Magi pertenece a Shinobu Ohtaka-sama.
Escrito en el móvil, errores son sin querer.
Muchas gracias a Yayoi y todos los que leen.
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Capítulo 19 La memoria del ser amado
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El pequeño azabache regresó a su casa. Caminaba con mucho cuidado para que nadie notara que había escapado...otra vez.
-Judal-una voz severa tras de si.
Tragó saliva y se giró rápidamente.
-¿Si?
-¿Algo que quieras decirme?-una mujer de cabello rosado.
-No.
-Bueno, no tengo porque llevarte la contra. Pero no es bueno mentir. Así que estarás castigado una semana sin duraznos.
-¡Me lleva! ¡¿Qué me quiere matar?! Bueno, siempre puedo tomar dinero de su bolso.
-Y ya escondí mi bolso para que no puedas comprarlos.
-¡No es justo!
-¡Claro que lo es!-se agachó y le cogió con fuerza entre sus brazos-¿qué se supone que haga si algo te ocurre? Eres mi querido hijo, ¿por qué no puedes entenderlo?-su voz era tan lastimosa que el menor no pudo evitar sentirse mal.
-Lo siento mamá, es solo que siempre sentí que buscaba algo. Había un vacío que no podía llenar. Pero creo que ya lo encontré. No volveré a irme sin tu permiso así que deja de llorar.
-¿Enserio?
-Si.
Luego de algunos minutos la chica le dejó en libertad. El infante subió a su alcoba a la vez que ella revisaba la bolsa trasera de su pantalón, pues la sentía más ligera que momentos antes.
-¡Ven para acá pequeño demonio!
Tal y como lo sospecho se la ha llevado. Naturalmente es algo que no debería hacer, pero no le molesta tanto. Pues solo toma lo necesario para comprar el fruto y la devuelve sin que se de cuenta. Normalmente la deja sobre su cama con un durazno al lado. Es un pequeño muy curioso y es fácilmente confundido con una mala persona por su terrible actitud. Pero ella sabe de sobra que tiene al hijo más dulce, encantador y tierno del mundo. Sonríe.
-Aún así merece un correctivo.
Se dirigió al cuarto del peli negro notando que había puesto el seguro a la puerta.
-Ya lo suponía, siempre me hace lo mismo.
Bajó a la cocina para preparar la comida. Tiene que hacer algo muy rico porque vaya que Solomon se lució en el desayuno. Seguro que para cuando termine ya se le olvidó la travesura de su hijo, pero con esa carita inocente que le pone ni como culparla.
...
En la alcoba del pequeño.
Este se recostó sobre el lecho descuidadamente y sonrió.
-No puedo creer que la haya encontrado. Después de todo lo que ocurrió tengo una oportunidad para vivir lo que no pudimos. Nos faltaron tantas cosas. Lastima que no pueda usar magia, con la increíble cantidad de conocimientos que tengo gracias a ese viejo de Magnostad...ya no lo siento en mi. Debió quedarse en el otro mundo...¿en verdad deje de ser un magi? Ahora que lo recordé me siento inseguro sin la protección del rukh, bueno al menos gracias a eso no tengo la condición de pena que tenía. Algo bueno tenía que resultar de todo esto...necesito encontrar algún método que me permita ayudarme del rukh, la bruja es peligrosa lo admita o no. Y si encontró la manera de usarlo me lleva una enorme ventaja...supongo que tendré que buscar información en varios libros...¡Que flojera!
-Pequeño magi.
-¿Eh?-miró confundido a su alrededor, por un segundo le pareció que era su padre quien le hablaba, pero nunca le llama de esa manera-¿quién carajo eres?
-Solomon, el creador del mundo del que provienes.
-Si vas a reclamarme por lo que hice-esta vez le habla en su interior para que nadie más pueda escuchar-ahorrate los comentarios. Problemas es lo último que me hace falta.
-Te equivocas. Vi todo lo que ocurrió. Quiero prevenir un desastre pero no tengo gran influencia en el mundo al que has ido. Pero al menos hay algo que puedo hacer. Te daré nuevamente la protección del rukh.
