Kon'nichiwa chicas!

Como lo prometido es deuda... Aquí esta el capitulo tres!

primero quiero darles las gracias a todas las que comentaron, las que lo hicieron como usuario ya tienen su respuesta y aquí va la misma para las que lo pusieron como invitados: dhk: jajajaja si que es sexy tu review jajajaja... y si los cambios se van dando de a poquito... espero que este capi te guste!; Vampire Star: creo que tienes razón en todo, ya vas a ver como de a poco el se va fijando en la personalidad de ella y como esta misma va saliendo a flote.

Ya saben que los personajes de Inuyasha no son míos, son de la princesa del manga Rumiko Takahashi

Espero que este capi también les guste...


Capítulo 3 Bondad

Con el paso de los días Inuyasha intentaba conocer un poco más a su secretaria, aunque ella lo mantenía un poco a raya, pues sabía a ciencia cierta que si le permitía a su jefe saber más cosas suyas y a su vez saber más sobre él, terminaría enamorándose (teniendo en cuenta que ya le gustaba) y ese sentimiento le daba miedo, pues en el pasado ya había sufrido por un amor no correspondido y no quería volver a pasar por eso, así que había decidido no dejarlo ser más que su jefe.

-Ya es tarde Kagome- su inconfundible voz la distrajo de sus pensamientos – si quieres te puedo llevar a tu casa-

-oh… ¡no es necesario señor!- contesto ella –yo pue…-

-no se diga más te llevo a tu casa y es una orden-la interrumpió el, pues no admitiría un no por respuesta, no estaba acostumbrado a eso.

Kagome sonrió levemente y asintió –si señor- tomo su bolso y su chaqueta, al menos hoy no tendría que ver a toda esa cantidad de hombres sentados en el bus, siendo incapaces de cederle una silla, o ayudarla con su bolso, por más cansada que la vieran.

-bien… vamos- dijo Inuyasha dirigiéndose al ascensor seguido por Kagome.

Estando ya de camino al departamento de la chica, el silencio en el auto se fue volviendo algo incómodo y apenas era roto cada vez que la azabache le daba una indicación, preguntándose el por qué había tenido el impulso de llevarla a casa, si, quería saber algo más sobre ella, pero para eso no era necesario lo que estaba haciendo; ella no dejaba de mirar al frente y eso le frustraba, era como si él fuera invisible o algo así.

-¡CUIDADOOOO!- grito la chica al ver como un perrito atravesaba la calle y este casi era atropellado por el auto, pues Inuyasha alcanzo a frenar antes de hacerlo, pero el pobre animalito había quedado muy asustado, entonces Kagome se bajó rápidamente del auto y fue a mirar que había pasado con él.

-¡¿Qué haces Kagome?!- grito el ambarino saliendo también del auto.

-El pobre está muy asustado- dijo mientras acariciaba al indefenso animal que estaba tiritando de miedo –oh… tranquilo amiguito- le dijo ella en un susurro -¡ya se!- expresó en un tono alegre que Inuyasha no había escuchado en ella, después se quitó la chaqueta y con esta arropo al cachorro y lo alzo en brazos, se puso de pie y se dirijo al carro para luego subirse a este.

-q… ¿Qué haces?- dijo un asombrado Inuyasha cuando imito la acción de la joven – ¿por qué trajiste a ese animal?- le pregunto tratando de parecer despectivo.

-porque está asustado, tiene hambre y frio y necesita alguien que lo cuide- contesto con simpleza mientras miraba el rostro del perrito en sus brazos –te voy a llamaar… Shippo- añadió -y tú vas a ser mi mascota de ahora en adelante- sonrió.

La respuesta que le dio impresiono a Inuyasha, no estaba acostumbrado a que las mujeres a su alrededor tuvieran ese tipo de gestos, todo lo contrario, si alguna vez se llegaban a topar con un perro callejero simplemente lo rodearían y lo dejarían ahí, botado, como si no lo hubiesen visto, "ella no es como las otras mujeres" pensó.

