Hola chicos y chicas, ¿Cómo están?, espero que bien porque yo no, ya que entre en depresión por los exámenes de Universidad apenas si puedo hablar en Ingles y ya quieren que presente un examen mejor dicho 2 examenes que valen mas que mis trabajos, estoy muerta chicos muy muerta como sea, aquí les dejo el siguiente capítulo, veo que a algunos les sorprendió un poco la interacción de Nobunaga con Saya, en verdad no sabia como poner esta interacción pero parece que en verdad funciono como esperaba , como sea muchas gracias por sus comentarios y vistas a la historia me hacen muy feliz realmente no se como pagárselos si tuviera mucho dinero o algo les daría algo, lo único que puedo ofrecer es un humilde y gran GRACIAS, ahora a disfrutar el capítulo
marati2011: perdón si te asustaste pero hay que tomar en cuenta que Mogari ya es alguien que esta loco, además de estar obsesionado por poseer el mundo a como de lugar, y me alegro que te haya gustado como es que Nobunaga y Saya han tenido su primer encuentro como padre e hija aunque Saya no lo sabe, jejejejeje, pobre cuando ella se entere
Capítulo 8.- CALMA
-Siento mucho lo que paso.-dije haciendo una reverencia hacia la muchacha la cual no sabía que hacer…-Ahora que el señor Oda me explico todo, no tengo palabras para disculpar mi ofensa, perdón
-¿Eh?, no, para nada, no tiene de que disculparse.-respondió ella…-Y menos en la calle
Me levante por completo a lo que dijo, efectivamente estábamos en la calle, no muy transitada pero había algo de gente, ella hizo una seña a lo cual comprendí y comencé a caminar a su paso, estaba muy silencioso, era algo….incomodo.
-Debió haber aceptado la hospitalidad de mi tío Nobunaga, aún no se encuentre muy bien que digamos y según por lo que nos contó usted no tiene donde quedarse.-dijo ella sin detenerse y mirándome levemente
-¿Eh?, Auch.-exclame levemente llevándome una mano a la cabeza, sentí una fuerte pulsación.
-Ve, por favor, regresemos, mañana buscaremos un lugar donde se quede por un tiempo.-dijo al tiempo que se acercó a mí y tocando levemente mi mano sobre mi cabeza, sus ojos reflejaban preocupación.
-Es que…no quiero causar más problemas de los que ya les di.-dije algo cansada, realmente no estaba en condiciones, pero no quería volver, fue suficiente para mí el que me hayan ayudado, y más sabiendo que soy una extraña
-Claro que no, por favor, me haría muy buena compañía a mí, en este momento estoy sola y no me gusta estar mucho de esa manera, además siempre me gusta conocer gente nueva como usted.-dijo ella sonriendo al tiempo que quitaba mi mano de mi cabeza y la ponía a mis costados aun sin soltar su agarre
-Pero…
Trataba de negarme pero el cansancio me estaba matando, al punto de que casi me volvía a desmayar, no podía volver a la casa yo había dejado en claro en no volver y tampoco podía volver a la tienda de Watanuki seria muchos problemas para él.
-Vamos, ¿sí?, no se preocupe, mi tío es muy buena gente aunque a veces se le mete el diablo, pero es muy bueno y no le importaría que usted se quedara un par de días en nuestra casa, al igual que a mí, a él le gusta mucho las nuevas compañías.-dijo ella con ojos soñadores
Fruncí levemente mi ceño, ella no se iba a rendir hasta que dijera que sí, hasta llegue a pensar que ella solo me acompaño para convérseme de quedarme y parece que estaba casi en lo cierto, ya que su agarre en mi mano se hizo más fuerte, pero así como con Korey no me molestaba en absoluto, era una extraña sensación, era como si ella dos fueran almas cargadas de completa banda, incluso en persona ese aire desprendían, cerré mis ojos aun con el ceño fruncido y di un suspiro hondo, para después abrir mis ojos dejando de fruncir mi ceño y verla directamente hacia esos ojos soñadores.
