Leer antes de leer:

Quiero aclarar que esta no era mi idea en absoluto :v Convertiré este "one-shot" en un maldito fic. Pero quiero dar énfasis a que no será como un fic normal con mucho drama y así. Únicamente lo hago por si se me ocurre algo y quiero plasmar, digo por si en algún momento no se encuentra coherencia en la línea de tiempo, en especial este que lo hago para aclarar unas cuantas cosa más que no se dejaron muy en claro en el episodio anterior. Y ya que tengo tiempo lo escribí, pero creo que ahora entiendo que mi bloqueo viene siendo porque ya no tengo ni idea de cómo seguir con los otros fics :,v pero algo se me ocurrirá uwu

Ahora recuerden bien: LAS FUTA A PUEDEN DEJAR EMBARAZADAS A LAS DEMÁS, LAS FUTAS B NO PORQUE SU SEMEN NO ES FUNCIONAL :D

.

Hay personas que piensan que ser una Futa clase B es lo mejor, suelen decir que como el semen es funcional sólo después de los 18 años nada ocurre, puedes disfrutar de fiestas sin gorrito ni temor a salir con un niño. Y en parte tienen razón, gozamos de esa suerte, sin embargo yo…

Dos días habían pasado desde que Riko-chan se quedó conmigo aquella noche. Mi felicidad a partir de aquel día fue un cambio que todos notaban, mi energía podría incluso compararse a la de Chika-chan o incluso hasta podría superarlo, y eso ya es mucho a decir verdad. Simplemente no podía evitarlo, y claro que por mis padres tampoco pasó desapercibido; tenía en mi interior una obligación que me decía que debía decirles lo antes posible lo que había sucedido en su ausencia, y aunque me avergonzara creo que es lo más correcto.

-Papá, ¿puedo hablar contigo antes de irme? – dije con una gran sonrisa queriéndole demostrar que todo estaba bien.

-Por supuesto. – Él se levantó de su lugar y me siguió a mi cuarto.

Mi padre es la persona que más admiro en mi vida, en verdad no hay nadie que se compare a él, es simplemente el mejor. Al igual que es la única figura paterna que tengo, es quien siempre me ha orientado y apoyado según mi condición sexual, por ende es que prefiero contárselo a él, la confianza que le tengo es mucha, y más vale aprovechar antes de que regrese a lo más lejano del mar y no lo vuelva a ver hasta el siguen verano Luego podré contárselo a mamá.

-¿De qué quieres hablar? – acaricio mi cabeza levemente.

-Es un tema vergonzoso… ¿Recuerdas aquella chica de la que te he hablado? – Él asintió. – bueno finalmente hemos establecido una relación estable, pero la forma en la que lo hicimos… E-el punto aquí es que yo finalmente deje de… ser virgen. – No sabía cómo explicarlo, mi mente no formulaba con coherencia lo que quería relatar y mi rostro tomó un color rojo extremo que apuesto que llegó hasta mis orejas.

Mi padre me miro sorprendido, algo dentro de mi comenzaba a quebrarse por aquella expresión que no indicaba nada bueno, únicamente lograba hacerme sentir mal. Él lo notó, o eso supuse, pues giro su cabeza un par de veces y me mostro una radiante sonrisa; la confianza había vuelto.

-Y-ya veo… que bueno que decidas contármelo. ¿Hace cuanto pasó?

-Hace dos días… C-cuando no estaban. – reí nerviosa.

-Que astuta, con razón has estado tan feliz. Bueno, como sea… ¿usaste protección? – al decir lo último noté una creciente preocupación en él.

-B-bueno, fue algo imprevisto… y no le tomamos mucha importancia… - su cara comenzó a oscurecerse poniéndose en un tono azulado… algo andaba mal. - p-pero no hay problema ¿cierto? Soy Futa B, no hay riesgo de embarazo, ¿cierto? – Él mismo me ponía nerviosa.

-You-chan… ¡sabía que debía decirte esto antes de que sucediera! – hizo una posición de ¿dolor? Okay, esto ya era algo dramático para mi gusto. – Tú como Futanari eres algo… especial. Tu semilla – reí por ese nombre. – ha sido funcional todo este tiempo. – dijo con creciente preocupación.

¿¡Qué!?

-E-e-eso quiere decir… - mi reacción era justo como la de papá, comencé a sudar frio.

-Que hay riesgo de embarazo… - me dijo bajo.

-¿¡Por qué no me dijiste antes!?

-¿¡Yo que iba a saber que lo harías a los 16!?

