Todo comenzaba a fluir normalmente cosa que bueno hablando con sinceridad mantenía una sonrisa de oreja a oreja en el rubio, según su plan estaba fluyendo solo tenía que mantenerlo allí ese pequeño tropezón por parte de Ford que había encontrado la cueva no estaba en sus planes.
Porque al elegir específicamente esa dimensión entre todas las demás era por esa razón, Ford no encontró la cueva, jamás hizo el trato con él los pequeños gemelos pines vivían en Gravity Falls, había distintas dimensiones en donde todo había seguido un curso similar, o unas en donde Dipper puede ser considerado un cretino sin corazón sinceramente tampoco es que tuviera mucho deseos de tratar a ese niño creído de Gleeflu quien más que nada intentaría engañarlo y volverlo su esclavo de ese niño bien podría encargarse su versión opuesta Will ese llorica masoquista, porque no pensaba romperse la cabeza repasando si lo estaba usando o no y siendo sincero nunca se le antojaría tal cosa.
-¡Hey Cipher! –Exclamaron para que el rubio volteara a mirar –Ven a mi fiesta este fin de semana –le entrego un volante al rubio quien enarco una ceja –
-¿puedo llevar a alguien más? –Comentó –
-oh, claro –Y la sonrisa del rubio se amplió –
-Bien iré –Contesto dándole un guiño la chica soltó un suspiro ante esto abrazando los volantes a su pecho, uno de los chicos considerado populares e indóciles iba a ir a su fiesta y tal vez invitara a otro amigo lindo quien sabe, dejo de mirar por donde el rubio hace rato se había marchado para seguir su camino repartiendo los volantes dándole a todos menos a los nerds, inadaptados y asociales y Dipper pines encajaba en esa categoría con un grupo de otros diez chicos –
Mientras tanto Bill caminaba mirando un tanto el volante para luego doblando a la esquina encontró al castaño abriendo su casillero, sonrió ampliamente – ¡Hey pino! –expreso eufórico obteniendo un respingón de su novio –
-Hey dorito no me asustes así –obtuvo un puchero por parte del rubio por haberle llamado dorito, pero es que esa eran las frituras favoritas del rubio o las que le veía comer con más frecuencia –
-Qué te parece ir a una fiesta este fin de semana ¿eh? –mostro el volante que la chica le había dado –
-me parece que no estoy invitado –Contestó cerrando su casillero –
-Pero me dijo que yo podría invitar a alguien más –Se acercó para susurrarle al odio – Y quién mejor que mi hermoso novio –Dipper se sonrojo ante esto mientras Bill se alejaba aun sonriendo – entonces ¿vamos?
-No soy muy bueno con las fiestas Bill –Habló mientras comenzaba a marchar hacia su salón donde tendría su próxima clase –
-Bueno no es que no me agrade pasar los fines de semana en la cabaña del misterio mientras tu hermana me coquetea y pato se sienta a mi lado mientras vemos unas de las horribles y pésimas películas de terror de este pueblo mientras estoy sentado a tu lado comiendo frituras, o pasarlas en el bosque buscando misterios arriesgando nuestras vidas a quien sabe que criatura y si no olvido el maldito reptil del pasado sábado –Dipper soltó una risa porque de hecho habían tenido un susto de muerte ambos jóvenes al ser perseguido por ese culebrón de las montañas una criatura demasiado agresiva –pero sería bueno pasarlos de otra forma ¿no crees? otro tipo de interacción.
-Tengo que pensarlo Bill –Contestó mientras comenzaba a subir las escaleras –Después te daré la respuesta ¿bien?
-No es un no, así que bien y si no tengo toda la semana para atosigarte obligándote a que vayas conmigo –Dipper solo rodo los ojos – Nos vemos en el almuerzo pino.
-Nos vemos dorito –observo el ceño fruncido del rubio mientras comenzaba a subir las escaleras rápidamente sin permitirse escuchar un reclamo por parte del rubio, sonrió negando con la cabeza feliz –
Comenzó a caminar hacia su salón sin dejar de sonreír sinceramente desde que se había permitido confiar plenamente en el rubio sin pensar en lo que pasaría en el futuro se sentía más feliz y calmado menos paranoico de que él fuera e llevarlo al apocalipsis ya no tenía esas pesadillas, solo soñaba que se adentraba a las profundidades del bosque y cuando estaba a punto de llegar a un claro siempre despertaba, se adentró a su salón sentándose en su lugar de siempre.
-¿y entonces? –dos de sus compañeras se encontraban hablando entre ellas – ¿qué paso?
-termino conmigo –murmuro la contraría –Dijo que estaba inconforme porque siempre hacíamos lo que yo quería pero jamás le dejaba hacer lo que él, dijo que no deseaba tener una relación en la que yo ni siquiera me dedicara a pasar un momento con él en que él también me enseñara lo que le gustaba hacer.
