Disclaimer: Yu-Gi-Oh! (遊 戯 王, Yūgiō;?, lit.: «El rey de los juegos») , es un manga creado por Kazuki Takahashi, que ha dado lugar a una franquicia, además de múltiples series de anime, juegos de cartas y numerosos videojuegos.
N/A: Advertencia 1: Para entender el inicio de este manuscrito es necesario haber visto primero la última película de la franquicia: Yu-Gi-Oh!: The Dark Side Of The Dimensions, si aun así deseas leerlo al principio te vas a llevar por delante no solo un tremendo Spoiler, sino que además es del FINAL de la película. Si aún no la has visto en la página web: AnimeID. Puedes encontrar la película subtitulada al español. Advertencia 2: Esto contiene Lemon. Advertencia 3: Lenguaje soez, temática religiosa, política y científica, modificaciones cronológicas leves, esto es un escrito que se maneja sin ánimos de ofender al lector. Recordemos que la trama se desarrolla en el antiguo Egipto y uno de los protagónicos no solo es de la actualidad, sino que mentalmente esta adelantado varios siglos en lo que respecta a la vanguardia.
N/A: Tercera parte del capítulo 5 y la más larga además. ¡Mil gracias por los comentarios! ¡Me alegra saber que esto causa impacto en quienes lo leen! Agradecimiento especial a: Tsuky, Koko y KnL.
Dimensión Distorsionada
…
Actualidad. Estación Espacial de Kaiba Corp.
― ¿Entonces, Kaiba estuvo planeando estos últimos dos años el cómo ir al Otro Mundo de forma fructífera? ― Yugi estaba cruzado de brazos en la silla mirando seriamente al suelo de la sala de juntas de la Estación Espacial.
―Así es― Seth solamente había recuperado la compostura para esclarecer las dudas del joven Muto, lo vio con apremio y vehemencia mientras dejaba de lado su quinta taza de café, cruzando una pierna elegantemente por sobre la otra, digamos que Yugi empezó por preguntar por eso de las versiones de los Objetos del Milenio inter-dimensionales y cuando Seth soltó la sopa con respecto a la historia del pueblo de Kul Elna: El Rey de los Juegos si se tuvo que tomar el calmante que le había traído Mokuba, eso y Seth muy amablemente le ordeno un gran vaso con leche achocolatada, según él el cacao era un gran calmante― En nuestro plano dimensional el tiempo transcurre de forma diferente, leí sobre la teoría de la relatividad, aquí pudieron haber pasado dos años, pero allá fueron menos de catorce días, doce días cuando mucho― hizo un ademan explicativo con la mano derecha― Fue bastante ingenioso de su parte pensar en mi como una posible vía de acceso, él es un joven que no cree en deidades, sortilegios, espiritualidades y un larguísimo etcétera…pero llega a reconocer que hay poder más allá de lo que él puede ver y comprobar y aunque no lo acepte del todo, le tiene un relativismo respeto a las fuerzas que no quiere comprender…― cerro los ojos y negó divertido.
― ¿Qué no QUIERE comprender? ― Yugi arqueo una ceja muy impresionado con lo que escucho― ¿Quiere decir con eso que, Kaiba acepta que hay seres omnipotentes?
