Hola chicos y chicas, espero que estén en verdad muy bien la razón por la que no actualice como es debido es porque no tenia mucha imaginación y bueno no iba a escribir algo que no tuviera nada que ver con la historia en si pero hace varios días tuve pocos momentos de imaginación así que los aproveche al máximo y pues aquí estamos de nuevo espero que algunos de ustedes no me hayan querido matar después de lo que le hice a la pequeña Tsuki al a verla matado como hice pero chicos que se podía hacer además su muerte no solo marca un inicio y un después tanto para Saya como para Mana ya sabrán de lo que hablo si siguen la historia, como siempre muchas gracias por sus vistas en la historia y sus comentarios en verdad me hacen muy felices un saludo marati2011 y a Thehalfhalfgirl por sus comentarios que siempre me hacen muy feliz, ahora si disfruten la historia
Marati2011: si la muerte de Tsuki la exagere un poco creo yo pero en verdad quise hacerla esta vez bien como queria antes y creo que quedo bien incluso llore cuando la iba escribiendo
Thehalfhalfgirl: Hi girl thank for you comment, I so very happy, and also don´t worry about of that not comment in the other chapters, I think you were busy with some things and that is understandable so don't worry, and yeah the other chapter I work hard for to obtain this kind of result, and sorry for that, really a cry when a write the other chapter Hiro is a character very special for me but her death is kind of begin and over in the relationship of Mana and Saya, and also the other story can be more scary and more darkness that this, but also is very interest because one character appear in this story, do you want know which is the character in the next story?, well I tell you, is the grandfather of Saya, the First Furukimono, well this is all, Thank for you comment I hope more of your comments in this story and thank for say my chapter are so very long thank you I like so much write, and that is the reason because the chapter are very long but also I don't want give my readers a chapter short, not sir, I want my readers have an experience more satisfactory.
Capítulo 14.- LA MUERTE QUE LLEVA A LA DOLOROSA VERDAD
Llantos era lo que se escuchaba aparte de lo que el sacerdote decía, la ropa negra abundaba, los rostros tristes y bañados en lágrimas de igual forma, sin detenerse, unos más fuertes que otros los cuales desgarraban el alma, enfrente de nosotros se alzaba una tumba con tristeza a todos lo que estaban de frente a ella, muchos gritaban que todo eso fuera pura mentira, pero no lo era, y yo lo sabía, no pude contener las lágrimas pero tampoco grite, era triste pero no me atrevía a sacar todo el dolor que sentía en esos momentos.
-¡No mi hija!, ¡Mi bebe!, ¡No es cierto!, ¡NO!
Mi vista se dirigió hacia la señora de 40 años, la cual tenía su rostro bañado en lágrimas y su voz estaba totalmente quebrada por las mismas, su pecho baja y subía rápidamente, un señor aun lado de ella estaba en las mismas condiciones que la señora, abrazaba con fuerza a su esposa, su rostro estaba también bañado en lágrimas, las cuales tardarían años incluso siglos en que se detuvieron totalmente.
El sacerdote termino sus oraciones de paz hacia la persona que ahora ya no estaría entre los vivos, todas las personas que ahí estaban con nosotros dejaron flores y le dieron las condolencias a la triste familia la cual no presto atención, todos lloraban con amargura, la señora se lanzó a la tumba que había sido puesta y abrazaba con fuerza la lápida, repitiendo las mismas palabras hacia un rato, el señor con su esposa la cual abrazo por la espalda tratando de ser su soporte
-¡Mi bebe!, ¡NO!
No soporte ver más eso, cuando me di cuenta estaba ahora en la casa, no había nadie ahí solo yo o eso creía cuando entre a mi cuarto ahí estaba el, con el rostro ensombrecido, sus ojos estaban perdidos, sin mirar a un punto fijo sin especifico, la misma expresión que los demás en el cementerio, de nuevo la lágrimas empezaron a brotar de mí, un ser que había prometido no mostrar este tipo de emociones más por debilidad, pero ahora, no podía, era inevitable, el me miró fijamente con sus ojos perdidos, y yo corrí hasta el abrazándome fuertemente y cayendo de rodillas ambos al suelo, mis mejilla volvieron a estar húmedas, el me abrazaba fuertemente mientras sacaba todo lo que no puede sacar en el cementerio
-¡Waa!, ¡¿Por qué?!, ¡¿Por qué ella?!, ¡¿Por qué?!
