Magi pertenece a Shinobu Ohtaka-sama.
Escrito en el móvil, errores son sin querer.
Muchas gracias a Yayoi y todos los que leen.
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Capitulo 10 Aberrante realidad.
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En el mundo de magi.
-Gracias Sinbad, has logrado debilitar a Judal, ahora le tengo en mis manos.
-¿Quién eres?
-Una parte de ti ya lo sabe, no te hagas el tonto.
El rey se tenso y abrió en demasía los ojos.
-Arba...-dijo con expresión molesta.
-¿De que habla su majestad?-le miró confusa su subordinada-¿qué sucede con ella?
-¿Eh? ¿Como que qué sucede? Tu sabes ella esta-miró al oráculo que continuaba dormido-pero yo...
-¿Acaso fue mi imaginación?
-No-escuchaba esa voz dentro de su cabeza.
-¿Para qué quieres el cuerpo de Judal?
-Me decepcionas Sinbad, siendo una anormalidad de primera clase pensé que serías capaz de entenderme. ¿Para qué querría su cuerpo si yo soy una magi?
-¿Entonces que buscas?
-No tengo porque decírtelo.
-Me da igual, no te dejaré controlar su mente.
-Eres muy simple. ¿Qué no lo entiendes? No lo quiero, ya no me sirve, lo que haga de su vida de ahora en adelante me tiene sin cuidado, lo mismo se aplica a ti.
-¡Espera!-no recibió respuesta-¡Arba!
El azabache abrió de a poco los ojos, les miró con flojera al tiempo que lucía muy cansado y sufría de terribles náuseas.
-¿Qué rayos me hiciste rey idiota?-expresó molesto y con voz apenas audible.
-No puedes culparme, tu también tienes parte de la responsabilidad ¿o se te olvida lo que hiciste a Jafar?
-El tuvo la...ungh...-frunció el ceño y cerro los ojos con fuerza.
-¿Qué ocurre Judal?
-No se...me siento mal...
Dejó de lado su orgullo para decir esa frase, dicho sentimiento no le brindará ayuda en este momento, en verdad se siente terrible y el miedo le invade, pero no por el. Temeroso más bien de no poder ver a Kougyoku. Sentía que de nueva cuenta perdía el conocimiento pero se forzó a mantenerse despierto, tampoco es que quisiera verse patético ante un hombre que odia, sin embargo era más fuerte que él y terminó por ceder.
-Judal, Judal respondeme.
El monarca le removia de los hombros, pero no obtenía respuesta.
-¿Qué sucede Yamuraiha?
La peli aqua mostraba terror y pánico en todo su rostro, sus manos temblaban debido a ello y la frustración de no entender del todo la situación.
-¡No lo sé!-lloraba furiosa-es como si...¡No pudiera utilizar el rukh! ¡Se está quedando sin magoi!
-¿No es eso peligroso?
-¡Lo es y más considerando que es un magi! ¡De continuar así morirá!
Las palabras de Arba llegaron a él, lo tenía en sus manos, no le importa lo que haga de su vida. ¡Lo quiere matar!
Se puso de pie tomando al chico entre sus brazos, debido a ello se abrió una profunda herida en su vientre que no dejaba de sangrar. Emitió un ligero quejido pero continuó su andar a la que es su habitación en el palacio.
-¡Se va a lastimar! ¡También está herido de continuar perdiendo sangre también morirá!
-Lo sé, pero no puedo equivocarme más, ya le falle lo suficiente a Judal, esta vez le tengo que ayudar. Voy a mi cuarto, por favor llama a Aladdin, necesitamos su ayuda.
La mujer se mordió el labio para no decir necedad alguna y corrió en busca de su alumno, mientras el peli morado iba al sitio indicado. Cada vez estaba más preocupado pues la temperatura del sol negro bajaba de manera alarmante al igual que su tez se mostraba cada vez más pálida. Le recostó sobre la cama sentándose a un lado. Y de nuevo volvieron a el las frases de esa mujer.
-Lo siento, si tan solo me hubiera dado cuenta.
Un fuerte mareo le invadió, culpa de la terrible hemorragia que sufre, sintió que pronto se desmayaría, pero alguien le tomo en brazos antes de caer al suelo. Era Yamuraiha que ejercía tratamiento sobre su herida.
