Disclaimer: Yu-Gi-Oh! (遊 戯 王, Yūgiō;?, lit.: «El rey de los juegos») , es un manga creado por Kazuki Takahashi, que ha dado lugar a una franquicia, además de múltiples series de anime, juegos de cartas y numerosos videojuegos.
N/A: Advertencia 1: Para entender el inicio de este manuscrito es necesario haber visto primero la última película de la franquicia: Yu-Gi-Oh!: The Dark Side Of The Dimensions, si aun así deseas leerlo al principio te vas a llevar por delante no solo un tremendo Spoiler, sino que además es del FINAL de la película. Si aún no la has visto en la página web: AnimeID. Puedes encontrar la película subtitulada al español. Advertencia 2: Esto contiene Lemon. Advertencia 3: Lenguaje soez, temática religiosa, política y científica, modificaciones cronológicas leves, esto es un escrito que se maneja sin ánimos de ofender al lector. Recordemos que la trama se desarrolla en el antiguo Egipto y uno de los protagónicos no solo es de la actualidad, sino que mentalmente esta adelantado varios siglos en lo que respecta a la vanguardia.
N/A/2: Como lo prometí, volví. Ahora veamos que estuvieron haciendo en la actualidad nuestro Sacerdote y nuestro Rey de los Juegos. Este capítulo lo voy a dividir en tres partes, aquí les va la primera.
Dimensión Distorsionada
…
Actualidad. Aeropuerto Internacional de Berlín. Alemania.
Muto Yugi era alguien que se consideraba una persona sencilla, aunque si su vida fuera sencilla NO seria SU vida ciertamente, desde que su querido abuelo le regalo la caja sagrada que contenía las piezas del Rompecabezas del Milenio: Su vida dio un giro de 360 grados. Por supuesto que él nunca se quejaría de la compañía de su otro yo, ni todas las aventuras que vivió, y las que casi lo mataron, o las que lo mandaron temporalmente al reino de las sombras, o que casi mataron a sus amigos…bueno de esas si no se quería acordar y menos de los que se habían sacrificado y resucitado posteriormente. Pero ahora que lo pensaba en retrospectiva…Kaiba tenía la culpa de todo. Si, el CEO secuestro a su abuelo, al derrotarlo en batalla con ayuda de Atem cuando aún carecía de recuerdos fue lo que llamo la atención de Maximilium, y de ahí todo fue una cadena de eventos, aunque le hubieran dicho que estaban todos predestinados a suceder, en si Yugi resoplo cansado…si podía culpar al CEO de algo que realmente ERA su culpa era de dos cosas, uno: Ganarse el título de Rey de los Juegos y que ahora literalmente el planeta entero lo acosara, pues fue una verdadera hecatombe salir del hotel de incognito. Maldecía a los paparazis con todo su ser aunque no fuese su estilo maldecir, eso se lo dejaba a los Ishtar. Y dos, y la más importante: Que el de ojos azules se robara por completo su corazón…aunque Atem también tenía la culpa de eso en parte, y seguía siendo culpa de Kaiba que ahora no pudiera abrir ni la puerta de su casa porque o lo cegaban los flashes de las cámaras de miles de cadenas televisivas, la prensa, paparazis, fangirls que daban más miedo que el diablo, fanboys que variaban entre admiradores, acosadores sexuales, y quienes lo retaban a duelos para quedarse con su título. Salir del hotel había sido de lo peor, pero eso si era culpa enteramente suya. Cuando mostro su iniciativa el año pasado el Centro de Exposiciones de Juegos de Berlín, este solamente se había llenado de gente porque querían verlo a él exponiendo lo que era capaz de pensar el mejor duelista del planeta. Ciertamente fue un escándalo mediático que el Rey de Duelo de Monstruos quedara en segundo lugar y no era que a su iniciativa le faltara algo, de echo los propios jueces le llamaron en privado para decirle que leyeron toda su tesis sobre su el juego de su autoría y sutilmente le dijeron que NO le encontraban lógica a algo tan impresionante siendo que expuso algo totalmente diferente…si, Yugi solamente quedo una décima atrás del primer puesto. Solamente porque se había puesto tan nervioso que al exponer hablo de prácticamente nada y es que Yugi no era buen orador, Atem era el asambleísta nato y Kaiba era Presidente de una Corporación Tecnológica entera, para ellos dos hablarle a miles de personas era lo más sencillo del mundo, pero Muto Yugi sufría de pánico escénico…la gente no se enteró de los diseños de su juego o leyeron su tesis que milagrosamente no fue filtrada a internet gracias a Kaiba Seto, quien estuvo presente viéndolo todo. Después de todo Kaiba Corp era uno de los que ofrecerían patrocinio al ganador (junto a: Electronic Arts, Square Enix, Nintendo, Sony, XSEED Games, Capcom, Activision Blizzard, Bandai Namco Entertainment, Telltale Games y Ubisoft) le toco ser un juez y no le dirigió una sola palabra hasta que estuvieron a solas, literalmente Kaiba había enloquecido, se puso a gritarle miles de millones de términos técnicos que no comprendió pero a la final solo lo insulto por tener una idea tan visionaria y atorarse al hablar como un niño de primaria. Kaiba Corp negó el patrocinio al primer lugar, Yugi no entendió eso al principio pero luego le cayó el veinte cuando Kaiba lo reto a un duelo en su Estación Espacial (la cual pisaba el menor por primer a vez) el de cabello tri-color estaba algo deprimido por su rotundo fracaso y Kaiba alego que no era nada que un buen duelo no arreglara, después de ganarle el CEO este solo le dijo que le debía algo a cambio primero por ganarle (cuando él fue quien lo reto) y segundo por salvarlo de que la gente hiciera añicos su imagen pública si se enteraban que logro diseñar algo mejor que Duelo de Monstruos (al menos en el obsceno capital que podría sacar de este) y que no lo expuso debidamente. Muto Yugi espero que cualquier cosa saliera de los labios de Kaiba menos ESO…se manoteo la frente aun lo recordaba claramente.