-Saya
Fumito me abrazo con fuerza pegando mi rostro a su pecho, mientras mis lágrimas manchaban su ropa, no supe cuánto tiempo pase de esa forma, pero en ese tiempo nadie había regresado a la casa, ni siquiera escuche el teléfono que sonara, solo supe que me encontraba sentada en mi cama, con Fumito aun lado de mi abrazándome, dándome confort, pero eso no quitaba el dolor que sentía y más con recibí la noticia de que Hiro había muerto y fue peor cuando Fumito me dijo quien había sido el culpable.
-¿Por qué no lo impediste Fumito?.-le pregunte con mi voz ronca de gritar y llorar
-Si lo hubiera sabido lo habría hecho, pero no pude, fue mi culpa de que ella haya ido sola.-Fumito me respondió en susurro
-Yo no te estoy culpando, pudiste haberlo impedido, pero, ¿Quién sabría que esto iba a ocurrir?, nadie, no sirve de nada culpar a alguien.-levanté mi rostro para mirar a Fumito el cual regreso su mirada hacia mi totalmente ensombrecida
-Eso no quita el hecho de que ella este muerta Saya.-Fumito frunció el ceño…-Nada de lo que digas o aclares da discusión a esto.
-¿Entonces?, ¿Qué quieres que haga?, de nada sirve lo que te digo, ¿entonces qué?, ¡¿Qué?!.-exclame al tiempo que tomaba la camisa de Fumito por el cuello y la apretaba fuertemente atrayéndolo hacia mi
-No lo sé, no lo sé…Saya.-respondió Fumito en un susurro
Fumito llevo sus manos hacia las mías sobre su camiseta, en donde el las quito suavemente y las bajo hasta que quedaran sobre su regazo, y pegaba su frente con la mía en un suave toque.
-Idiota.-dije en susurro
-Lo sé, eso lo sé y muy bien.-respondió el mirando mis ojos
Pasamos un rato más de ese modo, cuándo puse mi mirada sobre la ventana esta mostraba el punto a de ocultarse, el cielo tenía un horrible color rojizo como la sangre, las nubes se habían puesto de ese mismo color, el color rojo coloreo el cielo, incluso la tierra mostraba lo que una familia sentía cuando perdía un ser querido.
-Lo siento
Fumito hablo después de mucho tiempo con una voz ronca y poco audible sino fuera por nuestra cercanía no hubiera escuchado su disculpa, era la segunda vez que escuchaba una disculpa viniendo de él, mis ojos que se habían posado en la ventana se posaron sobre Fumito el cual había bajado la cabeza y su pelo casi blanco, estaba muy abatido por la muerte de Hiro, la cual no me había dicho como había conocido a Fumito así como el no había mencionado el tema la primera que nos volvimos a ver en esta guerra.
Aparte mi frente de la de él, aleje mi manos de las suya para posarlas sobre su rostro levantándolo y me viera, sus ojos estaban totalmente apagados una sombra negra cruzaba todo sus semblante, incluso una orejas estaban bajo sus ojos, su pelo estaba totalmente en desorden, totalmente decaído.
-Fumito.-le llamé pero el seguía con su mirada en el piso mas eso no me impidió de lo que quería hablar…-¿Cómo conociste a Hiro?
Fue ahí cuando el levanto su vista del suelo, aquella sombra que cruzaba su rostro desapareció solo un poco, sus ojos opacos obtuvieron un brillo de sorpresa único, sobre mis manos sentí como su cuerpo se tensó al preguntar, claramente había algo entre ellos, algo fuerte que hizo que ambos se juntaran a escondidas de los demás, el comportamiento de Hiro debía deberse a que ella vio a Fumito por primera vez cuando ella se enteró por mí que el había muerto, ahora todo tenía un poco de sentido ante eso, pero lo que no entendía eran las razones para que ambos actuaran fuera de sus respectivos equipos ese algo era lo que perturbaba a Hiro cada vez que estaba con ella, lo sabía porque solo conmigo se ponía de esa forma tan nerviosa y temerosa.
