Magi pertenece a Shinobu Ohtaka-sama.
Escrito en el móvil, errores son sin querer.
Muchas gracias a Yayoi y todos los que leen.
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Capitulo 3
La peli rosa estaba de mal humor por decir lo menos, camino algunas calles mirando con atención solo por si acaso lograba ver al insolente ese, pero ni sus luces, suspiró en un vano intento de tranquilizarse, pues su amigo no tiene la culpa de lo que acaba de ocurrir, trata de pensar en cosas agradables, y de pronto llega a ella la imagen de su querido hermano Kouen. Se sonroja pensando en lo maravilloso que es y de cuanto le admira, aún recuerda como fue que le conoció.
...
Inicio del flash back.
Hakutoku entra al hogar de pequeña Kougyoku luego de haber saludado a Anise. Camina con paso seguro hasta la peli rosa que sintiéndose intimidada se esconde detrás de una silla, reacción que provoca una sonrisa en el oji celeste que se agacha hasta ella para poder hablar cómodamente.
-Mucho gusto, se que no me conoces, soy tu tío. Me llamo Hakutoku.
-...
-Se que después de todo lo que has vivido te es difícil confiar en los demás, pero quiero que sepas que eres un importante miembro de mi familia. Ya no tienes que pasar por más dolor. ¿Qué te parece vivir a mi lado?
La niña alzó la mirada incrédula, sus labios temblaban sin emitir comentario alguno.
-No tienes que forzar una respuesta ahora, estoy dispuesto a esperar.
-Yo...
-¿Si?
-N-no quiero estar sola...si voy contigo...¿ya no lo estaré?
-Te lo prometo.
El oji azul extendió una mano que de inmediato Kougyoku tomo para cogerla entre sus brazos como si de una princesa se tratase.
-¿Te parece si vamos por tus cosas?
La menor asintió tímidamente, pero se tensó de la nada.
-¿Qué ocurre?
-¿Ya no volveré a ver a Alibaba-chan?
-Claro que si, vamos a vivir cerca, puede seguir visitándote, o mi esposa puede llevarte a verlo, oh ahora que lo pienso ella será tu mami.
-¿C-cómo se llama?
-Gyokuen.
-Es un lindo nombre.
-¿Verdad?
Fueron por las cosas de la niña y una vez que el azabache le dio la dirección y número de su nuevo hogar a Anise se retiraron del sitio para no volver jamás a tan desagradable lugar. La familia Saluja siguió su ejemplo.
...
De camino a su nueva casa el hombre la llevaba en su del vehículo y le dirige a donde vivirá de ahora en adelante. Se quedan parados delante de la puerta un par de minutos, pues el mayor ha notado la ansiedad de la pequeña. Su corazón late con tal fuerza que casi puede escucharlo, su respiración se acelera, un sudor frío le recorre el cuerpo entero y no deja de temblar. Pero la mano que toma con fuerza la suya parece indicarle que no hay nada que temer.
"Todo estará bien ¿cierto? ¿Esta vez puedo creer en ello?"
Era lo que pensaba en lo más profundo de su ser. Temerosa, como si un simple deseo fuera el mayor pecado. Pero tiene que entender que el ser feliz no es un crimen.
Una vez se hubo calmado, decidieron entrar, y lo primero que vieron...un pequeño oji celeste más o menos de la edad de ella tirado en el suelo. Lo habían visto tropezar casi en cámara lenta, pues tuvo la mala fortuna de hacer su llamativa entrada justo cuando ellos abrieron la puerta. El azabache se sacudió la ropa fingiendo que nada pasaba. Se veía muy serio, pero de inmediato sonrió.
-Hola-le extendió la mano a la mayor-soy Hakuryuu, creo que desde hoy somos hermanos, o eso creo que le entendí a papá.
El hombre acarició con dulzura su cabeza.
-Así es, desde hoy somos una familia.
Los dos niños se sonrojaron debido a la declaración.
-M-mucho gusto, soy Kougyoku.
-Que nombre tan genial Koug-se muerde la lengua-¡Auch!
-Ja ja ja ja-se oye la risa de alguien que va llegando-ten cuidado hermanito, no queremos un feo accidente que traume a nuestra nueva hermana ¿o si?
-No lo digas así-otra voz que se unía a la conversación-haces parecer que la han comprado en el supermercado Hakuren.
-Oh tienes razón Hakuyuu.
-Bienvenidos-los dos mayores.
-Estoy en casa-dijo el padre.
La pequeña no se veía muy segura de que decir, así que el hermano más grande se acercó a ella.
-Bienvenida Kougyoku.
