Magi pertenece a Shinobu Ohtaka-sama.
Escrito en el móvil, errores son sin querer.
Muchas gracias a Yayoi y todos los que leen.
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Capítulo 14 Las cosas nunca son lo que parecen. ¿O lo son?
-¿Entonces por qué? ¿Quién eres?
-No me digas que te olvidaste de mí.
-No puede ser...
-Puede y lo es.
-Nah, solo eres tú. Ya me había asustado, por un momento creí que eras el imbécil de David. Pero vaya que se te da de maravilla imitarlo idiota, me asusté.
-¿Enserio?
-Claro que no. Solo te seguía el juego, de lo que si tengo curiosidad es del por qué recuerdas ese mundo.
-No lo sé. Quizá porque soy una anormalidad.
-Wah ni este lugar te quiere.
-No es como que yo haya tenido algo que ver en ser como soy.
-Si claro ve por la vida dándotelas de santo, no voy a olvidar lo que nos hiciste.
-No te pido que lo hagas, no tengo perdón. Heri a mucha gente. Le debo una disculpa a Aladdin, a la princesa Kougyoku y aunque me cueste admitirlo a ti. Pero lo digo muy enserio quiero iniciar una relación con ella.
-¿Para que la humilles? No te voy a dar la oportunidad. Además llegaste tarde ya es mi novia.
-No es verdad.
-Si te lo crees o no es muy tu problema, no me interesa en lo más mínimo tu opinión.
-Podemos protegerla juntos.
-¿Qué te hace pensar que aceptaría tu ayuda?
-Estas solo, siempre lo estas.
-Las personas cambian, y no lo estoy.
-Jamás encontrarás a ser más confiable que yo.
-No necesito buscar, el enano es mi hermano.
-¿Aladdin?
-Así le digo ¿o no?
-El también es un rival en tu amor con Kougyoku.
-¿Qué quieres decir?
-Esta enamorado de la princesa.
-Si como no.
-No tengo porque mentirte. El por qué apoyo tu relación con ella es algo que no sé.
-Alguien como tu no entiende de esas cosas. No quieres a nadie.
-No confíes en mi, lo que te digo me fue informado por Alibaba-kun.
-Ese idiota boca floja le voy a romper la cara cuando lo vea.
-¿Te molesta que me contara algo tan personal? No creí que Aladdin te agradará tanto.
-Siempre ha sido así. En aquel mundo estuvimos en distintos bandos, pero aquí es de mi familia. No voy a permitir que nadie les haga daño ni a el ni a Kougyoku, y eso incluye a esa persona.
-No tenías el poder para detenerle antes que eras un magi. ¿Qué te hace pensar que lo tengas ahora?
-¿Y de quién es la culpa? ¡Casi me matas en más de una ocasión!
-Eso pasa cuando confias en la magia. No es algo malo pero debes pulir tus habilidades físicas.
-¿Y quién te crees para darme sermones? Eres la última persona de la que aceptaría un consejo.
El peli morado le tomo con más fuerza del brazo para estrellarlo de nueva cuenta contra la pared. En ambas ocasiones lo ha hecho con la intención de que Judal entienda sus limites, lo que no sabe es que la primera vez este se dejó atrapar.
El de orbes escarlata tomo la extremidad del contrario apartandole bruscamente para sorpresa suya. Por curiosidad el mayor dio un puñetazo al rostro que fue esquivado y casi impactado en la pared. Hicieron distancia y Sinbad dio una patada de altura media que Judal evadió saltando sobre la pierna y lanzadose contra él para terminar encima con expresión triunfante.
-No te creas que las cosas siempre serán iguales. No te necesito.
-Admito que mejoraste tu habilidad. Pero no posees magia.
-¿Quién lo dijo?-mostró una pequeña lanza de hielo que se clavó al lado del cuello del otro-pude haberte asesinado en este momento.
-Incluso lo haces sin mediador.
-No quiero que vuelvas a aparecer ante ninguno de nosotros, porque jamás voy a confiar en ti.
