Hola chicos y chicas, perdón no haber subido el capítulo el día que correspondía pero me deprimí de repente pero el capítulo ya estaba hecho y así fue como quedo es algo corto pero era lo que mas podía hacer si agregaba cosas no iba a quedar como esperaba realmente como queria además el otro capítulo esta largo eso si, espero con ansias sus comentarios y demás chicos ayudan mucho se los digo enserio , ahora sin mas preámbulos disfruten el capítulo
Los personajes que aparecen aqui no me pertenecen sino a Ranmaru que son los de Bloo Takahiro (guion) Tetsuya Tashiro (dibujo) del manga Akame Ga Kill de donde saque las armas.
Capítulo 2.- VOLVIENDO
Han pasado 4 días desde que Watanuki Kimihiro se apareció ante mí, y su razón fue para entregarme un objeto, una espada.
-La asesina de un corte.- dije mirando la espada que estaba aún costado mío…-Su nombre es Murasame, ¿eh?
El fresco aire de la mañana removía mi largo y suelto cabello negro con gracia, así como llenaba mis pulmones de tranquilidad, desde las alturas podía sentir esto, me encontraba en el edifico más grande de la ciudad observando como las personas continuaban su vida diaria esta vez con más tranquilidad, ahora ya que los asesinatos pasaron, pero esta ciudad nunca va a olvidar la masacre de hace 4 días
-"Noche de sangre", ese sería un buen nombre para catalogarlo.- dije tomando entre mis manos la espada y parándome encima de los barandales de fierro del edificio, haciendo que mi vestido de cuero guinda se moviera al mismo son que mi cabello movido por el viento…-Después de todo ya no me puedo quedar aquí
FLASHBACK
Después de que Kimihiro se fue, el silencio se presentó en el lugar, y entonces poco a poco mi enojo se fue para regresar a mi seriedad, dirigí mi mirada al lugar en donde estuve peleando, observe cada lugar, cada centímetro, todo estaba destruido, manchado por la sangre de personas y de esa bestia, ese Furukimono, no pude evitar sentir empatía por todas esas personas, tal vez tenían familia o no, pero tenían personas que se preocuparán por ellos y esperaban a que ellos regresaran
-Que idiotas.-dije….-Por jugar a los héroes ya no volverán , que idiotas fueron.
Deje de mirar eso y empecé a buscar la funda de esta espada, no dure mucho en encontrarla, ya que estaba a 13 pasos delante de mí pero esta estaba en un charco de sangre de esas personas. Me acerque y tome la funda de ese charco y en el proceso me manche un poco más de sangre mi mano, pero aquello no me molestaba para nada, pero era ya suficiente con la que tenía. Metí la espada en su funda, ahora la espada estaba guardada, fue en ese momento cuando empecé a sentir una sed incontrolable, un hambre que saciar, empecé a inhalar y exhalar, mas apresuradamente, rápidamente busque el Furukimono para beber su sangre. Me acerque poco a poco al Furukimono y busque la herida que le hice con la espada, cuando la encontré me acerque para empezar a beber, pero en eso recordé que está herida, fue hecha con esta espada que mató en cuestión de segundos, lo que quiere decir que contiene un veneno muy potente y muy peligroso, incluso podía seguir actuando en el cuerpo muerto de la persona o cosa que lo recibió. Con eso en mente, me aleje del Furukimono, al igual que el pensamiento y el sentimiento de saciar mi sed de sangre al sacar esta conclusión.
-Es bueno que pienso antes de actuar.- dije alejándome más del Furukimono a una distancia de 3 metros, y fue en eso cuando recordé aquello…-La herida
Lleve mi mano derecha a la herida que tenía en el brazo izquierdo, cuando empecé a tocar, no sentí la sangre fluyendo al igual que mi piel desgarrada, no había nada en lo absoluto en mi brazo que supuestamente estaba terriblemente herido y tardaría una semana en curarse.
-¿Será que la energía negativa de la espada curó la herida?.- me cuestioné, era la única explicación que tenía ahora que algo de esa magnitud sanará tan rápido.
De repente escucha el sonido de paso apresurados de varias direcciones dirigiéndose hacia este lugar, se acercaban rápido, no había alcanzado a notar que ellos ya estaban a unos pasos del lugar, y cuando me di cuenta ya estaba rodeada de varios oficiales armados y listos para disparar.