-¡Esto es muy malo! ¡Malo! ¡Malo! – tome mi mochila y salí de mi habitación, debía correr rápido a una farmacia, no había tiempo.

Salí de casa dejando a mi padre anonadado. Pero creo que algo olvido… ¡Maldición! A media carrera tuve que volver a casa.

-¡Papá, préstame dinero!

-¿para qué?

-¿¡Para qué crees!?

-Ya, ya, tranquila. – dijo y me dio un par de billetes.

Volví a mi carrera rumbo a la farmacia, por suerte había una cerca de la parada del bus. Mi cabeza comenzó a doler, ¿por qué de todas las personas debía pasarme a mí?

-Señorita, una pastilla del día siguiente por favor. – con una mi respiración agitada dije, la farmacéutica entendió mi apuro, así que no tardó. Lo pagué y con el cambio aproveche para comprar unos cuantos condones más… por si las dudas.

.

Ah~ que bien se siente el clima hoy. Ya deseo ver a You-chan.

Llegue a la escuela como de costumbre, no tenía nada en especial que hacer, así que me fui directamente a mi aula. Con una verdadera paz interna me senté e inhale hondo, ¿qué podría afectarme hoy?

-¡RIKO-CHAN! – escuche el grito de alguien en la puerta. Ahí pude divisar una agitada You-chan totalmente despeinada y sudada… que linda, corrió para verme~

-Ara, You-chan, buen día. –sonreí con calma, opte por levantarme y abrazarla, pero ella me tomó con fuerza de la mano.

-Acompáñame al baño. – su semblante era serio, será que acaso…

-You-chan que atrevida, en la escuela no~ - le susurre al oído, ella se sonrojo y soló me jalo llevándome a rastras hasta el baño. – B-bueno, que se le va a hacer…

Al llegar ella, se aseguró de que no hubiera nadie en el baño, cerró con seguro la puerta y me miro con un rostro que era casi un poema.

-Tenemos un problema.

-¿Qué sucede? – comenzó a preocuparme un poco…

-Mi… "semilla", como dice papá, ¡es fértil! - ¿qué?

-Tú… ¿eres una futa A? – fue lo primero que se me vino a la mente, esta calma que traigo encima no me deja ni preocuparme~

-¡No! E-es sólo un cambio genético. – dijo casi gritando de desesperación.

-Dices acaso que entonces… ¿podemos tener mini You-chans de cabellos rosados, gorditos, pero que después tendrán un abdomen tan marcado que los usaremos como lavabo para la ropa? – la idea no sonaba nada mal…

-T-técnicamente… ¡No! Riko-chan. – me tomo de los hombros. – puedes quedar embarazada, aún es muy pronto. – dijo, y claro que tenía razón.

-¿Y qué podemos hacer? Seguramente en este momento están nadando como tu esos pequeños, solo que con un rumbo distinto…

-Toma esto. –sacó una bolsa con una cajita de medicina, pero por la brusquedad en que lo hizo, saco todo el contenido de la bolsa, notando un par de bolsitas con un círculo en medio.

-Vaya estas preparada ¿eh? – me burle, ella se sonrojó hasta las orejas y levanto lo que se había salido mientras yo leía la cajita y la abría. – Bien, si no hay otro remedio… ¿Cómo se toma esto?

-Según la farmacéutica solo debes tomarte una y con eso estará todo listo.

-Peor aquí dice que después de dos días la efectividad se reduce a 56%

- Más vale eso a nada…

Suspiré y tome la pastilla, agarré la botella que You-chan me ofrecía y bebí la pastilla. Esperemos tenga resultado.

-L-lamento esto… mi padre apenas me dijo, yo no sabía.

-Descuida, no fue tu culpa.

Después de este incidente nada volvió a ser como lo era… claro, no me embarace por fortuna, aunque quizás en un futuro… C-como sea. Nuestros tropiezos después de eso eran notorios, estábamos acostumbradas a la idea de que no era fértil, así que por ello sucedían cosas como…

-Ahh, Y… You-chan, e-espera…

-No puedo resistir Riko-chan – sus manos se aferraban a mi cadera con fuerza, mientras que sus besos descendían mi cuello y su miembro rozaba mi entrada…

-You…chan… You-chan… ¡You-chan! – la empujé lejos de mí con mis piernas, ella me miro molesta. – ¿Traes los condones?

-¿Q-qué? No… pero no hay proble…

-No You-chan, así no podemos… y lo sabes.

-…¡Agh! ¿Entonces? – parecía molesta pero no conmigo, yo no tenía la culpa.

