Hola chicos y chicas espero que estén muy bien todos, como siempre tarde en la actualización pero bueno, como siempre una disculpa y ahora les vengo a dejar un nuevo capitulo esta vez el mismo capitulo esta algo largo y todos sabemos que un capitulo largo es mucho mas disfrutable que uno corto si me lo preguntan, aunque estoy segura que no lo se pregunta, bueno eso digo yo, XD , aun así espero que les guste, quiero agradecer a marati2011 y a Deathlyblossom por sus comentarios que me ayudan a seguir me dan ánimos y felicidad así que muchas gracias chicas, espero que la narración les guste, como siempre gracias por dejar sus comentarios que siempre me hacen sentir feliz mas que nunca, y gracias a todos por los que se toman el tiempo de leer la historia la cual me ha gustado como ha quedado en base a la primera versión esta me ha gustado mucho mas sinceramente no se que opinan ustedes, como siempre gracias por su gran apoyo así que aquí les dejo el capitulo

marati2011: así, es saya vio a su madre, después de tanto tiempo, su encuentro fue muy conmovedor y mas porque se habian visto por primera vez después de mucho, además Saya siempre soñó son el rostro de su madre pero jamás tuvo una idea clara de como era.

Deathlyblossom: I'm glad as always that you liked it. It's good that your back pain has already begun to diminish little by little, I'm really happy, you new draw about Saya Is so beautiful a cute, shows a beautiful a hot Saya. I like so much I hope that you are fine in this days with you back pain, and I hope that you like my next chapters of this story, because I put at lot time of my free time in this story, and also I ´m writing the next story, in couple months I finish with the story .so I hope you like my next story that it have as protagonist the Saya daughter and her name is Nadeshiko.

Capítulo 25.-BATALLA POR UN MAÑANA

Habían pasado alrededor de 3 semanas desde aquel día en que volví a ver a mi querida madre así como también la vi desaparecer ante mis ojos, la cueva fue sellada nuevamente por Fumito esta vez poniendo un sello que el solo podía desactivar y activar pero para eso el utilizo un poco de mi sangre para crearlo, era igual que el anterior cuando fue puesto sobre la gran roca de nuevo la sangre que una vez salió como pequeñas cascadas, volvió a su cauce solo que esta vez la cantidad era mínima comparada con la anterior, cuando él puso aquel sello de nuevo yo caí inconsciente por el estrés y la conmoción que sentí, al abrir de nuevo mis ojos me desperté en un tipo de cabaña totalmente cómoda y agradable, estaba acostada en una cama bastante amplia con muchas cobijas alrededor y la chimenea estaba encendida a las afueras podía escuchar como una gran tormenta caía fue ahí cuando entendí el porqué de tal acciones, no había nadie más en la gran habitación solo yo o eso creí.

La puerta se abrió dejando pasar a una muchacha sumamente joven así como sumamente bella, parecía una chica de unos 16 años, de piel blanca, de cabello miel largo hasta a mitad de la espalda, tenía los ojos del mismo color de su cabello, usaba un vestido corto de color azul cielo y de mangas cortas, traía en sus manos lo que parecía una bandeja llevando consigo un caso lleno de agua con hielo, así como también algo de merienda, nuestros ojos se encontraron y parecía sorprendida, camino hacia la habitación y dejo todo en la mesa de noche que estaba un lado de mí y me miro con mucha más intensidad que antes sus ojos brillaban con mucha alegría.

-Gracias al cielo que ha despertado.-la voz suave la chica me saco de mis pensamientos…-Necesito avisarle al señor Fumito que ha despertado

-¿Eh?, ¡Espera!.-me moví rápidamente y tome la mano de la chica la cual se detuvo abruptamente y volteo a verme

-¿Qué sucede?, ¿Le duele algo?, ¿Qué tiene?.- ella regreso y se sentó en la cama y empezó a tocar mi cara con suavidad

-¿En dónde demonios estoy?.-pregunte yendo directamente al grano, el despertar en lugares desconocidos no era lo mío y no después de todo aquel trauma que pase…-¿Dónde está Fumito?

La chica sonrió al tiempo que dejaba de tocar el rostro, se paró de la cama y camino hacia la cómoda donde había puesto las cosas que ella había traído aquí, tomo la toalla que venía entre las cosas que traía y la sumergió sobre el agua la cual tenía hielo moviéndolas levemente.

-Antes que nada, Yo soy Kiyasa Usagi y tengo 16 años, soy una de las usuarias Teigus que se mantienen ocultas en caso de emergía podría decirse que yo soy un medico ya que es él lo que mejor me desenvuelvo, el señor Fumito la trajo aquí por su estado de salud, cuando la trajo el en sus brazos estaba muy desesperado y nosotros también nos pusimos de ese modo.-ella hablo mientras continuaba con su trabajo paso un poco más tiempo para que ella sacara de nuevo aquella toalla bañada en agua helada y la exprimiera para después acercarse y volviéndose a sentar en la cama, acerco la toalla hacia mí y toco con ella mi frente, di un pequeño tembloroso por el mismo

-¿En serio?.-cuestione mientras me movía tratando de alejar aquella toalla totalmente helada de mi piel

-Sí, llego aquí con una fiebre muy alta, además de presentar una fuerte desnutrición y sobre todo un maltrato muy severo, fue bueno que el la haya traído hasta aquí antes de que todo fuera descubierto

-¿Descubierto que?