-¿Por qué quieres saber eso?.-Fumito pregunto esta vez con un poco más de fuerza en su voz
-Necesito saber por qué Hiro hizo equipo contigo a escondidas de todos nosotros.-respondí con calma, ahora no podía gritarle mucho menos reclamarle de una forma brusca no hoy y trataría de no hacerlo más.
-Tú también eres así Saya, Hiro me contó todo.-Fumito volvió a su usual tono de voz así como uno más de brillo sobre sus ojos apareció
-Entonces no hay secretos de mi ahora, pero ahora yo quiero saber lo que te pregunte, todo esto me tiene mas des consternada, primero la muerte de aquella chica que yo misma asesine y la cual no logro quitarme la maldición que supuestamente tú dijiste que podía quitarse con matar a un humano, luego están mis ataques los cuales no tienen explicación y para poner la cereza sobre el pastel esta tu relación oculta con Hiro, dime por favor, tu mejor que nadie sabe que no diré nada a nadie.-Mire con fuerza a Fumito
Fumito cerro sus ojos unos momentos y dejo salir una gran respiración, para después inhalar el aire que saco, mantuvo sus ojos cerrados por un poco más de tiempo, su cuerpo que se había tensado poco a poco dejo de estarlo mas no perdió la guardia, luego de un tiempo abrió los ojos viéndome de la misma forma, tomo una de mis manos con su mano y la quito de su mejilla y se levantó dejando que cayera mi otra mano, su mano sosteniéndome hizo que me levantara, en el proceso con mi mano libre atraje mi espada sujetándola suavemente, le me llevo hacia la ventana abierta la cual mostraba al casi casi por ocultarse.
-¿Qué haces?.-le pregunte curiosa
-Sígueme solo eso.-respondió el para darse la vuelta pero sin soltar mi mano
-¿A dónde piensas llevarme?.-cuestione
Él no me respondió nuevamente, duramos en ese estado poco tiempo, cuando me di cuenta que ahora estábamos en los cielos, ambos estamos flotando a una gran altura en los cielos, me quede atónita, todo había sido tan rápido que no me di tiempo de pensar, mire abajo y vi que las personas no me inmutaban y seguían con sus vidas, caímos sobre uno de los edificios que había por esa zona y Fumito comenzó a correr con gran velocidad sobre los techos de los edificios y saltando sobre ellos, cambiando de muchas veces de dirección, parecía que Fumito quisiera despistar a alguien o algo, mientras corríamos sobre nosotros paso una figura alada la cual podía decirse que por la proyección de su sombre sobrevolaba a una gran altura, temiendo que fuera aquella chica que nos atacó, mire hacia arriba mientras corríamos, pero no fue así, sobre nosotros se encontraba un hermoso halcón, de colores rojo, negro y café, tenía una cicatriz en lo que podía ver que era en forma de cruz.
-Maldito Pajarraco.-Fumito dijo entre dientes totalmente molesto
Deje de mirar aquel hermoso halcón por lo que había dicho Fumito, ¿Cómo era posible que un halcón lo molestara en sobre manera?, parecía que en serio odiaba a la humanidad o ¿Debía ser por otra cosa?.
-Que más da, el ya sabía que esto pasaría, ahora solo tengo que buscar un forma de sobrevivir.-dijo Fumito corriendo mucho más rápido que antes lo cual me hizo hacer lo mismo, pero con aquellas palabras, eran para alguien en específico, podría el referirse a….
-¿El señor Oda?
…
Tarde en la noche los demás regresaron a la casa, Korey se fue la primero que ellos, ella estaba triste por la muerte de Hiro pero también estaba preocupada por Saya, ella se había ido mucho antes de que fueran a la casa de los padres de Hiro a dar condolencias y pasar su dolor con ellos, ella recordaba perfectamente se escenario a la perfección solo que el de ella fue mucho más obscuro, cuando llego a la casa lo primero que hizo fue buscar a Saya la cual no encontró por ningún lado nuevamente, sus compañeros le dijeron que no se preocupara por ella, pero no podía evitarlo, Saya era como su hermana, la veía como su hermana mayor, ella era la que más convivía con ella aparte de Mana y Hiro…por supuesto, ellos siempre la hacía aun lado, a veces Fuyimura la tomaba en cuenta así como Daisuke, pero Kageriki no él la odia y el sentimiento era mutuo.
