Capítulo 3

La misma caperusa gris volvió a atravesar los mismos puentes peatonales por sobre las vías. El brillo que vió en los ojos de su señorita al comunicarle las buenas noticias era suficiente para saber que a pesar del miedo que sentía, estaba haciendo lo correcto. quizas era el pensamento de una madre joven que murió dandola a luz... tal vez la estricta educación católica que le había impartido su abuela antes de morir y dejarla completamente sola. Quien sabe. Lo importante era que su corazón le decía que siguiera, que no se detenga. Y asi lo hizo. Llegó nuevamente a la puerta de Megumi y tocó sin vacilar. Al instante esta se abrió, y un rostro amigable desprovisto de la cantidad de maquillaje que había presentado la primera vez que lo vió, le dió la bienvenida.

- Sientate querida, preparé té y un budín inglés, aunque no soy buena cocinera... pero por tu aspecto y tu acento supuse que eras inglesa, verdad?-

No estaba acostumbrada a que la trataran con tanta familiaridad, con algo similar al cariño, aun asi se llenó de calidez, entendiendo por qué la señorita Akiha había encontrado en Megumi una amiga

-En realidad mi madre y mi abuela eran Irlandesas, pero yo nací en Japón... no debío molestarse señorita...- contestó aceptando el plato que Megumi le extendía sonriente

-Cuaquiera que tenga buenos sentimientos es digno de cariño y confianza... y lo que estás haciendo por Akiha es algo admirable. Como su amiga te lo agradezco.

Un incomodo silencio surgió entre las dos. Entonces se apresuró a continuar

-Mira, tenemos poco tiempo para actuar y realmente no soy una mujer inteligente, si asi lo fuera no sería prostituta... pero si soy practica y capaz de dar mi vida por una amiga como Akiha. Asi que trataré de dar mi mayor esfuerzo. Sabes dónde está exactamente la niña?

-Si claro señorita! en la casa principal, en la planta baja, con una nana. La señorita Akiha se encuentra en la parte trasera, en la casa de invitados. el problema es que tiene dos guardias en la entrada permanentemente..

Mientras tomaba una taza entera de té, Megumi pensó en silencio. Luego suspiró, y mientras llenaba su taza nuevamente preguntó

-esa casa tiene acceso a la calle?

-Solo atravezando la casa principal... o rodeando los terrenos y el lago, pero ademas de que es una extención enorme, y conciderando que la señorita Akiha pueda burlar la seguridad, aun asi debería atravezar los terrenos vecinos, que son también muy extensos. si lo lograra, llegaría al camno rural 10, que es muy desolado... casi no pasan automoviles por alli

-Mucho mejor! asi no sería vista... sabes a qué hora cambia la guardia?

-11 de la noche

-y los nombres de los guardias?

-si. los oigo llamarse todo el tiempo... y son muy groseros y pervertidos... y el peor de todos es el jefe de seguridad, el señor Toshiko...

-Asi es! muy bien! dale gracias a tu Dios de Irlanda que asi sean... eso nos ayudará muchisimo!... ten- dijo, alcanzandole una libreta y un lápiz- apuntame alli la dirección exacta y los nombres de los guardias. - la chica accedió de inmediato

-Bien. Vamos a hacer esto... presta muchisima atención pues ejecutaremos el plan esta misma noche y no habrá tiempo de repasarlo... a las 23:30n, me presentaré a distraer a lo guardias... podrías abrirme alguna puerta de la cocina o algo asi?

-si... poria dejarle habierta la puerta de servicio,es el unico lugar de la casa que no tiene cámaras. si puede entrar por alli, hay un pasillo que dá a la parte trasera de la casa, pero alli se encontrará con el primer guardia

-Descuida, yo me encargo de él... y será el mismo que me lleve a la casa de huespedes, no te preocupes... ahora, la parte más dificil del plan deberás llevarla a cabo tú, y es sacar a la niña...

-Señorita! y como voy a hacer eso?

-Y yo como diablos voy a saberlo?... ten, es una copia de las llaves de mi casa, la traeras aquí, dejala en la cama y vuelve inmediatamente a la casa. te metes a la cama y se terminó. nunca me viste, ni sabes donde vivo... del resto me encargo yo.

-No puedo hacer eso!

-Si puedes y es tu obligación por haber llegado hasta aquí, si no querías arriesgarte no deberías haber aceptado venir a buscarme en primer momento... aceptalo, ambas estamos metidas en esto y ya no hay vuelta atrás. Y ahora vete... no debes demorar porque si se dan cuenta de tu ausencia podrian sospechar. No volveremos a vernos, pero, te deseo que ese Dios en el que crees te dé muchisimo más de lo que has dado a Akiha y a esa niña. Gracias por todo.

La criada se persignó al despedirse

-Adios señorita Megumi... espero que tenga exito... Que Dios y la santisima virgen la protejan...

Salió presurosa a cumplir su destino. Todo estaba dicho y, esa misma noche, se jugaría la vida por una niñita que merecia una oportunidad.

