Magi pertenece a Shinobu Ohtaka-sama.

Escrito en el móvil, errores son sin querer.

Muchas gracias a Yayoi y todos los que leen.

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Capitulo 8 Esta vez haré que me recuerdes.

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El sol negro se lanzó en un ataque con intención de asesinar al rey de los siete mares, esta furioso, no tiene intención de perdonar al maldito que juega con el corazón de Kougyoku. El mayor también está molesto, no solo ha invadido su territorio sino que además ha herido a un importante amigo, de no ser por el incluso le habría asesinado.

El poder del contenedor de Sinbad y la magia de Judal chocan produciendo un gran estallido, el oráculo sonríe con maldad y coloca su mano a la altura de su frente mientras se asoma a su alrededor con expresión de burla.

-¡¿Ya estas muerto rey idiota?!

-No.

Contesto la voz intimidante a su espalda; se giró sin mayor problema para encararle.

-Si murieras así de fácil no estaría interesado en tu poder.

-No voy a unirme a ti.

-Ya no me interesa, una basura como tu no merece ser mi candidato.

-¿Quién querría aliarse a un desgraciado como tú? Lastimaste a Jafar.

-La monja tuvo la culpa.

-El solo quería protegerme.

-Si no tiene las habilidades necesarias entonces que no lo haga.

-Estas enfermo de poder, siempre pensé que podría ser culpa de Al Thamen, pero la organización ya no existe ¿Cuál es tu pretexto ahora? ¿Planeas involucrar al imperio Kou en una guerra?

-¿Y por qué no? Suena bien.

-¿Incluso si por ello muere cada uno de los miembros de la familia imperial?

El magi quedó en shock, pensó en Kougyoku, no quería que se arriesgara. Si se enamora de ella y formalizan una relación ¿la pondría en peligro? Distraído con ello, su oponente decidió aprovechar la oportunidad y lanzó su magia extrema, sabe que es un mago de la creación y que asesinar al sacerdote es un crimen pero entiende que es un hombre peligroso, demasiado. El poder le impacta de lleno y le estrella en el suelo; el polvo se levanta por algunos segundos haciendo imposible saber si ha resultado herido o no. Cuando este se disipa observan al chico, está herido sin duda, alcanzó a poner su borg en el momento preciso pero su concentración no era optima. Se pone de pie quejándose un poco y tocando su costado con la mano, escupe un poco de sangre, parece que al menos le ha roto una costilla, tiene la mirada baja por lo que no alcanza a ver su expresión. Incluso el joven se tambalea en un intento de caminar. El monarca se preocupa, de acuerdo quizá exageró un poco realizando una magia de ese tipo cuando no tiene intención de matarle, pero ¡es Judal por dios santo! ¡No se supone que fuera herido con tanta facilidad!

-¿Estas bien?

Se acerca poco a poco para auxiliar al oji rubí, pero una lanza de hielo le pasa rozando un brazo y eso solo porque la esquivo que iba directo a su pecho ¿acaso había intentado matarlo? Al menos ya están a mano. El sacerdote alza la vista y es entonces cuando lo ve, un brillo siniestro en sus ojos, tan fríos y perversos que incluso a él le da miedo. Le conoce hace años y jamás le había visto así.

-No permitiré que te le acerques.

-¿De que hablas?

Pero no dijo más, sujetó con más fuerza su varita, que convirtió en una gran alabarda de color negro, en su frente apareció un tercer ojo.

-Voy a eliminar del mundo un estorbo como lo eres tú.

Los demás generales llegaron al sitio; miraron alarmados al visir que continuaba sentado en el suelo gravemente herido, al monarca que por primera vez parecía asustado y...¿ese es Judal? Hinanoho y Drakon le atacaron con fuerza, pero fueron repelidos por magia de viento y estrellados de manera brutal contra una pared que cedió debido al impacto. Pisti y Spartos sufrieron la misma suerte. Sharkan invocó el poder de su contenedor familiar realizando varios ataques pero no lograba siquiera quebrar un poco su poderoso borg, Yamuraiha decidió darle apoyo siendo atacada por el sacerdote y en un intento por protegerla el moreno resultó herido. Furiosa la peli aqua creo un enorme tornado que se impacto en el borg del azabache que solo le miraba con burla.

