¡Scrich!

Lo escucho caminar por los túneles a mí alrededor, sé que me observa, me asecha feliz de poder jugar con su presa.

Esta mañana estaba aburrida, tal vez de ahí allá surgido todo el problema, me encontraba en mi cuarto jugando con el balón como de costumbre cuando el sonido de una piedrita chocando contra la ventana me llamo la atención, me asome por ella sin ganas y vi a mis amigas llamándome insistentemente

-¿Qué pasa?

-¡Lynn ven para aca-me dijeron con ansias

Baje a verlas con cautela de no toparme con mis padres, no son precisamente sus favoritas, una vez las salude a todas y después de las típicas bromas tontas pasaron a decirme su plan.

-Vamos a ir a las alcantarillas dice que ahí se aparece un monstruo

-¿En serio?

-Claro dicen que ya lo han visto varias personas-dijo Polly más emocionada de lo que debería.

-No me refiero a eso, ¿en serio van a ir a la alcantarilla?

-Vamos, queremos grabarlo

-Esas son estupideces, para esas cosas mejor llévense a Lucy

-¿Qué? ¿Tienes algo mejor que hacer?-pregunto en tono irónico Jenny en tono irónico pues sabía perfectamente que no era así

-Está bien vamos-dije cediendo finalmente

Caminamos hasta una alcantarilla lejana, no queríamos que nadie nos viera entrar

-¿Qué crees que haya ahí abajo?-pregunto Patty

-Porquerías y ratas

-No, ¿crees que haya algo. . . tu sabes. . Sobrenatural?

-No hay nada ahí abajo, es solo una leyenda urbana que cuenta la gente cuando esta aburrida

-Bien vamos a ver-dijo Jenny levantando la tapa de la alcantarilla.

Las cinco mirábamos al hoyo negro y hediondo, me decía mentalmente que no había nada a que temer pero aun así en el fondo algo me estaba produciendo escalofríos, todas comenzábamos a dudar pero como ninguna estaba dispuesta a confesarlo empezamos a bajar por la escalera que estaba pegada por la pared pero cuando fue el turno de Jenny de bajar por este solo sonrió maliciosamente

-Ahí me saludan al monstruo-dijo mientras cerraba la tapa

Polly que era la única que faltaba por bajar de las escaleras subió rápidamente por ellas y trato de abrirla pero era inútil estaba atascada.

-¡Maldita imbécil!, ¡nos encerró!-grito con todas sus fuerzas.

No sé si Jenny sabía que iba a pasar o si solo estaba jugando pero yo estoy aquí y ella no y eso es lo que me importa.

-No vale la pena que tratemos de abrirla, mejor sigamos adelante y salgamos por la siguiente coladera-razone yo

Empezamos a caminar por las alcantarillas con el olor a azufre rodeándonos, yo por delante con mi lamparita iluminando el camino, atrás de mi venia Polly furiosa, detrás de ella iba luisa tratando de ocultarse entre el grupo y al final estaba Haiku quien se veía tranquila, siempre lo estaba, eso es algo que detesto de ella.

-¡En cuanto salga de este agujero le pateare el culo a Jenny!-dijo Polly con un gesto amenazador con el puño.

-Oigan-interrumpió Luisa-¿deberás aquí no hay nada?

-¡No!-gritamos al mismo tiempo Polly y yo mientras Haiku caminaba tranquilamente disfrutando del paisaje a media luz de las cloacas.

Caminamos por mucho tiempo en la oscuridad sin encontrar ni una señal de la salida, tal vez esa no fue una buena idea no sabíamos en donde podíamos terminar o a donde nos llevarían las alcantarillas, pensé en volver pero justo en ese momento un fuerte sonido se escucho

Sonaba con un rechinido o como el chillido agudo de algún insecto moviendo sus patas

-¿Que fue eso?-pregunto Luisa asustada

-De seguro una rata

-Suena muy grande para ser solo una rata

-En estos túneles ahí mucho eco por eso se escucha más fuerte-dije no muy segura de ello.

Una vez más el rechinido se volvió a escuchar esta vez más cerca que antes.

