Gracias por leer y dejar comentarios.
Lina, gracias por tu comentario. Gracias por el consejo. Cuando escribí esto no pensé en continuarlo, sólo quise plasmar todas las ideas en mi mente. ^^
Un saludo a ElenaGrayson, Salma Lilye y Marce Ruíz por alentarme a continuar con esto.
Cuidar a un pájaro
La misión parecía fácil. Todo fue como Batman y sus aves lo planearon. Kon hizo su trabajo. Jason inmovilizó a los maleantes. El barco llegó al puerto y Batman cayó sobre el comprador. Todo fue demasiado bien que Batman comenzó a tener miedo, sus ojos se deslizaron por sus aves, una faltaba, preguntó:
— ¿Dónde está Hood? —
Kon intenta ver el interior del barco, pero está forrado por una capa de plomo. El clon siente algo horrible en su estómago. Comienza a recorrer las aguas, busca con desesperación un rastro de Jason.
Nightwing se aproxima a una niña que mira hacia el mar, le pregunta:
— ¿Qué observas señorita? — Ella señala a las aguas al responder:
— El hombre malo se llevó a Rojo. — Dick siente el calor abandonar su cuerpo. — ¿Rojo va a regresar? — Nightwing sonríe al asegurar:
— Sí, él volverá. —
Artemis pasa corriendo entre la multitud, se arroja al agua al comenzar a nadar. Bizarro rebasa al Batiplano, pasa junto a Kon y se sumerge en las aguas. Kon observa a la amazona sacar del fondo del agua a Jason. Bizarro toma con cuidado al ave caída.
Kon quiere arrancar de los brazos de Bizarro a Jason y llevarlo con Batman, el murciélago sabrá como curarlo. El clon imperfecto no mira a los murciélagos, no le importa que Kon y Batman estén tras él. Bizarro vuela a toda velocidad, va con Mamá Gunn.
Artemis sale de las aguas, en el puerto se encuentran los hermanos del pequeño. Los observa, no está de humor para hablarles. Camina entre ellos, ignora sus preguntas y demandas. Nightwing se asegura que sus hermanitos estén bien antes de ir tras Artemis.
Batman deja el batiplano sobre el techo, hace camino entre la casa de asistencia de Mamá Gunn, no sabe qué esperar. La anciana posiblemente le dispare o mande a una pandilla de niños para luchar contra él, pero eso no pasa. Kon flota siguiendo al murciélago. Ninguno espera ver a un grupo de niños intentando escuchar lo que ocurre tras una puerta. Los pequeños al percatarse de la presencia del murciélago, se colocan frente a la entrada para impedirle el paso. Batman los observa, ellos no van a moverse. Demanda:
— Muévanse. — Uno de los chicos mayores niega al enfrentar al murciélago:
— No. No puedes llevarte a nuestro Rojo.
— Lo llevaré…
— ¡No! ¡Él es como nosotros! — Kon mira a los niños, una vez vio a Jason jugando con ellos. — ¡Él no puede volar! — Murmura. — Las ratas callejeras no vuelan… —
Batman los observa de nuevo, ninguno de ellos tiene el brillo y pasión de su hijo. Se han derrotado antes de empezar. Ninguno de ellos es temerario ni valiente como para robar las llantas del batimovil. Se abre paso entre los pequeños, intenta empujarlos con suavidad, abre la puerta.
El piso está salpicado con sangre, hay gasas sobre la charola en forma de riñón. Bizarro acaricia la frente de Jason al decirle:
— Rojo estar bien. Rojo sobrevivir. —
La mirada de Batman va a la anciana que se quita los guantes ensangrentados. Ella le dice a Bizarro:
— Él necesita un hospital. — Bizarro comenta ignorando a Kon y Batman:
— Roja regresar pronto. Azul venir también. —
Batman se aproxima a la mesa de metal, ve a su hijo, su piel está pálida y las vendas han comenzado a ensangrentarse. Inspecciona su puede llevarlo en sus brazos o en camilla. Bizarro pone su mano sobre el pecho de Jason, mira a Batman al negar.
— Recibirá la mejor atención.
— Rojo morir. —
Batman rechina los dientes, su ira se arremolina en su pecho. No le gusta la acusación del clon. Dick se precipita junto a Jason, empuja a Kon y Batman, le dice:
— Vamos a cuidarte Little Wing. — Artemis señala a Kon:
— Tú, vas a llevarlo. Bizarro síguelo. — Apunta a Dick. — Si es una trampa voy a castrarte y obligarte a comer tus intestinos antes de dejarte morir atado en una roca. —
Batman toma el brazo de su hijo mayor, no necesita hablarle. Nightwing agacha la mirada al murmurar:
— Lo siento B. —
Kon lleva a Jason entre sus brazos mientras sigue a Bizarro. Sobrevuelan Gotham, siente su corazón acelerarse y su estómago retorcerse. No sabe si es el terror de darse cuenta que Jason desapareció o tenerlo tan cerca. Puede oler la sangre, el cuero, el antiséptico, el mar y la esencia de Jason. Llegan al hospital, donde un grupo de médicos los esperan.
Se queda en pie, junto a Bizarro. Los clones ven al joven desaparecer tras las puertas de metal.
Batman mira a Mamá Gunn, ella prende un puro, comienza a fumar.
— ¿Todos tus pájaros son tan problemáticos? — Batman no responde, da media vuelta para irse, pero ella le dice. — Míralo de cerca Batman. Los demonios claman su nombre desde los infiernos. —
Batman se sube al batiplano, donde escucha lo que Dick habla con la amazona. Le llega un mensaje de Tim, lo abre, se trata de unos minutos de grabación, de una cámara de seguridad en el barco. Dick también recibe el mensaje.
Batman ve a Red Hood luchando contra un matón, mientras un par de niños intenta correr del tiroteo. Jason se interpone entre los niños y las balas. Su hijo le da una patada a un maleante al tirarlo al agua. Red Hood se acerca a la niña que estaba escondida tras una caja, pero voltea, lanza puñetazos a la nada, dispara y algo lo lanza al agua.
Dick se detiene, recuerda las palabras de la niña:
"El hombre malo se llevó a Rojo."
Nightwing le llama a Tim, le pide que encuentre a la niña del video. Batman no cree que se trate de demonios, piensa el algún meta-humano. Bizarro mira a Kon, le pregunta:
— ¿Ayudar a Rojo? —
Kon mira al clon, no tiene que responder, sabe que está metido hasta el cuello en esto. Va a decirle a Jason que siente atracción por él, amor o lo que sea que se llame lo que siente.
Roy y Kori entran corriendo al hospital, piden información sobre Jason usando el nombre que Dick les indicó.
Los médicos intentan mantener con vida a Red Hood. Jason se ve solo en la sala de operaciones, intenta levantarse, pero su cuerpo duele. Un hombre con traje oscuro, camisa negra, un corbatín y muchos años se aproxima. El viejo le dice con suavidad:
— Es momento joven. — Jason lo reconoce, ese hombre estuvo cuando murió la primera vez. — Fue suficiente, es momento de descansar… —