-Sinceramente no creo que esa sea la razón suficiente para terminar con alguien
-pero creo que tiene razón –su amiga le interrumpió –si miro atrás tiene razón, él siempre hacia lo que yo quería a pesar de que no le gustara o estuviera inconforme, siempre pero cada vez que me pedía hacer algo que a él le gustaba como ir a la pista de carreras o jugar video juegos yo me negaba… le cansé –la joven soltó un ligero hipeo intentado no volver a llorar –fui tonta.
-ya, ya pasara –le contestó su amiga intentado consolarla –
Dipper quedo con los ojos abiertos como platos, no pensaba ponerle cuidado a la conversación de las chicas pero tampoco pudo evitarlo porque prácticamente estaban al lado de él conversando como si en realidad su presencia no estuviera allí, trago saliva recordando lo que le había dicho Bill él deseaba hacer algo más.
"Sería bueno pasarlos de otra forma ¿no crees? otro tipo de interacción." –Bill se lo estaba sugiriendo quería hacer otras cosas con él, Dipper estaba seguro que iba a negarse, no le gustaban las fiestas no sabía cómo interactuar con las personas en si no era bueno en situaciones sociales –
Pero su dorito se lo estaba pidiendo, hacer otra cosa con él que pasar el fin de semana viendo películas o ir al bosque a buscar misterios, algo más, Bill jamás se había quejado de lo que hacían juntos bueno tal vez el sábado pasado con el culebrón en el que casi ambos arriesgan la vida, por aquella cosa enorme, agresiva y completamente venenosa.
Se mordió el labio ante aquella duda, no deseaba que Bill terminara con él, aunque si lo había soportado en aquel estado en el que él lo rechazaba se notaba que podría con más pero aun así ¿Cuánto podría soportar su novio para estar a su lado? Todos tienen un límite no es verdad ¿hasta qué punto llegaría el rubio? Bill Cipher no era la excepción de los demás ¿o sí?
Lo que no sabía Dipper es que aquel demonio del sueño, iría al mismísimo infierno solo para rescatarlo a él, viajaría a otras dimensiones con tal de volver a tenerlo, soportaría a sus demonios, resguardaría su instinto más primitivo de destruir y poseer todo, solo para mantenerse a su lado, el castaño era dueño de un ser inmortal y poderoso, aun sin darse cuenta del significado de tener a alguien como él capaz de hacer cualquier cosa solo para obtener su amor.
Aunque no le presto mucha atención a las clases cosa que con muy rara frecuencia hacía ya que gracias a las enseñanzas de su tío Ford de hecho él iba en un campo aún más avanzado pero quería seguir a Mabel a pesar de que el sistema educativo era decadente solo debía soportarlo, al salir se encontró con Mabel con un volante.
-¿iras a esa fiesta? –Hablo ella sonrió algo decaída –
-No puedo ese día quede con Pacifica ya sabes su familia dará una fiesta de gala y estoy invitada –Sonrió –Así que le quedaré mal a Tifany.
-Bueno Pacifica y tu llevan mucho tiempo siendo amigas –Habló y es ambas había logrado hasta hacer amigas de una manera particularmente difícil pero lo lograron –no puedes dejarla plantada en una de las fiestas más importantes ¿no?
-No –habló –bueno tengo clases por allá –Señalo el salón –nos vemos Dip-Dip –le dio unas palmadas en el hombro y se retiró a paso rápido –
Dipper sonrió estaba por cometer una locura bajando las escaleras se topó con Bill caminando por los pasillos hacia el final de seguro hacia su próxima clase, salió corriendo lo más rápido que daban sus piernas aunque él era poco atlético pero tenía que hacerlo antes de arrepentirse.
-¡Hey dorito! –exclamo para que Bill volteara enarcando una ceja todos se quedaron mirando sorprendidos por el apodo que le había puesto al rubio, pero era mucha su determinación que no lo noto –Si iré contigo.
-la sonrisa en los labios de Bill era amplia dejando pasar el dorito –genial pino ¿pero no tienes clases en cinco minutos?
-Eh…si nos vemos –Y con eso salió corriendo nuevamente Bill soltó una risa por ello rodando los ojos ah, tenía que ser su pino pero que más era su raro favorito –
En todo el trascurso de la semana Dipper estuvo nervioso le había avistado a Stan y Ford que él saldría con Bill y Stanley le dio toda la autorización mientras Stanford estaba muy convencido del todo a lo que Stanley respondió; Ya tiene 18 años Dipper es lo suficientemente inteligente para cuidarse solo y el chico Bill es bueno, no seas una mamá sobreprotectora.
Y así su Tío Ford lo dejo ir y hasta quedarse porque él no era ninguna madre sobreprotectora, pero le dio indicaciones para que no se confiara demasiado en Bill, que puede que tuviera algo planeado y que no tuviera sexo con él si era forzado, el realmente no estaba pensando en ello no se sentía listo aun para eso de solo pensarlo se le subían los colores, los días pasaron rápido entre trabajos, tareas y una que otra broma, el fin de semana había llegado se había arreglado para ello, se terminaba de peinar el cabello para luego ponerse su gorra cubriendo su marca de nacimiento, ahora entendía por qué Mabel se tardaba tanto en arreglarse cuando querías verte bien ¡Nada te luce bien! a Mabel Pacifica la había pasado a recoger temprano y Bill aun no llegaba soltó un suspiro intentado quitarse los nervios está sería la primera fiesta universitaria a la que asistiría.
