Ya llego la a que estaba ausente…
Si, si, ya que muchas de ustedes me estaba queriendo matar, pues fueron más de dos meses sin publicar ni media palabra, pero es que las musas de la inspiración me habían abandonado y no sabía que escribir, además de que mi ánimo estuvo casi por el piso, peor por fin volvieron y me regalaron este capi y el próximo; espero este capítulo les guste.
estas son algunas de las respuestas de lo reviews para las que comentaron como invitados: dhk: si ya vez que ella tiene mucho carácter, aunque hasta yo me pondría así se me dijeran lo mismo en publico, pero weno, la verdad es que Kykio si es una gran arpía aquí... espero este tardío nuevo capi te guste;inuka: me alegra que paresca divino mi fic, y espero que Kag se sonroje mucho en los próximos capis para darte gusto, al igual que también confió en que este capi sea de tu agrado, lo del lemon déjame pensarlo, tal ves si, tal ves no una nunca se imagina; Mnica: jajajaja si eso espero yo también, que lo haga sufrir por decirle patito feo jajajaja gracias por tu comentario me ha hecho reír; Guest: que bueno que te haya gustado, espero que este capi tambien te guste.
bueno, ya saben que los personajes de Inuyasha no pertenecen (si fuera asi Inu Kag no se habrían dado un solo beso en todo el anime y ninguno en el maga, si que hubieran sido muchos besos en las dos cosas) son de la grandiosa y talentosa princesa del manga Rumiko Takahashi,
espero disfuten de leyendo este capi...
Capítulo 5 Inteligencia
Los días siguientes trascurrieron casi de la misa forma, Kagome solo le hablaba a Inuyasha para decirle cosas del trabajo y el mismo ya se estaba empezando a estresar, no se había vuelto a ofrecer para llevarla a su casa o Universidad, aunque cada vez que la veía pasada la hora de salida en la oficina, no le faltaban las ganas para decirle esas palabras; ahora estaba de nuevo reunido con Kouga a demás estaban ahí sus hermanos Miroku y Sesshomaru, junto con los dueños de la empresa americana que iban comprar, llevaban allí un par de horas reunidos, pues tenían que analizar muy bien cada uno de los puntos sobre la posible compra y los gringos no estaban dispuestos a perder nada; de vez en cuando Kagome entraba, ya fuera para llevarles café o agua o cuando Inuyasha le pedía algunos archivos e informes.
-como les decía… no podemos hacer eso-dijo Inuyasha mientras revisaba algunos detalles en el contrato que tenía enfrente, mientras Kagome le servía un poco de café, un hombre que sentado quedaba casi igual de alto a Kagome lo miro con sus ojos tan azules como el cielo.
-para nosotros es necesario que lo hagan- le dijo en un tono frio.
Disculpe señor- expreso Kagome mirando a su jefe, luego paso sus ojos sobre los azules del americano y añadió –lo que pasa señor Smith… es que si accedemos a sus demandas, es posible que tengamos que despedir a algunas personas, pues en los informes de resultados que usted envió se ve claramente que su empresa está casi en la ruina- el hombre que la había mirado con desdén ahora la miraba asombrado, no creía que ella supiera algo como eso, pues la pensaba una simple secretaria –es más, cuando el Señor Inuyasha me hizo revisar el informe, lo primero que pensé es que ustedes vendían para no perder nada de su capital-e
Todos se quedaron viéndola sorprendidos, todos menos Miroku, que conociéndola de antes ya sabía que ella era muy inteligente y perspicaz, el castaño sonrió al ver como su amiga le hacía frente al hombre que tenía a su lado, había hecho bien en recomendarla para el puesto de secretaria de su hermano.
-disculpe pero… ¿Quién es usted?- le pregunto el hombre al que había interrumpido
-mi nombre es Kagome Higurashi señor-
-ella es mi secretaria- añadió Inuyasha –y ya se retira- dijo mirándola con el ceño fruncido, como diciéndole después halamos, Miroku le echo un vistazo también con el ceño fruncido, pues no le había gustado como su hermano había hablado y ella asintió y se retiró del salón donde se desarrollaba la reunión.