-A usted así como también la tercera reliquia de la Sacerdotisa Fine, debo suponer que su madre no le hablo mucho sobre eso, ¿Verdad?.-Usagi quito la toalla de mi frente y la puso en la mesa de noche nuevamente

-¿Fine?, mi madre no me hablo mucho de ella, el único indicio que tengo sobre ella así como también como es, está aquí.-señale mi corazón poniendo mi mano sobre mi pecho

-Yo puedo hacerlo en lugar de su madre, conozco una gran parte de la Sacerdotisa de la Eternidad

Mis ojos se abrieron ante la confesión de aquella chica, la mire de inmediato y la tome de los hombros atrayéndola hacia mí, el cuerpo de ella salto por la impresión y sus ojos se abrieron mucho.

-¿Este Saya-sama?

-Por favor cuéntame todo lo que sepas de Fine, por favor

La chica bajo la cabeza y dio una profunda respiración la cual saco de inmediato, volvió a verme y sus ojos mostraron determinación, tomo ambas de mis manos las cuales había puesto sobre sus hombros , las tomo con un poco de fuerza y las puso sobre mi regazo, cerro sus ojos en el proceso para después abrirlos

-Sera larga la historia.-dijo ella apretando mis manos con la suyas y yo devolví de la misma forma

-Necesito saberla, necesito conocer lo que me envuelve ahora.-respondí firmemente

-Como guste princesa Saya

…..

Después de casi 3 horas es cuando con determinación y atención total la historia de la Sacerdotisa Fine, comprendía un poco mejor la situación, salvo que ahora me faltaba una rama principal en todo este plan cuando ella se retiró de la habitación con una expresión cansada, cuando abandono la habitación todo quedo en silencio total, mi cabeza daba vueltas, era por la misma canción así como también el enigma de las canciones gemelas, jamás hubiera pensado que aquella sacerdotisa nos hubiera dado a nosotros el Clan Motokami las palabras claves para crear ambas canciones, pero mi madre en los pocos recuerdos que vinieron a mi mente solo nuestro clan había podido crear una sola canción eterna, Kaze no Uta (canción del viento), debía tener una relación o una unión en específico, el viento representaba en este caso el tiempo de meditación y la corriente que tuvieron los mismos dioses con los humanos y la misma Fine con ella para que confiaran y respetaran, pero para que confiaran en su sabiduría que iba y estaría siempre como el viento se necesitaba al igual de poderoso.

-¿Qué demonios puede ser igual que el viento no incluso más fuerte que el mismo, algo que supera a la sabiduría y lo hace madurar junto con ella de la misma forma?.- pregunte tumbándome en la cama

-¿Puede ser la luz?

Sin querer levantarme mucho menos moverme, escuche con detenimiento aquella voz la cual reconocería en cualquier lugar del mundo, ahora se notaba mucho más calmado de lo que Usagi me había contado, escuche como el sonido de sus pasos se fueron acercando a mí con sutileza, sentí como la cama se hundió por el peso del mismo y de un momento a otro su rostro estaban enfrente del mío, ni tan lejos pero tampoco tan cerca

-¿Luz?.-cuestione mirando a Fumito el cual tenía unas grandes orejeras en su rostro

-Como dijo tu madre la luz brilla sobre la oscuridad, y eso es porque de la oscuridad surge la misma y con fuerza, eso fue lo que te dijo también Usagi así fue el nacimiento de la Diosa Gae, ambas son partes opuestas, pero para los 4 Dioses principales para que fueran dignos rivales uno de otro tuvieron que tener el conocimiento de que eran capaces y para eso tuvieron que emprender un viaje de autorreflexión es decir…

-La Sabiduría, aquella que viene y va con el viento mismo y que es necesario para la vida misma, el conocimiento viene con el tiempo, es un viaje largo que nunca terminara pero con el lleva el verdadero poder que ayudara a incrementar lo que todos tenemos en nuestro interior.-respondí cerrando mis ojos al sentir el tacto de Fumito sobre mi mejilla, recargue mas mi mejilla contra la palma de su mano, durante un tiempo si abrir mis ojos dejándome casi llevar de nuevo por la comodidad de las sabanas, el peso sobre la cama fue lo que hizo que volviera abrir mis ojos encontrarme con los ojos cansados de Fumito, sonreí levemente eleve una de mis manos hacia su rostro el cual acaricie y observe como el mismo hacia lo mismo que yo hice, aquello hizo que mi corazón latiera con fuerza….-Debes descansar dentro de lo poco que queda la batalla se llevara a cabo en lo que menos lo esperamos

-¿Vas a pelear?.-Fumito me pregunto con una rostro lleno de opresión claramente el no queria que volviera a pelear, además solo tenía la Reliquia para defenderme pero sin las canciones no podía hacer nada, solo activarla y usarla como arma normal, pero eso no serviría de nada