―Ha dado en el clavo, joven Muto― espeto Seth con toda tranquilidad mientras volvía a reparar en su taza de café con demasiada azúcar y leche. Luego de un sorbo sonrió complacido y algo cínico― Es mi re-encarnación, con o sin el Cetro del Milenio sé exactamente cómo piensa en casi todas las áreas de su vida― apoyo su mejilla en su puño, Yugi escuchaba atentamente y muy expectante― El joven Seto únicamente quiere retar al control, a la energía misma y al estatus QUO, es un visionario que quiere romper todas las barreras de la ética, la moral y sobre todo quiere exterminar a las leyes de la física, el tiempo y el espacio. Todo con el único fin establecido de ser el creador de una nueva era, donde todas las leyes pautadas sean re-escritas por quienes tengan el pertinente potencial…― suspiro cansado― Eso lo saco completamente de mí, antes de ser Sacerdote: Vi sufrir demasiado a mi madre y a mi hermano cuando mi padre, Aknadin nos abandonó en la pobreza absoluta, me cuestione la existencia de los dioses mismos… ¿Por qué tanta injusticia para mi familia y para mí? ― afilo los ojos peligrosamente― ¿Por qué tanto sufrimiento en Egipto? ¿Por qué había gente privilegiada y otras que no? Además, la tasa de mortalidad en esa época para los niños era altísima, que yo llegara a la edad que tuve al morir se consideraba un milagro, en esa era…ya eras considerado un anciano a los cuarenta o cincuenta años de edad, y por lo que he leído y visto en las noticias actuales: El continente africano sigue con una tasa de mortalidad infantil altísima…―se lamentó en silencio un momento― El joven Seto es como cualquier visionario de la historia mundial y como sus antecesores, está dispuesto a destruir lo que ya se conoce para que la especie evolucione y adjunto a todo lo que me cuestione de joven…bueno todo eso quedo grabado en su alma, esta información está en él de forma inconsciente pero está ahí…él sabe perfectamente y entiende en cierta medida la existencia de poderes superiores a los suyos y por eso mismo los quiere retar, por eso quiere demostrar que con trabajo duro y esfuerzo…él los alcanzara y superara…pero que jamás reconocerá como superiores o iguales...el desea predominar― vio fijamente a Yugi quien solo intentaba procesar ese flujo nuevo de información― Además, me conto algo sobre su padre, y Mokuba me conto a detalle y profundidad como fue la pseudo-infancia del joven Seto, probablemente se cansó de rezar y llorar de niño al ver que nada ni nadie venia en su auxilio…― su mirada estaba llena de dolor― A esa edad todo lo que el niño vive es clave para su desarrollo, él tuvo que proteger a Mokuba muchas veces de las palizas de su padre recibiéndolas él, tuvo que soportar una niñez esclavista y noto como solamente con su esfuerzo podía salir adelante…una vez el padre de ambos hermanos falleció y el joven Seto tomo el control de Kaiba Corp, decidió que borraría de la memoria de todos el que su padre alguna vez haya sido el Presidente…y ahora ese niño de doce años estaba al mando de una mega-corporación…tenía más responsabilidades de las que ningún adulto normal soportaría mucho menos atribuírselo un niño pequeño…por muy superdotado intelectualmente que fuera…― observo a las estrellas buscando consuelo en ellas― Yo logre volver a creer en los dioses…pero…que el joven Seto de su brazo a torcer…― se tomó fuertemente del puente de la nariz. Sabía que no sería imposible solo…algo muy grande debía acontecer.
―K-Kaiba…― Yugi se limpió ferozmente las lágrimas con el brazo pero el cuero negro no es buen absorbente, Seth tuvo que pasarle un pañuelo de tela (perteneciente a Kaiba) para que este se limpiara las lágrimas, Yugi lo acepto conmovido y sonrojado cuando vio las iniciales de Seto bordadas en el pañuelo caro y también tenía su aroma en el― Atem también tuvo una vida muy dura…él no dejo que viera los recuerdos de su infancia a profundidad cuando recupero sus memorias…además de que estábamos ocupados con los enemigos del momento y el augurio de la Batalla Ceremonial…pero aun así, cuando lo ayudamos a recuperar sus memorias y viajamos a los días de su muerte…― Yugi no hacía más que recordar lo que vio ahí, más que impresionado― A quien consideraba mi otra mitad, aquel que no sabía ni su nombre…ver que en realidad era un monarca, el líder de todo un Imperio teniendo solo un par de años más que yo encima al momento de morir fue demasiado impacto para mi…la primera vez que lo vi montar a caballo con aquella ferocidad…era un adulto más que echo y derecho, alguien que sabía que tenía el peso de salvaguardar la vida de millones en sus hombros y…¡Estaba totalmente preparado para eso! ― Yugi sentía ganas de llorar de nuevo― No me extraña…― hipo un poco he inspiro profundamente― No me sorprende en lo absoluto que siempre tuviera la guardia en alto, él estaba preparado para que una guerra explotara de la nada aun en tiempos de paz y detrás de la imperceptible sonrisa estaba alguien que podía pasar del ser más desbordante de confianza y seguridad a una máquina de matar…a un hombre que lideraría a cualquier ejército y que además tenía el privilegio de que los mismos dioses egipcios le ayudasen…― Yugi aprendo los puños sobre sus rodillas sin querer ver hacia adelante.