-"Maldición".- pensé
-¡No te muevas!.- gritó uno de los oficiales…-Si te mueves dispararemos, tienes derecho a guardar silencio en todo momento, si no es así actuaremos sin dudar
-Señor mire, está cubierta de sangre.- dijo otro de los muchos oficiales que habían ahora en el lugar
-Deber ser ella la que ha asesinado todo este tiempo.- dijo otro de los oficiales
-¡Estas bajo arresto por asesinato y canibalismo!.-dijo el primer oficial que me encaro
Di un suspiro frustrado y me di media vuelta y empecé a avanzar sin prestarles atención a sus gritos de advertencias, ahora que estaba más cerca de salir del callejón escuche el sonido de las pistolas listas para disparar, di una mirada sobre mi hombro hacia los oficiales los cuales estaban listos, solo fue un breve momento, para dejar de mirarlos, para enfocar mi mirada a los edificios en la parte superior, me incline flexionando mis rodillas un poco concentrado fuerza en ellas y di un salto fuerte que me llevo a la mitad del edificio y en donde también los oficiales habían dado la orden de disparar, algunas rebotaban, otras se desviaban, y otras cuantas me dieron en algunas partes de mi cuerpo pero eso no impidió que me volviera a impulsar para llegar al techo del edificio
-Que idiotas, unas simples balas no me van a detener.- dije en la parte del techo del edificio en donde las balas no habían podido hacer un daño mayor, algunas de las balas salieron de mi cuerpo y cayeron en el suelo del techo
Desde la altura podía oír como los oficiales pedían refuerzos para atraparme, incluso llegaron a pedir ayuda a los helicópteros, ahora las cosas se habían complicado
-Parece que tengo que alejarme a un lugar recóndito y rápido.- dije y rápidamente empecé a desplazarme por los techos, no podía dejar que me vieran totalmente bien, apenas lograron divisar un poco de cómo era yo, pero era suficiente para que pudieran dar una imagen de mi para buscarme, cuando me aleje de ahí, supe que no solo eso era suficiente para que me encontraran, había dejado varias evidencias, había dejado al Furukimono
FIN DEL FLASHBACK
Desde ese día a primera ahora en los noticieros dieron a conocer los hechos, mostraron las imágenes de la tragedia, así como el cadáver del mismo Furukimono y una pequeña referencia sobre mí, aunque de eso de mí no dieron una buena descripción de cómo era realmente, lo cual era bueno y era obvio, ya que en aquel momento la luz de la luna ya había no había estado brillando como cuando Watanuki había venido darme la espada, pero en aquel noticiero ofrecieron recompensa a quien lograra capturarme , en una suma total de 100000000 yenes y en efectivo, lo que si me hizo preocupar era que ellos dieron además sobre aquella imagen de mí, dieron una cosa más detalla la cual era, "Esta persona trae consigo una espada" desde que dieron a conocer eso, me vi obligada a estar con más cuidado en esta ciudad, además de que cualquier persona que porte una espada sea falsa o no, se le será confiscada y esta persona recibiría un interrogatorio
-Malditos Oficiales, si pudiera matar humanos, no estarían dando este problemático anuncio.- dije frustrada ante ellos y sobre todo ante mi negligencia en aquel momento…-Ya no puedo hacer nada, he de dejar Osaka y volver a Tokio, hoy esta misma noche si es posible.
Cuando llego la noche, salí del lugar que fue mi escondite durante mucho tiempo y me dirigí a la salida principal de Osaka, cruce por los barrios más peligrosos y solitarios para evitar cruzar por las calles principales y tener que hacer un alboroto, aunque tardaría una hora en llegar, era preferible eso a lo otro. Ahora toda la gente podía salir como antes solía hacerlo, bueno no tanto ya que aún el "asesino" seguía libre.
-Je, ¿con que asesino?.- dije con ironía mientras cruzaba una calle…..-¿Desde cuándo me llaman así?
