Dos países y un bebé
Capitulo trece
Macau vs Holanda
Hola ¿como están? Espero que bien bueno primero que nada quiero comentar que he decidido retomar todos mis fics para no dejar nada inconcluso espero les guste el capitulo de hoy
Al siguiente día de aquel lío en la casa de Japón, España se ofreció a cuidar al niño mientras sus padres hablaban con Inglaterra ya el superior de Macau estaba preguntando y no sabían que inventarle y tenían que apresurarlo
Había vivido muchos años y era la primera vez que ocurría algo semejante ante su persona.
"ahh…¿que tan difícil puede ser….?" Pensó para sí tranquila. Ya tenía experiencia con niños, no debía ser difícil.
El belga miraba algo preocupado a China quien le sonreía amablemente. Demasiado.
El mensaje era fácil de captar. "No metas la pata de nuevo aru"
De solo recordar los golpes del wong haciéndola confesar todo, aun tenía pesadillas. Se nota que China y Japon eran hermanos después de todo.
—¿sucede algo aru?-pregunto sonriente la china.
—¡n-no nada! ¡Todo en orden!—aseguro la española rápidamente.
La china pareció analizarlo por un instante para luego sonreír de nuevo.
—eso me gusta. No queremos que nada malo vuelva a suceder,¿cierto España?
La castaña sudo frio.
—c-claro China ¡ Todo estará bien! ¡Lo juro!
—me alegra aru
Mas tarde
Una vez que despidieron a China y Portugal y optaron por ignorar el hecho de que en ese momento Romano estaba que ardía, fue que finalmente comenzó el verdadero desafío: Shun había despertado.
Y no, no estaba nada cooperativo.
—ya te dije como mil veces, China no está y no regresara, así que calla y come—gruño el holandes ya cansado de que cada vez que acercara un poco de comida a la boca del niño, este lo apartara molesto y ensuciara todo—¡uhg! ¡¿Así eres con todos?!
Y mientras dicha batalla campal se llevaba a cabo, no muy lejos de ellos, la española buscaba entre las cosas que su amiga había dejado algo que quizás pudiera a Shunny de mejor humor, ya que al parecer, la falta de China y Portugal lo tenía así.
— hermano no es buena idea gritarle…no olvidemos lo que paso en casa de Japón —susurro Belgica encontrando el peluche de Panda y pasándoselo al niño, quien no dudo en quitárselo.
El rubio suspiro con pesadez de solo recordarlo.
—ni lo menciones, por un momento creí que Japón mandaría el acuerdo de paz al cuerno—mascullo por lo bajo maldiciones sobre los paises y preguntándose cómo demonios habían obtenido sus puesto siendo como eran—de cualquier forma, no te preocupes….¿o acaso olvidas quien los crio a ti y a Luxemburgo?
El belga simplemente sonrió al recordar a su hermana.
—tienes razón pero…han pasado tantas cosas…—de solo pensarlas se cansaba—…que no puedo evitarlo…no quisiera que algo malo pasara y…terminar en un lio…
"Como con China, China y claro…China" pensaba algo perturbado de notar que sola la china ya era aterradora en su modo "mama oso". No quería presenciar eso de nuevo.
—¡ay! Te preocupas demasiado…no llegaras a mi edad nunca así…—hace un gesto de restar importancia hasta que nota que cierto par de ojos miel le miran atentos —¿que?
El peque le miraba con seriedad, como quien acaba de recordar algo importante y no supiera si decirlo o no.
Al cabo de 5 minutos de un "intenso" silencio, ni siquiera el tulipan podría negar que comenzaba a sentirse incomodo.
"¿q-que rayos…? "Porque demonios me siento así por la mirada de un enano" —¿etto….quieres decirme algo?
—viejo
De repente callo un silencio sepulcral que hasta podían haber oído un alfiler caer.
España y Belgica casi podían ver el aura repentinamente asesina del holandes, al igual que una vena en su frente al borde de estallar
¿COMO ME HAS LLAMADO?—murmuro apretando su puño con tanta fuerza que casi partía la meza y forzando una sonrisa.
El niño inflo sus mejillas, al parecer disfrutando de hacerlo enfadar como si sintiera o recordara que Gobert no le agradaba por alguna desconocida razón.
—¡viejo!