―En eso tiene mucha razón― Seth simplemente veía el líquido de su taza con gran anhelo― Pero no puedo decir que su vida fue injusta ya que crecimos bajo el mismo régimen, en una época donde todo eso era normal y no reconozco otro estilo de vida que no sea ese tampoco…― se puso mortalmente serio y Yugi lo vio sorprendido y dejo de respirar un momento― Aquí, he tenido el privilegio de enterarme de los avances de todas las leyes, sobre cómo le dan prioridad a los derechos infantiles, a la calidad de vida. Pero nada de eso existía o si quiera era concebido en nuestro tiempo. Allá la guerra era el pan diario, si querías sobrevivir y tener una familia, o prestigio o ser alguien en la vida. Tenías que adecuarte a la forma de vida, sin mencionar crecer bajo un dogmatismo como lo que sé que ahora llaman politeísmo y la polémica se desataba entre los pueblos con una simple palabra o peor…sin decir absolutamente nada, solo con el hecho de poner un pie donde en otras tierras ya era un peligro de muerte…todos peleaban por su territorio…nada de las barbaries de hace más de 5.000 por forjar a la civilización actual existía…así que el concepto de derechos humanos simplemente no existía― Seth empuño las manos― Si, simplemente Atem me comento sobre todo lo que leyó en su estadía en este tiempo y por eso se puso a hacer reformas como loco en todo Egipto, afectando también la idiosincrasia de otros reinos e imperios a su paso…es increíblemente poderoso ahora y los dominios del Faraón son el triple de los que logro tener la última dinastía faraónica conocida…todo el continente africano, y sus islas le pertenecen ahora…y aun planea explayarse a todo el continente americano― Yugi lo veía con horror plasmado en la cara pero era porque no concebía eso posible― Estuve esperando a que él me lo dijera a la cara, pero use el Cetro del Milenio para entrar en su mente y ver todo lo que tenía planeado…fue realmente impactante pero el joven Seto no es el único buen actor aquí joven Muto…logre mantener la calma…obviamente no pude tener un acceso total…el dios Atón se posesiono del cuerpo de Atem cuando iba a leer sobre qué estaba haciendo con sus capacidades súper-naturales y me amenazó con dejar a su hijo en paz y que él mismo me lo revelaría…me tacho de insolente…lo bueno es que Atem no se dio cuenta de nada apenas salió del trance…
― ¡ESPERA! ¡¿Qué, de cuales habilidades súper-naturales me estás hablando?! ¡¿Por qué el dios Atón le llamo hijo?! ¡S-Sé que creían que los Faraones eran dioses entre los hombres…hijos del sol pero…!― Yugi se estaba hiperventilando y Seth se dio cuenta de que Atem no le había revelado nada a Yugi cuando estuvo conectado a él. En otras palabras, la había cagado.
―Por Osiris bendito…― Seth se palmeo muy duro la frente― ¿No sabe que Atem es solo 30% humano verdad? ― ahora se quería arrancar la cara de lo fuerte que paso su mano por esta.
