Magi pertenece a Shinobu Ohtaka-sama.
Escrito en el móvil, errores son sin querer.
Muchas gracias a Yayoi y todos los que leen.
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Capitulo 4 Aladdin
La alarma de un despertador comienza a sonar, por lo que la chica de cabello rosado se sienta con pereza en la cama, aunque le cuesta bastante trabajo pues tiene mucha flojera, intentó con toda su voluntad volver a dormir, pero el rostro del sujeto ese volvía a su mente una y otra y otra vez. Eso sin duda provocaba que se enojara, y con esos sentimientos era natural que no pudiera conciliar el sueño.
Se levantó con dirección al baño para lavarse la cara. Sin embargo dio unos cuantos pasos y terminó por golpearse una pierna en la orilla de la cama, no le dio mucha importancia, aún estaba más dormida que despierta.
De alguna manera logró colocarse su uniforme y se peinó, se dispuso a tomar el desayuno, dio un sorbo a su jugo y entonces pudo centrarse en la realidad. Su hermano peli rosa le miraba con una sonrisa en el rostro.
-Vaya, sigue costandote mucho despertarte temprano.
-¡Kouha-onisama!
Llena de vergüenza cubrió su rostro con pan tostado.
-Vamos, no tienes porque sentir pena, al menos no tienes tantos problemas como Mei-nii, la última vez se quedó dormido en la sopa, si no fuera por En-nii nos quedamos sin hermano.
-No digas eso.
-No se puede negar la realidad~.
Si bien ambos confían y quieren a su hermano pecoso, tienen que admitir que pareciera que tiene narcolepsia, que es producto de largas jornadas de trabajo en la empresa. Y todo para que esta funcione como se debe.
-Por cierto hermanita, te compre un pequeño regalo.
-¿Ah si? ¿Qué es?
-Cierra los ojos~.
La chica hizo lo que le pidieran, el mayor le tomo de las manos y colocó una caja en ellas.
-Abrelos.
-¿Qué es?-el joven le sonrió y ella se dispuso a desenvolver el paquete-es...
-Si~ es para que lo lleves en tu bolso, es por seguridad, sé que eres fuerte pero siempre voy a preocuparme por mi querida hermana.
-¡Muchas gracias!
Se lanzó en un abrazo al mayor que correspondió el gesto y daba una tierna caricia en el cabello de la peli rosa.
-¿No se te hace tarde para el colegio?
-¡Es verdad! ¡Ya me voy! ¡Nos vemos Kouha-onisama!
-¡Que te diviertas~!
...
Kougyoku caminaba, o más bien corría en dirección al colegio, tiene buena condición, lo malo, en realidad es bastante lenta.
-¿Por qué no nací en un modelo aerodinámico?
Se lamentaba mientras continuaba con su maratón. Sería fácil tomar un taxi pero el colegio no esta lejos y le parece que sería un desperdicio. Se tensa cuando escucha el timbre, falta poco, un poco más.
-¡Llegué!
Festeja como si hubiera ganado las olimpiadas.
-Ja ja ja es bueno saber que has llegado a tiempo Kougyoku.
-¡Alibaba-chan!
-Aunque si no subimos al salón igual nos van a castigar.
-¡Es verdad!
Fueron por las escaleras y llegaron al sitio, por fortuna la profesora no había llegado. Tomaron asiento sonriendose mutuamente. En ese momento se abrió la puerta.
-Buenos días chicos-les saludo una mujer de cabello aqua-antes de empezar las clases quiero informarles que tienen un nuevo compañero, llegó hace poco a la ciudad con su familia. ¡Adelante!
Pronto ven ante ellos a un joven alto de largo cabello azul con una enorme y bella sonrisa.
-¡Hola soy Aladdin!
Dijo alzando su mano a modo de saludo y con simpleza, de primera impresión era alguien realmente agradable y siendo sinceros bastante apuesto. Aunque ese largo cabello le recordó a la chica al sujeto ese y no pudo evitar mirarlo con recelo.
-Espero que lo traten bien-escribía el nombre completo del peli azul en el pizarrón "Aladdin Jehoahaz Abraham".
-¡¿Eh?!
Sus compañeros no pudieron contener un grito de sorpresa, parece que es miembro de la familia más rica y poderosa del país, en ese momento casi todos le miraron mal. Seguro que es alguien arrogante y pedante, que lastima considerando lo guapo que está.
-Puedes tomar asiento...
Su profesora estaba a punto de dar la indicación, cuando el joven se distrajo en su escote ¡y que escote!
-¡Onesan!
Sin más el joven se lanzó a la pobre mujer y comenzó a restregarse sobre su pecho.
-Yo...ah...s-suelta...¡Que me sueltes!
Grito al tiempo que le daba tremendo coscorrón que dejó inconsciente al chico.
-Jum, y yo que estaba nerviosa porque eres miembro de una de las familias más ricas y solo eres un pervertido.
Todos en el sitio se quedaron estupefactos, el chico les acaba de dar una cachetada con guante blanco, bueno quizá no exactamente eso, pero si les dejó una gran lección, no puedes andar por la vida juzgando a las personas por el nombre o primera impresión, pues es evidente que Aladdin es alguien que puede dar muchas sorpresas.
