Hola! La verdad estaba aburrida y empecé a escribir este fic. No es un trabajo muy pulcro fue más bien por diversión. Aún no se que tantos capítulos tendrá pero veremos como se va dando. Es un SagaxSaori pero visto desde un punto de vista humorístico.
De antemano, gracias por leerme.
Disclaimer: Los personajes de Saint Seiya no me pertenecen, son de M. Kurumada (Si fueran míos ya hubiera hecho un gran shippeo de mi OTP) :P
CAPITULO 1: LA LLEGADA DE ATHENA
Santuario de Athena, 8:30 p.m.
Algunos santos se preparan para una velada, de las que se habían vuelto parte de su rutina.
Aldebarán: Aquí está la carne y la chistorra. ¿Seguros de que no hay problema de prender fuego dentro de la casa de Aries?
Shura: No te preocupes Mu se fue del santuario hace años, así que no creo que le importe.
Camus: Además, las alarmas contra incendios están desactivadas. Y ¿Por qué creen que el borrego se haya ido?
Máscara Mortal: Supongo que por lo de Aioros. Bah! Él se lo pierde…
Alguien entraba con pasos firmes y todos callaron.
Saga: ¿Estaban hablando mal de mí?
Todos pusieron cara de susto y negaron al mismo tiempo.
Máscara Mortal: ¿Cómo crees? con risa burlona.
Saga: Les traje medicina, ingratos -dice mientras deja unas botellas en la mesa-.
Afrodita: ¿Ya empezaron a molestar tan temprano? -preguntó quien venía detrás con más bolsas- ¿Donde están los demás?
Camus: Shaka y Milo fueron por doncellas.
Todos se sentaron alrededor de la mesa. Camus, Afrodita y Saga jugaban naipes, Aldebarán y Shura preparaban la comida, mientras Máscara Mortal servía los tragos.
Los caballeros faltantes hicieron su aparición.
Camus: ¿Y bien?
Shaka: Lo sentimos caballeros, las chicas hoy se pusieron difíciles -dijo en un tono muy diplomático-.
Saga: ¿De que hablan?
Milo: Nos mandaron a volar.
Máscara Mortal: ¿Ya tan mala fama tenemos?
Milo: Tu más que nadie.
Afrodita:Ay pues ni que estuvieran tan guapas de todos modos. Y a todo esto, ¿Aioria vendrá?
Saga: No, mandé al gatito a oriente a ver que onda con la chiquilla esa que anda diciendo que es Athena.
Shura: Y aunque no fuera así, no vendría él se niega cada vez que lo invitamos.
Shaka: Siempre he pensado que aún está molesto por todo el asunto de su hermano. No entiendo por qué nunca le has dicho la verdad, Saga.
Saga: ¿Y que quieres que le diga? ¿Que su hermano se murió de un pasón que se nos fue de las manos? ¡Se pondría pero!
Milo: Dinos, exactamente ¿Qué pasó?
Aunque el patriarca no quería hablar del asunto tenía al resto encima con preguntas y decidió contarles:
Saga: Hace 13 años, Aioros y yo queríamos derrocar al patriarca Shion. Ese maldito nos explotaba y maltrataba. Mi hermano Kanon nos había metido la idea de iniciar una revuelta en su contra, pero Aioros se negaba. Solo cambió de opinión cuando lo descubrimos propasándose con Afrodita.
Afrodita: ¡Infeliz!, Nunca volví a ser el mismo.
Saga:Yo fui el que se ensucio las manos y, aunque la idea era que Aioros tomara el puesto de patriarca, la situación lo afectó demasiado y empezó a abusar del polvo de estrellas. Siempre estaba viajando y no en el buen sentido. Por lo que yo tuve que asumir el puesto.
Milo: ¡Pero si tu eres igual! -grita ante la mirada fría del geminiano- yo solo decía…
Saga: Él ya no lo controlaba. Temí por el santuario y por su pequeño hermano. Así que decidí esconder todo rastro de su drogas, en un lugar donde nadie las encontraría.
-¿En donde? -preguntaron al unísono los santos-.