-Solo por un par de días, luego veré que hacer.-dije casi forzadamente
-¡Genial!.-grito ella emocionada que sin más preámbulos me arrastro devuelta a la casa, a lo cual solo me deje hacer no estaba para reclamar y nada, estaba muy débil aun
-Por cierto, hay algo que quiero pedirte
-¿Si?, Dígame.- respondió ella viéndome a los ojos deteniéndose sin soltar mi mano de la suya
-No me llames de "Usted", me haces sentir un poco mayor, llámame por mi nombre Saya.-aclare ese único término
-Está bien Saya-san.-respondió ella con una sonrisa…-Y va lo mismo para ti
-De acuerdo, pero antes que nada, ¿Cuál es tu nombre muchacha?.-cuestione si quería que yo cumpliera con el mismo término debía saber su nombre
-Mi nombre es Oda Angelise Patricia, pero todos me llaman Paty.- respondió ella sonriente
La felicidad de esta chica era mucha, que tan solo con decir unas pocas cosas y establecer unos términos, ya nos estábamos llevando muy bien, era algo nuevo para mí y muy cálido, sin duda alguna, sintiendo aun su mano sobre la mía ya casi sin la misma fuerza regrese el apretón que ella misma había hecho hace poco y lo mantuve así, pude ver en su rostro la sorpresa ante mi acción.
-Es un gusto.-dije simplemente sin denotar una expresión en mi rostro mientras que en mi interior había una revolución de emociones que venían una tras otra.
Paty quien se había mantenido un rato sin quitar aquella expresión, devolvió mi apretón de manos, y volvió a sonreír esta vez de una forma más amistosa, incluso algo más maternal, un suave viento soplo ante nosotros, meciendo nuestros cabellos sueltos a su mismo ritmo, varias hojas de árboles de verano cruzaron nuestra vista mas no la apartamos, nuestros ojos estaban conectados, solo nosotras dos estábamos en ese lugar y hora.
-El gusto es todo mío, Saya-san
…
Aquella cueva no le tenía buena pinta, del sello aún seguía goteando la sangre, aquellas antiguas letras con el vocabulario de los dragones así como una letra muerta era algo para preocuparse, Fumito no podía hacer nada, había intentado por todos los medios entrar a la cueva sea lo que fuera que estaba ocultando en medio de aquel ancho bosque el cual no había sido explorado por la gente en su totalidad, era el bosque de los suicidios mejor conocido como Aokigahara o también Mar de Árboles, el bosque maldito por demonios hace más de 1000 años o incluso más, el bosque si era tenebroso, pero también era pacifico, la gran madre naturaleza siempre era considerara la Reina de todo, pero comparando la tierra con Saya, para él era muy poco.
-¿Cuándo nos volveremos a ver mi Reina?.-cuestiono Fumito casi en susurro, mientras caminaba por el gran bosque…-Verte tan cerca y no poder abrazarte como aquella vez, es la más dolorosa tortura, pero también la más deliciosa.
Sonrió ante aquello, él quería mucho a Saya y se lamentaba mucho lo que había hecho, pero tal y como dijo Nobunaga con disculparse no se arreglarían las cosas, tenía que hacer algo más, pero no sabía que, tal vez cuando llegara el momento el sabría qué hacer, el pensarlo ahora lo alejaría de sus objetivos principales, el cual uno de ellos era aquella cueva, la cual había estado analizando desde hace buen tiempo, incluso había tratado de entrar por la Cueva de los Murciélagos de la misma zona, pero no, aquella cueva era extensa, pero no la conectaba con esta, y el otro el cual era el más importante y el cual le molestaba y preocupaba.
-Si son verdaderas mis sospechas, él está vivo y tiene mucho poder corriendo en su sangre en este momento y no dudara en conseguir más.-dijo Fumito frunciendo el ceño y deteniéndose.
