CAPÍTULO 2

Despertó. No tenía noción de cuanto tiempo habí pasado, ni donde se encontraba. De repente lo recordó y gritó

-¿Dónde está mi hijo?

Su madre acudió presurosa al oirla, auque en su semblante podía notarse un gran alivio, al mismo tiempo se reflejaba dolor

-Akiha, hija mía! temia que no volvieras a despertar!...

-Mamá, ¿dónde está mi hijo?... por favor! quiero verlo ahora!

-ay! hija... es que...

-Qué mamá!? habla de una vez!

-tu hijo nació muerto

Reaccionó energicamente -eso es imposible! mientes! Él te obliga a mentir!...- el llanto se apoderó de ella

-Dime dónde está mamá! te lo exijo!

En el momento en iba a responderle, su padre entró en el cuarto azotando la puerta

-Ese maldito bastardo nació muerto! y no quiero volver a hablar de este incidente nunca más!... dá gracias que no corriste la misma suerte que el... pues ganas no me faltaron...

Akiha no podia respirar, su pecho se cerraba a causa del asma que padecia desde pequeña,y por supuesto tambien por el espanto que le causaba oir a su padre hablar asi

-A partir de este momento aguardaras en este cuarto a estar completamente repuesta, y luego te marcharas de Tokyo, lo más lejos posible. No quiero volver a verte por lo que me resta de vida... levantate mujer, nos vamos- dijo, mirando a su esposa

-Pero... por favor, dejame estar con mi hija...

-he dicho que no. a partir de este momento esta sucia ramera esta muerta para ambos. y si no quieres que la mate realmente más te vale salir del cuarto ahora mismo...

madre e hija se abrazaron llorando freneticamente. pero poco duró el abrazo... dos guardaespaldas las separaron sin piedad. dejando a Akiha del otro lado de la puerta en completo estado de desesperación.

Varios días pasaron. No sabía cuantos porque tampoco le importaba. solo veía al sol en su eterna danza vestido de rosas y naranjas, de arriba a abajo, dando paso a la oscuridad. Ella solo quería morir.

Una mañana vino a verla un doctor, quien le pronosticó poca vida. Al negarse a comer, y dado el cambio brusco de clima, más su patología asmatica, contrajo un fuerte virus que estaba atacando sus pulmones. Ni bien se retiró, entró una de las criadas con el desayuno y unas medicinas

-Señorita... tiene que comer un poco y tomar estas medicinas, luego la ayudaré a tomar un baño caliente...-

quizas por el cariño y la empatía que dejaba entrever esta joven muchacha, Akiha respondió algo ronca. Hacía semanas que no emitía ni un sonido

-no quiero comer... quiero morir

la criada se apresuró a tomarle la mano -Señorita no diga usted eso, es pecado!... ofende a Dios

-y es que acaso Dios ha hecho por mi para que yo le tenga algun respeto?... más bien debería odiarlo!... mira donde estoy, encerrada, a punto de morir sin poder hablar con el hombre que amo y me han arrebatado a mi hijo!... asi esperas que ame a Dios?

Con muchisimo miedo, y en tono casi inaudible, la muchacha susurro -Dios si la ama... por eso ha querido que este dia sea yo quien traiga su desayuno... y pueda decirle que su hija está viva...

Loa ojos de Akiha se hicieron enormes de asombro. Con buen tino, la criada atinó a taparle la boca -No no... por favor no grite señorita... levantese despacio y con cuidado... iremos al cuarto de baño pues si demoro mucho pueden venir por mi... diremos que la ayudaré a asearse, de ese modo podremos hablar... .

Ella asintió. y esperó el regreso de la chica. Solo pudo llorar de alegria. Tenía una hija. Una hija con el amor de su vida. Tomó una desición. Debería vivir. y escapar de alli para encontrarla.

Momentos después regresó la portadora de buenas noticias, cargando unas toallas y sales de baño. Ambas se sonrieron pero no pronunciaron una palabra, mientras el custodio volvía a cerrar la puerta de la habitación con llave.

Ya en el baño, mientras la bañera se llenaba de agua tibia, cargando el hambiente de vapor, escuchó la parte de la historia que se contaba en la cocina de la mansión:

-Nos dieron ordenes de no subir a la planta alta la noche que llego usted del extranjero, pero la mañana siguiente una de las chicas dijo en la cocina que había oido llorar a un bebé. horas después bajó el mayordomo preguntando por el Jardinero y su esposa. los mando llamar su padre. les ofreció muchisimo dinero y una casa si aceptaban criar como propia a la niña que usted tuvo. Los arreglos estan casi listos y la proxima semana se iran de aqui con la niña.