Korey entro en la habitación de Saya y se sentó en su cama, no había mucho en la habitación de Saya, estaba el ropero, una mesa con su silla, la puerta unas pequeñas mesas de noche, así como la cama pero lo que destacaba de la alcoba de Saya era la gran ventana la cual tenía una hermosa vista hacia el cielo, su habitación no tenía tal lujo como Saya, y eso le daba envidia, bostezo por el cansancio de llorar y gritar levemente durante mucho tiempo y se dejó caer en la cama de Saya, en donde ella comenzó a moverse como gatito de lado a lado, estirándose, moviendo sus manos sobre toda la extensión de la cama para una sola persona.
-¡Kya!, Pero que pinche cama más jodidamente cómoda, Waa, ahora entiendo porque Saya-san nunca sale, la pinche está muy suave y cómoda, y tiene una aroma a flores que….¡Aaahh!, emborracha, si fuera lesbiana me tiraría mucha veces a Saya-san aquí, pero nada, a mí me gusta mucho los "amiguitos" de los hombres jajajaja XD, Umm un platanito.-Korey empezó a imaginarse todo tipo de cosas XXX mientras estaba en la cama de Saya…..-Uno día de estos me hecho a Daisuke, el pinche es un papú hecho y derecho
…
Ajeno a todo lo que pasaba incluso aquellas personas estaban sumamente felices por el resultado que había llegado hasta sus oídos, dos chicas salían de la gran casa en uno de los distritos más bien favorecidos de la zona, ambas con sus respectivas armas.
-Daniela ¿en serio tenemos que hacer esto?
-Berenice, si no querías hacer este trabajo no sé porque te negaste.-le respondió Daniela un tanto molesta mientras caminaban por la calle
Nacth Berenice, originaria de Alemania, su belleza al igual que la de su compañera resaltaba en todo su esplendor cuando salían a pasear como siempre lo habían hecho cuando se conocieron por primera vez, su pelo era de un café choco latoso y muy lacio, su piel era levemente morena pero suave al tacto sus ojos eran del mismo color que su cabello pero más claros, casi llegando al marrón, su forma de vestir era más cómoda consistiendo principalmente en ropa deportiva de colores claros así como su mochila colgada detrás de ella, y en la cual llevaba su Teigu.
La Teigu que Berenice portaba era Oleada de Poder: Balzac; es una Teigu en forma de mascara la cual cuando se coloca en el rostro, Balzac puede aprovechar el cuerpo y la mente del usuario y desbloquear su potencial en un 100%, dando al usuario súper velocidad, súper fuerza, agilidad e inteligencia sin igual. Después de que todo el potencial del usuario sea desbloqueado, esta no puede exceder los límites de esa persona.
-Bueno ambas sabemos que Sanjuana no querría hacer este tipo de misión y más si incluye atacar por la espalda ella siempre es así y su Teigu Suu-chan también lo es.-respondió Berenice con una sugestiva sonrisa
-En parte tienes razón, pero tú tampoco eres de ese tipo sabes.-Daniela respondió mirando a Berenice seriamente la cual rió nerviosamente
-Bueno bueno, no te enojes, si tienes razón a mí tampoco me gusta atacar por la espalda, yo soy una guerrera que le enseñaron que una pelea justa siempre debe ser frente a frente, la espalda es para los cobardes.-respondió Berenice cruzando sus brazos detrás de su cabeza
-Sigo sin entender las razones para que tú quieres venir conmigo a pesar de haber sido una orden del Señor Mogari tu aceptaste muy a regañadientes.-respondió Daniela con el mismo tono en su voz
-Si lo sé, pero tienes que admitirlo Daniela, tu y yo somos las mejores en hacer equipo, según me contó Yuu-chan tuvieron muchos problemas cuando atacaron por primera vez.-Berenice sonrió más y trataba de aguantar un gran carcajada por su parte Daniela solo meneo la cabeza de lado a lado
-Bueno eso no tiene importancia ahora, dime, ¿quieres ir a comer por ahí o vamos a poner en marcha el plan de engañar aquellos monstruos?.-Daniela cuestiono mirando al frente con una mirada asesina a todo aquel que se le quedo viendo con deseo por su cuerpo haciendo que más de uno no regresara su vista.