Si era cierto sobre lo de sus sospechas, ese hombre no dudara en atacar a Nobunaga o a Saya, lo mataba el si le tocaba un solo pelo a su Saya, eso no lo permitiría, primero lo mataba, aunque pensándolo por un momento, ¿para que querría ese hombre más poder del que ya tiene?, las razones para comenzar de nuevo aquella guerra le parecía casi muy obvias, el tener el mundo en la palma de su mano era lo típico de un villano de comic o historieta, el poder también era necesario, pero, ¿para qué?, si tenía una Teigu como la de él y perfeccionaba sus técnicas, seria invencible pero tal parece que no.
-Si fueron creadas 48 Teigus en total, una de ellas debe ser una Teigu Suprema.- dijo Fumito serio ante el tema, tenía que hablarlo con Nobunaga y de ser así, tenía que hacer que Nobunaga enviara a alguien a cuidar a Saya, ella sería el blanco principal aparte de él, si ese hombre estaba vivo como sus sospechas apuntaban, tenían que proteger a Saya…..-Un premio para el ganador y un castigo para el perdedor
De nuevo aquello se repetía, pero esta vez, ¿Cómo acabaría todo?, y más con lo que descubrió ajeno a sus principales objetivos, las Teigus eran poderosas de eso no dudaba, pero como toda ley del más fuerte siempre hay algo en medio de todo eso.
-Si dos usuarios se enfrentan por ende uno debe morir o en los peores casos, ambos.-dijo Fumito mirando el firmamento el cual estaba siendo cubierto por los árboles y sus hojas las cuales algunas caían…-La muerte está doblando la esquina
…
-¡Tenemos que ir por ella!.- Korey gritaba preocupada a todos los miembros de su equipo los cuales algunos se hacia los desatentados y otros estaban igual que ella, preocupados por la situación…-Hace poco se acaba de emitir en las noticias sobre un accidente de gran magnitud, Saya-san pudo haber sido involucrada, tal vez el mismo ataque fue provocado por los tipos de la otra vez, Saya-san puede estar en peligro
-¿Y?.-cuestiono con tono de molestia Kageriki el cual se había mantenido totalmente relajado desde las horas que Saya se había ido…-Si ella está en aquel incidente, bien por ella, se lo busco y todo por no obedecer
-¿Y se pude saber quién te nombro líder?.-le cuestiono Korey molesta a lo cual Kageriki volteo a verla molesto
-Korey-san, Kageriki –san, basta por favor.-dijo Hiro llamando su atención desde su escritorio…-Saya-san estará bien, yo y Mana la conocemos, ella es muy fuerte y no morirá tan fácilmente
-Si la atacaron los tres de aquella vez, será mejor que preparemos el funeral.-aquello lo dijo Kageriki con una gran sonrisa y casi se le escapaba una gran carcajada
-¡¿Cómo puedes ser tan egoísta?!.-grito enojada Korey, golpeando la mesa con gran fuerza, casi la iba a partir si no fuera porque la congelo
-¡La egoísta es ella!.-grito Kageriki poniéndose de pie, esto le molestaba, todos, no mejor dicho todas, se preocupaban más por Saya que de su vida, ¿Qué le está pasando a la gente?.
-No el egoísta eres tú, el presionar a Saya-san de ese modo, fue la consecuencia de todo.-dijo Korey señalándolo…-Ella es seria y todo lo que quieras, pero ella nos salvó la vida, se enfrentó a dos usuarios a costa de su vida sin que nadie se lo pidiera, lo hizo por propia voluntad, y tú trataste de controlarla a su antojo, fue por eso que se fue.
-¡Yo no trate de…
-¡Ya fue suficiente!.-Mana grito poniéndose de pie abruptamente parando todo tipo de conversación…-Korey tiene parte de la razón así como tu Kageriki –san, ella se fue por eso mismo por la presión que nosotros le exigíamos de unirse y convivir casi a fuerzas con todos nosotros sin tomar en cuenta lo que ella pensara, pero también fue culpa de ella el no contarnos nada y mucho menos tenernos confianza.