-Supongo que me lo merezco.
-¡¿Supones?!-dijo el azabache furioso-¡Por tu culpa estamos en esta situación! Creeme que si vas y te mueres le harías un enorme favor al mundo.
Se puso de pie y se retiró rápidamente, el solo estar en su presencia le causaba repulsión.
El joven continuó con su caminata disminuyendo el ritmo de esta una vez se dio cuenta de que no era seguido.
-Maldita sea, tan buen día que tuve en compañía de Kougyoku y tenía que encontrarme con ese bastardo. No quería dirigirle la palabra nunca más pero tenía que dejarle en claro que no quiero que se acerque de nuevo a ella. No permitiré que la lastime otra vez. Y para variar lo del enano. Si es verdad lo que me dijo eso quiere decir que lo he lastimado sin darme cuenta, soy tan idiota como Sinbad. ¿Por qué nunca me contó que le gustaba? No, espera si lo hizo, pero tiene una manera de hablar muy extraña. También le decía a su candidato que le gustaba. ¿Cómo iba a saber yo que en el caso de Kougyoku significaba que estaba enamorado? Necesito hablar con el.
Llegó a su casa y se dirigió a la habitación de su hermano que para esa hora ya había vuelto de la biblioteca, se adentro sin tocar la puerta ganandose un gesto interrogante del menor que esperaba llegara de muy buen humor.
-¿Qué sucede Judal-kun?
-¿Qué tipo de relación tenemos?
-Que extraña pregunta.
-Contesta.
-Somos hermanos.
-No me refiero al vinculo que tenemos ahora. ¿Qué piensas con respecto a mi?
-Siempre te he considerado un importante muy importante amigo. Y ahora de verdad siento que eres un miembro de mi querida familia.
-¿Me contarías todo?
-No.
-¿Por qué?
-Todos tenemos secretos. Incluso tu.
-¿Qué hay con Kougyoku?
-Me agrada.
-¿Sientes algo por ella?
-¿A dónde quieres llegar? Tantas preguntas no son de a gratis.
-¿La amas?
-...
-¡Responde maldita sea!
-El que lo haga o no, no cambia nada.
-¡Lo hace! ¡Si la quieres...heri tus sentimientos!
-Escuchame bien Judal-kun. Uno no elige de quien se enamora y si fui herido o no, no es culpa de nadie. Salvo mía por darme cuenta muy tarde que su corazón ya latia por alguien más.
-¡Siempre con tu extraña manera de hablar! ¡Dime las cosas directamente!
-¡Si, la amo! Pero esta enamorada de ti. Los quiero demasiado como para interponerme en su camino.
-Siempre eres así enano, si algo te importa deberías luchar por ello.
-Ja ja ja ¿ahora usas mis palabras? Lo sé, pero creo con toda mi alma que están hechos el uno para el otro.
-Que cursi.
-Uy si, bien que te sonrojaste.
-¡Ya cállate! ¡Me largo!
-¡Hacen buena pareja!-se escuchaba cada vez más bajo.
El mayor se retiró a su habitación y se dispuso a dormir, demasiadas emociones por un día.
...
Al día siguiente la peli rosa iba muy animada al colegio encontrándose con su amigo rubio que tiene tremenda sonrisa.
-¡Alibaba-chan!
-¡Buenos días Kougyoku!
-¿Cómo te sientes?
-No hablemos de eso, me da vergüenza que te hayas enterado.
-Ahora sabes que no puedes comer cosas en la calle.
-No creí que fuera tan delicado, pero solo para que no te preocupes me siento de maravilla.
-¡Que bien!
-¡Alibaba-kun! ¡Kougyoku!
tres se miraban con una hermosa sonrisa.
-Ah, olvide que le dije a Yam-san que iría por unos documentos antes de clases, nos vemos en el salón.
-Claro, ve con cuidado-la chica.
Viendo que estaban solos el rubio decidió armarse de valor y declararse de una vez por todas a su amiga de la infancia, se removía nervioso y ruborizado.
