Ya llego la a que estaba ausente… de nuevo
Si, si, ya que muchas de ustedes me están queriendo asesinar, ya que les dije que iba a publicar el lunes y pues… ya paso un mes larguito… esta vez le echo la culpa a mi trabajo, pues me absorbió completamente, además de que el capítulo lo tuve finalizado a tiempo pero se me borro y tuve que volver a reescribirlo, pero bueno… a mi parecer este quedo mejor… espero les guste.
A las chicas que comentaron como invitadas aquí les dejo sus respuestas: dhk: me alegra que te haya encantado y espero que este capi también te encante…; Guest: qué bueno que te esté pareciendo interesante, esa es la idea, que les guste lo que escribo…
Recuerden que los personajes de Inuyasha no son míos, son de la gran RUMIKO TAKAHASHI, espero que les guste este capi y bueno… ahora si ¡a leer!
Capitulo 7 La Fiesta
Después de una semana tensionante, donde estuvo todo el tiempo trabajando duramente para tener todo listo antes del viaje a Estados Unidos, estaba cansada y solo quería quedarse en su suave y mullida cama hasta el lunes, aunque era imposible y lo sabía porque su viaje era el domingo.
-uhmmmm- dijo perezosamente cuando el teléfono en la mesita de noche empezó a sonar, perezosamente estiro la mano hasta alcanzarlo y lo apago, no quería ser molestada por nadie, ni siquiera por Sango, pero parecía que el resto del mundo no lo entendía así, porque después de apagar el móvil, fue el timbre el que sonó, ella simplemente se dio vuelta en la cama y se tapó los oídos con la almohada, esperando que quien fuera que estuviera timbrando pensara que no se encontraba en casa y se fuera… pero no fue así, de pronto oyó que la puerta de su dormitorio se abría y alguien entraba en él, sonrió pues ya sabía de quien se trataba, pues solo existía una persona en todo Tokio que tenía las llaves de su departamento y gozaba del permiso de pasar sin ser invitada.
-¡¿Qué haces acostada todavía?!- exclamo la castaña al ver que su amiga estaba todavía en cama. Ella se dio vuelta lentamente, volvió a estirar la mano hacia la mesita de noche para buscar sus lentes y como no los encontraba Sango tuvo que pasárselos.
-¿Qué crees que hago?- le respondió a la chica mientras se ponía de pie y buscaba sus pantuflas de conejito, la joven la miro asombrada y ella solamente le sonrió ya dirigiéndose al cuarto de baño que había en su pequeña habitación –solo estaba descansado-
-¿descansando?- contexto asombrada - ¿a las dos de la tarde?-
-si… descansando a las dos de la tarde- dijo después de lavarse la cara con agua fría
-¡pero si hoy es la fiesta de navidad!- expreso Sango mirando como su amiga sacaba una sudadera de su armario y se dirigía de nuevo al baño.
-ya lo sé San- le dijo y se detuvo antes de entrar al baño –pero no voy a ir - añadió en un tono bajo, luego entro y cerró la puerta.
-¡¿Cómo que no vas a ir?!- pregunto asombrada la joven hablándole a la puerta, pero no obtuvo respuesta, simplemente escucho cuando la llave del agua se abrió; dio un pequeño suspiro y luego se dio media vuelta –está bien… voy a hacer algo ligero para almorzar Kag…-
Un rato después estaban las dos senadas en la sala almorzando uno ricos emparedados de jamón ahumado.
-¿de verdad no piensas ir?- pregunto la castaña antes de morder un poco de su comida.
-si… de verdad- contesto la joven
-pero… ¿Por qué?-
-sabes que a mí no me gustan mucho las fiestas…- dijo dejando de lado el emparedado y poniéndose de pie para ir a buscar algo de beber en la cocina – ¿qué te gustaría tomar?- pregunto mientas buscaba en la nevera un poco de jugo de naranja para ella.
-solo un poco de jugo-
En unos minutos la azabache ya estaba de nuevo en la sala y le ofrecía a su amiga un vaso de jugo de naranja, la castaña lo tomo y se lo llevo a la boca.
-También sabes que yo no sé bailar- dijo mirando sin mirar su bebida, luego volvió la vista hacia Sango y añadió con una sonrisa que Sango supuso bien, era fingida –además no tengo nada que ponerme-
-ahhhh…- expreso haciéndose la pensativa la castaña -pero si eso no es problema- contesto la joven mientras sonreía de forma picara –yo traje algunos vestidos para que podamos cambiarnos e ir a la fiesta de esta noche- dijo señalando el enorme bolso que había sobre la silla de enfrente y que Kagome no había notado hasta ahora.
-no sé si lo recuerdes San- dijo poniéndose de pie –pero mañana en la noche salgo rumbo a Nueva York y no ten…-
-lo sé- la interrumpió su amiga –por eso mismo tienes que ir a la fiesta- sonrió , se puso también de pie y cogió el bolso –si vas a pasar la navidad en otro país… por lo menos tenemos que celebrarla antes de que te vayas- y se dirigió de nuevo al dormitorio de su amiga.
Kagome simplemente la siguió con su mirada y luego soltó un sonoro suspiro, definitivamente Sango nunca iba a desistir en sus intentos por hacerla sentirse más bonita, aunque no lo fuera.
