Cuando se estaciono el auto, lo hizo en una mansión campestre muy antigua. Se veía mucha arboleda. Aunque no se apreciaba todo por la oscuridad.

Sabrina se preguntaba porque estaba ahí.

-Ven baja-dijo Harry

-Bueno, pero porque estamos aquí

-Eso te lo explicaré luego adentro.

Entraron y estaba todo oscuro. Apareció un anciano. Que se sorprendió a por vernos.

-Su Alteza no sabía que vendria. En que puedo ayudarlo?

-Necesito que le prepares un cuarto a la señorita porque se quedara está noche-dijo el principe.

La Joven miro a Harry sorprendida. No sabía lo que pasaba.

-Sabri, necesito que te quedes hoy acá. Hay aviso de atentado terrorista y hoy nos han sacado fotos de una manera muy extraña unos tipos dentro del pub y hace días que mi familia está amenazada. No te asustes. Pronto tendremos tiempo para hablar de lo hoy. Sólo quiero que sepas que estoy loco por vos. Peter y Sarah te explicaran más. Me tengo que ir a hablar con mi familia. En la mañana vuelvo.

Sin más, la beso.

Sabrina se quedó muda. De un momento a otro, estaban sucediendo todo eso. No entendía nada.

-venga señorita. -dijo una mujer que Sabrina vio aparecer de golpe.

-Señora, puede explicarme que pasa? -dijo Sabrina.

-Si señorita. En su cuarto le contaré

Subieron 3 pisos y la última habitación del pasillo del ala sur, a la derecha era el cuarto de que le tocaría a Sabrina.

Parecía tétrico todo . Era muy misterioso.

Había sillones en la entrada y ahí la señora me invito a sentarme.

-le cuento, soy Sarah Felton y soy subsecretaria de su Alteza. -dijo Sarah

-ah, no sabía. Harry no me hablo nada en el camino. Lo vi muy preocupado.

-Si , el fue avisado que salga urgente del lugar por amenaza de bomba. Estos días si vio las noticias , la familia Real fue amenazada.

-no vi televisión. Hace poquito que vine de Argentina. He estado paseando.Lo menos que hice fue eso. Pero me preocupa esta situación.

-Por su seguridad, el principe la trago aquí. Nos tomó de sorpresa a nosotros todo esto. Pero no se preocupe el estará mañana temprano aquí.

-Bueno le agradezco. Pero no creo que pueda dormir con esta situación.

-Con permiso, me retiro. Hasta mañana.

Cualquier cosa ese teléfono comunica a la mucama.

-Muy bien, gracias.

El teléfono de Sabrina, no tenía batería. No podía comunicarse con Cintia ni con nadie.

La estaba pasando bien y sucedió todo eso. Era de locos, todo lo que pasaba.

Se acostó así con la ropa que tenía y al final el sueño la venció toda.

Lo que no sabía Sabrina, es que al despertar ya no iba a ser la misma persona nunca más en su vida.

Las redes sociales, la televisión, los diarios...