-E-estoy en casa.
Todos sonrieron, menos la pequeña que se sentía un poco intimidada y escondió su rostro detrás de sus manos, o lo intento porque en realidad no cubrían mucho.
Le mostraron su habitación y se dispuso a desempacar, siendo el pequeño quien le ayudaba en tan ardua labor.
Cuando llegó la hora de la cena una mujer fue a verles. La menor se quedó impresionada.
Era una señora en verdad bella, se veía muy joven como para ser la progenitora de Hakuyuu y Hakuren, pero según lo que le había indicado su hermanito, ella era su nueva madre.
-Mucho gusto-sonrió-soy Gyokuen, es un placer tenerte en la familia.
-Ah...gracias, espero que nos llevemos muy bien.
-Yo también, ya esta lista la cena ¿por qué no bajan?
-¡Si!
Dijo el oji celeste animadamente mientras en un rápido movimiento se aferraba de la falda de la azabache. Kougyoku ha visto muy pocas sonrisas en su vida, pero esta casi segura que la de esa mujer es extraña y no entiende muy bien porque tiene esa clase de sentimiento.
...
Pasó una semana desde que la peli rosa se mudo, más o menos se adaptó al ambiente, y al tener que convivir con otras personas, aunque no le resultó tan sencillo, pero en verdad ha puesto de su parte. En estos momentos se encuentra en el despacho de su padre que tiene un tema importante que discutir con ella.
-Qué se le ofrece.
-No tienes que ser tan formal, puedes llamarme papá.
Ella se sonrojo y no pudo evitar quedarse con la boca ligeramente abierta.
-Pa...papá.
El oji celeste sonrió amablemente.
-¿Qué sucede mi amor?
-¿De qué quería hablar conmigo?
-En serio, no necesitas ser tan formal, bueno supongo que no va a ser algo que ocurra de la noche a la mañana. ¿quieres ir a la escuela?
-Ah...yo no...
-¿No quieres? ¿Prefieres un tutor particular?
-¡No es eso!-alzó la voz sin intención-es solo que...no creí que...
-¿Tendrías la oportunidad?-asintió con la cabeza.
-A partir de ahora eres libre de escoger lo que deseas, tienes el derecho de ser feliz.
Los orbes rosados comenzaron a llenarse de lágrimas, pero esta vez de felicidad.
-Quiero ir a la escuela, quiero tener amigos.
-Entonces a partir de mañana podrás ir al colegio, imaginé que tal vez querrías hacerlo, así que ya te inscribí.
-Muchas gracias.
-No es necesario que des las gracias por todo, con que seas feliz es suficiente.
-Si.
Dijo con una sonrisa mientras de sus orbes continuaban saliendo las pequeñas gotas de agua.
...
Al otro día la pequeña se dirigía a su destino en compañía de Gyokuen y Hakuryuu, que siendo un año menor que la peli rosa iba a la misma escuela. Ambos estaban nerviosos, en ella era normal, es su primer día ¿pero él? Se acercó un poco para hablarle con tono bajo.
-¿Qué ocurre? ¿No te gusta estudiar?
-No es eso-dijo serio.
En el poco tiempo que tenía de conocerlo se había dado cuenta de que era alguien serio y educado pero su actitud fácilmente podría confundirse con hostilidad.
-Ya veo, eres algo tímido.
La oji celeste que había escuchado la conversación sonrió.
-¿Acaso Hakuren volvió a interrumpirte con la tarea?
El menor se tensó.
-Creo que voy a tener que hablar con el.
-No lo regañes por favor.
-No te preocupes no lo haré, pero tiene que entender que no puede estar distrayéndote.
El niño no dijo nada, sabe que una vez su madre toma una decisión no cambia de parecer.
-Por cierto, hoy llegan sus nuevos hermanos.
-¿Enserio?-dijo con una tierna expresión el azabache.
La peli rosa no emitió comentario alguno pero igual estaba emocionada.
Las clases fueron muy divertidas para Kougyoku y más considerando que todo era nuevo para ella, preguntaba las cosas una y otra vez, aunque sin perder del todo esa timidez de la que le será tan complicado deshacerse.
De regreso en casa se dispuso a realizar su tarea cuando Hakuryuu fue a verla.
-Parece que han llegado ¿quieres ir a conocerlos?
-S-Si.
Ambos bajaron para encontrarse rápidamente con unos niños pelirrojos.
-Estos son sus hermanos, son Kouen, Koumei y Kouha.