Todos asintieron, unos no muy convencidos y otros totalmente de acuerdo
-En cuanto a la proposición de Korey, eso podemos dejarlo para después.-dijo Mana calmadamente
-¿Qué?, ¡¿Pero porque?!, ¡No estas preocupada!.-cuestiono Korey indignada
-Claro que lo estoy.-dijo Mana viéndolo directamente y Korey vio en sus ojos de Mana la preocupación…-Pero no podemos hacer nada, no sabemos por dónde comenzar a buscar a Saya, además con lo que acaba de ocurrir será más difícil
-Pero…..
-Mana tiene razón.-dijo para sorpresa de todos Hiro la cual había encendido su computadora y había empezado a mover sus dedos de una manera de vértigo sobre el teclado, incluso los dedos de sus pies estaban moviéndose al mismo nivel que el de las manos…-He estado investigando y la prensa fue comprada, están ocultando la información de lo que ha estado pasando los últimos meses.
-¿A qué te refieres?.-pregunto Fuyimura
-Están ocultando la información para no alertar a la comunidad, el caos se desataría obviamente Fuyi, aun no logro rastrear quien fue la persona que compro a la prensa para hacerlas callar, pero debió ser alguien que está relacionado con la Guerra.
-¿Un usuario?-pregunto Daisuke poniéndose de pie
-Lo más probable, pero aun no puedo determinarlo, me tomara tiempo, claro me llevaría menos tiempo si alguien más me ayudara.-dijo Hiro sonriendo y señalando los dos escritorios vacíos, Mana y Fuyimura entendieron y se fueron a sentar, prendieron sus computadoras y empezaron a jaquear…-En cuanto a lo de Saya debemos esperar tal y como dijo Mana ella es muy fuerte, ella estará bien, pero si en verdad quieres ir a buscarla estas en todo tu derecho Korey
Korey al escuchar que estaba libre para ir a buscar a Saya sus ojos se iluminaron como estrellas, podía ir a buscar a Saya, así que solo asintió a una sonriente Hiro que meneo la cabeza de arriba abajo, ante la mirada incrédula de los demás, Korey tomo su chaleco y estaba a punto de salir, hasta que sintió como alguien la tomaba del brazo un poco fuerte, a lo cual ella volteo un poco molesta.
-¿Qué quieres Daisuke?.-cuestiono Korey al alto muchacho que la sostenía
-¿En serio tú también te vas y solo por esa muchacha?.-le pregunto Daisuke
-Si me preguntas de ir como ella, no totalmente, solo voy a cumplir mi promesa de ir a buscarla y traerla aquí devuelta sea como sea, incluso prometí traérmela de las greñas si no entiende.-dijo Korey con confianza y con una leve sonrisa
-Oye, pero ella se fue y para no volver, ¿Acaso crees que con eso vas a hacer que se quede aquí nuevamente?.-le pregunto incrédulo Daisuke
-No lo sabré si no lo intento, pedazo de alcornoque.-dijo Korey zafándose del agarre de Daisuke
-En parte ella tiene razón.-dijo Hiro acercándose con su Teigu en mano
-¡¿Por qué todos están de acuerdo?!.-pregunto gritando Kageriki, Saya no le agradaba y él tampoco le agradaba a ella, eso era simple incluso los demás lo habían visto en personas, ellos siempre peleaban.
Hiro no le prestó atención así como Korey, la cual miraba muy curiosa el tipo de Teigu que Hiro portaba, era un porta maquillaje, el cual abrió y saco unos auriculares junto con un micrófono los cuales se los entregó a Korey y ella recibió confusa.
-Esto es para que me mantengas a mi informada si encuentras una pista de donde pueda estar Saya así como otra cosa que tu consideres de crucial importancia.-dijo Hiro con una sonrisa la cual se le contagio a Korey, esta niña era increíble.