-¿Sucede algo? ¿Aún te duele el estómago?
El comentario no ayudó a mejorar la situación. Que dicho sea de paso no podía ser más bochornosa, bueno podría con su terrible karma ¿Para qué tentar a la suerte? Negó violentamente con la cabeza.
-Sabes que nos conocemos de hace mucho tiempo.
-Uh si.
-Y pues, siempre he querido decirte algo pero por una u otra razón no he podido. Es muy importante.
-Oh, te escucho.
-Yo...la verdad es que...
-¡Tu puedes!
-¡Me asustas!
-¡¿Eh?!
¡Malditos nervios que le han traicionado.
-¡Me gustas!-se corrigió.
La chica se puso roja pero la mirada en su rostro no indicaba felicidad sino todo lo contrario. ¿Acaso la ofendió con su declaración?
-Lo siento, no puedo corresponderte.
-No te preocupes-sonrió con melancolía-tenía la impresión de que las cosas terminarían de esta manera. No sé por qué, pero quería que supieras que eres muy importante para mi.
Si bien dijo esas palabras con sinceridad no pudo evitar sentirse furioso. Pero no con su amiga. Trato de decirle decenas de veces que estaba enamorado de ella y no podía hacerlo. Incluso en una ocasión casi se lo lleva de corbata una moto y no es que eligiera mal el momento o el lugar. Es más bien como si una fuerza desconocida se lo impidiera. Y ahora que lograba hacerlo era rechazado, y esta casi seguro de la razón.
-Ya tienes novio ¿cierto?
-Si, desde ayer.
-Solo espero que no te haga llorar. Si te molesta dime y lo pongo en su lugar.
La chica le abrazo cariñosamente.
-Gracias por todo Alibaba-chan.
El oji miel sintió unas enormes ganas de llorar, pero al menos esta vez soportaría el dolor en beneficio de la felicidad de la única mujer que ha amado en su vida.
...
El tan esperado día de la fiesta por fin llegó. No hubo grandes cambios en la vida de Kougyoku, pues si bien Aladdin había sido descubrierto por Judal y Alibaba se le confesó ninguno cambio su actitud hacia ella, aunque no se ha enterado del sentir del peli azul. Se pone el hermoso vestido que le hiciera favor de escoger Judal y baja a la sala para esperar a su novio. Cinco minutos antes de la hora suena el timbre y abre la puerta. Queda pasmada al ver al azabache. Tiene un pantalón de vestir negro y una camisa de color vino. Su combinación es elegante y sumamente sensual.
-¿Cómo es que no había notado lo guapo que es? ¿Cómo puede darme cuenta hasta ahora? No, de nuevo tengo esta extraña sensación. Lo conozco hace tanto tiempo. Lo es todo para mi. Estoy tan confundida. Solo tenemos un día de noviazgo y me da la impresión de haber compartido toda mi vida con el. Lo amo tanto que no parece algo real.-Te amo Judal-chan.
-Yo también te amo Kougyoku, te vez muy hermosa.
La menor se sonrojó y cubrió su rostro. Ante tal gesto Judal fue incapaz de controlarse por más tiempo, la tomo de la muñeca. Entraron al hogar de la joven y cerró la puerta tras de si. La colocó contra la pared mientras besaba sus labios y se hacia paso en su interior, rosando y tocando con suavidad en una danza cuyas protagonistas eran sus lenguas. Realizando movimientos circulares, una arriba de otra. La posición daba completamente igual. Bajó besando su cuello con aroma a ciruela. Tenía la intención de detenerse ahí, pero era mucho tiempo sin tocarla, demasiado. Posó sus manos en los tirantes del vestido y los deslizó hacia abajo dejando expuesto ese par de hermosos pechos. Los rodeó besando toda zona que le era posible. Acercó su rostro a su seno izquierdo y beso el delicado botón de este para lamerlo y realizar pequeñas succiones. Mientras una de sus manos apretaba el otro para luego jugar con el botón ayudado de sus dedos pellizcandolo suavemente.