―…― Yugi apenas proceso lo que escucho― ¿DISCULPE? ― le espeto bastante confundido y sonrojado de furia y desconcierto― ¡¿Cómo que Atem solo es 30% un ser humano?! ― Yugi se levantó de la silla violentamente y respirando de forma copiosa.
―No pudo tener acceso a estos recuerdos de él porque ni siquiera el Rompecabezas del Milenio tiene jurisdicción sobre las condiciones del nacimiento del Faraón― se cruzó de brazos y miro a Yugi muy serio― La única forma de que lo supieras seria que él mismo te lo contase…obviamente estuvieron en peligro de muerte demasiado tiempo como para ponerse a pensar en ese detalle…― invito a Yugi a sentarse nuevamente advirtiéndole con la mirada que lo escuchara― No es que no te haya tenido confianza…es que la situación no era la apropiada…además de ser un tema demasiado delicado…
―Entonces escucho― Yugi lo vio con una mirada asesina y retadora y con el ceño fruncido, Seth dilato los ojos de la impresión…lucia exactamente igual a Atem en ese preciso momento.
―Solo personas de entera confianza lo saben, es decir todos y cada uno de sus Sacerdotes, Sacerdotisas y obviamente sus familiares en primer y segundo grado de consanguinidad…― comenzó a explicarle seriamente y sin vacilación alguna en la voz― El dios Atón es el padre biológico de Atem…― Yugi casi pega la quijada inferior no del suelo de la estación…sino de la corteza terrestre debajo de ellos― Su eminencia Aknamkanom…
― ¿No querrás decirle suegro? ― Yugi cargaba un humor de perros y Seth sintió que le metieron una bofetada con ese comentario tan burlesco como altisonante.
―Ok, si no fuera porque…― se abstuvo de revelar más de lo que ya sabía, sería mejor que Atem aclarase esa parte y no él, trato de calmarse y de hacer que su puño apretado dejara de tener esa prominente vena― OLVIDELO, como iba diciendo muchachito irrespetuoso con un fetiche por el cuero…― Yugi inflo las mejillas y Seth rio abiertamente ¿En serio, como Atem no llego con diabetes al maldito plano dimensional? ― Aknamkanom es estéril, normalmente si la esposa del Faraón no quedaba en cinta después de ya sabe…muchos intentos la acusada era ella de ser infecunda, pero mi tía su eminencia Nemaathpy había sido reconocida desde que nació como hija de Ra, a pesar de nacer de dos padres humanos, este la bendijo al nacer volviéndola solo 80% humana…podría considerársele una semi-diosa pero sus atribuciones son muy pequeñas, solo cuenta con un don empático muy alto, una formidable belleza y ser capaz de comandar ejércitos mejor que el Faraón gracias a su mente de estratega, todo lo intimidante lo heredo Atem de ella― Seth se puso muy azul recordando las veces que su tía había logrado que todos los hombres de Palacio se orinaran encima del miedo― Ra enfureció al enterarse de que ella no quedaba en cinta y se contactó con la Sacerdotisa de más alta jerarquía en ese momento, una de las tías maternas de la Sacerdotisa Isis, era muy raro que hablase con Ra y la diosa Bastet a la vez esta última es la encargada de todos los nacimientos como diosa del amor, vida y fertilidad. Se corroboro con nuestra diosa que su eminencia Nemaathpy era muy fértil y que cuando creciera le daría un hijo al Faraón…con esa profecía