Magi pertenece a Shinobu Ohtaka-sama.
Escrito en el móvil, errores son sin querer.
Muchas gracias a Yayoi y todos los que leen.
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Capitulo 12 Cuando los amigos se vuelven enemigos.
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El monarca, su visir y el pequeño llegaron de inmediato al sitio donde cayó Judal le miraron sin mover un solo músculo parecía no respirar. ¿En verdad está pasando o es culpa de los nervios que les invaden? Es el peli azul quien se arrodilla para revisar su condición, suspira aliviado al saber que por lo menos esta vivo.
-Judal-kun.
Le llama algunas veces pero no recibe respuesta y la hemorragia en su cabeza no parece tener intención de ceder. Afortunadamente Sphintus le mostró algunos hechizos curativos cuando estuvo en Magnostad, no es tan bueno pero al menos evitará que muera desangrado. Invoca su rukh dorado y este sana las heridas del sol negro que aún no logra abrir los ojos.
-¿Estará bien?-el peli morado.
-No lo sé, solo fui capaz de cerrar sus heridas pero no tengo idea de si el fuerte golpe en la cabeza pueda tener consecuencias.
-De ser así ¿qué podría ocurrir?
Aladdin negó con la cabeza, ignora la respuesta.
-Ya veo.
-Por ahora tenemos que llevarlo a que descanse, pero sería buena idea que le pidieras a alguien que revise su estado.
-Lo haré de inmediato.
El mayor tomó al sacerdote entre sus brazos. Por si no fuera suficiente la enorme culpabilidad que siente, la sangre aún fresca del chico que se impregna en su ropa como una voz silenciosa que repite todo el tiempo un "jamás te perdonaré". No ha sido su intención lastimarle y sin embargo le ha llevado al borde de la muerte. Quizá tuvo razón al decir que es una basura porque es exactamente como se siente.
Llegan a la habitación del rey, la más grande y que ahora solo refleja el arrepentimiento de su dueño. Incluso Jafar le mira preocupado, jamás han sido buenos amigos ni nada parecido, incluso fantaseó varias veces con que sería él quien acabara con su vida. Pero ahora que le ve tan frágil y lastimado no puede evitar sentirse como el ser más despreciable del universo. Judal estaba indefenso sin su magia y Sinbad no se la pensó dos veces para encararle, incluso él hubiera hecho lo mismo. ¿Quién es el verdadero monstruo entonces? Podría jurar que las lágrimas están a punto de salir pero el poco orgullo que aún le queda le impide hacerlo. Mira de reojo al niño que muestra un semblante imperturbable, casi frío. Le impresiona lo maduro que puede llegar a ser en ocasiones como estas. Porque en realidad es alguien bastante empático, quizá demasiado y entiende que si hay alguien que en verdad lamente lo que ha ocurrido es él. Pero posee el temple necesario para hacer lo correcto en el momento indicado. Mientras que él se encuentra a punto de quebrar su espíritu, por nada más y nada menos que un enemigo. Ni eso puede hacer bien, se supone que lo odie no que se compadezca. Comienza a sentirse ansioso y decide pensar en el dolor de su aún lastimado cuerpo, lo prefiere a continuar recurriendo a sinsentidos. Muerde su labio frustrado y mueve los pies inquieto para caminar de un lado a otro de la habitación.
-Deberías calmarte Jafar-onisan, fue un accidente.
-Estoy...
Los ojos azulinos que le observaban con seriedad le recordaron que es un magi, no tiene sentido mentirle, el niño sabía antes del primer movimiento lo que pasaba por su mente.
-Lo siento, es culpa nuestra que Judal...
-Fue un accidente. Se que ojisan no tenía intención de lastimarlo es solo que Judal-kun suele ser alguien complicado y no tiene idea de como lidiar con él.
-Tu puedes.
-No tengo tanto tiempo de conocerlo, no le guardo ningún rencor.
-¿Y lo de Ugo?
-...
-Si no hubiera sido por el enfrentamiento que tuvieron el podría...
-El pasado es pasado y ahí debería quedarse. Aún si guardara esos sentimientos no me harían ningún bien. Quiero caminar hacia adelante, es lo que deberías hacer-poso una mano sobre la frente del oráculo-es lo que...-pronto su rostro perdió todo color.
