como logro mi hermano conectarlo tan bien al Cetro del Milenio eh…― Mokuba se detuvo y aprecio como Seth lo veía como un padre viendo a su hijo de cinco años mostrándole su primer dibujo echo con creyones, era tan raro ver a Seto sonreír de esa forma, sin tanta malicia y con tanto orgullo― L-Lamento una vez más lo de exhumar sus restos…
―Mokuba, debe ser la millonésima vez que te disculpas por eso― rio por lo bajo el mayor era un risa cálida― Ya eso no importa, además en el momento que mi cráneo fue desintegrado supe todas y cada una de las intenciones de tu hermano mayor, debió provocarle algún tipo de jaqueca je…― Mokuba negó muchas veces y eso le pareció tan divertido a Seth.
― ¡Aun así eso fue muy desconsiderado, irreverente, prepotente y…! ¡ARG! ― Mokuba tecleaba con violencia― ¡A veces no sé qué le pasa por la cabeza a mi hermano cuando se pone en su modo vengativo! ¡Aunque algo me dice que en realidad no piensa en nada, si no fuera tan bueno en lo que hace y siempre saliera airoso ya tendría canas a mi edad!
―Pero tú confías ciegamente en él y sabes que siempre tendrá éxito.
― ¡Sí! ― espeto más alto de lo que quiso entre feliz y enojado― Digo…si― sonrió nervioso a otro lado― ¿Pero porque no se molesta como debería de hacerlo? Mi hermano mando a profanar SU tumba…―realmente el menor no comprendía nada.
―Bueno― comenzó a jugar con el cetro muy entretenido― Digamos que comprendo a la perfección esa competitividad, ese sentimiento de querer ser superior y un largo etcétera…jeje― rio de forma muy floja― comprendo sus motivos a la perfección…además no soy ningún santo tampoco, te sorprenderías de saber todo lo que hice en mi juventud estando vivo― Seth seguía observando pacientemente como Mokuba intentaba descifrar los comandos de que había creado su hermano mayor como si se tratara de un aprendiz de Sacerdote aprendiendo a recitar hechizos― ¿Y cómo va el asunto con Aamira? ― Mokuba se sonrojo a puntos nucleares.
―P-pues bastante bien― se tomó de la nuca avergonzado, ese niño con traje de oficina tan pulcro lucia el porte que merecía tal vestimenta pero a la hora de que su lado infantil saliera a la luz el sonrojo de sus pómulos se volvía tan adorable que provocaría que cualquiera se empalagara― ¿N-no le dijo nada a mi hermano sobre ella o sí? ― Ahora el CEO menor parecía presa del pánico.
―Hablamos de muchas cosas pero jamás revelaría cosas sobre alguien más sin su consentimiento― ahora Seth lucia muy serio― Mokuba algún día le vas a tener que decir a tú hermano que tienes novia…
―No creo que la vaya a aceptar…― el menor lucia muy decaído y seguía tecleando. Aamira era la hija menor de un Jeque muy influyente en Arabia Saudita, era la niña menor de dieciocho años más rica del mundo (el record del niño menor de dieciocho años más rico del planeta lo ostentaba Kaiba Mokuba) la había conocido en un viaje a la Península Arábiga para pactar acuerdos contractuales con Emiratos Árabes Unidos, solo negocios con toda la población musulmán del planeta, todo era sobre tecnología, avances en medicina y por supuesto la especialidad de la compañía: Los nuevos diseños para Duelo de Monstruos, no iban a pactar ningún tipo de armamento Kaiba Corp no era un Industria Armamentista (Por el momento pero eso no lo iba a saber Mokuba nunca gracias a Seto) Aamira era una duelista amateur pero había logrado un empate en un duelo contra el campeón del continente africano, Marik Ishtar, quien la apadrino enseguida, la inteligencia de esa niña quien era menor que Mokuba por solo un año era abismal, además de ser una niña exageradamente hermosa, al ser hija de un Jeque que era de la minoría entre la minoría entre los musulmanes que permitían que sus hijas se tomaran fotos sin estar cubierta de pies a cabeza, Mokuba pudo ver fotos de ella en Instagram, era la niña más bella que hubiese visto en su joven vida. Rebecca paso a un plano aparte apenas los ojos color miel oscuro, casi cobrizos de Aamira lo cautivaron, su larguísimo cabello castaño como el chocolate ondulado en caireles y su piel canela, se vestía como toda una princesa y era una dama pero se sabía defender quizá demasiado bien, se había enamorado como un mojigato enseguida. Luego de que se conocieran formalmente en esa reunión ella cargaba solamente la Hiyab reglamentaria y un glorioso vestido de su cultura que dejo a Mokuba embobado y era totalmente reciproco, ella creía que el hermano menor de Kaiba Seto era el chico