―Me debes Muto― Kaiba se había cruzado fuertemente de brazos y Yugi solo le sonrió mientras una gota estilo anime le resbalaba por la sien― No solo por OTRA humillación, sino que acabo de salvar tú culo de internet y eso es más peligroso que un atentado de Estado Islámico…así que mejor me pagas…
―De acuerdo, Kaiba― Yugi solo suspiro y luego le sonrió dulcemente― ¿Qué puedo darte que tú quieras?
―Sexo.
―…. ¡¿QUÉ?!
― ¿Estas sordo? ― lo vio como si fuera idiota― Quiero que te acuestes conmigo.
―… ¿Kaiba…?― Muto no dejaba de temblar y uno de sus ojos tenía un tic maniático, pero luego comprendió todo cuando vio como el CEO miraba a otro lado sin disimular lo sonrojado que estaba, el corazón comenzó a latirle desenfrenado ¿Era posible que…?― Kaiba…― ahora él era el que se cruzaba de brazos y lo veía inquisidor e incrédulo mientras el otro se hacia el que la Virgen le hablaba― ¿Eso fue una…especie de declaración? ― Yugi trago duramente su aliento, estaba seguro de que lo tomarían por loco por preguntar eso, pero todo su ser le gritaba que debía preguntarle.
―Si― dijo escuetamente y sin si quiera verlo, Yugi jamás se había sentido tan jodidamente feliz y …FURIOSO en toda su maldita vida, así que solo le sonrió con mucha dulzura y luego le grito tan fuerte en la cara que juro que Kaiba se iba a orinar encima del susto:
― ¡ERES UN COMPLETO CAVERNICOLA! ― le ladro sonrojado de la vergüenza, la furia, la excitación y quien sabe que más porque ni él mismo se entendía, se sacó el maldito disco de duelo del brazo y se lo estrello al más alto en el estómago.
― ¡¿Cómo me llamaste…?! ¡Hey! ¡MUTO TE ESTOY HABLANDO! ¡N-NO TE VAYAS! ¡¿Qué acaso no entiendes una declaración con ESTILO carajo?!
ESTILO.