-¡¿Qué sucede?!-exclamó el oji esmeralda aterrado.
-No...¡No esta respirando!
-¡¿Qué?!
El albino se acercó un poco para corroborar que lo mencionado es verdad, y no solo eso cuando revisó su pulso se dió cuenta de que su corazón no latia.
-¡Maldición!
Se colocó arriba del azabache y comenzó a realizar un masaje cardiovascular haciendo presión sobre su pecho.
-Uno, dos, tres-presión-uno, dos tres-presión.
Ni toda la madurez del mundo evitó que el pequeño temblara asustado, no importa la gran responsabilidad que cargue sobre sus hombros aún es muy joven, sus labios se movieron de forma torpe antes de emitir comentario alguno.
-¿Qué está pasando?
-Ha tenido un infarto.
-¿Eh?
Al instante el mayor recordó que el peli azul no tiene mucho en este mundo, es normal que desconozca términos tan comunes.
-Su corazón se detuvo.
Eso último si que lo entendió, dio un paso hacia atrás por la impresión pero se mantuvo en pie utilizando toda su fuerza de voluntad.
-¿Puedes ayudarlo?
-Eso intento, porque de no hacerlo...Sin no llegará a tiempo con el médico.
-¡Me lleva pon de tu parte estúpido!
Los nervios traicionaron al hombre diplomático de Sindria que siempre hablaba de manera educada siendo quien se encarga de la política y protocolos y sorprendiendo al niño que jamás le había escuchado una grosería. Pero no es algo que no hubiera hecho antes, cuando era asesino competía perfectamente con el oráculo por quien tenía el peor lenguaje. Resignado a que con solo su esfuerzo no iba a lograr salvarlo rodeó al chico con su contenedor familiar a la vez que continuaba con el masaje.
-Bararak sei.-Una pequeña descarga eléctrica sacudió el cuerpo del herido.
-¡Onisan!
-¿Qué intenta hacer? Su rukh no me indica que quiera dañarlo pero...
-¡Cof cof cof...!
El sol negro se contrajo en una violenta tos despertando al fin y tirando al mayor con el movimiento. Se reincorporo sentándose en la cama e inspirando con fuerza para regularizar su respiración. Luego de minuto y medio lo consiguió, cerró los ojos y volvió a abrirlos mirando al par, visir incluido que hizo de cuenta que su trasero no dolía después de semejante sentón.
Algo andaba mal, sus ojos no lucían como siempre. ¿Acaso es alguna clase de juego? Se decía en sus adentros el general, que se acercó hasta quedar a nada del rostro del azabache y apuntando con su contenedor a su cuello solo por si acaso.
-¿Cómo te sientes Judal?
El magi no dijo nada vio a su alrededor confundido y ladeo la cabeza, el peli azul que compendió de inmediato la situación se acercó a él.
-¿Sabes quien soy?-negó con la cabeza-no puede ser...
-¿Qué?
-Parece que debido al golpe...ha perdido la memoria.
El peli blanco suspiró fastidiado, aún cuando era culpa de su rey lo que ocurría con el sacerdote no podía negar que aún siendo la víctima les causaba problemas. Ahora no solo estaba herido, ni hasta hace pocos minutos casi muerto sino que además no tiene magia y lo peor de todo ha perdido la memoria y esto último si fue directamente culpa de ellos. ¿Cómo explicarían al imperio lo sucedido? ¿Cómo se lo tomaría Hakuryuu? Aún más importante. ¿Qué haría al respecto Ren Kouen?
-Nos hemos metido en un enorme problema Sin...
...
En el mundo de estudiantes.
Han pasado un par de semanas de que Kougyoku conoció a Judal en persona, pero lo más importante de todo es que continúa acosandola en sus sueños. Pero ya no le molesta tanto. Ha llegado ha pensar que es un chico increíblemente dulce pero tiene terribles problemas para expresar lo que siente y eso si su terrible lenguaje para nada fue su imaginación. Pero no le molesta, le agrada y bastante. Tiene muchas ganas de conocerlo mejor pero no logra hayar la excusa adecuada.
Hoy se ha puesto su más linda ropa y sale de casa con dirección al hogar de los Jehoahaz Abraham pues ha quedado con Aladdin de ir a comprar un vestido para el cumpleaños de una amiga que se festejará en un elegante salón.