La voz se desvaneció, por más que le llamó no obtuvo respuesta alguna. Sin embargo sintió algo cambiar en su interior. Como si estuviese más despierto. Miraba al mundo por primera vez. Tomó asiento y elevó la mano para mirarla.
-Thalg Al-salos-emitió con suavidad creando una disminuta lanza de hielo que era justo del tamaño que esperaba, sonrió de lado-genial, si vuelvo a ver a esa desgraciada esta vez si tengo como acabar con ella. Nunca imaginé que el mismo Solomon me ayudara. Ahora que lo pienso es muy curioso que en este mundo sea mi padre. ¿Acaso ocupé el lugar del enano? Espero que no. En verdad me agrada...¿y si fuera mi hermano?-se sintió emocionado-¿será que este mundo me tratará mejor que el anterior? Tengo familia, encontré a mi novia y a lo mejor tengo un hermano-sonrió-aunque igual lo voy a molestar mucho. Es muy divertido. Mmm sería buena idea fastidiar a la vieja en sus sueños aprovechando que ya puedo usar magia.
Volvió a recostarse, cerró los ojos. Y se entregó a los brazos de Morfeo.
Caminaba por un bello jardín, nunca había estado en un sitio así. Buscaba ansioso a la pequeña pero no la encontró por ningún lado.
-Ah si seré estúpido. Es obvio que continúa despierta. Nunca se me ha quitado esa terrible maña de quierer las cosas a la de ya. Supongo que le visitaré por la noche. No puedo esperar para verla de nuevo. ¿Sonreirá para mi como lo hacia antes?
...
En el hogar de los Ren.
Gyokuen subió al cuarto de su hijo más pequeño. Tocó a la puerta, pero al no recibir una respuesta decidió entrar. Le vio sentado en su escritorio muy seguramente haciendo la tarea. Sintió curiosidad de ver si dibujaba o algo por el estilo, pero en cuanto este la notó cerró de golpe el cuaderno.
-¿No quieres que vea tus dibujos?
-Deseo que te mantengas lejos de mi. No confío.
-Lo que pasó aquella vez fue un accidente, he pedido perdón muchas veces. No sé que ocurrió pero no fue mi intención.
-Caer por las escaleras cuando alguien te empuja no es un accidente.
-No seas así conmigo. Sabes que te quiero mucho.
-Si claro, esa falsa sonrisa no me engañará.
-Pero yo no-tocó la mejilla de su hijo que le apartó de un manotazo.
-No me toques, ya lo dije no confío en ti.
El oji azulino volvió a centrarse en sus deberes y ella se retiró del lugar.
Si, Hakuryuu no puede confiar en esa mujer.
...
Kougyoku toma un baño, hace la tarea y va en busca de su padre al que encuentra en la biblioteca.
-Hola-le saluda este amable.
-H-hola, ¿estás ocupado?
-Acabo de terminar con mi trabajo, ¿te leo un cuento?
Las mejillas infantiles adquirieron un tono rosado, los ojitos brillaban con emoción. Se acercó y tomó asiento en las piernas del hombre a la vez que este tomaba un libro.
-¿Cuál toca hoy?-preguntó con su habitual tono sereno, miró el índice-Ah si, la de Judal.
-Oh es el nombre del niño que conocí hoy.
El cuento: las mil y una noches. Al finalizar el relato la pequeña era todo un mar de lágrimas.
-Los hermanos de Judal-chan fueron muy crueles-sollozaba, luego se tensó-papá, ¿crees que todas las personas con ese nombre estén destinadas a la desgracia?
-Pienso que el destino no es algo que este tallado en piedra, que con un poco de coraje, perseverancia y voluntad se puede conseguir lo que uno espera. ¿Por qué te preocupa tanto?
-Es que hoy, en el parque con mamá conocí a una persona con el mismo nombre. Pero se veía tan triste, creo que le pasó algo malo. Tengo la impresión de que no es la primera vez que lo miro así. ¿Acaso estoy loca?
-Claro que no pequeña, a veces la percepción es alterada por cuestiones ajenas a uno, como por ejemplo la intuición. Y con respecto a tu amigo me gusta imaginar que las desgracias no se repiten. Supongamos que en otro mundo soy asesinado por mi esposa en un incendio, no es forzoso que en este mundo ocurra igual.
