Cintia le había prestado ropa a Sabrina, para que pueda ir, adecuadamente, a ver polo. Ya que, todos iban bien vestidos a esos eventos.
Sabrina cumpliría 26 años, dentro de poco. Ella se veía en el espejo y vio a una joven y, no esa niña de 14 años que recordaba cuando pensaba en Harry.
Su pelo castaño, hoy tenía bucles y en la cabeza llevaba un sombrero de dama inglesa. Se sentía muy rara.
Tenía puesto un vestido color verde agua, que era hasta arriba de las rodillas. En los pies llevaba zapatos blancos. Y , además, del vestido tenía un saco blanco porque hacía frío.
Su amiga, tenía un vestido rosa pastel muy sexy. Cintia era una chica atrevida. Aunque se cuidaba, porque estaba en pareja. Pero Sabrina pensaba que a lo mejor andaba con dos a la vez. Ya lo descubriría se digo.
Sabrina estaba muy nerviosa. Si lo veía al Príncipe. Este ¿la reconocería? No lo sabía. ¿Cómo reaccionaría? Tenía tantas preguntas en la cabeza.
Una limusina a las 2 p m, las pasó a buscar a las dos amigas.
- Te voy a presentar a mucha gente, Sabri. Te va a encantar - le decía su amiga.
Cintia le contaba todo sobre el ambiente del polo. Y Sabri la escuchaba, pero a la vez no. Estaba muy nerviosa.
Llegaron al Club de polo, en las afueras de Londres.
El lugar tenía tribunas, como también carpas Vip, y allí es donde se encontraba.
- Ven Sabri, te presento a Richard mi novio- le dijo Cintia.
- Hola Sabri, Cintia me ha contado mucho de ti. Un placer. -le dijo dándole un beso en la mejilla.
-Un placer conocerte.-le dijo Sabri
- El placer es mío. Vengan vamos a ver el partido-dijo Richard.
Richard no jugaba. Si no era él, ¿quién jugaría? Se preguntaba Sabrina.
Se sentaron en una pequeña tribuna. Había mucha gente.
Sabrina vio que estaban las princesas Eugenia y Beatriz, mucha gente las iba a saludar. Si estaban ellas, significa que Harry podría estar. Cuando se presentaron los dos equipos. La joven casi cae de espalda. Allí estaba, Harry. Estaba muy apuesto, con 31 años. Ya un hombre. Se había dejado la barba colorada. Que le quedaba muy bien. Ella vio que saludaba a todo el público, en general.
El partido empezó, ya hacía rato que estaban jugando. Pero llegó el entre tiempo.
Sabri, ve que el Príncipe se viene acercando hacia donde estaba a ella y sus amigos. Pero, su Alteza, estaba a caballo y dentro de la cancha.
-¡Hola Richard!, pensé que no venías -dijo Harry mirando al novio de Cintia.
Sabrina empezó a temblar y Cintia lo notó y la toca, como diciendo que te pasa.
- ¡Hola Harry!, no me perdería nunca un partido. -le dijo Richard.
- !Es verdad, jaja! Bueno, después te veo.-dijo Harry. Este lo vio a Richard pero, de pronto, clava sus ojos en Sabrina. Siguió cabalgando, pero sosteniendo la mirada a la joven. Ella quedo petrificada y lo miraba también. No sabía cuánto había pasado, pero cuando reaccionó su amiga casi le gritaba.
-Sabrina, reacciona. Baja a tierra.
La joven reaccionó
- Sí, ¿qué pasa?-dijo Sabrina
-Que te has quedado como boba.
-No nada ,que ver
-El Príncipe te miraba.
-No, Cinty.
Ella sabía que la había mirado. Todo el mundo.
La siguiente media hora, su amiga le seguía insistiendo que era raro del Príncipe, hacer eso. Si no conocía a la persona. Pero Cintia no sabía el secreto.
Sabrina le pidió que se fueran. Pero Cintia se quería quedar.
La joven no quería enfrentarlo. Ella sabía que la había reconocido. Y eso la asustaba.
De los nervios, se fue a distraer hacia a los establos.
Ahí se quedó un largo rato...