-Lo hare, los cuidare muy bien, por cierto, hay algo que quiero preguntarte, ¿puedo?.-dijo y cuestiono Korey mirando a Hiro la cual asintió ante lo que dijo…-¿Qué tipo de Teigu es la tienes?, parece una maquilladora
-Oh, mi Teigu.-dijo Hiro levantando levemente su Teigu para que casi todos la vieran con total atención….-Veras mi Teigu es un tanto particular, su nombre es Phantasmagoria :Gaea Foundation es una Teigu tipo maquillaje, la cual tenía la capacidad de hacer que la persona que se maquille con él cambie de forma a lo que este quiera con solo una pasada, siendo capaz de cambiar su contextura física gradualmente además de su ropa. Según descubrí que cuando se transforma en un animal, el usuario gana habilidades como por ejemplo la capacidad de volar de un ave, el límite de las habilidades adquiridas es desconocido al igual que si usar distintos cosméticos altera el resultado, no obstante, el transformarse en animal es muy estresante y agotador, si me lo preguntas eso fue porque una vez estaba de retraso en la escuela y no sabía cómo llegar rápido y bueno utilice esto para llegar
-¡Órale!, Oye cuando vuelva haces unos trucos de magia quiero ver cómo te transformas en mí, quiero ver que arregladita me doy.-dijo Korey con una gran sonrisa pícara en su rostro la cual hizo que Hiro se riera con ganas
-Jajá, está bien, pero ve rápido antes de que Kageriki-san explote más de lo que ya está.-dijo Hora señalando a Kageriki el cual estaba totalmente indignado
-Bien, Daisuke nos vemos, hasta pronto a todos.-dijo Korey dando pasos hacia atrás mientras se ponía el aparato que le dio Hiro, para después salir corriendo de ahí dejando a 5 miembros solamente
-¿Por qué hiciste eso?.-le pregunto Kageriki a Hiro la cual estaba por volver a su asiento, pero se detuvo cuando Kageriki le llamo
-¿Hacer que?.-pregunto Hiro sabiendo lo obvio
-Darle aquello y permitirle salir para buscarla.-dijo Kageriki enojado
-Ella deseaba hacer eso, así que solo le di impulsos.-dijo Hiro encogiéndose de hombros, aunque por dentro estaba igual que Korey y Mana, ella también quería ir a buscarla, pero tenía cosas que hacer y eso Saya se lo había dicho antes de irse.
-¿Pero quién te lo autorizo?.-pregunto molesto Kageriki
-Nadie, absolutamente nadie.-respondió simplemente Hiro
-Entonces, ¿si nadie te lo autorizo porque hiciste eso sin preguntar a los demás?.-le pregunto furioso Kageriki a lo cual Hiro solo meneo la cabeza de lado a lado para después suspirar pesadamente
-Korey tiene mucha razón en algo, tú no eres el líder para darnos a nosotros órdenes y mucho menos decidir en nuestras vidas.-respondió Hiro dejando a Kageriki levemente sorprendido y sin reclamar nada por lo que prosiguió….-Tal vez esa sea la razón por la que Saya se fue.
Hiro sin más que decir, fue a tomar asiento y volvió a su trabajo, ahora tenía que encontrar la fuente de quien fue el responsable de que toda aquella información no fuera mostrada, era un claro indicio de que la Guerra seria secreta además era un llamado para todos los participantes.
-La muerte está cerca-dijo en susurro Hiro para sí misma
…
El vapor del agua cubría todo el baño en su totalidad la visibilidad era buena, el agua estaba calientita y muy relajante, mis pelo estaba flotando por el agua y el cual se movía lentamente al son de las ondas que se producían por las gotas que caían de mi fleco así como de mi barbilla, mis pensamientos eran una revolución, aun tenia aquella duda sobre el sueño o recuerdo que tuve hace varias horas.
-¿Fue real?.-cuestione al tiempo que mi voz creaba nuevas ondas sobre el agua
-¿Qué pasa?
Levante mi rostro hacia la pregunta de Paty, ella estaba en la bañera conmigo, salvo que ella tenía todo su pelo recogido, y no estaba para nada avergonzada, pese a que le pedí privacidad, ella no entendió en absoluto y entro conmigo en la bañera, incluso trato de bañarme pero ahí fue cuando puse orden, pude haber sido un poco grosera, pero a mí eso no me gustaba, aunque ahora sus ojos no reflejaban el miedo que le provoque hace pocos minutos aun me resultaba difícil verla al rostro era un reflejo de mí.