más guapo del mundo y su padre, Abdul el Jeque en cuestión no sería tan rico como el mayor de los Kaiba pero quería y estaba dispuesto a pautar un compromiso entre su hija y su hermano menor. Aamira y Mokuba se hicieron novios después de un tiempo en la clandestinidad, primero por la religión de Aamira y luego del fiasco donde diez escoltas casi acribillan a la campeona del continente americano Mokuba decidió que de ser preciso cuando fuera mayor de edad se casaría en secreto y que Seto se viniera a enterar de que tenía cuñada cuando Mokuba ya fuera padre y su hermano se enterara de que la familia había crecido si, ese era el plan A el plan B era fingir su muerte y cambiar de identidad para estar con Aamira…
―Vamos, ten más fe muchacho― Seth se cruzó de brazos y ladeo la cabeza― A propósito…aun no me muestras una foto de Aamira― dijo recordando súbitamente eso y Mokuba más rápido que inmediatamente dejo lo que estaba haciendo y le paso su Smartphone (el cual tenía el emblema de Kaiba Corp) cuyo fondo de pantalla era la foto más despampanante de Aamira. Cuando Seth tuvo el objeto en entre sus dedos dilato los ojos muy lentamente hasta abrirlos como dos dianas de tiro al blanco.
― ¿Sucede algo? ― Mokuba pasaba su mano por delante de la cara del mayor y no había reacción alguna― ¿Padre?
―Nefertari…― fue todo lo que salió de los labios de Seth.
― ¿Quién? ― Mokuba arqueo una ceja y luego pego un brinco hasta quedar parado en solo pie cuando Seth comenzó a reírse como un total enfermo― ¡¿Qué es tan gracioso?! ― le arrebato el teléfono sonrojado de furia.
― ¡ESO! ¡ESA NIÑA! ¡JAJAJA! ¡ES IDENTICA A NEFERTARI! JAJAJA ¡Fue la esposa de mi hijo Keops! ― Mokuba pego la quijada del suelo― ¡Apuesto mi cetro a que es su re-encarnación! ¡Si es así no me costaría convencer a tu hermano de que sera la mujer perfecta para su querido hermanito! ― le dijo con mucha complicidad― Keops nunca dejaba de repetir lo feliz que era con su esposa…además de que reino junto a ella por casi cuarenta años y tuve once maravilloso nietos…
― ¡¿Habla en serio?! ― Mokuba tomo las manos de Seth con la esperanza a flor de piel y casi moqueando de felicidad― ¡¿EN SERIO SERE TAN FELIZ CON ELLA?!
―Ya lo dije, apuesto mi cetro a que si― sonrió el mayor.
― ¡¿Hablaras con Seto?! ― Los ojos de Mokuba brillaban más que las estrellas de afuera.
―Sí, lo convenceré si algo te hace feliz él lo aceptara sin dudas y más si tengo pruebas contundentes.
― ¡GRACIAS, GRACIAS, GRACIAS! ― le dio un sonó beso en la coronilla de la cabeza a Seth y luego un poderoso abrazo que dejaba pendeja a cualquier anaconda― ¡GRACIAS PAPÁ! ― Seth devolvió el abrazo con fuerza, hace tantos años que no oía esa frase― ¡Seguiré trabajando en los comandos! ― Seth volvió a la realidad como si esta le hubiera dado un puñetazo, tenía cosas que hacer y casi se le olvida por ponerse en plan de anciano melancólico.
― ¡E-Espera, Mokuba!
― ¿Mnh? ― el menor volteo a verlo sin dejar de teclear de nueva cuenta, al parecer tenia memorizada cada tecla― ¿Ocurre algo? ― arqueo una ceja curioso.
―Si no es molestia necesito una audiencia con Muto Yugi― Mokuba abrió enormemente los ojos.
― ¿Con Yugi dices? ― Mokuba apenas si podía contener la risa histérica― Disculpa…padre peo, te conté lo que paso entre mi hermano y él, será difícil que acepte una llamada, viniendo de mí no creo que haya mucho de qué preocuparse pero…― el menor de los Kaiba tenía serias dudas…― Se encuentra en Alemania ahora mismo, fracaso el año pasado presentando su iniciativa para juegos en Berlín y está muy ocupado puliéndola y agregándole muchos detalles y estrategia…― se tomó del mentón pensativo― Quedo en segundo lugar en la competencia el año pasado, pero solo el primer puesto obtiene patrocinadores…― gracias al Cetro del Milenio, Seth podía meterse en la mente de Mokuba y cuando decía cosas que no entendía (sobre todo términos científicos) solamente entraba y averiguaba que significaban, además de aprender japonés bastante rápido gracias a eso, y no falto una biblioteca de libros de todas las áreas de conocimiento actual y descubiertas luego de su muerte más grande que la que tenía el Museum Smithsonian. Todos facilitados por Mokuba, Seth prefería los libros ya que no estaba para nada cómodo usando Google. Leía a una velocidad impresionante textos antiguos y actuales, muchos en lenguas muertas. Al menor de los Kaiba no le sorprendía de donde había sacado Seto su altísimo IQ.
