Dos países y un bebé

Capítulo final

Volviendo a la normalidad y fiesta de navidad

Hola ¿como están ? Espero que bien bueno primero que nada agradezco a Arashi Hetalia Milly Loca y a Nazarethofsirith por el apoyo espero les guste.

A la mañana siguiente ya no era un niño y ya no recordaba nada de lo que paso se preguntaba que hacia ahí "quizás me quede trabajando hasta tarde ¿en que habrá terminado ese desastre? Espero no haya una tercera guerra mundial" pensó para si mismo recordando momentos antes de el hechizo, pero cuando quizo preguntar vio una escena que le parecio bastante tierna sus padres aun dormian en la misma habitación quizás habían decidido darse una segunda oportunidad sonrió para si "obrigado xie xie"

Navidad casa de la familia Vargas

Ambos hermanos se disponían a cenar finalmente en su pequeño mundo familiar. No tenían ningúna colonia a quien cuidar, motivo más que suficiente para festejar, además de que la cena ya estaba servida y olía delicioso.

—huele…bien…—halago sorprendido el mayor. Debía admitir que cuando se trataba de cocina, Felicia era la maestra, aunque le doliera el orgullo.

— veee gratze fratello— dijo con una sonrisa. Al fin existía algo en lo cual ganaba con suma ventaja a su odioso hermano mayor, y es que vamos, cuando se trataba de cocina…bueno, resumiéndolo, era más recomendable lanzarle al enemigo algún guisado de Lovino para acabar con él en lugar de malgastar energias.

—si, si…ya lo sé..es más, creo que medio mundo lo sabe…—rueda los ojos molesto. Y es que su adorada hermanita no se cansaba de restregarle en la cara las cosas que no sabía el mismo hacer sin querer —¡-mejor comamos maldicion!

Su hermana ni siquiera lo pensó dos veces antes de atacar finalmente el pavo. Sin duda la navidad era su época favorita, era la mejor fecha en el año para lucir su verdadero talento y divertirse a costa de ello.

Esa noche se darían sus regalos, a parte de los que recibirían de sus amigos (y Macau ese chico les da un regalo a todo el mundo): un recetario con el título "cocina para tontos en cocina Italiana" (cortesía de Felicia para Lovino) y un libro sobre "responsabilidad y modales" (cortesía de Lovino para Felicia).

Claro, eso era solo porque ninguno de los dos se animo a regalarse sus primeras opciones de obsequios aun cuando ya las habían preparado: un modelo de tren de madera, el cual usaban de niños. Curiosamente ambos pensaron en lo mismo y alegaron que se les perdió la otra mitad, cuando en realidad lo tenía el otro.

Shun por su parte les regalo a cada uno una bufanda, con una nota secreta para cada uno donde les revelaba el asunto del tren.

Cuando llegara el momento, el asiatico pensó que se sentirían felices…o que intentarían golpearlo. Daba igual, el punto era que estarían llevándose como hermanos, no?

Casa de la familia Fernández Carreiro

Para ellos las cosas realmente no habían cambiado del todo, solo que ahora Lucia por fin volvía a pasar esas fechas con ellos y la relación tensa entre la mexicana y el argentino lentamente se iba disipando.

¿Que mas podía pedir? Su hermana mayor preparo una comida deliciosa como su obsequio, su hermano se la paso viendo especiales de navidad junto a Cuba quien trataba de las maneras mas cómicas posibles enseñarle el significado real de las noche buenas una vez que consigues novia (cosa que le incomodo y dio gracia al mismo tiempo), el italiano malhumorado también le hizo una leve visita junto a su hermana deseándoles lo mejor mientras el finalmente sorprendía a sus hermanos con un regalo que tenía tiempo planeándolo.

Un adorable cachorrito….

¿Qué? De algo bueno tenía que haber servido su tiempo de niñera, ¿no? solo que esta vez ya no había confusiones y conversaciones espiadas a medias.

Sus hermanos al enterarse de los detalles para idear dicho obsequio simplemente la miraron casi con pena.

La mexicana debía considerar que hubiese sido mejor una idea suya que una propuesta por un niño macaense rejuvenecido que ni al caso con ellos.

Pero bueno, no romperían sus ilusiones tampoco.

Que recibieron ellos, la española una guitarra (cortesía de Bélgica ), el argentino unas películas muy recomendadas y que lo pondrían a la moda con todo lo que se había perdido (cortesía de las otras excolonias ) y en cuanto a la mexicana…pues una bola de estambre (cortesía y broma de Argentina claro).

Esta por demás decir que al saber quien le regalo algo como eso, una pequeña pero divertida persecución dio inicio.

—¡VAS A MORIR ARGENTINO DEL DEMONIO! ¡Isabel! ¡no te rías!

—¡solo si me alcanzas !

Que mejor manera de pasar navidad, ¿no?

Casa de la familia Bieldmish

Alemania realmente no era muy apegado a las fiestas cursis como el les llamaba, entre ellas navidad, sin embargo era consciente de lo mucho que a su hermana le gustaban estas cosas, no solo por la precaria excusa de adornar su casa (cosa que aceptaba a regañadientes) sino también que era una buena excusa para reunirse como los hermanos que eran, ver películas navideñas sangrientas (existen en el mundo de los alemanes al parecer) con unas buenas cervezas y comrecalentada que compraban.

Era casi como su tradición de hermanos que no se respetaban o algo así. Su nivel de alcohol era tan alto que ya ni recordaba porque demonios lo hacían pero los hacía felices.