-Ah~
Un ligero gemido emitido por la chica que se ahogó sensualmente en su boca. Ambos sentían que el calor recorría todo su cuerpo. Judal acercó aún más su torso al contrario buscando más contacto. Deslizó la mano libre para tomar la pierna ajena sobre la tela. Quería hacerle el amor. Deseaba con toda su fuerza unir su alma con la del ser amado, pero no era el momento. No quería que volviera a olvidarlo. Colocó el vestido en su sitio ruborizandose luego de notar que los lindos botones de su novia estaban enrojecidos y firmes debido a la atención recibida. Si, quería continuar pero no debe. Dio un último beso en su frente para entregarle un poco más de magoi y le sonrió, los dos lo hicieron.
-Fue lindo Judal-chan.
-Algún día llegaremos más lejos, te lo prometo.
-Eres todo un caballero.
-Ja ja ja que comentario tan curioso con lo que acabamos de hacer.
-Lo digo porque no me obligaste.
-Nunca lo haría.
-Pero hay algo que me impresiona.
-¿Qué?
-No sé mucho de esto pero...¿no se supone que cuando los hombres hacen estas cosas tienen un problema ahí?
-No te entiendo.
La peli rosa estaba colorada como nunca y sin mirar a su pareja señaló la hombría del azabache, que también se puso del mismo color.
-¡Eres una tonta! ¡¿Sabes lo difícil que fue para mi hacer lo que hice?! ¡Ahora no creo poder hacerlo otra vez!
-¡No!
El grito de la joven sonó tan desesperado que no pudo evitar carcajearse.
-Te lo dije alguna vez, no soy como cierto idiota que se deja llevar por su libido sin más. Te amo pero sobre todo te respeto. Esto no se pondrá a trabajar hasta que sea el momento adecuado o lo mato.
-Ja ja ja ahora eres tu quien dice cosas curiosas.
-Por cierto-dijo un poco asustado-¿Tu familia está en casa?
-Solo estoy yo. Tuvieron cosas que hacer en la empresa.
-Que bueno.
-Menos mal. No sé en que rayos estaba pensando si Kouen nos hubiera visto así seguro que me castra. Y no es que le tenga miedo pero que al menos me deje usarlo.
Desecho de inmediato el pensamiento y ofreció su mano galantemente a la peli rosa.
-¿Nos vamos mi princesa?
-Que tierno.
Tomo la mano sonriendo con sensualidad, salieron del sitio y Judal le ayudó a subir a su monto para llevarle a la fiesta.
-¿Qué pensaría Kougyoku si supiera que si era una princesa? Pero para mi es mucho más que eso, es la emperatriz de mi corazón. ¡Que estúpido sonó eso! ¡¿Qué demonios me hace el amor?!
En el camino la chica iba tomada con fuerza de la cintura de su novio, pegando su rostro a la espalda de este y siendo capaz de apreciar su delicado aroma provocando que toda una oleada de sentimientos le recorriera entera.
Llegaron a la fiesta y no pasaron ni dos minutos para que toda una bola de resbalosas se pusieran a coquetear con el oji rubí, pero este les pasó de largo siempre dándole su lugar a Kougyoku como su novia. La chica podía sentir decenas de miradas que casi la apuñalaban por la espalda pero no le importó, porque estaba en compañía del mejor hombre del mundo.
-Oh, ahí está mi amiga.
El mayor miró por donde se aproximaba una joven de largo cabello rubio que llegaba hasta el suelo, se le hizo curioso que fuese un rostro conocido, pero es algo a lo que ya esta acostumbrado.
-Mucho gusto, mi nombre es Sheherezade.
-Soy Judal.
-Voy al tocador-dijo la peli rosa-les dejo conocerse un poco mejor.
Se alejó con una sonrisa.
-Me da la impresión de que nos conocemos-dijo la chica.
-Nunca te había visto.
-Ya veo, tampoco yo. Es algo misterioso.