-¡Yo no quiero perderte papá!
-Ah lo siento, creo que no fue un buen ejemplo. Se supone que te leo historias para animarte y ya te hice sentir mal. ¿Qué te parece si vamos a tomar un helado?
-¡Si!
-Entonces vamos por Hakuryuu, es el único de tus hermanos que está en casa, seguro que se alegra mucho.
Ella asintío con una enorme sonrisa dibujada en el rostro.
...
En el hogar de los Jehoahaz Abraham.
El peli azul llegaba luego de un día de trabajo, encontrándose con su esposa en la sala.
-Hola-el saludo con simpleza.
-Hola-contesto sin animo.
-¿Ocurre algo?
-No exactamente, es que hoy Judal volvió a escapar. Luego se encerró en su cuarto y no ha salido, me preocupa.
-A lo mejor está explorando su cuerpo.
-¡Tiene siete años!
-Lo sé, era una broma. Me gusta hacerte enojar-dio un beso sobre los labios de su esposa, lo que casi le derritió.-no te preocupes, iré a ver.
Entró a la habitación que comparte con su pareja y salió al balcón, realizó un elegante salto y se pasó al de la recámara de Judal. La mujer le perdió de vista.
El azabache estaba recostado sobre la cama con una expresión tranquila. Tan inocente y vulnerable, se acercó y le tomó de los hombros para removerlo con suavidad.
-Hijo.
El aludido abrió de a poco los ojos.
-¿Papá?
-¿Está todo bien? Dice tu madre que has vuelto a escapar y que te encerraste en tu habitación.
-Ah, me quedé dormido. Y si no hay problema alguno.
-No esta bien que la preocupes de esa manera. Sabes que te quiere mucho.
-Lo siento, no era mi intención es solo que...
-No tienes porque decírmelo si no quieres, pero no estas solo somos una familia.
-A veces me parece algo tan irreal.
-No entiendo porque, pero deberías confiar en nosotros, siempre estaremos ahí para ti. Te protegeré como el importante hijo que eres.
Esas palabras le conmovieron de sobre manera. El, un magi que fue arrebatado de su hogar por Al Thamen, sin oportunidad alguna para experimentar el amor fraternal. Y ahora tanto Sheba como Solomon le han mostrado lo mucho que les importa. Sonrió sinceramente y se acercó a su padre para que este le tomara en brazos por primera vez en la vida.
Pero se alteró cuando el mayor cubrió su boca y le tiró bruscamente sobre la cama. No podía escapar debido a la diferencia de altura. Abrió los ojos en demasía cuando comenzó a sentirse débil.
-Así que has aparecido en este mundo. Ya deberías entender que no haces más que causar desastres. No voy a permitir que te atravieses en mis planes otra vez. No sé como contactaste a mi hijo, pero me obligas a quitarte la protección del rukh.-el infante estaba paralizado de terror.-Por mi comentario estoy seguro de que lo entiendes, pero si, soy David.
-Maldita sea, ¿por qué es Solomon? No puedo permitir que me asesine, al fin me encontré a Kougyoku, la recordé y tengo magia para protegerla. Si muero, ¿qué será de ella? Este maldito desquiciado es peligroso. Pero es más fuerte que yo...no puedo...-sus pensamientos se volvieron confusos a causa de la rápida pérdida de energía.-necesito ayuda, pero nadie vendrá. Si tan solo hubiese prestado más atención podría haber acabado con él...-sus orbes se llenaron de lágrimas--papá...
Cerró los ojos, David le tenía a su merced, era cuestión de robar por completo la habilidad que Solomon entregó, no faltaba mucho pero se detuvo en seco y miró confundido a su alrededor.
-Que extraño, no recuerdo haberme acercado a Judal. Lo veía dormir, ¿Y luego?
-¿Todo bien?-le preguntaba su esposa desde afuera.
-Si, solo descansa.