Saga: En la cuna de Athena -afirmó orgulloso el patriarca- ¡Yo era el único que le cambiaba los pañales a esa latosa, no me dejaba dormir! Así que se me hizo fácil… Pero una noche, después de darle la mamila a la bebe, quise tomar un poco, para dormir a gusto, ya saben. Había cerrado muy bien la bolsa y tomé una daga para abrirla y fue justo ahí cuando Aioros apareció y se puso como loco al ver que había sido yo el que había escondido su valioso polvo de diamante. Quiso agarrar el paquete pero el muy idiota agarró a la niña y huyó… La mayoría de ustedes eran unos mocosos inservibles, así que envíe a Shura a buscarlo, pero cuando lo encontró, había cambiado a Athena por dinero. Se la llevó un turista que no identificamos y Sagitario se había dado el pasón de su vida, uno al que no sobrevivió. Buscamos a Athena y al turista pero no había rastro… Aunque al final las cosas no salieron tan mal, ¿no?
La mayoría asintió al tiempo que el patriarca daba un trago grueso a la botella de alcohol.
Shaka: Entiendo que intentaras proteger al hermano menor de tu mejor amigo, pero realmente creo que no debiste haberle dicho al gato que Aioros fue un traidor. Eso es bullying.
Máscara Mortal: Bah! Todo es bullying hoy en día.
Camus: Mu sí sospecha, por eso desertó. Pero y el viejo maestro ¿No hizo nada cuando el santuario empezó a cambiar?
Saga: No. Ese viejo seguro se ha muerto de envidia todos estos años al no poder estar aquí.
Shura: Y esa chica. ¿De verdad creen que sea la Athena perdida?
Saga: Ni idea, pero ya la estuve stalkeando en sus redes sociales y tiene muy buenas fotos.
Camus: ¿En serio? no seas malo, rolalas.
Saga: A ver, te mando el link…
Shaka: Y yo pensé que Kanon era el pervertido de los gemelos…
Saga: Oye,solo es investigación. Tengo que saber quien es nuestro enemigo.
Japón, 6 p.m.
Saori: No Seiya, ya te dije que no.
Seiya: Pero Saori, tienes que escucharme. Shaina solo llegó cuando ese bravucón de Aioria y yo estábamos peleando.
Saori: Aja, Si. Y que la tuvieras abrazada era parte del plan ¿no?
Seiya: Te juro que yo no…
Saori: Ya,¿ok? La verdad acepte salir contigo porque pensé que era buena idea, pero entre la huérfana esa y la peliverde resbalosa no, dejemos esto por la paz.
Seiya: Pero Saori…
Saori: ¡Pero nada! Tengo problemas más importantes que atender que estar cuidándote, ahora con todo esto de ser diosa. Además, ese caballero dorado me dejó su numero y me invitó al santuario. Y si sus amigos están como él, yo si voy… Claro, para exigir el lugar que me corresponde.
Seiya: Yo confío en que cambiaras de opinión respecto a nosotros e iré para protegerte.
Saori: Si, ya sé que todos irán conmigo. Así que mejor ve y diles que se preparen porque nos vamos mañana mismo… Santuario ahí te voy.
Casa de Aries, 6 a.m.
Mu: ¿Pero que demonios?
Kiki: ¿Que sucede maestro?
Mu: Mira este desastre, hay basura por todos lados y ¿Que es esa mancha en el techo?
Kiki: Le dije que debí haber venido antes para revisar el lugar.
Mu: Malditos holgazanes, de no ser porque el antiguo maestro Dokho me pidió que regresara no lo hubiera hecho. Pero dice que debo aguardar la llegada de Athena…¡Como no viene él!
Salón del patriarca, 7 a.m.
Saga: Aioria, ¿Ya de vuelta?
Aioria: Si, conocí Soria Kido, como me lo indicó.
Saga: ¿Y? ¿Crees que sea Athena?
Aioria: Pues yo creo que si. Es bonita, millonaria y mandona, toda una princesa. Su cosmos es enorme.
Saga: Así que por fin ha aparecido...
Aioria: ¿Pero cómo estaremos seguros?
Saga: Pues no es como que le podamos hacer una prueba de sangre y ya… Supongo que será cuestión de fe… Además, si es una impostora, ella misma saldrá corriendo. Puedes irte león… Y por cierto, mantente en tu casa, no quiero que andes persiguiendo a la amazona esa, debemos estar alerta.
Leo asintió y salio por la puerta, al tiempo que algunos soldados solicitaban la atención del patriarca para comunicar que Saori Kido y sus caballeros de bronce acababan de entrar al santuario.