-No me vengas con eso ahora Daniela de poner en marcha el plan sabiendo que tú y esa tal Angelise Patricia es tu amiga extranjera.-Berenice dijo esto para hacerla rabiar un poco
-No hay lazos de amistad en la guerra además…-Daniela se detuvo de inmediato al igual que Berenice la cual estaba un poco confusa al ver que Daniela no había mostrado molestia alguna como ella había esperado, bueno eso era parte de madurar su amiga y ella tenían 22 años
-¿Además que?.-Berenice cuestiono curiosa, Daniela quien había mantenido su vista al frente, ahora el cielo tenía el azul rey de la noche sobre ellas, poco a poco la temperatura cambio pero no lo suficiente para provocar frió, ahora enfocaba su vista sobre Berenice la cual arqueo una ceja
-Además Angelise no es tan tonta para caer en un trampa como esa.-respondió Daniela con seguridad
-¿Cómo estas tan segura de eso mi amiga francesa?.-Berenice se volteo completamente con sus brazos aun cruzados detrás de su cabeza y su ceja alzada, no comprendía muy bien las razones para que el señor Mogari arma un plan tan estratégico y solo para atraer a dos chicas mitad demonio mitad humano
-Angelise pose el sexto sentido.-dijo con seguridad Daniela en su voz haciendo que Berenice la viera totalmente confundida
-¿Sexto sentido?, ¿acaso tiene un sentido más desarrollado que otros?.-Berenice no era buena en ese tipo de cosas, ella si había agudizado sus sentidos por muchos años ya que ella vivió en las montañas donde los animales estaban totalmente libres y eran salvajes, por lo cual la agudización de sus sentidos era cosa prioritaria para la caza y la defensa
-No Bere.-Daniela negó con la cabeza hacia lo que Berenice pregunto…-El sexto sentido es el sentido de los desconocido, en otras palabras ella es capaz de predecir el futuro, es un sentido muy peligroso tanto para ella como para los demás
-¡¿What that fuck?!.-Berenice abrió toda su boca en incredulidad, ella no creía posible que aquel don lo tuviera una persona y menos que tuviera control absoluto sobre él, si es que lo tenía, en cambio Daniela lucia totalmente calmada ante ese asunto, ella sabía eso porque la misma Angelise se lo dijo en una de sus conversaciones por las redes sociales hace mucho tiempo, además era de extrañar que alguien que estaba a muchos metros de distancia supiera todo lo que le paso a ella en semanas incluso meses, un don que todo humano quisiera tener pero Angelise odiaba, no importaba cuando ella deseaba cambiar el destino de una persona, Angelise había cambiado varios destinos de personas pero cada vez que cambiaba el destino de aquella persona siempre en el futuro habría siempre muerte, era la ley de la vida
-Por eso no me extrañaría saber que ella incluso ya esté enterada y aunque no estuviera enterada, la percepción del sentido que pose le hace sentir el peligro que corre ella o las demás cerca de ella.-dijo esto último Daniela continuo caminando
-¿Eh?, espera….¡Daniela!.-Berenice quien había salido de su pequeño shock provocado por Daniela, comenzó a caminar rápido para alcanzar a su amiga que le llevaba mucho de camino, aun se preguntaba porque nadie le decía nada por aquellos discos flotantes sobre su espalda, sin duda alguna Japón era un lugar muy raro pero….divertido
…
Varios días después pasaron en relativa calma, desde aquella vez que Fumito me llevo a un desconocido bosque dudas y dudas surgieron en mi cabeza, no sabía que pensar y ni en que confiar totalmente, Fumito al llevarme a ese bosque me conto varias cosas, entre ellas que fue en ese lugar donde el conoció a Hiro la cual había ido a investigar el lugar así como también usarlo como un lugar de entrenamiento para poner a prueba sus destrezas con su Teigu, al principio ellos habían tenido un fuerte pelea en donde ella se lastimo él me dijo que él no la lastimo como yo había pensado, las heridas en sus rodillas fueron hechas por una caída algo fuerte en donde sus rodillas recibieron el golpe fuerte, incluso antes de su muerte las heridas de sus rodillas no habían sanado completamente, me explico aparte de eso que nosotros corríamos un grave peligro ya que fuimos y seguimos siendo el objetivo principal de la persona que había iniciado de nuevo esta guerra, en su explicación sentí que el descarto una cosa, mas no le preste atención totalmente aunque había algo dentro de mí que deseaba saberlo, pero era muy poca la necesidad de saberlo.