En esta ocasión hubo algo que salvo a Judal de una muerte segura. La fuerte voluntad y amor de su padre, que aún sin ser el rey de Alma Toran compartía esa singularidad. No importó que no tuviese magia, contó con lo necesario para evitar una tragedia. Encerrando de esta manera el alma de su invasor, pero el gran esfuerzo en él y el shock sufrido por el magi por la rápida pérdida de magoi provocó que los dos perdieran la memoria de dicho evento. David no volvió a mostrarse, al menos hasta esa ocasión en que le atacó en el auto. Y así fue como la magia de Judal se vio limitada pero no así la de su hermano.
...
Kougyoku duerme tranquilamente. De esa manera llega al mundo de los sueños.
Está sentada a la orilla de un río admirando los peces multicolor.
-No me digas que ya te dio hambre.
Miró sobre su hombro encontrándose con el niño de ojos arándano.
-Hola Judal-chan-sonrió-¿Por qué la pregunta?
-Los miras con tanta insistencia que parece que te los quieras comer.
-¡Eres un tonto!-se molestó.
-Y tu torpe pero no me ves quejarme.
-Pues parece que tu siempre estas enojado.
-Así que ahora soy un amargado. Nah, da igual y eres tu quien tiene la culpa.
-¿Por qué?
-¿No lo recuerdas? ¿El nombre de Vinea te suena de algo?-negó con la cabeza-ya me lo imaginaba.
-¿Qué pensarías si te digo que eras una princesa?
-¿Enserio? Son los relatos que más me gustan. Me emociona cuando el príncipe llega a salvar a la princesa en desgracia.
-A mi no. Siempre las hacen parecer una bola de viejas inútiles que no pueden hacer las cosas por ellas mismas. Pero tu eras diferente. No te importaba enfrentar el peligro o ir sola contra un ejército si con ello podías salvar a la gente que era importante para ti. Nunca tuve la oportunidad de confesarlo pero siempre te admiré. Eras tan valiente que incluso decías cuanto estaba en tu mente. No temías a las palabras ni a las consecuencias que pudieran generar. Pero todo llega a su fin y me dejaste solo de la manera más cruel. Te seguí, pero tengo algo muy importante que decir.
-¿Qué?
-¡Cómo te vuelvas a largar te mato!-exclamó histérico.
-No sé de que hablas pero haces parecer que siempre tengo la culpa. Además mi papá me dijo que el destino no está tallado en piedra y que las situaciones no tienen porque repetirse.
-Más te vale. Porque esta vez no te perdonaré.
-¿Pero si no hice nada!
-¡Claro que si pero no lo recuerdas! ¡Torpe!
-¡Grosero!
-¡Tonta!
-¡Patán!
Continuaron con los insultos por varios minutos llegando a ellos una curiosa sensación de alivio. Como si hubieran eliminado un gran peso de su pecho. Se tiraron sobre el pasto, reían al tiempo que observaban las hermosas nubes en el cielo.
La niña se reincorporo y cogió algunas flores para hacer una corona, Judal le miró curioso.
-¿Quieres intentar?
-Nah, de cualquier manera nunca te entendí.
-No es muy difícil.
-Mmm...
Muy convencido no estaba. En más de una ocasión la chica le enseñó el procedimiento, pero siempre fracaso, lo que le ponía de mal humor y eventualmente le guiaba a un enfrentamiento con ella. No quiere iniciar una discusión cuando "acaba de conocerla" pero esos ojitos expectantes siempre le han convencido de hacer cosas que ni en sueños intentaria.
-Pues ya que.
Kougyoku torció las ramitas, las entrelazó y demás cediendo el turno al niño que en más de una ocasión se hizo bolas con las indicaciones, y nada tiene que ver que sea malo con las artesanías o estúpido. Más bien se debe a la poca paciencia de la que es dueño. Algunos minutos más tarde contempla estupefacto una corona decente.
-¡Te ha quedado muy bien Judal-chan!
El la colocó sobre la cabeza contraria.
-Siempre pensé que era una pérdida de tiempo, pero te luce. Eres muy hermosa.
La peli rosa se sonrojó.
-Es una lastima pero creo que me tengo que ir. Aún no acostumbro mucho este tipo de hechizos así que me duele un poco la cabeza-se puso de pie y sacudió su ropa.
-¿Nos volveremos a ver?-la pequeña triste.
