Capitulo 4
Una sonrisa se dibujó en su rostro cuando, al abrir la puerta de su humilde habitación vió por primera vez a la hija de su querida amiga.
No tenía la más minima idea de como tomar a un bebé sin hacerle daño, asi que simplemente se recostó junto a ella en el descolorido tatami y le susurró
-Hola pequeñita... soy tu tía Megumi... bienvenida al mundo- la abrazó tiernamente y se quedó tan dormida como ya lo estaba la niña.
Cuantas horas había caminado?, Akiha no enía la certeza, pero si sentía que habían sido miles... . Justo cuando salía el sol y se oia el canto de los gallos, una mano pequeña y embarrada golpeó la puerta de aquella habitación de alquiler. De inmediato Megumi se levantó. solo podía ser ella. Abrió. Del otro lado encontró a una sombra de lo que fué la alegre muchacha que conoció. Pálida y ojerosa, al ver a su amiga solo pudo sonreir debilmente y murmurar
-Está aqui?- Megumi se hechó a llorar abrazandola mientras la ayudaba a entrar en la casa
-Si amiga, tu hija y tú estan a salvo...-
Con las pocas fuerzas que le quedaban se arrastró hacia el tatami y alargando una mano llegó a tocar el bultito que dormía en paz, ajena a todas las penurias que había pasado su madre.- Aquí estoy hija... ya nadie podrá separarnos...- y sintiendola cerca, cerró los ojos.
Lo proximmo que vió, fué a su amiga sosteniendo a su hija, y dandole leche con un biberón.
-Megumi! traela por favor! quiero abrazarla!
-Mira eso chiquitina! por fin mami ha despertado, vamos a decirle hola... hola mamá... hola mamá- mientras hablaba, le alcanzó a la niña que berreó un poco cuando le quitaron su alimento, pero que al contacto con el pecho de su madre se calmó inmediatamente. Akiha llorando, llenó de besos toda su carita... y en silencio examinó sus manos, su nariz, sus orejitas... en su corta vida nunca había visto un ser tan perfecto. Luego, como si lo hubiera hecho toda su vida, guió a su hija hasta su pecho derecho. La pequeña comenzó a alimentarse inmediatamente. Megumi entre tanto, miraba anonadada con lágrimas en los ojos.
luego de un momento en que solo el cilencio llenó la habitación, la feliz madre se volvió hacia su amiga y extendiendole la mano le dijo
-Megumi... mi querida amiga... no hay palabras para agradecerte lo que has hecho por nosotras. Te debemos la vida.-
esta estrechó su mano con gran calidez y respondió, con la voz llena de emoción
-No me deben nada... soy feliz de tenerlas aqui... entiendes lo que esta niña significa para mi?, no es mi hija, pero sé que nunca más volveré a estar sola mientras ella viva... la siento parte de mi...- con la niña entre medio de ambas, se unieron en un abrazo lleno de afecto.
Cuando ambas se repusieron al momento de emoción, Megumi, riendo se levantó y tomó su abrigo
-Voy a buscar una botella de leche para mi sobrina y una de sake para mi... hay que celebrar su nacimiento... te traigo algo de la tienda?-
-Mochi... si hay del que hace la señora Kumihiro mucho mejor... pero si no cualquiera me caería bien, tengo muchisima hambre!-
-No me extraña mi querida! hace dos dias que duermes!- ante la expreción de asombro de su amiga se apresuró a agregar - pero no te preocupes! ya te contaré que sucedió cuando vuelva...-
Mientras la pequeña dormía, su madre y su auto procamada tía se contaron muchas cosas,entre risas, llantos y abrazos. poniendose al tanto de todo lo que había pasado desde la ultima vez que se habían visto, hacia mas de 10 meses. Luego llegó la peor y más dificil situación para Megumi, debía contarle que Matsuhiro había muerto. Con tal fin, fue sirviendole sake, hasta que, sin vacilar más, se lo dijo.
Como era de esperarse Akiha lloró histericamente. Al sentirse impotente y saber que nada podía hacer, su amiga la dejó desahogarse.