Llega y toca el timbre, espera y nada. Repite la acción con el mismo resultado. Insiste en ello como cinco minutos sin escuchar movimiento alguno.
-Que raro el no me haría esto ¿se le habrá olvidado? ¿Debería llamarlo y preguntar?
Escuchó que alguien se acercaba y sonrió.
-Tal vez solo se quedó dormido.
-¿Qué carajo...? ¿Vieja?
-¿Judal?
-¿Qué haces aquí?
-Quedé con Aladdin para que me ayudara a escoger un vestido.
-El enano no está, se largo muy temprano a la biblioteca, me dijo que estaría ocupado, muy ocupado no se porque rayos insistió con eso.
-Ya veo-la peli rosa bajo la cabeza desanimada.
-¿Es muy importante?
-Si.
El azabache le cerró la puerta en pleno rostro dejandola boquiabierta, hasta que fue capaz de reaccionar.
-¡¿Qué te...?!
Alzó su brazo para estrellarlo con furia en la madera quedándose congelada antes de completar el impacto en el pecho de Judal que salió del sitio.
-¿Ahora qué?-preguntó fastidiado.
-¡Nada!
La joven quedó sorprendida al ver que el mayor había cogido una chamarra, y al parecer su cartera y móvil pues aún los tenía en las manos.
-¿Vas a salir?
-Se supone que necesitas ayuda ¿o no? Eso si, cuando vea al estúpido enano le daré una golpiza ¿cómo se largo si se habían citado?
-¿Será por qué no dejo de hablar de Judal? ¿Me has dado una oportunidad? ¡Gracias Aladdin!
Sonrió de forma tonta.
-¿Y a ti qué te pasa?
-No le vayas a decir nada, olvidé que le dije que era la próxima semana.
-Pues que tonta.
-Ja ja ja no es para tanto Judal.
Se dio la media vuelta mientras el contrario veía sus menchones rosados pasar delante de él, pudiendo apreciar su aroma el mismo que recuerda y no pudo contenerse, la jaló del brazo y la atrajo a su cuerpo posando sus labios sobre los ajenos. La menor abrió los ojos con sorpresa pero no se resistió. Por alguna razón sintió que era todo tan familiar, de manera instintiva subió sus brazos y rodeo el cuello del chico y el hizo lo mismo con la cintura, la acercaba cada vez más a él como si con ello pudiera recuperar el tiempo perdido. Kougyoku separó los labios para introducir un poco de aire pero el instante fue aprovechado por el otro que introdujo su lengua tocando con suavidad el lugar incluso un poco de timidez le pareció curioso que un chico que se nota desde lejos que le vale la opinión de los demás pueda realizar ese tipo de besos, sin embargo esta segura de que no es la primera vez que siente algo así. El azabache baja besando su cuello y clavicula con intención de probar cada porción de piel pero se detiene en seco.
-¡Controlate imbécil! Lo que menos quiero es asustarla, pero la hecho tanto de menos, ojalá pudiera tocarla y abrazarla como antes, pero a este paso va a terminar pensando que quiero violarla. Menos mal que no soy como el enano o el rey idiota porque seguro ya habría hecho alguna asquerosidad.
Soltó de golpe a la chica que le miró confundida.
-¿Nos vamos?
-¿Eh? ¿Ah? ¡Si!
...
Como el centro comercial no estaba muy lejos decidieron ir a pie.
-Gracias por acompañarme.
-No tenía nada mejor que hacer...por cierto ¿por qué querías que él te ayudara? ¿No se supone que Kouha tiene buen gusto para la ropa? Hasta donde sé es un quisquilloso y Kouen también podría haberlo hecho de maravilla.
-¿Cómo lo sabes?
-Ah...lo escuche en una conversación por teléfono entre mi hermano y el idiota que tiene por amigo.
-¿Alibaba-chan?
El joven se encogio de hombros, entre menos le preguntara mejor. Pues le ha mentido. Sabe muy bien como es Kouha porque era uno de sus candidatos a rey aunque claro en otro mundo. Pero las personalidades no parecen ser distintas a como los conoce, incluso gustos y relaciones y por ello tiene la esperanza de que Kougyoku se vuelva a enamorar de él, pero no quiere llevar las cosas demasiado rápido, porque esta no es la primera vez que habla con la peli rosa frente a él, no un ser de otro mundo, no una vida alterna, ella. Pero lo ha olvidado, por eso esta vez se asegura de que sea distinto. Con cada encuentro en sus sueños y en la vida real introduce un poco de magoi en ella para protegerla del poder de esa persona y que esta vez no lo pueda olvidar. Solo espera lograrlo a tiempo porque tal y como le dijo a su hermano su poder está limitado y puede llegar a ser peligroso, aún se siente perfectamente pero no está muy seguro de cuanta energía ha empleado. Pero arriesgarse por ella bien vale la pena.