-De seguro es la imbécil de Jenny queriendo asustarnos-dijo Polly molesta

-Tal vez-dije más convencido con su idea que con la mía

Los extraños sonidos se fueron repitiendo más y más y con cada uno de ellos la ira de Polly iba aumentando

-¡YA CABRONA!, ¡SAL DE AHI Y DA LA CARA COMO MUJER!

Polly vio como en una esquina una sombra dio vuelta y desapareció entre la oscuridad del túnel

-Ahí va-dijo Polly

Rápidamente se echó a correr tras aquello que creía era Jenny sin traer una lámpara, nosotras fuimos tras ella para no perderla pero desgraciadamente no la alcanzamos y antes de que llegáramos escuchamos el sonido de golpes, pensamos que podrían estar peleando, corrimos más rápido con tal de separarlas sin embargo al llegar al sitio donde los golpes se habían escuchado no encontramos nada, ni a Polly, ni a Jenny, ni nada

Por un momento nos quedamos paralizadas por la confusión hasta que pensé

-seguramente esas dos están tratando de asustarnos

-¿y ahora que hacemos?

-Hay que irnos y que ellas salgan como puedan

Antes de irme recargue la mano en la pared para recuperar el aliento pero al hacerlo algo viscoso se embarro en mí, me dio asco pensé que podría ser una de las porquerías que se escurrían por los tubos, tome la lámpara e ilumine mi mano, en ella un líquido rojo y espeso me cubría, era sangre, estupefacta por mi macabro hallazgo apunte mi lámpara a la pared, había una marca de sangre que bajaba por ella, de repente me percate de un extraño sonido sobre mí. parecía que alguien estuviera masticando muy fuertemente dirigí la luz hacia donde salía el ruido y vi algo encima de nosotras, no sé qué era pues en el momento en que la luz lo golpeo huyo por las paredes a toda velocidad, solo sé que llevaba algo entre sus garras y en cuanto se fue lo dejo caer, se trataba de una masa sanguinolenta de carne que al caer hizo un ruido estrepitoso que resonó con fuerza en los varios túneles haciéndome tirar la lámpara que rodo por momentos en el suelo dando un efecto surrealista a las catacumbas por un momento, cuando la levante empecé con miedo a inspeccionar los restos que esa cosa había dejado caer, solo parecía un despojo de carne y huesos a medio comer, tal vez debimos irnos y dejar eso ahí pero había algo que tenía que descubrir, todas conteníamos la respiración cuando apunte la luz a la cara del cadáver confirmando nuestro mayor temor, era Polly o lo que quedaba de ella, aquella cosa la había matado y se la empezó a devorar cuando nosotras llegamos, no le había tomado más de unos segundos hacerla pedazos.

Una súbita oleada de terror nos inundó, gritamos, corrimos, saltamos, no sé qué más paso el exceso de adrenalina no me permite recordar que exactamente fue lo que hicimos solo sé que después terminamos en otra parte muy lejos del cuerpo de Polly, nos reunimos una contra otra con la luz de la lámpara bajo nuestros rostros como niñas en un campamento

-¡¿Que fue eso?! Dijiste que no había nada aquí!

-¡ya se lo que dije!, no sé lo que sea solo sé que se comió a Jenny ¡se comió a Polly!

-¿Qué vamos a hacer?-pregunto Haiku con claras señales de por fin estar perdiendo la calma

-Hay que salir de aquí ya y decirle a la policía lo que paso

-Pero eso podría meternos en problemas serios-dijo Luisa

-¡imbécil!, ¡ya estamos en problemas serios! ¿Que no lo entiendes? ¡Polly murió!-le grito Haiku llena de frustración