-Si, y más te vale no ponerme el cuerno porque eres mi novia.
-¡¿EEEH?!
Gritó antes de que el mayor se fuera provocandole una pequeña risita.
...
El peli negro tocaba su frente ligeramente aturdido.
-Vaya, no creí que me dejara tan agotado. Supongo que tiene tanto que no uso magia que perdí la práctica. Pero bueno, ya tendré tiempo para ponerme en forma. Después de todo planeo visitarla muy a menudo, y no tiene derecho alguno de quejarse. Y siendo sincero me preocupa que viva con Gyokuen. Como si no supiera de las cosas que es capaz esa desgraciada. ¿Sabrá que soy yo? Supongo, en el parque tuve un extraño presentimiento, como si me hubiera saludado. Maldita desquiciada, ¿por qué no me dejas en paz por una jodida vez? ¿David y Sinbad también estarán aquí? ¡Ah!-frustrado-todo es tan confuso. Bueno, al menos volví a verla y le recordé que es mi novia. Es una nueva existencia, ¿aún lo somos? Bueno, de igual con lo distraída que es seguro que lo agarró como confesión en cuyo caso da el mismo resultado. Tengo tanto sueño...supongo que cerraré los ojos por un rato.
Y de nuevo se durmió, durante ese tiempo rememoró los instantes felices que pasó en su compañía. Y que de salir bien las cosas sucederían de nuevo. Brindandoles una segunda oportunidad pasar disfrutar de su amor.
...
Han pasado un par de semanas de que la pareja se encontrara. Gyokuen por su parte se encuentra en su despacho revisando algunos documentos de la compañía de su marido. Pero en más de una ocasión se distrae completamente de sus obligaciones.
-No puedo creerlo. Hakuryuu en verdad me guarda rencor. Dice que fui quien le tiró por las escaleras, pero si soy sincera no recuerdo nada. No creo ser del tipo de mujer que dañaría a su hijo. Pero ese brazo roto no es ninguna mentira. ¿Será que nunca va a perdonarme? ¿Qué pasará entonces con todos los planes que tengo a futuro? ¿Por qué no puedo recordar?
Mordió su labio frustrada provocandose una herida que sangraba ligeramente, apretó sus puños y luego llevó una mano a la frente para dejar salir las lágrimas.
-¿Será que me estoy volviendo loca? Quizá lo mejor sería alejarme de mi familia. Pero los quiero tanto, siento que no podría vivir ni un minuto lejos de ellos. En especial de Hakuryuu y Kougyoku, son tan lindos, pequeños e inocentes. Trataré de arreglar las cosas con el. Si me rindiera tan fácilmente no sería la vicepresidenta de Kou.
Sonrió, suspiró y continuó con las labores.
...
En Balbad.
Anise miraba melancolica por la ventana de su oficina.
-Me pregunto como estará Kougyoku. Tiene mucho que estoy ocupada y no he tenido la oportunidad de visitarla. ¿Se habrá adaptado a su nueva familia? Espero que si, ya pasó por muchos malos momentos. Merece algo de felicidad.-sonrió--además mi hijo no ha dejado de hablar de ella, le agrada bastante. Me da gusto, a veces suele ser un poco tímido. No, creo que más bien es torpe. Al menos no es de los que gusten rendirse. Me siento orgullosa de él. Bien, tengo que concentrarme, me haré de tiempo para visitar a Kougyoku en estos días.
...
Algunas semanas después en Kou.
El presidente revisaba varios papeles, una y otra vez. Sentía que había algo fuera de lugar pero no lograba entender que. Y esto ocurría únicamente con los modificados por su esposa.
-¿Acaso Gyokuen ha estado realizando negocios a mis espaldas? ¿Por qué? No hay necesidad. Siempre ha tenido libertad de hacer lo que crea conveniente. Y nunca le he reclamado. ¿Entonces por qué ahora? Creo que sería bueno hablar con ella...desgraciadamente fue a un viaje de negocios. Debo tener paciencia, en caso de que mis sospechas tengan fundamento. Solo estaría poniéndole sobre aviso. Estos son temas que deben resolverse cara a cara.
...
Algunos días después en el hogar de los Ren.