-Supongo.
-¿Te sientes bien?
-¿Por qué lo dices?
-Tu nariz.
-¿Qué tiene?
La oji celeste le ofreció un pañuelo, el cual tomo y pronto se dio cuenta de que su nariz sangraba.
-¿Es porque le di a Kougyoku magoi? No, estoy seguro de que aún tengo más. ¿Qué rayos está pasando? No debería ser ni de cerca el tiempo limite. ¡¿Qué está pasando?!
De la nada comenzó a sentirse muy débil y como era de esperar, se asustó. Se giró para ir en busca de su novia pero todo comenzó a darle vueltas, pronto dejó de ver las cosas a su alrededor y terminó por caer al piso sin sentido ante Sheherezade que le miraba aterrada, se acercó a revisar su estado notando que tenía un poco de fiebre. Fue en busca de su hermano para que le ayudara a llevarle a su cuarto y pudiera descansar, pero cuando volvió el joven ya no estaba. Corrió a informale a su amiga pero al igual que Judal se había esfumado del lugar.
...
En el mundo de magi.
El tercer y cuarto príncipes de Kou se miraban con intensidad casi asesina.
El azabache se siente en todo su derecho de castigar al que para el es un traidor y causante de la muerte de su familia: Kouen. Para Kouha es imperativo proteger la vida del hombre que más admira y quiere en el mundo. Su amado hermano mayor. Es natural que entre ellos exista esa relación tensa que les orille a desear la muerte del otro.
-¡No es momento para algo así!-el pequeño-¡Judal-kun ha perdido la memoria!
Con tal declaración todos en el sitio quedaron impávidos incluido el primer príncipe que en realidad no demostraba algún cambio de actitud. Los chicos deshicieron la invocación y todos se acercaron curiosos a los magis.
-¿Qué ocurrió?-articuló el hijo de Hakutoku con auténtico tono de preocupación.
-No lo sé. Estaba en Sindria, no logré ver muy bien pero creo que Sinbad-ojisan tiene algo que ver.
-El no le haría daño a...el sabe que Judal es mi magi-dijo el azabache.
-No tengo idea de lo que ocurre, pero me amenazó, dijo que si huía con el me convertiría en su enemigo. No quiero pelear con Sindria, pero no podía abandonarlo.
-¿Eso quiere decir que Sinbad esta dispuesto a asesinarte?-el pelirrojo.
-No lo sé. Solo quería que Judal-kun estuviera en buenas manos, me iré. No quiero que tengan problemas por mi culpa.
-¿Al menos tienes a donde ir?-el peli rosa.
-...
-Quédate en Kou, es lo menos que podemos hacer por alguien que ha salvado a un importante miembro de mi familia-el mayor de todos.
-¿Así lo ves?
-Si.
-Es bueno saberlo, pero de verdad que no quiero...
-No querrás hacerlo por las malas.
El perturbador brillo en los ojos ajenos le convenció de aceptar la oferta.
...
La octava princesa estudiaba algunos pergaminos cuando Ka Koubun entró corriendo visiblemente alterado.
-¿Qué ocurre?
-¡Es el oráculo princesa! ¡Ha vuelto pero...!-el hombre enmudeció.
La oji fiusha le observó consternada y rápidamente perdió color en su rostro.
-¡Llevame con él!
Se encaminaron al encuentro.
-Esto no puede estar pasando. Judal-chan me dijo que me quería, incluso me regaló un lindo anillo. Luego desapareció y ahora que vuelve parece que le ha ocurrido algo. ¿Por qué tienen que pasar estas cosas? ¡Tiene que estar bien no soportaría perderlo!
...
En el aposento del sol negro.
El primer príncipe había utilizado la habilidad de Phenex para curar su amnesia, pero de nada sirvió. El joven continuaba observando todo como si no le importara. Como si fuera incapaz de pensar o responder a cualquier tipo de estímulo externo, parecía un muñeco vacío. Uno muy hermoso y eso solo ayudaba a incrementar el dolor en el pecho de todos los presentes, al igual que la furia. Sentimiento peligroso sobre todo si se habla de tiempos de guerra.