¿En serio creía que eso tenía estilo? Bueno si era el estilo de Kaiba pero…
― ¿Por qué simplemente no me dijiste que te gustaba? ― Yugi veía entristecido al suelo, por suerte el personal de seguridad alemán de Kaiba Corp lo salvo de los paparazis y lo escoltaron hasta el aeropuerto en una caravana de autos negros y blindados totalmente idénticos casi como si fueran parte del Servicio Secreto y el fuera el Presidente de Estados Unidos, nunca se sintió más cohibido en su vida y es que tantos hombres trajeados y armados de lentes oscuros lo estuvieran custodiando como si fuera un líder mundial lo intimidaba, al menos eran los hombres de Mokuba y no de Kaiba, ellos eran mucho peores, no tenían escrúpulos, cuando se enteró que casi mataron a balazos a Rebecca solo por decirle algo lindo a Mokuba por órdenes de Kaiba: Muto supo que el CEO mayor era un rotundo peligro y no se iba a sorprender si lo mandaba a raptar solo para que por fin hablaran, dejo de ver al suelo para mirar por los ventanales, el clima estaba nublado y hacia mucho frio ese día en Berlín, estaba sentado en una mesa viendo aviones despegar y aterrizar con la mejilla apoyada en el puño. Estaba melancólico, quería darle un rotundo SI a Kaiba, estaba enamorado de él pero cada vez que este lograba contactarlo…―Ahhh…― suspiro con pesadez, comenzaba a creer que Kaiba solo estaba encaprichado con él, que solo quería diversión de una sola noche, solo quería comprarlo, ese pensamiento le hizo fruncir el ceño ¿Qué más podían significar los regalos caros, el interminable acoso y la larga lista de cosas ilegales que Kaiba hizo con tal de llamar su atención? ¿Lo veía acaso como un trofeo que tenía que ganar a toda costa? ¿No soportaba que no fuera el mejor del mundo y lo quería humillar en su punto más débil? ¿Oh realmente así era como le quería dar a entender que quería algo serio con él? ― Puede ser todo menos lo último…― bien estaba completamente solo ahí, los guardaespaldas de Mokuba habían mandado a desalojar todo ese piso y estaban muy lejos haciendo vigilancia como para que lo vieran raro por hablar solo, aunque era una manía que tenía, hablaba solo esperando que alguien igual a él pero totalmente diferente pusiera una mano en su hombro y le sonriera diciéndole que estaba ahí para ayudarle, protegerle y aconsejarle…― Mou hitori no boku…― su mirada se oscureció y sus ojos se cristalizaron― Estoy seguro de que, si siguiéramos juntos me dirías exactamente qué hacer con Kaiba…después de todo…― empuño las manos y le salto una vena en la frente― ¡ESTO ES TÚ CULPA ATEM! ― se cubrió la boca y vio a todos lados frenético y sonrojado…bien por suerte no había nadie, pero era cierto si no fuera por convivir tanto con el Faraón sin nombre y luego con él cuando recupero sus recuerdos y su nombre real jamás le habría dado a entender como era su arquetipo de hombre perfecto. Atem era agresivo, sarcástico, algo hostil, sobre-protector, demasiado orgulloso, estoico pero realmente apasionado en todas las áreas de su vida y demás, eso le encanto inmediatamente, sabía que él era así pero cuando lo conoció en persona por primera vez dentro del Rompecabezas del Milenio se sintió demasiado raro al verse atraído por alguien idéntico a él, así que ese enamoramiento hacia su personalidad paso a ser una fuerte amistad que era un compañerismo que trascendía lo espiritual, pero cuando acepto abiertamente que era bisexual y que ahora sabia como le gustaba un chico…Kaiba apareció en una nueva forma ante sus ojos purpura, fue casi como una aparición divina, ya no lo veía como ese prepotente de la clase, el que secuestro a su abuelo o el que aparentemente lo odiaba solo por existir pero que termino involucrado en TODO lo que tuvo que ver con los Objetos del Milenio…ahora era su amor platónico, juro y perjuro que si Kaiba se enteraba que se lo comía con la mirada cada que podía lo mataría a golpes o inventaría un rayo desintegrador solo para borrarlo literalmente de la faz de la tierra…pero fue la sorpresa más grande de su vida enterarse de que el CEO si quería algo con él …pero la incertidumbre lo iba a matar y mandar donde Atem solo para Yugi lo estrangulara por no estar con él y decirle que MIERDA hacer, después de todo el Faraón y Kaiba eran demasiado parecidos…
―Joven Muto― Yugi espabilo cuando la gruesa voz de acento germánico del jefe de guardaespaldas de Mokuba de su división alemana le hablo a sus espaldas.
― ¿Si? ― se giró a verlo.
―Joven, el Jet acaba de arribar, debemos irnos― le dijo de forma tácita y le hizo un ademan para que lo siguiera, Yugi miro su reloj de muñeca, vaya dos horas exactas. Mokuba era más puntual que su hermano y más protocolar que este y bueno teniéndolo de hermano/jefe/figura paterna ¿Cómo no lo iba a ser? Ni se quería imaginar una reprimenda de Kaiba debía ser algo equiparable a una tortura de la Inquisición Católica…Yugi solo asintió a lo que el hombre de traje negro dijo y se levantó de su puesto, había dejado sus cosas en el hotel, no creía que fuera a pasar demasiado tiempo en la Estación Espacial de Kaiba, pero ahora que recordaba porque iba para allá sus pómulos se sonrosaron de la emoción, casi quería dar saltos de alegría ¡No podía creer que realmente conocería al Sacerdote Seth en persona! Además de que este le podía decir como estaba Atem y las cosas en el Otro Mundo. Aunque de Alemania a Japón sería un viaje algo largo…o eso creyó. No espero ver un Jet privado relativamente pequeño, debía medir solo veinte metros de largo y diez de ancho, parecía un avión caza militar, pero su diseño de ultima vanguardia debía ser de otro y mucho más alto nivel que el de un avión caza militar, era totalmente negro pero estaba personalizado con cromo brillante la cabeza del avión le recordó demasiado a una armadura…una con detalles morados, el avión en si le recordaba a alguien muy conocido…todo se aclaró cuando el jefe de guardaespaldas de Mokuba volvió a hablarle― Señor le presento el más reciente Jet echo por la compañía y diseñado personalmente por nuestro Presidente, el Jet Black Magician One, solo hay un ejemplar en existencia y es un regalo para su uso personal…― los guardaespaldas de Mokuba le hicieron una reverencia oriental todos en fila delante del Jet y Yugi no hallaba donde meter la cara.