¡Y claro! También se daban el gusto de un par de regalos entre ambos…una nueva planta carnívora de parte de Ludwing y una película clásica del terror del bueno de parte de Julchen.

Quien los conociera jamás creería que ambos podrían ser hermanos con muchos gustos en común y nada navideños.

—esto es vida west…—comento tomando un sorbo de su cerveza. No era de sangre alemana por nada.

—tu lo has dicho hermana tu lo has dicho…-rio producto del alcohol. Había sido un buen año.

Casa de la familia asiática

En la casa de China era un total acontecimiento en lo que los asiaticos y Portugal a quien habían invitado cenaban "en familia" llenos de deliciosa comida, riendo y recordando los buenos tiempos.

Cada uno a su manera claro está.China insistiéndoles que acepten sus ridículamente caros obsequios, Corea iniciando junto al recién llegado hongkones una guerra de bolas de nieve, Japon intentando detenerlos inútilmente, Paulo y Shun teniendo un momento de padre e hijo, Vietnam y Tailandia conversando ellos siendo interrumpidos por una inesperada bola de nieve en la cara de la vietnamita y todos huyendo cómicamente para evitar ser asesinados por una mujer más que furiosa mientras Shun intentaba vagamente detenerlos.

¡Sip! La mejor navidad que podrían pedir, siendo siempre ellos mismos.

—¡ Vietnam Detente! ¡Recuerda que es navidad!—la detiene abrazándola de la espalda y riendo divertido con la situación al igual que los adultos ahí presentes.

—¡suéltame Shun! Voy a matarlos!— gruñe casi escupiendo fuego.

—¡No Shun! ¡No lo hagas! Queremos vivir para año nuevo!—chillaron la coreana y el hongkones usando a Taiwan como escudo.

Un inútil escudo.

—¡Oigan! ¡ Suéltenme!

—estos nunca cambian…—suspira con una sonrisa el macaense.

Si, y era mejor así.

Y claro que cuando dieron las doce cada quien recibió su regalo: Corea unos patines nuevos Japón unos lentes de contacto, Hongkong un manual para ser un caballero más sensato (lo usaría para detener la puerta ) Vietnam una bufanda hecha a mano Taiwan una caja de chocolates Tailandia un peluche de Elefante y finalmente Macau un guardapelo con la foto de su familia tanto lusa como asiática

¿Una hermosa y feliz navidad para ellos también, no?

Días despues

—¡muy bien! Con este es el ultimo joven Shun regalo nro. 111 –anunciaba una azabache mientras una apenada nación abría su regalo con la misma ilusión que había hecho con los anteriores, en los que su servidumbre suspiraba con profundo alivio de que estuviera a salvo aunque nunca pudo explicar los motivos de su desaparición.

Habían estado esperando ansiosos porque todo lo que le regalaron a su señor haya sido de su agrado y al parecer así fue. Todos los años era lo mismo, todos debían regalarle algo por navidad a su nacion, quien obviamente se los recompensaba muy bien después (vacaciones, aumentos, bonos entre otras cositas) sin embargo era algo difícil no repetir los obsequios al ser tantos.

A pesar de que este no era precisamente exigente al contrario su carácter amable y humilde había ganado el cariño de todos

—muy bien con este termine… obrigado xie xie —suspira algo cansado dejando a un lado su ultimo obsequio junto a los demás. Todo le había gustado al parecer y solo ansiaba terminar la cena e ir a descansar, pero algo llamo su atención —¿disculpa Nina que es eso?

—¿uh?—la chica vio hacia donde señalaba su nación encontrándose con una pequeña caja de regalo que no había visto al estar oculta tras suyo—un regalo mas al parecer…—comento confundida.

¿Acaso habían contado mal?

—¿enserio? veamos — Quería ver que era. Vio una tarjeta pero no le prestó atención abriendo el moño y viendo el contenido de la caja.

No paso ni medio segundo para cerrarla de golpe con una expresión nerviosa mientras se levantaba de su asiento bajo la miraba extrañada de su servidumbre.¿Que le pasaba al macaense?

—¿Pasa algo señor…?-se atreve a preguntar uno de sus sirvientes preocupado.

—¿que? ¡No! para nada…solo…—carraspea un poco mientras parece intentar irse—¿saben qué? ¡Tienen la semana libre!—no paso ni un minuto en el cual el salón principal se vació y el castaño aprovecho para una "retirada estratégica" bajo la miraba confundida del resto de su servidumbre

¿Que le habrá pasado…?

Shun por su parte no le importaba la probable mala imagen que se acababa de dar, simplemente pensaba que debía ocultar ese regalo antes de que alguien más lo viera.

Una vez solo en su habitación y asegurando la puerta y de que ningún curioso lo haga seguido. Volvió a abrir la caja encontrándose nuevamente con su obsequio. El panda de peluche que había tenido en su aventura anterior al rejuvenecer. Con algo de nerviosismo vio la cuerda que tenia ahora en la espalda y la jalo levemente en lo que la voz chillona del juguete (obviamente fingida por Corea al parecer) hablaba.

—Eres especial

Sintió sus mejillas arder ante la sensación de nostalgia mientras abraza el peluche un instante para luego esconderlo bajo sus almohadas. Si, era ridículo pero…no podía tirarlo simplemente no!

Además…mientras nadie lo supiera…estaba bien, ¿cierto?

Solo era un….pequeño recuerdo….Miro la nota sonriendo levemente

¡Feliz navidad! Sentímos que desearías recuperarlo aru tus padres

— obrigado xie xie — sonrió para sus adentros sin duda era afortunado

Fin

Bueno hasta aquí lo dejare Milly espero te haya gustado nos leemos pronto