Disclaimer: Yu-Gi-Oh! (遊 戯 王, Yūgiō;?, lit.: «El rey de los juegos») , es un manga creado por Kazuki Takahashi, que ha dado lugar a una franquicia, además de múltiples series de anime, juegos de cartas y numerosos videojuegos.

N/A: Bienvenidos a otro Rivalshipping del antiguo Egipto. He estado bastante ocupada últimamente así que por eso ando desaparecida. Ahora si no aparecen en los comentarios los seres que me han dado Follow y Fav's en mis anteriores manuscritos no habrá especial de navidad y muchísimo más importante de Halloween y estos incluirán a todos los personajes de la serie.

Advertencias: Contenido sexual. Incesto entre primos, menciones dogmáticas. Esta es mi versión de como hubiera sido la relación entre Atem y Seth de no haber muerto el primero durante la batalla contra Necrophades.

Súper Hero

Antiguo Egipto. Cuatro Años Después del Ascenso al Trono del Faraón: Atem. Aposentos de su Majestad.

Seth estaba mortal y gratamente sorprendido, sentía arder cada poro de su piel. No obstante era el único que no podía mover su propia humanidad, Atem por su parte suspiro pesadamente ante la figura regia de su primo, se tomó de la nuca estirando el cuello hacia atrás y viendo fijamente al techo mientras la brisa que entraba por el balcón alborotaba cada hebra dorada, negra y rojiza de su cabello, sonrió levemente y cerró los ojos con tranquilidad. Al parecer tendría que hablar por los dos.