por delante mi tío el ex Faraón Aknamkanom tenía las de perder…duro meses encerrado en el templo del dios Atón rezando por su piedad, que lo hiciera fértil…solo se detenía de rezar para comer e ir al baño para atender sus necesidades, ducharse e ingresar limpio al templo a volver a rezar…Atón se apiado de él cuándo Ra le ordeno atender a los llamados del Faraón porque un simple mortal no iba a detener sus planes…Atón acepto pues este no solo representa al sol, sino que es protector y ''padre'' ― enfatizo con comillas― de los Faraones…así que ser el padre REAL de uno lo tenía sin cuidado, le dijo a Aknamkanom que se apiadaría de él pero que debía criar al niño para que fuera un hombre correcto, mas no llevaría su sangre sino la de él como deidad, se posesiono de su cuerpo y mi tía logro quedar embarazada…Atem nació fuera del calendario egipcio nosotros solo tenemos 360 días al año, el nació en el quinto día muerto en lo que deberían ser las 5:55pm, en nuestra cultura nacer fuera del calendario implica que no estas sujeto al tiempo de los mortales y al nacer el quinto día de uno de los números perfectos en la numerología repetido tres veces…bueno eso volvió a Atem lo que es…el más poderoso semi-dios que el mundo nunca conoció…él es auténtico protector de Egipto― sus ojos adquirieron la misma agresividad que antes los caracterizara como los ojos de Kaiba― No Exodia…él solo fue un remplazo para que Atem naciera viviendo con la perspectiva de los humanos para ayudarles, no obstante la batalla con Zorc estaba escrita y mi Faraón era el único que podía derrotarle…a lo largo de la historia los semi-dioses se han enfrentado a los respectivos demonios y entidades malignas de sus culturas…era su deber, no obstante se le prohibió usar ciertos trucos por no decir el 97% de ellos mientras siguiera con vida…
―Esto…no puede…― Yugi se cubrió la cara con ambas manos, sus ojos estaban erráticos no enfocaban nada entre sus dedos, estaba entrando en una crisis. Estuvo tanto tiempo conectado al espíritu del Faraón y esa información nunca le fue transmitida…se sentía cohibido y asustado pero no era su miedo era el de Atem…― ¡AH! ― Repentinamente otra visión comenzó a materializarse frente a sus ojos y esta vez perdió la noción de en donde estaba, solamente vio oscuridad que luego fue sustituida por la radiante figura de luz dorada de Atem, parecía estar echo de fuego dorado y celestial, fueron escenas de pelea lo que vio, eran tan borrosas como comprensibles, choques de espadas y el sonido del aire siendo cortado por el acero de estas, escucho balazos y luego una luz blanca neón …y el Faraón sonriéndole a esa luz― ¡AAAAH!
― ¡Joven Muto! ― Yugi reacciono apenas Seth se paró de su sitio y comenzó a sacudirlo― ¡¿Se encuentra usted bien?! ¡¿Qué le ocurre?! ― Yugi no hacía más que verlo sin comprender quien estaba delante suyo, parpadeo varias veces y todo volvió a su mente. Tomo aire violentamente y se afianzo de los brazos de Seth.
―Y-yo…vi…― de súbito recordó lo que había visto en el Jet de camino a la Estación Espacial― Sacerdote Seth…― comenzó a hablar casi en un hilo de voz― ¿Es…posible que aun sin el Rompecabezas del Milenio pueda entrar en la mente de Atem?
