Se encontraba sentando en un claro del bosque leyendo su diario como si fuera la cosa más interesante del mundo y es que quería o en más deseaba que lo que le había dicho su tío Ford no fuera cierto que el chico rubio quien se encontraba usando sus piernas como almohadas no era ese mismo demonio del sueño que con un chasquido de sus dedos podría desatar una serie de desastres demenciales llevando al mundo a la locura y destrucción con el cómo rey del caos.

Quería mentirse, deseaba mentirse y creer que ese chico que estaba en un profundo sueño le amaba por quien era, un chico nerd, raro y antisocial, tímido y con deseos de aceptación grupal, dejo su diario a un lado para observar a su novio, tenía bultos debajo de los ojos al parecer no dormía bien, los acaricio lentamente y el joven se removió.

-uh…no –murmuro entre sueños, sus cejas se fruncieron y sus labios se abrían y cerraban como si pronunciara palabras intangibles –Dipper…no –Aquello si pudo escucharlo era una súplica de los labios del rubio se inclinó para escuchar mejor lo que tenía que decir el rubio en su pesadilla –No me dejes –Aquello le dio un vuelco al corazón del joven –

-Bill –Susurro aquello le hizo sentirse mal por su paranoia había ignorado constantemente a su novio –Yo, lo lamento Bill he sido tan torpe –Se inclinó nuevamente para dejar un beso en la frente de él –

-¡DIP-AHR! –pero antes se despertó el rubio de golpe, impactando su frente con la barbilla del castaño –auh –Se quejó tomándose la frente –Tienes la barbilla muy dura –

-Mira quien habla –Se quejó –No era mentira cuando te decía que eras un cabeza dura.

-¡Eh! Pero soy el cabeza dura más sexy de todos –expreso inflando su ego, para que el castaño soltara una ligera risa –

-Quizás, quien sabe –Contestó mientras el rubio le miraba indignado él solo soltó una ligera risilla para dejar un beso en los labios del rubio quien le miraba con sorpresa ¡Su pino lo estaba besando! observo el rostro desencajado de Bill y solo pudo reír –

-¡Dipper! –Exclamo con cierta emoción el rubio para luego besarlo devorando los labios de su castaño como solo él sabía y Dipper solamente se dejó hacer–

Posiblemente estaría cayendo en una mentira del rubio, tal vez si sea un monstruo, incluso puede que le engañe y se arrepienta pero ese monstruo, ese demonio le hacía feliz y anhelaba dejarse llevar tanto por el sentimiento que este le generaba…

Aun aferrándose a una mentira, que tal vez pueda terminar mal.

Y el rubio solo sonrió al leer esos pensamientos de su pino –No te vas a arrepentir –Susurro mientras el joven sonreía ligeramente –

-"quien sabe" –pensó para volver a dejarse llevar por el beso del rubio ¡Besaba endemoniadamente bien! –