Saga: ¿Tan pronto? Tendré que pensar en algo…
Entrada a las 12 casas, 8 a.m.
Saori: ¿Están seguros que solo entramos a esas casas y ya?
Shiryu: Si, por lo menos en la primera, tengo un conocido que nos ayudará a pasar.
Saori: Esta bien, vamos entonces.
Al iniciar a subir los primeros peldaños, apareció ante ellos una figura.
Saga: Buenos días señorita Kido, bienvenida al santuario.
Seiya: ¿Quien eres tu? -preguntó poniéndose en guardia-.
El recién llegado ignora a Pegaso y se acerca a besar la mano de Saori, presentándose como el patriarca.
Saori: ¿Tu fuiste quien mando a todos esos matones a buscarme?
Hyoga: Maldito, acabemos con él.
Saga: ¡Esperen! Soy un leal sirviente de Athena.
Shun: ¿Y por que intentaste matarla?
Saga: ¿Un problema de drogas?… Pero el punto es que todo ha sido un malentendido. La verdad es que yo la busqué por mucho tiempo señorita.
Mu: ¿Como por 2 días? -preguntó el ariano sarcásticamente que se acercaba desde su casa-.
El geminiano lo miró desafiante y continuó ignorando el comentario.
Saga: La buscamos por cielo, mar y tierra.
Mu: ¿Te refieres a Rodorio y la otra aldea?
Saga: Activamos la alerta amber de inmediato.
Mu: ¿Con la foto de la estatua?
Saga: Hasta mandamos poner su foto en las cajitas de leche de toda Grecia.
Mu: Insisto, la foto de la estatua…
Saga: ¡Ya Mu!, el punto es que estamos felices de que por fin esté de vuelta con nosotros. Porque se quedará con nosotros, ¿verdad?
Saori: Supongo… En realidad no tenía planes más allá de derrotar al patriarca impostor, pero si todo esto nos ahorra tiempo y esfuerzo mejor, porque de seguro iban a matar a estos 4 -dijo mirando a los caballeros de bronce-.
Seiya: Saori ¿Cómo puedes perdonarlo y creer en él después de todo lo que ha hecho?
Saga pone una cara angelical mientras Athena lo observa detenidamente.
Saori: Pues si, no ves los ojitos que me está haciendo, debe estar realmente arrepentido (y sabroso, pensó).
Saga: Entonces Athena, no esperemos más y vayamos a las 12 casas para presentarle a cada uno de sus caballeros de oro.
Todos avanzaron y entraron a la casa de Aries, donde Kiki barría.
Saori: ¡Ugh! ¿Qué es ese olor? Mu, más te vale que limpies este lugar ¡está asqueroso!
Mu: Pero señorita Athena yo no…
Saori: Shiryu, ayudale a tu amigo a arreglar este desastre y quiten esa mancha del techo.
Saga: Ay si, ¡que cochino!
Comenzaron a subir las escaleras hacia Tauro y rápidamente llegaron. Ahí, Aldebarán los recibió alegre. Todos se presentaron.
Aldebarán: ¿Ya desayunaron? Les puedo preparar algo con gusto.
Saori: No, gracias -dijo notando la mirada decepcionada de Pegaso y suspiró – Seiya, puedes quedarte si quieres.
Seiya: ¡Yuju! Los alcanzo luego.
La chica movió su cabeza pensando en lo infantil que era su caballero y el grupo siguió hasta la tercera casa. Hyoga y shun entraron primero, después Athena, quien no los encontró. Al mirar hacia atrás tampoco vio al patriarca ni la salida. Avanzó llamándolos sin señal de respuesta.
Empezó a pensar que quizás era una trampa. Ok, Saori, no entres en pánico, eres una diosa pensó, ya sé voy a marcarles. Solo escuchó una grabación: "El numero que usted marcó se encuentra apagado o fuera del área de servicio"
Saori: ¡Maldita sea!
El lugar era agradable pero a la vez oscuro y empezó a caminar, de pronto escuchó un ruido y saltó al otro extremo, chocando con algo. Cuando abrió los ojos, vio la figura de 1.88 en la que estaba literalmente estampada.
Saga: ¿Todo bien, Athena? -pregunto en tono burlesco y acercándose a ella-.
Saori: ¿Pero que juego es este? -grito lanzándole un golpe en el pecho- ¿Estas intentando asustarme?