― ¡E-Esperen no tienen que tratarme como si fuera su jefe! ― comenzó a negar frenético y estaba muerto del sonrojo…además de impactado… ¡¿Kaiba le había diseñado un maldito Jet?! Aunque estaba malditamente genial y adoraba el diseño y…pensándolo bien quizá tener un Jet idéntico a su carta favorita no era mala idea… ¿Qué? ¿No podía ser egoísta por una vez en la vida?
―Lo lamentamos señor, tenemos órdenes expresas de tratarlo igual que a nuestro jefe― dijo el portavoz de nuevo y todos se cuadraron como los militares que aparentemente eran. Y no dudaba que lo fueran.
―B-bueno supongo que no puedo hacer nada contra las ordenes de Kaiba…― Yugi se sobaba la nuca muerto de la vergüenza― ¿E-Enserio este Jet es mío?
―Legalmente si, le pertenece y fue diseñado únicamente para usted, no es necesario un piloto puesto que el escáner activara el piloto automático y la inteligencia artificial del Jet Black Magician One acatara todas y cada una de sus órdenes, funciona con energía solar, indetectable ante cualquier radar terrestre o satélite y revestido con camuflaje termo-óptico, esta echo de la mejor y más nueva aleación de densidad comprimida de carburo de tungsteno, su sistema de seguridad lanzara una onda de hackeo a cualquier misil, computadora o aeronave que pretenda acercársele no puede ser derribado…― Yugi se puso totalmente de un pálido enfermizo― El Servicio Secreto Estadounidense, y los Ministerios de Defensa de todo el planeta están en un litigio enorme para obtener esta tecnología para sus naves, el Presidente Kaiba les refuto y dejo en claro que no develaría nada y que no estaba interesado en inventar este tipo de cosas para la seguridad de nadie que no fuera usted.
― ¡¿Qué KAIBA HIZO QUE?! ― Yugi ahora estaba de un rojo radiactivo― ¡DEBE SER UNA BROMA!
―El Presidente Kaiba dejo muy en claro que no estaba bromeando en su última visita a la O.T.A.N, señor― le dijo con mucho respeto el jefe de guardaespaldas de Mokuba.
―…― Yugi sentía que su ojo tendría un tic permanente―… ¿Dijo mi nombre específicamente?
―Sí señor.
― ¡ESO QUIERE DECIR QUE EVIDENCIO PUBLICAMENTE Y ANTE LIDERES MUNDIALES QUE ESTA INTERESADO DE ALGUNA LOCA FORMA EN MI! ― Yugi sentía que iba a caer desmayado ahí mismo, se estaba por arrancar el cabello.
―Oh, sí le preocupa eso todos acordaron absoluta confidencialidad― le sonrió de medio lado el porta voz y Yugi respiro de nuevo.
―B-Bueno…― Yugi miro el Jet de punta a punta, era realmente genial y totalmente su estilo― ¿No es muy pequeño para que quepamos todos…?― y si, eran sesenta hombres trajeados ahí presentes escoltándolo y el Jet no parecía tener capacidad para albergar a tantas personas dentro de él.
―Nosotros permaneceremos en tierra alemana a esperar su regreso, el escáner lo identificara y lo llevara sano y salvo a Japón, allá su cuerpo de seguridad personal lo escoltara a la oficina matriz y de ahí subirá hasta la Estación Espacial de Kaiba Corp― Yugi ya iba a preguntar por eso del escáner pero comenzó a girar la cabeza lentamente hasta ver demasiado neutro al hombre que le hablaba.
― ¿Dijo, MI cuerpo de seguridad…?― debía ser un chiste, tenía que ser un chiste, le sonaba a chiste― ¿Es un chiste?
―No señor, usted tiene su propio cuerpo de seguridad, tardamos en encontrarle a los hombres mejor entrenados de nuestras distintas divisiones internacionales de seguridad― todos volvieron a inclinarse ante Yugi― ¡Le rogamos nos dispensé por nuestra inoperancia señor!