El y Hiro habían unido fuerzas a escondidas para encontrar información que pudiera servir para encontrar lo que el enemigo buscaba y deseaba a obtener con tanta necesidad, fue ahí cuando Hiro se embarcó en la búsqueda de un libro, ella había tomado mi opción, parte de la culpa comprimió mi corazón, ella ataco aquel palacio de la zona más cercana de Tokio, en donde los noticieros no mencionaron absolutamente nada, debió ser gracias aquel sujeto.
Cuando menciono lo del libro me guio por el bosque en donde tardamos 1 hora en llegar hasta lo que se supone ser una cueva, me quede parada viendo aquella cueva cubierta por una inmensa roca la cual sobre en medio de ella estaba un sello con extrañas letras que no había visto en mi vida y aquellas letras o jeroglíficos estaban escritos con sangre de la cual estaba fresca y seguía goteando, algo en mi decía que debía quitar el sello, pero aquellos ánimos se fueron cuando Fumito se acercó a mí con aquel libro y que al verlo mis ojos se abrieron en sorpresa. El libro en si estaba casi nuevo, el me conto que era la traducción del libro original del cual aún no conocía su ubicación exacta, pero la cual tenía conexión con la cueva que teníamos enfrente, el libro en si era normal salvo por una cosa, había un extraño sello que estaba iluminado tenuemente de un color azul dorado y el cual giraba lentamente, en cambio los jeroglíficos que tenía el sello alrededor se movía a una velocidad más fuerte así como un gran candado que estaba en el junto con varias cadenas sobre el libro, cuando le pregunte sobre aquel sello el arqueo la ceja y me respondió que solo estaban las cadenas y candado, no había sello, me pareció algo totalmente fuera de lo normal lo que él me dijo sobre el sello, fije mi vista nuevamente en el libro en donde el sello que había visto hace unos momentos había desaparecido totalmente, me explico que esto lo había hecho en caso de que alguien lograra encontrarlo y quisiera descubrir lo que el libro tenía en sus páginas.
Después de aquello el me llevo de nuevo a la casa en donde cuando llegamos ya era bastante tarde, yo al poner un pie en mi habitación, él se despidió de mi con un beso en mi mejilla el cual hizo latir por unos pocos momentos mi corazón, para después sentir aquel tacto lejos, para cuando me di cuenta él ya se había ido, estaba a punto de irme a dormir cuando me fije en el piso, había un hermoso collar en forma de la flor Nadeshiko la cual tenía en medio la flor de Sakura, me agache para tomar aquel hermoso collar cual tome por la cadena y lo observe sosteniéndolo con mi mano a una determinada altura, en donde le collar giro levemente de un lado al otro, sonreí al ver tan bello collar que lo puse sobre mi otra mano y lo apreté para después tomarlo de donde se abría y ponerlo en mi cuello.
Pasaron los días y cada noche Fumito había venido a verme, siempre procura esconder el collar, no quería que pensara que yo sentía algo por él aunque por dentro fuera todo lo contario.
Di un suspiro al recordar todo aquello, además de las múltiples dudas que ahora habían empezado a surgir después de que Fumito me llevará aquel bosque y me explicara de mejor manera la situación en la que estábamos, había cosas que no encajaban y que preocupaban tal y como el había dicho, lo que me preocupaba era aquella cueva y el libro.