El belga trago grueso, suplicando al cielo, por que sin duda allí, ardería Troya.
30 minutos después
Una emocionada Luxemburgo terminaba de subir el camino hacia la casa de Holanda acompañada de Liechestein y Monaco , más que solo cansada pero igual de sonriente. Era la primera vez que llegaba hasta allí y quería sorprender tanto a sus hermanos como a España con su inesperada aparición, aunque finalmente la sorprendida fue ella.
¡Y es que vamos! No todos los días tenía frente a sus ojos semejante escena.
Por un lado, un desconocido niño se encontraba dándole la espalda a todos, con la expresión enfurruñada y aferrándose a un peluche de curiosa forma, mientras que al otro lado Belgica y España sostenían firmemente al holandea para evitar que se abalanzara contra el pequeño, mascullando miles de maldiciones en su idioma sobre su edad y demás cosas que prefería no traducir.
—¡por favor hermano! ¡Cálma! ¡Solo es un niño!
—¡un niño mi abuela! ¡No tiene derecho! ¡Ni siquiera le he hecho algo para que me insulte así!
—olvídalo….estoy segura que no quería decir eso y que lo siente mucho, ¿cierto?— dijo la española
Pero el niño no quería cooperar ni retractarse.
—¡no!—chillo y le saco la lengua.
El pobre belga no pudo más que suspirar mientras el rubio simplemente volvía a enfadarse mientras los jovenes que los observaban contenían una ligera risa.
Bueno, al parecer no todo era malo en ese lugar.
Mas tarde
Una deprimida española acompañada de Bélgica y Holanda observaba en la sala a un grupo de amigos conversando amenamente mientras el nene dormía tranquilo abrazando su peluche en medio de ambas chicas. Había decidido tomarse un tiempo para relajarse en lo que Monaco Liechestein y Luxemburgo se ofrecían a ayudar a cuidar al niño (por el cual Luxemburgo no pregunto muchos detalles, pues le parecía adorable) y grande fue su sorpresa al comprobar recientemente que no solo lo había dormido, sino también parecía haber terminado de comer.
No entendía porque aquel "demonio en pequeño" si le hacía caso a ellos mientras que a ella a Belgica y Holanda , los ignorada y molestaba en especial a este ultimo.
Por alguna extraña razón, la joven Monaco le había caído bastante bien y poco a poco fue cediendo a su siesta, olvidándose de Holanda
Aquello, a los ojos de la iberica, solo podía deberse a que simplemente había cosas que solo algunos eran capaces de hacer por puro instinto.
Eso y que las galletas caseras de Luxemburgo relajaban hasta a un muerto, que era mejor que el holandes no supiera detalles. La joven no tenía corazón para decirle que el peque se había comido su ración de galletas en cuanto se descuido. Según el belga, era mejor no darle más motivos a su hermano para alterarse.¡Y no! No era que Ethan pensara en la edad de su hermano…simplemente que no era bueno que se alterara innecesariamente y por el bien de su salud….aunque no se lo dijera directamente claro.
Suficientes problemas por un día.
El holandes por su parte decidió dejarlo todo en sus manos por la paz. Quizás ya no tenía la paciencia de antes, eso era todo. ¿Hacía demasiado drama por tonterías, no? No estaba viejo….
Isabel por su parte se quedo observando un rato mas a aquellos jovenes y no pudo evitar preguntarse si se verían así sus excolonias en un futuro con niños….
"….¿eh?..."
En la noche
—es horrible China ¡Estoy vieja! No puedo creerlo —-gruñía la española luego de haber obligado a su hermano y la china a darle asilo a mitad de la noche para no tragarse sus penas en solitario.
Y es que…lo que acababa de descubrir de si misma era inaudito
¿ya, ya…porque dices eso aru …?—murmura una semi dormida China apenas con media taza bebida.
—bueno…es que me di cuenta de…—se puso seria—…que quiero nietos caramba— sentencio golpeando su vaso en la meza y casi logrando que la china cayera de espaldas.
Al mismo tiempo, mientras Portugal terminaba de arropar a un dormido Shun ya con un par de horas de despedir a Holanda y sus hermanos sintió un escalofrío recorrerlo de pies a cabeza.
Y pensar que justo creía estar libre de malos ratos ahora que el día llego a su fin.
Macau pronto volvería a la normalidad
