Capitulo 7

La amistad entre Haruka y el viejo puestero se hizo cada día más estrecha. El anciano trataba de complacerla en todo, dentro de lo que sus limitadas posibilidades económicas se lo permitian. De igual manera recibía amor desinteresado de la revelde e inquieta niñita. Cuando ya tuvo edad suficiente, pidió a su querido abuelito del corazón que la dejata trabajar en el puesto. Y tras varias discuciones menores este terminó accediendo. Quién podría decirle que no a Haruka Tenoh?. Asi comenzó a encargarse del despacho al publico, aunque lo que ella en realidad quería era trabajar a la par de los muchachos, que vieron a la nueva empleada con un poco de recelo al principio, pero que luego aceptaron con gran alivio ya que ellos solo se encargaban de la faena mientras que el despacho, las cuentas y otros menesteres quedaban en sus manos, aiviandoles el ytrabajo considerablemente.

Momo era la hermana que no había tenido. Y Toru su compañero de aventuras. Que en un abrir y cerrar de ojos habían pasado de escaparse de la escuela para cazar ranas en los estanques, a irse a vagar por las vías, a fumar a escondidas y reirse de todo. Solo a Toru confesaba sus temores y preocupaciones. No porque considerara que Momo no la entendería, si no porque sentía una especie de compañerismo, de identificación mucho mas grande en Él.

En la escuela las cosas no cambiaron a lo largo de toda la primaria. Nadie se asercaba a ella. Y estaba bien porque simplemente la ignoraban. Pero en el primer año de secundaria, las cosas cambiaron completamente. Para poder trabajar más tiempo en el mercado, pidió su trasado a la escuela del barrio, queestaba llena de niñas problema, las cuales comenzaron a acosarla ni bien entró a la primera clase.

Por esa epoca Haruka tenía 14 años. se había transformado en una mujercita muy atractiva, a pesar de que siempre llevaba su cabello recogido y nunca hacía el menor esfuerzo por arreglarse femenina. No le interesaba las indirectas que a veces oia "como por casualidad" de que "aqui huele a pescado" o cosas por el estilo. Tenía demasiada peronalidad como para dejarse intimidar. Yotras cosas más importantes ocupaban su cabeza. Su madre había enfermado muy seriamente. Otra vez los pulmones... y al no poder trabajar, fue despedida. Entre ella y Megumi apenas conseguian juntar el dinero para el alquiler, por lo cual debieron abandonar la pequeña casita y mudarse a una mas pequeña... en realidad solo un cuarto d con una dependencia minúscula que hacía las veces de cocina. Heroicamente Megumi decidio mudarse definitivamente a la "Maison"* a pesar de seguir colaborando cuando podía con el alquiler del pequeño cuarto y los medicamentos de Tamashii. Haruka era una niña con responsabilidades de adulto... por lo tanto en poco tiempo se endureció y había practicamente dejado de sonreir. Sus sonrisas escasas estaban dirigidas a las personas que amaba: las mejores para su madre, y el resto aunque medio descoloridas eran para Toru y Momo, su abuelito Masaki y su tía Megumi, a la que casi ya no veía, y extrañaba muchisimo.

En el mes de Noviembre** el frio se agudizo y el mismo camino siguió la enfermedad de Tamashii... que lo sentía... la vida se le estaba escapando y no podía hacer nada... . El dinero apenas alcanzaba para la medicación, asi que la leña para encender la pequeña salamandra era muy escasa, casi un lujo. El señor Yamada había perdido la visión de su ojo derecho y ya no podía salir a pescar, asi que se vió en la obligación de comprar la mercadería a otros pescadores y eso hizo que el puesto marchara de mal en peor, Asi que Haruka había perdido la mitad de su sueldo y la ayuda extra que su abuelito pudiera darle, aunque este trataba de ayudarla en todo lo posible. Una mañana la fiebre empeoró y tuvo que llevar a su madre al hospital. Faltó a clases una semana seguida, y tampoco fue a trabajar al mercado. Solo se dedicaba a cuidarla. No se separaba de su cama.

Las cosas en el hospital municipal no estaban mucho mejor que en la casa pero, por lo menos alli le quedaba la tranquilidad de saber que en caso de necesitarlo, su madre tendria un doctor cerca. Por consejo de variass enfermeras que le habia tomado cariño, regresó a la escuela y al trabajo. Dos días despues, el medico que la atendía le aconsejo llevarla de regreso a su casa con estas lapidarias palabras "ya nada podemos hacer por ella... esta en las manos del buen Dios... lo mejor sería que pase en su casa los ultimos momentos que le quedan". Sin derramar una soa lágrima Haruka se llevo a su madre de regreso a la peueñ morada que compartian. Dejó de asistir a clases nuevamente para trabajar por las mañanas y encargarse de ella el resto del día.

Una tarde, Toru pasó a buscarla en bicicleta. El pequeño regordete se había transformado en un fornido y alto muchacho de 17 años, y aunque su corazón le gritaba un incontenible amor por Haruka, su sentido común le decia que por el momento debía cllarlo y seguir siendo su apoyo como hasta ahora.