Saga: Solo te doy la bienvenida a mi humilde hogar -dijo el hombre riendo- Aunque por mi trabajo lo tengo muy abandonado, pero puedes entrar a mi laberinto cuando quieras…
Saori: ¡En tus sueños! Y si lo quieres es intimidarme, no va a funcionar. Recuerda que crecí entre ese montón de huérfanos maleducados y tus insinuaciones son niñerías. ¿En donde están los demás?
Saga: ¿Tus caballeros? Se cansaron de correr.
El patriarca señala una esquina donde Hyoga y Shun estaban sentados y platicando relajadamente.
Saori: ¡Bonita forma de cuidarme ustedes dos!
Shun: Agrrr… Pensamos que habrías ido al tocador de damas y no quisimos presionarte.
Saori: Par de tontos, de verdad espero que los caballeros dorados tengan más sentido común, porque si dependo de ustedes para ganar la guerra santa no voy a sobrevivir. Y tu patriarca, déjate de jueguitos.
Saga: Solo si me llamas Saga. Me siento anciano cuando me dices patriarca.
Saori: Si, como sea. Vámonos ya.
Avanzaron por las escaleras y minutos más tarde se encontraron con la casa de cáncer.
Saga: Athena, te presento al guardián de esta casa, Máscara de Muerte.
Máscara de Muerte: Buon giorno.
Saori: ¿Máscara de muerte? ¿En serio? ¿O sea que tu mamá se levantó un día y decidió que llamaría así a su hijo?
Máscara de Muerte: Ehm… No exactamente.
Saori: ¿Entonces es tu nombre artístico?
Saga: Athena, le ruego deje de acosar a mi camarada, ya suficiente bullyng le hacen por eso. Verá, cuando obtienen su armadura dorada, algunos caballeros deciden adoptar otro nombre, como un nuevo comienzo. Tal es el caso de Aldebarán y el aquí presente. Solo un par de personas conocen su verdadero nombre.
Saori: ¿Y tu sí lo sabes?
Saga: En efecto, pero respeto su derecho a la privacidad… Mejor continuemos a la siguiente casa. Nos vemos cangrejo.
Saori: ¿Se llama Celestino?
Saga: No.
Saori: ¿Fabrizio?
Saga: No.
Saori: ¿Valentino?
Saga: ¡No!
Saori: ¿Gianni?
Saga: ¡Que no le voy a decir!
Saori: Uy, que amargado.
Saga: Ya llegamos a la quinta casa, no se ve Aioria, entremos.
Los cuatro ingresan y caminan unos pasos.
Saga:¿Pero que demonios? -dice tapándole los ojos a Saori- ¡Aioria! ¡Marin! ¿Que esta pasando aquí?
La amazona dio un salto casi a la velocidad de la luz y salio corriendo sin contestar y dejando al León con el problema.
Hyoga: ¿Esa era la maestra de Seiya?
Saga:¿Qué te dije de estar alerta muchacho?
Aioria: Patriarca, usted me dijo que me quedara en mi casa y eso hice. Yo no veo el problema.
Saori: (Así que tiene novia ¡pff! Y yo que me anime a venir hasta acá)
Saga: Eres un irrespetuoso, disculpate con nuestra diosa.
Aioria: ¿Siempre si es Athena?
Saga: ¡Que te disculpes, gato!
Aioria: Perdón -dice entre dientes-.
La diosa lo miró y solo respondió levantando los hombros.
Shun: Que bueno que Seiya no presencio esto, que horror…
Hyoga: Y a todo esto ¿Donde esta? Ya debería habernos alcanzado.
El patriarca se quedó pensativo.
Saori: ¿Que pasa?
Saga: ¿Abre dejado el modo "laberinto" encendido en la casa de Géminis?
Saori: jajaja Bueno, igual y déjalo ahí un rato -dijo avanzando-.
Saga: ¿Problemas con el Pegaso? -preguntó a los otros 2 caballeros de bronce-.
Shun: Digamos que algo no terminó muy bien entre ellos antes de venir aquí…
Saga: Interesante -dijo sonriendo-.
Minutos más tarde entraron a la sexta casa.
Hyoga: Por fin, estas escaleras se ponen cada vez peor, y este calor…
Shun: Jajajaj, casi te derrites.
Shaka: Adelante, preparé té helado para ustedes, descansen un poco.
Saga: Shaka, tu siempre viendo más allá de lo evidente…
Shaka: Saga, solo quiero hacer sentir bienvenida a la diosa Athena que por fin se encuentra con nosotros.
