Dos países y un bebé
Capitulo doce
Los celos de Japon
Hola ¿como están? Espero que bien , bueno primero que nada agradezco a Milly Loca por el apoyo espero les guste el capítulo de hoy
Después del desastre de aquel día China y Portugal planeaban pasar el día con el peque que aunque siguiera tan pegado a ellos como siempre ya mostraba algunas conductas renuentes en ciertos aspectos como que le ayudaran a vestirse o a darle de comer
—yo solito puedo ya soy grande — dijo el pequeño asiático con un puchero
—ya lo se aru pero eres muy pequeño para ciertas cosas — dijo la china
— um — el niño hizo un puchero en ese momento el superior de la china le mando llamar aun tenia asuntos pendientes y el portugués también así que tuvieron que llevarlo con el siguiente en la lista Japón
Mas tarde
— ¿se van a volver a ir? — preguntó el pequeño con un puchero
— volveremos pronto pequeño — dijo el portugués con una sonrisa — cualquier cosa sabes donde encontrarnos Japón
— no se preocupen Shun chan estará en buenas manos
Mas tarde
¡Vamos! Que tan difícil podría ser cuidar a un mocoso? —muy bien…ahora que por fin se fueron —murmuro al ver que solo quedaban el niño y el, tomando su teléfono— ¿hola? Lucia chan ¿Te gustaría ver una cosa bonita? —pregunto mirando de reojo al niño que hacia un moin.
Ya que sería niñero, por qué no sacarle provecho al asunto, no?
Rato despues
—aww es tan lindo— murmura la mexicana sin poderse creer aun que tenia ante ella a la region especial administrativa de Macau— ¿enserio es Shun?
— si es el ,¿no me digas que no has oído el centenar de rumores que se esparcieron desde su llegada?—tenía entendido que las naciones femeninas no dejaban de hablar del asunto.
La mexicana le miro incrédula. —pues si pero creí que era mentira cosas de chismes nada mas
—pues ya ves que no —hizo un gesto hacia el castaño, quien estaba haciendo soniditos de molestia.
La mexicana no pudo contenerse a sonreír algo apenada. —pobrecito —murmuro.
El niño por su lado miro a varias direcciones algo confundido —¿ donde esta mama y donde esta papa ?—miro con duda al nipón.
—ellos no están se fueron a preparar algunas cosas para la reunión de mañana —informo despreocupadamente el japonés No pensó que fuera importante.
Sin embargo los ojos llorosos del menor no significaron lo mismo para cierta joven
—¡n-no! E-espera no llores—intento calmarlo Lucia Ella tenía cierta experiencia muy vaga sobre el cuidado de los niños, sin embargo, no esperaba que apenas diera un paso por desconocidas razones el castaño retrocediera hasta casi fundirse en el sofá.
—¡no! Vete fea — no quería a nadie que no fuera su mama
La chica no supo cómo reaccionar ante era rara reacción, sin embargo a su compañero no pareció gustarle mucho su actitud.
—¡oye! No le hables así a Lucía chan! — dijo molesto asustándolo más y ganándose un zape por parte de la castaña —¡auch!..
—no hables así, hazlo quedito —regaño la chica molesta. Hombres. La mayoría de ellos solo podían aspirar a la delicadeza de un elefante.
—¡pero te hizo el feo!
—¡es un niño!
—aun así no debía
—¡es un niño por el amor de Dios
Kiku solo suspiro resignado. No podía contra esa ló vez, solo tal vez esto sería más complicado de lo que parecía.
Mas tarde
—genial….absolutamente esplendido— pensaba cierto nipón con pesadez mientras jugueteaba con un vaso de jugo mirando desde la sala como su querida mexicana preparaba unos panqueques con jarabe de chocolates y moras, sirviéndoselas una y otra vez a ese enano; y por si eso no fuera poco, dándole de comer en la boca.—¡¿no que no te agradaba?!"
No supo ni cómo ni cuándo, pero de algún modo cuando la palabra chocolate fue mencionada por la castaña, cualquier demostración de desagrado hacia ella desapareció como por arte de magia en el niño y así continuaron hasta llegar a lo que parecían ahora según el japones: lo mejores amigos del mundo
Rodo los ojos fastidiado de solo pensar como sonaba eso.
—quieres más?— pregunta dándole otro bocado. Si era franca le preocupaba un poco dejarlo solo con algún cubierto, no quería repetir ciertas experiencias desagradables que tuvo con sus pequeños hermanos en su época.
—¡si!
El pobre japonés soltó un gruñido llevándose las manos al rostro.
—esto ya no puede ser peor
después
—Correccion, si que puede ser muuuucho peor
El mismo, dueño de la casa condenado a dormir en el sofá, solo mientras su novia descansaba en la cama con ese mocoso del demonio.
Quizás Lucia en cierta forma tenía razón en hacerse cargo de todo, el no era precisamente el mejor cuidando niños. Su experiencia no era muy amplia, sin embargo no podía evitar pensar que aquel castaño se estaba aprovechando de la situación.
Cerró los ojos tratando de no pensar en eso.
Mas tarde
Una pequeña cabeza castaña salio corriendo hacia la entrada con muchas ansias al parecer se moría por ver a China y a Portugal
—al fin se va—murmuro aliviado Japon
—no lo digas así Kiku— bromea la chica abrazándolo por la espalda—hablas como si él te hubiera hecho algo malo…
El mayor prefirió no responder nada sobre eso.
—¿fue divertido sabes?...es más, todo este asunto de Shun me hizo pensarlo un poco,¿no te gustaría tener uno?— ni siquiera termino de preguntar cuando vio como el nipon terminaba estampándose contra el suelo mas pálido que un papel —Kiku oye Japon ¿¡Qué te pasa!? –le mira sin entender intentando zarandearlo.
No entendía a ese hombre .Ella solo quería mencionarle sobre tener algun perrito, y es que ya que el condenado japones había oído lo que hablaba con el niño, dio por sentado que lo hizo desde el inicio, cuando hablaron sobre Puchi.
Y mientras, muy oculto desde una de las columnas, un pequeño macaense los miraba curiososo mientras esperaba a sus padres.
"Tal vez por ser Japon no le gustan los perros pensó inocentemente recordando que su nueva amiga siempre lo llamaba Japon.
Mas tarde
— ¿te portaste bien aru?
— si — dijo inocentemente siendo cargado por sus padres
Hasta aquí lo dejare espero les haya gustado nos leemos pronto