La peli rosa leía muy animada un cuento. Cuando escuchó el sonido del timbre.
-¡Kougyoku!-gritaba entusiasta una voz familiar.
-¡Alibaba-chan!
Corrió lo más rápido que pudo. No es muy común que su amigo vaya a visitarle pues normalmente sus padres están ocupados en el trabajo. Aún le sorprende que Hakutoku siempre se haga de tiempo para ella. Pronto se encontró con el rubio y su madre que ya le dedicaban la más cordial sonrisa.
-Hola pequeña, ¿cómo estas?
-¡Muy bien! Papá siempre es muy amable, y mis hermanos también, sobre todo Kouen y Hakuryuu-chan.
-¿Y tú mamá?
-Mmm.
-¿Te trata mal?
-No, pero no sé. Algo en ella me da mucho miedo.
-Ja ja ja supongo que Gyokuen es algo imponente. Pero me tranquiliza saber que no te hace daño. Que yo sepa los Ren son una familia cálida y amable. Pero nunca esta de más corroborar. Supongo que es un hábito que tengo del mundo empresarial. Traje una tarta de queso con fresa, ¿quieres?
-¡Oh que grosera! ¡No les invité a pasar, lo siento!
-Ja ja ja no te preocupes. Son cosas que suceden.
Tomaron asiento en la sala, Anise y Alibaba le ayudaron a preparar un té. Degustaron el postre mientras platicaban y se ponían al tanto de lo que ha pasado el tiempo que no se han visto.
-Así que Alibaba-chan es bueno en los estudios, eso me da gusto. Estaba preocupada.
-¿Por qué?-ligeramente inquieto.
-Es que te vez un poco distraído. No quería que lo profesores te regañaran o pasaras en resto de tu vida en primaria.
-Nadie se queda ahí para siempre...creo.
La azabache solo les miraba con una sonrisa.
-¿Y a ti como te va?
-Bien. No soy buena, tampoco mala y siempre que tengo problemas me ayuda papá o Judal-chan.
-¿Ese quién es?
-Ah, cierto. No te había comentado de él. Es un nuevo amigo.
-¿Amigo?-nervioso-¿te llevas muy bien con él?
-¡Si! Es algo extraño y tiende a enojarse con facilidad. Pero si le das la oportunidad es muy lindo, amable e incluso tierno.
-Kougyoku...hay algo que he querido decirte desde hace algún tiempo...-se ruborizó-tu me...
-¡Hola!-Hakuren que llegaba efusivo interrumpiendo la primera confesión o intento de ella del pobre niño.
El resto de la tarde se quedó en un rincón deprimido. Por más que su amiga trató de consolarle no consiguió progreso alguno.
-Bueno, creo que es hora de irnos, Alibaba tiene tarea y yo trabajo. Pero fue muy divertido tener un pequeño rato de convivencia. Espero venir más a menudo.
-Los estaré esperando.
Así los invitados se retiraron y ella fue a su alcoba, pues también tenía deberes que realizar.
...
Los siguientes días pasaron de manera cotidiana. Kougyoku asistía al colegio y de vez en cuando le visitaba su amigo de negro cabello en sueños. Como ahora.
-Mmm-emitió este con expresión pensativa.
-¿Qué ocurre?
-No acaba de convencerme eso de que esa bruja es una buena mujer.
-A mi tampoco me da mucha confianza, pero nunca me ha hecho daño y es muy amable.
-Como sea, no bajes la guardia con ella. Si sospechas que estas en peligro no dudes en llamarme.
-No tengo móvil, suelo perderlos con frecuencia y papá no ha tenido tiempo de comprarme el nuevo.
-Entonces duerme.
-¿Para qué?
-Eres una tonta-suspira.
-¡Oye!
-¿En donde estamos ahora?
-Un sueño.
-¿En dónde nos vemos normalmente?
-Ah.
-Exacto, ya te dije alguna vez que esto es real.
-¿Y cómo es posible que puedas hacerlo?
-Soy un magi.
-¿Magi?-la palabra le sonó de algo-magi, magi, magi...¡Judal-chan!
-Si, soy yo.