Durante tres o cuatro días solo dejaba de llorar para alimentar a su hija. Pero se negaba a comer y su salud volvió a desmejorar. Luego de una nueva visita del médico sin reportar mejoría, Megumi decidío que debía hacerse cargo de la situación y la enfrentó seriamente
-El médico dijo que no has mejorado... No quiero hecharte en cara ciertas cosas... pero cada visita me cuesta una noche con ese viejo decrépito. y ya que tengo que soportarlo, lo menos que podrías hacer es tomar la medicina Akiha... solo eso te pido
-Quieres dejarme en paz? no tomaré nada porque quiero morirme!
-¿Que dices? ¿Morir?
-Siiii! Morir! quiero irme con Ika!- Sin pensarlo dos veces Megumi le dió un gran golpe en la mejilla. luego ambas comenzaron a llorar con gran sentimiento
-Akiha, sé que amabas a Matsuhiro, y el te amaba tambien, la prueba de eso es esa hermosa hija que han tenido... y por ella debes controlarte. Tus lágrimas no lo revivirán, asi que debes dejar de llorar y concentrarte en mejorar tu salud, me oyes?... o es que acaso quieres dejar a esta preciosa niña sin madre?... te dás cuenta que ni has pensado un nombre para ella? Esto se terminó Akiha! vivirás para ella y mejorarás. Tomarás toda la medicación y comerás aunque yo misma deba abrirte la boca y hacerte tragar a la fuerza, comprendes?-
Akiha asintió en silencio
-Esta misma tarde arreglaremos las cosas para inscribir a la niña. Y a partir de mañana la vida será mejor... para las tres... seremos felices, te lo prometo...-
-Perdoname Megumi!... lo siento tanto!... fuí tan egoista que no veía los sacrificios que haces por nosotras pero, te prometo que mejoraré para poder trabajar y ayudarte... - tomó a la pequeña en brazos y comenzó a besarla -tambíen a tí te pido perdón hija... y te prometo que haré que tengas la mejor de las madres, cuando seas mayor, estarás orgullosa de mí...-.
Para la tarde su animo había mejorado notablemente. se levantó de la cama y se dió un baño con agua muy caliente. tomó la medicación, y cuando Megumi llegó a la casa acompañada de un hombre, estaba esperandola con té y un plato de Dorayaki*. Su amiga sonrio al entrar
-Akiha, el es Hishi, nos ayudará con los papeles
-Buenas tardes! llegan en un exelente momento, acabo de preparar té y los dorayaki aun están tibios, sientense y serviré.-
los tres se sentaron en almohadas en el suelo rodeando la pequeña kotatsu** que era el unico mueble en el cuarto. El visitante comenzó a comer con gran apetito, olvidando por completo el asunto que lo había llevado alli. Cosa que sirvió para relajarlos y que todo tomara un tono más amigable.
-bien, ya se de tí que hacer muy ricos doriyaki, pero, aún no se bien que clase de documentación requieres...
-Ella es su Hija- comenzo Megumi
- Escapamos de casa porque mi padre quería darla en adopción...-
-Asi que supongo que necesitarías hacerle nuevos documentos, a ella y a su hija...-
tomando otro dulce del plato y dandole una mordida respondió con la boca llena
-si puedo... pero no es barato Megu-chan, lo sabes...-
-Yo los pagaré- se apresuró a responder. pero Akiha desprenió de su muñeca un grueso brazalete de oro y quitó de sus dedos dos anillos, poniendolos sobre la mesa
- es suficiente con eso?- Con premura el habil comerciante los tomó sin siquiera examinarlos. Si había algo de lo que sabía era de oro de 18 kilates...
-Si si, esto será más que suficiente... bueno, los tendré en tres dias más o menos... ahora solo resta que me digas con que nombres los hago...-
con la vista perdida en las vías que se divisaban por la pequeña ventana dijo sin dudar
- A partir de hoy seré Tamashii*** viuda de Matsuhiro Tenoh... y ella es mi hija, Haruka... -.