-Sí y no pienses en detenerme, sino detenemos a Mogari todo el mundo quedara en ruinas como el Reino de Rites, mi antiguo y originario hogar.-respondí frunciendo mi ceño

-Aun sabiendo que puedes morir en el intento de proteger lo que una vez odiaste y detestaste con toda tu alma, sacrificarías tu vida solo para que la vida de los demás continuara.-Fumito me miro con una mirada dolida

-Sabes no lo hago por sea mi deber como princesa así como también como guerrera, lo hago porque no conozco el mundo en si.-Fumito me miro con una expresión de duda a lo cual sonreí con más ganas….-Las palabras que me dijo Fine aquella vez me hicieron darme cuenta de varias cosas, dije que conocía el mundo en su totalidad, conocía lo que realmente son los humanos en toda mi vida que he llevada, cuando en realidad, no es así, ya que el mundo en el que viví podría decirse que fue el incorrecto para otras personas que lo vean, pero para Fine el camino de la oscuridad conduce la más poderosa Luz y eso es lo que voy hacer o mejor dicho es lo que estoy haciendo.

Fumito sonrió levemente y con la otra de su mano tomo un mecho de mi pelo y lo llevo a sus labios besándolo suavemente, cerro sus ojos en ese preciso momento para después abrirlos con mucha lentitud encontrándome con su mirada de tristeza pero a la vez tenía una chispa de confianza, aunque fuera poca, era lo que necesitaba, lleve la otra de mis manos hacia el otro lado de su cara tocando su mejilla delineándola con mis dedos en un suave toque como el de él.

-Si es tu deseo yo te acompañare hasta donde sea incluso en la misma muerte.-Fumito respondió con una voz ronca haciendo que me sonrojara ligeramente

-No moriré tan fácilmente, aun quiero conocer el mundo y si es posible junto a ti

-¿Es una promesa?.-pregunta el al tiempo que suelta mi mechón de cabello y con su mano con la que lo sostuvo alza su dedo menique, sonrió con más ganas y hago lo mismo que él, acerco una de mis manos hacia él, y apretamos con fuerza nuestros dedos meñiques, después de un largo rato Fumito sonrió como nunca antes lo había visto sonreír

-Una promesa eterna, Fumito

-¿Cómo la canción?.-pregunto el con tono divertido

-Exacto como la canción.-dije correspondiendo su sonrisa….-Tenemos mucho que hacer

...

-Esto no me agrada nada.-respondí al ver como una gran estela de humo comenzaba a alzarse en el firmamento con fiereza, en el cielo a parte de los grandes aviones de Guerra yendo al punto de guerra así como los tanques el aspecto que se podía intuir era por demás lamentable

-Logro despertar la Teigu Suprema y sin problemas.-Fumito respondió toman en mano su Teigu así como también un extraño paquete poniéndolo detrás de su espalda…-Las Batallas ya empezaron a liberarse en diferentes partes de Tokio y solo ha pasado una semana en total desde que tu madre nos habló un poco del Gungnir y las canciones gemelas

-Parece que logro encontrar una forma para despertar aquel maldito monstruo gigante de Teigu.-respondí al tiempo que apretaba con fuerza a Murasame…-Ya sabes el plan

-¿Por qué tienes que ir tu a enfrentarte contra él?.-Fumito expreso de manera molesta

-Solo seré su juguete hasta que los demás lleguen está bien, por el momento tú te encargaras de eso, no te preocupes, sino pudo matarme cuando me mantuvo cautiva menos podrá hacerlo en una pelea, él nunca ha estado en una

-Pero su Teigu es la más fuerte

-¿y?.-respondí al tiempo que daba una gran salto, observe como la expresión en Fumito cambiaba radicalmente, desde los cielos sonreí tenuemente…..-Toda armadura o arma por más dura que sea siempre tiene un punto débil

-¡mille larmes!.

Desde el cielo grandes lanzas de hielo con caían sobre los tanques de guerra los cuales fueron destruidos, otros congelados junto con las personas dentro de ellos, para matar a tanta gente y sin sentir nada esa persona debía tener el corazón frió en su totalidad, pero en este caso la persona que lo hacía estaba sufriendo habiendo jurado no volver hacer lo que estaba haciendo, tenía que hacerlo, las personas que estaban dentro ya no eran humanos eran Furukimonos, no tenía otra opción, además era escoger entre la vida de personas que ya no eran humanos o los que en verdad lo eran, Korey aun con todo aquel sentimiento ataco con furia todos los tanques que venían aproximándose desde la entrada de la región de Kioto, pero no estaba sola, una figura que era totalmente rápida superando la velocidad del mamífero más veloz destrozaba a puño cerrado los tanques haciéndolos exportar, los grandes trozos de metal salieron disparados a todos los lugares, Korey de inmediato logro esquivarlos, pero en el proceso se encontró con una Furukimonos que sobrevolaban el cielo, chasqueo su lengua en irritación aquello no se detendría si no encontraban aquella cosa que los invocaba una tras otra vez.