Dijo señalando a los tres, el mayor que daba la impresión de que protegía a los otros dos. El mediano que estaba más dormido que despierto y el más pequeño que tenía un aspecto tan extraño que a Kougyoku le recordó a ella misma. El primero en acercarse a ellos cariñosamente fue el oji celeste que muy animado se acercó al peli rosa...
-Vaya, tengo dos hermanos mayores más y un lindo hermanito.
-Oh-habló Gyokuen-pero Kouha es más grande que tu por tres años.
El azabache volteó a ver a su progenitora sorprendido.
-¿Cómo?
-Si, Kougyoku y tu son los más pequeños.
Palabras que no pudo procesar el pequeño y que difícilmente haría, para el Kouha era más joven y eso provocó que jamás pudieran llevarse del todo.
-Mucho gusto.
Intervino el pelirrojo.
A pesar de ser tan solo un niño su voz sonaba tan segura que de inmediato la peli rosa le cogió admiración, pero sin duda cada acción de su hermano le valió el respeto que le tiene en la actualidad, y más aún por su proceder el día de la tragedia.
Fin del flash back.
...
Que buenos recuerdos habían llegado a su mente, debido a ello ya no estaba molesta por el suceso de recién, aunque eso no implica que no desee encontrar al sujeto en cuestión y hacerle pagar su insolencia.
Por fin llega al parque en donde quedó de verse con su amigo notando que el chico ya estaba en el sitio.
-¡Hola Alibaba-chan!-agita la mano desde lejos.
-Hola Kougyoku.
Llega con el rubio y le sonríe.
-¿Tiene mucho que me esperas?
-No, acabo de llegar.
-Ja ja ja ya no te veas esas novelas románticas ¿qué no es la frase cliché en las citas?
-Uh.
El chico no podía estar más avergonzado pues su amiga se había enterado que veía ese tipo de películas, novelas, series, mangas, y todo lo que fuera referente al tema, aunque no era por gusto, bueno quizá un poco, pero más bien eran material de estudio pues confiaba que con su ayuda por fin podría confesar su sentir a su amiga aunque no podía estar más equivocado, y lo peor de todo es que no están en una cita. En realidad han ido a comprar un regalo para Kouen, pues pronto es su cumpleaños, y que mejor que un chico para ayudarle a buscar el presente perfecto.
-¿A dónde vamos?-cuestionó el oji dorado.
-¿Qué te parece el centro comercial?
-¿Tienes algo en mente?
-¿Una corbata? ¿Un traje? ¿Una loción?
-Así que no tienes idea.
-No.
-¿Qué crees que le regale Hakuei?
-Ni menciones a esa vieja resbalosa, se toma muchas confianzas con mi querido hermano.
-No te agrada ¿verdad?
-¡No! ¿Por qué no puede ser como Hakuryuu-chan?
-Te recuerdo que el se ha burlando de mi.
-Es porque te quiere mucho.
-No creo que reírse de mi mala suerte con las mujeres indique eso.
-Bueno...es porque te tiene mucha confianza ja ja ja-reía nerviosa-después de todo sabes que casi siempre es muy serio.
-Si, como Kouen, aunque el más bien inspira miedo ¿por qué en tu familia todos son tan...?
Se quedó meditando sus palabras, un poco más y se echa de cabeza, no puede hablar mal de la familia de su amiga, al menos no frente a ella, aunque es complicado considerando todo lo que le ha hecho esa bola de desquiciados.
-Son tan amigables-terminó por decir.
Palabras que no tenían sentido alguno en la conversación, suerte para el que la peli rosa jamás le juzgue.
-Si, son muy buenas personas.
-¿Te parece si vamos a ver los aparadores?
-¡Claro!
Pasaron un par de horas y la chica estaba sentada en el sillón de una tienda departamental.
-Alibaba-chan-se quejaba casi con voz de ultratumba-¿ya podemos irnos?
-¡Aún no escojo el color!
-¡No puede ser!
¿Quién fue el gracioso que dijo que realizar compras con una mujer era terrible porque se pasan las horas sin saber que elegir? Pues se nota que no conocían al rubio, pues tiene más de una hora que se decidieron por unas corbatas a las que nada más no les da el visto bueno. Pero es normal, es un regalo para su cuñado cof hermano de su amiga, y no quiere que se vea gordo con una mala elección de su parte, cosa que resulta prácticamente imposible considerando el cuerpazo que se carga el pelirrojo.
Notando que el chico sigue indeciso recarga su peso en el sitio y mejor decide dormir una siesta.
-Kougyoku.
El oji dorado le habla a su amiga que en este momento no puede verse menos sexy, pues de la manera en que se acomodó terminó marcando el asa de su bolso en su rostro, aunque igual eso no importa al joven de nulo sentido común.