― ¡NO SE DISCULPEN! ― Yugi tenía demasiada sangre acumulándosele en la cabeza― ¡Y n-no soy s-su señor! ― cerró los ojos fuertemente mientras negaba frenético― ¿S-Saben? V-Voy a abordar de una vez…gracias por escoltarme― dijo lo más cortes que pudo dentro de su enorme nerviosismo.
― ¡Que tenga buen viaje señor! ― dijeron los sesenta hombres a coro mientras ponían manos tras la espalda y cuadraban un pie chocándolo contra el otro. Se había puesto firmes ante él. Yugi no lo soporto más y subió las escaleras lo más rápido que pudo, noto que había un escáner efectivamente, solo tenía que poner su mano en el panel, así lo hizo y este lo escaneo. Inmediatamente después su rostro apareció en la pantalla del panel junto a letras en japonés que decían: ACCESO CONCEDIDO. La compuerta se abrió y el de ojos amatista abordo la compuerta se cerró apenas estuvo dentro de la aeronave.
―/Buenas tardes amo Yugi, me presento soy la computadora maestra del Jet Black Magician One, por favor tome asiento el despegue será en treinta segundos/― la voz sintética y artificial sonaba muy cortes y Muto trago duro mientras su piel tenía un tono rosa de vergüenza casi crónico, dentro del Jet solo había un puesto, todo lo demás era espacio vacío con aire acondicionado y el interior era de un negro con destellos morado oscuro, tenía una perfecta vista de afuera pero todas las ventanas estaban polarizadas y era imposible ver al interior, pero si al exterior. Yugi tomo asiento e inmediatamente un cinturón se amarro a su cuerpo solo, eso lo sobresalto pero inmediatamente comenzó el despegue, sorprendentemente no sintió el arranque, se dio cuenta de que estaban a una increíble altitud solo porque podía ver por las ventanas, estaban muy por encima de las nubes que tenían nublado el cielo de Alemania, ahora todo afuera era un infinito azul intenso, la tierra había sido remplazada por un manto liso de nubes blancas y el disco solar hacia lucir todo como el mismísimo paraíso―/Ya puede caminar libremente por el Jet amo Yugi/― Yugi parpadeo varias veces volviendo a la realidad, estaba obnibulado con tanta belleza, realmente no sentía el movimiento del Jet.
― ¿A-A qué velocidad vamos…computadora? ― el de ojos morados se levantó apenas el cinturón se desabrocho solo y se apoyó de uno de los enormes ventanales.
―/487kmtrs/H, amo Yugi/― al joven Rey de los Duelos casi le da un ataque con lo escucho― /Le ruego se tranquilice amo Yugi, sus niveles de adrenalina, noradrenalina y acetilcolina se han disparado. No tiene por qué entrar en pánico, los estabilizadores de la nave hacen que el movimiento de la nave sea imperceptible, no le afectara la velocidad estaremos en un par de horas en territorio aéreo japonés, estamos a una altitud imposible para cualquier aeronave pilotada por cualquier ser vivo, el sistema de oxigenación lo abastecerá perfectamente, por lo mismo estamos en espacio aéreo internacional ya que estamos a quinientos metros por debajo de la atmosfera terrestre, con la cantidad de energía que estamos recibiendo sin interferencias de ningún tipo podremos alcanzar los 500kmtrs/H llegara realmente rápido y sin ningún contratiempo a cualquier parte del planeta tierra, por otro lado le recomiendo activar el sistema de visualización exterior si quiere gozar de una vista plena en su totalidad del exterior/
― ¿Visión plena? ― pregunto Yugi sin entender bien a que se refería la computadora.
―/Comando de activación por voz: Activado. Configuración de Visualización Exterior/― articulo la computadora reconociendo la voz y la clave dicha sin querer por Yugi inmediatamente después el japonés cayo sentado al piso totalmente catatónico…el interior de la nave había desaparecido y ahora literalmente estaba surcando el cielo movido por una fuerza invisible, no había nada que lo separara visualmente de afuera, pudo ponerse a gritar pero podía sentir el suelo y las paredes aunque hubieran desaparecido, de súbito una imagen vino a su mente y resonó en sus pupilas, vio ese mismo cielo y a él mismo cruzado fuertemente de brazos mientras una bestia alada muy conocida lo transportaba por el cielo, la visión acabo tan rápido como vino y Yugi se sostuvo la cabeza con dolor pero este paso enseguida.
―Atem…― murmuro por lo bajo, sacudió la cabeza muchas veces, sintió que estaba montado sobre las alas del Dragón Alado de Ra, pero obviamente no era él, debía ser su otro yo…pero ¿Por qué le llegaba esa visión tan repentinamente?