Korey dio varias piruetas hacia atrás, tomo uno de los trozos grandes de metal, lo tomo con ambas de sus manos en las cuales concentro su poder convirtiendo aquel gran trozo de metal en una gran trozo de hielo sumamente filoso, ella sonrió como solía hacerlo y con el trozo de hielo en mano comenzó a dar vuelta una tras otra y cuando obtuvo suficiente velocidad lo lanzo al grupo de Furukimonos , aquel gran trozo fue esquivado por los Furukimonos pero Korey solo sonrió con más ganas, al ver el gran trozo de hielo a gran escala, dio un chasquido de dedos y desde las alturas aquel trozo de hielo se convirtió en una gran bola de hielo duro el cual tenía otros hielos muchos más filos casi como estacas, el peso de aquella bola de hielo duro cayo de inmediato sobre los Furukimonos, algunos de ellos fueron atravesados por las estacas de hielo sobre la bola de hielo mientras que otros fueron aplastados por el tremendo peso de la misma, la sangre y órganos no tardaron en botar en dirección hacia ella manchándola estrepitosamente de sangre, algunas partes de los cuerpos de los mismos cayeron cerca de donde estaba ella, los huesos y la carne se pegaron levemente en su pantalón para después caer al suelo como los demás, su rostro manchado de sangre y con la parte de una órgano sobre su mejilla sonrió de lado al ver que había acaso con una gran horda de Furukimonos, pero aun tenía mucho trabajo que hacer, a lo lejos de donde estaba hubo otra gran explosión del fuego de aquella gran explosión emergió una mujer con una máscara la cual parecía una que usaban cuando había una cuarentena y la usaban para protegerse de la misma, la mujer se acercó a ella con velocidad de vértigo cuando la tuvo enfrente observo que algunas partes de su cuerpo estaba cubierto de heridas entra las cuales había incrustaciones de piezas de metal.

-¿No creo que aguantes de esa forma?.-Korey dijo señalando las heridas de su compañera de armas por el momento, en la mano de Korey formo con su poder dos espadas de hielo, desde las lejanías los rugidos de las bestias acercándose hacían retumbar no solo sus oídos sino también el suelo mismo

La chica por su parte se quitó la máscara y dejo ver su hermoso rostro cubierto de tierra y de sudor, pero aun con eso, Korey al ver el rostro de determinación de la chica sonrió, claramente eran sin duda enigmáticos y ardía como la fuerza del fuego mismo, aquellos ojos le recordaban a Saya, ella sabía desde el fondo de su corazón que ella había logrado escapar de las manos de Mogari con gran facilidad, aquellas luces que iluminaron el cielo he hicieron temblar la tierra no eran normales, claramente era el poder de su amiga de armas.

-¿Qué hay de ti?.-pregunto Berenice con voz agitada , al tiempo que volvía a ponerse su mascara

-Aún tengo mucho que dar.-respondió Korey al tiempo que blandía ambas espadas y mataba a uno de los Furukimonos que había llegado primero, manchándose de mayor manera, ahora sentía como la sangre de aquel ser era distinta, la forma de distinguir si ya no era un ser humano….-Además, necesitamos apoyo a mi Daisuke

Berenice miro al cielo cubierto por el humo, claramente a lo lejos no solo se escucha el rugir de los Furukimonos sino el poder que todos estaban demostrando para sobrevivir, en la zona principal es decir Tokio, el novio de la chica loca estaba buscando su Teigu Spector el punto en el cual los cadáveres así como también varias personas se convertían en Furukimonos sin siquiera haber probado la sangre de Saya

-Solo espero que tu novio encuentre el punto rápido.-respondió Berenice, golpeando con fuerza brutal a uno de los Furukimonos, el golpe fue directamente al suelo el cual destruyo por completo el mismo y provocando que los Furukimonos que venían corriendo cayeran directamente en el matándose en el proceso parte de la gran mayoría, detrás de ella, Korey aprovecho el momento, lanzo una de sus espadas hacia un Furukimono tipo alado el cual recibió el ataque sobre su cabeza, Korey puso una de sus manos en el suelo destruido y de él salieron filosas dagas las cuales se elevaron en el firmamento protegiéndolas ambas de los Furukimonos que habían llegado de manera imprevista, pero así como llegaron se fueron, partidos y convertidos en puré de papas, la sangre y órganos mancharon las grandes dagas

-Pides mucho, pero…-Korey deshizo las grandes dagas y volvió a invocar sus espadas blandiéndolas ambas de formas peligrosas que incluso un profesional hubiera salido lastimado….-Él nunca nos falla

En otro punto de la Región, en la ciudad de Osaka, Nobunaga tenía una fuerte pelea junto su amigo Saru impidiendo el paso de los Furukimonos así como también el paso de los militares los cuales ya no eran humanos, la gran lanza de Nobunaga estaba empapada de la sangre y partes de carne de los mismos.

-No dejan de salir por ninguna parte.-Nobunaga dijo cansado de la situación habían solo pasado minutos desde que había comenzado el caos ya estaba cansado

Desde un punto no muy lejos de Nobunaga estaba Saru lanzando 8 flechas a la vez con su arco observo exactamente a 14 Furukimonos, sonrió complacido y soltó las flechas las cuales atravesaron cada una a los 14 Furukimonos y matando a otros los cuales él no había visto realmente, pero ya era ganancia, saco de su caraj mas flechas y las coloco en su arco, claramente él también estaba cansado, pero no podían hacer nada, tenían que proteger a las personas que quedaban, la población japonesa disminuiría considerablemente.