-No diga nada su majestad, concentrece en sanar.
-Gracias...
Cerró los ojos empleando su magoi en si mismo con la intención de si no curarse por completo al menos estabilizarse. Cuando se sitio mejor abrió los ojos notando que el pequeño magi invocaba la sabiduría de Solomon para ayudar al sacerdote.
-Todo esta en tus manos Aladdin, ayudalo por favor.
...
El peli azul caminaba por el subconsciente del mayor, miraba y se sorprendió al notar que no había nada ahí, nada. Ni siquiera el joven. No perdió la esperanza, al juzgar por su apariencia no tenía mucho tiempo, de seguir así. Negó con la cabeza y camino cada vez más rápido. Todo era más y más oscuro, se le dificulta incluso el respirar, pero debía encontrarlo.
-¡Judal-kun!
Exclamó cada vez con más fuerza pero nada. Empleó su magia para iluminar el camino pero esta no parecía alumbrar más lejos de él. Por fin le pareció observar algo a la distancia y corrió hasta él, tropezando con algo en el camino y cayendo debido a ello. Intento ponerse de pie pero una punzada le recorrió el cuerpo entero.
-¿Qué es?
Miró el suelo con ayuda de su baston que muy poco iluminaba. No le sorprende haber caído e incluso lastimado; el sitio esta cubierto por espinas de rosal, afiladas, finas y de gran tamaño. Debe ser cuidadoso para ver por donde camina, pues incluso se ha dado cuenta de que es incapaz de levitar por alguna razón. Parece que todas estas tuvieran alguna dirección en común así que decide seguirlas. Se paraliza al llegar abriendo sus ojos a máxima capacidad.
-¡Judal-kun!
Justo en el sitio donde se unen todas estas se encuentra el oráculo, amarrado entre ellas con las manos alzadas sobre su cabeza y con la cabeza echada hacia atrás, parece que está inconsciente. El menor se acerca aún más para poder revisar su estado. Siente una punzada en su pecho. Manos, piernas, abdomen...todo su cuerpo cubierto de múltiples heridas provocadas por la planta, incluso su ropa tiene varias rasgaduras.
-Judal-kun.
Emitió casi en un susurro, evidentemente no tuvo respuesta alguna.
-Así que por esto...
Miró el rosal e intento destruirlo con su magia dándose cuenta de que algo así era imposible. Probó con sus manos. Al parecer funcionaba, pero era igualmente doloroso, no se iba a rendir, ayudarlo bien vale todo el sufrimiento. Las retiraba cada vez más rápido lastimando sus pequeñas palmas y llorando un poco debido al dolor que era incapaz de contener. Ya faltaban muy pocas...el peso del chico terminó por hacer ceder las que quedaban y cayó en brazos del niño aún inconsciente.
-Judal-kun.
Probó a llamarlo una vez más. Este emitió un leve sonido y el sonrió.
-Tienes que despertar, anda.
Abrió los ojos y le observó confundido.
-¿En...dónde estoy?
-Estamos en tu subconsciente, te desmayaste y no despertabas.
El orgullo del azabache se fracturó debido a sus palabras y se armó de valor para sentarse a un lado suyo. Es claro que con tantas heridas cubriendo su cuerpo estuvo a nada de gritar de dolor pero fue capaz de soportarlo no así un casi imperceptible gruñido.
-¿Estas bien?
-Si, deja de joder.
-Necesitamos volver.
-En un rato tengo flojera.
Desvío la mirada molesto.
Lo cierto es que estaba débil y no podía ponerse de pie, aunado a ello estaba seguro de que sería incapaz de contener un alarido que seguramente sería causado por el roce de su ropa con las heridas en su piel. Aladdin entendió la situación y decidió esperar a que el mayor se recuperara un poco.
Pasados varios minutos el poco rukh en el sitio y que estaba teñido del color preferido del sacerdote sano sus heridas. Si bien no del todo lo suficiente para ponerse de pie y caminar de regreso. No quería estar ahí, su propio corazón le daba asco. Oscuro y vacío por donde mirará.
-Judal-chan.
Escuchó la dulce voz de la octava princesa llena de amor y sonrió.
-Parece que no está tan vacío.
-¿Dijiste algo?
-Nada enano.
...