Todos los presentes se quedaron mirando cómo se retiraba ella y se quedaron en un incómodo silencio, la intromisión de la chica había dejado sin palabras a uso y otros; Inuyasha pensaba en como disculpase con los americanos, pero la verdad es que no tenía por qué hacerlo, pues lo que ella dijo no estaba para nada alejado de la realidad, lo que no esperaba s que ella se diera cuenta de esa situación, el por supuesto que lo había hecho y sus hermanos también, pero se había fijado en que Kouga no, por eso pensó que ella tampoco se fijaría en ese detrimento, pero ya veía que no había sido así y se alegraba de poder contar con ella en su equipo de trabajo, tal vez, algún día ella sería una alta ejecutiva en Taisho Company.
-Debe de estar alegre señor Taisho- le dijo el hombre sentado a su derecha, él lo miro extrañado y este le sonrió.
-tienes a una secretaria muy intuitiva- esta vez fue su hermano Sesshomaru el que hablo –mira que darse cuenta de ese inconveniente, eso no lo hace cualquiera- continuo.
-en eso tiene razón el señor Sesshomaru, y si, su secretaria tiene razón… estamos vendiendo para no perder más cosas y así también podemos salvar la compañía- dio el señor Smith mirando fijamente al ambarino.
Así fue como la reunión continuo por horas, ya teniendo claro el por qué esos empresarios habían decido vender su compañía, al final, todos salieron ganando, y ahora Taisho Company entraba al mercado Americano; cuando salieron de la junta ya no había nadie en el edificio, excepto Kagome, que estaba sentada en su escritorio, los ojos dorados de Inuyasha se posaron sobre ella, vio cómo se puso de pie y una sonrisa iluminaba su rostro, ella tomo las cosas que ya tenía listas para salir y él se dirigió a ella, lo que no conto es que esta no se dirija a él, la vio pasar por un lado suyo y abrazar fuertemente a Miroku, un sentimiento como de rabia nació en el mientras los veía alejarse hablando animada mente.
Había estado esperando a que terminara la reunión por que Miroku le había prometido llevarla la universidad, no iba muy tarde ya que tenía clase casi a las ocho de la noche y en ese tiempo se había dedicado a terminar el ensayo sobre el capitalismo que el profesor de historia de la economía le había pedido; por fin los vio salir de la sala el primero en hacerlo fue Inuyasha que estaba hablando con uno de los americanos, detrás de él salió su amigo junto con el mayor de los Taisho, cuando Miroku la vio se acercó rápidamente y ella le sonrió y levanto sus cosas.
-¿ya nos vamos?- pregunto su amigo sonriéndole también.
-si ya estoy lista- y se dirigieron a la salida.
Estando ya en el estacionamiento de la empresa Miroku le abrió la puerta del copiloto para que se subiera y ella lo hizo, después él se subió, metió la llave en la ranura y la giro, pero el auto hizo un ruido extraño y no encendió, volvió a intentarlo pero el resultado fue el mismo.
-¿Qué sucede?- pregunto la joven secretaria.
-es que el auto no enciende- le contesto
-ay neo- dijo ella –ahora por tu culpa voy a llegar tarde a mi clase- le recriminó al castaño mirándolo acusadoramente.
El chico la miro sonriéndole con culpabilidad, pero su mirada se desvió hacia el auto que estaba a su lado donde vio cómo su hermano refunfuñaba cosas e intentaba abrir la puerta de este, entonces sonriendo de forma picara salió del auto; Kagome al ver esa sonrisa sintió un pequeño calosfrió, entonces vio hacia donde se dirija su amigo y su corazón dio un pequeño brinco. "¿Qué es lo que vas a hacer Miroku?"
-¡Inu… hermano querido!- exclamo el chico cuando estuvo más cerca del ambarino.
-¿qué quieres Miroku?- pregunto este de manera fría ya con la puerta de su auto abierta.
-es que veras… mi auto no quiere encender y bueno… prometí a Kagome llevarla a su universidad- explico.
-¿y eso que tiene que ver con migo?- pregunto Inuyasha muy serio, pero ya más relajado, de alguna extraña forma, solo la mención del nombre de la chica lo relajaba.
-pues que necesito que nos lleves…-
-¿llevarlos?.. ¿A dónde?-
-pues a ella a la universidad y a mí a casa de Sango-dijo Miroku como si fuera algo obvio.
-está bien- accedió el ambarino –ve y dile que suba al auto- añadió entrando en el vehículo.
Un rato después, Kagome parecía estar menos molesta que cuando Miroku le dijo que irían en el caro de Inuyasha, ella había intentado desistir de esa idea, pero al final su amigo la había convencido, ya que si no se iban en con el peli plata no llegaría a tiempo a la universidad y no podría entregar el trabajo que había estado haciendo durante semanas.