-No vas a derrotarme.

El rey de los siete mares lanzó una vez más la magia extrema de Baal, uniéndose al poder de su subordinada; siendo magia de rayo y agua la energía se amplificó y su barrera comenzó a ceder, se quebró golpeando al magi, o esa fue la impresion que tuvieron hasta que una gran ráfaga de viento dejó sin sentido a la general. En el suelo decenas, no, cientos de heridos entre súbditos y generales. En pie solo el monarca y el oráculo.

-Vaya que tienes mucho magoi rey idiota, un humano normal ya estaría agotado hasta la muerte.

-Pelear contra un magi tampoco es sencillo. ¿Qué te parece si hablamos? No tiene porque iniciar una guerra. ¿Por qué has venido?

-No confío en ti, no estoy ciego tu rukh me atrae por una simple razón, la mitad de tu alma ya ha caído en la depravación, te lo he dicho varias veces serías mi candidato perfecto, podríamos dominar el mundo juntos, o eso pensaba pero ya no. Creí que sería divertido asesinarte, eres fuerte y era algo así como mi pasatiempo pero deciste meterte con lo único que me importa, esta vez es personal.

-¿De que hablas?

-No te hagas el idiota, eso te sale de maravilla, pero esta vez no.

El joven realizó un conjuro con su magia de hielo creando varias estacas de hielo suspendidas en el aire, eran miles de ellas, lo que sería complicado de esquivar. Ahora si estaba en verdad preocupado, eran muchos más proyectiles de los que podía manejar, estos a su vez emitían un tenue destello, seguramente un recubrimiento de magia de rayo, con lo cual si llegaba a tocar a alguien y no lo mataba con el impacto lo haría con una poderosa descarga eléctrica, y lo peor de todo, el chico apuntaba a sus subordinados inconscientes. Es el rey de Sindria, para momentos así es que obtuvo el poder.

-¡Vete con todos los malditos al infierno!

El peli morado se atravesó en la trayectoria de estas notando que en realidad todas le apuntaban a él, desde un principio fue su único objetivo y ha caído por completo en la trampa.

Sin embargo no está dispuesto a caer sin pelear, un conquistador de siete laberintos no se rendirá sin importar que todas las posibilidades estén en su contra.

-¡SINBAD!

-¡JUDAL!

-¡AAAAAAAAAAA!

Fue un grito compartido de ambos al emplear su magia, como ya lo suponía el poder del magi le rebasó en poco tiempo y algunas lanzas lograron impactarle, por suerte fragmentos de estas que habían perdido tamaño por la magia propia, pero igual herían su piel y entumían su cuerpo. Cada vez más de ellas le tocaban. Mejilla, hombro, brazo, abdomen, piernas. En un intento desesperado por detener a Judal cambio su equipo djinn para invocar a Zepar, claro con ello solo consiguió que un número mayor de ellas le impactaran, con nula visión de la situación empleo la habilidad de dicho genio impactando de lleno al magi que no pudo prevenirlo debido a la niebla producida por el choque de poderes, quedando ambos inconscientes y con dirección al suelo en una caída que bien podría matarlos.

...

En el imperio Kou.

La octava princesa caminaba en busca del oráculo una vez logró librarse de su familiar que a últimas fechas le dio por ser aún más estricto que de costumbre, pero por más que le llamaba no obtenía respuesta. Se quedó de pie junto a una ventana mirando el cielo para luego posar su mirada en la sortija que el chico le dio.

-Judal-chan.

Sentía una terrible angustia en el pecho, como si algo malo fuera a pasar.

-Volveré a verte. ¿Cierto?

...

En la biblioteca.

Ka Koubun escribía una carta.

"Para Sinbad-sama.

Tengo muchos deseos de volver a verlo porque..."

-¡No!

Arrugó el papel y lo tiró a la basura.

"Para Sinbad-sama.

Desde que lo conocí no dejó de pensar en..."

-¡No!

Repitió la acción.

"Para Sinbad-sama.

Tomeme como su esposa."

-¡NO! ¡¿QUÉ TAN DIFÍCIL ES ESCRIBIR UNA PROPUESTA DE MATRIMONIO?!