―/ ¿Desea algo de beber amo Yugi? Su mini-bar viene con muestras de los mejores licores internacionales/
―Eh, no tengo edad para beber aun…― sonreía mientras se sobaba la nuca apenado― ¿Hay más cosas además de un mini-bar? ― pregunto muy curioso pero serio, ahora estaba de pie viendo como el cielo estaba a sus pies literalmente, la sensación de poder y éxtasis de estar tan cerca del sol y las nubes era una fuerza irresistible, realmente todo era muy hermoso, soltó una delgada lagrima enternecido hasta el alma…¿Kaiba había desarrollado algo tan bello solo para él?
―/Si amo Yugi, tiene otros dos mini-bares, el amo Kaiba me configuro con sus gustos, me advirtió que quizá rechazaría las bebidas alcohólicas, el segundo mini-bar tiene todo tipo de dulces y chocolates internacionales y una sección con dulces tradicionales de Japón, el tercer mini-bar viene con todo tipo de jugos naturales y refrescos carbonatados/
― ¿Mis gustos? ― Yugi se limpió la humedad de los ojos, pronto los mini-bares se abrieron y le brillaron los ojos ¡Todos sus dulces favoritos estaban ahí! No se contuvo y comenzó a devorar primero enormes bombones de chocolate rellenos de dulce de fresa y leche, también avellanas y Nutella― ¡Esto esta delicioso! ― tomo varios refrescos de marca norteamericana (Coca-Cola) y luego de arrasar con el chocolate comenzó a comer galletas con formas de animales, tenían rellenos dulces, probablemente llegaría a Japón con una sobre-dosis de azúcar y le importaba un pepino― Dudo que Kaiba me haya escuchado decirle que tipo de dulces me gustan…― observo una galleta con forma de osito a contra luz― Probablemente le sonsaco la información a mi abuelo…― negó algo dolido.
―/Si me permite objetar amo Yugi, el amo Kaiba solamente programo el comprar los dulces que se le ocurrieron, si no mal recuerdo y no lo hago puesto que tengo una memoria de almacenamiento infinita: El amo Kaiba dijo y cito ''Estoy seguro que al Hobbit le van a encantar, solo lo se guarda silencio computadora''/― Yugi no supo si reírse, impactarse o sorprenderse por esa declaración pero el solo pensar en Seto diciendo eso y…pensando en él para cada detalle del Jet lo hizo sonrojar, se tomó el pecho fuertemente y su corazón no dejaba de golpear con furia sus costillas, realmente estaba nervioso, trago duramente y observo al sol directamente.
―Kaiba…― cerro los ojos luego de eso, en menos de dos horas y media ya estaban aterrizando en el aeropuerto privado de Kaiba Corp en Japón, al llegar Yugi vio claramente y con el rostro algo descompuesto y azulado a más de cien hombres trajeados, todos de distintas latitudes del planeta en fila y cuadrados cual militares esperando por él. Apenas bajo del Jet Black Magician One, todos le saludaron con una reverencia oriental y se irguieron para bramar al unísono un:
― ¡Bienvenido señor! ― Yugi solo saludo con una sonrisa nerviosa hasta que alguien vino a salvarlo de morir de vergüenza en ese preciso momento, apenas escucho la voz de Mokuba a la distancia sintió que podía volver a respirar.
― ¡Yugi! ― saludo increíblemente animado el CEO menor, estaba vistiendo un pulcro traje de oficina y venía acompañado por dos guardaespaldas fuertemente armados y viendo a todos lados como halcones― ¡Qué bueno que llegas! ― le sonrió lleno de algarabía― ¿Qué tal el vuelo? ― pregunto aun sonriente con las manos tras la espalda.
―Pues, demasiado genial para mi entendimiento…― Yugi sonreía con un gran sonrojo en la cara― Lo del Jet…― pregunto apuntando a sus espaldas mientras su enorme cuerpo de seguridad memorizaba sus pasos y le seguían a una distancia prudente pero lo suficientemente cerca para salvaguardar su integridad de cualquier tipo de amenaza.