El rey de los siete mares y la maga prodigio miraban preocupados al par de magis, el primero en despertar fue Aladdin que les dirigió una sonrisa para mitigar un poco la evidente ansiedad de la que eran víctimas.
-Creo que estará bien, ahora solo hay que esperar a que...
El sol negro aprovechó su entera distracción y le robo su mediador, les amenazó de inmediato con el.
-No hagas nada estúpido Judal-el oji miel.
-Cállate bastardo. ¿Por qué no podía despertar? ¿Querías matarme? ¿Tanto así quieres quitarme del camino? Pero no te daré el gusto, te lo dije no voy a permitir que te le acerrques, me vale gorro que se inicie una guerra entre Kou y Sindria, no te daré la oportunidad de ver siquiera a Kougyoku.
-¿Qué tiene que ver la princesa?
-Me das pena. ¿Qué no posees el valor suficiente para admitir que quieres casarte con la vieja?
-¿De que hablas? Yo no...
-Sé que te mando una carta, estoy seguro de que la tienes engañada, pero ella es mía, jamás será tu esposa.
-No entiendo lo que quieres decir, ella y yo no hemos hablado desde-desvío un momento la mirada-hace tiempo, no se lo que viste pero no tenemos ese tipo de relación.
-No me vengas, como si no estuviera al tanto de la basura que eres. Engañas y manipulas sin importarte nada más que tu.
-Eres igual a mi.
-No me compares, todo lo que hice fue por el bien del imperio, gracias a mi es lo que es hoy.
-Yo también lo hice todo por mi reino.
-Sacrificando inocentes.
-Que curioso que seas tu quien lo diga. ¿La sangre de cuántas personas tienes en tus manos?
El menor retrocedió un poco pegandose a la ventana y haciendo distancia entre el peli morado y él ayudado por esa enorme cama. Por primera vez sintió vergüenza de todo lo que ha hecho. Pero asesino a toda esa gente por órdenes de Al Thamen, no tenía otra opción...aún así...no cambia el hecho de que fueron sus manos las que...
-¡Así es he matado a mucha gente! ¡Pero ahora es diferente! ¡Tengo a alguien que me importa y no voy a dejar que le pongas un dedo encima! ¡VETE AL INFIERNO!
Yamuraiha, Aladdin y Sinbad temieron lo peor, el rey muy débil para equipar su djinn, el pequeño sin mediador, solo quedaba la defensa de la peli aqua, pero su enemigo era un mago de la creación. ¿Siquiera estaba cerca de su nivel? Cerraron los ojos por inercia y los abrieron un par de segundos al no sentir nada.
-¿A qué estas jugando Judal?
Dijo el rey con tono autoritario y severo, pero quedó pasmado al ver incredulidad en los ojos del contrario, intento asesinarlos de eso estaba seguro entonces...
-¿Por qué?-el monarca.
-No puedo...
-¿Eh?
-¡NO PUEDO USAR MAGIA!
La frase del azabache retumbó en los oídos de todos los presentes, pero no podían dar crédito a sus palabras. Aún si fueran la más cruel y aberrante realidad.
Notas finales.
Y pues hasta aquí el capitulo de hoy, por ahora me centraré en el mundo de magi pues necesito contar algunas cosas, pero volveremos a ver el mundo de los estudiantes XD. Muchas gracias a todos los que han leído hasta aquí, me hacen muy feliz!
Irara.-No es mi intención ser mala, pero no suelo ser de las que den muchos detalles de la historia, siento que le quita misterio, en verdad lo siento. La verdad no recuerdo que día actualize XD. Oh de Arba no lo posesiono, fue más bien como si Sinbad pudiera escucharla un momento, debido a...un poco de spoiler no hace daño, David. Muchas gracias por el comentario, y espero que tenga sentido la continuación XD. Nos vemos y que tengas buena semana!
Laraju.-Que genial volver a leerte! Oh, no te preocupes por no firmar cada que suba, no me gusta obligar a nadie, pero si me hace muy feliz volver a saber de ti :) No tengo idea de si lo que pasó con Arba era lo que esperabas, pero bueno ojalá no decepcione. Espero que te guste la continuación :). Con eso de la inspiración te entiendo, aunque por ahora no tengo problema, pero si mucho sueño, pero ni modo magi me obliga a escribir (? Una vez más gracias por tu apoyo, eres genial!
