Ya llego la a que estaba ausente… de nuevo
Si, si, ya que muchas de ustedes me están queriendo asesinar, pues dije que publicaría el próximo domingo y ese domingo jamás llego hasta hoy lunes, las musas estuvieron rondándome, pero las palabras o salían y además tuve mucho trabajo por aquí, mi ánimo ya está mejor (todo gracias al fútbol, aunque no ganamos la copa américa), y las palabras por fin salieron, y quedaron plasmadas aquí…
De nuevo respondo a los comentarios de las que lo hicieron como invitadas aquí: Monica V: ya ves Monica, aquí está el capi y pues el próximo espero publicarlo de aquí al domingo; kagura2: si por fin, se estaba tardando no?..
Recuerden que los personajes de Inuyasha no son míos, son de la grandiosa princesa del maga RUMIKO TAKAHASHI.
Bueno, no siendo más… a leer
Capítulo 6 una noticia
-¡necesito que vengas a mi oficina de inmediato!- oyó que se jefe le decía por el teléfono de manera muy seria, habían tenido unos días muy tensos ya que pronto él tendría que viajar a Estados Unidos para terminar así con la fusión de las dos compañías, lo que había hecho que sus jornadas laborales se extendieran más de lo normal, afortunadamente, ya había culminado con sus estudios y ya solo le faltaba graduarse; habían transcurrido un par de semanas desde la firma del contrato final de compra venta y el trabajo se puso más pesado, en ocasiones su salida de la oficina se había retrasado tanto que le era necesario llamar un taxi, Inuyasha se había comportado muy extraño en ese tiempo, habían veces en las que les había tocado trabajar juntos, revisando cuentas o informes en lo que ella lo pillaba mirándola más de la cuenta, pero luego el cortaba el contacto como si solo verla le aborreciera, también hubieron varias ocasiones en las que él se ofreció a llevarla a su casa después de un largo día, pero generalmente a la mañana siguiente se comportaba como un auténtico patán y ese día no era la excepción.
Se levantó rápidamente de su sitio de trabajo, se arregló la falda un poco y con paso presuroso se dirigió a la oficina de su jefe, antes de entrar volteo a ver a Ayame, la secretaria del vicepresidente ejecutivo, quien la miro de una manera reconfortante (en los meses que llevaban trabajando juntas se habían convertido en buenas amigas), suspiro hondamente y entro en el enorme despacho.
-¿necesitaba verme, señor Inuyasha?- dijo mientras se acercaba al escritorio, entonces su jefe levanto la vista y cavo sus ojos dorados en los chocolate de ella.
-si- contesto con un monosílabo mientras dejaba los papeles que sostenía en sima del escritorio.
-¿ocurre algo malo?- pregunto un poco preocupada.
él la miro de arriba abajo, estudiando el traje ejecutivo que ella llevaba ese día, este era de color marrón, la chaqueta no se ajustaba muy bien al cuerpo de la chica ya que esta le quedaba un poco grande, debajo tenía un buzo de cuello alto color crema y la falda le llegaba casi hasta las rodillas "ha cambiado su manera de vestir" pensó mientras la observaba, pues si, ya no era aquella niñita desgarbada que había entrado hacia seis meses en su oficina, o eso le parecía a él, pues aunque la ropa le quedaba grande, los lentes le hacían ver los ojos enormes y no se ponía ni una pisca de maquillaje, había algo en ella que le atraía y eso ero lo que lo traía tan irascible, pues cuando se proponía no pensar en ella más que como una secretaria, la miraba y su determinación se venía a pique y más cuando ella se empezaba a sonrojar como lo estaba haciendo justo ahora.
-no…- dijo en un tono suave, entonces sacudió su cabeza para sacar todos sus pensamientos –solo es para pedirle que me reserve un vuelo para Nueva York, para la próxima semana, después de la fiesta de navidad- dijo en tono brusco de nuevo, la chica simplemente asintió.
-¿quiere que lo reserve para usted solo?- pregunto.
-no- le contesto con sequedad volviendo la vista a los papeles –tiene que ser para dos- añadió mientras una sonrisa socarrona se aparecía en su rostro, ella asintió mientras en su rostro se reflejaba algo de tristeza, no sabía porque pero algo en su interior dolió cuando él dijo esas palabras, aunque era de esperar que no quisiera pasar las fiestas solo.
-entiendo…- dijo ella y se dio media vuelta para dirigirse a la salida.
-usted va a venir conmigo- añadió Inuyasha haciendo que la chica se paralizara justo antes de abrir la puerta…
-¡no puedo creer que te haya pedido viajar con el!- exclamo Sango sentada junto a su mejor amiga en el sofá de la casa de la azabache mientas tomaba un poco de té y la otra acariciaba a Shippo.