Saori: Muchas gracias, pero ¿Puedo preguntar por qué tienes los ojos cerrados?
Saga: Exceso de lagañas. Producto de graves conjuntivitis.
Shaka: ¿Que el de la conjuntivitis no eras tu?
Saga: No, eso era otra cosa.
Enfrascados en la discusión amistosa que tenían, no se dieron cuenta de que alguien entró como a su casa.
Ikki: Hola Saori. Todos.
Saori: ¿Cómo llegaste hasta aquí si el laberinto de Géminis sigue encendido?
Ikki: Ah, ya sabes, incongruencias del guión. En fin, venía porque no me han depositado el pago de mi quincena y me urge pagar mis deudas. No se si puedas prestarme algo de dinero…
Saori: Entonces ahora sí te dieron ganas de andar en grupos, ¿no? Y seguir órdenes mías, ¿no?
Ikki: Mira princesita caprichosa, más te vale que…
Saga: Más te vale a ti escoger cuidadosamente tus palabras, que estas en un lugar sagrado. ¿Quien rayos eres?
Ikki: Soy el Ave Fénix.
Saga: Me pareces familiar, como que tienes un rostro muy golpeable…
Shun: Ya hermano, por favor. Yo te presto el dinero que necesites. Por favor disculpen a mi hermano que actuó sin pensar.
Saga: Esta bien, vámonos. Y pollito rostizado, más te vale que no te vuelva a escuchar usando ese tono con Athena.
Ikki se quedó molesto mientras todos salían de la casa. El patriarca se quedó hasta el final de la fila y se acercó al guardián de la casa.
Saga: Ya sabes que hacer -dijo y se fue-.
Shaka: "Tesoro del cielo"…
Momentos después.
Saori: ¿Nunca se les ha ocurrido instalar escaleras eléctricas o algo así?
Saga: Una vez tuvimos un teleférico pero tuvimos un feo accidente con Aldebarán, ya sabes -dice haciendo señal de gordura- desde entonces decidí que mejor caminamos y les hace bien el ejercicio… Disculpen si esta casa está algo abandonada. Dokho se fue hace mucho tiempo y como no se digna a mandar la cooperación para la señora de la limpieza, casi no la envío para acá…
Hyoga: Pues a mí me da escalofrío, no sé por qué.
Saori: No, yo ya no puedo más. De haber sabido que iba a caminar tanto no habría traído tacones.
Saga: Ay por Zeus -dice mientras la toma y la carga- si no avanzamos nunca llegaremos a sus aposentos, se tiene que ir acostumbrando.
Saori: ¿A que?... Bájame
Saga: A subir y bajar. ¿Prefieres seguir haciéndote ampollas en los pies?
Saori: No.
Cuando entraron a la casa de Escorpión, Milo abrió los ojos sorprendido al ver la postal: Saga cargando a Athena y Hyoga cargando a Shun.
Milo: ¿A que hora fue la boda doble o que?
Saga: La diosa está cansada.
Hyoga: Y Shun se torció el tobillo.
Milo: No, pues que cosas. Pero en fin, permitame presentarme, soy Milo de Escorpión, su más fiel caballero y seguidor en instagram.
Ella poniéndose de pie, le sonrió.
Saori: ¡Vaya! Por fin alguien que sabe como tratar a una dama.
Saga: Claro, porque cargarte hasta aquí para que descanses es muy desconsiderado.
Saori: Tu amabilidad no cuenta si luego me la echas en cara, patriarca -dijo mientras era guiada hacia un sofá por Milo- Y cuéntame caballero ¿Que te gusta hacer?
Milo: ¿De verdad quiere que le conteste eso?
1 hora después…
Hyoga: Saori, creo que debemos hacer algo con Shun, se le está inflamando el pie…
Saori: ¿Que?, Ay esta bien. Llevalo a que lo revisen. Además quiero que regresen a Japón y me traigan mis cosas, si de verdad me voy a quedar necesito un poco de todo, dile a Tatsumi, él sabrá que enviar…
Hyoga: De acuerdo. Nos veremos después.
Athena continuó con la charla y Saga desesperado y aburrido la levanta con un solo brazo y se la lleva cargando como costal de papas.
Milo: ¡Oye pero cómo te atreves!