-Se tiene que destruir el núcleo para que este ataque cese realmente, además…-Saru lanzo sus flechas invocando su técnica secreta, sus arco se puso de un color espectral así como también las flechas, salvo que estas se convirtieron en pequeñas luces, una de ellas fue directamente hacia el arco de Saru, el toco la pequeña luz y a todo su alrededor millones de luces lo rodearon, tomo la luz como una flecha la estiro y la luz tomo forma de flecha al igual que las demás y así como una flecha las soltó montando en el proceso a todo un eslabón de Furukimonos una gran ola de sangre así como de desgarramientos y partes siendo rasgadas y cortadas por las flechas de luz celestiales, la sangre llego a sus pies mas no se manchó como su amigo estaba, Saru dirigió su vista al cielo y desde la capital observo como poderosas ondas iban y venían de pronto el suelo tembló fuertemente haciendo que se detuvieran por completo mas no se tambalearon, a lo lejos una gran estela de humo más que las que rodeaban ahora Japón se hicieron más presentes, el cielo se estaba cubierto de humo negro…-La verdadera pelea ya inicio

Nobunaga miraba aquella dirección de donde las ondas de poder vinieron, el suelo temblaba una y otra vez, los demás países ya estaban sufriendo una amenaza, el temía que también pasara lo que aquí en el Japón, necesitaban encontrar el núcleo de una buena vez, sintió la presencia de un Furukimono cerca de él, meneo su lanza mancha de sangre y de tripas y sin voltear a ver al Furukimono lo partió a la mitad, escucho como el quejido de dolor del mismo Furukimono llego a sus oídos, aunque aquello fue fácil había algo que no estaba bien así como también lo hacía sentir inquieto, cuando volvió a fijar su vista en el campo de batalla, a lo lejos en la dirección de donde vinieron aquellas ondas, un olor familiar llego a sus fosas nasales, abrió sus ojos como platos hacia esa misma dirección.

-Saya

En Tokio la pelea era mucho más sangrienta y violenta, Daniela junto con Paty peleaban no solo con los Furukimonos sino también con Mana la cual arrasaba con todo a su paso con gran facilidad gracias a su poderosa Teigu Éxtasy, además de que otra pelea muy cerca de donde ellas estaban peleando se desarrollaba otra y con la misma ímpetu, salvo que esta vez los cadáveres de los mismo Furukimonos se levantaban nuevamente y peleaban baja el control de Kageriki el cual también peleaba y con un profundo odio hacia su oponente su, hermano menor, claramente su hermano menor tenia y clara ventaja sobre él, su armadura era indestructible y con ella el poder del aumentaba.

Desde las alturas ambos chocaban sus armas, Kageriki estaba cansado tenia feas heridas en su cuerpo, a pesar de poseer una regeneración mucho más efectiva que la de Saya, debía tener ventaja como se suponía pero no lo era, Izayo lo ataca consecutivamente una y otra vez con su lanza.

Kageriki dio un gran salto apoyándose sobre una de las rocas grandes, volviendo al cielo donde su hermano menor hizo lo mismo pero con mucha más fuerza, espada y lanza se encontraron en un fuerte choque, las chispas de los metales salieron a flote, el casco que cubría la cara de Izayo fue disuelta dejando ver su rostro idéntico al de Kageriki, el rostro de Kageriki se distorsiono al ver el rostro de su hermano menor, furioso en su totalidad, golpeo a su hermano menor en la cara de un solo puñetazo el cual fue muy potente haciendo que este se estrellara con el pavimento destruido, desde los aires Kageriki podía ver el problema que sus compañeras tenían, su rostro contorsionado cambio radicalmente, frunciendo el ceño levemente y viendo con una mirada de dolor y pena a Mana, odia hacer esto, pero….si en verdad él la amaba, tenía que hacerlo.

Kageriki elevo su espada sobre su cabeza sobre el filo de la misma una luz de color morado se mostró y de la cual poderosos rayos cayeron cerca de donde había caído Izayo, los rayos perforaron debajo de la tierra trayendo lo que Kageriki podía hacer, bajo su espada al tiempo que sintió como iba descendiendo con gran velocidad, a pocos metros de toca la tierra observo como de esta aquellos rayos de color violeta que formo la luz del mismo color volvieron surcando el firmamento y destruyendo en el proceso la tierra pero trayendo consigo poderosas bestias a la vida entre ellas a los dinosaurios, pero también supuestas bestias que solo existían en el mito, 3 enormes reptiles emergieron del subsuelo, cado uno de color diferente, tamaño igual, pero también de una forma totalmente diferente , los grandes dragones emprendieron el vuelo, Kageriki alzo su arma y la movió hacia abajo y fue cuando los dragones escupieron fuego en el lugar donde había lanzado a su hermano menor.