―Oh, si― Mokuba sonreía divertido― Mi hermano paso muchas noches puliendo cada detalle, dijo que quería que fuera perfecto, él planeaba dártelo por tu cumpleaños pero estamos cortos de tiempo, tengo que regresarte a Alemania para que no pierdas tu oportunidad de presentar tu iniciativa de juego― le dijo haciendo ademanes explicativos― Sé que no le importara que haya dado el permiso para que el Jet fuera a buscarte, se puede conducir el solo así que solo le ordene ir contigo y al mi jefe de seguridad de la división de Alemania escoltarte hasta el aeropuerto― Mokuba decía todo eso resuelto y como si no fuera nada, Yugi apreciaba que ese niño realmente era hermano de Kaiba, quizá cuando terminara de crecer su parentesco con el CEO mayor fuera mucho más notorio pues Mokuba tenía toda la pinta de que sería un hombre de rasgos fuertes, agresivos y atractivos, después de todo sabia por fotos viejas de Kaiba en revistas de ciencia y por los recuerdos de la niñez de Atem que ambos fueron monadas azucaradas de niños y ahora eran hombres intimidantes, tal cual tiernos cachorros de leones que pronto serian máquinas de matar, no dudaba que lo mismo le ocurriera a Kaiba Mokuba en lo absoluto― Sígueme por favor, padre esta emocionado por verte en persona….
― ¿P-Padre? ― Yugi lo vio muy sorprendido y sin comprender nada, Mokuba solo se erizo cual gato y lo vio aterrado.
―Eh, ¡Te lo explico en la Estación! ― le dijo para luego jalarlo de un brazo y hacer que el mayor prácticamente dejara una estela de fuego con los pies de lo rápido que Mokuba lo estaba jalando, sus respectivos guardaespaldas les dieron alcance sin inmutarse en lo absoluto. Apenas llegaron al elevador que conectaba al tubo que los impulsaría fuera de la atmosfera Mokuba tuvo que ir primero pues solo podía ir una persona a la vez― Bien Yugi, tienes que hacer lo mismo que yo haga― le espeto con una enorme sonrisa, el CEO menor puso un rostro realmente serio y se sentó en un especie de asiento eyector― Código de Activación: Kaiba Mokuba― dijo al aire y un panel se encendió con las letras: ACCESO CONCEDIDO. Mokuba salió disparado al cielo para sorpresa de Yugi, aunque hubiera visto eso antes cuando Kaiba lo reto a un duelo en su Estación no dejaba de ser impresionante, segundos después un segundo asiento salía del suelo, Yugi se sentó en el y carraspeo un poco antes de articular:
―Código de Activación: …Muto Yugi― se abstuvo de gritar a la estratosfera cuando comenzó a subir a una velocidad impresionante, pronto estuvo dentro de la Estación Espacial, Mokuba estaba delante suyo sonriéndole satisfecho. Pero Yugi sentía que iba a devolver el estómago entero…
―Las primeras veces marea bastante pero uno se llega a acostumbrar― Mokuba veía divertido y algo burlón el rostro un poco verde de Yugi― Tranquilo, le pediré algo para las náuseas a la computadora― dijo muy resuelto― Pasa, padre te está esperando en la sala de conferencias de la Estación Espacial― comenzó a señalizar con la mano izquierda― Dos pasillos a la izquierda por ese corredor, luego a la derecha. Es la puerta que tiene las siglas K.C cromadas― Mokuba se adentró por otro pasillo y Yugi solo siguió sus indicaciones, comenzó a caminar viendo como la mayoría del lugar tenia esos ventanales que recordaba tan magníficos mostrando el espacio exterior y a la tierra a sus pies, pronto dio con la puerta y la abrió inspirando profundamente cuando vio dentro solo pudo observar un lugar que parecía más bien un observatorio pues las cuatro paredes del sitio eran ventanales estaba rodeado por el universo mismo ahora, el suelo estaba cromado y había una gran mesa concéntrica en medio de la enorme sala, y todo el aire de sus pulmones fue expulsado en un enorme suspiro de asombro.
― ¡Joven Muto! ― Seth se encontraba viendo las estrellas con una maravillosa y pacifica sonrisa en su rostro, apenas sintió que abrían la puerta volteo a verlo, Yugi sentía que se le pararía el corazón, sintió hasta la raíz de su cabello arder, se supone que era el Sacerdote Seth…pero seguía estando en el cuerpo de Kaiba, este tenía cientos de miles de delgados cables injertados en el cuerpo brillaban en distintos colores, pero Yugi no podía pensar cómo es que estaban sobre un traje que no le vio usar a Seth cuando hablaron por esa video-llamada, traía un traje bastante caro puesto, más específicamente un Ermenegildo Zegna de aproximadamente 22.000$ era de un gris tan puro que lucía plateado, camisa blanca y saco cerrado, debajo de este un chaleco gris-plata con botones muy finos negros y una corbata muy señorial con rayas gris-plata y gris-metal, el cuello de la camisa estaba sujeto por dos botones plateados, su cabello castaño parecía recién lavado y hasta donde él estaba podía sentir el aroma de su colonia, si así se sentía drogarse quizá Yugi comenzaría a consumir sustancias ilícitas, el porte y la belleza surreal del CEO lo dejo bastante tieso en la puerta― ¿Joven Muto? ― Seth rio por lo bajo algo burlón, y lo vio con una sonrisa divertida y captando todo lo que pasaba por su mente y no precisamente por usar el Cetro del Milenio el cual tenía en la mano derecha― ¿Sabe que luce exactamente igual a mi Faraón cuando se sonroja al ver algo que le parece hermoso? ― soltó sin una pizca de pena y eso solo empeoro de forma horrible el sonrojo de Yugi.