―Sí, veras: Seto tiene problemas de comunicación con él y yo los tengo con Atem…― el mayor se sonrojo un poco y Mokuba lo vio chistoso― Digamos que tu hermano y mi Faraón se parecen demasiado y puede que yo me llegue a llevar bien con el joven Muto…
― ¿Estuvieron hablando sobre como ligar con ese par? ¡Pff! ― Mokuba no soporto la risa y comenzó a reírse muy divertido de la vida.
― ¿Ligar? ― Seth ladeo la cabeza sin comprender, había cosas que quería oírlas de Mokuba y no leyéndolas ne su mente, así que perfilo media sonrisa dándose a entender.
―Ah, eso significa que mi hermano te quiere de mediador para cortejar a Yugi y por lo que veo tú también…no creí que Atem fuera igual de cavernícola que mi hermano pero luego de que me contaras sobre cómo te pidió ser tu pareja digamos que ahora tengo otra perspectiva de él…― el menor rio por lo bajo― Bien, intentare contactar con Yugi, te juro que no prometo que nada salga bien…― el menor descompuso el gesto― Jamás había visto a Yugi tan ofendido en mi vida y eso sí que fue raro…
―Tranquilo― sonrió el mayor― Cuando le explique quien soy estoy seguro de que aceptara hablar― Seth era un genio también, y siendo más acomedido al dialogo sabía que podría tratar con el Rey de los Juegos, luego de tres horas Mokuba anuncio lleno de algarabía que se había logrado infiltrar al software de Seto y que era solo cuestión de tiempo para manipular los cables, aprovecho de llamar a Yugi quien se encontraba hospedado en un hotel en Berlín, faltaban tres semanas para la presentación de ese año sobre la iniciativa de juegos y siendo quien era él le daban trato preferencial. Seth estaba impaciente por verlo ¿Qué tan parecido seria a su Faraón? Realmente estaba emocionándose. Cuando una pantalla holográfica apareció como vista panorámica en la Estación Espacial, Seth casi pega la quijada del piso.
―/¿Qué tal Mokuba?/ ― sonrió dulcemente el japonés mayor― /Disculpa, los de recepción dijeron que tenía una llamada con carácter de urgencia del Vice-presidente de Kaiba Corp…obviamente no pude negarme ya que insistieron mucho/― Yugi rodo los ojos― /No tengo nada en tú contra, lo sabes pero realmente no quiero hablar con Kaiba/― el ceño de Yugi se frunció duramente, esa seriedad no era propia de él, por otro lado la cara de Seth era un poema de Ricardo Arjona, no podía creer lo que estaba viendo, el chico era idéntico a Atem, no tendría su misma mirada seria y agresiva y perfil duro, pero ese par de años luego de la derrota de Divá habían pulido las facciones de Yugi pareciéndose mucho más a Atem, la piel de la re-encarnación de su Faraón era nívea y se veía muy tersa, su cabello tenía menos mechones dorados que su contra-parte árabe y un poco más corto, sus ojos eran un de purpura que brillaban como dos preciosas amatistas, no eran los diamantes rojos de Atem, desplegaban una dulzura e inocencia muy grandes a pesar de tener el ceño algo fruncido, en su opinión eso lo hacía ver más adorable, aunque vio que traía en el cuello un collar de cuero negro con aditamentos metálicos una camisa negra y por encima de esta una chaqueta de cuero marrón oscuro también muy rebeldes a los ojos del Sacerdote.
―Yugi, lo sé y créeme no te habría llamado por nada del mundo después de los millones de intentos de mi hermano por hablar contigo…y cuando hackeo el Satélite Militar Kirameki 2 le dije que era más que un exabrupto infiltrarse en un satélite gubernamental solo para sus fines, dijo que el espionaje sería mejor con ese satélite…―Mokuba estaba morado de la vergüenza.