La puerta se abrió de golpe sobresaltando a la mayoría y dando paso a Kougyoku que lloraba a mares. Se acercó de manera torpe presa del pánico hasta que se colocó a un lado de su amado, colocó su mano sobre la mejilla de este.
-Judal-chan...¿qué tienes?
-Ha perdido la memoria-contestó su hermanastro.
Pero ella ni siquiera volteó a mirarle, estaba demasiado dolida e impactada por la noticia.
-Lo siento, yo no puede protegerle-el peli azul con voz quebrada.
La melancolía en su tono era tan notoria que la mayor le miró y dirigió una tenue sonrisa.
-No sé que ocurrió Aladdin, pero estoy segura de que hiciste todo lo que estuvo a tu alcance. ¿Tu lo trajiste?-asintío-gracias.
Es evidente que el magi caído no esta bien, pero al menos volvió a su lado. Mientras continué con vida hay manera de ayudarle. Aún si duele tanto está segura de que en el futuro se reira de esto. ¿Para que esperar entonces?
-Ja ja ja ja-le mira con expresión desencajada-es una de tus bromas ¿verdad?-pero no recibió respuesta-no puedes hacerme esto.
-Por ahora no hay nada que podamos hacer-el dueño de Agares-según nos ha contado Aladdin. Judal está débil porque tampoco puede usar magia.
-¿Qué?
-No sé la razón Kougyoku-onesan, lo siento. Pero entrar en su subconsciente puede ponerle en grave peligro.
La princesa se aferró con fuerza al sacerdote sin dejar de llorar ante un silencio pesado que se hizo en el sitio y que era producto de la frustración e incertidumbre.
...
Pasaron un par de semanas en las que el rey de los siete mares no hizo movimiento alguno, por su parte todos en Kou habían reforzado la vigilancia y seguridad para evitar ser sorprendidos por el enemigo. Incluso Hakuryuu ayudaba pues estaba molesto por lo que Sinbad le hizo a su magi. No, estaba más que furioso, si por el fuera iba y le cortaba la cabeza en ese mismo momento, pero Kouen le convenció de que no era prudente y muy a su pesar tuvo que admitir que este se preocupaba por su seguridad. Pues para el era más fácil dejarle marchar a una muerte segura. Y eso le llenaba cada vez de más dudas. Creía que en Sinbad tenía a un aliado pero lo que hizo le deja claro que el sentimiento es unilateral. También veía a Kouen como un traidor, pero este no ha hecho sino demostrarle que ha estado equivocado con respecto a él. Y ahora tiene un incómodo sentimiento en su pecho que acompaña a ese coraje, culpa. Por haber tratado mal a su primo, por no darle la libertad necesaria al magi considerandole casi un objeto. No esta seguro de poder compensar todo el daño que ha hecho, pero no se detendrá hasta que no pueda más.
...
Sentados debajo de un árbol de duraznos se encuentran Kougyoku y los dos magis.
La peli rosa se ve tan destrozada por lo ocurrido que Aladdin teme que pueda caer en la depravación. Con Judal no han habido cambios de ningún tipo.
La princesa toma algunas flores para hacer una corona que coloca en la cabeza de su amado que no emite algún tipo de comentario, nada de nada. Los chicos le observan dolidos pero deciden enterrar el sentimiento para no hacerlo notar.
-¡Te quedó genial Kougyoku-onesan!-sonrió.
-Muchas gracias, y dime solo Kougyoku.-imitó el gesto y el otro asintío.
-¿Podrías enseñarme a hacerlas también?
-¡Claro en realidad es muy sencillo!
Le explicó a detalle el procedimiento y se dispuso a hacerlo, para sorpresa del par el azabache tomo algunas flores y comenzó a trenzarlas siguiendo las indicaciones de la chica. No ha recobrado la memoria pero al menos ya no se encuentra en esa fase ausente. Quizá con un poco más de estímulo vuelva a su lado, es lo que desean con toda su alma.