-No nada, solo pensaba.-respondí con mi usual tono serio
-¿Es sobre la vivienda?.-cuestiono ella a lo cual negó, cual quiere lugar para mi estaba bien, ya había dormido en la calle muchas veces…-Ya veo, si tiene problemas con lo que te perturba no dude en decírmelo
-Creo que prometimos no hablarnos de "Usted", lo recuerdas Paty.-aclare de nuevo nuestro término
-Lo siento, es la costumbre.-respondió ella un poco nerviosa
-No hay problema, en cuanto a lo que me perturba no es algo de lo que yo deba hablar y menos con alguien que apenas conozco.-dije desviando mi mirada
-Oh, ya veo.-su voz cambio de tono
Sabía que estaba siendo dura, pero no sabía cómo comportarme amablemente nuevamente con las personas no después de todo lo que viví confiar era peligroso y más si eran personas que no conocías, pero viéndolo de otro forma, incluso en las personas que supuestamente uno conoce son las que más rápido traicionan.
Mene mi cabeza de lado a lado, ya era suficiente, el silencio cayo y no podía hacerse nada para recuperar, por lo que me levante de la tina y el fuerte sonido del agua llego a mis oídos, me di la vuelta sin voltear a verla, salí de la bañera para después ir a la puerta y salir por completo del baño, cerrando la puerta tras de mí y recargándome sobre ella, mi cuerpo echaba leve vapor por el agua caliente, pero eso poco duraría, por lo que me acerque a la canasta y tome una de la toallas que había, el cuarto del baño era enorme, era de esperarse de gente rica, cese mi cabello largo escurriendo de agua y con la misma toalla envolví mi cuerpo desnudo, ahora el frio no penetraba de la misma manera que antes, puse mis manos sobre la parte final del lavamanos, aún estaba un poco débil, di varias respiraciones para normalizarme.
Abrí de nuevo mis ojos y levante la vista hacia el espejo, toda mojada, mi piel blanca tenía un leve color carmín por lo caliente del agua, mi cabello aún seguía escurriendo de agua y parte de mi fleco estaba pegado en mi frente y parte de mi cara, mi mirada reflejaba cansancio, el cual estaba tomando gracias a la hospitalidad de Paty, deje de mirar mi reflejo para enfocar mi mirada en la puerta de entrada el cuarto de baño, no se escuchaba sonido alguno.
-Creo que fui muy dura con ella.-dije arrepentida…-Debo disculparme
Quite las manos del lavamos y me dispuse a caminar de nuevo al cuarto de baño, pero hubo algo que me detuvo, palidecí ante lo que vi en mi reflejo cuando me moví, los pocos paso que recorrí, los retome de revesa y me vi nuevamente al espejo enfrente de mí, pero no había nada.
-Había algo en mi frente.-dije incrédula, juraría que en serio vi algo en mí, pero no
Cuando pensé que había sido solo invención mía, me dispuse retomar lo que había dejado de lado pero tal y como yo había visto hace poco, algo se puso en mi frente, palidecí, ¿Qué tenía en la frente?, lleve mi mano hacia mi frente, la toque levemente para después casi rasguñarme, cuando sentí la poca sangre que me saque, supe que era algo real, y luego un dolor infame me llego hasta el alma cerré mis ojos ante el repentino dolor, lleve ambas manos hacia los lados de mi cabeza sujetándola, sentía que me iba a explotar, mis ojos aún estaba enfocados en mi reflejo, aquello que tenía en mi cabeza comenzó a brillar así dolió más fuerte y fue ahí donde también escuche un latido, debía ser Murasame
-¡Agh!