Pasada la hora había llegado a la salida de Osaka, a lo lejos podía ver a unos guardias, pero estaban completamente dormidos, sí que son dignos de llevar el uniforme, por lo que cruce sin problemas la entrada. Camine y camine hasta perder la vista la gran entrada de la ciudad, al no ver más indicios de la ciudad empecé a correr más y más, podía sentir que el viento el cual había estado estático, se convirtió en una leve ventisca y golpeaba contra mi rostro y movía ferozmente mi cabello en la penumbra de la noche, en mi mano derecha sostenía fuertemente esta espada, me dirigía a Tokio, el viaje sería largo llegaría hasta la mañana siguiente pero si me lo proponía podía llegar antes de que el solo saliera. No supe cuánto tiempo estuve corriendo, solo sabía que había recorrido un largo camino en una carretera totalmente deshabitada , lo cual lo hacía perfecto para mí, fue entonces cuando en el camino empezaron a mostrarse más y más árboles sobre todo, pero también sentí que este lugar, el camino me era familiar, y una nostalgia repentina me invadió doliéndome en mi pecho, lastimándome, ¿Por qué?. En eso a lo lejos podía ver la entrada de algo o cosa, cuando llegue hasta ahí, entendía la razón de esta nostalgia, la entrada de esto, junto con un camino rocoso y a lo lejos una reja, este lugar era…
-Ukishima.- dije en susurro al recordar el lugar y lo que había pasado aquí
Pero por eso, no quería detenerme, pero ya era tarde e inconscientemente ya me había detenido e incluso adentrado de nuevo aquel lugar. Logrando pasar la cerca, recorrí el mal gastado camino que llevaba a la salida de Ukishima, a lo lejos podía verse el lago, aquel lago era hermoso bañado sobre la suave luz de la luna, era la único que podía rescatarse de ese lugar como hermoso, pacífico y sin ninguna historia trágica que contar en el lugar nefasto que se encontraba, dejando de ver el lago seguí adentrándome mucho más hasta llegar lo que era una entrada a la ciudad cubierta de mo y desgastada como era de esperarse, los edificios no eran la excepción, lo único que era claramente más distinguido en ellos eran las manchas de sangre seca, , la cual ya era de un color negro y donde iba recorriendo los restos de las personas que había conformado este lugar o mejor dicho experimento, varios de los pedazos reconocidos ya eran esqueletos, y otros estaban en proceso de convertirse en uno, el olor a descomponían estaba totalmente impregnado en el aire, niños, jóvenes, adultos incluso bebes, nadie había podido salvarse, todos fueron asesinados, al fallar por completo este experimento, aunque la palabra correcta no es totalmente asesinato sino devorados.
Continúe recorriendo, el lugar hasta llegar a mi "hogar", todo estaba cubierto de mo, destruido e irreconocible a simple vista, pero aun si, yo subí las escaleras que daban al templo Sagrado, con cada paso que daba al subir los escalones era una fuerte puñalada en una parte de mi ser que consideraba muerta y la cual era un estorbo total, en mi camino. Llegue hasta el final de los escalones hasta la entrada de este, el panorama fue tal y como se podía ver desde el comienzo de los escalones, destruido, lleno de mo y totalmente machado de sangre seca de color negro, pero mi vista se dejó enfocar hasta aquella que era la capilla, en donde en el pasado yo recibía la supuesta espada sagrada, me acerque a la capilla, cuando trate de subir unos de los escalones de madera esta de desmorono por completo, quedando aún más irreconocible, pero estaba segura que su cuerpo aún estaba ahí, podía sentirlo, un sentimiento de soledad y de tristeza salió a flote, mi cuerpo firme lo sentí temblar a causa de esos sentimientos, y no me di cuenta cuando por mi rostro al recordar aquel fatídico día y dejarme guiar por este sentimiento. Queriendo no recordar nada, no volver a sentir nada, me día la media vuelta aun con las lágrimas deslizándose sobre mi rostro, comenzando a caminar hacia la entrada del templo y salir de ese lugar rápido, bajando aquellos escalones el dolor se incrementó al igual que las lágrimas, y fue más cuando vi aquel cadáver irreconocible, el cual tenía varias muestras de heridas de balas y de las cuales gusanos salían y entraban para devorar lo que quedaba de él, aquel cadáver, en solo recordar cómo fue que murió y porque razón, me carcomió por dentro que me vi obligada a salir corriendo, del templo a la ciudad en ruinas y de la ciudad hasta la salida del pueblo, mis lágrimas surcando mis mejillas fueron llevadas por el viento, llevándose con singo también un poco de mi dolor, pero algo no se llevaba con él.
-"Deseó que este viento se lleve consigo también estos recuerdos, no solo mis lágrimas y dolor, sino también a lo que provoca que esto en mi interior salga a flote".- pensé mientras estaba parada con la respiración agitada en la salida del pueblo, incluso estaba más allá de la entrada
Sin mirar de nuevo atrás aquel lugar, volví a retomar mi camino a Tokio, la luna estaba en su punto aun, debían ser las 2 am, fui demasiado rápida, y ahora había perdido tiempo, en este lugar. Al paso de más tiempo había llegado a la entrada de Tokio, en la cual no había nada de seguridad, por primera vez sonreía, una pequeña sonrisa pero no duro mucho.
-Estoy de vuelta Watanuki.- dije al tiempo en el que el viento soplo con fuerza bajo la luz de la luna llena, era tiempo del retorno, el nuevo inicio del Carnaval, es tiempo de aniquilar