Pasados un par de minutos recobró el sentido y su profesora que se presentó con el nombre de Yamuraiha le pidió se sentara junto al rubio, ambos sonrieron y pusieron atención a las lecciones.
Llegó la hora de la salida, el oji azul se acercó al rubio.
-Hola soy Aladdin-le extendió la mano.
-Mucho gusto yo me llamo Alibaba, ella-dijo refiriéndose a su amiga-es Kougyoku.
-¡Un placer conocerte!
También le extendió la mano a modo de saludo que tomo con una sonrisa, pero algo en el menor le recordaba al odioso sujeto y no pudo evitar apretar su mano con quizá demasiada fuerza, el otro hizo lo mismo, más que nada por reflejo.
-¡Sueltame me lastimas!-articula la peli rosa.
-¡Duele, duele, duele!-se quejaba el joven..
-¿Aladdin, Kougyoku?-les miraba interrogante el rubio.
Al fin rompieron el contacto y ambos trataban de dar alivio a sus casi fracturadas manos.
-¿No te agrado onesan?-le cuestiono preocupado.
-¡No es eso! Es solo que me recordaste a una persona que no me agrada, lo siento-bajó la cabeza apenada.
-No te preocupes-sonríe-son cosas que pasan, pero me gustaría que pudiéramos ser amigos.
-¿A-amigos?
-¡Si!
Volvió a extender su mano, pero la joven no estaba muy segura de querer aceptarla pues desde siempre ha tenido uno solo y este es Alibaba, aún es muy tímida al momento de convivir con los demás. En su rostro se nota que quiere tomar su mano, pero...
-¡¿Y por qué no?!
Es el oji miel quien coge las manos de ambos entre las suyas y de esta manera sella su amistad. Luego de ello se da un golpe mental. El ya no quiere tener ESA relación con Kougyoku pero ¿no acaba de reafirmar justamente eso?
-¡Que idiota soy!
Se quejaba en sus adentros. Aunque viendo la hermosa sonrisa de la peli rosa tal vez no fue tan mala elección.
Salieron del colegio y fueron a dar un pequeño paseo más que nada para distraerse y conocerse un poco, pero comenzaba a hacerse tarde y todos decidieron regresar a casa, porque además Yamuraiha les había dejado mucha tarea, y todo porque Aladdin le hizo enojar con su actitud.
...
Había sido un día muy curioso, y algo pesado así que una vez que la peli rosa se bañara, comiera y terminara sus deberes decidió tomar una siesta.
...
Estaba en un parque y se quedó mirando fijaente unos columpios. Muy rara vez tuvo la oportunidad de jugar en ellos debido a su complicada infancia. Miró a su alrededor alegrandose al notar que estaba completaente sola, así que tomo asiento y comenzó a impulsarse con sus pies. Reía abiertamente disfrutando la sensación del viento al rozar su rostro y su pecho inflamado de alegría.
-Ja ja ja ¡es tan genial!
Escuchó a un pequeño perrito que iba pasando y se detuvo en seco tratando de disimular lo que hacia, se puso de pie con la intención de retirarse del sitio.
-¿A dónde vas?
Le cuestiono alguien, la voz le sonó conocida así que miró en todas direcciones pero no vio a nadie.
-¿Habrá sido mi imaginación?
-Por acá vieja.
Alzó la mirada y sobre la rama de un árbol estaba el joven que se la pasa molestandola.
-¿Cuál es tu problema?-le interrogó furiosa la peli rosa.
-¿Cuál es el tuyo?
-¿Q-qué quieres decir? No tengo ninguno.
-No ganas nada engañandote.
-No es tu asunto, y sigo sin entender a lo que te refieres.
-Hablo de lo que estabas haciendo.
-¿Lo que estaba...? ¡¿Me viste en el columpio?!
-Si, y me parece que te estabas divirtiendo, entonces no veo porque te marchas.
-Me da pena que alguien me vea así.
-Que te valga gorro lo que piensan los demás.
-No es tan fácil.
-¿Por qué?
-No quiero hacer algo que pueda molestar a alguien.
-Jamás le vas a dar gusto a todos.
-Lo sé, pero...
-Estas mal, ante todo debes respetarte a ti misma. Si algo te gusta no hay razón para que dejes de hacerlo.
-Pero...
-¿Privarte de un gozo como este te trae algún beneficio?
-Creo que no.
-Entonces no dejes de hacerlo.
-Pero alguien puede pensar que soy infantil.
-¿Y eso qué? ¿Te lastima que las personas se expresen negativamente de ti?
-Un...poco, no he tenido una vida fácil.
-No todos nacen en un lecho de rosas vieja, lo importante es como decidas vivir, me gusta el tu que tiene ganas de partirme la cara-bajo del árbol con un elegante salto y se acercó a ella-no te escondas tras tus miedos.
-Pero yo...
El azabache la jaló con brusquedad del brazo y le sentó en el columpio, Kougyoku se tenso un poco pero comenzó a tomar impulso.
