Bill Se encontraba bastante molesto y era que desde hace ya una semana se encontraba trabajando en la mansión Gleeflu había intentado de distintas formas ingresar a la mansión pero realmente tenían protegida esa mansión y sus con sus poderes no podía entrar de hecho no podía entrar si no era invitado a entrar en dicha mansión… eso era un dolor en el culo para él.

Tener que servirle a unos presuntuosos como los Gleeflu no era su estilo y cada vez que querían castigarlo con sus amuletos deseaba usar sus poderes y destruirlos miembro por miembro, pero tenía que soportarlo para poder obtener la grieta dimensional, claro que se encontraba registrando esa mansión de pies a cabeza pero sabía que estaba allí el único lugar al cual no podía ir.

Suspiro dejándose caer en uno de las sillas de la cocina en donde podía descansar esos mocosos eran un serio dolor de cabeza, esa chica si podía hacerle llevar bolsas que bueno que era un demonio se lamentaba del pobre humano que tuviera que cargarlas el Stanford de aquí siempre le mandaba por pedidos extraños y no hablemos de Dipper Gleeflu que debes en cuando se le había insinuado aunque sabía que ese chiquillo solo quería un jueguito por andar de hormonal.

Aunque siendo sincero él también deseaba lo mismo con su Dipper pero al parecer el joven no se sentía preparado aún se ponía paranoico y salía corriendo la última vez se terminó estrellado con la puerta y se quedó a dormir con Will cosa que no le gusto para nada.

No es que no confiara en Dipper sabía que no haría nada con Will y Will era tan sumamente pasivo que jamás haría nada con Dipper, al menos que Dipper fuera él….

-¡Wilson! –Alguien lo saco de aquellos oscuros pensamientos por suerte –Si tienes tanto tiempo para andar de vago entonces tiene tiempo para acomodar mi oficina –Habló Stanford –

-Lo que digas Sixer –Expreso para levantarse –

-¡Más respeto! –El adulto estaba enojado pero este le ignoro y por alguna extraña razón no podía hacer nada contra él y eso era inquietante –

Se adentró al estudio que estaba hecho un desastre comenzando a acomodarlo de muy mala gana, no le gustaba servir de sirviente a absolutamente nadie y el hecho de que le anduvieran mangoneando le fastidiaba bastante pero tenía que soportarlo las cosas que hace por…. por estúpido.

Al tener todo en su lugar se quedó mirando a una sola zona un librero específicamente un gran libro negro, emanaba energía dimensional se acercó para tomarlo, podía sentirlo allí estaba grieta y cuando iba a abrirlo.

-¿Qué crees que hace Wilson? –lo había atrapado Dipper Gleeflu esos ojos azules siempre mostraban frialdad –

-Curiosidad –Expreso para que el Gleeflu le arrancara el libro de manera brusca –

-La curiosidad mato al gato –Contestó mientras el rubio fruncía el ceño –

-Pero murió sabiendo –Pronunció el castaño frunció el ceño –Bien ya me voy, al cabo que ni quería leerlo –

El castaño no estaba para nada contento con la actitud del rubio, se quedó hasta que su hora acabo tan tarde en la noche, suspiro sabía que no podía transportarse a su mansión en el bosque el pueblo estaba lleno de cámaras los Gleeflu estaba al tanto de todo acontecimiento y el único momento en el que podía usar sus poderes era entrando al bosque.

Al poder crear aquel portal estando en la casa específicamente en la sala se encontró con Dipper y Will dormidos en el sofá, el sonido de los créditos de una película, Dipper se encontraba abrazando al triangulo azul cosa que le disgustaba con demasía.

-mh. . . Bill –murmuro el castaño entre sueños –yo también te quiero.

-Y todo deseos de aniquilar a su contra parte se marcharon en ese mismo instante y el pensamiento de que hacía aquello solo para hacerlo feliz regresaba, estaba demente y lo sabía, a cada momento tal vez más enloquecía, pero era por ese chico, suspiro para de un chasquido dejar a Dipper en su cama mientras Will se quedaba durmiendo solo en el sofá –

No era que despreciara a su contra parte, solamente no lo toleraba, era como toda la debilidad de su ser y eso no le gustaba en lo más mínimo verse débil y expuesto era algo que jamás se permitiría pero que Will mostraba como si en la frente tuviera un cartel de "Soy pasiva y frágil" lo cual siempre le llevaba al punto de querer maltratarlo, al mismo tiempo tal vez esos sentimientos que se fueron desarrollando en él sentía una pizca mínima, diminuta, pequeñísima de pena por todo lo que había tenido que vivir Will y el hecho de que tratara de ser feliz aunque aún se sintiera triste por dentro.

Bill no era estúpido y sabía que Will estaba enamorado de Gleeflu nada más tuvo que verlo cuando se encontró llevando las bolsas de Mable Gleeflu y como le brillaron los ojos a su contra parte por ver al castaño de ojos azules, no sabía que le veía, tampoco sabía la razón y no lo preguntaría por que le daba en absoluto lo mismo.

Se fue hacia la habitación que compartía con su pino para acostarse a su lado, ya sabía dónde estaba la grieta solo debía tomarla en el momento oportuno y por fin se irían de allí.