La fiesta había empezado hacia una hora más o menos y los discursos de los jefes ya habían pasado, pensó que la vería mientras él estaba en la tarima hablando, pero no fue así… ahora se encontraba rodeado de altos ejecutivos hablando sobre la empresa, la fusión y cosas por el estilo, pero él no prestaba atención pues seguía buscándola con su mirada, había visto ya a su hermano bailando con Sango, lo que le hizo suponer que su secretaria sí asistió a la fiesta, pues sabia de buena fuente que Sango la iba a llevar a aunque fuera a rastras, pero no la veía y ya empezaba a impacientarse… entonces se fijó en la menuda presencia de una mujer que se dirigía hacia la pista de baile, justo a donde estaba Miroku con su novia; la chica llevaba un vestido de fiesta color fucsia que en la parte de arriba se ceñía a la perfección a su pequeño busto y en la parte de las caderas se hacía más ancho y abombado llegando a la altura de las rodillas, en la cintura resaltaba una flor negra, que hacia perfecto juego con su cabello azabache que estaba recogido en un moño alto pero algunos mechones escapaban de él, su cuello está adornado por un pequeño collar y en sus pequeñas orejas habían dos pendientes a juego, se veía un poco más alta de lo normal pues llevaba unos zapatos negros de tacón alto que muy seguramente Sango le habría hecho ponerse, junto con todo lo demás, la verdad es que si no fuera por las enormes gafas que tenía puestas se vería muy hermosa, o eso pensaba Inuyasha, ya que aparte de él nadie más la había visto.
Había estado esperando un buen rato a que Sango dejara de bailar con Miroku, estaba aburrida y cansada y solo quería irse de allí, era verdad que al principio había disfrutado bastante de la fiesta, hablando con Sango y Ayame, fugándose del sitio a la hora de los discursos, bailando un poco a pesar de no saber hacerlo e intentando prender los pasos que sus amigas le mostraban y sobre todo… se había olvidado de la semana tan dura que había tenido y de la semana que le esperaba; pero… ya se quería ir, pues en un momento la castaña y la peli roja la habían dejado sola y sentada en un rincón del salón, por eso estaba buscando a Sango, para decirle que se iba y que no se fuera a preocupar, la busco por todos lados hasta que la vio bailando con su prometido, entonces tomo su bolso y su abrigo negro y se dirigió rumbo a don estaban sus amigos, tuvo que esquivar a varias personas que parecían no verla, lo cual no la molestaba, pues siempre había sido así, cuando por fin los alcanzo ellos estaban bastante concentrados el uno en el otro por lo que no la vieron, ella estiro su brazo y toco el hombro de Sango y esta a su vez soltó a Miroku, tan bruscamente que hizo que casi se cayera, ambos voltearon con el ceño fruncido hacia quien los interrumpió, pero al ver la menuda figura de Kagome simplemente se sonrojaron, en especial Sango, pues le había prometido a su amiga no dejarla sola y justo eso era lo que había hecho.
-¡Ya me voy San!- dijo la joven en voz alta para que su amiga pudiera escucharla.
-¿tan temprano?- pregunto la castaña acercándose a ella.
-si… tengo que ir a descansar antes del vuelo- le contesto
-espera me despido de Miroku y nos vamos las dos- mirando de reojo a su prometido
-no es necesario San…- expreso la joven mirando a la pareja –yo puedo tomar un taxi hasta mi casa- añadió
-pero yo te prometí que te llevaría…-
-tú te estas divirtiendo mucho y no quiero arruinarlo- dijo interrumpiendo a la castaña dirigiéndole una sonrisa
-pero Kag…-
-si quieres yo la llevo- escucharon ambas que una voz profunda y seductora les decía, una voz que hizo que Kagome se estremeciera de los pies a la cabeza, pues ya sabía a quién le pertenecía; amabas vieron primero la sonrisa divertida de Miroku y luego voltearon a ver quién les había hablado y ahí estaba, como ya Kagome lo suponía, Inuyasha vestido con un traje de etiqueta impecable y una insipiente barba, se veía realmente guapo y a la joven secretaria se le acelero el corazón.
Sango lo miro de forma fría –no creo que sea nece…-
-seria fabuloso hermanito- interrumpió Miroku a su novia, quien casi lo mata con la mirada –así yo me puedo quedar un rato más con mi Sanguito- añadió picándole el ojo a la susodicha.
Inuyasha esbozo una sonrisa leve a su hermano y este se la devolvió mientras tomaba de la cintura a su novia y la llevaba de nuevo a la pista de baile, ella no dejaba de renegar en voz baja, pues no confiaba en su cuñado.
-no es necesario eso Señor Taisho- dijo le azabache viendo como sus amigos volvían a bailar juntos, pero Sango no dejaba de verla a ella de forma preocupada.
-ambos tenemos que descansar un poco antes del viaje y además yo ya me iba…- contesto el ambarino
-pero…-
-pero nada… ya le dije a Sango que te iba a llevar y no puedo decepcionar a mi cuñada-ambos voltearon a verse en el momento en el que Inuyasha tomo del brazo a Kagome para llevarla con el, entonces una corriente eléctrica recorrio sus cuerpos y el tiempo pareció detenerse, la joven se quedo inmóvil y el ambarino pensó que, a pesar de los lentes, jamas habia visto un par de ojos tan hermosos como esas lagunas chocolates, la tomo de la cintura y la hacerco a el, pero entonces una paraja paso junto a ellos y los empujo, lo que hizo que Inuyasha la soltara repentinamente y la magia del momento se diluyera por completo.
-vamonos…- dijo de forma brusca y empeso a caminar rumbo a la salida…
Continuara…
Bueno, espero que le haya gustado este capi tanto como a mí me gusto escribirlo
Recuerden que si tienen alguna duda, queja, sugerencia, reclamo o si simplemente me quieren felicitar porque les gustó mucho este capi, pueden dejarme su bello, hermoso y sexy review…
No siendo mas… nos leemos en el próximo capi que espero publicar la próxima semana.