-Es verdad, he vivido mucho tiempo preocupada por responder a las expectativas de todos, me he privado de muchas alegrías y libertades, no puedo continuar de esta manera, también debo buscar mi felicidad.
Cada vez ejercía más fuerza, el rubor tiño sus mejillas de un lindo tono rojizo. El chico le daba impulso tocando con suavidad su espalda, no podía creerlo, pero le agradaba su calidez.
-No dejes que nada ni nadie te impida hacer lo que quieres.
Ella volteó para darle las gracias, pero ya no era él lo que miraba, sino el techo de su habitación, tocó su pecho con un poco de tristeza.
-Quería seguir hablando con él ¿será que pueda verlo algún día? Bueno, creo que eso en realidad no importa, no es como si el patán ese fuera a ser el chico que veo en mis sueños.
...
Por la mañana la joven hizo su rutina de costumbre y llegó al colegio, saludo al rubio que como siempre tenía su hermosa sonrisa, se extraño de verlo en compañía del peli azul.
-Oh, buenos días Aladdin.
-Buenos días Kougyoku-san.
-¿De qué estaban platicando?
-Solo le comentaba a Alibaba-kun que se donde venden pornogr...ugh.
El mayor le había dado un tremendo zape para que no soltara información tan vergonzosa delante de la chica que ama, que por su parte no entendía de que iba el asunto y solo se limito a sonreír.
-Vamos al aula o se nos hará tarde-dijo la chica.
-¡Si!-le secundó el par.
Esta vez les tocaba su apasionado profesor de política, un peli blanco de nombre Sharkan.
-Así es jóvenes, la política es lo mejor, los debates...
Y siempre tenía esa actitud, muchas veces peleaba con Yamuraiha respecto a que asignatura era mejor, pues el siempre se empeñaba en decir que la suya era mucho más interesante, y así se la podían pasar horas.
Aunque sin duda el moreno les hacia ver todo de forma divertida. Finalizadas las clases pensaron en ir un rato por unas bebidas pues hacia calor y les era grato convivir la mayor cantidad de tiempo posible. Llegando al lugar los jovenes pidieron unas malteadas. Kougyoku ordenó una de fresa, Alibaba de vainilla y Aladdin...
-Lo siento-le decía una mujer afligida-no tenemos de sandía, cuando esta se mezcla con la leche puede ser dañina e incluso mortal.
-Por favor onesan.
-En verdad lo lamento, pero si pide de cualquier otro sabor con gusto la preparo.
-Bueno, supongo que no hay nada que hacer, entonces una de manzana por favor.
Y así la mujer se dispuso a prepararlos, platicaron un rato y se marcharon a casa.
...
La peli rosa estaba muy feliz, tener compañía le llena de alegría, jamás creyó que tendría otro amigo, pero lo mejor de todo es que Aladdin en verdad es alguien muy amable y agradable, increíble considerando que proviene de la familia más rica del país. Bueno, los Ren también tienen una posición envidiable, aunque ninguno de ellos actúa distinto debido a ello. Se recuesta sobre la cama y suspira. ¿Será que otra vez pueda ver al azabache en sueños? Ojalá el real no fuera un patán. Espera no encontrarse con el por el resto de su vida.
...
En la casa del peli azul.
El joven llega del colegio y se pone a preparar la comida pues gusta de ayudar a su madre. Se escucha que abren la puerta, así que va a saludar.
-¡Bienvenido Judal-kun!-sonríe.
-Ya te dije que no me digas así enano, suena raro siendo hermanos.
-Pues la manera en que me llamas también es extraña.
-Que delicado.
-¿Y bien?
-¿Y bien qué?
-¿Has vuelto a ver a la chica de la que me platicaste el otro día?
El mayor sonrió de lado.
-Quien sabe.-se dirigió a su alcoba.
-¿A dónde vas?
-Tengo ganas de dormir un rato.
-Como que últimamente tienes mucho sueño ¿estas bien?
-Mejor que nunca enano, mejor que nunca.
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Notas finales.
Como dato curioso, iba muy enserio eso que dije de las sandías, si uno las consume con leche provocan cólicos tan fuertes que puden llevarlo a uno a la muerte.
Y si le entiendo como, corregiré el resumen porque se me olvidó ponerle que esta historia también tiene fantasía ja ja después de todo es mágico eso que Judal hace con los sueños XD. En verdad agradezco a todos los que leen la historia y espero que les guste la continuación.
Laraju.-Uy si, me gusta actualizar seguido por dos razones, la primera porque al menos yo cuando leo quiero acabarme las historias de jalón, y la segunda una vez empiezo a escribir no me puedo detener así tenga sueño XD. Y si Judal es sexy y maravilloso, yo también me divierto mucho escribiendo historias con él, supongo que debido a ello es de los personajes que más uso, también me encantan Kouha y Alibaba, bueno en realidad medio mundo en magi, tienen personalidades maravillosas! Espero que pronto te llegue la inspiración, pero no es bueno que te presiones, esto es por diversión y conozco amigas que lo dejaron porque no podían con el estrés, no me gustaría que te pasará, así que ánimo pero con calma, desde aquí te echo porras, mucha suerte!
Ahora si, hasta la próxima!