Antes de que esas dos se mataran tuve que intervenir y hacerlas reaccionar y comenzamos a caminar no sin sacarnos la idea de que sea lo que sea que había allá abajo estaba tras nosotras, fuimos entre las sombras de los túneles sin importarnos el cruzar por las aguas sucias pues estábamos demasiado concentradas en salir, veíamos constantemente buscando una salida por la cual escapar, tardamos un tiempo pero finalmente a lo lejos vimos una débil y escasa luz tenue que bajaba del techo alumbrando unos cuantos metros debajo de nosotras, supusimos era la salida, con gran felicidad salimos corriendo de ahí esperando no volver jamás, corrimos y corrimos a toda velocidad por lo que nos pareció una eternidad hasta que por fin llegamos a ella, era hermosa, era completamente blanca y tan brillante, las pequeñas motas de polvo blanco caían con gracia de lo alto, por unos segundos quede atrapada por su belleza e incluso llegue a olvidar en donde estaba y porque estaba ahí, me quede mirando la luz por varios minutos no estoy segura de cuantos pues de inmediato me quede hipnotizada por ella cuando de pronto algo paso, presentí algo extraño y al fijarme con más detalle en aquella luz pude notar algo, no había escalera para subir a sí que esta no podía ser una coladera, pero entonces, ¿que era?, en ese momento sentí como si despertara repentinamente, todo comenzaba a verse distinto, aquella luz ya no lucia maravillosa e impresionante más bien se veía aterradora y amenazante y aun peor se veía como si se aproximara, sentí que los pelos se me erizaban y trate de moverme lentamente cuando de pronto vi algo pasar por enfrente de aquella fantasmal luz, algo delgado, huesudo y siniestro se movía lentamente frente a nosotros doblándose y retorciéndose de manera grotesca y macabra, pronto otra de esas cosas apareció y luego otra y otra más, sentí que mi corazón latía a toda velocidad, tome a Luisa del cuello de la camiseta y salí corriendo a toda velocidad arrastrándola hasta casi ahorcarla pero desgraciadamente no pude tomar a Haiku quien al vernos correr reacciono pero aun así se quedó donde estaba.

-¡¿Qué les pasa?! ¡Vuelvan!, ¡ahí que irnos de aquí!, ¡ahí que salir de aquí ya!

Mientras Haiku gritaba la luz bajo hacia el con gran fuerza y la aplasto brutalmente, el impacto fue tan fuerte que incluso las tuberías y el piso temblaron.

Una vez más yo y Luisa tuvimos que correr por nuestras vidas, corrimos y corrimos en la oscuridad sin fijarnos por donde íbamos hasta que una pared de roca solida me detuvo y me hizo caer, siento que perdí el conocimiento por unos momentos, cuando empecé a reaccionar Luisa se encontraba a mi lado agitándome una y otra vez con desesperacion

-¡Despierta! ¡Despierta!

Lentamente mi mente empezó a reaccionar y yo a recordar lo que pasaba.

-¿Qué?, ¿qué paso?

-Se lo comió, se comió a Haiku-dijo llorando

El ver llorando a Luisa me hizo sentir que la presión ya era demasiada, creí que me derrumbaría de un momento a otro pero ese no era tiempo de llorar, ahora es cuando debía estar más firme que nunca, tome a Luisa de los hombros y mirándola fijamente a los ojos dije:

-Mira esa cosa no va a dejarnos en paz hasta terminar con nosotras, no podemos seguir corriendo sin saber a dónde vamos, tenemos que hacer algo si no queremos terminar como Polly y Haiku.

-¿Y qué piensas hacer?-pregunto con un casi insignificante tono de esperanza en su voz.

-No te preocupes, confía en mi-dije iluminando un tubo de desagüe sobre nosotras.

Camine con paso firme hacia lo que parecía el cruce de dos tubos de desagüe, me quede ahí parada haciendo señas con la lámpara para llamar su atención, rápidamente mis suplicas fueron respondidas pues el monstruo empezó a acercarse con su característico rechinido tras el delatándolo, me quede petrificada esperándolo en silencio, súbitamente sentí su proximidad, salte de último momento evitando su embestida, me incorpore velozmente y comencé a correr, corrí con ímpetu inusitado siempre con mi persecutor tras de mí, incluso cuando cruce un mar de tubos en donde pensé que mi tamaño y agilidad me darían ventaja pero el simplemente se dedicó a derrumbarlos sin el menor esfuerzo, continúe corriendo sin parar solo volteando eventualmente para ver sus brillantes ojos a mis espaldas.