Desde que se dispuso arruinar el naciente romance entre el sacerdote y la princesa se la ha pasado escribiendo una carta para el monarca, pero su mente no coordina igual cuando está cansado, llegando a ese punto por su propia voluntad, pues con tal de no permitir el contacto entre ellos ha endurecido el régimen de estudio de la peli rosa, siendo incapaz hasta ahora de poder mandar una común y simple carta, como siga con esa lentitud no habrá nada que pueda hacer para separarlos.

...

En el mundo de estudiantes.

La joven repaso la frase en su mente, sabía que algo así era imposible sin embargo creía en ello. El, un simple desconocido pero al mismo tiempo le parecía que no lo era.

-Tenía la impresión de que eras tu, no se como explicarlo...¿Nos hemos visto antes del callejón?

-Si.

-¿Cuándo?

-¿Dónde? Sería la pregunta correcta, pero no puedo decírtelo aún.

-¿Por qué?

-Puede ser demasiado para ti.

-No lo sabrás hasta no intentarlo.

El azabache le miraba con una seriedad que heló su sangre.

-Lo has hecho.

-Si, pero igual lo olvidaste, esta vez me aseguraré de que no lo hagas.

-Lo siento.

-Nah, no son esas las palabras que quiero escuchar, mejor continuamos con la tarea que mi tiempo es demasiado valioso para estar perdiendolo con ustedes.

Se pusieron a realizaron los deberes en total silencio, la situación era incómoda para todos.

-Odio que la vieja no me recuerde.

-Siento que he lastimado a Judal sin saber.

-Creí que tenía competencia con Alibaba-kun, pero si Judal-kun es quien creo que es no puedo meterme en su relación. ¿Cómo no me di cuenta antes? ¿Sabrá quién soy?

-Bueno eso es todo, ya los ayudé ahora larguense que tengo sueño.

-Gracias-el par.

-Si lo que quieran.

Salieron del sitio y Aladdin acompañó a la joven a la estación, esta lucía deprimida, como siempre él mostró su bella sonrisa.

-No te preocupes, estoy seguro de que todo saldrá bien, Judal-kun no te odia, todo lo contrario, se esfuerza porque te quiere mucho, estoy seguro que una parte de tu corazón ya lo sabe.

Pero no recibía respuesta, el peli azul vio como una mariposa de color negro se posaba sobre el hombro de Kougyoku; la tocó en un ligero roce y esta se volvió dorada.

-¿Verdad que le vas a echar ganas?

-¿Eh?

Le miró desorientada.

-Ah ¡Si!-su expresión cambio a una decidida-¡Conseguiré que Judal-chan sea mi amigo!

-Y más que eso.

-¿Eh?

-¡Mira ahí viene el tren!

-¡Nos vemos mañana!

-Claro.

Los dos sonrieron y ella subió al vehículo, al entrar chocó con algo.

-¡Lo siento!

-No te preocupes ¿estas bien linda señorita?

Quedó impactada al ver a un apuesto joven más o menos de su edad, de ojos dorados y largo cabello morado.

Notas finales.

Irara.-Con el capitulo de hoy seguro ya te diste cuenta que no fue el quien mando la carta XD. También habrás visto la reacción de Kougyoku y si Aladdin puede o no usar magia, el por qué saldrá más adelante XD. Muchas gracias por el comentario! Que tengas una semana genial!

Laraju.-Muchas gracias por comentar! Me hace muy pero muy feliz que te parezca interesante, espero te guste la continuación, cuídate mucho!

Anónimo.-Yo también espero hayas notado los detalles! Muchas gracias a ti por tomarte el tiempo de leer! Oh si por fin apareció Sin, y si ya leíste este capitulo chan chan chan también al final! Uy si, esa propuesta, espero no sea lo que imaginas XD. Me vas a hacer llorar de emoción, no sabes lo importante que es para mi que te guste, nos vemos la próxima y cuídate mucho!

Anónimo.-En serio?! De verdad me matarás de emoción! Espero que te guste la continuación que también subo hoy, de hecho me parece por tu manera de escribir que también me comentaste por allá, gracias por el apoyo!

Es todo por hoy, muchas, muchísimas gracias a los que leen y a los que comentan. Los amo! VIVA MAGI!