―Sé que es una proposición algo apresurada, Seth pero…― vio al frente con una sonrisa bastante coqueta, galante y hasta cierto punto muy tierna― Sé que eres el único ser el faz de la tierra que logra comprenderme: Sin mencionar que eres mi único igual en el planeta entero…― entre-cerro los ojos algo melancólico aunque realmente feliz, estaba lleno del mortal y fatídico peso de la algarabía plena y total con solo ver la espalda ancha y fornida de Seth de soslayo quien lo escuchaba atentamente y este lo sabía― Desde que descubrí mis habilidades…mi identidad y capacidades…todo ha sido duro pesado, he querido muchas veces acabar con todo. Me pregunto si el peso que esgrimen mis hombros se lo dieron al ser adecuado y siempre la respuesta está ahí en tu forma…― rio por lo bajo apoyando los codos en las rodillas― Creí al principio…que solamente eras un ser caprichoso que quería verme luchar contra millones sin descanso para agotarme, pero eso desaparecía en el instante en que con tus palabras y acciones me incitabas a respirar de nuevo y tu sonrisa cálida y el tacto de tus manos al palmearme la espalda me incitaba a seguir adelante― el Faraón rememoraba el mar divino de información que corría desbocado en su mente, era el rio de la luz de la información divina, era aún muy nuevo para el interpretar las mareas y las palabras de sus padres cuando hablaban con él, pero siempre lograba captarlos y cuando la interpretación no era 100% correcta Seth siempre estaba ahí, interviniendo física o espiritualmente― Me di cuenta de que aquella fuerza que entraba en mi mente y corazón y me regalaba el aliento de vida y la sabiduría para reinar eras tú hasta hace muy poco en realidad…― volvió a reír mientras se palmeaba la frente, quería llorar gracias a sus millones de sentimientos encontrados― Nunca pensé…que me amaras con tal fuerza y magnitud, nunca creí que te disfrazarías de coincidencias o te materializarías en formas naturales o en animales o personas para hacerme entender las cosas pero sobre todo…― llevo dos dedos a sus labios, estos tenían un tinte rosa pastel y se notaban muy cuidados e hinchados― Siempre me besas…ese palpito dentro de mis labios que los mantiene así...¿Eres tú no es así? ― rio muy cínico por lo bajo― Seth, logre hablar con el dios Seth hace poco me confirmo que le pareció muy raro que dudaras tanto y no me reclamaras como tuyo de un solo golpe cuando descubrí quien era, se supone que estamos destinados…a estar juntos― la mirada de Atem se volvió seria aunque el sonrojo en sus pómulos era increíble― Tú me amas y hacías lo que fuera para que yo lo sintiera y lo descubriera pero a la vez te daba pavor saber cuál sería mi respuesta…o peor mi reacción…― suspiro de nuevo y ahora notaba como Seth convulsionaba los hombros y apretaba el Cetro del Milenio con fuerza innecesaria― No es necesario que temas…porque ya sabes que muchas veces maldije a esa fuerza que me hizo llegar a la cima pero que no era odio o maldición real sino un enamoramiento realmente poderoso que me cohibía, siempre te anhelaba cuando todo era pesado y las cosas iban mal, volver a sentir ese puño entrar en mi corazón y parar los sollozos de tener estas hombreras de oro sobre mis hombros…― las acaricio con amor puesto estaban ahí por una razón― Siempre quise saber que o que eras pero eso solo me alejaba de ti, demasiado analítico, demasiado serio, demasiado estricto conmigo mismo y demasiado radical…pero tú adoras todo eso de mi aunque esas mismas cosas en ocasiones me impedían escuchar tu voz, pero estos meses durante las cenas, las reuniones, los problemas con mis otros Sacerdotes, con mi pueblo, conmigo mismo cuando te manifiesto mis tribulaciones: Me di cuenta de que esa fuerza aplastante eras tú, era demasiado obvio si me lo preguntas y más porque…note que cuando sonrió el palpito en mis labios crece con monstruosidad y no puede ser que cada vez que pase estés tú ahí presente solo por ''casualidad'' ― enfatizo con comillas aéreas viéndolo algo aburrido― Has comenzado a dejarte ver solamente porque me he sabido mover y pensar con la mente y el corazón al mismo tiempo y eso rompe tus barreras y prejuicios, no te nombre hombre de confianza solo para mantenerte vigilado, lo hice para analizarte puesto que algo me decía que el principal y único sospechoso de mis palpitaciones y corazonadas eras tú en efecto― se cruzó de brazos y Seth seguía impertérrito― ¿Quieres darte la vuelta? ― le ordeno de forma juguetona― No te voy a matar o a golpear ni a pensar mal de ti…― al ver que Seth no se movía solamente comenzó a caminar hacia este sonriendo completamente enamorado y complacido, cuando toco tu hombro logro oír el jadeo impresionado del contrario y un notorio estremecimiento bajo la piel de sus dedos― También estoy enamorado de ti…también te…― no pudo continuar con su confesión cuando el mayor ya lo tenía aprisionado en un abrazo aplastante, y sus labios conectados con una furia que logro hacer casi literalmente al Faraón desmayarse del impacto energético, al ser ambos dioses con forma y carácter humano las descargas de energía eran frecuentes, Atem rodo las cuencas oculares hacia atrás y comenzó a devolver el trabajo a sus labios con mucha maestría aprendida al devolverle los roces y succiones a aquella fuerza que lo hacía suspirar de amor, se afianzo a la nuca de Seth y lo atrajo de forma violenta y lamio el labio inferior y luego volvió a besarlo con hambre, pasión, amor. Seth no dejaba que este respirara bebía de su saliva, enrollaba sus lenguas mantenía firme el abrazo y las caricias, el calor de sus pechos era tanto que sus pulsos podían llegar a sincronizarse, no se abstuvo de chupar como un niño a su biberón los labios del joven Faraón con la misma desesperación, no podía con la alegría de saber que era correspondido. Pero había algo que lo inquietaba y por desgracia tenía que preguntar.