-¡no!.. Si yo tampoco puedo hacerlo- contesto la chica levantándose del mullido sofá para dirigirse a la cocino y servir más galletas de chocolate.
-no lo entiendes Kag…- expresó seriamente la castaña –Inuyasha jamás viaja con un asistente… el acostumbra a i solo a cualquier parte-
-eso lo se…- contesto la otra regresando con el plato en su mano, para después déjalo sobre la mesita de centro –recuerda que ya llevo trabajando para el seis meses- añadió mientras se sesenta y tomaba una de las galletas del plato.
-¿y vas a ir con él?- pregunto Sango haciendo lo mismo que su amiga.
-tengo que –
La castaña suspiro y luego miro a su amiga con algo de preocupación –escúchame atentamente Kag- la otra asintió –tu a mí no me has dicho nada… pero yo sé que él te gusta…-
-No es así San-
-si… si lo es…- la interrumpió –tu mirada brilla cuando hablas de él y te sonrojas cuando estas cerca suyo- añadió enterneciendo su mirada, el silencio de la azabache lo decía todo –mira… yo conozca a Inuyasha desde hace muchos años y se cómo es el… y no quiero que salgas lastimada- l dijo, Kagome intento decir algo pero Sango la interrumpió –solo prométeme que no te vas a enamorar de el-
-¿Cómo crees que me podría enamorar de ese engreído?- dijo mirando ceñuda a su amiga.
-solo prométemelo- sentencio la otra.
Kag soltó un suspiro largo y bajo la vista –está bien… te lo prometo-
Se encontraba sentado en el enorme sofá de su apartamento mirando como su queridísimo hermano caminaba de un lado a otro de la sala mascullando algunas cosas en voz baja, una leve sonrisa apareció en sus labios y se llevó a estos el vaso de whiskey que sostenía en su mano; de repente Miroku detuvo la marcha y se volteo para mirar a Inuyasha directamente a los ojos.
-¿de verdad vas a ir con ella?- pregunto muy preocupado.
-si- fue lo único que contesto el ambarino.
El castaño entrecerró los ojos -¿Por qué?-
-Por qué ella conoce muy bien todo el trato y me será de mucha ayuda- dijo de forma casual, volviendo a beber un sorbo de su trago.
-mira Inuyasha…- empezó de forma seria el menor de los Taisho –te conozco perfectamente y se cuándo te traes algo entre manos- le dijo –he visto como la miras y sé que te gusta-
-ella no me gusta- contradijo el ambarino.
-sí que te gusta… puede que Kag no sea exactamente de tu tipo, pero te gusta, porque ella es una mujer buena, inteligente y muy independiente- expreso de forma seria –y creo que tú le gustas a ella…- añadió pensativo mientras daba media vuelta y ponía una mano en el mentón, como si estuviera pensando, luego volvió a mirar a su hermano y añadió en forma de amenaza –solo te advierto una cosa Inu… ella es como la hermana que nunca tuve y si le llegas a hacer derramar una sola lagrima… tendrás que pagármelas…-
-no…-
-ella es una mujer muy sensible y ya ha sufrido bastante…- interrumpió lo que iba a decir su hermano, luego se dio media vuelta y se dirijo a la salida del departamento, tomo su abrigo del perchero y antes de abrir la puerta se detuvo y dijo –no importa si eres mi hermano… - y luego se fue.
Inuyasha quedo muy consternado por lo que dijo su hermano, la verdad era que no sabía porque había hecho que Kagome fuera al viaje con él, fue algo que se le ocurrió en el momento y simplemente lo propuso, claro que ella intento rebatirlo, pero al final él le dijo que era una orden y ella simplemente susurro un –está bien señor… lo que usted diga- y se había ido del despacho.
-¿Qué voy a hacer contigo Kagome?- susurro y lanzo un fuerte suspiro, luego se levantó del sofá, se dirigió hacia el enorme ventanal y mirando hacia ningún sitio dijo –la verdad es que no lo sé… solo sé que quiero tenerte a mi lado- y sonrió de lado, como si ella estuviera ahí.
Continuara…
Bueno… espero que les haya gustado este capi…
Si tienen algina duda, queja, reclamo, sugerencia, o simplemente me quieren decir lo mucho que les agrado este capitulo, ya saben, dejen sus belllos, hermosos y sensualongos reviews, ustedes saben que estos son mi mayor fuente de isnpiracion.
Creo que el próximo capi lo publico el domingo o el lunes, ya que esta casi terminado… asi que no se preocupen…
No siendo mas…
Nos leemos en el próximo caitulo.
