La adolescencia no había sido fácil y mucho menos para los gemelos pines al menos para uno de los dos, mientras su hermana Mabel seguía siendo la misma típica chica sonriente, egoísta y enamoradiza él seguía siendo el chico torpemente social, cerebrito y raro pero eso en Gravity Falls no era extraño de hecho ni siquiera el que fuere un paranoico se podría decir que encajaba perfectamente con las anormalidades del pueblo en su parte.
Se habían criado en Gravity Falls cuando un accidente trágico ocurrió donde fallecieron sus padres, en los cuales fueron llevados a ser cuidado por sus tíos Stanley y Stanford, allí a pocos días de entrar a la universidad se encontraban ambos.
-Ah tal vez tenga mi amor de universidad –comentó Mabel con emoción –
-Supongo –Respondió Dipper mientras escribía en un diario –
-¿Aun haciendo esos diarios? –Comento Mabel y era verdad, además de que su tío Ford había hecho unos diarios con anterioridad él seguía su ejemplo, haciendo los suyos propios adentrándose a las profundidades del bosque a descubrir sus misterios y anomalías que su tío no ha descubierto o en su defecto no haya anotado –
-Si –Habló mientras Mabel suspiraba, conforme crecieron se distanciaron un poco pero tal vez no lo suficiente –
Dipper había perdió la oportunidad de su vida solamente por Mabel, igual que su tío Ford con anterioridad se le había otorgado una beca en una prestigiosa universidad lejos del pueblo pero Mabel se opuso diciéndole que no podía estar sin él, entonces hizo todo un berrinche diciéndole a su tío Stan y Ford que no quería que se separaran que no deseaba que pasara lo mismo que paso con ambos gemelos pines estos solo se miraron conmovidos por el llanto de la joven, pues a pesar de que Dipper era el favorito de Ford, Mabel lo era de Stan y quien era más terco y cabeza dura de los dos ese mismo era Stanley.
Al final Dipper termino cediendo no podía ser egoísta, por más que fuera la oportunidad de su vida, no podía dejar a su hermana, no podía fracturar su hermandad, no podían dejar de ser los gemelos misterios siempre estarían juntos, siempre.
Y aunque tal vez en el joven pines ese pequeño rencor podría hacer mella en el amor que tenía hacia su hermana no le hacía caso a esa espina que se clavaba en su pecho, simplemente porque no estaba en él.
Y tal vez su hermana le estuvo hablando durante la noche sobre los chicos que podrían encontrarse en la universidad, sobre lo que podría pasar y sobre amores que podría obtener y la diversión y los amigos que iba hacer, en fin cosas que siempre decía.
Esa mañana Mabel se levantó emocionada saltando de aquí para allá y diciéndole que se apresurara que no deseaba llegar tarde a su primer día y claro él también sentía emoción combinada con los nervios de estar en un nuevo entorno social rodeado de personas que te juzgarían sin conocerte y que potencialmente se volvieran sus bravucones ¡Sí! no estaba tan emocionado por ello si no por las clase que vería los nuevos conocimientos que obtendría y claro que estudiar la biblioteca de la universidad que de seguro era mucho mejor que la de su instituto.
Desayunaron, desayuno hecho cortesía de su tío Stan, para que luego los llevaran hacia el pueblo y se fueran a clases, si porque sus tío no lo dejaba conducir el auto aun, al llegar a la universidad trago saliva observando las puertas de dicha institución.
-¿estás listo para esto Dipper? –Pregunto Mabel observándole con una gran sonrisa en el rostro –
-No –Contestó para que su hermana le tomara de la mano y fuera arrastrado por ella hacia el lugar –
Los pasillos de la universidad se encontraban abarrotado de jóvenes que caminaban de un lugar al otro, algunos con el conocimiento previo de a donde debería ir pero los recién llegado no, así que se encontraban moviéndose explorando el lugar, Dipper se encontraba de igual manera que muchos buscando el lugar en el cual le darían sus clases.
Entre los pasillos un joven resaltaba con cabello rubio como si fuera oro con algunos mechones en negro, su ojo era de igual color con ligero orbe en azul, su otro ojo era tapado con un parche, llevaba una sonrisa en sus labios, un sobretodo amarillo, camisa negra, pantalones ajustados de similar color a la camisa y botas largas, guantes negros y para resaltar su extravagancia un sobrero de copa, sin duda se hacía notar.
Su corazón se aceleró, trago saliva algo nervioso cuando sus miradas se encontraron –Dipper ves lo mismo que yo veo –al observar a su hermana lo noto también se había fijado en ese chico – ¡Es hermoso! –Y con ello emocionada se acercó a él - ¡Hola! –Saludo con entusiasmo al rubio –mi nombre es Mabel y rima con papel ¿y tú chico lindo?
-Mi nombre es Bill Cipher –Habló –Estrella fugaz
Y Mabel tal vez no podía estar más emocionada atosigando al rubio, mientras Dipper tan solo suspiro negando con la cabeza, sin duda lo volvería loco al ingresar a casa o durante todo el camino hablando de él, también se había dado cuenta de algo tendría que buscar el aula de clases solo, dio una última ojeada a aquel llamativo hombre, sin duda a él también le había interesado, tenía deseos de acercarse pero ¿para qué? no valía la pena, simplemente dio media vuelta y comenzó a buscar su aula si notar como el rubio le miraba con una sonrisa en los labios.