Asi es que entonces gritó desde la calle angosta sin vereda

-Vamos ya Ruka! que no soy tu chofer, ni más faltaba!-

Dentro de la casa ella besó a su madre en la frente, y agregando el último trozo de leña a la salamandra le dijo

-mami, iré al centro con Toru a buscar tu medicina, y de regreso traere algo para la cena, si? no me demoraré...-

con una sonrisa que le demandaba uchisimo esfuerzo Tamashii le susurró

-Demorate hija... distraete un poco. Rie. te hace falta... yo estaré bien.-

-No mamá, no demoraré, lo prometo... regresaré pronto... arropate bien-

Salió de la casa colocandose su viejo y gastado abrigo... tendría que resistir un año más

-Era hora su majestad!... vamos, sube ese perezoso culo a la bicicleta que me esperan, sabes?- esbozó Toru, encendiendo un cigarrilo. Ella se rió casi sin ganas

-Hablas de la pereza de mi trasero pero no mueves el tuyo de la cama si no hasta las 12 cuando tu mamá te envia a repartir el ramen*** al mercado!... anda vamos ya!...- emprendieron el viaje, Toru pedaleando y Haruka sentada de costado en el parante de la bicicleta.

-Y bien... como sigue?

-Mal Toru... igual que ayer, no lo sé... necesito leña para mantener el cuarto caliente, será que puedes prestarme un poco?-

-Lo haría con gusto Ruka, pero si mi padrastro me pesca robando leña de nuevo me va a dar una zurra y esta vez de las grandes- le pasó el cigarrillo, para que diera una fumada

-Esta bien, no te preocupes... Abuelito Masaki esta mal tambien, lo unico q pudo darme fue lo que faltaba para completar el dinero de la medicina y un poco de pescado para hacer naruto*** para el gohan*** eso, si llego a tener suerte y Tia Megumi puede prestarme algo de dinero para comprar arroz...- le devolvió el cigarrillo.

-Quisiera ayudarte Ruka... pero todo lo que pude hacer hoy en el mercado estab bien contado y no dejaron que me quede ni con una moneda... vendí uno d mis abrigos a un pescador... bueno, en realidad lo cambié por cigarrillos y un poco de abzuki mochi...te traje algunos para tu mamá, té y tres paquetes de cigarrillos...- Llena de agradecimiento le rodeo el cuello con los brazos y recostandose en su pecho susurro

-Gracias niichan*** ... - Eso, y una puñalada en medio del corazon para el pobre de Toru era lo mismo... pero aguantó. No era momento de decirle que la amaba y que planeaba pedirle que sea su esposa... no ahora. Tal vez despues que Tamashii ya no estuviera y Haruka pueda pensar de nuevo en si misma...

Llegaron a la farmacia, donde se demoraron muy poco, tenian que pasar por el Sōpurando*** a ver a Megumi.

La Okaasan*** siempre ra buena con Haruka, pero no permitía que Toru entre en la casa. Asi que este debió dejarla en la esqina y esperarla alli.

Momentos despues volvió Haruka muy desanimada con una bolsa. Tía Megumi sufria un resfriado y no había trabajado las ultimas noches, asi que solo pudo darle un poco de arroz y algo del carbon que utilizaba para calefaccionar su propia habitación. tomando su puesto en la bicicleta dijo

-Vamos Toru... llevame al distrito comercial

-y que diablos vamos a hacer alla? acaso tu tía te dió dinero?

-No... - contó lo sucedido - Vamos a vender esto- dijo, tomando entre sus manos la cadena de oro que había dejado a modo de protección aquel día la sirvienta que ayudara a su madre a escapar.

-Vas vende tu estampa religiosa?... y si era de tu padre?

-No gran idiota! si fuera de mi padre mi madre me lo hubiera contado!... si no se de donde viene, no voy a quedarme con ella. Me importa más mi madre y necesita leña...-

Fueron al distrito comercial, mientras caia la noche. Intentó venderla en varios sitios de compra y venta sin exito. dsconfiaban que al ser tan niña la haya robado, porque, en un barrio tan pobre y con su humilde aspecto... quien creería que le pertenecía ese grueso medallon de oro?

ya al borde de las lágrimas,mientras su fiel amigo la seguia a pie, pasó caminando lento junto a un local de barbería donde unas trenzas gruesas se exibian en la vidriera con precio. eso llamó su atención. sin dudar un minuto dijo volviendose hacia Toru

-Esperae aqui afuera... ya regreso.-

En menos de media hora salió del local sonriente, y con el rubio y sedoso cabello corto. aun mas corto de lo que Toru lo llevaba.

-Acaso te vlviste loca? o de repente te creiste Jo March?*** Ruka! cuando tu madre te vea te matará!- ella simplemente rió

-Siempre creí que esa "mujercita"*** había llevado las cosas al extremo, pero ahora entiendo que hizo lo que debía hacer... y no te quedes ahi mirandome como bobo!... dame un cigarrillo y vamos al mercado antes que cierren... quiero comprar fruta y carne para mamá... y por supuesto serás tú quien cargue la leña... - con un guiño se subió a la bicicleta. El hipnotizado la siguió.

Para que quería ese molesto pelo largo que solo causaba molestias a la hora de trabajar?. Era mejor el dinero en el bolsillo, su corazon estaba embargado por el alivio... al menos por tres o cuatro dias podria darle una buena comida a su madre y calefaccionar la habitación, despues... Dios diría.