...
En Sindria.
Los generales han estado algo tensos pues Sinbad ha sufrido un cambio abrupto de actitud. Primero dijo que Aladdin había secuestrado a Judal y casi le tiro de traidor para luego retirar sus palabras. Lo que desconcertó a la mayoría, pero nadie se atrevía a decir nada.
Luego de haber terminado una misión que le encomendó su maestro el esgrimista volvía al reino del eterno verano buscando a su mejor amigo para contarle las buenas nuevas. Cual no fue su sorpresa cuando llegó y le fue contado todo en voz de Yamuraiha que también le dijo que Morgiana no había vuelto aún de un favor que le hacia a Masrur.
-Que mala suerte. Casi siempre estamos juntos y esto tenía que pasar justo cuando Morgiana y yo estábamos ocupados. ¿Por qué nunca soy capaz de ayudarle? No, aún hay algo que puedo hacer.
Se adentró decidido al despacho del monarca que le sonrió como si nada pasará. Y cuya actitud solo le hizo enojar más.
-Bienvenido Ali...
-¿En dónde está Aladdin?
-En el imperio Kou.
-¿Por qué?
-Se fue con Judal.
-¿Así? ¿De buenas a primeras? Seguro tuvo una muy buena razón.
-Bueno, el oráculo perdió la memoria.
-Que curiosa manera tienes para expresarte de el.
-¿Te parece?
-Que no se te olvide que eres un hombre que admiro, tu más que nadie eres consiente de que soy fanático de tus aventuras.
-Muy cierto.
-Así que no quieras jugar conmigo. ¿Qué le hiciste?
-Nada.
-¿Qué planeas hacer con el?
-Depende de que tanto interfiera en mis planes.
-¿Quién eres? Puedes verte como Sinbad, pero no eres él.
El mayor río ligeramente.
-Creo que tengo que acabar contigo.
-¿Te arriesgarias a ponerte en evidencia? Con lo que has hecho muchos ya sospechan de ti. No tengo idea de que planeas, pero estoy seguro de que es algo con lo que necesitas ayuda. Si pudieras hacerlo solo ya lo habrías hecho. ¿Por qué quieres quitar a Judal de tu camino?
El mayor se puso de pie furioso y le miró con intensidad.
-Esto es mucho más de lo que alguien como tu pueda manejar.
-Es algo que decidiré por mi mismo.
-Eres muy terco. Necesitarás valentía para lo que te voy a contar. Me llamo David, y soy el padre de Solomon, el hombre que creo este mundo y quiero eliminar la existencia de Judal porque...
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Notas finales.
Ok no hubo lemon pero al menos lime si XD. Ja ja ja no puedo creerlo, escribir lemon no yaoi me da mucha vergüenza, supongo que porque soy chica, pero si me acostumbré a uno lo haré con el otro XD.
Irara.-Bueno yo solo odiaba a Sinbad pero Scardya y Hikari-chan me lo pegaron con el Sinju. No molestas con tus dudas aunque a veces me haces pensar que te hago enojar y no sé por qué paranoia mía XD. Oh de la relación de Kouha y Hakuryuu lo saqué del enfrentamiento en el que capturaron a Kouen, incluso Kouha dice que el mismo asesinará a Haku, no digo que se odien como tal pero tampoco creo que este muy lejos de la verdad. Para mí que solo les hace falta una oportunidad para llevarse mejor XD. Gracias por el apoyo.
Laraju.-Tu comenta cuando quieras y puedas como siempre XD. Yo no me quejo lo agradezco mucho :) No avanzó mucho la historia? Yo creía que si XD. Cosas que pasan, oh si ya hubo Jukou :) ja ja ja mi versión de Kouha siempre es un pequeño demonio, pero amo a ese hombre. Y con respecto a tu última pregunta creo que quedó resuelta el día de hoy :) gracias por comentar!Nos vemos la próxima vez!