― ¿Qué dirán los demás…?― le pregunto sonriendo como un perfecto loco. Los pulmones se le hinchaban de alegría, el Faraón SU Faraón estaba correspondiéndole, Al fin podía reclamar lo que era suyo por derecho. No por nada le permitieron escoger a su futura pareja cuando aún no era confinado por sus padres a un cuerpo mortal. Escogió deliberadamente al de ojos rojos mientras Sejmet y Seth daban su aprobación para el compromiso del hijo que Bastet estaba esperando. El descubrió su verdadera identidad a la edad de cinco años humanos por lo tanto era un sabio consumado y fue quien hipnotizo a Shimon Muran para que aceptara la entrega del bebé de cabello estrambótico sin quedar total y completamente loco ante la visión de dios dioses entregándole lo más valioso para ellos para que aprendiera en la tierra de rectitud y honor y sobre todo que conociera su lugar para reinar en los cielos luego de su muerte natural, la muerte no los separaría de estar juntos puesto que seguirían casados luego de haberse deshecho de las fachadas mortales. Solo que Seth al ser hijo del dios que manejaba a la vida la muerte y a la resurrección no estaba muerto ni vivo pero si podía controlar su apariencia física en el plano de los mortales. Pero sabía que su pareja se las veria difíciles para reconocerlo y para vivir pero que más pronto que tarde lograría vencer esos obstáculos y ser un poderoso regente que labraría un futuro visionario y prometedor, agradeció infinitamente que su mente haya reconocido el camino de la luz y no la oscuridad, de haberse salvado del camino de la muerte a manos de Zorc y ahora poder vivir para lo que fue destinado. No obstante no permitía que nada ni nadie lastimara de tal forma a Atem que este quisiera consumar lo que Necrophades no pudo ni podría jamás, era extremadamente sobre-protector y no dejaba que míseras escorias como seres humanos inferiores atormentaran al Faraón, la carga de llevar el conocimiento infinito y ser mortal a la vez era duro pero para nada imposible estando bendecido como lo estaba pero era en cierto punto muy delicado y estaba arraigado a sus emociones, por eso no se había manifestado como era. Por eso temía que el golpe emocional de saberse destinado a alguien desde antes de terminar de ser concebido lo lastimara de alguna forma irremediable o lo privara de algún deseo mortal. Pero podía ver en la mirada del de ojos como dos joyas echas de la misma vida que otorgaba el magma con su calor al planeta que se había equivocado que Atem estaba perdidamente enamorado de él y había mucho alivio, pasión y locura de amor en el brillo de sus ojos, también estaba una burla que lo dejo bien shokeado.

― ¡¿Los demás?! ¡Jajajajajajaja! ― Atem se soltó a reír bastante marginal y sádico mientras afianzaba su frente en su pecho era realmente incomprensible y desconocidamente sublime el escucharlo reír con tanto jubilo y vida por su causa cuando el regente de Egipto siempre estaba estoico, serio y nunca bromeaba ni siquiera bajo amenaza― ¿Cuándo en la vida me ha importado lo que opinen los demás, Seth? ― lo vio como si fuera un chiste realmente malo con patas y luego volvió a sonreír arrogantemente y logrando que el mayor se sonrojara más que una gigante roja a punto de devorar un sistema solar completo― ¿Así sabe tu boca, eh? ― realmente el menor parecía y estaba feliz, esa faceta de niño consentido que nunca le vio ni siquiera de las pocas veces que se vieron de niños era extraordinaria― Me tenías loco por probar tus labios…― sus fuertes y muy marcados brazos rodearon al mayor― Sentir tu calor, el latido de tu corazón…― si Seth no hubiera estado ahí todo el tiempo juraría ante el templo de Ra que Atem se había drogado algo bastante fuerte y estaba delirando en ese preciso momento o estaba bien borracho en su defecto, aunque el menor no consumía alcohol por muy raro que sonara lo único que lograba emborrachar de verdad al de hebras doradas era el dulce. Culpa de su madre, Bastet y su hermana (tía del Faraón) Hathor viven literalmente de las cosas dulces de la vida, Atem podía beber doce galones de cerveza y no emborracharse ni un ápice pero perdía el control comiendo miel de abejas africanas o comiendo mangos, había que alejar a veces muchos dulces de él aunque Seth odiaba no darle dulces, aunque esa vez que termino en el suelo rodando y riendo en medio de una junta por culpa de ese Emperador Persa que lo obligo a tragarse un jarrón de un nuevo tipo de sidra de manzana con demasiados aditamentos azucarados y luego una cena que consistió en un 80% de dulces étnicos dejaron al Faraón tan borracho que comenzó a hacer explotar cosas con su energía dejando al descubierto que no era un mortal en tierra extranjera además de comenzar a revelarle a la gente como iban terminar embarazadas las concubinas de Sherezade el Emperador por sus propios guardias, o como iba caer el Imperio Persa a manos de un tal Alejandro Magno leyendo el futuro y hablando como un perico. Nota: Al Faraón le pareció de lo más cónico en su momento. Y el muy descarado aún se reía de eso― También quería que me esclarecieras un par de cosas si eres tan gentil― ahí estaba el Atem serio de siempre pero ahora estaba casi resplandeciendo literalmente en energía dorada de lo realizado que se sentía― ¿Por qué tanto jodido misterio? Si creían que no lo iba a entender se equivocaron rotundamente…― lo vio bastante aburrido― Con todo lo que me ha pasado en la vida ¿Qué tendría de raro saber que estaba comprometido desde antes de nacer? ― arqueo una ceja.