-No podemos continuar, no esta vez…

-… En un rato vuelvo… - se levantó con pesar y se dirigió al baño, se encerró y no supe nada de ella hasta media hora después… parecía más tranquila ahora.

-¿Cómo te fue? – dije suponiendo lo que había pasado ahí.

-Ahh, no como lo espere, pero al menos me lo quite de encima. – se recostó junto a mi bajo las sabanas.

-En lugar de que fueras a la farmacia… - susurre con molestia y gracia a la vez, ella me abrazo por la espalda.

Y no fue la primera ni última vez que sucedió…

.

-K – Kanan… aquí no. - ¡Dios! Esta chica quiere matarme.

Era inevitable, en una de las aulas vacías me tenía acorralada a la pared, ella detrás de mí dándole yo la espalda, tomando entre sus manos mis pechos casi estrujándolos. Su lengua lamía mi nuca y un bulto duro chocaba con fuerza contra mi trasero.

-Mari… será rápido. – con voz ronca me dijo.

-M-más te vale… - ¿What? ¿Que esperaban? Que le dijera "no mijita te aguantas", tampoco es como si no quisiera… sólo no era el lugar indicado.

Ella bajó mis bragas alzando un poco mi falda, sus manos se aferraron a mi trasero, y comenzó a lubricarme con mis propios fluidos al frotar su miembro por mi entrada. Giró mi cabeza para poder besarme de manera fogosa, aprovechando así el meter su pene erecto en mí. Ahh Darling ~

Gemí auditivamente, por lo que ella metió un par de dedos a mi boca. Por la creciente excitación mi lengua actuó sola, lamiendo lascivamente sus dedos.

Sus embestidas comenzaban a ser fuentes mientras que poco a poco aumentaba la velocidad. Yo no me quedaba atrás, movía mis caderas a su ritmo para lograr una perfecta combinación rítmica entre ambas. El problema aquí es que Kanan es de buen aguante, y por más que quisiera hacerlo rápido, su Big Dick no se lo permitía ya que a veces dolía y no sólo para ella.

-Kanan… Ah….Ah… apúrate ¡Ah! – su velocidad sorprendentemente aumento desenfrenadamente. Yo me sentía muy bien, y sabía que poco faltaba ya. Para hacer que Kanan acabara más rápido comencé a apretar mi interior, como cuando tratas de aguantarte para no hacerte pipí pero de forma continua.

-Agh… ¡Mari! Te amo…

-¡Ah!

Terminó… ¡Terminó dentro!

Unos fuertes temblores en mis piernas se hicieron presentes gracias a mi propio orgasmo, pero…

-L-lo siento…

-¿¡Are you Crazy!? No tengo otra muda de ropa. Y ni creas que iré por la calle con tu… cosa saliendo de mí. – no estaba enfadada, apuesto a que apenas y tenia un puchero debido a la pequeña risilla de Kanan.

-Ya, ya, yo traigo una.

-¿Why?

-Cuando luego quiero bucear de imprevisto me viene bien. – sacó su nueva ropa interior mientras con un poco de papel de baño me limpiaba.

-Aja, eso o eres una pervertida – dije de forma burlesca colocando me ahora la nueva prenda.

-Bueno, ya vimos que si funciona. – me guiñó un ojo.

-Uff...

Ah esta chica. Matsuura Kanan es mi novia desde hace un tiempo ya. Nuestra relación como pueden ver es MUY íntima, pero hermosa~. Kanan es una Futanari B así que no tengo de que preocuparme~

Escuche por ahí que la chismosa de Riko-chan les contó la historia de Kanan y Dia. Well… Si bien es cierto que Kanan y Diacchi estuvieron juntas hasta que yo llegue, no todo fue como suena. Kanan pasó buenos momentos con ella, pero me dijo que ya tenía bastantes desacuerdos en lo último que tuvieron de relación. ¡No fue mi culpa! Además Diacchi ha tenido un reciente flechazo con alguien más, así que ¿what is the problem?

-Oye Mari. – escuche que me llamaba. - ¿Quieres ir por un parfait?

-¿Qué es esto? ¿Una copia barata del NozoEri?

-¿Nozo…qué? – me miro confundida. Había pensado en voz alta~

-Nothing~

.