-Saya-san
Concentrada en mis pensamientos di un pequeño salto cuando escuche una voz hablarme detrás de mí, volteé y me relaje al ver quien era, como siempre con una sonrisa en el rostro
-Buenos días Korey
-Buenos días Saya-san, ¿amaneció bien?.-ella me tomo del brazo y comenzó a caminar a lo cual yo la seguí de cerca ella tomando mi mano
-En lo que cabe si
-Ya veo, usted también está muy abatida por la muerte de Hiro
-Todos lo estamos pero sobre todo Mana, ella la veía como una hermana menor, y perderla de una forma tan cruel como su padre fue mucho para ella.-dije pero arrepentí de ver dicho eso, no ¿Qué había hecho?
-El padre de Mana fue asesinado.
Korey se detuvo abruptamente, en ese momento yo palidecí, que estupidez de mi parte, sentí la mirada de Korey esperando respuesta alguna de mi pero no podía simplemente no podía dársela, sentí como había empezado a sudar frió, las palabras no venían, mis pensamiento estaba concentrado en lo que había dicho, todo lo que había pasando con Fumito en los últimos días quedo en el olvido total gracias a mi estupidez, empecé a temblar, pero me di cuenta que no había razón ya que Mana no estaba cerca pero aun así aquel sentimiento se hacía muy fuerte, termine soltándome del agarre de Korey casi a la fuerza no quería estar cerca ahora de nadie necesitaba pensar, moví mi cabeza de lado a lado tratante de tranquilizarme pero no podía esto era más fuerte que yo.
-¿Qué te pasa Saya-san?.- Korey me pregunto preocupada
Mi vista la había dirigido hacia el suelo, no quería verla a los ojos y que viera las dudas en ellos reflejados, pero en el estado en el que estaba era fácil a simple vista sabes lo que yo tenía, sentí como sus brazos se posaban en mis hombros y me sacudía levemente tratando de despertarme o algo, pero yo estaba absorta.
-Saya-san, no me digas que Mana no sabe que su padre está muerto
Fue en eso que el sonido de un vaso rompiéndose se escuchó detrás de nosotras, ahí el trance en el que había entrado se fue poco a poco, Korey y yo nos miramos atónitas ambas enfocamos nuestras vistas detrás de nosotras al ver quien estaba, mi corazón se detuvo totalmente al ver quién estaba detrás de nosotras.
-Mana-san.-Korey articulo su nombre en cambio yo solo retrocedí pero Korey me lo impedido sosteniendo mi brazo y apretándolo suavemente
-¿Qué fue lo que dijeron?.-Mana se acercó hacia nosotras caminando sobre los vidrios esparcidos por el suelo del pasillo con sus pies descalzos acercándose a nosotras dejando una pequeña estela de sangre
-Mana…-la llame en susurro
-¿nos escuchaste?.-Korey pregunto preocupada al ver la expresión de Mana contraída en el dolor
-Respondan.-Mana dijo con tono autoritario
-Mana es que…..
-¡No digan nada!, ¡respondan!.-Mana nos gritó sin ninguna delicadeza
-De esa forma no se piden las cosas.-Korey le reclamo molesta por el trato que no estaba dando
-No me importa, respóndanme, y más tu Saya
Levante mi vista al escuchar como Mana se había hablando su rostro estaba contorsionado en el dolor pero también había cierta chispa de furia en sus ojos, la cual iba dirigida hacia mi
-¿Qué?.-pregunte nerviosa
-Es lo que dijiste, ¿mi padre….esta muerto?, ¡Responde!.-Mana grito al tiempo que apartaba a Korey de mi lado y me tomaba de los hombros fuertemente
-Mana deja a Saya.-escuche como Korey estaba tratando de tranquilizarla
-¡Cállate!, Tu no te metas, maldita mocosa, gracias a ti mi relación con Saya, mi amiga se fue a la cañería, solo porque tú, ¡oye me bien!, ¡Porque tu llegaste y te metiste como perro faldero entre sus piernas buscando un maldito refugio!