―/Si, me entere de ese escándalo y también de como el Emperador y el Primer Ministro, Shinzo Abe no hicieron nada apenas Kaiba los soborno con actualizaciones para nuestra defensa con Corea del Norte/― Yugi se tomó fuerte del puente de la nariz―/ ¿Entonces necesitas algo tú, Mokuba?/ ― sonrió el mayor de los nipones y Seth nunca creyó que vería una sonrisa tan tierna en un rostro tan parecido al de Atem.
―Eh, si bueno― Mokuba no hallaba como comenzar a explicarse― Alguien quiere hablar contigo…― sonrió forzadamente.
―/ ¿Quién?/ ― Yugi parpadeo algo confundido, si no era Mokuba ni Seto el que quería hablar con él ¿Quién podría ser? En ese momento Mokuba acomodo la pantalla para que Yugi tuviera plena vista de Seth en el cuerpo de Kaiba, el de cabello tri-color solo lo vio casi con horror y se ofendió bastante, creía que le habían visto la cara― / ¡Dijiste que no era tu hermano! ¡¿Kaiba que treta es esta?! ¡¿Eh?! ¿Qué son todos esos cables? ¿Estás en tú Estaciona Espacial, no? Mira…NO quiero hablar contigo y… ¡¿ESE ES EL CETRO DEL MILENIO?!/ ― Yugi corto su perorata apenas vio como Seth le sonreía y tenía el objeto milenario entre las manos. No obstante el de ojos purpura solamente enrojeció de ira un segundo para luego a poner una penetrante mirada fría, nada digna de su naturaleza―/ ¿VOLVISTE a desenterrar los Objetos del Milenio…?/― parecía que en cualquier momento atravesaría la pantalla y lo mataría a golpes― / ¡KAIBA YA ME TIENES HARTO! ¡¿AHORA PIENSAS MANIPULAR MI MENTE PARA QUE TE DE UN SI?! ¡UN NO, ES UN NO! ¡NO VOY A HABLAR CONTIGO!/ ― Mokuba hacia lo posible por confundirse con la decoración de interior y Seth no dejaba de sonreír amablemente lo cual hizo que Yugi se sonrojara bastante al notar que Kaiba no le estaba gritando…además esa sonrisa, Yugi sacudió la cabeza muchas veces, aunque siguiera ofendido el corazón le latía a mil por hora, aunque admitía que estaba enamorado del CEO seguía ofendido de todo su acoso posterior a esa ''declaración con estilo'' como le llamo una vez el de ojos azules.
―Pues, me parece genial ya que yo no soy el joven Seto― Seth seguía imperturbable y Yugi lo vio muy raro, su voz era…amable y esa sonrisa... ¡Maldición que quitara esa sonrisa o Yugi iba a rendirse en su misión de intentar tener orgullo! Y no es como si no le doliera profundamente rechazar a Kaiba, pues siempre que lograba contactarlo solo salían ordenes de la boca del de ojos azules― Soy el Sacerdote Seth― le saludo cordialmente, se levantó como pudo de la silla y le hizo una reverencia afianzándose del Cetro del Milenio, la cara de Yugi fue digna de un Oscar― Seto volvió a utilizar el cubo Quantum de Divá, pero esta vez logro posesionarse de mi recipiente en el otro mundo y bueno termine en su cuerpo y él en el mío si lo ponemos en términos sencillos su majestad…eh joven Muto― se corrigió Seth sonriendo amable de nueva cuenta, Yugi solo vio a Mokuba quien estaba fingiendo ser parte de la decoración.
―/ ¿Es verdad?/ ― pregunto escuetamente, sabía que Seto era un grandioso actor.
―S-Si…― al menor ahí le resbalo una gota estilo anime mientras se sobaba la nuca y tecleaba con la otra mano.
―/Bien, entonces: Si eres el Sacerdote Seth, pruébalo/― se cruzó de brazos el nipón mayor― /Dime algo que Kaiba jamás diría ni bajo amenaza…/― le reto, y Seth nunca rechazaba un duelo…menos contra alguien se pareciera tanto a SU Faraón…aún tenían una estrecha competitividad pero mucho más amistosa.
―Eres realmente bello, aunque no puedo ponerte al nivel de mi Faraón, además de que estoy en contra del par de analfa-bestias emocionales del joven Seto y de Atem…además admiro tú forma de combate en ese juego, Duelo de Monstruos. Eres un gran estratega y si jugase contra ti y perdiera posteriormente. Sería un honor, eres realmente admirable…― Yugi se puso tan pálido que casi se veían sus órganos internos de no ser por la ropa y Mokuba al fin dejo de teclear para ver todo con la boca abierta y luego echarse a reír como un psicótico.
― ¡C-COMPUTADORA! ¡DIME QUE GRABASTE A SETH DICIENDO TODO ESO! ― Mokuba se estaba matando a carcajada limpia.