Son justo las 3:45 de la tarde, la biblioteca esta por abrir en un aproximado de 2.35 minutos. El clima es cálido, así que usara el ventilador a nivel 5, pronostico… mucho aire. Su clase acabará justo en 3… 2… 1 ¡Listo! La campana finalmente tocó, yo también puedo salir. Con sigilo me fui al consejo escolar, no sin antes pasar a la biblioteca y esconderme en uno de los pupitres que se hallaban. Puedo asegurar a que ella estará aquí en un tiempo de…

-¡Zuramaru! Apúrate, quiero tomar el nuevo libro de magia negra. – La peli azul corrió tan rápido que fue hasta imposible de divisar.

-Yoshiko-chan, espera un momento, ¡no corras! – y ahí se encontraba ella, ahh~

Pude divisar el fuerte suspiro que salió de ella, sin prestarle más atención a otra cosa, acomodó sus pertenencias en el escritorio de la biblioteca y se sentó prendiendo el ventilador, justo como lo esperaba.

-Hanamaru-chan~ - vi a mi pequeña hermanita entrar justo al lado de Hanamaru. Platicaron un rato.

¿Qué por qué hago esto? ¿Tú por qué lo harías eh? Es una larga historia que podemos resumir en una sola palabra: Ruby. Si no hubiera sido por ella yo no estaría como lo estoy ahora, todo por su afán de "presentarme más a fondo a su mejor amiga". Ahora no puedo salir de mi aprieto, no puedo apartar mis ojos de esa cabellera castaña que podría asimilarse con el oro más brillante, esos ojos miel tan profundos y bondadosos, ese cuerpo de ensueño…

-Ajahajaha…~

-¿Dia? – escuche mi nombre y mi cuerpo rápido se puso tenso. ALERTA, ABORDEN LA MISION ¡ABORDEN LA MISION! Gire mi cabeza de forma pausada, un tic en mi ceja se asomaba, y trate de poner mi mejor sonrisa. – Ugh… da miedo así…

-Y-Yoshiko-san… ¿cómo te va?~

-Pues bien, ya sabe, disfrutando la comodidad de no estar bajo un pupitre esperando a que Hanamaru abra sus piernas para ver…

-¡No digas nada! – como pude salte sin ser vista por la demás gente y tape con mis manos la boca de mi kouhai.

-Agh, de acuerdo, ¡de acuerdo! – se soltó de mi agarre. – Santo cielo.

-L-lo siento.

-Como sea. No busco meterme en sus asuntos. Sólo déjeme decirle que se veía muy obvia ahí. – me sonroje por lo estúpida que me vi. – si quiere acercarse a Hanamaru debería hacerlo.

-P-pero…

-¡Ah Yoshiko-chan! Encontraste el libro… ¿hm? ¡Dia-san! – Rayos, Hanamaru llegó justo en el momento menos indicado.

-Unh, lo encontré. Pero iré a buscar otro… nos vemos. – NO YOSHIKO-SAN… ¡NO SE VAYA!

-¿Qué hace aquí Dia-san? Es extraño verla por aquí. – dijo mientras acomodaba un par de libros desacomodados.

-V-vine a buscar un libro sobre… - tome el primer libro que encontré en frente mío. – Ángeles y demonios… - era de esperarse, estamos en la sección de mitologías.

-¿Hm? ¿Yoshiko-chan le dijo?

-N-no, para nada… solo pienso que es… ¿interesante? – ella me miraba fijamente, mientras que yo solo podía desviar la mirada.

-Ya veo. –Sonrió. –Debo volver a mi lugar, nos vemos luego.

-¡Espera! – tome su brazo por su suéter. ¿Qué estoy haciendo? – ¿T-t-te g-gustaría ir a… a… algún lado conmigo a-algún día? - ¡AAAH!

-¿hm?... ¡Claro! ¿Por qué no? – su sonrisa cada vez se veía más radiante y pude divisar un brillo extraño en sus ojos.

-G-Genial… - me fui de ahí siendo un manojo de emociones y con la cara más roja que el pelo de Ruby.

No quiero enfatizar en cómo es que comencé a sentir esto por ella, sólo fue una atracción que fue creciendo y creciendo, hasta que sin darme cuenta me había enamorado de ella. Siempre digo que es culpa de Ruby por la ocasión en que decidió hacer una pijamada con ella y nos terminó dejando solas en la sala. Ahí supe cosas de ella que me sorprendieron y me atrajeron como un imán, solo que sin saberlo en ese momento. ¿Qué puedo decir? Son las hormonas…

.

-¿Y… qué paso con Dia? – pregunto Yoshiko.

-… T-tenemos una c-c-cita… - La pequeña dijo apenada y con un creciente sonrojo en su rostro. Esto era extraño para ella.