― ¿Qué dices? ― Seth lucia muy confundido al principio, pero luego pareció entender, se sentó de nuevo y comenzó a tamborilear un pie en el piso de forma errática mientras sostenía su mentón pensando en mil cosas por segundo― ¿Qué fue lo que le sucedió? Por los síntomas yo diría que tuvo una muy violenta visión sobre algo…― lo encaro fieramente― Soy experto en esas cosas después de todo, mi Ka o poder espiritual es de los más altos y como Sacerdote se bastante de hechicería, estoy al nivel de Mahad después de todo…
― ¿Visión? Si creo que eso es lo más acertado…―Muto se tomó de la cabeza fuertemente― Cuando venía para acá…en el Jet que Kaiba diseño para mí, mientras surcaba el cielo me pareció verme a mi…pero claramente era Atem…estaba sobre las alas del Dragón Alado de Ra…― sacudió la cabeza y luego le dio un gran trago a su vaso con leche achocolatada― Y ahora…no sé cómo explicarlo…ahora si vi a Atem claramente, pero parecía estar envuelto en llamaradas de oro y había…―cerro los ojos y se obligó a recordar bien― Gritos, gritos de batalla. También el sonido de armas detonando y espadas chocando…
― ¿Vio algo más? ― Seth estaba peligrosamente serio― Por favor recuerde debe haber algo más…
―Pues…― Yugi intento y recordó el final de la visión― No creo que sea relevante…pero todo termino en una luz muy blanca demasiado…un blanco neón…es extraño…Atem sonrió al verlo― el menor vio a Seth cruzándose de brazos luego de ver muy pensativo al suelo y puso una cara muy chistosa…pero nada se comparaba a expresión de Seth― ¿Qué ocurre? ― Yugi no entendía esa sonrisa nerviosa y dolorosamente forzada y ese tic maniático en la ceja derecha, además de estar sentando en una posición como si quisiera salir corriendo de ahí despedido como un auto fórmula 1.
―Nada, estoy perfectamente bien ¡JAJAJAJAJAJAJA! ― Por la risa psicótica que soltó de la nada y tomar la jarra entera de leche y empinársela para luego respirar muy profundo y comenzar a maldecir en lenguas muertas mientras prácticamente se mecía en la silla…le dio a entender a Yugi que estaba todo MENOS perfectamente…
―Seth…
―…― ciertamente el otro estaba en un mantra interminable en un idioma muy raro parecía una especie de latín y lo repetía de forma muy neurótica y casi era inentendible― ¡Computadora! ¡¿Cuál es el trago con el grado de alcohol más alto que tiene esta Estación Espacial?! ― con ese bramido colérico casi parecía que Kaiba había vuelto a su cuerpo.
― ¡Seth! ― Yugi se estaba comenzando a enojar y/o preocupar por el Sacerdote. Bastante.
― ¡LE DIJE QUE ESTOY BIEN! ¡COMPUTADORA!
―/ ¡Enseguida se lo sirvo señor!/ ― la computadora de Kaiba le facilito a Seth una enorme botella de vodka ruso, no le dio tiempo de prepararle el trago cuando Seth se levantó tomo la botella y se la empino cual bebedor experto.
― ¡SETH! ― Yugi se hartó definitivamente.
― ¡¿Qué?! ― Le contestaron de vuelta, y luego se le noto muy apenado, apenas acababa de reparar en que se había estado comportando como un neurótico y el menor de ojos amatista se veía realmente preocupado y con ojos brillando― Perdone…― descompuso todo el cuerpo y se sentó de mala gana de nuevo aun con la botella en la mano, parecía derrotado― Perdone esa escena…― realmente el Sacerdote estaba muy perturbado por algo.
― ¿Ya me dirás que te ocurre? ¿Es algo malo verdad? ― Yugi parecía inmutable ante esa posibilidad.
― ¿Cómo puedes estar tranquilo si así fuera? ― Seth lo veía aburrido.
― ¿Crees que combatir contra Maximilium, Bakura y Marik, mientras estaban siendo poseídos por entidades malignas y que luego viajar al pasado a ver cómo fue la muerte del hombre que literalmente estaba conectado a mi alma a manos de un demonio del inframundo y posteriormente enfrentarme a ese mismo hombre solo para que se fuera al otro mundo sin saber si lo volvería a ver jamás fue lindo de alguna loca forma? ― Seth lo veía shokeado y de un blanco enfermizo― Y solo nombre un par de ejemplos…― sonrió lobunamente pero sin dejar de verse tierno, solo Yugi lograba eso― Digamos que convivir con Atem me preparo para ese tipo de escenarios...vamos puedes decirme…
―Pues, lo que usted tuvo fueron premoniciones, normalmente se tienen dormidos a menos que seas un vidente, e visto como le sucede con muchísima más violencia controlada a Isis millares de veces…no me sorprende que seas uno de los niños elegidos para formar parte de la conciencia colectiva de Prana― Seth tenía el codo apoyado de la rodilla y a su vez el dorso de su mano sostenía su mentón― Soy experto en interpretar sueños y premoniciones…lo que me describiste es un escenario de guerra…
― ¡¿Qué?! ― Yugi se paró intempestivamente de la silla y sentía que se le iba a salir el sistema nervioso completo― ¡¿Una guerra?!