―/Así es señor lo tengo en HD…tampoco quiero olvidar este momento/― una muy cínica computadora era lo que tenía Kaiba.
―/Esta bien, te creo tú no puedes ser Kaiba…/― Yugi seguía en shock, no entendía ni como estaba hablando, de repente lo golpeo la realidad― /Momento…¡¿Si eres Seth sabes cómo esta mou hitori no boku, no?!/ ― Yugi tenía una sonrisa enorme y ojos brillantes. Seth solo rio fuertemente.
―Atem está bastante bien, joven Muto quisiera hablar con usted personalmente, Mokuba se está encargando de algo en estos momentos y…― fue interrumpido por el grito de victoria de Mokuba al fondo― Mejor dicho ya termino― se volteo a ver a Yugi de nueva cuenta― ¿Podría verlo antes de la presentación de su iniciativa de juegos?
―/ ¡CLARO QUE SI! …Eh, digo…me encantaría pero estoy en otro país y…/― ahora tenía un conflicto existencial. Quería hablar con Seth, conocerlo, saber que mierda estaba haciendo Kaiba en el Otro Mundo y por supuesto quería detalles de Atem.
―Enviaremos un jet por ti ahora mismo, estará en Berlín en dos horas Yugi― respondió Mokuba feliz de la vida― Prometo que estarás de vuelta allá para presentar tú nueva iniciativa... ― puso las manos tras la espalda el CEO menor.
―/Supongo que está bien entonces/― Yugi sonrió ampliamente―/Nos vemos en unas horas Sacerdote Seth/― hizo una reverencia oriental y colgó la llamada.
Otro Mundo. Teóricamente: 3.000 mil años A.C Palacio de Atem.
Lo primero que Kaiba quería era tomar un maldito baño, se dio cuenta de que no tenía ni la más mínima idea de donde quedaban los baños ahí y menos cómo funcionaban estos, pero no tuvo que esperar mucho a que alguien especial lo escoltara, apenas se levantó de la cama de Seth y abrió la puerta frotándose un ojo con mucho sueño todavía en su sistema, un maullido a sus pies lo hizo ver al suelo.
―Buenos días Kisara…― se arrodillo en una pierna y acaricio a la gata blanca, ahora que sabía la historia de la verdadera Kisara y que aparentemente sus únicos aliados en ese plano eran las mascotas de Seth, sentía que podía tratar a esa gatita como si fuese suya― ¿Me dices donde están los baños aquí? ― la gata aguzo las orejas y antes de escoltarlo entro a la habitación de su dueño y puso sus patas en los cajones donde estaba la ropa de Seth, el Cetro del Milenio comenzó a brillar de nuevo y Kaiba comprendió― Ah, ropa si…― se tomó de la nuca y abrió los cajones tomo una túnica limpia muy parecida a la que uso el día anterior solo que esta venía con una capa blanca casi plateada y la parte inferior de la túnica era del mismo color, se aseguró de llevar el cetro con él apenas salió de la habitación de Seth, por lo que podía apreciar era bastante temprano, no había ni un alma…eso hasta que se topó con Mahad en el pasillo, le sorprendió verlo, es decir estaba vestido de forma mucho más imponente y ceremonial que el día anterior, su tocado de tela color hueso ahora tenía otro de oro encima casi como una placa, la túnica no tenía mangas y apreciaba la portentosa musculatura que tenía, también tenía hombreras de oro muy imponentes y tocados del mismo material en los brazos como los que Atem usaba pero eran totalmente lisos, anexado a las hombreras tenía una especie de pechera de oro que no cubría a la Sortija del Milenio y también traía una capa color hueso muy larga además de brazaletes de oro casi hasta los codos, apenas este reparo en Kaiba lo vio raro.
― ¿Ya te levantaste? ― se cruzó de brazos, Kaiba venia notando que Mahad era bastante serio y un poco más alto que él― Bien eso me ahorra tiempo. Siempre soy el primero en levantarme luego de su majestad, el hijo de Atón debe levantarse junto con este cuando sale por el horizonte― cerro los ojos y volvió a abrirlos― El Faraón me mando a levantarte, se supone que hoy teníamos que salir los tres a un viaje largo.
― ¿Por eso andas vestido como si fueras tú el Faraón? ― Al ver la mirada horrorizada de Mahad, Kaiba se quiso reír bastante.
― ¡¿Qué impertinencias dices?! ― El mayor se veía muy ofendido― Tenemos que ir con los trajes más ceremoniales, es protocolo. Saldremos de Egipto. Se supone que Seth y yo somos los hombres de confianza de su majestad, y ya que él esta temporalmente fuera de su cuerpo tendrás que acompañarnos en su lugar― explico con un ademan muy calmado.