-oe… ¿no va arrancar jefe?- esta vez era ella la o sacaba de sus pensamientos a él, sonrió de forma torcida e hizo que el carro se moviera; mientras tanto ella consentía al perro que empezaba a quedarse dormido.

En cinco minutos ya estaban frente al edificio donde ella vivía, este era esquinero y tenía seis pisos, en el primero había una pequeña cafetería y aun lado de esta se hallaba la puerta de entrada para los residentes, todas la ventanas eran iguales (retas a los lados y en la parte de abajo y redondas en la parte de arriba), en casi todas había al menos una luz prendida, excepto en el cuarto piso, donde supuso que vivía Kagome, hacia un lado del mismo se veían las escaleras de emergencia de cada piso, conjeturó que a ese lado quedaban las salas de los apartamentos que allí habían.

-Gracias por traerme- susurro la joven, al abrir la puerta del vehículo –nos vemos el lunes… Señor Taisho- expreso despidiéndose de su jefe y salió del auto.

- si… nos vemos el lunes Kagome- contesto este, vio como ella cruzaba la calle para entrar en el edificio, espero a que la luz del que pensó era el departamento de ella se encendiera y cuando por fin lo hizo emprendió la marcha hacia su el suyo.

Entro en su pequeño hogar y encendió las luces, fue hasta el sofá que daba a la ventana y dejo al pequeño Shippo en el, el perro se enrollo más en la chaqueta, como reconfortándose con el olor que esta poseía, ella miro por la ventana para ver si él todavía estaba allí, suspiro con resignación al ver que ya se había ido, no es que supusiera que él se fuera a quedar un rato más, o que le pidiera dejarlo entrar en su departamento, pero no entienda porque le había ido a llevar. se dirigió a la cocina, tomo un pequeño plato, abrió una lata de atún que tenía en su despensa y luego la puso en el suelo, después tomo el pequeño perro y lo puso enfrente del plato, viendo con una sonrisa en su rostro como el animalito comía lo que le había servido para luego servirle un poco más –vaya que tenías hambre- le dijo acariciándole la cabeza, Shippo paro de comer por un momento y se dejó consentir encantado por la atención –mañana tendremos que darte un buen baño y comprarte un par de cosas –añadió sonriéndose al can.

¿Por qué Inuyasha se estaba interesado en saber más de ella?, ¿Por qué la había llevado a su casa?, esas preguntas rondaban por su cabeza, ya era cerca de media noche y no podía dormir, estaba cansada, pero aun así el sueño no quería llegar a su cabeza, no es que no le gustara que él estuviera interesado en ella (al menos como amigos), pero es que no quería ilusionarse y luego salir lastimada, no, no quería volver a pasar por esa situación "¡ya duérmete Kag... él nunca se podría fijar en ti más que como un amigo!".

Ya acostado en su suave cama, Inuyasha no se explicaba por qué, cuando vio como Kagome recogía ese perro y lo llevaba a su casa, había tenido ese sentimiento tan cálido en su interior, ver la brillante sonrisa que la chica le dirigía al pequeño animalito, lo había llenado de alegría, pues había descubierto una nueva faceta de la chica, una que le gustaba, una en la que pudo ver la bondad que el corazón de ella poseía, la vio decidida a quedarse con el perrito y por alguna extraña razón, sabía que así iba a ser, pues intuía que ella tenía una férrea determinación, algo que la iba a llevar lejos, a pesar de su aspecto, pues esa determinación la hacía alguien especial y por lo mismo supo que ella se convertiría en una gran amiga suya, pues a él le agradaban las personas que eran capaces de hacer cualquier cosa, con tal de ver a los que le importaban felices, "a pesar de ser un patito feo.." y con ese pensamiento se quedó dormido.

Continuara...


Hasta aqui el capi de hoy y... ¿que tal les parecio?

Si les gusto o si por el contrario tienen alguna queja, duda o inquietud... no duden en dejar un bello, hermoso y sensual review

espero que nos podamos leer el viernes, Sayōnara...