Llegan al lugar y miran los aparadores, Kougyoku no deja de pensar en lo lindos que se ven aunque algo reveladores para su gusto. Judal cree que sin importar cual escoja se verá bien, todo le sienta como guante. Luego de dar varias vueltas entran a una tienda, la menor camina y se mete entre los estantes divertida como si fuera niña pequeña mientras el otro le mira entretenido, sonríe con maldad y se acerca para susurrar.
-¿Y si nos robamos algo?
-¡¿Cómo crees?!
-¡Ja ja ja ja deberías ver tu cara!
-¡No molestes!
-Imposible es muy divertido.
El azabache no podía controlarse reía literalmente como desquiciado, pero por alguna razón se veía guapísimo a los ojos de la chica.
-Seguro que hay algo mal muy pero muy mal en mi, pero no puedo evitar el sentirme atraída por él. Me ha salvado tantas veces con sus palabras, ese día en el callejón, con la tarea, hoy. ¿Por qué hace tanto por mi? ¿Cómo es que la gente no se da cuenta de que es alguien maravilloso? Estoy de acuerdo en que es grosero, enojón, infantil, voluntarioso y engreido. Pero también es dulce, tierno, detallista, divertido y amable. En cierta forma me recuerda a Aladdin, solo que mi amigo es más directo. Para quien no conoce a Judal puede pensar lo contrario pero cuando son temas importantes los guarda para si mismo. Es demasiado orgulloso.
-¿Y bien? ¿Te ayudo a escoger uno o quieres decidirlo por ti misma?
-¿Por qué no ambos?
-Te ganeré vieja.
-¡No es una competencia!
-Claro que si, quiero que uses el vestido que yo escoja.
-¡Que controlador!
El aludido hizo una mueca enternecedora y en nada le perdió de vista.
El hambre de victoria llegó a la menor que revisó cuanto vestido se puso en su camino tomando los que más llamaban su atención. Tomo como diez y se metió al probador donde el otro ya le esperaba con una sola prenda.
-Estas muy seguro ¿eh?
-¿Qué te digo? Tengo tan o mejor gusto que Kouha.
-Ya lo veremos.
La joven entró se probó el primero y salió para recibir la opinión del oji escarlata.
-¿Qué tal?
-Insipido.
-¿Lo crees?
-Si.
La peli rosa lo miró sin saber porque lo escogió también pensaba que era muy sencillo pero una parte de su ser le hizo pensar que no merecía algo mejor.
Repitió el proceso.
-¿Y este?
-Es morado.
-¿Qué tiene de malo?
-Me recuerda a cierto idiota pervertido.
Kougyoku rememoró lo acontecido en el tren y es casi ella quien se arranca la ropa.
Luego de probarse todos y que Judal le diera el visto bueno en tres el le dio el que eligió para ella. Lo tomó sorprendida porque ese mismo vestido le había encantado a la primera pero pensaba que era revelador y temía verse vulgar por lo que le pasó de largo. No dijo nada y salió poco después.
-¿Q-qué tal?
El chico quedó anonadado le lucía mil veces mejor de lo que creyó en sus más salvajes fantasías, de acuerdo no es para tanto...aunque casi.
-Perfecto.
Dijo con simpleza y sin siquiera pestañear. La peli fiusha oculto su rostro con las manos pues la intensa mirada vaya que hacia efecto. Quedó casi clavada en su sitio sin poder dar un paso debido a la vergüenza. Mejor aún para su acompañante que observaba ese entallado vestido color vino sin mangas y con un pronunciado escote en la espalda que casi llegaba de manera peligrosa a la cintura. Un ropaje que puede resultar claramente vulgar en la mayoría de los cuerpos pero no en Kougyoku que le hace resaltar con su figura al tiempo que le dota de una sensualidad elegante, hasta ella lo pensó en cuanto se miró al espejo.
