Hola de nuevo, aquí va el segundo capítulo de esta pequeña locura. Es más bien un preámbulo de donde se va a desatar todo. La verdad el humor es mucho más difícil desarrollarlo, así que espero no sean tan malos con sus criticas. Cualquier cosa, déjenme sus Reviews.
También les comento que, en el remoto caso que les esté gustando el contenido, visiten mi página de Facebook: enlacamaradeAthena/ que es mi nuevo proyecto.
*Las cosas que a veces están en () son pensamientos.
CAPÍTULO 2: ¿CUÁL ES MI DEBER COMO DIOSA?
Sala del patriarca, 10 a.m.
Saori: Ah, dormí de maravilla…
Saga: Así veo -dijo viendo la hora- me alegra.
Él no le dio demasiada importancia a la chica y continuó escribiendo en su computadora.
Saori: Pues ahora si patriarca dime ¿que tengo en mi agenda?¿alguna armadura que entregar? ¿un combate mortal que presenciar? ¿un encuentro diplomático con algún dios que planeé destruir la tierra?
Saga: Ehm… Me temo que hoy no.
Ante la cara de decepción de Athena él continuó:
Saga: Verá, en realidad su papel aquí es más bien simbólico.
Saori: ¿Simbólico?
Saga: Si, la mayoría de las funciones quedan a mi cargo. Y usted es algo más así como un…
Saori: ¿Adorno?
Saga: Si, bueno… no. Es una representación de nuestros ideales.
Saori: Pero si para eso ya tienen la estatua. ¡Me estás diciendo que terminé dejando mi vida en Japón y me mudé hasta acá para ser parte de una organización machista que solo usa mi imagen emponderada mientras relegan a las mujeres a un papel pasivo y secundario?
Saga: Pues algo así -dijo él confundido- Pero no se enoje conmigo, ni se ponga feminazi. Yo no escribí las reglas, en todo caso fue usted. Ahora si me disculpa, tengo que terminar de firmar unos documentos. Si gusta puede volver a sus aposentos y relajarse, cuando llegue el equipaje que solicitó le avisaré.
La diosa furiosa cerró sus puños pensando en lo odioso que era el hombre y subió a su alcoba con pasos firmes pensando como vengarse.
Por la tarde habían llegado sus maletas pro fin.
Saori: ¡Patriarca! ¡Patriarca!
Saga: ¿Si?
Saori: Necesito que desempaques mis cosas, acomoda mi ropa y planchala si esta arrugada.
Saga: ¿Perdón? -dijo intentando respirar y mantener la paciencia al tiempo que una venita en su sien se inflamaba y parecía que iba a explotar-. Verá,e so no es parte de mis funciones.
Saori: ¡Uy! Y yo que no traje a Tatsumi porque pensé que todos aquí harían lo que les ordenara.
Saga: Buscare a una saintia para que la asista.
Saori: ¿Saintia?Pensé que a no quedaba ninguna en el santuario…
Saga: Katya de la coron…
Saori: Ahh ¡Esa! Y dígame ¿que clase de servicios presta aquí esa traidora?
Saga: Es una doncella a mi servicio.
Saori: ¡Olvídalo! En ese caso, yo misma lo hago
Saga: Bien, así se entretiene en algo.
Santuario, 9 a.m. 2 días después…
Saori estaba harta de estar encerrada en su cámara privada, que ya había personalizado y arreglado. Decidida tomó su ropa deportiva y su reproductor de música dispuesta a despejar su mente un rato. Nadie le había explicado aún las reglas del lugar, pero algo le decía que su "niñero" no estaría feliz de verla salir, así que atravesó el salón lo más rápida y escurridizamente posible. Saori vestía una malla deportiva y un top negro que marcaba sus curvas, Saga casi se ahoga con el café que tomaba cuando la vio salir corriendo por las escaleras vestida así. Pero ella apresuró el paso para que no la detuviera.
A medio camino se encontró con 2 de sus caballeros de bronce, quienes acostumbrados a su conducta no se asombraron al verla vestida así.
Seiya: Hola, que gusto verte.
Saori: Hola, ¿Que hacen?
Shiryu: Venimos a traerte la lap top que se quedó olvidada en la mansión.
Saori: Aww, gracias, me ha hecho muchísima falta.
Seiya: ¿A donde ibas?
Saori: Solo a hacer algo de ejercicio… y tal vez socializar, pero la mayoría de los templos están vacíos.
Shiryu: A esta hora deben estar entrenando en el coliseo los santos.