― ¡Y-yo e-este! ― El menor no hallaba donde meter la cara, obviamente él no era Kaiba pero seguía en su cuerpo. Solo pudo cubrirse la boca con una mano mientras sus ojos se cristalizaban por cientos de emociones encontradas― Disculpe― le hizo un ademan con el dedo índice, respiro profundamente y se acercó a uno de los asientos de la mesa y lo vio entre serio y feliz― ¡Mucho gusto en conocerlo! ― le extendió la mano en una salutación occidental, Seth solo rio y le dio la mano libre y la estrecho― Disculpe… ¿Puedo preguntar cómo se puso ese traje con esos cables sobre-saliéndole? ¿Y puedo preguntar también PARA QUE sirvan esos cables? ― Yugi ahora sí que estaba serio.
―Pues…― comenzó a jugar con el cetro mientras veía alrededor muy juguetón― No lo entendí del todo, pero Mokuba me explico que estos cables― los señalo con una sonrisa― Están conectados a un tanque de análisis molecular que contiene mis restos mortuorios, a su vez están conectados con el cubo Quantum de Divá y con el Cetro del Milenio, de esta forma el joven Seto logro un enlace exitoso para poder ocupar mi recipiente en el plano dimensional donde me encontraba, usted debe saber del intento fallido del joven Seto por encontrarse con mi Faraón de nueva cuenta― sonrió ampliamente― En sí, Mokuba logro que los cables modifiquen su densidad y alcance para que yo me pueda mover libremente por las instalaciones estos se contraen o se hacen más delgados, pero no pueden salir de mi cuerpo, fue bastante impactante entrar a un baño o bueno ducha que desintegro la ropa que cargaba y me limpiara con un sistema de propulsión con lo que ustedes llaman jabón liquido mesclado, luego desinfectante y el sistema de evaporación me seco y cuando salía del cubículo varios brazos robóticos se encargaron de ponerme este traje encima de la piel, estaba dividido en millones de piezas de tela pero cuando terminaron ya estaba como lo vez…además de rociarme con una fragancia exquisita de verdad que el joven Seto tiene muy buenos gustos ¿Colonia Paco Rabanne era que se llamaba? ― Seth hizo una pose de querer recordar― Si creo que ese era el nombre…
―Espere…― Yugi lo detuvo y abrió los ojos desmesuradamente― Todo lo comprendo pero… ¿Acaba de decir…tanque de análisis molecular CON SUS RESTOS MORTUORIOS? ― la mirada de Yugi se ensombreció horriblemente.
―Le ruego no se altere como Mokuba por favor― la sonrisa de complicidad para con Kaiba era muy evidente― Si el joven Seto mando a buscar mis órganos extirpados y mi osamenta completa del Valle de los Reyes, tenía la teoría de que mesclando su ADN con el mío al ser mi re-encarnación el enlace con el cubo Quantum tendría éxito y pues así fue ¿Estoy aquí no? ― Se señaló con el cetro― Aunque si yo hubiese querido no lo le habría dejado usurpar mi cuerpo en mi plano dimensional…ciertamente nadie sabe manejar el Cetro del Milenio como mi persona― rio algo engreído por lo bajo― Le e estado mandando información para que no esté tan confundido sobre lo que debe saber allá, solo es cuestión de que yo lo piense y esta versión del Cetro del Milenio se la comunicara a la otra…
― ¡Espere! ¡¿Cómo que otra versión?! ¡¿Y qué está haciendo Kaiba allá?! ¡¿Y PORQUE NO LE AFECTA QUE PROFANARAN SU TUMBA?! ― Yugi era presa de la confusión.
―Esta será una charla muy interesante para usted― le sonrieron con dulzura maliciosa y Yugi volvió a sonrojarse y vio a otro lado rápidamente mientras jugaba con sus pulgares― Usted debería venir con una advertencia: Cuidado, mirar fijamente al este tierno duendecillo puede provocar diabetes tipo 1.
―Ok, usted ES la vida pasada de Kaiba…― Yugi se cruzó de brazos algo ofendido por ese comentario pero para su mala suerte Seth solo se reía. Yugi le parecía demasiado adorable.