―Bien supongo que no hay problema…― dijo con mucho fastidio, Mahad le hizo una reverencia a Kisara la gata y esta maulló, Kaiba arqueo una ceja― Sí que aman a los gatos…
― ¿Gatos…? ¡Ah! ― Mahad pareció comprender― Su majestad dijo que así les llaman en tu época a los Myeou y a las Techau…― pareció fulminarlo con su intensa mirada negra― Pues sí, son los hijos de la diosa Bastet, tienen más prestigio que cualquiera que no sea el Faraón sobre todo las Techau…― Mahad se le quedo viendo un segundo― Sé que no sabes nada de esta cultura pero pasearse así en público al menos para un Sacerdote es indecoroso, sigues en el cuerpo de Seth así que mejor ve al baño a asearte…supongo que tienes la misma maña que su majestad en insistir con eso de bañarse solo…
― ¡Por supuesto que me baño solo y…!― Kaiba iba a comenzar un alegato pero la curiosidad pudo más que él― ¿Los asisten al bañarse?
―Solamente al Faraón, sus padres y a los Sacerdotes y Sacerdotisas…hombres para los hombres mujeres para las mujeres... ― dijo muy resuelto― Aunque desde que su majestad regreso del mundo terrenal se empeña en NO cumplir con ninguna norma― se rio con complicidad por lo bajo― su majestad siempre ha sido muy rebelde en cuanto a las leyes, desde niño― pareció perderse en sus recuerdos― Aunque aún no sé qué significa eso de que ponga un pergamino con una inscripción que reza: OCUPADO o NO MOLESTAR cuando se baña o no quiere que nadie entre en su habitación siendo que es peligrosos que este solo en el último lugar y…― Mahad no pudo continuar pues la risa de Kaiba lo freno en seco.
― ¡JAJAJAJAJA! ¡Vaya que si le gusta su privacidad!
― ¿Es por privacidad nada más entonces? ― Mahad se vio contrariado y algo molesto por alguna razón― ¿No nos tiene confianza? ― Kaiba sabía leer entre líneas y ese ''nos'' le sonó mas a un ''no''
―No es eso, es solo que estuvo mucho tiempo en mi país…allá la privacidad es algo muy importante para nosotros, con todo el tiempo que me imagino estuvo con Muto Yugi cuando no tenía recuerdos de quien era supongo que se le pegaron costumbres de mi época― explico y Mahad pareció relajarse.
―Bien…― Mahad parecía a punto de irse.
― ¿Cómo funciona el baño aquí?
― ¿Eh? ― Mahad no supo como pero termino explicándole al CEO como tenía que tomar un baño si quería hacerlo el solo, no preparaba un baño desde que Atem tenía cinco años le estaba tiritando una ceja.
― ¡Hmp! No tiene ciencia… ¿Pero son necesarias tantas hierbas aromáticas? ¿Y cómo es eso de que saldremos de Egipto?
―Faraón responderá a tus cuestionamientos apenas salgas de aquí…― Mahad se dio la vuelta para dejar al CEO tomar un ducha pero lo volvieron a frenar.
―Deberías quedarte afuera, no tengo la más puta idea de cómo ponerme la maldita falda…
― ¡¿PODRIAS DEJAR DE SER TAN VULGAR?! ― Quince minutos después Kaiba estaba listo, y Mahad tenía rato explicándole como amarrarse la ropa al cuerpo― Ahí no, el brazo debes meterlo por el otro orificio…te estas poniendo el tocado al revés… ¡Así no! ― Mahad se tuvo que levantar harto, ahora estaba prácticamente vistiendo a Kaiba este no estaba contento por eso pero Mahad lo tuvo listo antes de que protestara― Ya, ¿Muy difícil? Por Ra…Atem me daba menos problemas para vestirlo a los tres años…― Mahad se sonrojo violentamente― ¡Quiero decir! ¡Su majestad Necherjet-Dyeser no me daba tantos problemas a la hora de vestirlo!
―Oye, tranquilízate― Kaiba se estaba viendo en una palangana de agua― Atem me dijo que tú lo criaste prácticamente ¿Qué acaso se les olvida eso con toda la parafernalia de los títulos? ― Mahad lo vio muy ofendido y respirando nervioso, Kaiba sonrió cínico― Extrañas llamarle por su nombre en público ¿No? Técnicamente es tú hijo…debe doler.
