Dipper Gleeflu se había quedado sorprendido cuando aquel triangulo amarillo apareció, pues pensó que William jamás se comportaría de esa manera, él fue quien más rápido se dio dé cuenta de que aquel triangulo no podía ser William.
Entonces aquel chico que había estado observando desde hace un tiempo tomó el aspecto de Will y allí se dio cuenta de que había caído en la ignorancia todo ese tiempo ese chico había sido Will, sus sospechas desde un principio habían sido ciertas y él decidió ignorarlas, pero que gran idiotez de su parte.
Ahora sabía que William no seguía allí, que si entraba al bosque a buscarlo no lo encontraría y que no regresaría rogando que lo perdonará y que su castigo no fuera tan severo, se había ido, se había marchado con ese otro triangulo y por la mirada que le dedico no planeaba regresar.
-Dipper –Su hermana le hablo se encontraba sentado en el estudio con su mirada perdida en el fuego de la chimenea – ¿Qué planeas?
-Tenemos que traer de vuelta a ese estúpido demonio –Habló –Nos debe muchas.
-Déjalo, siempre ha sido no más que un inútil –Mabel le restó importancia mientras miraba unos libros –
Pero para Dipper tenía mucha importancia, demasiada, no quería y no deseaba permitir que William se hubiera ido.
Había pasado una semana desde que el demonio triangular se había marchado y Dipper se sentía sumamente extraño, la energía que experimentaba con anterioridad se había marchado ya no podía decir que él era mucho más poderoso que su hermana conforme a energía demoniaca se tratara ahora ambos estaban en iguales circunstancias por el mismo amuleto.
Y Dipper presentía que esto se debía a la falta de William era como si el demonio le transmitirá de su energía pero ahora que ya no estaba, eso no ocurriría más, la carencia del bienestar y tranquilidad que ese poder le generaba se había marchado y ahora se encontraba sumamente intranquilo.
Para tranquilizarse un poco decidió pasear estar despejado, termino cerca de la fuente del centro comercial se sentó allí admirando las ondas que creaban dicha fuente, una canción no dejaba de sonar proveniente de una de las tiendas.
-Y perdí lo que soy, y no puedo entender, por qué mi corazón está tan roto rechazando tu amor –Ese palabras le habían llegado de golpe calándole –Sin amor me ha ido mal, vida, menos palabras y continuar.
Dipper trago saliva, sintiendo un ligero mareo tras lo cantado, ¿Sin amor me ha ido mal? lo pensó un momento ¿los demonios pueden amar siquiera? ¿Tienen corazón siquiera? ¿Pueden sentir siquiera? Si era así eso que le transmitía el demonio triangular ¿era amor? ¿Qué era eso? Solo sabía que debía seguir adelante.
-Pero sé, todo lo que sé, es que el final se acerca –él no quería pensar en el final, no quería pensar en que no volvería a ver a ese llorón triangulo azul, no escucharía más sus chillidos, ni sus suplicas, no sentiría más su presencia flotando a su alrededor, o su único ojo mirándole fijamente, ya no vería como temblaba… nada, no quería pensar en el final – ¿Quién soy desde el inicio?
Esa pregunta jamás se la había planteado, era completamente absurdo que él intentará planteársela, él era Tayron Gleeflu, hijo de una poderosa y adinerada familia, alguien que no permitiría que nadie lo pisoteara, pero ahora… ¿Qué era lo que le estaba pasado? ¿Quién era? ¿Por qué se estaba llenando de absurdas paradojas?
-Llévame a casa a mi corazón –Ahora sabía que esa canción era completamente estúpida él no podía decir que tenía corazón, lo había mandado lejos hace mucho tiempo –Déjame ir y correré, no seré silenciado.
¡En primer lugar que hacía él escuchando una absurda canción he intentado interpretarla como si fuera su desgracia! ¿Acaso se había vuelto loco o qué? se sentía más patético, como ese Gideon Pines, si eso era caer bastante bajo, muy, muy, muy bajo.
-Todo este tiempo gastado en vano –Y vaya que lo había gastado, ahora odiaba al que estaba colocando la música en esa tienda –Años desperdiciados –Nuevamente otras palabras que le hicieron soltar una mueca –Ganancias desperdiciadas, todo está perdido.
¡Nada estaba perdido! ¡Él no se atrevía a perder a William! ¡Ese estúpido demonio llorón le pertenecía! ¡Era suyo! ¡¿Cómo se atrevía siquiera a marcharse de su lado?! Cuando lo viera nuevamente el castigo que tendría sería grande –La esperanza se mantiene y esta guerra no ha acabado –Oh, por supuesto que no había acabado apenas iniciaba –
Decidido se marchó del lugar ¡Debía de dejar de pensar como un absurdo adolescente deprimido! oh, él no era así y jamás sería así, buscaría la forma de crear un portar y traería de vuelta al estúpido de William Cipher, su William Cipher y no permitiría que ese demonio se fuera jamás de su lado porque le pertenecía.