-¿Cómo ha logrado esta maravilla?
-Ha sido fácil porque eres tu.
-¿Puedes leer la mente?
-No, pero con lo simple que eres ni falta hace.
-¿No crees que es demasiado para mi?
-Depende.
-¿De?
-¿Puedes invitar a alguien?
-Si.
-¿Ya tienes a quien?
-No.
-¿Te importa perder tu virginidad en esa fiesta?
-¿Eh?
-Lo digo porque con ese vestido tan provocador lo único que conseguiras es que cualquier cerdo imbécil sienta deseos de violarte.
-¡Mejor no!
Se dio la media vuelta dispuesta a cambiarse, pero le detuvo de la mano.
-No tienes que torcer tus deseos en bien de la opinión de los demás. Si yo estuviera en tu lugar me valdría parecer una zorra con tal de usar lo que quiero. No te niegues una oportunidad basada en terceros.
-Pero si tienes razón...
-Por eso pregunté si puedes llevar compañía. Estoy seguro de que tu sola te darás a respetar, pero en caso de que necesites ayuda puedo cooperar surtiendome a unos cuantos.
-Eso quiere decir.
-Que si no te molesta quiero ir contigo.
-¡Claro que no!
-¡¿No?!
-¡Es decir que no me molesta! ¡Será todo un placer!
-Más te vale, ya me habías espantado tonta.
-¿Eh?-le miró divertida.
-No molestes.
Se giró para salir del sitio.
-¿A dónde vas?
-Por algo de beber, no se porque pero hace mucho calor, ah si y el vestido lo pago cuando regrese.
-Pero...
-Ya no te pongas difícil.
El mayor se fue y ella se quedó mirando la nada. Definitivamente nunca sabe como va a reaccionar.
Pasó a la caja y Judal ya estaba de vuelta con una bolsa que contenía un par de botellas, pagó la prenda y fueron a sentarse a una banca, el azabache le extendió un jugo de durazno.
-Vaya que curioso sabor.
-¿Es raro?
-No, pero no conocía a nadie que le gustara.
-Pues a mi me encanta, es la mejor fruta del mundo.
-Eres un tontito Judal-chan.
La peli rosa sonrió con ternura y él casi cae de la impresión, le ha llamado como antaño.
-¿Cómo me dijiste?
-¿Judal-chan?
Se abrazo a ella con fuerza, al fin tenía un poco de su relación pérdida, si las cosas iban bien todo volvería a la normalidad, en otro mundo claro está pero es lo de menos si puede estar con su única y querida Kougyoku.
-No entiendo porque todo me parece tan nostálgico, tan natural. Pero estoy segura de que me gusta estar con él. Disfruto de los momentos que pasamos juntos. De ver su sonrisa incluso me he acostumbrado a su manera de hablar. ¡Lo quiero tanto! ¡Tanto!
-Te quiero-emitió esta vez en voz alta sonrojándose y clavando el rostro en el pecho ajeno para no tener que enfrentar la burla. Pero esta nunca llegó, en su lugar una mano le sujeto del mentón pudo ver que Judal estaba igual o más colorado que ella. Este acercó sus labios y beso su mejillas, luego su frente y finalmente sus labios con un delicado movimiento que casi pareció derretirla cual si fuera chocolate para luego sonreír con inocencia que de alguna manera choca con la personalidad del joven que conoce pero que sin embargo también encaja a la perfección misteriosamente.
-Yo también te quiero como no tienes idea Kougyoku, no te alejes de mi por favor.
-Jamás lo haría.
-¿Puedo creer en tus palabras?
-Si.
Y unieron sus labios nuevamente. No es la primera vez que se acerca tanto a la chica que fuera su novia, pero siempre terminaba olvidándolo, está vez será diferente porque él hará que así sea. No es la primera vez que confía en sus palabras pero ahora en verdad desea creer que podrán estar juntos para siempre. Sin que la peli rosa lo note el mayor ha dejado salir un par de lágrimas, aún con todo el orgullo del que es dueño su corazón no es de piedra y ya ha sufrido bastante. No la soltará de sus brazos hasta que la inseguridad en su pecho desaparezca; cuando se asegure de que su amada no se apartará de su lado.
...
En el mundo de magi.