― ¡Guarda silencio! ― le ladraron en toda la cara pero Kaiba no se inmuto para nada― Faraón es el hijo del dios Atón, él fue el que se empeñó en que supiera su nombre cuando era más joven y estábamos vivos…tenía que llamarlo Príncipe pero él no quería…― Mahad parecía melancólico― Una vez chupo el veneno de una cobra que me mordió, era totalmente un tabú que su alteza hiciera algo así, pero a él nunca le ha gustado seguir reglas― sonrió de medio lado, de verdad veía al de ojos rojos como a un hijo― Bueno…vámonos…― Kaiba le siguió el paso pero no pasaron quince segundos para que Mahad quisiera matar al boca floja del CEO si no estuviera en el cuerpo de Seth…
― ¿Qué edad tenías al morir?
―Treinta y dos años― respondió tácitamente. No quería hablar con ese usurpador.
―Vaya, criaste a Atem desde muy joven entonces― Kaiba sonrió con malicia quizá ahora pudiese ganar un aliado― ¿Y estás de acuerdo con su compromiso con Teana?
―Fue elección de su eminencia Nemaathpy, no tengo nada que objetar al respecto…― Mahad se sobre-salto cuando Kaiba lo tomo de una hombrera y lo obligo a verlo, la fría mirada del CEO congelo a Mahad por completo, era anormal ver a Seth con una mirada tan temible.
―No seas hipócrita, cualquiera que haya criado a otra persona y lo quisiera hasta el punto de sacrificar su vida por esta, debe estar más que indignado que su hijo putativo este obligado a tener herederos con una mujer que le da un nuevo significado a la palabra VULGAR― Mahad vio al suelo empuñando las manos hasta dejar ver el blanco del hueso de sus nudillos― Puedes ser honesto hombre, no soy de aquí no te voy a juzgar…
―Si…odio a la prometida de Atem― se sentía libre al llamarlo por su nombre original― ¡Esa chica es totalmente una meretriz! ― ahora estaba cabreado― Atem merece algo mucho mejor…estaba bastante feliz cuando me dijo que Seth y el habían entablado algo serio…― Kaiba abrió los ojos impresionado, vaya que el enano confiaba mucho en su niñera― Si hubiera una forma de hacerle entender a Teana que el corazón de mi niño nunca le va a pertenecer…
― ¡JA! ― la risa de Kaiba descoloco a Mahad― ¿Crees de verdad que esa chica sin media neurona en la cabeza siente ALGO por Atem? Si vivieras en mi época te darías cuenta con solo verla una vez que solo quiere estar con él por interés…― Kaiba sonrió de medio lado y Mahad lo vio curioso.
― ¿Cómo estás tan seguro? ― se cruzó de brazos.
―Puedo probártelo, hagamos un experimento― le propuso y Mahad lo pensó bastante antes de aceptar.
―Bueno, bueno. Te escucho.
Media hora después Atem estaba tomando una enorme copa de leche azucarada, era su bebida favorita por las mañanas, Mahad le había dicho que se relajara un rato y nada lo relajaba más que recordar cuando el Sacerdote que lo crio le daba vasos con leche saturada de azúcar morena sin decirle a sus padres, sí que lo consentía. Apenas estaba sonriendo ante el recuerdo cuando Kaiba entro corriendo a la cocina.
― ¡Faraón! ― Atem lo vio y se quedó de a seis.
― ¿Desde cuándo me llamas por el título Kaiba? ¿Ya enloqueciste? No tienes aquí ni dos días y…― Atem dejo caer la copa al suelo…los ojos verde olvida de Seth tenían ese brillo de nobleza de antes y la sonrisa amable estaba de nuevo en su rostro― ¿Seth…?― no podía ser ¿O sí?
―Soy yo mi Faraón― se tomó de la nuca algo avergonzado, Atem intento acercarse pero Seth se le adelanto y lo atrapo en un fuerte abrazo, los pómulos de Atem se rellenaron con sangre y el corazón le latía a mil por hora― Perdone, ya expulse al usurpador de mi cuerpo― parecía respirar de forma muy preocupada― Le extrañe demasiado…― la voz era tan melosa y llena de anhelo que Atem cayo presa de la fragancia y el calor de Seth, se afianzo del abrazo y pronto sintió como lo tomaban de la cintura y le levantaban el mentón.