-¡No, no entiendes! ¡Eres Judal-chan el sacerdote del imperio Kou!-las lágrimas salieron por montones de sus orbes.
El pequeño le estrujó con fuerza entre sus diminutos brazos.
-Siempre tienes que ser tan lenta-quería llorar pero ese orgullo que nunca le deja-tardaste tanto en darte cuenta. Por más que te conté las cosas creías que era un cuento o una historia para hacerte pasar el rato. Eres tan tonta pero...
-¿P-pero?
-Te amo.
-Yo también, no lo había notado pero me hacías tanta falta. ¿Es una reencarnación?
-Podría decirse que si, pero en otro mundo...yo lamento lo que hice...no tuve en cuenta tu opinión para traerte. Pero cuando el rey idiota te asesino entré en pánico. Soy un magi caído en la depravación, no podía verte más, se que fui egoísta y entiendo si no puedes perdonarme, pero te amo tanto que...
-Todo está bien, soy yo la responsable. Debí ser más cuidadosa, fuerte, confiable. ¿Cómo puedes querer a alguien tan patética?
-Vieja tonta.
-¡¿Ah?!
-No hay mejor para mi que tu. Yo puedo compensar tu idiotez, pero tu posees la bondad y dulzura que me hace falta.
La tomó del mentón y besó su frente para luego sonreír.
-Por ahora es suficiente, puede que recordemos todo, pero somos unos niños.-se puso en pie con intención de marcharse-además no se me antoja una mocosa.
-¡Judal-chan!-furiosa.
El sol negro se alejo y movió los labios lentamente sin emitir sonido.
"-T-E A-M-O"
Le perdió de vista y ella se sonrojó; su corazón latía violentamente, le ahoga la felicidad. Una nueva vida, otra oportunidad.
...
Kougyoku terminó rápidamente la tarea y se puso a ver un rato la televisión. Un muy interesante programa de cocina y que le encantaba precisamente por darle oportunidad de admirar platillos de primer nivel.
-Te pondrás gorda si continuas comiendo sin control.
La característica voz ronca de su novio que daba vueltas en su cabeza.
-¡Ya no molestes Judal-chan!
Y entonces anunciaron algo que hizo saltar su corazón de alegría.
-Bien-la presentadora del programa-aprendamos a realizar un tarta de durazno.
-¡Ou!
Ya sea coincidencia o suerte es momento de poner atención.
Luego de media hora de programa y memorizar los diez sencillos pasos se dirigió a la cocina en busca de los ingredientes. Vació la bolsa de harina, una pizca de sal, polvo para hornear y los acomodó de tal manera que tuvieran un huequito en el centro creando una especie de volcán. Bien, ahora venía el momento de la verdad, cogió un huevo con intención de quebrarlo.
-¿Qué haces?-un pequeño que llegó de sorpresa.
-¡Wah Hakuryuu-chan no me asustes!
-Lo siento, no fue mi intención. Es que te vi tan concentrada que me dio curiosidad.
-Estoy preparando una tarta.
-¿Necesitas ayuda?
-¿Lo harías? No hay mejor maestro que tu.
El azabache se sonrojó y sonrió con ternura. Lavó sus manos y se apuntó para apoyar. En verdad es bueno. Es incluso más sencillo entenderle que al programa de televisión.
-¿Qué hacen mi pequeño Hakuryuu?
La voz de Gyokuen tensó de sobremanera a la peli rosa que deslizó su mano a un cuchillo por si acaso.
-He dicho que no te quiero cerca, no confío en ti.
-¿Acaso nunca me vas a perdonar?
-No, y menos aún cuando el dolor en mi brazo no se va.
La mayor no quiso discutir en presencia de un testigo y optó por marcharse.
-¿Has peleado con tu madre?
-...
-Puedes confiar en mi.
-No es que no lo haga, es solo que nunca entendí porque me siento de esta manera. Pero de algo estoy seguro, no confíes en esa mujer.
Kougyoku no dijo nada, pero su actitud hacia su madre le recuerda mucho a la que tenía el cuarto príncipe con la emperatriz de Kou. ¿Coincidencia o destino?
Se sumergieron en un intenso silencio pero los orbes fiusha comenzaron a ceder al cansancio. Solo vio cuando el niño metía el pay al horno y se desplomó. Estaba profundamente dormida.