Poco después de que Aladdin y Jafar fueran testigos de la amnesia del oráculo llegó el monarca en compañía de un médico que luego de revisar la condición del joven les miraba serio.
-Parece que sus heridas sanaran pronto incluido ese golpe en la cabeza que no le pone en riesgo, pero me temo que en lo que concierne a su falta de memoria nada puedo hacer. Supongo que para ello sería más eficiente un mago.
-Ya veo...muchas gracias por todo-el peli morado.
-Cualquier cosa que necesite a la hora que sea, no dude en llamarme su majestad.
-Lo tendré en cuenta.
El médico se retiró y todos observaron en silencio a Judal, no ha dicho una sola palabra. Se ve tranquilo pero tiene una apariencia tan frágil que pareciera que con un roce se romperá en miles de fragmentos. El peli azul sintió una punzada en su pecho y se acercó colocando una mano en la mejilla del sacerdote que no rehuyó el contacto pero tampoco lo disfruto. Como si no sintiera nada, no reaccionó ni de la más mínima forma.
-Judal-kun.
Sus ojitos se llenaron de lágrimas pero estas no salieron, no podía derrumbarse ahora que su amigo necesita ayuda. Se quedó en la misma posición hasta que el azabache le retiró la mano suavemente.
-¿Acaso ha logrado reaccionar? No, continúa igual. ¿Qué puedo hacer? Estoy preocupado pero si entró a su mente con la magia de Solomon...no, su condición no es la mejor podría pasar algo en verdad malo. ¿Por qué no puedo ayudarlo? ¿Por qué siempre es él quien sufre? No es justo, el que cayera en la depravación no fue culpa suya. ¿Por qué tiene que continuar pagando por un pecado no cometido? ¿Por qué le...?
-Ojisan.
-¿Qué sucede?
-¿Me ocultas algo?
-¿A qué te refieres?
-¿Sabes quién es responsable de que no pueda usar su magia?
-No.
-¿Seguro?
-No tengo porque mentirte.
-Ya veo.
El menor tomo al azabache de la mano y le indujo a ponerse de pie con dirección a la ventana.
-¡Espera Aladdin! ¡¿Qué piensas hacer?!
-No se porque lo haces pero me ocultas cosas. No puedo confiar en que cuides a Judal-kun, lo llevó de regreso al imperio.
-No puede irse...¡aún tiene que hacerse responsable por lo que le hizo a Jafar y a los demás soldados! ¡El es mío!
-No es una posesión u objeto que puedas reclamar.
-No te dejaré ir.
-No puedes retenerlo, iniciarás una guerra con Kouen-ojisan si lo secuestras.
-Ya pensaré en algo.
-Has cambiado mucho.
-¿Te pondrás de su lado? ¿Tanto así me odias?-el niño negó con la cabeza.
-Me agradas, por eso no quiero ver que se hagan daño porque Hakuryuu-onisan y toda su familia también me importa. No me hagas elegir.
-No lo hago, es tan simple como que te quedes en el bando correcto.
-¿Y cuál es?
-El...
La mirada azulina le hizo entender que no era una pregunta sino una afirmación.
-Entonces les elegirás a ellos.
-No.
-¡No te entiendo!
-Exacto.
El menor tomo al sacerdote de la cintura mientras el se aferraba con fuerza para no caer y comenzaron a levitar.
-Tengo su varita.
-No, la tomé hace poco.
-¿Cómo la...? El rukh. No voy a retirar la barrera Aladdin, no podrás salir. Y si lo logras...solo quiero que entiendas que en cuanto pongas en pie fuera de Sindria seremos enemigos. Alibaba-kun y Morgiana...
-Ellos entenderán y sabrán protegerse, además no tienen nada que ver en lo que estoy haciendo, no querrás meterte en problemas con Kou, Balbad y los fanalis ¿o si?
El rey apretó la mandíbula frustrado, hablar con el hijo de Solomon e intentar chantajearlo no era lo mismo que hacerlo con el sol negro. El cuarto magi es mucho más astuto de lo que su corta edad pueda demostrar.
-Entonces lo haré por la fuerza.
-Podemos intentarlo, pero no quiero pelear contigo.
-¿Me subestimas porque eres un magi?
-Me preocupo porque somos amigos.
-Si te vas no te perdonaré.
-En verdad lo siento ojisan.