―Y no cualquier guerra…― Seth parecía mortificado― Solo conozco a una ''persona'' ― hizo comillas con dos dedos― Que aparece en sueños de cualquier ser entre las infinitas dimensiones con un destello blanco como carta de presentación...
― ¿Quién? Y ¿Espacio entre las dimensiones? ― Yugi sentía un cosquilleo extraño en todo su ser...sentía que estaba por enterarse de algo grande…Seth lo vio con apremio y simplemente tuvo que decírselo.
―Antes de ser expulsado de la mente de Atem por el dios Atón…logre saber que no estamos en el Otro Mundo…― Yugi dilato los ojos con terror absoluto― Estamos vivos…viviendo en una línea de tiempo alterna…está conectada con el mundo espiritual gracias a las habilidades de Atem, son realmente poderosas ha logrado incluso ocultar su Ka de mi es tan grande que ni siquiera lo puedo rastrear, está entre los mortales y los dioses lo ha llevado a un nivel imposible para mi entendimiento…sin embargo Atem y yo somos iguales en una cosa― le comento con mucha seriedad― Yo soy 50% humano…mi padre Aknadin tacho de infiel a mi madre y por eso la abandono…pero el ofendió al dios Seth y en venganza se posesiono de su cuerpo una noche y yacio con mi madre ella quedo embarazada de mi después de eso…Aknadin enfureció y casi la manda a lapidar cuando ella le comento todo, pero antes de morir conmigo aun en su vientre le dijo que él mismo le había dicho que había pactado con el dios Seth tal atrevimiento, Aknadin vio al dios Seth en una visión burlándose de él y luego amenazándolo con llevárselo a la locura total y hacerlo sufrir en vida y muerte por la eternidad por asesinar al pueblo de Kul Elna sin su consentimiento, le dijo que se atribuyó sus potestades y que si me asesinaba…si no me dejaba nacer pues era su hijo ese sería su destino…esa fue una de las cosas por las cuales nos abandonó, él no quería saber nada de mí, pero al sucumbir a la oscuridad del Ojo del Milenio perdió parte de su memoria cuando perdió toda la cordura y se le olvido que yo era fruto de un engaño, al morir intento remendar las cosas conmigo…pero…― endureció el gesto― Estoy total y completamente enemistado con mi padre biológico el dios Seth el siempre trata de hablarme y gracias al Cetro del Milenio y el amparo de Atem como nieto de Ra e hijo de Atón, el dios Seth no puede hacer nada contra mi decisión de sellar mis habilidades súper-naturales como semi-dios, me remito únicamente a mi Ka humano y al poder de mi Objeto Milenario…
―Dios mío…― Yugi estaba por desmayarse― ¿Y esa persona que conoces tiene que ver con la guerra?
―No creo que tenga que ver con esa guerra próxima en el ámbito de haberla empezado…― se cruzó de brazos pensativo― Creo que será participe aunque NO me sorprendería si fuera su culpa pero si apareció como un destello blanco apoyando a Atem…significa que estará de nuestro lado― dictamino cual juez.
― ¿Quién es? ― Yugi se envalentono. Sabía que el tenía que ver en esa guerra.