-Dios Mio! no puedo permitir que eso pase... tienes que ayudarme! te lo ruego!

-Señorita... es que yo nada puedo hacer... si su padre descubre que se lo dije me matará!

Los ojos de Akiha se empañaban al mismo tiempo que los espejos... pero un recuerdo iluminó su mirada

-Podrías ir al Ueno... tu puedes salir de aqui y buscar al padre de mi hija... el puede ayudarnos

-Ay es que... tengo mucho miedo!

-No temas... te prometo que todo saldrá bien!... dame papel y lapiz, te apuntaré la dirección ...

al recibir los elemenos que solicitó. escribió con rapidez varios nombres y direcciones que entregó con ademan de estar dejando en manos de un extraño su más grande tesoro

-Matsuhiro es el padre de mi hija, trabaja descargando en el mercado, alli todos lo conocen con el apodo de IKA*, si no das con él, busca en esta dirección a una amiga, su nombre es Megumi... ellos sabrán que hacer... por favor, tienes que ayudarme...- se tomaron de las manos como sellando un pacto silencioso. No sabía si podría confiar en ella, pero al mismo tiempo, era su unica esperanza...

A la madrugada siguiente, la criada, envuelta en una caperusa gris y muerta de miedo entró en el mercado** del Ueno... sin saber muy bien que hacer, se dirigió a un hombre que descargaba cajones de verduras frescas de un camión

-Disculpe señor... estoy buscando a un trabajador... quizas lo conozca

-Dime rapido a quien buscas niña, no tengo tiempo para charlar, no ves que estoy trabajando?

-Se llama Matsuhiro

-No conozco ningun Matsuhiro asi que quitate y no estorbes!

-Le llaman Ika...

el cajón que estaba descargado el fornido hombre cayó al suelo -Buscas a Ika? es que no lo sabes?

-No se de que habla señor...

-Ika ha muerto... lo asesinaron en el paso a nivel de la entrada al bajo, lo lamento...

La criada salió corriendo espantada -Muchacha! espera!... bah!, que tengo yo que meterme en estas?... seguro sería alguna noviecita, y ustedes! el show terminó! muevan los traseros que ese camión no se descargará solo!- gritó a los trabajadores que se habían juntado a mirar la inusual visita.

Todo lo que la pobre chica pudo pensar era en el dolor de su ama... y luego sintió miedo. Terror. Si el padre de la niña estaba muerto, lo mismo podria pasarle a ella si se enteraban que estuvo alli... y que había hablado.

Con muchisima dificultad logró encontrar la dirección de la amiga de Akiha, a la cual por pura casualidad halló justamente en la puerta

-Usted es la señorita Megumi?

-Vaya! hacía años que nadie me llamaba señorita!- se río tan escandalosamente como vestía- si soy Megumi... quien te envía?... si vienes x mi servicios te diré que no me acuesto con mujeres, pero conozco chicas que por un buen dinero estarían dispuestas a hacerlo cariño...

sonrojada a más no poder la criada se apresuró a decir -Me envía la señorita Akiha!-

-Aki-chan?... que le sucedió?... hace meses que no se de ella, mal agradecida!... ven chica, entremos y bebamos té... he tenido una noche terrible y quiero sacarme los zapatos... adentro me contarás-

Dentro de la pequeña habitación solo había una mesa, una estufa, un armario con la puerta rota y un pequeño Tatami*** algo descolorido. Mientras Megumi preparaba té, la criada le relató sobre el encierro de su ama, la niña que había nacido y la desagradable noticia de la muerte de Matsuhiro

-Si, fue terrible... te juro que aun no puedo creerlo y ya ha pasado casi un año... cosa de 9 o 10 meses... el no supo nunca que Akiha estaba embarazada, o si?

-No lo se señorita

-Llamame Megumi que me pones nerviosa!.. mira, ahora estoy tan aturdida que no puedo pensar!... regresa mañana y tendre un plan para sacar a Akiha de alli... no le digas que Ika ha muerto he?... eso lo haré yo cuando ya esté aqui a salvo conmigo... te espero, por favor no la abandones. eres su unica esperanza-

Con aspecto cansado salió de aquel cuarto con la sensación de haber pasado la peor experiencia de sus 14 años de vida.

Aun asi, se prometió regresar, mientras besaba un crucifijo y se persignaba varias veces entregandose a la santa virgen..