El menor comenzó a levitar, el peli morado intento equiparse a Baal pero estaba muy mal trecho y le fue imposible. Jafar le observa triste hace mucho que Sinbad no es el hombre que admiraba, pero aún tiene la esperanza de que recobre la cordura. El oji miel se acercó a la ventana y grito en dirección a varios soldados que iban pasando.
-¡Pronto detengan a Aladdin quiere secuestrar al oráculo del imperio Kou!
Sus subordinados le miraron confundidos por sus palabras pero no dudaron un instante para seguir las órdenes de su rey.
Pronto el peli azul se vio atacado por miles de flechas de los que considera amigos, uso su borg y se cubrió de todo ataque. Le dolía ver que antiguos aliados ahora son sus enemigos pero no podía regresar. Una gran ola se cruzó en su camino y se detuvo en seco en pleno aire.
-No puedo dejarte ir Aladdin-kun-dijo su maestra tomando con fuerza su bastón mientras temblaba.
-Lo siento Yam-san.
-Por favor, no quiero lastimarte.
-Yo tampoco.
-Pero es una orden de mi rey.
-Lo sé.
-No me odies.
-Jamás lo haría, tampoco a ojisan. Solo está un poco perdido.
-¿Qué quieres decir?
-Estoy seguro de que lo sabes.
La peli aqua mordió su labio pero aún así lanzó un ataque devastador que fue evaporado con uno de fuego, el infante le pasó de largo y se dirigió a la barrera con intención de romperla. Pero una gran lanza de hielo se le adelantó. Miró sorprendido a Judal notando que no había cambiado su expresión pero de alguna manera le había robado su varita. Sonrió. Es probable que tenga amnesia pero su amigo aún está ahí.
-Recuerda que no puedes usar magia, es malo en tu condición actual.
Un temblor del mayor le hizo ver que se había esforzado de más así que le dio un poco de magoi en lo que volaban a toda prisa para huir del reino y llegar a Kou.
La maga de agua bajó a tierra donde ya le esperaban Sharkan y Drakon.
-¿Crees que estuvo bien dejarles ir?-el moreno.
-Confío en Aladdin-kun, no buscaría jamás un mal para Sindria.
-Si tu lo dices, lo importante es que no le digas a Sinbad.
-¿Que no me diga qué?
El aludido se presento ante ellos. Pero se veía distinto a otras ocasiones, incluso su ropa estaba manchada con algo de sangre suya y parecía no importarle. Como si no sintiera dolor alguno.
-¿Quién eres tu?
Dijo la oji celeste instintivamente.
-Tu rey por supuesto.
Sonrió de lado provocando un escalofrío en todos los presentes.
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Notas finales.
Bueno como ya sabrán no tengo compu y no me fue posible ir a un cyber pero aquí la conti que por eso fue más larga XD. Muchas gracias por continuar leyendo. Y las dudas ya saben que se irán respondiendo de a poco XD. Para los que me preguntaban en que época se sitúa el universo magi es después del arco de Alma Toran y la muerte de Gyokuen pero los acontecimientos no se darán igual, aunque tampoco me olvidaré del rencor de Hakuryuu contra Kouen pero eso poco a poco ja ja ja.
Irara.-Por qué lastimo tanto a Judal? No lo se buaaaa . Si que cosas con el karma, has tu trabajo! (? Ok no. Oh si es luego de la pelea contra Gyokuen pero antes de la pelea de Hakuryuu, Judal, Aladdin y Alibaba para cambiar algunas cosas, tampoco la revolución de Hakuryuu será incluida todo pasará algo o muy diferente XD. Muchas gracias por el comentario! Nah yo digo que si, pero eso me gusta porque a veces ustedes ven cosas que yo no y eso es genial!
Laraju.- Que genial! :) si a veces se me pasa la mano con el sufrimiento y mira que yo amo verlos felices . Oh sin duda no hay mejor que ver a Judal feliz, guapo y sexy, quizá en un lemmon? Asdafsdasf ja ja ja algún día...¡¿A quién engaño?! ¡Ya quiero escribir algo así! ¡Me lleva pero todo sea por contar con calma la historia! XD. Espero que te guste la continuación y muchas gracias por el apoyo! :)
¡Muchas gracias a todos los que leen! ¡LOS AMO Y NOS VEMOS CON LA CONTINUACIÓN!