justo cuando creí que él iba a alcanzarme vi a Luisa esperándome a lo lejos tratando de zafar el tubo que aun colgaba del techo, maldición pensé que para esta hora ya lo habría quitado de ahí, yo incapaz de parar continúe corriendo hacia él, Luisa tiro con todas sus fuerzas hasta que finalmente el tubo cedió y una de sus puntas bajo, tan concentrada estaba la bestia en mí que no se dio cuenta de esto y aun cuando lo hubiera hecho a la velocidad a la que iba no hubiera podido frenar, se impactó de frente contra el tubo que lo atravesó justo en la cabeza, soltó un fuerte y agónico chillido de dolor que lastimaba nuestros oídos, con miedo lance la luz hacia el para por fin verlo de frente, era realmente horrendo parecido a un ciempiés cubierto por una piel pálida y arrugada que mostraba pedazos de huesos saliendo de ella, sus patas largas y delgadas me recordaban más a unos brazos humanos deformados que a las patas de insecto.

Daba vueltas una y otra vez intentando liberarse pero mientras más giraba más se enredaba, por unos momentos sentí un poco de lastima por el pero al recordar todo lo que le había hecho a mis amigos ese sentimiento se convirtió en una ira arrasadora, sentí ganas de acabar con el pero al saberme imposibilitada simplemente di la vuelta y continúe caminando lentamente dejando atrás sus horribles gemidos hasta que estos desaparecieron en el aire.

Luisa y yo nos retiramos con cuidado sin decir una sola palabra, sin voltear atrás, sin hacer simplemente nada, nos sentíamos más tranquilas por el hecho de que estábamos seguras de que aquella cosa se había ido y aun así teníamos un extraño temor, un inquietante sentimiento que no nos dejaba en paz.

No tardamos en encontrar una nueva luz en el camino, esta vez no corrimos hacia ella, en lugar de eso la vimos en silencio durante un largo tiempo esperando a que se moviera o algo, luego de decidir que era seguro nos acercamos a ella con lentitud y precaución, listos para correr a la menor señal de peligro.

resulto ser que la luz era realmente una tapa de alcantarilla, aun con desanimo empezamos a subir las escaleras que se encontraban pegadas en la pared, era algo alta más que aquella por la que bajamos en la mañana, mientras lo hacia mi mente divagaba con varias preguntas que hasta entonces no me había molestado en pensar, ¿cuánto habremos durado ahí realmente?, ¿acaso alguien se habrá dado cuenta de que no estábamos?, ¿en dónde saldríamos? todas eso era insignificante lo más importante era que les diríamos acerca de lo que paso con Polly y Haiku, de ninguna manera les diríamos la verdad, seguro pensarían que nosotras enloquecimos y las asesinamos a ambas, en el mejor de los casos terminaríamos en un manicomio, en el peor de ellos en prisión, será mejor mentir y decir que fue un accidente o algo así, con cada escalón que subía uno de estos pensamientos me abordaba y me hacía estremecer pero algo me saco de mis pensamientos un ligero temblor en las escaleras que se hacía más intenso a cada momento hasta que se volvió tan intenso como un terremoto, aun estando a unos escasos escalones de la salida tuvimos que detenernos y sujetarnos a ellos con fuerza para no caer, el miedo me llego de golpe en el estómago haciéndome querer vomitar pues el terriblemente familiar rechinido de la criatura al pasar se escuchó más fuertemente que nunca, de entre las sombras salió corriendo por la pared con gran rabia y con el tubo del desagüe aun enterrada en su rostro sangrante, embistió a Luisa con tal fuerza que me hizo caer varios metros al suelo, al caer me lastime el hombro, estaba desorientada pero aun así pude ver como Luisa me gritaba por ayuda, me sentí miserable pero aproveche que la bestia estaba ocupado con ella para poder salir corriendo y salvarme aunque fuera por unos minutos solamente, era mi mejor amiga y la deje morir para salvar mi pellejo, corrí como loca con las pocas fuerzas que me quedaban, corrí tanto como pude sin saber si servía de algo o no, pero aun así ya me quede sin energía, hace creo que una hora me desplome por el esfuerzo, no puedo seguir, sé que me rodea pero aun así no me ha atacado, sigue jugando conmigo, no sé porque, tal vez solo le gusta hacerlo, desearía que terminara con todo esto de una vez, esperen, creo que, creo que sí, creo que por fin viene por mí,

-Escucho su rechinido por la pared.