Saori: Oh, pues vamos…
Los 3 llegaron al lugar y Athena observó el agradable panorama. Ahí estaban sus caballeros (y sin armadura, pensó). Shaka corría alrededor del lugar, Mu hacía abdominales. Aioria y Milo tenían una pelea amigable. La diosa buscó un lugar donde sentarse a presenciar el espectáculo. Recogió su cabello en una coleta mientras algunos dorados notaron su presencia.
Milo: ¿Ya viste eso? Vaya suerte que tienen los bronceados.
Aioria: Veo que te has vuelto admirador de nuestra nueva diosa.
Milo: Y ¿que no es mi deber? Además mírala…
El caballero de Leo miro por un instante a la diosa para luego dirigir su mirada al otro extremo de las gradas, desde donde Marín del Águila observaba los entrenamientos.
Milo: Ah, cierto. Tu domadora está presente. Pues yo sí aprovecharé la ocasión -y empezó a caminar-.
Aioria: ¿A donde vas ?
Milo: A darle mis respetos a nuestra diosa
Aioria: ¡Pff! Dudo mucho que respeto sea lo que le quieres dar, bicho.
Una vez con ellos...
Milo: Srita. Athena, Que gusto es poder deleitarse con su presencia por estos rumbos.
Saori: Hola, si es verdad, me siento muy sola allá arriba encerrada.
Milo: Es una pena que eso pase, cuando usted me lo indique yo puedo subir a hacerle compañía -dijo guiñando un ojo-.
Seiya: ¿Y este quien es?
Milo: ¿Tienes algún problema, niño?
Saori: Seiya, por favor no empieces… Milo, ¿Por qué tu amigo no vino contigo?
Milo: ¿Aioria? Olvídelo, su novia lo golpearía.
Saori: Ah, si, la pelirroja de allá… En fin, igual y los castaños no son lo mío.
Seiya: ¡Oye!
Saori: ¡Ups! Jajaja, lo siento, tu tienes hermosos ojos.
Seiya: Yo mejor me largo de aquí. Diviértete Saori. Vámonos Shiryu.
Saori: Que poco sentido del humor.
Milo: Mejor, deje que se vayan, así podemos ir a dar un paseo, usted y yo, ¿le parece?
Saori: Suena bien.
Una sombra detrás de ellos carraspeó y al voltear vieron al patriarca con el cabello gris y los ojos rojos. El Escorpión se quedó callado y con cara de susto.
Saga: Athena, tiene que regresar conmigo al templo. Hay asuntos importantes que tratar.
Saori: ¿Justo ahora?
Saga: Sí. JUSTO AHORA.
Ella se encogió de hombros molesta y lo siguió. Subieron las primeras 10 casas sin dirigirse la palabra hasta que ella anuló el silencio
Saori: ¿Me vas a decir que asunto urgente debo atender?
Él no respondió, su cabello había vuelto a la normalidad y entraban a la casa de Piscis.
Saori: Después de decirme que soy casi un florero en tu santuario y que casi, casi te estorbo, ahora casualmente tengo algo que hacer. ¿Crees que soy tonta?
Saga: Me queda claro que no es un florero (no daría tanta lata, pensó), es un símbolo y mi trabajo al parecer es ser su niñero.
Saori: ¡Cuando te conviene!, mejor déjame en paz.
Corrió hacia su cámara y Afrodita vio la escena comiendo un durazno.
Afrodita: ¿Problemas en el paraíso?
Saga: ¿Paraíso? Esta mugrosa niña me colma la paciencia, no quiero recaer, he estado limpio desde hace meses, pero su presencia me estresa como no te das una idea.
Afrodita: ¿Que esperabas? Solo tiene 15 años.
Saga: Y molesta más que una de 20
Afrodita: Que sobreprotector -dijo riendo- Ella es nueva en esto de ser diosa, supongo será difícil que se adapte.
Saga: Será difícil que no la mate… A veces no sé cómo tratarla.
Afrodita: Para empezar deberías decirle la verdad.
Saga: No.
Afrodita: Yo creo que si te perdona.
Saga: ¡No!, no quiero que ella me vea como a un…
Afrodita: Ah, no quieres decepcionarla.
Saga: Son mis problemas y ya veré cómo los resuelvo.
Afrodita: Como quieras…
Balneario del templo, 12 p.m. 1 semana después.
Saori revisó en salón y al ver que no había nadie se puso su traje de baño y una bata encima. Se escurrió silenciosamente hasta la puerta del balneario, la abrió y cerró cuidadosamente porque no quería que la descubrieran. Se quitó la bata y se dispuso a entrar al jacuzzi que estaba detrás de unos pilares.
Saori: ¡Ahhhh! ¿que no conoces los trajes de baño? -grito -.
