Hay frases que me ocultas.

Y no consigo saber.

¿Qué quieres de mí?

-espera tío Ford. . .me estás diciendo que mi novio ¿es un demonio del sueño? –Habló Dipper aun desconcertado –eso…eso no puede ser posible.

-pero lo es Dipper según lo que dicen esas runas es lo que Bill Cipher es –Expreso –debes andarte con cuidado con él.

-pero… pero no puede ser tal vez…tal vez es otro Bill Cipher, tal vez, es solo una coincidencia ¿no? –Contestó, pero Dipper comenzó a dudar cuando recordó la extraña actitud de Bill –

-Ten cuidado –respondió Dipper solo se mordió el labio –puede ser un monstruo.

-Si tío tendré cuidado –Contestó ellos no vieron la sombra de alguien que se retiraba del lugar –

Ambos volvieron a la sala donde se encontraban concentrados en aquella serie para niños, pasaron unos momentos tranquilos y Bill al hacerse tan tarde tuvo que quedarse en el cuarto de huéspedes.

Habitan dudas en mí.

Quiero preguntártelas de frente.

¿Me las podrías decir?

¿O solo me vas a mentir?

Mientras a Stanley el rubio le había agradado Stanford aún tenía las dudas en su cabeza contagiadas a Dipper quien en esos momentos se encontraba dando vueltas en la cama sin poder dormir, suspiro para bajar a la cocina a tomar algo de agua su garganta de repente se sintió seca.

Al subir nuevamente paso por la habitación de huéspedes, hizo una ligera mueca para abrir la puerta allí el rubio parecía que tranquilamente dormía, se acercó para observarlo su ojo no estaba cubierto por el parche pero si por el flequillo.

-"no puede ser malvado ¿verdad?" –pensó mientras movía aquel flequillo apreciando mejor su rostro pacifico al dormir, hasta que el ojo de Bill se abrió de repente asustándolo y se vio halado por él cayendo en su pecho –

-¿no puedes dormir? –Pregunto, el corazón de Dipper estaba acelerado, aquello lo había tomado demasiado de sorpresa –

-¿estabas despierto? –Respondió la pregunta con otra pregunta levantando la barbilla para observarle –

-Soy de sueño ligero me desperté cuando entraste –Contestó – ¿qué pasa Dipper? –Indago observándole –has estado actuando raro durante mucho rato.

-No es nada, supongo que el averiguar este nuevo misterio me tiene solo un poco carcomiéndome la cabeza –Expreso cerrando los ojos y suspirando –Bill tú ¿serías capaz de lastimarme?

-jamás –pronunció no había duda ni titubeo en sus palabras –Te amo pino

Dipper pretendió creerle y deseo más que nada creerle, pero había tantas dudas en su cabeza luego de lo que su tío le había dicho –Yo también te amo Bill.

Hay tantas dudas en mi cabeza

Que no sé qué hacer.

Y si voy a preguntarte.

¿Qué palabras obtendré?

Esa mañana Bill se despertó antes que todos despertando a Dipper para que no lo fueran a descubrir fuera de su habitación, el rubio le sonrió y aun las dudas estaban en él.

Y es que cuando esa pequeña molestia entra en tu mente es muy difícil que salga nuevamente, aun si el rubio intentaba todo lo posible esas palabras no salían de su mente como un eco constante de que jamás debería confiar en él.

-Pino –Se quejó el rubio observándolo nuevamente haciendo bosquejos en el diario que le pertenecía – préstame atención –pero no recibió respuesta de su acompañante, intento quitarle el diario para recibir un empujón tomándole de sorpresa –

-No lo toques Bill Cipher –Aquella mirada la pudo reconocer claramente el rubio y trago saliva por ello la misma que le regalaba el Dipper de aquella dimisión cuando lo odiaba –

-Entiendo no lo tocare –Suspiro alzando sus manos –pero préstale un poco de atención a tu novio ¿eh? llevo rato aquí y solo has estado metido en tu diario.

-Si tanto te molesta puedes irte –Contestó, Bill solo frunció el ceño molesto mientras Dipper volvía a meter la cabeza en el diario, quería exigirle atención ¡El merecía su atención no ese estúpido diario! –

-Tonto pino –Refunfuño sentándose nuevamente a su lado apoyando la cabeza en su hombro mirando a lo que garabateaba en el diario –"estúpido diario"

¿Acaso eres un monstruo?
¿Algo más tal vez?

¿Qué es lo que me ocultas?

Que tras tu fachada no puedo ver.

Desde que su tío Ford le había contado aquello no lograba dormir bien tenía pesadillas en la noche sobre Gravity Falls en un extraño apocalipsis lleno de monstruos y ojos-murciélagos revoloteando por la ciudad y volviendo piedra a las personas.

Siendo el causante de todo esto nadie más ni nadie menos que Bill Cipher.

-Me engañaste Bill. . . me engañaste ¿Cómo has podido? –le reclamo con un profundo dolor en su pecho de sus ojos corriendo gruesas lágrimas –

-Muy fácil pino tu deseabas amor yo solo te di lo que con tanto afán querías –le tomo de la mano adoptando aquella forma humana –Pero podremos dominar juntos esta dimensión puede ser solo nuestra y. . .

-¡Jamás permitiré tan cosa! –Se alejó empujándolo –Eres un monstruo ¡Te dije que si me engañabas jamás te lo perdonaría!

-Tsk, bien si quieres hacerlo difícil está bien mi querido pino así será –Chasqueo los dedos para encerrarlo en una burbuja de color azul y que tenía una figura de pino –estarás allí hasta que logres amarme.

Dipper se despertó de golpe sudando frío mirando en todas direcciones, pero todo estaba bien nada estaba fuera de lugar, suspiro para llevar sus manos a su rostro –cielos…

Hay frases que me ocultas.

Y no consigo saber.

¿Qué quieres de mí?

Últimamente no podía dormir bien y se debían a esos sueños pero Bill seguía actuando normal tal vez eran paranoias realmente ¿qué podría querer Bill Cipher de él? un chico completamente extraño.

Por qué lo había escogido exactamente a él…

"Muy fácil pino tu deseabas amor yo solo te di lo que con tanto afán querías" aquella frase de su sueño llego nuevamente a su cabeza como un recordatorio de que ese rubio no podría amarle de verdad y solo hizo una mueca de dolor.

-Soy tan torpe –murmuro bajando la mirada y soltando un suspiro dejando el diario de lado, miro por la ventana y una lágrima se escapó de su ojo –

¿Acaso eres un monstruo?

¿Algo más tal vez?

¿Qué es lo que me ocultas?

Que tras tu fachada no puedo ver.