No iba a soportar, se seguía me iba a desmayar por el mismo o peor podía morir por el dolor, aquello no era normal, lo que tenía en mi frente era un emblema el cual era de color rojo guinda, una forma que no podía descubrir con palabras pero con solo verlo me provocaba un poco de miedo y curiosidad, pero no solo aquellas emociones sino también sentía algo recorrer mi cuerpo, algo desconocido, pero poderoso, con todo eso y recargándole el dolor que no se pasaba y se había mas fuerte me imposible pensar hasta ese punto, caí al suelo por lo mismo, aquello me estaba quitando las energías y los latidos de Murasame eran más palpables incluso juraría que los latidos de la misma espada eran los míos.
-Para.- suplicaba…-Por favor para, duele…..-¡Para!.- grite al tiempo que abrí mis ojos, un viento se presentó con fuerza en donde estaba lo que estaba ahí se tambaleo y cayó al suelo, vi como algo iluminaba el cuarto de baño así como también un ligero temblor, mis ojos los sentí arder y mis latidos se aceleraron
Aquello duro lo que parecían ser horas, el leve temblor ceso, mis latidos los sentí normalizar, el viento que se creó desapareció así como apareció, mis ojos sentí como normalmente eran, y mi cabeza dejo de doler así como mis fuerzas regresaron poco a poco y aquello que sentí recorrerme por todo el cuerpo también se fue eso quería creer, cuando me sentí con mayores fuerzas me levante, me sentía nuevamente fatal, puse mis manos sobre el borde del lavamanos para sujetarme, sería malo si cayera, cuando estuve de pie sentía mis pies como gelatina, mi vista se movía de un lado al otro el dolor de cabeza me afecto en muchos aspectos y más en mis sentidos, además en ese momento sentía mucho miedo, la razón era ver aquel sello sobre mi frente, tragué grueso cuando tuve la confianza de alzar mi rostro nuevamente para ver que aquello, los colores se fueron de mi rostro así como sentí mi sangre paralizarse y mis piernas dejaron de temblarme y mi vista se enfocó de mejor manera.
-¿Qué demonios?.-cuestione sin entender absolutamente nada
-Saya-san, ¿está todo bien?, escuche gritos
La puerta del cuarto de baño se bario dejando ver a Paty envuelta en una toalla de la misma forma que yo y que así como yo también estaba escurriendo de agua y tenía varios pelos pegados a su rostro, cuando escuche su voz volteé a verla con inseguridad y ella se preocupó, parece que no estaba bien, se acercó corriendo a mí y puso una de sus manos sobre mi frente.
-Por todos los dioses, estas muy pálida Saya, ¿Qué sucedido?, ¿Te mareaste?.-ella comenzó a preguntarme con calma, mientras me examinaba con la mirada
-Yo…no…lo sé, solo me dolió la cabeza.-dije casi tartamudeando incluso la lengua se me había dormido, esto no era normal.
-Tal vez se debió a que estuvimos mucho tiempo en la bañera, el calor debió afectarte mucho ya que aún no recuperas tus fuerzas y tu salud por lo que veo es un poco baja.-dijo Paty preocupada
Dejo de tocarme la frente así como de examinarme con su mirada, fue a una de las cómodas y saco ropa cómoda, era una pijama una de color rosa claro y la otra café oscuro, cerro el cajón de la cómoda, para después con ambas pijamas en su brazo se acercó a mí y me entrego la pijama de color rosa así como también ropa íntima.
-Toma para que descanses de mejor manera Saya-san.-dijo ella con una sonrisa, iba a responder pero ella hizo un ademan con su mano a lo cual callé…-Ya es tarde, es mejor ir ya a descansar, mañana en la mañana la revisaremos de mejor forma
-Está bien.-acepte con agradecimiento, no podía negarme, a pesar de que me porto con ella algo mal, ella siempre se olvida de ello.
Obedecí lo que ella me pido, era lo menos que podía hacer, me puse la ropa íntima la cual era de color negro y después la pijama, cuando ambas estuvimos listas salimos del baño de la segunda planta, varios de los ayudantes que por ahí pasaban hicieron una reverencia, a la cual Paty acepto de la misma forma y amablemente pido algo para comer, caminamos por varios minutos más hasta llegar a una habitación diferente a la suya, cuando cerré la puerta detrás de mí ella corrió y salto a la cama en donde reboto levemente y abrazo una de las almohadas.