―Si tú estás teniendo visiones sobre este evento ya debes haber intuido que serás participe probablemente…― Seth lo vio fijamente― …los dioses no solo tienen hijos con mortales a veces un hijo de dos dioses es obligado a vivir en un cuerpo humano y si este lo descubre puede acceder al poder de sus progenitores y dominar a sus respectivos mundos…― ahora Seth tenía un brillo colérico en la mirada― Seth, Hades…Plutón…sus atribuciones en Egipto son solo las de ser el guardián de los muertos, el mal y el caos…pero TODAS sus atribuciones son demasiadas…la tres principales son contra a la vida a la muerte y a la resurrección…tengo un…―trago muy duro― Un medio hermano por así decirlo….solo que él es de este tipo de ser que te dije…es hijo de Plutón…y de Marte…es decir de la muerte y de la guerra…vive en otra dimensión y su trabajo ahí es traer o detener los apocalipsis…está totalmente desquiciado y su firma es una estela luz imposiblemente blanca…lo conozco porque uno de nuestros padres es el mismo…pero…― una enorme gota estilo anime le resbalo por la sien― Creo que entenderás que NO quiero hablar con él…― Yugi tenía el rostro tan azul que podía confundir su cara con el espacio exterior― Si comparto tú opinión…Armagedón nunca ha estado de acuerdo con mis faltas de respeto con el dios Seth…
― ¡¿ARMAGEDÓN?! ― Yugi cayó desvanecido en su silla mientras un fantasmita de cabello estrambótico salía de su boca.
― ¡JOVEN MUTO! ¡COMPUTADORA LLAMA A MOKUBA!
Línea de Tiempo Alterna: Dimensión: 8.808.
―Un ciego escribió una cartaaa…un ciego escribió una cartaaa…y un mudo se la leyó…ay un mudo se la leyó…un ciego escribió una cartaaa…ay un ciego escribió una carta y un mudo se la leyó…un sordo estabaaa …escuchandooo y manco la sostuvoooo…― una figura cantaba de forma sádica y aniñada en medio de un desierto, el ardiente sol rojizo moría en el horizonte…sostenía una espada de enorme envergadura y filo, tenía un traje de General de Brigada negro y plateado y en la cabeza una gorra negra con el símbolo del infinito echo de plata en esta, su voz no era distinguible puesto que este ser había dejado de ser humano hace milenios…el traje debería lucir extremadamente pulcro e imponente pero tanto la espada como su uniforme y todo el maldito desierto estaban cubiertos por sangre fresca, el desierto entero tenía toda su arena cubierta de este mismo liquido escarlata que comenzaba a descomponerse y había un bosque echo con cadáveres empalados de millones de criaturas que alguna vez fueron humanos también― ¡Jejejeje! ¡Ay Seth!... ― su voz seguía siendo indefinida en todo aspecto pero era demencialmente ronca y de ultra-tumba― Mal, mal, mal muuuy mal…― rió con cinismo por lo bajo― Bien…si no regresas a tu cuerpo…tendré que obligarte…― la perfecta sonrisa de dientes blancos brilló más que el mismo sol y el resplandor sanguinolento.
― ¡General Armagedón! ― varios hombres llegaban en naves de desplazamiento milenios adelantadas al tiempo donde Kaiba Corp era lo más avanzado, el hombre que le había gritado bajo de esa extraña nave que parecía un disco flotante y plano― ¡No quedo nadie con vida, señor! ― dio su reporte y los otros diez hombres que le acompañaban quienes lucían sacados de un post-apocalipsis se cuadraban cual militares.
―La vida…no es para que la gocen los insurrectos…― tomo un puñado de arena ensangrentada y la apretó ahora con una seriedad fatálica― Eran parte de mis filas…y sucumbieron como idiotas…les advertí que unirse a ese demonio era mala idea…mocosos inmaduros…espero que re-encarnen con miedo en el alma― espeto sin ninguna piedad y luego sonrió mórbidamente― Se acerca la guerra…es hora de un nuevo Réquiem…
― ¡Si mi General! ― Los hombres hicieron un saludo militar.