El miedo y la culpa se desvanecieron al escuchar aquellas palabras, mi vista viajo de Mana hacia Korey la cual al verla hizo que mi corazón se encogiera, estaba temblando de la rabia sus manos estaban hechas puños, sus labios estaban fuertemente apretados, y sus ojos se cristalizaron, ¿Cómo podría decirle eso a un niña?, estaba bien que ella estuviera enojada, pero desquitarse así nada mas con alguien la cual trataba de hacer que las cosas funcionaran totalmente bien como debía de ser en estos casos.
Mana siguió diciendo todo tipo de cosas a Korey la cual seguía en aquel estado sin poder hacer nada sintiéndose impotente ante, los demás poco a poco comenzaron a llegar y todos trataban de intervenir pero Mana estaba totalmente enojada que no dejaba a nadie hablar, observe como Daisuke se había acercado a Korey para abrazarla a lo cual ella solo re refugio en los brazos de Daisuke el cual miraba totalmente enojado a Mana la cual aún no acababa de lastimar a Korey, fruncí mi ceño y el enojo era ahora el que recorría mi mente y peligrosamente al ver como estaba Korey, tome el cuello de la camisa de Mana haciendo que volteara cuando tuve su rostro frente a frente levante mi mano y la abofeteó fuertemente haciendo que esta cayera al suelo en donde ella grito por el golpe
-¡¿Qué denominaos haces Saya?!.-escuche como Kageriki gritaba y se acercaba a Mana
-¡¿Qué carajos hago?!, ¡Eso deberías preguntárselo a Mana la cual estaba fastidiando y diciendo cada estúpida cosa a Korey lo cual no es cierto!.-reclame con una voz fuerte haciendo que todos se quedaran callados, mire a Mana el piso con su labio partido del cual empezaba a correr un pequeña cantidad de sangre, me acerque a ella para volver a tomarla del cuello y levantarla bruscamente del suelo y sacudirla
-¡¿Qué haces me duele?!.-Mana puso ambas de sus manos sobre la mía donde la estaba agarrando
-¡No me importa que te duela!, ¿crees que a Korey no le dolió lo que le dijiste?, ¡Eh!.-la sacudí mas violentamente, ella quería la verdad pues la verdad tendría y no me importaba que pasara de ahora en adelante, ella ya me tenía harta, ya era una maldita adulta y se preocupaba como una maldita infante…-¿Querías saber si tu padre está muerto?, pues déjame decirte que sí, claro que lo esta fue asesinado
El rostro de Mana contraído en el dolor físico cambio drásticamente, la sorpresa y el silencio en el lugar no se hicieron esperar, de los ojos de Mana las lágrimas comenzaron a descender hasta manchar su ropa
-Mi padre esta…entonces el….ese hombre….Nanahara Fumito…mato también al….señor Mogari
-Mogari, el merecía un peor castigo Mana, el merecía la peor muerte, merecía que fuera despedazo y comido por los mismos Furukimonos.-respondí con furia al recordar aquel maldito hombre
-¡¿Cómo puedes decir eso después de todo lo que hizo por ti y por nosotros Saya?.-grito Mana
-No me importa lo que hizo por mi yo nunca lo pedí y nunca lo voy a agradecer, y sabes que, Fumito no mato ni a tu padre ni al señor Mogari como tú dices y especulas
-Entonces, ¿Quién lo hizo Saya?, ¡¿Quién?!.-Mana grito desesperada apretando el agarre sobre mi mano, fruncí más el ceño ante lo que preguntaba y lo que yo diría cambiaria todo el rumbo
-Yo lo hice.-respondí violentamente
Sentí como las miradas de todos se abrieron en sorpresa, así como el silencio se hizo más penetrante que antes, Mana tenía los ojos abiertos y las lágrimas comenzaron a caer una tras otra, ella movió su cabeza de lado a lado en un no, no quería creerlo, ahora ya no me importaba nada.
-Así es Mana, el día que me conociste el monstruo que te secuestro en el metro fue tu padre, y yo lo mate enfrente de ti, así como también mate a Mogari, ¡De la misma forma que tu maldito padre!, ¡Los mate como a unos malditos perros!