Por otra parte, no muy lejos de donde estaba Kageriki peleando con su hermano, Mana se enfrentaba sin problemas dos usuarias las cuales eran Paty y Daniela, Paty con sus hilos había destruido algunos tanques de guerras así como también aviones militares dentro de los cuales había descendido Furukimonos de tipo de vuelo, creo un camino con todos sus hilos amarrados en diferentes lugares, con sus mismos hilos y otros materiales formo varias armas, entre las cuales estaba una lanza y un hacha, se impulsó con un poco de fuerza y dio un salto alto en el firmamento, para después ir cayendo pero entre la considerable altura que dio gracias al salto se detuvo en medio del firmamento, gracias a que estaba sobre los hilos, los cuales estaban manchados de sangre, miro arriba donde se encontraba Daniela, sus alas extendidas la confundían con un ángel cuando prácticamente no lo era, ella batió sus alas de las cuales se desprendieron varias plumas convirtiéndose en dagas.

Mana que había estado peleando con Daniela y Paty al mismo tiempo no había recibido el daño que ellas habían esperado, con aquellas grandes tijeras como su arma estaba bien protegida además de que poseía un filo sin acabar, las plumas convertidas en dagas eran pulverizadas con un solo blandir de las tijeras de Mana, quien por su parte sonreía gustosa su Teigu era demasiado fuerte y eso que aún no revelaba su poder oculto, a pesar de que la misma estaba ya manchada de sangre de los civiles que matos así como Furukimonos eso no le molestaba en lo absoluto, el sentir la calidez que una vez le perteneció a un ser vivo era por demás satisfactoria, desde las alturas los hilos de Paty llegaron de la misma forma que las dagas de plumas de Daniela, ella solo blandió sus tijeras con fuerza y determinación, debía admitir que eran difíciles de matar estando tan lejos, además, volvió a blandir sus tijeras y se manchó de más rojo carmesí, su rostro estaba totalmente empapado por el mismo tono, las chicas desde donde estaban miraban con preocupación y temor, no sabían como derrotar a Mana, y más con esa Teigu en sus manos, a pesar de las dificultades sabrían salir de esta, incluso si tuviera que invocar las habilidades de sus Teigus.

Mana estaba lista para atacar, cuando algo paso sobre ella con gran velocidad y poco receptividad, ella se detuvo abruptamente, y miro directamente hacia arriba

-¡¿Cómo es que ella está aquí?!.-escucho a Daniela exclamar sorprendida

-Qué bueno, pero, llego un poco tarde.-Paty murmuro mientras sonreía pícaramente claramente ella ya había visto eso en sus predicciones, pero lo que no sabía era la hora en que iba a aparecer, por su parte Mana al escuchar las palabras de esas y ver aquella figura que paso volando sobre ella a la misma altura que Paty se encontraba, un largo cabello de color negro y una espada enfundada le hicieron identificar de inmediato a esa persona

-¡Saya!

Mana grito sorprendida pero indignada, ¿Cómo había sobrevivido?, frunció el ceño en irritación total y fue dispuesta a seguirla, pero una poderosa onda vital se interpuso en su camino alzo su vista hacia la dirección en la cual aquella una de energía había venido, desde un edificio no muy destruido, se encontraba otro de sus problemas y el culpable de sus dolores de cabeza así como de su deseo de venganza, con un gran objeto en manos parecido a una pistola la cual brillaba con intensidad por una líneas, aquella poderosa onda de energía que le lanzaron eran sin duda una Teigu, chasqueó la lengua al tiempo que blandió sus tijeras gigantes quitando de un solo movimiento la sangre que había manchado su Teigu

-Maldita, con que seguías convida, Saya….

Había logrado pasar los campos de concentración con algo de dificultad, claramente en la ciudad ya no había nadie pero el caos que seguía provocando parecía no tener fin, salte de un edificio destruido a otro con sumo cuidado, cuando puse el pie sobre uno, la luz cambio totalmente, un rojo como la sangre ilumino donde yo estaba alce mi vista en un movimiento rápido al ver lo que venía directamente hacia mí, no tarde en esquivarlo, a pesar de haber hecho eso, provoco una fuerte explosión haciendo que saliera volando, di varias vueltas en el aire provocando que me mareara y quisiera vomitar, sentí como toque con mi cuerpo una y otra vez el suelo, así como también sentí como varias cosas de diferente tamaño se incrustaban en mí, después de aquello sentí una última caída sobre el suelo, esta fue mucho más fuerte que las otras, con dificultad me levante, sentía en las heridas provocadas aquellos trozos en mi interior a profundidad, sino los sacaba estos se incrustarían en mi cuerpo e incluso en mis propios huesos.