-Kougyoku.
Insiste en los intentos de liberar a su amiga de brazos de Morfeo, pero le cuesta tanto trabajo que casi esta seguro de que le hace una llave china. Desesperado al ver que la joven no despierta, hace un rollo de papel higiénico y lo mete cuidadosamente a su nariz, esta consiente que buena idea no es, pero no es que puedan llegar tarde a casa y digamos que el se emocionó un poquito escogiendo el regalo. Oh si, para el cuatro horas es nada. De una sola estocada cual si fuera esgrima lo introdujo en su objetivo con un éxito rotundo.
-¡Achú!
La joven no pudo contener el estornudo, pero al menos la había despertado.
-¿Alibaba-chan?
-Ya escogí la corbata.
La peli rosada le miró con intriga.
-¿Ya sabes cual de las dos?
-¡Las dos!
Dijo con una sonrisa, pero su amiga se dio una sonora palmada en el rostro.
[-¿Tanto para esto?]
Se cuestionaba seriamente en su interior, pero bueno no podía ser grosera cuando su amigo había hecho todo sin interés en particular, porque si, la chica no se ha dado cuenta de los sentimientos del mayor.
Con nulas fuerzas en su cuerpo y harta flojera, agradece al joven su ayuda y se disponen a pagar.
Alibaba se dispone a llevarla a su casa como todo buen caballero en lo que aprovecha para platicar con ella en el camino. Una vez llegaron se despidió y retiró.
Dentro de poco podría entregar el presente, por hoy solo quiere tomar un baño y tirarse a dormir, su amigo se llevó toda su energía y juventud.
Pronto quedó rendida y tuvo un sueño.
...
Caminaba sin ningún interés en particular por un hermoso campo de flores, y sintió deseos de hacer algunas coronas, pues su amigo le ha enseñado a realizarlas. Esta tan entretenida que no se da cuenta de que un joven se acerca a ella y mira con curiosidad lo que hace.
-¡Termine!
Alza la voz orgullosa, pero pronto se deprime al notar que no le han quedado tan bien como al rubio.
-Ja ja ja ¡eres muy torpe vieja!
Voltea instintivamente para admirar a un joven de cabello azabache que esta tirado en el suelo privado de la risa.
-¡Deja de burlarte!
-¡Imposible ja ja ja! ¡Eres un asco ja ja ja!
-¡Oye!
La chica se levanto para golpearlo, pero en un torpe movimiento terminó cayendo al suelo de cara.
-¡¿Ves?!
Con semejante actitud solo había avivado la risa del sujeto, y eso le irritaba más que nada en el mundo, incluso le parecía que su voz le era molesta, como si no recordara que lo había visto hoy en la tarde, seguro este sueño es una consecuencia de ello, pero da igual, es solo un sueño.
-¡Ya me voy!-dijo molesta con la intención de escapar.
-¿Por qué siempre te enojas? Voy a comenzar a pensar que eres una vieja amargada. ¿O crees que no te vi agitar ese puño con tal amenaza? ¡Ja ja ja eso fue genial!
La oji fiusha se giró en seco para interrogarle por lo dicho.
-¿Cómo es que...?
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Antes de que pudiera decir nada sus ojos contemplaban el techo de su habitación, cierto, era un sueño. Seguramente por eso el joven sabía lo acontecido ese día, trato de no pensar más en el tema y volvió a dormir.
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En otro lugar.
Un joven de hermosos ojos color escarlata se sentaba en su cama mientras sonreía de lado.
-Esa vieja es muy graciosa...
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Notas finales
Hasta que pude escribir un capitulo del largo que normalmente hago XD. Bueno, pues como verán la historia se desarrolla en dos tiempos, en pasado y presente, últimamente me gusta escribirlas de esta manera para darle más dinamismo. Una vez más, muchas gracias por leer, me hacen muy feliz, nos vemos la próxima!
Laraju.-Jajajaja si, Judal siempre con su educada forma de ser, pero eso lo hace más sexy :). Pues acá ando con la continuación, esta semana tuve chance, porque normalmente subo uno semanal jajaja, suerte con la historia que subes y que pronto te llegue la inspiración, porque seguro que muchos la esperan con ansias, gracias por comentar!
Juni.-Si soy yo! Jajajaja uy me sonrojas no sé qué decir jajaja. Oh no sabes lo feliz que me hace que le dieras la oportunidad a la historia, espero que también te guste, y ya el domingo prometo actualizar las otras, no esperaba recibir un comentario de alguien que me firma por allá, soy tan feliz! Gracias!
Una vez más gracias por leer y nos vemos la próxima!
