Hola queridos lectores este es mi primer fanfic, espero que mar de su agrado. Historia corta Las imágenes no me pertenecen al igual que los personajes. Las imágenes son de Google. Los personajes son propiedad de Rumiko Takahashi.
Si hubiera dejado mi orgullo ...
Capitulo 1
Me encuentro aquí, incómodamente sentado esperando en la sala de espera de un hospital del cual no hay importancia. Me encuentro con miedo, si realmente tengo miedo por mí solo, si el diagnóstico que me dio fue solo, me sentí inútil, pude haberlo salvado, pero sí lo hice, todo lo que sucedió en el pasado. Si tan solo podría regresar el tiempo, 10 años para ser exactos, se preguntó que sucedió. Así que me pongo un recuerdo de lo que ocurrió que hace que me arrepienta, todo empezó como explique anteriormente hace diez años.
Diez años atrás.
Me quedé caminando por la ciudad, hace 503 años, en la batalla contra Naraku, dónde pensé que desapareció, pero realmente estaba en su época como nos dijo Inuyasha. (Aquí Kagome no pudo volver a la época antigua). Todo había cambiado desde ese entonces la población humana aumento, pero nosotros seguíamos ocultos entre ellos así como acordamos hace ya cientos de años. Mientras caminaba escuché que alguien detrás de mí corría hacia mi dirección, no le di importancia hasta que un aroma familiar llegó hasta mis fosas nasales, por lo que me detuve, al mismo tiempo que esa persona choca con mi espalda, me di media vuelta, mientras escuchaba las disculpas de aquella miko. Cuando se pudo dar cuenta con quién había chocado, en su rostro se podía ver la confusión o impresión, y hasta estaba algo pálida, por lo que me causo una risa interna, creo que pensó que ya no existía o que me estaba imaginando. Poco a poco recuperó su color, pero su cara se encontraba más sorprendida, creo que debió haber sido por qué no me encontraba con mis marcas ni mi típica vestimenta, que solía utilizar en el pasado, ahora me encontraba con un traje (de esos que usan los ejecutivos) y mi cabello se encontraba recogido en una cola. Después de un largo silencio puedo escuchar que pronuncia mi nombre en un susurro para confirmar que realmente era yo. Así que asentí levemente para después llamarla miko. Esa fue nuestra primera vez que nos vimos, ese mismo día me pediste que te acompañará al parque para ser específicos en una banca alejada de todos, para poder platicar cómodamente sobre la vida de sus amigos, le conté que la exterminadora y el monje se casaron y tuvieron tres hijos unas gemelas y un hijo, ví como su rostro se ponía alegre al escuchar sobre sus dos amigos, comenté que la pequeña Rin se casó con el hermano de la exterminadora teniendo un hijo y una hija igual que ellas, me comentó que ellos hacían una linda pareja, para luego preguntarme por el Kitzune llamado Shippo, te contesté que él trabajaba para mí pero que en esos momentos se encontraba fuera del país, te asombraste por él, diciendo que debe estar mucho más grande y guapo desde la última vez que lo viste, me sorprendiste cuando preguntaste por Jaken y Ah-Un, para luego responderte que el primero sigue trabajando para mí como mi mayordomo, y que a Ah-Un hace mucho tiempo murió por causas de una guerrera mundial, observé detenidamente tu rostro ya que mostraba tristeza por el dragón, parecía que le tenía cariño a pesar de que casi no lo trataba, por último me preguntaste por el tonto de mi medio hermano, te conté que se había mudado a una aldea lejana rumbo al este, y que algunos rumores dijeron que se había casado con una humana. Tú mirada reflejaba tristeza pero lo que me sorprendió lo que me dijiste que te encontraste feliz porque cada quien encontró su propia felicidad, y que era tu turno de encontrarla.
Después de ese día seguimos frecuentandonos, al principio nos veíamos una vez a la semana pero en poco tiempo nos veíamos todos los días, siempre en el mismo parque donde platicamos la primera vez. Notaba que en tu rostro se iba borrando con el transcurso de los días su tristeza, consecuencia de mi torpe medio y hermano, y empezaba a mostrar alegría, cariño y ¿Tal vez algo más?, No lo creo, la verdad no me interesaba saber.
Durante el tiempo de que ella recuperó su alegría totalmente, algo dentro de mí empezaba a nacer. Yo para borrarlos caía en mis vicios, los cuales era tomar hasta olvidar esos débiles e inútiles sentimientos o irme con cualquier mujer que me satisfaga. Así me la pase durante algunos meses hasta que ya no volví a sentir esos débiles sentimientos, o eso creía; por su parte ella durante ese tiempo, parecía que me había tomado cariño, el cual ignoré. Poco a poco cuenta de que se había enamorado de mí, aunque trataba de disimularlo, pero ya me había percatado porque se notaba nerviosa cuando estaba a mi lado, o se sonrojaba cuando la veía directamente a sus ojos, por lo que una idea pasó por mi mente, utilizarla para satisfacerme mis necesidades carnales hasta que me canse de ella, sería solo ilusionarla de que alguien de verdad la ama.
Pasaron dos días y realmente hice cumplir mi plan, fuimos a su casa y casualmente no había nadie, por lo que me resultó más sencillo de que se entregará a mí, ya que creía que la amaba, la verdad no sé cómo creyó que yo la podría amar, si no le dije nada que me comprometiera a ella.
Poco después de que ella se durmiera, ya que se encontraba cansada por lo anterior, me vestí para irme a mi mansión, cuando iba a salir de su habitación escuché que susurro un te amo, y eso me irritó; por lo que para descargar mi irritación de aquellas palabras fui con mi secretaria para olvidar aquellas palabras.