El sonido de algo grande y pesado moviéndose llego a mis oídos, una gran sombra cubrió toda la parte en donde yo estaba, fruncí mi ceño, la furia comenzó a recorrer todo mi cuerpo con fulgor, aun con el dolor de aquellas cosas encajadas en mi cuerpo me levante dándole la espalda aquella cosa, tome a Murasame con ambas de mis manos tomándola de la base empecé a sacarla de la funda, la gran sombra no solo proyectaba aquella gran oscuridad sino también unos ojos de color rojo más rojos que la sangre misma, cerré mis ojos por un momento, desenvaine la espada completamente con mi mano derecha sostuve a Murasame mientras que con la otra sostuve la funda aun con mis ojos cerrados podía sentir la presencia de aquella cosa detrás de mí, le di un giro a la funda de Murasame y la lance al aire con fuerza, el aire parecía ser cortado por un simple objeto, el ruido de aquello poco a poco se fue escuchando mucho más cerca, hasta que la funda toco el suelo totalmente destruido, fue ahí cuando abrí mis ojos los cuales ardían como un fuego ardiendo en odio , volteé de inmediato, aquella gran cosa hizo lo mismo sus grandes manos se movían rápidamente hacia mi así como mi espada hacia él, el golpe de metal a metal llego a mis oídos, la fuerza fue brutal, dejando mi cuerpo entumido mas no mis deseos de acabar con el de una buena vez por todas

El sonido de una gran maquina moviéndose destruyendo todo a su paso, poderosas ondas de energía destruían gran parte de lo que es Japón, el mundo había entrado en pánico aquellas ondas no solo había alcanzado los lugares remotos de Japón habían destruido ciudades importantes alrededor del mundo, Suecia, China, España, México y Estados Unidos habían sido unas de las zonas más afectadas, el clima no pronosticaba nada bueno a salir, todo estaba hecho un caos, no había forma de parar lo que estaba sucediendo, el poder de la más fuerte de todas las Teigus era por demás amedrentador.

Grandes cantidades de sangre de civiles batanaban a toda una nación partes de los cadáveres estaban en toda la nación, órganos de todo tipo de tamaño, ninguna persona cerca del ataque había sobrevivido, las fuerzas de los países vecinos y del mismo jefe militar de Japón no habían logrado detenerle sino que había ocasionado un daño más profundo y más irreversible.

En varios lugares diferentes de Japón se estaban librando fieras batallas cada una con un propósito diferente, entre las cuales estaban una principalmente destruirse unos a otros las fuerzas armas de las naciones vecinas que habían tratado de detener aquellas peleas terminaron de la misma forma que los civiles que no pudieron huir, los grandes tanques de Guerra estaban congelados otros, destruidos por una gran hoja filosa, los grandes aviones de guerra terminaron de la misma forma, poderosos hilos los hicieron pedazos en cuestión de segundos, poderosos rugidos de bestias se escuchaban en toda la nación, las siluetas de dos poderosos dragones se alzaban en el firmamento cubierto por el humo creado por el fuego trayendo consigo más destrucción, en el campo principal de la batalla solo una persona se estaba enfrentando a la poderosa Teigu Suprema su portador con una gran fuerza de odio impulsaba con mayor destreza el poder de la Teigu, con el filo de una espada y un brazo perdido ella pensaba derrotarlo, a pesar de que la perdía de sangre hubiera parado estaba sumamente débil su rostro empapado no solo en sudor sino también en sangre, gran parte de su cuerpo estaba cubierto de feas y leves heridas, la mayor fue la perdía de su brazo derecho a pesar de todo ella seguía blandiendo su espada con maestría igual que una rosa roja cubierta de espinas que brillaba en la extensa oscuridad, dentro de ella poco a poco algo iba surgiendo con gran fuerza, diferente a su poder que siempre había tenido el sentimiento de reconfort en su corazón, en su mente y cuerpo poco a poco se fue mostrando en su expresión y movimientos, una tenue luz que no se podía ver se estaba manifestando, en la mente de ella, palabras con un fuerte significado surgían como rayo, solo un poco más y estaría completa, pero no solo ella estaba lista para la última batalla, la hermosa reliquia que colgaba en su pecho emitía latidos que ella no sentía en absoluto, el inicio de una nueva comenzaba con una canción.

-Ugh, ah, no puedo acercarme más.-dije con agitación al tiempo que había logrado esquivar una de las ondas de poder de la Teigu Suprema, sin mi brazo no podía hacer absolutamente nada y solo con uno me era casi imposible lograr un milagro, a lo lejos de donde estábamos, podía escuchar los lamentos de los civiles el choque frenético de diferentes armas venir uno tras otro era aterrador, a lo lejos en el firmamento poderosos rayos de energía pura eran manifestados tratando de acabar con su oponente o mejor dicho sus oponentes, él la tenía mucho más fácil que yo

-¿Qué pasa?

Una voz distorsionada y macabra me pregunto con ansias podía notar como el tono de su voz mostraba cierta satisfacción y felicidad, mire hacia arriba la gran Teigu suprema media más que el edificio más grande del mundo no más que el mismo Everest, la montaña más grande de todas.