― ¿Cómo dedujiste eso? ― Seth lo vio impresionado.

―En retrospectiva es bastante obvio…― sentó al mayor en la cama junto con y le sonrió de forma gatuna y si tomamos en cuenta de que es mitad león tiene demasiada redundancia― Solo ate cabo con rabo…si me protegías tanto debía ser por amor únicamente y debía haber una razón para poner tanto empeño en que siguiera con vida hasta alcanzar el nivel que tiene mi reinado y el que tendrá…― Atem sonrió bastante arrogante, él podía vislumbrar la cumbre y culminación de su tiempo y era realmente magnifico y digno de abalanza, solo tenía que hacerlo realidad aunque le costara, pero lo haría realidad y más ahora que sabía que Seth estaba involucrado.

―Eres demasiado inteligente y el único enemigo real que tienes eres tú mismo, así que necesitabas ayuda con eso: No está en los planes de nuestros padres que el peso de permanecer en tu forma mortal sea demasiado…― Seth vio al suelo entristecido― Atem…― se sintió morir de felicidad al decir su nombre de pila mortal― Sé que el ascenso al trono a tan corta edad, lo dura que fue tu infancia como hijo del Faraón, y que el mismo día de tu nombramiento ocurriese lo de Bakura y posteriormente lo de Zorc fue demasiado y que dejo secuelas pero…

―Me ayudaron a superarlas y eso es lo importante aquí― le espeto el otro. Se volvió a tirar en la cama a ver al techo y sus ojos se encendieron en dorado― Esto que veo ¿Cómo se llama?

―Es la energía creadora― Seth vio al techo igual pero con sus ojos encendidos en plata.

―Puedo sentir todo lo que quiere decir, a veces es lo suficientemente constante para saber lo que dice…habla y a la vez no pero otras veces…― Arrugo el entre-cejo dejando que se denotaba su impotencia― En muchas ocasiones es mortalmente incomprensible ¿Para ti es fácil?

―Lo leo como a nuestra escritura normal. Te tomara un tiempo relativamente largo pero si le pones empeño será bastante fácil leer a esa energía como a cualquier cosa escrita en los papiros de los templos…― sonrió Seth complacido― Aunque mi mayor preocupación es el estrés que tienes ahora…

―Sabes que lo he dominado a la perfección desde que tengo memoria…― el otro vio hacia una pared.

―Esa no es excusa para que te desesperes tanto ante los ojos de los dioses nada más que comiences a gritar histérico ¿Crees que no te oigo? ― Seth lo vio con mucha reprobación y cariño― Te desesperas fácilmente…

―Pero siempre estas hay para patearme el culo a la dirección correcta ¡Jajajaja!

― ¡Esa lengua! ― Seth se cabreo.

―Te la pasas metido en mi mente ¿No estás acostumbrado a que sea un mal hablado? ― rodo los ojos fastidiado― Realmente a veces muchas veces odio el protocolo y la etiqueta…

―Bueno en eso tienes razón…― el mayor se acostó en la cama junto al menor― También me cansa el protocolo en ocasiones…

―Eso se nota…aunque quisiera conocer al verdadero Seth ya que tu obviamente conoces al verdadero Atem…― sonrió cínico el otro― Me vuelve loco el saber cómo crear vestimenta que pueda lucir como en ese futuro donde permanecía unido al alma de mi re-encarnación― sonrió realmente maravillado.

― ¡¿Ese aspecto tan rebelde?!

― ¿Vas a fingir que no te encanta?

― ¿Tú quieres que me muera de algo al verte vestido con cuero negro y correas de metal? ¿Has visto el físico que tienes?

―Oh…― Seth supo que la había cagado diciendo eso ante la sonrisa mefistofélica del menor― ¿Entonces esos manoseos y que sienta constantemente que me desvisten con la mirada desde algún lado no eran falsas impresiones? ― Amplio su sonrisa ante la cara de impacto y el tic en el ojo de Seth― ¿Puedo saber qué te parece más atractivo de mí? ― Atem supo que jamás debió haber abierto la boca cuando el Sacerdote lo vio y le sonrió medio lado arqueando una ceja a su vez, solo eso basto para que al menor se le borrara la sonrisa puesto que el sonrojo que agarraría en las próximas horas iba a ser de temer.