Saga: Creo que debemos establecer horarios para el uso del balneario -dice tranquilo al tiempo que se cubre con una toalla y camina hacia fuera del lugar-.
Saori: ¿Tu crees?-preguntó mientras detenía el derrame nasal-.
Cámara privada de Athena, 5 p.m.
Kiki: Srita. Athena, han venido a traer estas flores para usted.
El pequeño lemuriano entra entusiasmado a su habitación seguido por Afrodita y Saga.
Saga: ¡Pequeño gusano no debiste traerle eso sin antes haber pasado por mi revisión!
Afrodita: Uuuh. Pero que hermosos tulipanes. Los de ese color significan amor eterno. ¿Quien te los manda? ¿Pegaso? ¿Milo? ¿Camus?
Saori: No tengo idea. Leeré la tarjeta… Son de Julián.
Saga: ¿Quien ese ese Julián? ¿Y por qué le manda flores?
Saori: Es un viejo amigo de la familia, lo conozco desde niña. ¿Pero cómo se enteraría de que estoy viviendo aquí?
Saga: Muchos pretendientes ¿no?
Saori: Él solo está siendo atento… Además, ¿Que acaso no crees que soy lo suficientemente bonita para tener pretendientes?
Afrodita: Sí saga, ¿no crees que es bonita?
Saga: Más que bonita, creo que es una coqueta.
Saori: Lo que pasa es que seguro tu no sabes ser romántico ni aunque quisieras.
Afrodita: Uyy si, yo apoyo eso. Nunca te he visto en ese plan.
Saga: Afrodita, tu ya vete, no tienes nada que hacer aquí. Y sepa usted diosa Athena que si yo me lo propongo puedo ser el más romántico y encantador de todos.
Saori: ¿Ah si? A ver, dime qué es lo más romántico que has hecho para alguien alguna vez?
Saga: Ehh… Bueno, claro está que la clave es que YO quiera hacerlo. Y eso, no con cualquiera.
Saori: Te dije -dirigiéndose a Afrodita- no sabe nada de eso.
Afrodita: Saga, amigo, yo que tu empezaba a preocuparme. A mi se me hace que ya te estás quedando para vestir santos. ¡Literal! Jajajaj
El geminiano las miró a punto de estallar y prefirió salir del lugar sin contestar a sus comentarios.
Salón del patriarca, 1 p.m.
Saori: Patriarca, necesito la contraseña de Wi-Fi
Saga: ¿Wi-Fi? ¿Para qué?
Saori: Necesito investigar para mi tarea, tengo un ensayo que entregar mañana o reprobaré mi bachillerato en linea.
Saga: Que curioso, en la puerta de la derecha tenemos una de las más grandes bibiliotecas de toda Grecia.
Saori: Esta bien, tu ganas, muero de aburrimiento, necesito ver que pasa en el mundo, entretenerme un poco.
Saga: Si, ya sé que se entretiene sacándose fotos con "duck face" y subiéndolas al "face"
Saori: ¿Estuviste husmeando en mis redes sociales?
Saga: No es mi culpa que no tenga configuración de privacidad.
Saori: Pues si las comparto pero para mis seguidores, no para chismosos.
Saga: Insisto, todo en modo público…
Saori: Bueno revisaré eso, pero ya dámela.
Saga: Es una lástima que las redes sociales estén prohibidas en este recinto.
Saori: Pero harás una excepción por tu diosa, ¿no es así?
Saga: Lo pensaré… Por ahora me tengo que ir a atender unos asuntos fuera del santuario, volveré al anochecer. Si necesita algo, hagaselo saber a los soldados.
El caballero se retiró dejándola decepcionada y con mueca de enfado. La chica se quedó pensando y vio la computadora en el escritorio del patriarca. "Quizás ahi pueda conseguir la clave", pensó. La encendió y la maquina le pidió contraseña de acceso.
Saori: A ver, ¿será Géminis?, No. ¿Athena?, tampoco… ¡Ah ya sé! ¿Junini? ¡Si!
La computadora la dejó accesar y en automático se conectó a facebook. "no que estaba prohibido". Nombre de perfil: "Sexy Saga Gemini"
Saori: ¡ Pff! Porque no me sorprende. Y todas esas fotos de sus fiestas ¡Hipócrita!… Esperen, ¡¿en que momento me tomó esa foto dormida?! "cuidando a la nueva mocosa". Ahhh y a Marin, Mu y Aioria les gusta esto. ¿Que acaso no hay nadie decente en este lugar?
Siguió mirando un rato pero luego una carpeta de la pc llamó su atención.
Saori: ¿que es esto? -se preguntó mientras abría archivos y los leía- No puede ser verdad… ¡Me han estado engañando!