Saga: Mira insecto, tú mejor te callas. ¿O quieres que le cuente a nuestra diosa todos esos rumores de tus gustos "franceses"
Milo: ¡Esas son solo especulaciones de la gente!
El geminiano lo ignora y continúa caminando ante los reclamos también de la chica.
Saori: Te ordeno que me bajes ahora mismo. ¿quien te has creído?
Saga: El patriarca -dice bajándola - ¿Usted que se ha creído portándose así?
Saori: Calmate, ¿Si? No exageres, solo me divertía con él. ¿De qué sirve tener tantos chicos lindos alrededor y no pode entretenerse con ellos. Además te recuerdo que todos aquí están a mí servicio, incluyéndote.
Saga: Esto va ser peor de lo que imaginé -dice gruñendo y tocando su sien-. (esta niña ya me está produciendo jaqueca)… Mejor continuemos. La casa desagitario esta vacía, así que ahí no perderemos más tiempo… No he podido cubrir esa vacante por la falta de la armadura, que por cierto al parecer está embrujada por su antiguo dueño.
Saori: ¿Aioros? Pobre, su alma no descansa…
Saga: Pero apurémonos, en Capricornio nos espera Shura, quien me aviso prepararía paella para usted.
2 horas después…
Saori: Ahora sí, ya no puedo caminar más. Esa paella estaba deliciosa pero ya me está dando el mal del puerco.
Saga: Que pena, porque no la pienso volver a cargar.
Saori: ¿En dónde quedó tu caballerosidad patriarca?
Saga: Esa, igual que mi paciencia quedaron varios escalones atrás. Pero créame que estas horas compartidas con usted han sido suficientes para conocerla gran diosa Athena -dice sarcásticamente-.
Saori: Tampoco te burles ¿Si? Hace un par de meses mi vida era sencilla, la de una chica normal, millonaria, guapa y normal, pero ahora… Dioses, batallas, armaduras. Ni siquiera sé donde empezar y ahora, tendré que mudarme aquí y no se cómo va a ser eso…
Saga la miró en silencio con pena, era la primera vez que la escuchaba hablar con sinceridad.
Saori: Uhhh… ¿Quien es ese bombón que esta en la puerta de la casa de Acuario? -dijo apresurándose a ir con él-.
Saga: Y hasta ahí llegó mi compasión por ella.
Dentro de la onceava casa.
Camus: Bienvenue, mon ami. Soy Camus de Acuario.
Saori: Oh, que casa tan elegante, aunque hace un poco de frío.
Camus: No te preocupes chérie, nada que el calor de mi cosmos no pueda mejorar…
Saga: Bueno, bueno, no voy a pasar por lo mismo que allá abajo, así que ya vámonos.
Saori: Pero si Camus y yo apenas nos estamos conociendo.
Saga: Vámonos dije.
Saori: Aguafiestas…
Minutos después.
Saga: Bien, pues ésta es la última casa. Aquí vive Afrodita de Piscis, el hombre más bello del santuario.
Saori: ¿Afrodita? ¿Bello? O sea, que bien que estamos a favor de la comunidad LGBT, que bien.
Afrodita: ¡Escuché eso, niña! Y no soy gay, solo soy hermoso por dentro y por fuera.
Saga: Y humilde, ¿no?
Afrodita: como si eso abundara por aquí. Verás Athena, a su ilustrísima le encanta molestar a todo el mundo.
Saori: Si, me he dado cuenta.
Saga: Bueno ustedes dos, si quieren luego les agendo una cita para que hablen mal de mí a sus anchas, ahora debemos finalizar nuestro ascenso.
Afrodita le obsequia una rosa a la muchacha y ella agradece sonriente al tiempo que suben los últimos peldaños.
Saori: Agendarme una cita… ¿No vas a sermonearme como en Acuario?
Saga: No, resulta que en Afrodita sí confío.
Saori: Eso ya es mucho decir, supongo.
Saga: ...Por fin llegamos. Esta es la sala del patriarca.
Saori: Entonces, ¿Tu vives aquí?
Saga: Efectivamente. Aquí esta el salón principal, una sala de entretenimiento, una biblioteca, los balnearios y mis aposentos.
Saori: Y ¿yo donde me quedaré?
Saga: Subiendo por esas escaleras está su cámara privada. Hice arreglos para que encuentre lo necesario. ¿Necesita que la acompañe.
Saori: No, me las arreglaré.