-¡Hey Dipper el oxigenado te vino a buscar! –Exclamo desde abajo Stanley –
-¡Que es natural fósil! –reclamo Bill, el rubio era muy delicado con su cabello –
Dipper sonrió para bajar las escaleras se despidió de su tío Stan y Ford, para luego salir con el rubio que había traído una moto le tendió un casco negro con el símbolo de un pino en azul, un casco especialmente para él, le sonrió en forma de agradecimiento para colocárselo, se acomodó para tomar a Bill de la cintura aprendieron su viaje, el aire fresco y sentir el aroma de su novio era algo tranquilizante mientras de vez en cuando miraba hacia el cielo y los árboles que desaparecían a gran velocidad y se quedaron allí en aquel cómodo silencio.
Al llegar a la fiesta estacionaron cerca de la casa donde estaban los distintos autos, ambos se bajaron, Dipper miro hacia la fiesta estaba completamente nervioso –Anda pino –le sonrió Bill él solo suspiro –
-Bien vamos –expreso para que ambos entraran a aquella casa, el olor a licor era perceptible en el aire con la música que estaba en exceso, Bill sonrió parecía encajar perfectamente en ese ambiente y él… bueno él no –
Paso un rato bailaron algunas canciones empezaba a divertirse hasta que Tifany se llevó lejos a Bill por un concurso, Dipper se había quedado solo sin ninguna interacción social, se quedó mirando a lo lejos aquel concurso que hacían.
-Hey diviértete –le dijo alguien pasándole lo que al parecer era una soda –
Estaba algo nervioso así que la tomo toda de un golpe, aquella soda sabía extraño y pasaba fuerte por su garganta pero lo ignoro, mientras más nervioso se encontrara más de esa soda bebía y era que tantos de aquellos universitarios con los cuales no conversaba le hacían sentirse así como si las miradas estuvieran sobre él, extrañamente se comenzó a sentir mareado, pero lo dejo pasar.
Cuando Bill había acabado con aquel concurso en el cual gano y llevaba consigo el premio un Dipper borracho se lanzó a él aferrándose a su cuello – ¡DOORRIITTTOO! –Expreso Bill pudo sentir en su aliento el olor a alcohol –
-Pino ¿estuviste bebiendo? –Enarco una ceja mientras el nombrado no dejaba de frotarse contra su pecho –
-Soda –Contestó ¿Soda? pero allí habían latas de cervezas no de soda –Bill te amo ¡Te amo tanto! –expreso las personas comenzaron a mirarlos para que Dipper le besara en frente de todos, oh vaya eso no le molestaba pero… a un Dipper en un estado de sobriedad si le iba a molestar – ¿tú no me quieres? –pregunto con sus ojos volviéndose llorosos –
-Claro que te quiero o vaya que te quiero, pero no es el momento para esto –Dipper sonrió –
-A qué quieres tener algo más pri-va-do –Susurro soltando una ligera risita –Dorito pervertido.
-Jajá, si, si eso –Habló – ¿Cuánta soda bebiste?
-no se…como… ¿cinco? –Murmuro –ah, hueles bien me gusta tu aroma, tu aroma es delicioso Bill…
-Creo que ya es hora de que nos vayamos –Expreso para tomar a Dipper y marcharse o vayan que sabía que serían la cotilla de la universidad pero por ahora solo le tenía que poner a salvo a su pino de aquellas miradas burlonas –
Asegurándose que nadie los mirara con su poder lo transporto a lo que era su habitación, Dipper sonreía de manera coqueta parecía no entender lo que pasaba –Grr –intento quitarle la camisa a Bill quien estaba forcejeando con él, de cuando en cuando le daba un beso que no rechazaba por qué bueno jamás rechazaría un beso de su pino, aun si este estaba en estado de ebriedad –Vamos Bill hagamos cosas de adultos ya tenemos la edad.
Dipper cayó en la cama sonriéndole mientras se quitaba la camisa, Bill trago saliva, la mirada de su pino era coqueta y lasciva, como un poco del sudor por el forcejeo recorría su piel perlada hasta perderse por debajo de los pantalones, el rubio estaba tentado observándole, Dipper lo tomo del brazo y lo halo quedando encima del castaño quien le robaba el aliento con un solo beso.
-Te amo Bill –Susurro –te amo –Y Bill lo durmió con su poder –
Se quedó un rato quieto tapándose la boca intentado procesar lo que acaba de pasar, su pino alcoholizado le había pedido sexo, o vaya y lo había estado tentado, se mordió el labio observándole para acostarse a su lado le observo dormir de manera pacífica y suspiro el no deseaba aprovecharse de Dipper lo amaba y si iban a hacerlo era porque el castaño así lo consentía estando en todo sus cabales no por estar borracho, sonrió para dejar un beso en su frente.
-También te amo Dipper no sabes cuánto –acaricio con delicadeza la mejilla del joven y velando su sueño hasta él obtener el suyo –