-¿sabías que la compañía Shikon también está planeando extenderse a Estados unidos?- dijo el castaño a su hermano para romper el silencio que hasta ese momento había reinado dentro del vehículo.
-sí, algo había escuchado de eso- contesto secamente Inuyasha.
-lo que no entiendo es por qué está haciendo eso- le respondió Miroku.
-es porque Taisho Compaña es su mayor rival…- interrumpió Kagome que se había interesado en la conversación y había leído un poco de la fusión de Shikon con una compañía americana rival de la que los Taisho estaban a punto de comprar –segura piensan que si ustedes van a invertir en el mercado Americano es porque ven una gran oportunidad allí, pero estoy casi segura de que su estrategia de mostrarse interesados por una compañía que no tiene casi activos y está prácticamente en la bancarrota funciono perfectamente para comprar otra que no tiene ningún problema económico- añadió mientras miraba por la ventana.
-¿Cómo te enteraste de eso?- le pregunto Inuyasha mirándola sorprendido por el retrovisor, mientras Miroku formaba una sonrisa.
-simplemente me di cuenta cuan revise los estados de cuenta, sé que ustedes nos son tontos y que no iban a desperdiciar el dinero de la compañía… así de simple-
El ambarino estaba realmente perplejo, con la deducción tan acertada que había hecho su secretaria, sabía que ella era inteligente, pero no se imaginó que tanto, ella tenía una gran mentalidad para los negocios y de alguna manera eso le parecía atrayente y eso lo asustaba, pues aunque quisiera negarlo, le fascinaba esa característica de la personalidad de ella.
-aquí me tengo que bajar- sus pensamientos fueron interrumpidos por la voz de la joven que lo miraba atreves del espejo, Miroku sonreía abiertamente e Inuyasha aparco el carro en la esquina del campus universitario, Kagome se despidió del castaño con un beso en la mejilla, lo cual hizo que algo en el interior de Inuyasha hirviera de ira –hasta luego joven Taisho- su voz sonó seca, como si la hubieran obligado a hacerlo.
-hasta luego Kagome- le respondió el viendo como ella se alejaba a hacia la puerta de entada de la facultad de economía.
-te gusta ¿verdad?- dijo Miroku
-¿de qué hablas?- contexto el arrancando el carro.
-de que Kag… te gusta-
-¡estás loco!.. Ella es mi secretaria-
-¡pero te gusta!- le dijo –a demás no hay nada de malo con que ella sea tu secretaria-
-ella no es de mi tipo- dijo más para sí mismo, pero su hermano menor logro escucharlo.
-repítete eso cien veces a ver si te lo crees-
Después de una hora, ya se encontraba por fin en su lijoso departamento, dando vueltas de un lado para otro pensando en lo que su hermano le había dicho, recordaba la primera vez que la vio y las duras palabras que le dijo, ella no había dicho nada y por el contrario, había cambiad un poco su forma de vestir, claro está que no utilizaba esos trajas tan ajustados que le había visto a sus demás empleadas, simplemente eran trajes ejecutivos que no realzaban para nada su figura, normalmente no utilizaba ni una pisca de maquillaje y no la veía mirándose al espejo cada vez que pasaba frente a uno, definitivamente ella no era de su tipo, pues al él le gustaban las mujeres altas, rubias y muy femeninas, todo lo contrario a ella, pero a decir verdad, había algo que esas mujeres con las que normalmente salía no tenían y ella sí, y eso era cerebro, y la capacidad de valerse por sí mismas, "además de que Kagome es bondadosa, carismática y con un carácter bastante fuerte, lo que ni siquiera Kykio tiene y en cierta medida tiene una belleza natural que ni siquiera aprovecha por que no sabe que la tiene"
-¡Maldición!- exclamo al darse cuenta del rumbo que estaban tomando sus pensamientos, pues en ese momento entendió que la fuerte, carismática, bondadosa e inteligente Kagome, estaba dejando de ser un patito feo para él.
ojala les haya gustado este capi...
si tienen alguna duda, queja, inquietud o sugerencia o simplemente quieran darme sus felicitaciones no olviden deja su bello, hermoso y sensual review, ellos son mi mas grande inspiración.
besos a todas y espero poder publicar el próximo capi entre sabado o domingo...