-¿Kougyoku?-le removía con suavidad el menor que logró sostenerla para que no se hiciera daño.
Pero la chica se ha entregado al mundo de Morfeo.
Camina por un hermoso parque lleno de coloridas flores. Hay un niño acostado de manera descuidada y a pierna suelta, se acerca no muy segura a él hasta quedar de frente aún de pie.
-¿Estas bien?-preguntó preocupada.
-¿Ah?
-Bueno, es que estas ahí y pues...
-¿Por qué demonios me hablas tan extraño? ¿No te habrás arrepentido de ser mi novia o si?-enarcó una ceja.
-¿Eh? Pero si no te conozco.
-¿Acaso te estas burlando?-molesto- oh ya veo. Es tu venganza por todas las veces que me reí de ti. Pues que infantil.
-¡Soy una niña!
-Nah.
-¡Eres un odioso!
-Ya enserio, ¿qué quieres hacer hoy Kougyoku?
-¿C-cómo sabes mi nombre?
Su expresión mostraba auténtica sorpresa, eso alteró al peli negro que se paró y le tomó por los hombros.
-¿Quién soy?-ella negó-maldita sea. ¿Qué rayos ocurrió?
Centró toda su atención a la pequeña, y lo sintió: indicios de rukh negro, y no es el suyo. Para el solo hubo una responsable: Gyokuen.
-Desgraciada, ni siquiera me he metido en tu camino pero has hecho que se olvide de mi, con el trabajo que me costó.
Cerró los ojos e introdujo el magoi propio a la peli rosa que sintió la calidez llenar su ser. Pasados algunos minutos se miraban atentamente.
-¿Y bien?-el de orbes escarlata.
-¿Qué sucede Judal-chan?
Si, está bien. Ha dicho su nombre. Le abrazó con fuerza al tiempo que reprimia el llanto.
-¿Por qué siempre eres tan bruta? Deja de preocuparme porque estoy seguro de que me vas a matar un día de estos.
-¡¿Por qué no puedes ser lindo?!
El niño dejó caer por completo su cuerpo. Y debido a que ella no le soltó cayó con el al suelo. Estaba cansado, no había usado una gran cantidad de magia pero no es que tuviera mucha de cualquier forma. Pero un poco de descanso le sentará bien. Al menos ha recuperado la memoria de la mujer que ama. No había manera de que supiera que esa era la primera de varias veces en que se repitió el proceso.
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Notas finales
Bueno y luego de mucho trabajo con algunas cosas que tuve que arreglar en la página donde normalmente público aquí estoy con la continuación. Muchas gracias por la paciencia :)
kirara213.-Ja ja ja pobre Sin, aunque bien ganado se lo tiene. Yo quiero ver cuando lo ahorques :) (es algo que uno diría con una sonrisa?) Oh si Hakuryuu es tan asdafsdasf no entiendo como hay gente que lo odia, bueno aunque yo también le perdone luego de esa vez y lo de Kouen y mira que yo amo a ese hombre (carita de emoción) oh pues muchas gracias! Y dudo aborrecerlo me agradas bastante :) oh que bueno! Me hace muy feliz que continué interesante, es difícil pero magi lo vale, por mucho mi manga favorito en la vida! Cuídate mucho y gracias por comentar!
Irara.-Ja ja ja que bueno, aunque supongo que en algunas aún hay dudas, pero se dará explicación también. Ja ja ja me descubriste (aunque tampoco es que no se note ejep) si, desde hace un tiempo suele pasarle eso a los personajes. Creo que la vez que más lo he hecho es una historia que se llama Un fuego que queme al sol y mejor ni te digo XD. Gracias por comentar.
Laraju.-Oh lo siento, si me pase con la pobre de Kougyoku snif snif. Un poco bastante tarde, pero aquí la continuación! Muy cierto. Judal es tan lindo, sexy, tan TODO. Es simplemente perfecto (gritos de fan) ok no :) gracias por comentar. Cuídate mucho y suerte con tu fic.
Bueno, eso es todo por hoy, hasta la próxima y gracias por seguir leyendo! :)