― ¿S-Seth? ― los ojos del mayor estaban preocupados por él pero llenos de deseo, no supo cuando Seth conecto sus labios con los suyos fue suave al principio pero no duro más de dos segundos, Seth mordió su labio inferior y lo chupo de forma muy sensual Atem ahogo un gemido estruendoso cuando el mayor comenzó a masajear sus labios de forma necesitada y agresiva, no recordaba los besos de Seth tan intensos pero se dejó de llevar por la fuerza repentina del contrario quien seguía devorándole los labios hambriento, Atem se afianzo a su nuca y lo atrajo mucho más a él, volvió el beso agresivo más de lo que ya lo era y no pararon a respirar durante treinta segundos completos el menor estaba muy sonrojado más cuando el mayor hizo una jugada atrevida y comenzó a acariciarle las muy torneadas piernas, sus muslos estaban al descubierto y un escalofrió recorrió toda la columna del Faraón, pero apenas sintió que lo estampaban contra la pared no se contuvo de abrir las piernas y dejar que Seth pusiera una rodilla en medio presionando su ingle con fuerza― ¡S-Seth!
―Lo extrañe mi Faraón― le susurraron sensualmente al oído.
―Tuyo…― le contesto Atem casi hipnotizado y viéndolo realmente enamorado― Siempre…siempre tuyo…― y eso fue todo, ambos escucharon el grito mal contenido de furia de Teana quien estaba en la puerta de la cocina y aparentemente lo vio todo, se largó dando zancadas indignada y roja de furia― ¡¿Qué?!
―Tranquilo enano de mierda, te hice un favor, esa ridícula no te seguirá acosando sexualmente― al ver la cara de espanto de Atem Kaiba comenzó a reír como un sádico― ¡JAJAJAJAJAJAJAJAJAJAJA!
― ¡KAIBAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAA! ― El bramido tartárico de Atem se escuchó hasta la aun no de descubierta Patagonia de esa época.
En lo que respectaba a Teana esta estaba por ir a dejar a Seth por el inframundo con la madre de Atem, pero fue detenida por el fuerte brazo de Mahad quien la tomo a su vez de un hombro bruscamente.
― ¿S-Su eminencia? M-Me hace daño…― dijo intentando sonar inocente lo cual no era.
― ¿Qué planeabas hacer, eh? ― la vio queriendo fulminarla― Todos aquí sabemos que Seth y su majestad tienen algo mucho más fuerte que lo tú jamás lograrías…― afilo los ojos, bien era mentira solo Isis y él lo sabían pero esa chiquilla no tenía por qué saber nada.
― ¡Fue usted quien me dijo que fuera a la cocina! ¡Que Faraón me esperaba! ― soltó furiosa y su verdadera cara salía a flote.
―Sí, pero lo hice solo para confirmar algo― la vio serio y la mujer se sintió cohibida― Si lo amaras habrías salido llorando y gritando― Mahad estaba hirviendo de la ira― Le habrías dicho infiel o algo peor…pero no solo te fuiste de ahí como quien ve a una moneda de oro desperdiciarse… ¿Tú solo quieres dinero, prestigio y una posición privilegiada o me equivoco? ― Eso le había dicho el CEO ahora tenía que confirmarlo― Aun eres la prometida de su majestad…aun le vas a dar hijos y aun serás su esposa…pero entiende que él NUNCA va a amarte a ti…
―Je…― la cara de perfecta zorra interesada de Teana salió al fin― ¿Qué importa una idiotez como el amor si tengo el puesto de esposa del Faraón? ― soltó descarada y soltándose del agarre de Mahad bastante altanera― Por mi puede hacer lo que quiera…si me garantizas el puesto que merezco, dejare de acosarle…
―Eres una cualquiera…― le escupió en la cara, quería exterminarla.
― ¿Y? ― espeto ella para luego irse más calmada. Mahad se fue muy, MUY molesto y a la vez aliviado a la cocina donde encontró a Atem aplicándole una llave al cuello muy rara a Kaiba, luego se enteraría que era una llave Nelson. Le tomo un rato explicarle todo a Atem pero este pareció comprender. No había querido escuchar al CEO eso era obvio.
―Bien, decir que me sorprende seria mentira― Atem suspiro aliviado― ¡AL FIN NO MAS ACOSO! ¡Pero eso fue bastante bajo Kaiba!
―Me comunique con Seth anoche― Mahad y Atem abrieron los ojos impresionados― Me dijo que quería quitarte a Teana de encima, no duramos mucho hablando…― bien era una mentira, primero Seth lo mataría cuando supiera que había violentado el acuerdo, pero el pacto de honor entre hombres no existía en su tiempo o estaba por escrito y firmado por un registrador civil o Kaiba no le haría caso a ningún termino y no menos importante sabría usar eso a su favor, pues ahora sabia cosas interesantes sobre Atem que quizá le gustaran a su contra-parte― No me han dicho a donde vamos…― se cruzó de brazos.
―A Macedonia― articulo el Faraón― Tenemos cosas que hacer…
Continuaraaaaaaa