-Wau, que bien, la cama siempre es muy cómoda.-dijo ella sonriendo y restregando su rostro contra la almohada
-Eso era de esperarse.-respondí acercándome y sentándome en la cama
-Si verdad, por cierto, sígueme
Paty se levantó de un salto de la cama, se paró enfrente de mí y tomo mi mano la cual jalo levemente incitándome a pararme lo cual hice sin objeción, me llevo a lo que parecía ser la puerta de un armario, sin soltarme de mi mano llevo su otra mano a la perilla y la abrió dejando ver su habitación, así que eran habitaciones conectadas.
-Espero no te moleste.-dijo Paty mirándome con ojos de cachorro los cuales me hicieron flaquear.
-Para nada, es tu casa después de todo.-respondí ladeando mi cabeza, y apretando su mano a lo cual ella sonrió
-Pedí algo de comer, ¿gustas esperar o prefieres ir a costarte de una vez?.-cuestión Paty comenzando a caminar por la habitación junto a mi
-Puedo sonar grosera, pero no quiero comer nada, estoy muy cansada tanto física como mentalmente, si no te molesta quisiera descansar.-dije al tiempo que comenzaba a sentir mis parpados poco a poco pesados
-No para nada se te entiende, vamos.-dijo ella animada llevándome a la cama en donde me ayudo a acomodarme en uno de los extremos de la cama y vaya que tenía mucha razón está muy cómoda…-Con permiso
-¡Eh!, ¡¿Te vas acostar aquí?!, ¡¿Junto a mí?!.-exclame al ver que Paty se había metido a la cama del otro extremo y ya se había acomodado sobre una de las almohadas
-Sí, pero solo velare tu sueño, no te preocupes.-dijo sonriendo pícaramente
-Pero…
-Está bien Saya-san, puedes dormir, dentro de poco llegara la comida así que cuando termine me regresare a mi cama, ¿de acuerdo?
Di un suspiro ante su propuesta, quería negarme pero ella no lo hacía con malas intenciones solo estaba preocupada, y eso a cualquiera la parecería razonable, por lo que asentí y escuche como ella gritaba levemente en señal de victoria.
Me quede mirando el techo de la habitación, la luz del foco era muy tenue en comparación con la luz del día, afuera estaba ya todo oscuro, a lo lejos aún podían escucharse las sirenas de los carros de policías y las ambulancias, aún estaban las labores de rescate de esta tarde.
Poco a poco empecé a parpadear de forma suave con mi mirada aun en el techo de la habitación, en la cual no me había dado cuenta que se había empezado a escuchar una hermosa voz, era una nana, la voz era suave y relajada sin música incluida era algo mágico, aun recordaba cuando inventaba aquellas canciones, era algo que extrañaba, aquello era algo que siempre desee hacer.
Con aquella nana, mis ojos se cerraron por completo dejándome caer en las profundidades de un sueño, pero lo que no sabía es que no solo yo caí en las profundidades sino también mi compañera aun lado de mí la cual me había tomado de la mano sin darme cuenta.
…
A fuera de la habitación en donde estaban Saya y Paty había una persona que estaba entre la espada y la pared, quería entrar pero no podía, no tenía el valor para ir, entrar y tomarla entre sus brazos, pedirle perdón por todo lo que hizo hace 7 años, la sorpresa fue mucha cuando sintió su presencia en la casa pero así como sus deseos eran fuertes también lo era su orgullo, no podía acercársele no por ahora, no hasta que encontrará pistas suficientes e incrementara su poder.
-Sabes bien que no puedes acercártele.-una voz ajena a todo hablo detrás de el
-Lo sé muy bien, pero eso el tiempo lo decidirá Nobunaga
Los ojos de Fumito y Nobunaga se encontraron ambos par de ojos eran como llamaradas que ni con la lluvia se apagarían, ninguno dejaría que el otro tuviera a Saya y más cuando uno de ellos sentía la energía negativa sobre uno de ellos.
