Harry manejaba a toda velocidad.

-¿Dónde te estas quedando? -le preguntó

-En la casa de Cintia en Kesington.

-Ah ok, ¿pero no sabes bien donde?

-No sé, el camino -le dijo algo asustada Sabrina

Harry tenía una idea de dónde era. Pero por hándicap le preguntó a sus guardias donde era. Estos le respondieron.

Pero Harry tomó otro camino y la llevó a una parte de Londres coqueta, pero poco concurrida.

-Toma este dinero y comprate ropa. Que estas toda mojada. Y aceptamelo por favor.

-Pero no importa ya esta seca.

-Ve, ¡por favor! . No me hagas insistir.

Sabrina bajó del auto. Entró a la tienda. Los precios eran carísimo. No quería hacerlo enojar. Eligió un Jean, una remera y un saco. También zapatillas. Se puso la ropa y salió.

Subió al auto y Harry le hizo un scanneo. Ella se puso roja.

-Aquí está el vuelto¡ Gracias! -le dijo

-No quedatelo. Es un regalo.

-No, es tu plata.

-Por favor, no quiero discutir.

Harry aceleró y llegó hasta la mansión. Bajó del auto. Y le abrió la puerta.

Cuando se baja. Se lo encuentra frente a frente. Y no le dio paso. La retuvo el principe.

-Bueno, gracias por traerme y mil disculpas por lo de hoy. Me siento avergonzada.

-No importa. Dale Saludos a Cintia.

Harry la miró y quería , quería. ..Pero no podía. Solo le dio un beso en cachete.

Se produjo electricidad entre ambos.

-Sólo quiero que sepas que me gustaría volverte a ver.

Sabrina no sabía que decir.

-Adiós, Príncipe Harry.

Harry se quedó mirándola como se iba.

Cintia la estaba mirando desde la puerta.

-Hola Cintia.

-Hola. Me debes mil explicaciones

-Solo quiero dormir . Te contaré, pero más tarde.

Subió a la habitación y se puso a llorar.

Nunca pensó que el encuentro sería así.

Pero en algo estaba segura. Harry le gustaba y no era porque era un Príncipe, sino porque sentía de verdad algo.

Era, el otro día, ya. Se había quedado dormida llorando.

Cintia le llevó el te a la cama y la despertó.

Sabrina le tuvo que contar todo.

-¿Cómo llegaste a ese punto de esconderte?

- Tu no estabas ahí. Hubieras hecho lo mismo.

-Así que pregunto por ti. Richard no me dijo nada. Ya lo agarrare.

-No le digas nada. Se lo pidió como amigo. No lo metas en apuros.

-Sí tienes razón.

Así estuvieron hablando, hasta el mediodía.

Cintia se fue a trabajar, tenía un estudio de abogados.

Sabrina se quedó sola en la casa. Y se fue a caminar cerca del Palacio Kesington.

Fue por ese parque y estuvo horas sentada mirando la gente y pensando.

Tenía hambre y fue a buscar un supermercado. Compraría un sándwich.

Encontró un super y lo compró. Cuando salía. Se chocó con alguien.

-Disculpe -Sólo dijo eso.

No vio quien era, pero la persona si.

-Sabrina, hola.

Levantó la cabeza y era Harry. No podía ser. El comprando ahí.

-Hola, que sorpresa -le dijo Sabri

-No pensé que te encontraría acá. Oye me esperas . Compro algo y salgo.

-ok. Dale

Sabrina no tenía nada que hacer. Así que lo espera. Lo único le pareció ver unos fotógrafos. Bueno pensó es famoso. Es obvion

Espero 6 o 7 minutos y Harry salió con su bolsa.

-Ven vamos por acá. Esta mi auto.- le dijo Harry

-ok.-lo siguió unos metros y andaba en un Audi, último modelo.

Cada vez que lo ve tiene autos diferentes.

-Sube -le indica.

Que es lo que estaba haciendo se decía Sabri.

-lindo auto.-le dijo ella

-gracias -le dijo el. La miro a los ojos y me dio una sonrisa.

Ella le retuvo la mirada y le sonrió tímidamente. Parecía que ayer no hubiera pasado nada.

A lo mejor el destino los unió para darse otra oportunidad.

-y que hacias por acá - le dijo ella.

-volvía al Palacio. Pero me agarró un hambre. Que quise comprar algo y tu?

-igual. Estuve paseando y me agarró hambre. Aquí tengo un sadwich y gaseosa.

-Estamos igual. Quieres que vayamos al sur de Londres. Conozco un lugar donde casi no hay gente. Por los periodistas. Me entiendes?

-SI. Sabes me pareció ver unos hace un ratito.

-puede ser. Por eso vamos.

Harry prendió el auto. Y se dirigieron al sur de Londres.

Puso música en un pendrive en el auto.

Sabrina iba en silencio.

-no te parece que tenemos que hablar. -saltó de golpe Harry

-si eso creo

-Yo me quedé confundido un poco por todo lo que paso. Hoy te iba a llamar a la casa de Cintia.

-de verdad?- preguntó sorprendida.

-si.

-que sorpresa.

Llegaron a un especie de canal donde no había casi nadie . Salió del auto y Harry la miró de arriba a abajo. No se dio cuenta pero andaba sexy.

Tenía una calza negra apretada con botas de invierno con taco. Una remera de día mangas largas y un pulover que le marcaba la cintura.

Se puso incómoda. Harry no disimulada tampoco.

-Estas muy linda. -Le dijo el

-Bueno gracias.

-Ven sentemonos en este banco.

Se sentaron y comieron un rato y charlaban sobre como vino ella a Londres.

-Yo te recuerdo bien. Sabrina. Eras una adolescente cuando te vi en Argentina. Pero te observe casi todos los días que estuve en esa estancia. - le dijo

Wow en serio pensó

-Yo te vi tres veces creo , pero tampoco lo olvide . Mi inglés era muy malo en ese entonces.

- Jaj a si me acuerdo en el desayuno.

-sabes ,Harry. Todo lo que sucede y lo que me confiesas, me asombra. Yo nunca pensé esto.

El se acercó un poco y le dijo:

-Esta noche vamos a salir con mis primas y amigos a un pub disco. Quería invitarte.

-que bueno. Y a que hora?

-a las 11pm. Te pasó a buscar si quieres?

-Sería re lindo.

Se quedaron hablando y a la tarde la llevó a la mansión.

A la noche pasaría por ella...