-Mogari.-exclame molesta él estaba listo para atacar nuevamente la gran boca de la Teigu se abrió y a punto directamente hacia mí, tendría que esperar para moverme y lograr esquivarla como anteriormente lo había hecho, debí haber actuado antes, no debí esperar, debí haberle hecho caso a Fumito sino nada de esto estaría pasando y el mundo no estaría cayéndose en pedazos

Una gran onda expansiva llego lamentable te no logre esquivarla, pero logre partirla en dos, la gran onda se dividió en dos destruyendo todo más de lo que estaba, grandes rocas salían disparadas a todos los lados con fuerza, el suelo que aún estaba firme se cayó como el primero hundiendo todo lo que estaba cerca, fuertes explosiones provocadas por los cables de luz y gasolina, se escucharon e hicieron acto de presencia las explosiones, el suelo retumbo con mucha fuerza, la gran onda expansiva no parecía tener fin, con mi único brazo trataba de detenerla a toda costa, pero la perdida de uno de mis brazos, las múltiples cortadas que no querían curarse y el cansancio que se hizo presente en mi hacia que todo fuera mucho más pesado y complicado, la fuerza de la onda creció mas y más haciendo que retrocediera instintivamente, estaba en verdad sorprendida por la dureza de Murasame ante tal ataque una espada normal se hubiera hecho añicos de inmediato, sin duda alguna era un arma hecha por mi clan progenitor.

-Con que aun puedes seguir de pie….en ese caso…¡Veamos hasta cuanto puedes aguantar!.-la voz neutra y fría de Mogari llego a mis oídos

-¡Oh no!.-grite asusta al ver como aquella gran boca de la maquina se hacía más grade y creaba muchas más ondas de energía las cuales se fusionaron en una con la principal.

La fuerza incremento indiscriminadamente haciendo que retrocediera mucho más de lo que había hecho, Murasame la cual sostenía ahora con mi único brazo había comenzado a inclinarse por la presión de aquel terrorífico poder, había comenzado también yo a inclinarme esta vez no podía soportar mucho más, mi cuerpo ya no tenía la fuerza suficiente para aguantar aquel ataque, el brazo que había intentado en que no flaqueara había comenzado a decaer igual que mi cuerpo, mis rodillas tocaron el suelo, la onda aumento drásticamente mas su poder y Murasame con la cual me había estado protegiendo decayó, solté mi agarre de ella, la cual cayo de inmediato el suelo destruido, ante mis ojos una horrible luz de color rojo escarlata se acercó a mí en una velocidad de vértigo, mi miedo incremento.

-¡Maldición!.-grite al tiempo que la onda de energía totalmente negativa hizo contacto con mi cuerpo.

Algo diferente a los golpes provocados por las mismas armas provoco algo diferente en todo mi ser, sentí como de un solo golpe todo mi cuerpo se contorsionaba profundamente, la sangre comenzó a salir de mis heridas, la herida del brazo que había perdido se abrió nuevamente, de mis ojos salió sangre y de mi boca de la misma forma o eso creía ya que algo diferente a sangre cuajada salió de mi boca parecían ser trozos de mis órganos, aquel ataque provocó un gran estremecimiento en la tierra misma, todo lo que podían ver mis ojos era aquella horripilante, mi cuerpo hizo contacto de forma brutal con el suelo mismo.

-¡Aaahh!

Los escombros y grandes rocas cayeron sobre mí aplastando mi cuerpo de la misma forma que aquel rayo de onda expansiva.

En todos los lugares sintieron un terrible temblor, los usuarios Teigus en los diferentes punto de Japón, sintieron un fuerte pesar sobre sus cuerpos, sus batallas quedaron en suspenso, Paty sintiendo como su pecho se estrujaba de la peor manera, en sus oídos escucho el sonido de una campana, ella por inercia se cubrió sus oídos aquello solo significaba algo, los más temido por todos, no queria escuchar mucho menos creerlo, pero el sonido de las campanas persistía una y otra vez sin querer cesar.

-No por favor…que no sea verdad…no…Saya.-Paty dijo entre dientes con profunda tristeza

Fumito por su parte estaba igual, su corazón se comprimo fuertemente, el olor a Sakura cruzo sus sentidos, en su visión pétalos de la misma flor pasaron y se elevaron en el firmamento hasta desparecer de su vista completamente, miro los pétalos con confusión hasta que escucho un suave murmullo de dolor en el lugar donde Saya estaba peleando con su primo Mogari, abrió sus ojos como platos, movió su cabeza de un lado al otro, tirando de hacer que aquel pensamiento que cruzo su mente desapareciera por completo, pero el dolor que provoco su corazón se incrementó, solo una vez sintió aquello y fue cuando extermino a su familia de una forma tan cruel, meneo con más fuerza su cabeza una y otra vez, había tratado de contener las lágrimas que habían amenazado con salir, pero no pudo al tiempo que apretó con fuerza su Teigu deformando en el proceso el lugar de donde la sostenía.

Nobunaga también había sentido aquella fuerte opresión en su pecho, la armadura que lo cubría desapareció convirtiéndose nuevamente en la espada de demonio, la cual emito un suave latido, incluso el mismo Nobunaga había sentido como Incursión había emitido un lamento profundo, lo sentía en la palma de su mano, llevo su mano libre a su cabeza la cual al hacer tacto sintió el sudor de esta sobre su pelo el cual jalo con fuerza arrancándoselo en el proceso y fue ahí cuando el no pudo contenerlo mucho más.

-¡SAYA!.-Nobunaga grito con fuerza con una voz de dolor que se escuchó en toda la región destruida