El reloj de la sala dió las 23.00. La nana, que aún se encontraba en la cocina bebiendo té, anunció a los pocos empleados que aun se reunian junto al fuego que se retiraría a dormir, llevandose consigo un biberón.

La joven criada permanecía junto al fuego, rezando el rosario. La cocinera, que estaba ansiosa de quedar a solas con el chofer, le dijo, de muy mala manera

-¿Qué no piensas dormir hoy chiquilla?... ¿o acaso estás esperando que se te presente el espíritu santo?...

-No señora... ya mismo iba a retirarme... que tengan buenas noches...

salió por el pasillo hacia las habitaciones. Esperó oir la puerta del cuarto de la cocinera cerrarse con llave y seguro, para serciorarse que ambos habían escapado como casi todas las noches.

Entonces salió de su escondite, quitó las trabas a la puerta de servicio y sigilosamente subió las escaleras que estaban destinadas unicamente al servicio. Llegó al cuarto donde la Nana dormía en una de abrir la puerta rezó en silencio, pidiendo a Dios poder sacar a la niña de alli sin que nadie se diera cuenta. Justo en ese momento una fuerte tormenta de viento se levantó, cortando la energía electrica en toda la casa. oyó pasos en la habitación y se escondió. La nana salío y llamó al guardia que estaba en la escalera principal

-Que ocurre con la luz?

-No lo sé señorita... debe haber sido la tormenta, por qué no regresa e intenta dormir?

-Como cree usted que podría dormir?, necesito una lampara o algo asi

-esta bien, quedese aquí, debe haber velas en la despensa, se las traeré

-Ni crea que me qudaré aqui... voy con usted. la niña está dormida...- ambos bajaron la escalera

Presurosamente la muchacha entró y tomó a la bebé, dndole gracias a lo que ella creía, era una intervención directa de Dios...

Casi a ciegas bajó las escaleras y envolviendo a la niña en su misma caperusa salió corriendo calle abajo sin detenerse y con el corazón acelerado.

Mientras tanto, en la salida del pasillo un guardia trataba de encender su linterna profiriendo terribles maldiciones. Cuando al fin lo logró, se encontró de frente con Megumi, ataviada con su mejor y mas revelador vestido,que dejaba ver casi por completo su delicada lenceria de encaje y portaligas, para acabar la vista en sus llamativos zapatos rojos de taco alto.

-Pero que es esto?- exclamó, nervioso, tragando saliva

-el señor Toshiko cree que sus empleados son muy buenos y trabajan muy duro... asi que me envio a traerles un regalo...

-Ah... si?... y que clase de regalo?-

-Pues.. tu que crees cariño?...

-Oh! maravillosos!- contestó, llevando inmediatamente sus manos a los pechos de Megumi, dejando caaer la linterna

-Momento querido, el primer turno es de Satoshi y Ginji... me puedes llevar con ellos?, luego volveré por tí..

-Si si, por supuesto!... ven, te llevaré, pero no demores tanto con esos dos idiotas, eres demasiada mujer para ellos, yo puedo demostrartelo...

-No lo dudo! y ya podrás hacerlo cuando llegue tu turno...

mientras hablaban, llegaron a la casa de huespedes, donde Akiha esperaba la señal para poder salir.

Luego de unos minutos en los que solo oia murmullo y risas bajas, la potente voz de Megumi dijo " es hora! es hora!"

uno de los guardias le tapó la boca - es que acaso estás loca? te pueden oir!

-lo siento1 es que estoy tan emocionada de venir a jugar con ustedes... vamos detras de la casa y me muestran lo q pueden hacer, quieren?-

sin dudar uno la cargó sobre su hombro mientras el otro iluminaba el camino...

Akiha salió de la casa con el corazón en la mano. Llorando no solo por el miedo y las ansias, si no tambien por la pobre Megumi que estaba sacrificandose para ayudarla. Corrió todo lo que pudo hasta salir de los limites de la casa. Pero estaba debil y se agitó rapidamente. El resto del trayecto o hizo lo más rápido que pudo. enlodandose y mojandose en los inumerables charcos y lagunas que encontró a su paso. A cada instante temía que ya estubieran buscandola. Que hayan descubierto a Megumi. Que su niña no pueda llegar al Ueno sana y salva.

Seguía su camino. A pesar del cansancio. Nada la detendría para llegar hasta su hija.

Mientras tanto, en las callejuelas estrechas se deslizaba la misma figura gris encapuchada. Con amparo de su fé logró llegar a la casa de Megumi. Inmediatamente depositó con cuidado a la niña en el pequeño Tatami junto a un bracero que ardía debilmente...

Hasta alli había llegado lo que ella podía hacer. Besó la pequeña cabecita rubia encomendandola a su angel de la guarda. desprendió la cruz que llevaba en su cuello y la colocó sobre la niña antes de cerrar la puerta sin voltearse a mirar.

Entonces la caperusa volvió a aventurarse por las estrechas calles del barrio de Ueno, protegiendo de miradas indiscretas el rostro que vertía lagrimas mientras sus labios se movían presurosamente, rezando un Ave María... .